ARS AMANDI – Viernes 16 de mayo de 2003, sala Caracol (Madrid)

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Con el apoyo de su discográfica (Pies) el grupo presentaba en directo su debut discográfico, “Autóctono”, editado en el presente año. El local elegido fue Caracol y allí se dieron cita seguidores, familiares, amistades, medios especializados…hasta casi llenar el recinto. No hubo grupo que abriera, así que el cuarteto dispuso sólo para ellos del escenario aquella noche.

Se encargó de presentarlos el locutor Mariano García siendo lo primero en sonar una introducción con dulzaina mezclada con algo parecido a una marcha militar. “Testigo mudo” fue el tema de arranque con un sonido regular en el que predominaba la batería, encargándose de los coros aquí y durante toda la actuación el guitarrista Paco Moreno.

Tras el saludo de rigor de Dani Aller y preguntarnos si teníamos ganas de fiesta, dijo “¿a qué esperáis a saltar?”, haciendo que la gente acompañase con palmas el inicio con dulzaina de “¿A qué esperáis?”, con el cantante feliz e ilusionado subiéndose, después de volver a hacer sonar su dulzaina en la mitad de la canción, a la tarima de la batería de Roberto “El Pelusa” Sánchez. Con ritmos heavies y final de nuevo con el instrumento de viento.

Dedicatoria a la fiesta de los toros con “Su fiesta”, recordándome la voz en este tema a Manuel Martínez (Medina Azahara). Sin parón la unieron a la instrumental que lleva el nombre del grupo (sacado de una obra de Ovidio) “Ars Amandi”, con empleo por parte del cantante al inicio de la dulzaina y posteriormente de un flautín (imagino que sería el pito castellano), uniéndose los tres músicos de la línea del frente, como en anteriores y posteriores ocasiones hicieron.

La gente tras la instrumental explotó gritando una y otra vez el nombre del grupo. Desde el principio tenían las de ganar, jugaban en casa y de su mezcla de Rock duro, Heavy y folklore sale una música muy festiva y dada a botar (más de uno/a no paró en todo el concierto de saltar cual muelle).

Presentaban acto seguido dos composiciones que no entraron en el disco, “Ganas de vivir” (mezcla de melodía y caña) y el fiestero “El cazador”, doblando las mismas notas hacia el final la guitarra y la dulzaina. Temas cortados por el patrón habitual de la banda.

Paco cambiaba de guitarra y regresaban a presentarnos cortes del CD, “Lluvia ácida” (aquí ya estaba empachado de dulzaina), con el público saltando al ritmo del tema.

El siguiente tampoco estaba en el disco, “Imperio traidor” (o eso es lo que escuché), con utilización de flauta. Con la gente entregada dando palmas y Dani que no paraba de animar. Me gustó bastante esta canción, con un buen cambio de ritmo. Dejaba la flauta y cogía el pito para enlazar con, el público coreando, “Camino sin fin”. Dirigiendo el micrófono a la concurrencia que cantaba sin parar.

Dedicatoria a la gente que había allí de Barcelona, Ávila, Zamora… Carabanchel y demás barrios de Madrid, a sus familias y a nosotros con uno de los primeros temas que hicieron “La mirada perdida”, con sonido muy heavy y la peña acompañando con palmas.

Después de una hora cerraban la primera parte del concierto con “Desierto”, nombrando Dani a Paco antes de su solo de guitarra.

Y… ¡horror!, vuelve a salir el locutor y abraza efusivamente al cantante. Interpretaban una primicia, el último tema que habían compuesto, “Tierra firme”, con unos ritmos al principio que me recordaron a Iron Maiden y luego un poco al comienzo de “Loco” de Saratoga. Presentaba al batería Roberto, al bajista Alberto y a Paco a la guitarra y dedicándonos a todos “Ven hacia mi”.

Vociferando el público de nuevo el nombre de la formación y dedicada al gobierno “Tu ley”. Volvía a agradecer a la gente que había ido allí de otras provincias y ¡sorpresa! al interpretar con la dulzaina las primeras notas del tema principal de la película de “El Padrino”, y luego siguiéndole el grupo entero, quedando muy bien.

Entre el público subieron a un hombre mayor a hombros y el cantante diciendo que era su padre, ¡juas! Alargaban el final y lo unían a la versión de “Abre la puerta niña”, como ellos titulan la copla de Triana. Y si no habíamos tenido suficiente con haber visto a Mariano dos veces el tío cogió y se plantó en medio del escenario a menear la cabeza, hacer como si tocara una guitarra imaginaria y terminar arrodillado. Me dio vergüenza ajena ver a ese «negociante» meneándose malamente y quitando protagonismo al grupo, pero claro, algunos personajes no pueden pasar desapercibidos y tienen que resaltar de alguna manera. Sin más comentarios, porque no merece ni que se le nombre. Mientras, al cantante lo aupaban en hombros y se lo llevaban por la sala, a través de la gente, y devolviéndolo al momento al escenario. Alargaba el final con la voz y unían a “La suerte está echada”, con juego de voces entre Dani y los de abajo durante el estribillo. Final a las 23:31 con la gente cantando el estribillo a pelo y Dani con el pie de micro al aire y el bajista Alberto del Río todo eufórico se lanzó cual mosher a la multitud.

La gran mayoría saldría de allí muy contenta por la buena marcha festiva que comunican con su música, pero a servidor le resultó muy empalagoso el empleo de tanta dulzaina en la mayoría de canciones y no es que no me guste este instrumento en el grupo, hay otras formaciones que de una u otra manera se pueden asemejar a Ars Amandi que me gustan bastante (Ñu, Jethro Tull, Labanda, Gwendal…), pero es que la mayoría de composiciones están cortadas por el mismo patrón y al final el sonido del instrumento se hace cansino.

Texto y fotos: Starbreaker