UZZHUAÏA + SOU EDIPO – Viernes 10 de octubre de 2003, sala Ritmo & Compás (Madrid)

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Con dos discos a sus espaldas, “3000 grados” y “Diablo Blv.”, visitaban los valencianos Uzzhuaïa la capital del reino. Concierto programado para las 22 horas en la sala Ritmo & Compás, uno de esos sitios donde tienes la sensación de estar en familia, con un escenario bajo y pegado al público lo que favorece la comunicación entre grupo y oyentes.

Uzzhuaïa es una de las grandes promesas del panorama nacional, con un Hard Rock cañero y áspero cargado de gruesos riffs de guitarras y no exento de melodías, beben de los sonidos de los 80 pero con un sonido totalmente actual.

En una sala que presentaba una buena entrada, y con un retraso considerable, a las 22:55 aparecen los encargados de abrir la velada, SOU EDIPO. Algún eco de Sôber y de lo que se llamó en su día Rock épico mas algún retazo de Seattle es lo que nos ofrecieron. Conectaron con un buen numero de seguidores que habían ido a verlos.

El grupo sonaba potente y no pararon de moverse durante todo el concierto pero sus temas no terminaban de romper, tal vez por las melodías de su vocalista que le quitaba garra al sonido de la banda, quizás algunos lo vean como un contrapunto perfecto, en fin cuestión de gustos, el caso es que a veces los temas llegaban a hacerse un poco pesados.

Ganas le echaron, sobre todo el cantante, en continua comunicación con el público, aunque a veces era, como decirlo suavemente, demasiado gracioso y es que aquello no era el Club de la Comedia. A las 23:35 terminaban su actuación dejando un buen sabor de boca en unos e indiferencia en otros.

A la hora de las brujas, tras una intro en la que se mezclaban retazos de temas de AC/DC, Mötley Crüe o Lynyrd Skynyrd entre otros, saltaban al escenario de Ritmo & Compás UZZHUAÏA como una auténtica apisonadora. Compactos, potentes, aquello sonaba atronador.

La banda muy bien conjuntada y con un frontman que conducía perfectamente al grupo, fueron cayendo temas de su último álbum, como “Lejos de mi ciudad”“Amanecer” o “Yo era yo” tras el cual el cantante se lanza sobre las primeras filas, junto a alguno de su primer disco como “Bailarina”.

El público tenía ganas de fiesta y la actitud de la banda invitaba a ello, llegando a la gente a hacer pogo. Seguía la tralla, se les veía cómodos sobre el escenario, echándole garra y en una de esas, el vocalista se carga el pie del micro, y es que este tío maneja el cotarro a la perfección. Su voz suena desgarradora, recordando a John Corabi, y es que en cierto modo el disco que este hizo con Mötley Crüe podría ser una referencia para definir el sonido de Uzzhuaïa.

Los dos guitarristas, tanto Isra como Alex son dos auténticas bestias, bien respaldados por la base rítmica. Un momento para la calma con la balada de su último álbum y vuelta a la tralla. Tras retirarse, vuelven y nos regalan “Mama Kin” de Aerosmith que suena apoteósico a modo de despedida. Gran concierto de los valencianos aunque demasiado corto, una hora escasa, que al menos a mi se me hizo más corta aún.

Esperemos que vuelvan pronto por Madrid, y si se acercan a vuestra ciudad no perdáis la oportunidad de verlos, en directo suenan duros, muy duros, con un sonido muy crudo y con una puesta en escena muy currada.

Salud y rocanrol (nos vemos en los bares)

Texto: Carlos “Mr. Trabuco”