PHASE II PHASE + NÔA – Viernes 27 de octubre de 2017, sala Nazca (Madrid)

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Teníamos pendiente la presentación en directo de “Face it”, segundo disco de Phase II Phase. Han pasado varios meses desde su lanzamiento, pero no se nos había olvidado, dadas las buenas sensaciones que nos había dejado este disco para los que disfrutamos con el hard rock melódico hecho dentro de nuestras fronteras.

La cita iba a tener lugar en la renovada sala Nazca, en pleno corazón neurálgico de Madrid. Una remodelada sala a la que apenas recordábamos de hace años, con otros dueños y otro nombre. Un local se mostró adecuado para hacer conciertos de pequeño/mediano aforo, ya que con un aforo de 600 personas puede llenar el hueco dejado por otras salas habituales en la escena madrileña que han dejado de programar conciertos. Eso sí, como es costumbre, los conciertos deben terminar prontito para dejar el local libre para la sesión discoteca que comienza a las 12 de la noche. Es lo que hay en unos tiempos en los que el rock no arrastra multitudes, precisamente.

Si a la poca demanda le sumamos la variada oferta que la capital siempre ofrece en forma de múltiples conciertos del mismo o parecido estilo en otros puntos de la ciudad, la consecuencia es que el concierto no registró el lleno que merece un grupo de la calidad de Phase II Phase.

La peor parte, como suele ser habitual, se la llevó el grupo telonero. Se había elegido a NÔA para ello, siendo la primera vez que la banda capitaneada por Chema Granados, colega de medios en Rockcultura y a la sazón, cantante de la banda, actuaba en un recinto de estas dimensiones. Lo temprano de la hora (salieron a escena poco tiempo después de las 20:30) sumado a la penosa costumbre de cierta parte del público de ignorar al grupo telonero, propiciaron que éramos “cuatro gatos mal contaos” los que estuvimos atentos a su actuación.

Quizás contagiados por el frío ambiente, su actuación estuvo falta de ritmo y no conectó con el poco público que se acercó a verles. La banda no termina de sonar y los temas se fueron sucediendo sin pena ni gloria, a pesar de los constantes intentos de Chema Granados por darles algo más de calor.

El resto de componentes de Nôa fueron los mismos que grabaron aquel EP “Hijo de la madrugada”, concretamente Jimmy Flox (guitarra), Elena Álvarez Sarrión (teclados), David Ayala (batería) y Alex Morado (bajo). Su forma de desenvolverse en directo fue correcta, aunque su actitud fue también bastante fría, en consonancia con el ambiente. En cuanto a Chema Granados y dada la importancia que siempre da a los textos, en su haber hay que apuntarle la clara vocalización que nos permite comprender de forma inteligible las letras de todos los temas. En el otro lado de la balanza, su entonación es manifiestamente mejorable, siendo uno de los talones de Aquiles de Nôa.

El concierto estuvo basado, como no podía ser de otra forma, en el único disco que hasta ahora tienen en el mercado, del cual tocaron los 5 temas que lo componen, comenzando precisamente por el tema que le da título, “Hijo de la madrugada”. El set se completó con dos versiones adaptadas al español, una de ellas “Holdin’ On”, una bonita balada de un grupo canadiense de los ’80, prácticamente desconocido en España que se llamó Coney Hatch, la cual me gustó bastante, interpretada con sentimiento. Tras “Ellas”, dedicada a todas las mujeres presentes en la sala, llegó la otra versión de la noche, adaptación de “Go”, uno de los temas de los grandísimos Asia, en la que no estuvieron tan acertados, ya que no pudieron adaptar con éxito a su formato la complicada orquestación de un grupo como Asia, amén de ciertos problemas en la interpretación del tema por parte del guitarrista Jimmy Flox.

En los temas propios, cal y arena. Me quedo con el buen hacer de los teclados de Elena Álvarez, con momentos realmente brillantes, como el precioso comienzo a piano de “La niebla de tu pelo”, así como la buena aportación del bajista Alex Morado.

El momento emotivo de su concierto tuvo lugar al anunciar que era el último concierto de Jimmy Flox, ya que había decidido dejar Nôa para embarcarse en otros proyectos. Los aplausos y el cariño profesado por el resto del grupo demostraron la carencia de cualquier mal rollo entre ellos, lo cual es de agradecer.

El concierto concluyó con “Verdugos de la libertad”, con la misma frialdad en el ambiente que les acompañó en todo el tiempo que estuvieron sobre las tablas. Aún así, siempre es una forma de darse a conocer al público, coger experiencia y tomar constancia de las cosas que aún les quedan por mejorar.

Eran las estrellas de la noche y se notaba. Justo antes de su concierto la sala ya presentaba un aspecto mucho más alentador, aunque sin acercarse al lleno. Tras el tiempo necesario para adecuar el escenario, se apagaron las luces y fueron apareciendo uno a uno los miembros de Phase II Phase, todos ellos ataviados con sombreros de copa y unos bonitos “tres cuartos” de cuero: Jorge Gomez (teclados), Stelian Cotet (batería), Jose L. Gallera (bajo y coros), Alfredo Clemente (guitarra y coros) y, finalmente, Zalo Lopez (voz y guitarra).

Arrancaron con “Running Out”, uno de los temas del nuevo disco “Face It” que presentaban y que tocaron casi al completo. Fue el único tema en el que Zalo ejerció únicamente de cantante, ya que a partir de “Feel The Heat”, empuñó su guitarra para dar cobertura y mayor libertad a Alfredo Clemente, guitarra solista y uno de los puntales de la banda. Pasado el efecto visual, tras este tema los músicos se despojaron de los “tres cuartos” y los sombreros de copa para, de forma más cómoda, acometer el resto del concierto.

El sonido fue bueno desde el primer momento, exceptuando los micros de José L. Gallera y Alfredo Clemente, destinados a hacer coros. Afortunadamente, el problema fue solventado rápidamente a partir del tercer tema de la noche, “Right Between The Eyes”, primer corte rescatado del disco debut de la banda, “Origin”, el cual tuvo también mucha presencia en el concierto. Fue una suerte, ya que la aportación vocal de Alfredo y, sobre todo, José Gallera, es fundamental en el sonido de Phase II Phase, demostrando este último muy buenas facultades.

Siguieron con más temas de su primer disco como “Under Pressure”, con Alfredo inmenso a la guitarra, y “Yesterday’s Lie”, presentada como una vieja canción dedicada a un antiguo fan de la banda, recientemente fallecido. El ambiente en todo momento fue de camaradería y buen rollo. La personal voz de Zalo no desfalleció en toda la noche, dirigiéndose siempre al público con la cercanía de quien se siente rodeado de amigos. La base rítmica formada por Stelian Cotet y José L. Gallera marcaba una contundencia poco habitual en grupos de rock melódico, mientras que las teclas de Jorge Gómez apuntan el toque de elegancia, tanto cuando rellena huecos con su colchón de teclados como en las fases en las que se erige protagonista.

Vuelta al disco que se presentaba, “Face It”, con un gran tema como “Heaven And Hell”, del cual Zalo comentó que hablaba sobre el drama de los refugiados, al que siguió su himno “Face To Face” que les acompaña desde la maqueta con la que les descubrí, a la que siguió uno de los mejores temas de la noche, “Open Your Eyes”, con todo el público en la sala bailando y dando palmas.

El grupo se tenía a toda la audiencia metida en el bolsillo. Las caras de satisfacción de los músicos indicaban que lo estaban disfrutando, y no era para menos, ya que todo estaba saliendo a pedir de boca. Zalo López, estaba muy relajado y liderando la conexión con el público, mientras que Alfredo Clemente y Jose L. Gallera no paraban de hacer muecas y bromas al público. Jorge Gómez, parapetado tras sus teclados, tenía menos ocasión de interactuar con el público, mientras que Stelian Cotet, lleno de energía, estaba pletórico de satisfacción al ver a su mujer y su pequeño hijo en primera fila, disfrutando con su actuación.

El concierto siguió con “Will You Remember” y “The Sign”, otros dos temas del nuevo disco, que sonaron como un cañón, ayudados con el excelente sonido de la sala. Tras insistir un poco, Zalo consiguió que el público le diera la réplica en los estribillos, coreando las partes más sencillas, algo que se repitió en “Panic In The Street”, uno de los temas más pegadizos de su repertorio.

En “Greed” un personaje disfrazado con chaqueta, sombrero de copa, bastón y la cara pintada como una calavera mexicana, apareció en el escenario haciendo una performance junto a la banda. Durante el tema, abrió un maletín y empezó a tirar billetes (falsos, evidentemente) al público. Una buena forma de ofrecer algo más de espectáculo en el concierto. Aunque aparentemente se despidió, volvió a aparecer en “How Do I Feel”, ya sin estar atado a la representación que tenía que hacer, sino bailando entre los músicos y haciendo coros de forma más que aceptable.

El concierto caminó hacia el final con “Where Do We Go” y “Living It Up”, con todo el mundo entregado y convencidos de haber visto un concierto memorable. La banda se despidió pero, como es habitual, a estas alturas nadie se cree estas despedidas de pega.

Efectivamente, pocos minutos después y ante el reclamo del público, la banda volvió a escena satisfecha. La guitarra de Zalo dio paso al resto de la banda para hacer “Madness”, que sonó realmente bien. No se puede decir lo mismo de “Future”, ya que Zalo se perdió al poco de empezar y, aunque se lo tomó con humor, se descentró y llevó al resto del grupo a perderse en varios momentos, con un resultado un tanto caótico. Al menos, al llegar al final del tema se fueron esperando para terminar a la vez!

Afortunadamente quedaba una bala en la recámara: “Wild Horses” significó, ahora sí, el punto final definitivo al concierto, con el grupo pletórico y el público entregado. En la despedida, sonrisas de satisfacción en los rostros de todos los presentes, arriba y abajo del escenario. Un gran concierto de un gran grupo que merecería un reconocimiento más amplio. Pero todos sabemos cómo está la escena rockera, más aún si hablamos de rock melódico.

Gracias, Phase II Phase, por habérnoslo hecho pasar tan bien, y a todos los que con su presencia demuestran que, aunque herido, el rock en directo sigue estando muy vivo.

Texto y fotos: Shan Tee