SANTOS “Cuatro Almas” (2017)

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¿Y cómo encaro esta reseña? ¿empiezo por aquello? ¿qué tal si arranco comentando lo de que las comparaciones son odiosas? Aunque empezar así tal vez da la impresión de que… ¿Y qué tal un comienzo en el que… qué? No os lo vais a creer (o tal vez sí, o qué más os da) pero recáspitas con lo del síndrome de la página en blanco con esta reseña. Así que mejor primero os pongo en contexto y luego me lanzo.

Cuando recibí este “Cuatro Almas” me alegré. El disco anterior de Santos, “Tres Almas”, fue de los que más disfruté reseñando (y escuchando) para The Sentinel durante 2016. VER AQUÍ. Con el nuevo CD en mis manos, miré por pura inercia el listado de canciones de la contraportada y… “hostias, son las mismas canciones que en “Tres Almas” pero con 3 temas más… ¿Será una reedición con bonus? Pero entonces, ¿por qué le cambian el título y le meten una nueva portada?”. Me quedé descolocado. Así que antes de quitarle el precinto, por si acaso pedí al jefe si, de alguna manera, podía aclararme el entuerto. El mismo Carlos Santos dio una respuesta clarificadora que, sin su permiso, copio y pego aquí: “Tres almas fue el primer álbum de la banda, pero cuando se grabó Juddy aún no era nuestra cantante oficial, y nos ayudaron varios vocalistas amigos. Cuando Juddy se quedó en el grupo y empezamos a sonar como tal pensamos que era algo injusto no ofrecer a la gente como suena a día de hoy la banda y fue por ello que Juddy regrabó el disco entero y para ofrecer algo más grabamos 3 bonus track e hicimos una nueva portada. Digamos que Cuatro almas es la continuación del primer disco entre comillas.”

¡Ah, vale! Era eso! Hum… interesante. Quienes hayáis leído mi reseña de “Tres Almas”, tal vez recordéis que hacía referencia al hecho de que Juddy, a pesar de ser la cantante del grupo y aparecer así en los créditos, sólo participaba en dos de los temas, teniendo el disco en su conjunto, por tanto, una variada representación de colaboradores en las voces además de otros instrumentos. Es verdad que me quedé con el gusanillo de saber qué más podría aportar Juddy cuando Santos sacaran nuevo disco (cuando fuera) aunque también es cierto que a mí, como escuchador, me la repamplimfla quien cante, toque el bajo o las castañuelas, sobre todo si no tengo ningún vínculo afectivo con el susodicho, lo que quiero es pasarlo bien. No sé si me explico. Pero también entiendo perfectamente que el grupo quiera dar a conocer cómo suenan sus canciones con Juddy consolidada en las tareas vocales, por justicia y porque (y eso me parece lo más importante) la voz de esta chica hay que aprovecharla.

Ahora bien, Santos como grupo ha de tener claro (y supongo que lo tiene) que una operación como esta tiene sus riesgos. Quienes conozcan las canciones en su versión “Tres Almas” harán comparaciones, y aunque las comparaciones no necesariamente son odiosas sí que son inevitables, y en una comparación de a dos, de cuál te gusta más, siempre hay una que sale perdiendo… y eso no siempre es justo. Cuando Barón Rojo regrabó “Resistiré” con Carlos de Castro a la voz para aquel ya lejano “Cueste lo que cueste” de 1999, asumieron un riesgo. ¿Ganaron, perdieron? Tal vez ni lo uno ni lo otro. Tal vez sí. El público es soberano y es quien decide. Como en el anuncio del detergente, buscas, comparas y escoges lo que más te guste.

Y a mí, ¿qué me ha parecido? Ahí voy:

Hay que decir que en “Cuatro Almas” la presencia de Juddy en la voz de todas las canciones no es la única novedad que se va a encontrar quien adquiera el disco. Las guitarras tienen mucha más presencia, más cuerpo, en detrimento (tal vez) de la batería que, reescuchando estos días “Tres Almas” de nuevo, puede que tuviera entonces una presencia excesiva pero, ¿veis? a esa conclusión sólo he podido llegar por comparación entre los dos discos, lo que os decía antes. ¿Qué sonido, en su conjunto, me gusta más? En su momento me gustó el sonido de “Tres Almas” pero, tras varias escuchas, creo que me quedo con cómo suena “Cuatro Almas”. Me suena más compensado y más cañero en general, más potente, más heavy (aunque eso no lo haga necesariamente mejor) y sin esa saturación de algunos discos muy power metal que provoca dolor de cabeza. Me gusta mucho, la verdad. Pero… ¿cómo se acopla la voz de Juddy a ese tratamiento más cañero que se da a las canciones en “Cuatro Almas”? Ah, amigo, esa es una de las claves del asunto. Creo (o intuyo, o percibo) que Juddy se siente más cómoda en los registros más cercanos al rock que al heavy. Y perdonadme si me hago pesado con tantas referencias a Juddy pero creo que esta reseña ha de girar en torno a eso, ya que su participación ha sido la razón de ser de “Cuatro Almas”.

Un ejemplo de esto es “Tiempos Duros”. Una de las canciones más cañeras y que ya destaqué en mi reseña anterior de “Tres Almas”. Ahí, Jaime García (que es quien ponía la voz) inicia su participación con un grito (que no agudo) tan característico de tantos y tantos inicios de canciones dentro del heavy metal que me encanta y que, en esta ocasión, Juddy no mete. ¿Por qué? Eso sólo podría saberlo si se lo preguntase a ella directamente y, como no he tenido oportunidad, opino por intuición. Y mi intuición me dice que no pega el grito porque, sencillamente, no le sale de dentro. A mí me encantaría, pero no lo mete. En el fondo (y gustos personales sobre los gritos aparte) eso está bien porque casi nada hay mejor que alguien que toca su instrumento con el alma y se nota (intuyo, vaya) que Juddy canta con el corazón, por eso se luce en varios momentos del disco. Yo egoístamente la animo a que arriesgue un poquito más, salga de su zona de confort y dé un paso más allá. Creo que lo mejor del cante de Juddy aún está por llegar y eso sólo pueden ser buenas noticias.

Al finalizar “Cuatro Almas” es cuando llega lo realmente nuevo de este disco. Son tres canciones (2 + 1 versión) que no aparecían en el largo anterior. Son “El destino no está escrito”, “Sueños rotos” y una versión del “Move Over” de Janis Joplin. Me quedo con la primera y está última, donde Juddy nos hace una clara demostración de lo que es capaz. Magnífica. Ole tú. Apuesto a que fue ella misma quien escogió este tema y se nota que disfruta al cantarlo.

Antes de acabar, una última opinión. Yo (yo, eh, que no soy nadie) me habría esperado más antes de sacar este disco. En vez de regrabar “Tres Almas” que, al fin y al cabo no hace tanto que salió, e incluir 3 canciones nuevas como extra, tal vez lo hubiera hecho al revés. Es decir, esperar unos meses más hasta tener suficientes canciones como para sacar un disco completo y añadir, de extra como bonus, un par o tres de las canciones de “Tres Almas” regrabadas con la voz de Juddy. Pero como siempre digo, cada uno hace con su grupo lo que le da la gana y si Santos ha decidido que este era el momento adecuado, seguro que sus fundamentadas razones tienen.

Yo, a esperar el siguiente disco. Con ganas.

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