TAKUN “Limbo” (2017)

¡ Comparte esta noticia !

Recuerdo cuando un amigo me contó que una novia que tuvo decidió ponerse a dieta. Por lo visto ella había ganado un par de kilos que quería perder a toda costa, pero desde el punto de vista de mi amigo, no le hacía ninguna falta. Es más, a él le gustaba más así porque creía que ese ligero aumento de peso sentaba estupendamente a su alta y estilizada figura. Vamos, que estaba mejor que nunca. Aunque su opinión podía ser tenida en cuenta, desde luego quien mandaba sobre su cuerpo era ella (como debe ser) y decidió iniciar la dieta con el objetivo de perder algún kilo y “gustarse más”. Así lo hizo.

Este apunte personal me viene estupendamente para explicar en esta reseña qué me ha parecido este “Limbo” de los Takun. Yo puedo tener mis gustos personales sobre qué tratamiento favorece más a las canciones, pero sobre Takun, manda Takun. Voy.

Cuando se me ofreció la posibilidad de reseñar el disco, busqué en Youtube algún tema para tener referencias previas sobre lo que me iba a encontrar en el CD. Recuerdo que le dije al webmaster algo así como “muy popies para mí, pero mándamelo”. Como sabéis los que me leéis, a este heavy le gusta descubrir y escrudiñar discos que, por inercia o desconocimiento, jamás me habría comprado en una tienda de la ciudad o internet. Eso permite que puedan llegar a mis manos “sorpresas” que unas veces resultan más interesantes que otras. En el caso de Takun, la sorpresa ha estado en llegar a la conclusión (por pura intuición) de que quienes han parido este “Limbo” tienen un alma bastante más rockera y cañera de la que han querido reflejar en este disco. Casualidad o no, el disco se titula “Limbo”, una de cuyas acepciones es la de estar en el borde, entre una cosa y otra, un límite, una frontera entre dos conceptos. Tal vez los tres miembros de Takun sean ese limbo que se sitúa entre el Rock y el Pop. ¿Qué tal si vamos al lío y trato de explicarme?

Empezaré por la presentación del CD. Se agradece recibir material cuidado. Magnífico y cuidado formato digipak con sugerente portada y diseño del conjunto a cargo de Álvaro Avis y Alejandro Martínez. El dibujo que ilustra el disco me recordó (no sé exactamente por qué) a ese videoclip de los Red Hot Chili Peepers que simula un videojuego, ¿lo recordáis? Aquí vemos a los tres Takun (Nando, Dennis y Davizio) saltando hacia un sugerido limbo que se inicia tras introducir el CD y darle al play.

Lo primero que se intuye escuchando la sencilla y eficaz intro instrumental es que este disco va a sonar muy bien y, desde mi punto de oreja, así se confirma a medida que se suceden las canciones. Hace un momento he mencionado a los Red Hot y, mira por donde, al arrancar “Vive”, con esa estructura del tema, éstos vuelven a asaltar mi mente (no será la única vez). “Limbo” no es un disco de funk; tampoco de hard rock, mucho menos de heavy y tampoco de progresivo. Limbo es un disco pop. Enriquecido, trufado, pleno de detalles que recuerdan a los estilos mencionados pero pop al fin y al cabo. A eso me refería al inicio de la reseña con lo del limbo con el que he intuido juegan (o se encuentran) los tres Takun: Son más rockeros de lo que se refleja (y probablemente así lo querían) en el disco. Si la decisión es acertada o no, eso el público lo decidirá soberanamente, aunque lo más importante es que les guste a ellos, que por algo son sus creadores.

“Mar de asfalto”, que es la que sigue, o sobre todo la instrumental “Fases” son dos de las canciones que con una producción diferente habrían podido entrar perfectamente en un disco (un buen disco) de rock duro. No deja de ser sorprendente cómo el tratamiento que de los instrumentos se haga durante el proceso de grabación puede llegar a determinar hasta este punto el resultado final, llegando incluso a hacer que el estilo de una misma canción se convierta en algo pop, rock, o heavy. Un brutal ejemplo de esto tiene lugar en el séptimo corte, “Buscándote”, que tiene una estructura, una cadencia, que con una producción más heavy, desde el punto de vista de quien esto escribe habría dado lugar a algo que podríamos asemejar a una especie de “Heaven and Hell” de los Black Sabbath. Una de las razones principales por las cuales esta circunstancia no se da ni en este tema, ni en los anteriormente mencionados ni en el disco en su conjunto es, además de la suave distorsión de las rítmicas, sin duda, la manera de cantar de Davizio. Él canta pop. Y, oye, que me parece estupendo, faltaría más, como si quiere cantar en cualquier otro estilo musical, y si además lo hace bien (como es el caso), pues adelante. Lo que pasa es que eso, sin ser bueno ni malo necesariamente, influye muy determinantemente en el camino estilístico que va a tomar una canción. El pop predominante de “Limbo” se hace patente en temas como “Lujuria digital”, que es, precisamente, el tema del que han hecho un videoclip como carta de presentación y que nos da una idea, por tanto, de hacia qué tipo de público está orientado Takun, mucho más cercano al que gusta del pop más que el eminentemente rockero.
¿Cuál de los dos estilos es mejor? A mí me gusta más el rock, sin duda, pero eso no lo convierte en “mejor”. Un estilo o corriente artística no es mejor que otra per se, si no que cada una tiene sus seguidores. Como rockero (y aficionado de su corriente dura) habría preferido un “Limbo” mucho más potente, con las mismas canciones incluso, pero mucho más cañero. Lo habría disfrutado bastante, bastante más. Porque los tíos son buenos, hay que decirlo, lo que hacen lo hacen bien, con gusto y con calidad. Si Takun quieren orientarse a un tipo de público diferente al que suele navegar por webs como The Sentinel, están en su perfecto derecho y espero que obtengan justo reconocimiento. Ahora bien, egoístamente yo les pido que, de cara al segundo, se suelten el pelo, le metan caña a la cosa y saquen al Barón Rojo que llevan dentro. ¡Suerte!

Imagen de previsualización de YouTube

Jebimetal