IRON MAIDEN – The Book Of Souls UK Tour 2017

¡ Comparte esta noticia !

Sábado 20 de mayo de 2017, Echo Arena (Liverpool)

Sábado 27 de mayo de 2017, O2 Arena (Londres)

Domingo 28 de mayo de 2017, O2 Arena (Londres)

El anuncio en 2016 por parte de Iron Maiden de una extensa gira por Reino Unido fue recibido por muchos con un “ya era hora”. Aunque no se pueda acusar a la banda de haber ninguneado su país de origen (de hecho fueron cabezas de cartel de festivales como Download en Donington en 2013 y 2016 y Sonisphere UK en 2014, además de haber dado dos conciertos en el O2 de Londres como fin de la gira europea de Maiden England en 2013), muchos seguidores pensaban que 6 años de espera tras la gira de “The Final Frontier” (comentada en este webzine) eran demasiados.

Por todo ello, la expectación era elevada. El resultado: la gira británica ha sido la más exitosa de su larga carrera, con unas 150.000 personas disfrutando de los conciertos, la mayor parte de ellos con el cartel de “entradas agotadas” en grandes recintos cubiertos. Además, gracias al uso del denominado “paperless ticket system” (la tarjeta de crédito usada para comprar las entradas es escaneada para poder acceder al recinto) se minimizó la reventa y se garantizó que los seguidores de la banda fueran capaces de ver a la banda sin tener que pagar el sobreprecio de los mercados secundarios. Loable iniciativa de la banda, aunque suponga no tener una entrada de recuerdo para la colección.

Mi primera parada en la gira fue en Liverpool. La banda llevaba sin actuar en la ciudad desde 1990, lo que hizo que las casi 11.000 entradas del Liverpool Echo Arena se agotaran en 3 días.

El día del concierto la ciudad presentaba el ambiente de las grandes ocasiones y era posible escuchar la música de la banda en restaurante y pubs, muchos de ellos con fiestas temáticas.

Para completar el ambiente festivo, el museo British Music Experience dedicado a la historia de la música pop y rock británica, sumó a su exposición permanente el Eddie cyborg que la banda usó en 2008 y 2009, y la chaqueta de soldado que Bruce Dickinson llevara en “The Trooper” durante la gira de “The Final Frontier” en 2011.

Evidentemente, los seguidores de la banda no desaprovecharon la oportunidad de fotografiarse junto a ambos elementos de la historia de la banda.

Los norteamericanos SHINEDOWN, capaces de llenar pabellones y cosechar discos de oro y de platino al otro lado del océano Atlántico, fueron los elegidos como teloneros de toda la gira europea. Como es habitual en los teloneros de Iron Maiden, disfrutaron de unas condiciones de sonido similares a la banda principal. “Devour”, de “The Sound of Madness” (2008) fue el tema elegido para abrir sus conciertos, tras usar el “Let”s Go Crazy” de Prince como intro. De “The Sound Of Madness”, su disco más vendido, también sonaron “Second Chance” y “Sound Of Madness”, pero la banda presentó un variado set de 45 minutos con temas de la mayor parte de sus discos (entre ellos “Enemies” y “Unity” de “Amaryllis” o “Cut The Cord” y “How Did You Love” del reciente “Threat To Survival”). Sin entusiasmarme especialmente, cumplieron de sobra su cometido a la hora de animar a la gente y obtuvieron una buena respuesta por parte del público. Como punto en su contra, el tono mesiánico de su cantante Brent Smith en sus comentarios entre tema y tema terminó por resultar un tanto cansino. Lo mismo hubiera sido una buena opción emplear ese tiempo en tocar algún tema adicional, especialmente si lo que se pretende es captar nuevos seguidores.

Como viene siendo habitual desde tiempos inmemoriales, tras una breve espera para preparar el escenario comienza a sonar “Doctor, doctor” de UFO para indicarnos que el concierto de Iron Maiden está a punto de comenzar. Un video de introducción inspirado por Indiana Jones y con Eddie como protagonista en la escenografía maya que sirve para adornar de manera imponente el escenario en esta gira, sirvió para que la excitación aumentara mas si fuera posible (https://youtu.be/h-r1FqeQYsc), antes de que Bruce Dickinson saliera encapuchado a escena para cantar los primeros versos de “If Eternity Should Fail” detrás de un caldero humeante situado en la plataforma encima de la batería de Nicko McBrain:

Imagen de previsualización de YouTube

Here is the soul of a man

Here in this place for the taking

Clothed in white, stand in the light

Here is the soul of a man

Time to speak with the shaman again

Conjure the jester again

Black dog in the ruins is howling my name

So here is the soul of a man

Tras ello, explosión de pirotecnia y el resto de la banda sale a escena derrochando energía y demostrando vivir una segunda juventud (parece mentira que todos, salvo Bruce Dickinson, hayan cumplido los 60 y que Nicko McBrain ya tenga 65).

“Speed Of Light” fue el segundo tema en sonar y dio paso a “Wrathchild” recuperada para esta parte de la gira. Se me ocurren muchos temas que preferiría escuchar puestos a recuperar material antiguo, pero funcionó perfectamente para conseguir un inicio de concierto francamente trepidante. “Scream for me Liverpool!” nos decía Bruce y Liverpool gritaba y gritaba como si no hubiera mañana a pesar de que la calidad y claridad de sonido en el Echo Arena no fuera la deseada.

Bruce Dickinson aprovechó entonces para darnos la bienvenida y comentar cómo gran parte de los asistentes no había nacido en 1982 (resulta refrescante ver a una banda con seguidores con un rango de edades que va desde los niños hasta los sesentones), lo que sirvió para introducir el siguiente tema de manera jocosa, refiriéndose al siempre embarazoso tema del sexo entre tu padre y tu madre. Si ambos eran fans de la banda y usaban su música como banda sonora para dicho menester, posiblemente eso hiciera que los nacidos en 1983 ó 1984 fueran “Children Of The Damned”. Gran tema y gran interpretación vocal a cargo del rejuvenecido Bruce Dickinson, a un nivel incluso superior al mostrado en 2016 tras superar su cáncer de lengua.

Tras este clásico, dos temas nuevos: “Death Or Glory”, ese trallazo sobre el Barón Rojo con Bruce riéndose de si mismo y la frase “Climb like a monkey” de la letra llevando una careta de mono y prestándole un plátano a Dave Murray para que tocase la guitarra, y el épico “The Red And The Black”, con ese brillante final instrumental plagado de melodías celtas. Una de las grandes ventajas de poder ver el espectáculo a cubierto en 2017 fue el disfrutar de los magníficos telones que acompañaban los diferentes temas y del precioso juego de luces utilizado durante todo el concierto.

Si en “The Red and the Black” la gente no había parado de corear las pegadizas melodías marca de la casa, con “The Trooper” (donde pudimos disfrutar de ese icónico momento en el que Dickinson ondea la Union Flag) y “Powerslave”, otra de esas joyas no tan habituales que ha sido felizmente recuperada para esta gira, con los mágicos solos de Dave Murray y Adrian Smith y un Bruce Dickinson colosal, el nivel de participación subió aun más, rozando el paroxismo. Para calmar un poco los ánimos, vuelta al material reciente, con la intensa “The Great Unknown” como novedad con respecto al set de 2016, y “The Book Of Souls” con una interpretación muy teatral sacando el máximo provecho a la escenografía de la gira, incluyendo una aparición de Eddie que bromea con la banda y al que Bruce Dickinson arranca su corazón para luego arrojarlo al público tras haber vaciado su contenido encima del bueno de Janick Gers, que no paró quieto en todo el concierto.

A partir de ahí, la recta final habitual, con “Fear Of The Dark” y la participación de un público rendido a los pies de la banda y “Iron Maiden”, en la que surgió un Eddie gigantesco impresionante tras la batería. Como bis, un trío de joyas como perfecto fin de fiesta: “The Number Of The Beast”, con un Baphomet gigantesco observándonos desde el escenario, “Blood Brothers”, introducido por Bruce Dickinson mencionando lo esperanzador que resulta en estos tiempos en los que los gobernantes pretenden dividirnos, tener bajo un mismo techo en unidad a gente de diferentes razas, religiones y países, y “Wasted Years”, perfecto colofón para un concierto de 1 hora y 50 minutos con su positivo mensaje acerca de disfrutar cada día y con la banda haciendo lo propio (Bruce quitándole a Adrian el micrófono cuando era la hora de hacer coros, Dave Murray y Janick Gers pretendiendo ayudar a Adrian en su amistosa batalla con Bruce…).

Una semana después pude volver a ver a la banda en los dos conciertos que dieron en el O2 Arena de Londres, recinto que nunca había visto tan lleno (más de 17.000 espectadores por noche). Los conciertos fueron la excusa perfecta para poder volver a coincidir con colegas conocidos a través de esta web (un saludo desde aquí) y tomarnos unas cervezas antes del concierto en un pub al lado del O2, en el que el día del primer concierto Dennis Stratton estaba pidiendo una cerveza a nuestro lado. En cuanto a los conciertos en sí, no hubo cambios en el repertorio (no obstante el sonido fue ostensiblemente mejor en Londres). Sin embargo, entre el concierto de Liverpool y los de Londres, Reino Unido se estremeció por la carnicería del atentando terrorista en el Manchester MEN Arena a la salida del concierto de Ariana Grande el 22 de mayo. Esto motivó que en Londres las medidas de seguridad para acceder al recinto fueran elevadas, con policía armada patrullando los alrededores y controles similares a los que podemos encontrar en aeropuertos. Bruce Dickinson hizo referencia a la situación y transmitió el mensaje de que frente a la intolerancia y el fanatismo siempre iba a triunfar la vida, el amor y la música y que, por lo que a ellos respectaba, les daban igual las razas, nacionalidades y orientaciones sexuales. El positivo mensaje unificador fue acogido con entusiasmo por los asistentes, demostrando que, afortunadamente, una gran mayoría compartimos esos valores. Fuera por ser el final de la gira europea, fuera por ser los conciertos en la ciudad de origen del grupo, fuera por la situación de shock tras lo sucedido en Manchester, el caso es que los dos bolos de Londres se encuentran fácilmente entre los mejores de la banda que he podido ver, y los he visto en más de 30 ocasiones. Magníficos.

Esperemos que la espera para una próxima gira británica no sea tan larga, algo que prometió el propio Bruce Dickinson desde el escenario en la segunda noche londinense, y que la banda siga pasándoselo en grande en escena y siga haciéndonoslo pasar en grande. Mientras tanto, seguiremos disfrutando al máximo cada día en estos tiempos inciertos.

So, understand

Don’t waste your time always searching for those wasted years

Face up… Make your stand

And realise you’re living in the golden years

Texto: Dani “GhostofCain”

Fotos: Paul GraceJohn McMurtrie