CHARON + EMBELLISH – Sábado 17 de febrero de 2007, sala Viejo Garaje de la Tía María (Murcia)

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Hacía unas semanas que había recibido la agradable noticia de que el grupo gótico finlandés Charon no sólo iba a hacer una mini-gira por España, sino que, una de sus fechas, iba a ser en Murcia, muy cerquita de mi Almería. Yo, que me reconozco seguidor de esta banda, me desplacé hasta la ciudad pimentonera con otros dos amigos míos, que también siguen la banda, y otros tres novatos que se apuntaron a vivir una nueva experiencia. Guiados estupendamente, una vez más, por Pili hasta la misma puerta de la sala, y también gracias a las indicaciones de la organización, ‘N Bruto Producciones, que se portó muy bien en todo momento, decidimos irnos a cenar antes de presenciar el concierto de Embellish y Charon.

Tras una copiosa cena, en la que la gula hizo estragos, regresamos a la sala ‘Viejo Garaje de la Tía María’. Reconozco que al entrar nos sorprendió lo reducido del recinto y también nos hizo dudar de la calidad del sonido que nos podía ofrecer una sala tan pequeña como esa, pero, afortunadamente, estábamos equivocados en nuestras sospechas ya que tanto los teloneros como los cabeza de cartel sonaron muy, pero que muy bien.

EMBELLISH

La organización ya había avisado que iban a ser “muy puntuales” y así fue. A las diez y media de la noche saltaban al escenario los Embellish, un grupo barcelonés que ha decidido apostar por un género distinto en el panorama musical de España y que pienso que, poco a poco, empieza a obtener su recompensa. Con su primer disco, “Black Tears and Deep Songs for Lost Lovers” en la calle desde hace unos meses, el concierto iba a servir para ver en directo, prácticamente, todas las canciones que en este LP se recoge.

El corte elegido para abrir boca era, precisamente, el primer corte de su primer disco, “Romeo’s Dead”. Un buen tema en el que ya se pudo adivinar el concierto que íbamos a presenciar. Buen sonido en general, un ‘front-man’, David, que ‘conectó’ con el público, sobre todo femenino y, la única pega, el uso de ‘samples’ para los teclados y las voces femeninas del disco.

El primer tema nos había dejado buenas sensaciones, y éstas fueron a más cuando tocaron uno de sus mejores temas, “I Don’t Believe In You”, en donde la banda sonó más compacta y sólida en directo. Fue un tema muy cantado por el público que allí se congregó que no sólo iba al concierto por ver al cabeza de cartel.

David, se mostraba muy cercano al público, entre canción y canción se dirigía a él y le iba presentando el siguiente tema, que, en este caso, sería “This Wind”, a la que seguiría la canción que da nombre al disco, “Black Tears and Deep Songs for Lost Lovers”, una canción que, por cierto, fue dedicada al público.

Tras ésta llegaría el turno de “Nothing to Promise”, la quinta canción del disco y la quinta canción de la noche, y “Your Ghost Dancing”. Llegado a este punto, David procede a presentar al resto de la banda, desde los guitarras Marcos, éste muy estático en todo el concierto, y Miguel, al bajo Ernesto y al batería Bud. 

Tras este leve descanso, llega el momento de escuchar uno de sus más tristes y melancólicos temas, con clara influencia de la música finlandesa, como es “Alone”, a la que seguiría “False Illusions”, otro de los temas que más me gustan de este primer disco.

El concierto marchaba de maravilla pero, desafortunadamente, tuvo un final inesperado: la caja de la batería se rompió y aunque intentaron arreglarlo, mientras el guitarrista Miguel jugaba con el público, finalmente tuvo que regresar toda la banda al escenario para despedirse, prematuramente. No obstante, a pesar de este pequeño incidente, creo que la actuación de Embellish respondió a las expectativas.

Pero, lo de la caja de la batería no iba a afectar sólo a Embellish, ya que Charon tenía que usar esa misma batería para su concierto. La organización, a las once y media, anunciaba que en una media hora saldrían al escenario los finlandeses y, a falta de 7 minutos para las 12 de la noche, Charon ya estaba descargando en directo. 

CHARON

Tras un ¡Hola Murcia! por parte de Juha, el ‘front-man’ de Charon, “4 Seasons Rush”, de su disco “Tearstained”, editado en el 2000, fue el tema elegido para abrir la gran actuación del grupo finlandés en tierras murcianas. Fue una buena forma de empezar, sin lugar a dudas.

Juha, agradeciendo en español los aplausos del respetable, nos introdujo el siguiente tema “In Trust of No One”, de su penúltimo trabajo, “The Dying Daylights”, un tema con mucha fuerza que animó mucho más, si cabe, a un público que a estas alturas del concierto ya estaba entregado a estos góticos finlandeses.

Acto seguido ponen en escena “Bitter Joy”, primer corte de su álbum “Downhearted”. Era la tercera canción de la noche y las tres eran de discos distintos, lo cual era una buena noticia para los que seguimos toda su discografía, ya que repasaron todos sus trabajos durante la hora y cuarto escasa que iban a tocar.

No fue hasta el cuarto tema de la noche cuando escuchamos una canción de su último trabajo, el exitoso “Songs for the Sinners”. El tema elegido fue la fantástica “Ride on Tears”, una canción en la que, como en la anterior, en los discos de estudio hay voces femeninas que en directo, lejos de utilizar ‘samples’, fueron sustituidas magistralmente, a los coros, por el guitarrista Lauri, con una voz fuerte, desgarrada, que le dio mucha más fuerza a las canciones en las que intervino a lo largo de toda la noche. Por cierto que Lauri sorprendía con su nuevo ‘look’. Le habíamos visto siempre con una larga melena y en Murcia aparecía ‘rapado’ al cero.

A continuación sonaría “If”, de nuevo del “The Dying Daylights”, a la que siguieron “Colder” y “Deep Water”, ambos de su último trabajo, “Songs for the Sinners”, editado en 2005. Casi sin habernos dado cuenta, ya habíamos disfrutado de poco más de media hora de concierto.

En este punto de la actuación toma de nuevo la palabra Juha para dirigirse al público, preguntar si estamos disfrutando de la velada y presentarnos el próximo tema que iban a tocar, un tema de un muy especial para Charon como el propio cantante finlandés se encargó de aclarar y como pudimos comprobar por el ‘set-list’. Se trataba de “Sister Misery”, de su disco “Downhearted”, editado en 2002 y que fue el que lanzó a la fama a este grupo.

A continuación, otros dos temas de este disco, “Craving” y “Little Angel”, todas ellas, como el resto del concierto, muy bien recibidas por los espectadores y muy cantadas por todos, sobre todo “Little Angel”, el single de este trabajo. 

A estas alturas del concierto ya habíamos tenido la ocasión de ver como se ‘movía’ en directo el quinteto. Los más activos iban a ser el cantante, Juha, y el bajo, Teemu, que se movía de un lado al otro del escenario buscando a sus dos compañeros, los guitarristas Lauri y Pasi, algo más estáticos o que, al menos, prácticamente no se movieron de su zona de influencia. Por su parte, el batería, Antti, muy sobrio, rayó a un gran nivel. 

El tema “Christina Bleeds”, del “Tearstained”, iba a servir de enlace con la última canción ante del bis, que iba a ser otro tema recogido en el “Downhearted”, el disco del que más cortes tocaron, al menos en cuanto al concierto de Murcia. Este tema era “At the End of a Day”, y tras él, desaparecían del pequeño escenario pimentonero los cinco componentes de Charon.


Obviamente, todos sabíamos que ese no podía ser el final del concierto, apenas habían tocado una hora y todos queríamos más, necesitábamos más. Al grito del público, y como todos esperábamos, el quinteto nórdico regresó para cerrar su actuación con sólo dos temas más.

El primero de ellos fue, como no podía ser de otra forma, visto el repertorio de toda la noche, del “Downhearted”, del cual sonaron en Murcia seis temas. En esta ocasión sería “Come Tonight”, otro de los grandes éxitos de Charon que volvía a encender los ánimos de un público que estaba a merced de la banda finlandesa.

Y el broche, sorprendente, lo pondría una canción de su último trabajo, “Songs for the Sinners”: “House of the Silent”. Fue sorprendente porque se trata de una canción lenta. Digo sorprendente, pero esto no significa que no nos gustara. Se trata de una canción larga, de unos seis o siete minutos, en la que pudimos ver en todo su esplendor a la banda y en la que los músicos, con una gran parte instrumental, en la que Juha aprovechó para salir del escenario, tuvieron tiempo para lucirse. Juha regresaría para cerrar el tema y acabar el concierto, un gran concierto gótico que pudimos disfrutar unos 200 espectadores, llegados a Murcia desde distintos puntos del levante de la geografía nacional, y que, desde luego, nos quedamos con ganas de más.

Una hora y cuarto de Charon, y de cualquier grupo, para el que le guste, es muy poco pero, también, podríamos aplicarnos aquello de que “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. El que no se consuela es porque no quiere… En definitiva, que disfrutamos de una gran noche de buena música, con dos buenas bandas y una buena sala, desconocida hasta ese momento para mí, y que, según pude comprobar, tiene una buena oferta musical a lo largo del año, así que creo que no será mi último concierto en el ‘Garaje de la Tía María’, ni en el viejo, como fue aquella noche, ni en el nuevo…

Texto: Hallowed Land

Fotos: Kiker