DANGER – mayo 2015

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Dentro de las entrevistas que Santi Fernández (Shan Tee) aportó para el número especial “Rock Duro” de la prestigiosa revista This is Rock, se encontraba una extensa charla con el grupo Danger, en aquel entonces en activo y con muchas ganas de retomar el camino dejado 25 años antes. Una entrevista en la que se habla largo y tendido del pasado histórico de la banda así como de sus planes actuales. Para ello, la soleada mañana del sábado 1 de mayo de 2015, nuestro redactor se reunió con Jorge Fontecha (voz), J.A. Martín (guitarra) y José Antonio Pereira. El resultado es esta entrevista, transcrita fielmente, y una bonita amistad que nació esa mañana y que se mantiene a día de hoy.

Shan Tee: Danger nació como una evolución de Marshall Monroe, de hecho mantenía tres miembros de aquella banda: Jorge Fontecha (voz), Luis Perona (bajo) y Carlos Abad (teclados) ¿Qué motivó el cambio de nombre a Danger?

Jorge Fontecha: Hubo un impasse en el que hubo muchos cambios en Marshall Monroe, después de que Juanjo Melero se fuese a Sangre Azul. Buscamos distintos guitarristas, y José Manuel Fernández, que era el batería y había sido el fundador del grupo, nos dijo que tenía el contacto de Martin, por si queríamos hablar con él. Hablamos con Martin y le pareció bien, pero hablando con la banda surgieron algunos problemas sobre la dirección que queríamos tomar. José Manuel, que era el capo de Marshall, tenía una visión de la jugada y nosotros, con Martin, teníamos otra visión. Así que decidimos separar los caminos.

J.A. Martin: Cuando yo salgo de Sangre Azul, el primero que me llama es José de Benito “El Pajarito”, guitarrista de Sobredosis, para ver si podíamos formar una banda junto a Nico del Hierro, que luego hizo Saratoga. José de Benito me dijo que conocía a un chaval que en aquel entonces estaba en el Rockservatorio aprendiendo a tocar bien la batería, que era José Antonio Pereira. Él ya había estado en Yin Yang, pero estaba perfeccionando su técnica a la batería. Hablamos con él, vino al local y le moló lo que estábamos haciendo e intentamos hacer una banda que al final no llegó a ser nada. Separamos nuestros caminos y fue cuando me llamaron Marshall Monroe, y al estar ya ahí, cuando José Manuel Fernández se fue de la banda, me acordé de Pere y contacté con él, vino y le gustó el proyecto. Entonces, al ver que ya faltaban dos miembros de lo que era Marshall Monroe pensamos cambiar de nombre y tirar por otro camino. Y eso fue Danger.

Shan Tee: Realmente el estilo de Marshall Monroe tampoco era tan diferente. El cambio más grande es el idioma.

Jorge Fontecha: Yo creo que sí, porque el concepto de Pere a la batería era diferente al de José Manuel. Con Pere ganamos mucho power. La idea era más melódica pero José Manuel tenía una forma de tocar muy Beatles y Pere era súper power. El estilo era el mismo concepto pero un poco más embrutecido. Por ejemplo, “Action” no hubiese cuadrado nunca en Marshall Monroe.

José Antonio Pereira: De hecho, cuando yo entré en la banda recuerdo que aquello todavía era Marshall Monroe. Pero no estaba José Manuel, al que incluso coloquialmente le llamábamos José Marshall porque era el espíritu de la banda. Además, aparte de mi forma de tocar la batería, que era mucho más hard rock que lo que hacía José, que también tiraba un poquito más al pop, también la forma de componer de Martin era otra onda un poco más rockera. Todo eso hizo que viéramos que aquello iba por otro camino.

Shan Tee: ¿Y la decisión de cantar en inglés?

Jorge Fontecha: Nos sonaba bien porque teníamos muchos prejuicios. A diferencia de Barón Rojo, que en aquella época hacía unas letras muy buenas, y bandas tipo Leño, que tenía las letras más urbanas y en castellano no te sonaban raras, nosotros teníamos frases muy cortas en las que el castellano no nos cuadraba, nos quedaba súper hortera. Por ejemplo, Sabina o Rosendo se podían expresar, hacían como poesía medio cantando. Nosotros no, porque le dábamos unos altibajos y unos giros en los que el castellano no nos cuadraba. Quizás nos equivocamos, porque yo no estaba preparado para cantar en inglés, porque no dominaba el idioma. Con el atrevimiento de la juventud tiramos para adelante, te lo creías y eso suplía muchas cosas.

Shan Tee: Nacisteis en el boom del rock melódico de finales de los ’80, con Sangre Azul y Niágara como mayores exponentes, en una nueva hornada en la que estaban un montón de bandas como Tokio, Hiroshima o Yin Yang. Luego por otro lado estaban los más cañeros, como Muro, Crom, Fuck Off, etc. ¿Qué recuerdas de aquella época?

Yin Yang

José Antonio Pereira: Yo tengo un recuerdo buenísimo, no sé si era porque tenía 20 años o porque había una gran hermandad. Yo conocía a todos. Yo he ido a ver conciertos y he dormido en casa del guitarrista de Tokio, había tocado en Yin Yang, los Hiroshima eran como mis hermanos y estaba cada dos por tres en casa de alguno de ellos. Todos nos conocíamos y había muchas ganas de hacer cosas. Era como un gremio. Ahora yo no lo veo tanto. Había un montón de gente y, además, como no existían las redes sociales, nos relacionábamos en persona en los garitos, y había una relación muy buena con los otros grupos. Incluso con Muro, con los que musicalmente no teníamos nada que ver, una vez les hice de pipa y nos lo pasamos genial, había muy buen rollo. Incluso entre nosotros éramos fans de los otros grupos. Una vez, estando en Yin Yang, tocamos en el mismo concierto con Marshall Monroe y yo los veía como fan. Y no te digo ya Sangre Azul, para mi eran dioses y a la vez eran mis amigos. Fue una época muy bonita.

Shan Tee: Hay un punto de inflexión en la carrera de Danger que es el concurso Yamaha Band Explosion.

J.A. Martin: Eso fue idea de Luis Perona, que se enteró de que había este concurso y nos lo propuso. Era a nivel mundial, pero se hacía por países. Había que presentar una maqueta con un par de temas, unas fotos y un pequeño dossier. Nosotros acabábamos de empezar, y teníamos una pequeña maqueta grabada en los estudios M-20, con Marshall Monroe, grabada con José Manuel Fernández a la batería. Decidimos presentarnos al concurso a ver qué pasaba y nuestra sorpresa fue que entre 300 maquetas que se enviaron, a nivel nacional, eligieron a 6 y una fue la nuestra. Hicimos una final en la sala Jácara, en la que estaba también Extremoduro, que quedaron terceros. Tocamos y nos lo llevábamos. Y el primer premio era ir a Japón a la final mundial.

Shan Tee: ¿Además de Estremoduro había algún grupo que luego haya llegado a ser conocido?

Jorge Fontecha: Allí estaba Paco Bastante, que luego se convirtió en bajista muy reputado, que ha tocado con Sabina muchos años, con Ella Baila Sola, etc. Fue con un grupo de jazz que se llamaba Cruce de Caminos.

J.A. Martin: Es que no era solamente de heavy, ni siquiera de rock. Había una mezcla de todos los estilos. Los únicos que éramos rockeros éramos nosotros y Extremoduro. En Japón igual, cuando fuimos allí había bandas de todos los estilos, muchas no tenían nada que ver con el heavy.

Shan Tee: Así que ganáis el concurso y el premio era tocar en Japón. Me imagino que sería una experiencia bárbara, además siendo muy jovencitos.

Jorge Fontecha: Los más mayores éramos Carlos, Martin y yo, que tendríamos 26 años, y luego estaban los pequeñitos, Pere sobre todo, que tenía 20 años.

Shan Tee: ¿Qué tal la experiencia de ir a Japón y tocar en el Budokan?

J.A. Martin: No éramos muy conscientes de ello. Creo que si vamos ahora hubiera sido mucho peor.

Jorge Fontecha: Más que nada, ves cómo funcionan fuera. Nosotros nos vimos metidos en un tinglado muy profesional siendo noveles, casi amateurs. Y claro, vas a un sitio donde hay un equipo de sonido que lo flipas y un nivel técnico de iluminación e infraestructura alucinante. Y de organización, te venía una chica que te llevaba a los sitios, a las ruedas de prensa y era un flipe. Y nosotros estábamos acostumbrados a que aquí había un bolo y te tenías que venir vestido de casa porque ni te podías cambiar. Fue alucinante. Y el nivel técnico de las bandas, brutal.

Shan Tee: ¿Estuvisteis cómodos? ¿No estabais asustados?

Jorge Fontecha: Para nada. Hay una anécdota muy buena de Pere: El Budokan es tan inmenso que cuando lo ves en un DVD te parece grande, pero cuando estás allí lo ves aún más grande. Para no perder tiempo entre grupos hicieron dos escenarios móviles, y mientras tocaba un grupo se preparaba el otro, sobre esta tarima móvil, oculto del público. Cuando terminaba un grupo, se quitaba esa tarima y salía la del siguiente grupo, con los músicos encima…

José Antonio Pereira: …Y nosotros hicimos la típica jugada de salir de espaldas y luego girarnos al empezar el tema. Todos de espaldas menos yo, que era el batería y estaba de cara al público. Así que cuando la tarima empieza a salir de la zona resguardada y empieza a verse a toda la gente en las gradas, con el Budokan lleno, era como una ansiedad tremenda, y yo les decía a estos: “¡cuando os deis la vuelta os vais a cagar!”. Estaba lleno, y además no es lo mismo 17.000 personas en una explanada, donde ves sólo hasta cierto punto, que en una grada donde ves a todo el mundo. A mi me sorprendió que nuestra inexperiencia y juventud hizo que hiciéramos cosas que ahora no haríamos. Y salimos como si aquello fuera lo normal. No teníamos nervios, aunque sí ansiedad por tocar. Yo vi a gente de otras bandas nerviosa de verdad, de temblarles las manos y estar asustados. Sin embargo, nosotros estábamos exultantes, lo que queríamos era salir allí y ponernos a tocar. De hecho, se ve en una grabación que hay en vídeo que estamos como si fuera el pan nuestro de cada día. De jurado estaba Bon Jovi y Joey Tempest y, claro, para nosotros era increíble.

Shan Tee: Hasta entonces vosotros nunca habíais tocado delante de tanta gente.

Jorge Fontecha: Yo después he tocado en Canadá para un público igual de numeroso, pero antes no.

J.A. Martin: No, nunca. Ni con Sangre Azul.

Jorge Fontecha: Podías tocar en unas fiestas patronales para 4.000 personas, pero además no es lo mismo porque al aire libre la gente está más dispersa que en un garito cerrado en el que todo el mundo te está mirando.

J.A. Martin: Además los japoneses están muy mecanizados. Yo tengo grabado en la retina que, cuando estábamos tocando, todos llevaban una especie de periódico enrollado y todos lo movían al unísono para adelante y para atrás. Era impresionante, se te ponían los pelos de punta.

Danger con Richie Sambora

Shan Tee: Decís que hay una grabación de aquello.

José Antonio Pereira: Se hizo un reportaje para las televisiones y salió en una de las cadenas de parabólica que había entonces, el Super Channel, que lo emitió y lo pudimos recuperar. De eso sólo hay minuto y medio de cada banda. Y está con problemas, hay unas rayas que habría que tratarlo en un estudio, digitalizarlo bien eso lleva tiempo y cuesta pasta.

J.A. Martin: Lo que sí está en Youtube es el “Get Back” de los Beatles del final.

José Antonio Pereira: Es que hubo un fin de fiesta en el que subió la banda al completo de Bon Jovi, con Richie Sambora y los demás, con todo el mundo en el escenario como si fuera una gran fiesta y se cantó el “Get Back” de los Beatles, e iba haciendo una estrofa Bon Jovi, otra estrofa Joey Tempest… una cosa muy chula, y todos los grupos allí también.

Jorge Fontecha: Hicieron una selección. La teclista de los americanos con el bajista de los italianos, el guitarrista inglés, etc.

J.A. Martin: Y Bon Jovi al completo, y Joey Tempest. Nosotros hacíamos coros. También estaban los de la televisión japonesa, todo como una fiesta.

Jorge Fontecha: Había 32 grupos y todos estábamos en el escenario, para que te hagas una idea de la capacidad del escenario del Budokan. Es enorme.

Danger con Joey Tempest

Shan Tee: ¿Aquello era un concurso también el que había ganadores?

Jorge Fontecha: Para no hacer de menos a las otras bandas y que no hubiese una última posición, que hubiera sido denigrante, ellos sólo dieron los tres primeros premios y premios individuales (mejor cantante, mejor bajista, etc.) Me pareció un acierto, muy elegante. Si no te has llevado el premio te da igual quedar el 5º, el 8º o el 25º.

J.A. Martin: La experiencia fue alucinante. Aquello duró una semana y teníamos un microbús para nosotros solos, nos llevaron a ver la fábrica de Yamaha… nos trataban como a auténticas estrellas.

Jorge Fontecha: Hay una anécdota muy buena. Aunque ahora le veas sin pelo, Pere entonces era rubio, con un pelazo tremendo, encima es como un armario y en aquella época estaba con el taekwondo a full. Y claro, para las japonesas, que estaban con el boom de Bon Jovi / Europe… Los suecos iban todos así, rubios cardados, y se montó una buena. Y cuando bajamos nosotros, veo que me empiezan a gritar hasta que me doy cuenta de que no es a mi, que era a Pere.

José Antonio Pereira: Cuando volvimos a España es como si me hubieran metido en una caja de zapatos. En España en esos años el grupo estrella, que de hecho tocó en la final española del concurso como artista invitado, eran Hombres G. Eso era lo que estaba funcionando a fondo en España: Hombres G., Mecano y cosas así. Sangre Azul lo estaba intentando pero no estaba llegando a esos niveles ni de broma. Y claro, nosotros íbamos de ese palo y encima cantábamos en inglés. Cantando en inglés y con esas pintas, ni siquiera podíamos entrar en los garitos, aquí no teníamos mucho que hacer. Gracias a Javier Gálvez todavía se hacían conciertos en condiciones, pero no había espacio para nosotros. Y cuando vas a Japón descubres que la gente de a pie, normal, que lleva su pelo corto y va a trabajar a la oficina, le gusta el rock duro y lo consume, como si fuera cualquier otro tipo de música perfectamente válido. Cuando resulta que ves que ahí tienes una posibilidad, que tu música está al nivel de cualquier otra y que puede funcionar bien. Que no eres más raro ni más diferente, eres rockero y ya está. Y aquí, sin embargo, era muy difícil. Así que cuando vuelves te da el bajón. Si tú estás en tu país y no sabes lo que hay fuera, todo va bien porque es lo que hay. Somos los macarras, etc. Pero cuando sales fuera y ves que tú puedes luchar en igualdad de condiciones, que tu imagen es válida, que tu proyecto tiene un público y una atención. Y que encima te llevan a ese concurso y no pasa nada, no hay prejuicios, vuelves a Madrid y dices y “¿ahora qué?”

Jorge Fontecha: Eso fue el 80 % de lo que nos mató. El 20 % restante es que vimos que la única posibilidad que tendríamos como grupo es que todos nos liáramos la manta a la cabeza y nos hubiéramos ido fuera. Pero el nivel de inglés de la banda era nefasto. Ni para pedir para comer. Nos pusimos una losa, porque para España era chungo pero para funcionar fuera teníamos otra losa que nos iba a costar mucho superar. Y nosotros teníamos una vida aquí, no éramos profesionales, todos currábamos en otras historias. No supimos volver al concepto Marshall Monroe, volver a cantar en español… Y encima ya nos pilló el cambio generacional de Nirvana, que eso ya nos acuchilló a todos.

Shan Tee: ¿La maqueta que hay grabada, cuyos temas habéis hecho ahora en “Rescue 1989”, es la que presentasteis para el concurso de Yamaha?

J.A. Martin: Sí, esa es la maqueta con cuatro temas. Luego hay otra grabada en directo, que la ha colgado alguien porque se la dimos sin pensar que la iban a colgar en Youtube. Es un bolo de Fuente Álamo (Murcia), grabado desde mesa en cinta de cassette.

Shan Tee: ¿Pero esa maqueta era de Danger o de Marshall Monroe?

José Antonio Pereira: Yo lo tengo bastante claro. Cuando a mí me llamaron para entrar en la banda, había muy buen rollo con José. Él se iba pero esa maqueta estaba pactada y ya estaban los días cogidos en el estudio. Yo me acuerdo de estar ya en la banda, y mis primeros días con ellos, en vez de ensayar, fueron para verles a ellos grabar. Yo fui a M-20 y me acuerdo de ver a José con las baterías. Era como si dijera “estoy ya lo acabo yo y ya os dejo”. La maqueta se estaba haciendo en ese impasse. Cuando esa maqueta se termina, pensando que es de Marshall Monroe, y empezamos a ensayar, es cuando nos damos cuenta que eso ya no es Marshall Monroe. Había un caos y se resolvió de esa manera.

Shan Tee: Entonces, cuando volvéis de Japón os desanimáis, veis que esto no tiene futuro y empieza la desbandada.

Jorge Fontecha: Sí, primero me voy yo. Yo estaba en otras movidas y no lo daba todo aquí. Así que me marché. Luego se fue Pere.

J.A. Martin: El último fue Luis Perona, pero todo fue en poco tiempo. Yo quería a muerte seguir con esto y Carlos Abad también. La verdad es que todo esto nos minó, pero nosotros teníamos más moral que la defensa del Alcoyano. Carlos dijo que conocía a gente que podría entrar. El bajista era Paco Benítez, que ahora está con La Leñera. Y también habló con Paco Navío y con Roberto “Pulpul”, que luego fueron los fundadores de Ska-P. Y con ellos seguimos con Danger, se aprendieron los temas aunque no llegamos a componer temas nuevos. Aquello duró menos de un año.

Shan Tee: ¿Qué habéis hecho en estos 25 años? A Jorge le vi con la Vargas Blues Band y también estás en el último disco de Salvador Domínguez.

Jorge Fontecha: Cuando terminó lo de Danger me encontré sin curro y sin nada, así que me metí en una orquesta para ganar pasta. Para mi fue un cambio brutal, porque era tocar música que odiabas y tocar mucho tiempo. Pero así pasaron 9 años. Pero tuve la suerte de encontrarme con un grupo de gente que tocaba música cañera, aunque eran covers. Pero me harté y dejé la música. Luego contacté con Javier Vargas y estuve 3 años con él. Después estuve currando en dos cruceros y haciendo grabaciones y colaborando con gente, sobreviviendo como se sobrevive en España con la música. A Salvador le conocía de la época de Javier, me gustaba tocar con él y con la base rítmica de Def Con Dos. A Lucía del Campo ya la conocía. Hicimos la presentación en Madrid y salió bien, aunque no hemos podido hacer más cosas porque las cosas están como están. Ahora me he volcado más en Danger porque lo siento más como mío.

Shan Tee: Martin, yo sé tus pasos en Füel y Harakiri, no sé si has hecho más cosas.

J.A. Martin: Desde que acabó Danger me tiré desde el ’90 hasta el 2009 sin hacer nada. Ahí se puso en contacto conmigo Miguel Ángel López “Cachorro” y me habló del proyecto Harakiri, con Juan Olmos. Me dijo que me llevaba siguiendo desde Sangre Azul, y yo me quedé flipado porque llevaba 19 años parado y hay un montón de guitarristas que estaban al día. Me dijo que quería que yo estuviera en Harakiri, y fueron mi mujer y mis hijos quienes me convencieron. Estando en Harakiri me llama Paco Füel para decirme que quiere contar conmigo. A mi no me cuadraba el tipo de música pero me convenció. Al final el problema fue el tipo de música porque Paco es más heavy y yo soy más hard rock melódico. Y estando con ellos fue cuando salió la vuelta de Danger.

Shan Tee: Pere, tú empezaste con Yin Yang y también sé de tu paso por Monterrey.

José Antonio Pereira: Yo había conocido al “Pajarito” con 18 años para aquella banda con Nico del Hierro en aquella banda que no llegó a funcionar. Un día yo tocaba con Nacho Mur, un guitarrista muy joven y muy bueno. Ese día tocábamos con Seoane, y vi a Dani Dagarod cantando con él y me quedé alucinado. Así que le contacté y le dije que tenía que hacer algo con él como fuera. El tío es encantador así que pronto empezamos una buena amistad. Y me dice que estaba montando un proyecto con un guitarrista, que era “El Pajarito”. Así que me animé enseguida, y eso fue Monterrey. Pero claro, ahora cada uno tiene su familia y su trabajo, así que sólo quedábamos un día a la semana, y si por cualquier cosa de trabajo se fallaba, ya pasaban dos semanas. Para repasar temas es perfecto, pero cuando tienes que crearlos a la vieja usanza, es decir, en el local entre todos, tardábamos mucho en componer. Y ese fue uno de los problemas por los que la banda se acabó. Pero tengo un recuerdo de aquello tremendo. Yo empecé en la música porque yo quería tener mi banda de rock. Ni siquiera pretendía ser un buen músico. Pero cuando terminó lo de Danger yo empecé a envenenarme con la batería, y me empieza a absorber tanto que me daba igual tocar lo que fuera. Y me planteo la batería como medio de vida. Toco de todo y el rock queda sólo para escuchar en casa. Y es ahora, cuando ya he conseguido vivir de esto, es cuando retomo lo de tocar rock, que es mi válvula de escape. Porque a mi no me ha cambiado el gusto, me sigue gustando lo mismo de antes.

Shan Tee: Luis Perona ha estado con Media Luna.

J.A. Martin: Y estuvo a punto de estar en Harakiri. De hecho en el primer disco toca varios temas. Pero no pudo seguir por problemas personales.

Shan Tee: Y 25 años después, Danger se vuelve a reunir ¿cómo surgió?

Jorge Fontecha: Antes de reunirse Danger se iba a reunir Marshall Monroe, pero la cosa no cuajó. Pero ya estábamos en contacto. Al final me llamaron, hablamos y aunque al principio yo estaba reacio, me fui convenciendo. Martin era el que desde el principio lo veía todo claro.

José Antonio Pereira: La idea al juntarnos era únicamente grabar el disco que nunca tuvimos. Coger todos esos temas y grabarlos como si ese disco se hubiera hecho en 1989, por eso se llama “Rescue 1989”. De hecho nos olvidamos de nuestros gustos actuales, queríamos reproducir lo más fielmente posible lo que se hizo en aquel momento. Sólo se cambiaron las letras, porque estaban mal hechas. Pero la música es la misma y la melodía prácticamente también. Se hizo con esa intención y de hecho Jorge y yo éramos los más escépticos porque al no estar en el mundo del rock lo veíamos todo muy difícil. Martin tenía la ilusión guardada en un frasco, al igual que los temas, cosa que yo la había ido soltando, desgraciadamente. Y además él ya estaba metido en Harakiri e iba a tocar a sitios del circuito habitual del rock, donde yo no iba. Y él veía al público rockero de nuestra edad y sabía que había un mercado ahí. El disco se graba y en la grabación nos fuimos creciendo. De hecho, yo grabé las baterías y yo no sabía ni cómo iba a quedar eso. Avisé a Jorge para que lo fuera escuchando, porque estaba quedando de muerte. Y era llegar al estudio y alucinar. El disco se termina y resulta que nos gusta muchísimo. Superó mis expectativas, con creces. No pensé que iba a quedar tan bien. La voz de Jorge sonaba perfecta y los temas parecían creados ahora, con estilo antiguo. Los temas habían superado los años mejor que nosotros. Una vez ahí, Martin seguía empujando. Decía que había que sacarlo en formato físico y yo sólo quería regalarlo por internet porque creía que no iba a tener interés más que para nosotros. Y al verlo de esa forma, nosotros nos fuimos animando hasta que nos planteamos que había que hacer una presentación, cosa que al principio no queríamos hacer.

Jorge Fontecha: Yo tenía miedo a otra decepción. Acepto grabar el disco que aquel día no hicimos, porque hoy en día es muy fácil grabar un disco, pero no quería verme otra vez con la cabeza gacha y ver que había perdido el tiempo. Así que yo no quería tocar en directo ni hacer una presentación porque no quería decepcionarme. Pero luego ves que la cosa va. Y de repente recibimos una llamada y nos dicen que estamos vendiendo discos en Japón. Y tú ves que sacas 500 discos y de ellos 150 los has vendido en Japón y eso es lo que a mi me empezó a convencer.

José Antonio Pereira: Esto pasa también por tomárnoslo con una serenidad que no teníamos entonces. Ahora no tenemos ni la juventud ni el tiempo que teníamos antes, pero sí tenemos otra forma de tomárnoslo. Ahora ya no queremos ser Bon Jovi, pero sí disfrutar de esto. De hecho, de esta manera Danger podría durar eternamente, porque nosotros disfrutamos de esto, hacemos un concierto de vez en cuando, lo pasamos genial, en nuestra cabeza ronda la idea de que nos gustaría hacer un disco nuevo y ver qué somos capaces de hacer ahora. Pero ya te lo tomas de otra manera. Porque me pasa como a Jorge, en estos años he estado trabajando en proyectos en los que he estado muchos más años que en Danger, pero con Danger se mantiene un lazo de unión diferente. Sobre todo cuando resulta que tocas y viene la gente a verte, y ves que el disco gusta.

Shan Tee: Dices que “Rescue 1989” respeta toda la parte musical de los temas originales.

José Antonio Pereira: Obviamente de cuando yo tenía 20 años hasta hoy yo he seguido tocando, y cuando tuve que grabar la batería yo podría haber hecho muchas más cosas o muy distintas. Pero no quería, yo quería escuchar esos temas como eran antes. Para ser totalmente exactos, sólo hay dos momentos en el disco, que son segundos, donde he hecho algo diferente a entonces. Hasta breaks que no me podía creer que estuviera tocando, porque no tienen sentido, pero estaban ahí. Esos dos momentos son una introducción de batería que, después de hacer la que había en el disco, Jorge me llamó y me dijo que no hacía falta que hiciera la misma. Pero de entrada grabé la que había, que era totalmente de niño pequeño. Y luego hay un pequeño break que se me escapó en “Hunter”. Todo lo demás es lo mismo.

Jorge Fontecha: También se han retocado los coros porque no éramos una banda coral, sino una banda de directo, y en su época no nos curramos los coros. Y ahora hemos querido hacerlo bien.

José Antonio Pereira: De hecho hubo un momento en el que me alegré de no haberlo grabado entonces, porque ahora no habríamos hecho esto ahora, y no hubiera quedado igual.

Shan Tee: Y ahora que “Rescue 1989” en la calle y ya habéis tocado en directo, ¿habéis sentido que la gente se acordaba de Danger, 25 años después?

Jorge Fontecha: Yo flipaba, porque para mi fue muy impactante ver, en el primer concierto, que la gente cantaba nuestros temas. Y encima llenamos la sala, con todas las entradas vendidas dos semanas antes. Y ves que hay demanda. Y ves que es demanda de gente de nuestra edad, también te digo que no vi personas de 20 años. Estaba la gente de nuestra generación, gente que ha crecido con esta música y le gusta esta música.

José Antonio Pereira: Gaby de Val, con la que sigo en contacto desde que estuvimos juntos en Yin Yang, pasó por lo mismo al principio de montar The Val, y me dijo que se había encontrado con gente incluso mayor que nosotros que se le acerca y le dice “gracias por lo que estáis haciendo, porque nosotros nos hemos quedado sin música”. Esa frase se me quedó clavada. Yo tengo un montón de amigos de más de 40 años que siguen escuchando el “Rock You Like A Hurricane” de Scorpions porque en los grupos nuevos no encuentran ese reflejo.

J.A. Martin: Y hay gente también que echa de menos no haber visto a estas bandas en su momento y ahora les estás dando esa oportunidad.

José Antonio Pereira: Al final piensas que si yo estoy en mi casa poniéndome esta música, por qué no va a haber más gente a la que le guste. Y te das cuenta de que sí están. Y ahora, con las redes sociales, tienes el feedback de la gente, que te transmiten que les encanta el disco, que quieren comprarlo. Es como un goteo continuo. Y hay gente de Bélgica, Alemania y hasta de Estados Unidos que te pide un disco. Esto empezó sólo para nosotros, para llevarlo en el coche, y de repente ves que la cosa va a más. Y si vemos que hay interés, nosotros vamos a seguir para adelante. También queríamos que fuera algo digno, no queríamos estropear el recuerdo que se tenía de Danger. Cuando escuché el disco yo sabía que eso no podía pasar. De hecho estando Jorge yo sabía que no iba a pasar, porque Jorge no es el típico cantante de aquella época que ahora de repente se vuelve a poner las mallas y se pone a pegar gritos, sino que tiene un concepto más elaborado, por sus años de profesión. Cuando hicimos el disco incluso se lo puse a conocidos míos para ver si me estaba equivocando yo, y me confirmaron que estaba muy bien. Cuando nos juntamos en los primeros ensayos yo iba expectante, porque yo a mis compañeros les quiero un montón, pero si llevan 20 años sin tocar hay que ver cómo están.

Jorge Fontecha: Yo recuerdo el careto de Pere el primer día, cuando me mira y me dice “¿tú vas a poder cantar el disco?”

José Antonio Pereira: En el primer ensayo que hicimos, antes de grabar el disco, yo pensaba que aquello era un episodio de “The Walking Dead”. Era horrible. Yo pensaba que Jorge no iba a poder cantar los temas. Y me fui a casa pensándolo. Luego el disco se hizo y Jorge hizo una labor personal muy fuerte para ponerse al día y se puso a hacer lo que él sabe que tiene que hacer, y ese esfuerzo lo hizo. Y en los ensayos que hicimos después del disco, para preparar la presentación vi que esto podía funcionar.

Jorge Fontecha: Es que no canto igual en Danger que si me pongo a hacer jazz. O con Javier Vargas, con quien ponía una voz mucho más oscura, impostada. Lo da el estilo. Por eso yo quiero grabar otro disco con Danger, porque ahora ya sé lo que me gustaría cantar.

José Antonio Pereira: Creo que nos merecemos hacer ese disco. Pero soy consciente de que en este disco los temas ya estaban hechos, sólo había que preparárselos. Y en este caso hay que crear desde cero un repertorio, y desde nuestras condiciones vitales no sé si vamos a ser capaces de hacerlo. Los más críticos somos nosotros mismos y no vamos a sacar cualquier cosa. O sale un disco que va a ser la bomba o no va a haber ese disco.

J.A. Martin: Creo que hemos puesto el listón bastante alto, y aunque en “Rescue 1989” los temas son de los años ’80, el disco es buenísimo, aunque esté mal que lo digamos nosotros. Y si hacemos algo nuevo es para superar este disco, o por lo menos igualarlo.

Shan Tee: En el disco hay dos temas que me gustan mucho. El primero es “Action”, que me parece un disparo tremendo para empezar, y rompe un poco la idea del rock melódico tranquilito.

Jorge Fontecha: Sí, pero sin embargo es uno de los temas que más melodía tiene. Tiene fuerza pero tiene mucha melodía.

Shan Tee: Y luego está “Never Treat Me Like A Loser”, que creo que es el más representativo de Danger.

Jorge Fontecha: Ese tema es de Martin, y no tenía la melodía vocal que tiene ahora.

J.A. Martin: Este tema lo hice para aquella banda que no salió con el “Pajarito”, al poco de yo salir de Sangre Azul. Estaba muy de moda Europe con “The Final Countdown” y lleva un poco esa onda. Ese tema y “Alone” son de esa época y apenas hubo que tocarlos.

José Antonio Pereira: Cuando hicimos “Action”, todos los temas que había tenían una medida más o menos similar de tempo y estructura, y necesitábamos un tema muy cañero y muy potente. Y salió ese tema y es una gozada tocarlo.

Shan Tee: En el disco también hay dos temas que se repiten, ya que además de la versión eléctrica están en formato acústico. ¿Con qué motivo?

Jorge Fontecha: Eso fue muy curioso porque yo me comprometí con el grupo a no cambiar de tono y esforzarme a hacerlo igual. Pero yo sólo tenía la pista de teclados, la pista que me había pasado Pere de la batería y un bajo. No había ni guitarra. Y no tenía referencias, así que me cogí la acústica y saqué los acordes. Como yo había construido la letra, ahora no tenía nada que ver con la letra anterior y yo no tenía clara la métrica que le iba a meter, no me cuadraba. Y no podía ir al tempo, así que transporté los temas a un tempo más lento y los adapté para irme midiendo. Y me iba grabando. Así que yo me hacía una intro y me ponía a cantar a un tempo que me permitiera acordarme de la letra e ir afinando. La sorpresa fue que, dentro de mi nivel cutre de guitarrista, en los últimos ensayos que hice vi que molaba porque me sonaba a otra cosa y había dado la vuelta al concepto. Se lo enseñé a mis compañeros y me dijeron que estaría muy bien meterlo como bonus track. Eso se hizo ya al final y por eso no está el resto de la banda tocando.

Shan Tee: ¿Dónde está grabado el disco?

Jorge Fontecha: En Anhell Studios. Martin ya había tenido una experiencia allí, con Harakiri, y nos avisó que no nos fijáramos en la apariencia, porque es muy casero, pero había que fijarse en Ángel Muñoz, el ingeniero, que es el bajista de Cripta. Martin nos pidió que confiáramos en su opinión, y fue un acierto tremendo. Y encima es un tío encantador. Si hay diferencia de criterios, sabe ceder si hace falta o hacerte ver que algo se puede hacer mejor, y luego te das cuenta de que tenía razón.

Shan Tee: Para el futuro, antes comentabais que tenéis intención de grabar un nuevo disco.

José Antonio Pereira: Nos encantaría. Lo que tenemos que hacer es ponernos a ello y componer los temas, que es la parte más bonita y más delicada. Y es la más trabajosa, porque una vez que los temas estén, grabarlos no va a ser complicado.