ATLAS – Viernes 14 de octubre de 2016, sala Changó (Madrid)

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Atlas es uno de mis grupos de cabecera. Es inútil intentar ocultarlo, así que ni lo voy a intentar ni tampoco iba a colar. Son uno de los mejores grupos del rock nacional, formados por músicos experimentados que mantienen la ilusión intacta y un talento fuera de toda duda, con tres grandes discos ya en su haber y unos conciertos de los cuales todo el mundo sale hablando maravillas. Por ello, la presentación de su último trabajo discográfico, “Nuevos tiempos, viejas costumbres”, en Madrid era una cita a la que yo no podía faltar.

conciertos2016_atlas_1410aUna vez dentro de la sala, me llamó la atención el mimo con el que tanto el grupo como la Compañía de Discos habían preparado todo. Un generoso stand de merchandising atendido por The Fish Factory ofrecía material variado de la banda: los vinilos del último disco (que se estrenaban en este concierto), camisetas, tazas, púas y material diverso que, a buen precio, ofrecían la oportunidad de llevarse un recuerdo de ese día. El escenario, no excesivamente grande pero suficiente para que los músicos se movieran con soltura, estaba bien montado a una altura perfecta para que el concierto se pudiera disfrutar desde cualquier lugar de la sala.

La única pega, la falta de asistencia. ¿Media entrada (unos 150 asistentes) para un grupo de esta envergadura? ¿Dónde están los miles que abarrotaron Las Ventas hace pocas semanas en el Rocktiembre? No sé si es un problema de promoción o que el público del rock sólo se mueve buscando nostalgia en vez de música, pero es una lástima que muchos sólo acudan al reclamo de los grandes nombres del pasado. Estoy seguro de que hubieran disfrutado de forma plena con este concierto.

conciertos2016_atlas_1410bSobre los presentes, además de los habituales de los conciertos nacionales y de multitud de compañeros de otros medios de comunicación, me agradó ver en la sala a músicos de renombre que se acercaron a disfrutar de este concierto: Julio Castejón, Lele Laina, Carlos “Nano” Hervás, Enrique Castañeda, Julio Dávila, los chicos de Mathilda… más alguno que se me pasará, daban un plus de calidad a los que nos congregamos esa noche en la sala Changó.

La banda había cuidado todos los detalles para que el concierto tuviera la máxima calidad posible. En la parte trasera del escenario, una gran pantalla de vídeo abrió el concierto con una bonita presentación hecha para la ocasión, con una vieja radio cambiando de dial mientras se repasaba toda la trayectoria de Atlas. Durante todo el concierto, la pantalla de vídeo estuvo mostrando imágenes muy cuidadas y ayudando a que el espectáculo visual fuera completo.

conciertos2016_atlas_1410cLos chicos de Atlas salieron con todas las ganas del mundo. Ignacio Prieto, Manolo Arias, Ángel Arias y José Martos forman una maquinaria engrasada y puesta a punto en su mejor momento. Como si hubieran nacido para tocar juntos, la conexión entre ellos es perfecta, por aptitud (con P), actitud (con C) y por las ganas con las que defienden unos brillantes temas que se reparten entre los 3 discos que tienen en el mercado.

Al finalizar el vídeo introductorio, abrieron el concierto con “Cosa de valientes”, del nuevo disco. A pesar de que era la presentación de “Nuevos tiempos, viejas costumbres”, el set del concierto estuvo equilibrado entre temas de este último trabajo con otros de los dos discos anteriores. Así, continuaron con “Unidos”, con la misma pasión y soltura.

conciertos2016_atlas_1410dIgnacio Prieto es un torbellino en escena. Además de su gran voz y el inestimable apoyo a la guitarra en la mitad de los temas, ejerce de front-man en el más amplio sentido del término: Interactúa con el público, bromea con sus compañeros… su presencia es vital en el show. A los hermanos Arias les une un vínculo enorme, más allá del fraternal. Cada uno a un lado del escenario, son fundamentales para el sonido compacto del grupo, fusionando la fuerza del rock con la melodía cuando es necesario. Ángel es uno de los mejores bajistas de hard rock de los que podemos disfrutar, y siempre sabe cuándo ser básico y cuándo tener sus momentos de lucimiento. Manolo, por su parte, hace gala de su depurada técnica sin caer en la pura exhibición, consiguiendo dotar de emoción cada solo, y de intensidad cada riff. Y tras ellos, José Martos, todo un huracán, ofrece un constante despliegue de fuerza, técnica y poder a los tambores.

conciertos2016_atlas_1410eTras “Condenado loco”, también del primer disco, la banda presentó a Pavel Mora, teclista de Monterrey (compartiendo grupo con Manolo Arias, entre otros), quien también ha colaborado en el último disco de Atlas. Para esta primera ocasión, Pavel participó en “Vete al infierno”, tema cuyos teclados incluyó en el disco el gran Miguel Ángel Collado. Tras la gran intro de teclados, la clara inspiración Purple/Rainbow nos enganchó a todos los que disfrutamos con el hard rock más clásico. A partir de entonces, Pavel Mora aparecía y desaparecía de escena según las canciones, siempre en un sitio demasiado escondido dado las limitaciones del escenario, pero siempre aportando mucha calidad con sus teclados.

conciertos2016_atlas_1410fEl primer tema rescatado de su segundo disco, “Contra viento y marea”, fue “Oveja negra”, uno de mis favoritos, que además refleja los sentimientos de quienes hemos sentido que no encajamos con nuestro entorno en muchos momentos de nuestra vida. De ahí, directos a “Un sueño cumplido”, que habla de la experiencia de Ángel Arias y José Martos al tocar con Barón Rojo, uno de sus grupos referencia de su adolescencia. Uno de los mejores temas del último disco y que termina con un breve guiño al tema “Barón Rojo”. Lástima que fuera tan breve, ya que el tema pide a gritos extenderlo en directo para ser un homenaje a los Barones, ahora que viven horas bajas.

Las bromas y vaciles entre los miembros del grupo fueron una constante entre tema y tema. Un buen rollo que se contagiaba al público y que demuestra la camaradería que impera en la banda y de la que nos hacían partícipes.

conciertos2016_atlas_1410gUna intro semiacústica y un bonito juego de voces de los cuatro músicos era el inicio de “Demasiado bueno para durar”, el precioso medio tiempo que aparecía en su primer disco. Emocionante es decir poco.

Vuelta a la caña desenfrenada con “Da igual” y el puro hard rock de “Generación sin miedo a vivir”, presentado como el primer tema que compusieron cuando se formó Atlas, hasta llegar a “Culpable”, la emocionante balada incluida en su último disco, tanto musicalmente como por su tierno mensaje, que Ignacio Prieto quiso dedicar especialmente a su bella novia Alicia, presente en la sala.

conciertos2016_atlas_1410hEl inconfundible riff de “Parte de ti, parte de mi” devolvió el ritmo al concierto. Manolo Arias no paraba de hacer poses y de clavar los solos de guitarra, mientras Ángel se mostraba crucial en el sonido de la banda. Y delante de ellos, la voz de Ignacio no presentó ni una sola fisura en todo el concierto, y eso que en algunos momentos forzó unos agudos que hubieran roto a más de uno. ¿Y José Martos? En plenitud. Al acabar el tema pegó un grito (¡¡¡animaaaaalll!!) para terminar con un pequeño solo muy enérgico. Tan trepidante como el inicio de “Nosotros somos la revolución”, en la que Ángel Arias también tiene un papel especialmente protagonista.

conciertos2016_atlas_1410iLa banda quiso ser agradecida con quienes habían ayudado en el concierto, tanto los técnicos de luces y sonido como al responsable de las bonitas imágenes que estábamos viendo en la pantalla posterior al escenario. También a The Fish Factury y su presencia en el puesto de merchandising y a alguno de los músicos presentes entre el público, como Lele Laina y Julio Castejón.

El concierto se encaminaba hacia la recta final, momento que aprovecharon para tocar “Esperaré”, elegido como single del último disco. Pudiera ser que fuera favorecido por el fragor del concierto, pero me pareció que en directo gana mucho con respecto a cómo suena en el disco.

conciertos2016_atlas_1410jA su término, José Martos cogió una armónica y se puso a tocarla, acompañado únicamente por él mismo con el bombo de su batería. A falta de buena técnica con la armónica, se basó en hacerlo rítmico y divertido. Un soplo de aire fresco antes de que la banda volviera para hacer “Gritaremos NO”, otro de los temas destacados del último disco, como se dedujo de la buena respuesta del público, que coreaba los temas del último disco de igual manera que los antiguos.

Aún así, los temas antiguos siempre generan un bonito sentimiento nostálgico, tanto en el público como en los propios músicos. Por eso, Manolo Arias se acercó al borde del escenario y dijo “a ver si os suena esto”, comenzando con el inconfundible riff de “El Imperio de la ley”, el que fue primer single de aquel disco debut de 2008.

conciertos2016_atlas_1410kEl último tema que tocaron de disco que se presentaba esa noche fue “Somos una misma voz”, cuyo estribillo es un himno fácil de cantar, como así hicimos animados por Ignacio Prieto, quien estuvo muy comunicativo con el público en todo momento, aunque el único “pero” que le puedo poner es su falta de capacidad de improvisación cuando, tras un vacile de Manolo Arias en el que inició brevemente el riff de “Black Night” de Deep Purple, el público empezó a tararear el estribillo del tema e Ignacio lo paró para hacer cantar lo que tenía preparado. Me hubiera gustado algo más de cintura para aprovechar la naturalidad del público y seguir lo que la audiencia había comenzado de forma espontánea.

conciertos2016_atlas_1410lPara terminar el concierto, antes de los bises, disfrutamos de la enorme “No necesito a nadie”, otro de los grandes temas recogidos en su primer disco, en uno de los momentos que más me gustaron de la noche, para el cual se pusieron unos sombreros y gafas oscuras al más puro estilo “Blues Brothers”

Despedida breve, paripé habitual de esperar el reclamo de los bises, y ante la tímida petición del público volvieron a escena para ofrecernos dos últimos temas, un trepidante “2040” que sonó como un huracán, para terminar definitivamente con “Contra viento y marea”, dejando un gran sabor de boca a todos los que nos acercamos esa noche a la sala Changó.

Algo va muy mal en el rock nacional cuando Atlas no es capaz de llenar una sala de aforo medio en su presentación en Madrid. El espejismo de los grandes festivales no nos debe impedir preguntarnos qué falta para que el público no se anime a disfrutar de una enorme noche de hard rock como la que vivimos en este concierto. Es una lástima, porque todos los comentarios tras el concierto eran unánimes entre los asistentes: estamos ante una banda grande de verdad.

Por mi parte, yo siempre lo contaré a quien quiera escucharme: no dejéis pasar un concierto de Atlas cuando tengáis oportunidad. Satisfacción garantizada.

Texto y fotos: Shan Tee