CICONIA “Winterize” (2016)

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ciconia_winterizeCiconia ya nos sorprendió hace un par de años con “The Moon Sessions”, un disco completamente instrumental que salía por completo de lo habitual en los discos que recibimos habitualmente. Ahora, los vallisoletanos insisten con “Winterize”, un segundo trabajo que coge el testigo que dejó su debut para llevar su música más allá, con una evolución indudablemente positiva.

Ahora en formación de trío, tras la partida del guitarrista David Manso, la banda de Jorge Fraguas (bajo), Javier Altonaga (guitarra) y Aleix Zoreda (batería) nos presenta un disco intenso, complejo y ciertamente elitista, ya que su uso y disfrute precisa de paciencia y disposición de unos oídos expertos. El que quiera música sencilla de escucha fácil, se ha equivocado de disco.

Como la propia banda anuncia, “Winterize” es una obra completa de más de 70 minutos que puede entenderse como un todo. Su división en 10 temas ayuda a estructurarla, aunque el elevado metraje de “The Forgotten” (12:09) y “Towards The Valley” (16:17) les hace tener entidad propia.

Tal y como mostraron ya en su debut, Ciconia es el resultado de un crisol de influencias. Aquí encontramos metal progresivo, alternativo, post-rock e incluso heavy metal o thrash en algunas fases, con pinceladas de folk. Una amalgama de estilos que fusionan con éxito, con un resultado emocional e interesante. Bien dotados técnicamente, los tres músicos van mucho más allá de una demostración de habilidad, sino que se afanan en crear ambientes, jugando con la intensidad para, en esta alternancia de suavidad y contundencia, lograr captar nuestra atención sobre la hora larga de música que contiene el disco.

Precisamente los dos temas más extensos se convierten, a la postre, en los más sugestivos. Los cambios de ritmo y de intensidad, añadidos a los paisajes sonoros que construyen son interesantes, captando la atención de forma ininterrumpida a pesar de su extensión. El resto siguen en la misma línea, desde el inicio con las gaitas céltico-gallegas de “Snowfields” hasta el final, con cortes realmente interesantes como “Limbus”, en el que despliegan todo su buen gusto.

Un disco para oídos expertos y exigentes, con más de 70 minutos de una experiencia instrumental compleja pero, a la vez, satisfactoria.

Santi Fernández «Shan Tee»