LUJURIA – diciembre 2001

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En el concierto de Saxon tuve el placer de conocer a Óscar Sancho, cantante de Lujuria. Bueno, realmente ya nos habían presentado un par de veces, lo que pasa es que habían sido noches de fiesta y es normal que no se acordara de mí. El caso es que, con todo el morro del mundo, le pregunté si sería tan amable de concederme una entrevista para una página web en la que yo escribía y cuál fue mi sorpresa cuando respondió encantado que sí, que sin problemas, que el sábado él iba a ir a Madrid (como todos sabéis, es de Segovia) y que le llamara para quedar. Y, como comprenderéis, ya fui yo con la sonrisita puesta durante esos dos días de espera. Bueno, el sábado quedamos para ir a casa de un amigo suyo y tras romper un poco el hielo comenzamos la entrevista.

The Sentinel: Si te parece, vamos a empezar a hablar del disco. Vuestro estilo ha evolucionado bastante desde el primer disco hasta éste. ¿A qué debéis esta evolución? ¿Han cambiado vuestras influencias? ¿Os habéis propuesto vosotros cambiar?

Óscar Sancho: Eso te lo tendría que haber contestado mejor el batería, César de Frutos, porque es el compositor de los temas. Pero yo creo que no solamente cambia el estilo. Yo siempre digo lo mismo: cuando empiezas a componer, cuando empiezas a grabar, tienes muy pocos medios. El primer disco de Lujuria se hizo con cuatro latas y no puedes hacer la música que tienes dentro, porque tampoco tienes el tiempo que quieres, los instrumentos que quieres… Y la verdad es que para este último disco nos lo planteamos, porque en el anterior disco lo quisimos hacer, lo que pasa es que nos robaron los instrumentos y entonces se nos echaba el tiempo encima porque ya teníamos contratado un estudio y tuvimos que componer un poco deprisa, pero bueno, estamos contentos con lo que es el disco, ¿no? Pero en éste sí que nos planteamos parar de actuar, tomarnos el tiempo que queríamos y componer lo que nosotros queríamos. Teníamos muchas ganas de hacer paralelos de guitarras, de hacer una serie de cosas que no habíamos hecho hasta ahora. Porque nuestro estilo era muy seco hasta ahora. Hay gente que le gustaba, ¿no?, pero nosotros no queríamos hacer eso.

The Sentinel: ¿Es por eso por lo que metisteis un teclado?

Óscar Sancho: Pues sí, porque cuando estábamos componiendo nos dimos cuenta de que faltaba algún instrumento Entonces pues decidimos meter un teclado también, que eso también ha dado mucho cambio. Y yo creo que la música que hay en es este disco es lo que Lujuria ha querido hacer desde el principio, si hubiéramos tenido los medios, si no nos hubieran mangado los instrumentos, etc. Entonces, sí que es verdad que la gente ha notado un cambio, pero es realmente la música que nosotros habíamos querido hacer. Y estamos muy contentos con este disco, es un poco nuestra música.

The Sentinel: ¿Y siempre compone el batería?

Óscar Sancho: Casi siempre. Cada grupo tiene una forma de trabajar. Nosotros lo que hacemos es que el batería trae las ideas principales y las expone, pero nunca trae el tema acabado, porque lo que sí que queremos es que a todos los miembros de Lujuria nos guste lo que estamos haciendo. Hay otros grupos que traen las canciones acabadas, y a lo mejor a alguno no le gusta ese tema. Entonces nosotros no queremos que alguien esté tocando algo que no le gusta. Aunque tardemos más, preferimos estar a gusto. Entonces hay veces que traemos ideas, trabajamos con ellas, y a mitad de canción decimos: “¡¡a tomar por culo!! ¡Esto no nos gusta!” Y aunque perdamos el tiempo, la tiramos. Nosotros no somos el típico grupo que se presenta con 30 temas y elige 10. Somos un grupo que después de haber estado componiendo a lo mejor 6 meses, venimos con 11 o 10 o los que tengamos, pero son los que nos gustan a todos. O sea, lo que llega al estudio es lo que nos ha gustado. Nosotros lo hacemos así. El compositor es el batería porque estudia música. Es cantante de ópera, es tenor. Está trabajando en el Teatro Real, ahora mismo está haciendo “Rigolettos”, te cagas. (risas). Es un tío que sabe mucha música, sabe mucha armonía, pero sí que es verdad que escucha mucho lo que le decimos, o sea, no impone sus ideas. Y cuando ya acabamos un tema, ya es un tema que nos ha convencido a todos.

The Sentinel: ¿Y las letras quién las hace?

Óscar Sancho: Las letras sí que las hago yo. Prácticamente todas. Nosotros siempre le decimos lo mismo: “Tú haz una canción bonita que ya te la estropeo yo con cuatro guarradas” (risas)

The Sentinel: ¿Y qué intención tienes con tus letras? ¿Simplemente que la gente se descojone?

Óscar Sancho: No, no. Nuestras letras, yo siempre digo lo mismo, tienen dos lecturas. Una lectura rápida, en la que las lees y te descojonas y ya está, para los que no se quieran complicar la cabeza. Pero si tú profundizas en cada una de las letras que yo tengo, todas tienen un mensaje. Lo que pasa es que la gente tiene que querer profundizar en ellas. Porque la música, en mi opinión, es para entretener. Nosotros decimos que somos una especie de descanso del guerrero. Los heavies son gente muy luchadora, pero cuando van a un concierto van a divertirse, no va a que les cuenten los problemas que tienen, que ya los saben de sobra. Lo que pasa es que sí queremos meter también un mensaje por si alguien quiere profundizar. Pero nuestra principal intención es divertir a la gente que lleva toda la vida luchando.

The Sentinel: Volviendo un poco a lo que has comentado antes, ¿cómo fue la entrada de Nuria?

Óscar Sancho: Pues por eso que te he comentado. Nosotros, a la hora de componer este último disco, nos dimos cuenta de que faltaba un teclado. Por ejemplo, al hacer paralelos de guitarra, faltaba algo que soportara la melodía, que no lo había. Entonces me lo comentó el batería: “aquí nos hace falta un teclado”. Yo al principio me mosqueé porque soy heavy de la hostia y soy anti-teclados de toda la vida. Yo soy de la escuela de: “¿teclados? ¡No jodas!” (risas). Pero la verdad es que me convenció, porque veía que se nos quedaba cojo.

The Sentinel: ¿Hicisteis pruebas?

Óscar Sancho: No, como había 20 tíos y una tía pues elegimos a la tía (risas). No, a Nuria la conocíamos desde el anterior disco porque habíamos hecho algún tipo de arreglo. Nuria es una chica que ha acabado piano, es muy buena compositora, muy buena teclista, así que la contratamos directamente. La llamamos, ella estaba encantada… Yo siempre digo lo mismo, ella está contenta y nuestras madres también, porque desde que está ella en el grupo nos duchamos más, nos peinamos más, nos arreglamos más… (risas). Incluso, fíjate, que nada más entrar ya compuso un tema. “María Martillo” es un tema suyo. Yo creo que para el siguiente disco le vamos a dejar que componga más porque compone muy bien.

The Sentinel: Las colaboraciones que habéis tenido en este disco, ¿cómo surgieron?

Óscar Sancho: Pues eso es una historia que empezó con el “Finisterra” de Mago de Oz. Cuando estaban grabando el disco llamó a Silver, a Pacho, a nosotros… Y nos lo pasábamos muy bien haciendo los coros, la verdad es que disfrutábamos como cochinos. Nos pusimos un nombre y todo, éramos “el Orfeón de Macarras”, en lugar del Orfeón Donostiarra (risas). Y nos hicimos un poco el rollo de que en cada disco nos teníamos que echar una manilla. Llegado el disco de Muro, colaboramos, también en el de Ankhara, y cuando lo hicimos nosotros, pues les llamamos. Mago no pudo estar porque se iban a ir a Ecuador, sin embargo, yo siempre lo cuento, Fernando Ponce de León, el flautista, tuvo un detalle de la hostia, y es que la noche antes de coger el avión se presentó en el estudio y dijo: “A ver, que os meto una flauta”. Nosotros nos agachamos, pero dijo que no, que era en el disco, entonces nos pusimos de pie otra vez (risas), y metió una flauta en “María Martillo” para que hubiese un poco de Mago de Oz.

The Sentinel: ¿Y lo del tema de Barón?

Óscar Sancho: Cuando hicimos “Larga vida al Rock and Roll” nos pusimos en contacto con Barón, les dijimos que queríamos rendirles un homenaje porque justo coincidía que era su 20º aniversario. Y queríamos hacer ese tema, además, porque cuenta un poco lo que es su vida, ¿no? Llevan 20 años haciendo Heavy Metal… Y nos dijeron que encantados, que, como habíamos hecho hasta ahora con Obús o con Ñu, que ellos colaboraban. Pero yo les dije que prefería que no, porque me parecía que si queríamos rendirle un homenaje a alguien no queda bien que salga el homenajeado. Entonces yo le dije que lo tenía enfocado un poco como un homenaje de varios grupos hacia ellos. Entonces el Pacho se hizo una estrofa, Silver se hizo una estrofa, yo me hice una raya, eso lo borras… (risas). Y hemos quedado muy contentos. Lo que pasa es que pensamos que esto igual ya aburre un poco, que siempre estemos los mismos. Somos muy amigos, pero también somos muy amigos de otros grupos. Yo quiero abrirme. Por ejemplo, Tierra Santa, Koma, Red Wine, a Leo el de Saratoga… lo que pasa es que, claro, si meto a Leo a mí me deja en ridículo. (risas). Pero no sé, nos apetece abrir un poco ese círculo porque queremos dar la imagen de que en el 2000 los grupos, por fin, somos como un poco hermanos, ¿no? No es como en los 80, donde éste no se lleva bien con el otro. Estamos todos en las mismas. Esto es un banquete de mendigos y hay que tirar juntos, todos para delante, si encima nos puteamos…

The Sentinel: Cambiando un poco de tema y olvidándonos un poco del disco. Mucha gente identifica a Lujuria con Óscar Sancho. ¿Qué opinas de ello?

Óscar Sancho: Pues la verdad es que no me gusta nada. Porque Lujuria somos 6. Lo que sí que es verdad es que a la mayoría de los grupos se les identifica con el cantante, a no ser que sean excepciones como el Rionda, en Avalanch, o a Txus, en Mago. Pero casi siempre, tú te pones a pensar en los grupos que te han gustado y los identificas con el cantante: Judas con Halford, Maiden con Dickinson, AC/DC con Bon Scott… Pero yo lo que quiero que la gente sepa es que Óscar es uno más del grupo. Ya ves, por ejemplo en la música, Óscar no tiene nada que ver, todo es del batería. La guitarra solista de Lujuria es muy personal, porque la mayoría de los guitarras de ahora tienden a ser muy técnicos y el Chepas es muy espontáneo. Es un guitarrista que a mí me gusta mucho porque es muy fresco. Es un borracho de la hostia, que bebe Jack Daniels y no se pasa el tiempo estudiando la guitarra. La rítmica que tenemos, el Julito, también me parece que tiene un estilo muy personal. Tiene muy mala hostia y es muy heavy, es el más heavy del grupo pero con diferencia. Y toca la guitarra rítmica como a mí me gusta, ¿no? Con esa fuerza que yo creo que falta hoy en día en el heavy. Los heavies de hoy en día son mucho más melodiosos. Entonces yo quiero que la gente conozca a todos, pero es normal que la gente conozca más al cantante. Además de que las entrevistas siempre las hago yo, y las letras también, entonces es como que la filosofía que lleva el grupo, la idea, es mía, pero yo no quiero ser protagonista de nada. Yo quiero ser uno más de un grupo, que venimos de una ciudad muy pequeña, que somos amigos de toda la vida.

The Sentinel: ¿Y todo esto los de tu grupo lo llevan bien? ¿No hay ningún tipo de rencores?

Óscar Sancho: No, que va! Ellos con ir a tocar y emborracharse disfrutan. Es más, ellos se van de borrachera y dicen:“anda, Óscar, vete a hacer las entrevistas” (risas). Pero bueno, a mí me gusta esto mucho y yo procuro, vamos no es que procure, es que me divierto mucho haciendo esto, y eso es algo que la gente lo nota.

The Sentinel: Bueno, por lo visto estás hecho un showman: presentaste el Machina, un concierto de Celtas Cortos, saliste en la tele… Todo esto, ¿a qué se debe?

Óscar Sancho: Bueno, poco a poco te lo cuento. Por ejemplo, lo del programa de la tele, yo me acuerdo que llamaron a la Compañía nuestra, que querían un heavy. Les dieron mi teléfono porque en ese momento nosotros estábamos promocionando el disco, entonces pensaron que era una buena idea. A mí me llamaron a casa, me lo contaron, y yo les dije que pasaba. Porque nunca me ha gustado la imagen que nos han puesto. Siempre que sale un heavy en la tele le colocan la litrona, el porro… Y para ir a hacer el circo, pasaba. Pero entonces la tía que me llamó me dijo que si no me gustaba esa imagen, que fuera yo y que diera otra. Entonces yo lo pensé y vi que podía ser el momento de que fuera allí y contara a la gente que un heavy también puede ser profesor, por ejemplo. Que un heavy también puede llevarse muy bien con su madre, y por eso llevé a mi madre. Y que una madre no tiene que estar enfadada porque su hijo tenga el pelo largo. Un poco que las madre vieran que un tío puede llevar el pelo largo y tatuajes y puede ser un tío muy digno, ¿no? Con el Machina, pues igual. Me llamaron diciéndome que querían que alguien lo presentara y que si quería salir yo. A mí me gustaba mucho la idea sobre todo por hacer algo que yo nunca había hecho, que era estar en el backstage mucho tiempo. Quería saber, por ejemplo, cómo calentaba kai Hansen, o cómo colocaba la batería Mike Terrana… A mí me dieron la oportunidad de ver todo eso. Y me decidí y lo intenté hacer lo mejor que supe. Porque es una pesadez, es estar los dos días de 3 de la tarde a 3 de la mañana. ¿Qué pasa cuando haces algo de eso, algo de cara al público? Pues que el público es muy amplio y tienes críticas positivas y críticas negativas. Al principio me importaban más las críticas negativas, pero ahora ya me la suda. Yo lo hago lo mejor posible para mi gente. Y que todo el mundo sepa que yo no cobré ni para ir al Machina ni para la tele, yo lo hice de corazón. Y lo hago un poco por defender lo que a mí me gusta que es el Heavy Metal.

The Sentinel: Oye, a título de curiosidad, ¿tú te haces guiones antes de salir al escenario o es locuacidad innata?

Óscar Sancho: (Risas) No, no. Yo siempre digo lo mismo, a mí lo último que me gusta cuando voy a un concierto es ver teatro. A mí no me gusta que en una canción y en un determinado momento se juntan los tres, todos con la cabeza para acá… Yo cuando salgo quiero ser espontáneo, quiero que la gente vea que yo estoy a gusto ahí. Yo hago lo que me apetece en cada momento. Eso te lleva a que a veces, joder, pues que no te queda muy bien. En el Machina, por ejemplo, algunas cosas me quedaban bien, pero otras yo decía: “joder, qué gilipollez he dicho!!!” Pero bueno, mola mucho más eso. Yo creo que el ser espontáneo la gente lo valora. ¿Por qué? Porque estás con tu gente. Es un festival de heavies, o sea que es mi gente. Entonces salgo y les cuento lo que pienso en cada momento, igual que si estás con un amigo. En el Machina, a las tantas de la mañana, soltaba unas gilipolleces muy gordas. Hubo una vez que me puse a hablar sin micro… ¡Del pedo que llevaba! Pero me da igual, porque estoy con mis amigos. Alguno decía: “Mira que pedo va, que no encuentra el micro”. Y yo decía: “gilipollas, pero si tú también vas ciego!” (risas).

The Sentinel: Tú siempre sales acompañado de tías buenísimas, ¿tú crees que existen gruppies en la escena heavy española?

Óscar Sancho: Pues no lo creo, lo sé. Siempre hay algunas tías que, porque seas el cantante de un grupo, aunque no haya oído tu disco ni hostias, pues les mola hacérselo contigo. A mí eso me da igual. Yo cuando voy a los conciertos lo que me gusta es conocer a la gente. Y si conoces a una chica, estás bien con ella y esa noche se tercia, pues a lo mejor pasa lo que tenga que pasar. Pero yo no voy buscando eso ni me interesa. Pero sí que las hay. Que yo no quiero que pase eso, que yo quiero que las tías esté en el Heavy Metal igual que los tíos. Lo que pasa es que los tíos muchas veces critican el tema y después yo creo que se pasea Doro Pesch después de un concierto y estamos ahí todos haciendo cola. Cada uno que haga lo que quiera. Yo en el Machina saqué a dos chavalas porque alguien había escrito algo que no debía. Además habían puesto nombres, que es algo que nunca se debe hacer. Y yo lo que quería demostrar es que aquí somos todos iguales y que a las tías les gusta el heavy como a los tíos, van a un concierto a disfrutar como un tío. Lo que pasa es que también ha habido cosas de esas, y por eso hay fama, pero afortunadamente cada vez hay menos.

The Sentinel: Sabemos que habéis metido un tema, “Sperman” concretamente, en la banda sonora de una peli porno. ¿Cómo surgió la idea?

Óscar Sancho: Eso fue una idea del productor de la peli, Domingo J. Casas, que es el manager de Beholder. Entonces él quería promocionar el grupo y se le ocurrió hacer una peli porno. A mí me parece una idea cojonuda. Me parece muy bien que los heavieys apoyen un tipo de películas que es la única que está bien colocada, puesto que está en los estantes de mayores de 18 años. El sexo tiene que ser algo liberal, pero que tiene una edad. Es decir, no le puedes dar una peli porno a un niño de 10 años. Pero sí que hay películas muy violentas en estanterías de 10 años. La única película que se sabe lo que es y que está donde tiene que estar es la peli porno. Si en un momento dado se hace una película porno para demostrar que el sexo puede ser divertido y quiere la banda sonora de un grupo heavy, pues de puta madre. Algún día haremos algo de eso.

The Sentinel: He visto la página web y me parece que está de puta madre. Con los jueguecitos x, el foro…

Óscar Sancho: La página web es otra suerte que hemos tenido. El manager nuestro, que es un chaval de Madrid que se llama David, trabaja en Alacrán, quería una página web. Yo le dije que a mí no me molaba que llegara un informático y que hiciese la típica página que pone una explosión y una llama y realmente no sabe qué pone ni qué deja de poner. Y yo me negaba. Pero estaba un día de marcha, volvía para Segovia en el autobús y me encuentro con un chaval de Segovia que le encanta el heavy y le encanta la informática. Entonces empezamos a hablar y me dijo que si quería que nos hacía una página web. Entonces yo le dije que yo quería una página viva, que no quería la típica página que ves una fotos muy bonitas y te vas, que nadie habla ni nada. Y entonces me dijo que tranquilo, que ya vería la página que me iba a hacer… Total, que yo lo vi muy competente, y estamos encantados.

The Sentinel: Y en los contactos he visto que se os pueden mandar mails personalizados. ¿Vosotros los contestáis?

Óscar Sancho: Todos. Los mails van todos al webhamster (es que le llamamos así). Si ve un mail que dice: “oye, que me gusta el grupo” pues no nos los manda. Pero si hay algún mail que tiene algún tipo de pregunta, me lo manda. Y yo le contesto. Yo me he tirado tardes de 4 o 5 horas contestando. Intento sacar tiempo, tanto para los mails como para el foro. Me gusta. Me parece que alguien que se molesta en preguntarte algo, se merece un respeto.

The Sentinel: Bueno, y a nivel de conciertos, ¿cómo os va la cosa?

Óscar Sancho: Pues cuando acabamos el disco, que salimos muy cansados, porque componer y grabar es muy agotador, queríamos descansar un poco y no tocar. Además, queríamos pillar los temas antiguos y meterle los teclados de Nuria. Pero empezaron a llegar conciertos y conciertos. La oficina de manager vive de eso, entonces prácticamente te obligan. Y estamos muy contentos, pero ahora estamos deseando buscar un momento para parar, porque tenemos que meter teclados a todos los temas de los discos anteriores. Pero bueno.

The Sentinel: ¿Pero pensáis que este disco os ha dado un empujón? ¿Os ha impulsado más?

Óscar Sancho: Sí, claro, bastante más. Y también bastante mejor, porque a lo mejor hemos ido a ciudades donde ya habíamos estado y nos han metido en salas mejores, con más gente…

The Sentinel: Entonces me temo que para el próximo disco tendremos que esperar un poco, ¿no?

Óscar Sancho: Pues eso depende. El batería nos ha dicho que ya tiene cosas nuevas. Pero no sé. Ha habido gente que nos ha dicho que por qué no sacamos un directo ya. Yo creo que a lo mejor sí que era el momento si no hubiésemos metido a Nuria. Levamos 4 discos, a la gente le gusta nuestros directos, con las típicas bobadas que digo yo… Pero lo que queremos es que Nuria se haga mucho más al grupo. Entonces quizá otro disco de estudio y luego quizá un directo. Y el otro disco de estudio, pues cuando tengamos tiempo y cuando tengamos temas compuestos. Como te he dicho antes, cuando tengamos temas que nos gusten a todos, ya lo sacaremos.

The Sentinel: Pero, ¿crees que seguirá en la misma línea? ¿En la de este último?

Óscar Sancho: Yo creo que sí, porque estamos muy contentos con este camino musical, que como he dicho antes, es lo que queríamos. Pero tampoco lo sé.

The Sentinel: Pues nada, creo que eso es todo. Muchas gracias, Óscar.

Óscar Sancho: No, muchas gracias no. Que sepa todo el mundo que eres la primera que hace una entrevista en la cama con Lujuria. Que sepa la gente que estabas en la cama.

The Sentinel: Tranquilo, que lo pondré.

Entrevista: Clara González Lobo (Kiky)