TOPO “El ritmo de la calle” (2015)

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topo_elritmodelacalleSegundo disco de Topo tras su vuelta a la actividad hace ya una década. Desde la serenidad que produce tener un lugar de privilegio en la Historia del Rock español, esta última etapa de Topo está jalonada por conciertos esporádicos, siempre demostrando que siguen levantando pasiones y contentando a todos los seguidores que se desplazan para ver sus conciertos.

Discográficamente hablando, su anterior disco, “Prohibido mirar atrás” (2010), no terminó de convencernos, ya que no llegaba al nivel esperado en una formación tan mítica. Afortunadamente, con “El ritmo de la calle” se ha elevado el listón, en franca mejoría con respecto a su anterior entrega.

Como no podía ser de otra forma, el dúo José Luis Jiménez / Lele Laína sigue siendo santo y seña de los Topo de siempre, con el habitual lujo añadido de Luis Cruz, uno de los grandes guitarristas que ha dado este país. La novedad con respecto al disco anterior consiste en la entrada de José Martos a la batería, sustituyendo a Bulli. Apoyándome de forma consciente en la mayor influencia de cada uno de ellos, este cambio ha sido como sustituir a Ringo Starr por John Bonham. En consecuencia, ahora la batería de Topo tiene mucha más pegada, versatilidad y técnica, lo que confiere al grupo más carácter rockero.

Y más que tendría con una producción más contundente, ya que de nuevo se han quedado cortos en cuanto a la fuerza en el sonido, algo que ya pasó con el disco anterior. Bajo y batería han quedado demasiado relegados a favor de un mejor trato hacia guitarras y voces.

Además del cuarteto de lujo que forma Topo en la actualidad, el disco cuenta con dos invitados, ambos tras los tambores: Dani Jiménez, batería de Les Vivo y vástago de José Luis, pone sus baquetas en “Esta casa no es un hogar”, mientras que José Manuel Fernández, mandamás de The Fish Factory (Compañía que ha editado el disco) hace lo propio en “Vagabundear”, rememorando su pasado como batería en Marshall Monroe y Casablanca.

A pesar de que no son ningunos jovenzuelos, o precisamente por eso, cada uno de los músicos está en la plenitud de sus facultades. Únicamente la voz de Lele Laína, siempre suave y melódica, suena ahora más rota que nunca. Sin embargo, José Luis Jiménez canta como en los mejores momentos de su dilatada carrera. Instrumentalmente no hay reproche posible: José Luis Jiménez, Luis Cruz y José Martos siempre han estado entre los músicos más destacados del país, cada uno en su instrumento, y Lele Laína sorprende positivamente, tocando mejor que nunca, con su feeling de siempre y muy acertado en todas sus partes solistas.

El disco tiene temas para todos los gustos. No faltan los temas con fuerza como “El ritmo de la calle”, “It’s been a long time – El murillo”, “El currante luchador” o el brillante cierre del disco con “Policías y ladrones”, ni los temas más íntimos como “Canciones secretas” o la deliciosa “Llueve en la ciudad”. También tenemos los temas típicamente Topo como “Tarzán (J.W., el unico Tarzán)”, “Vagabundear” o el bonito blues “Blues de cristal”, más algunos en los que la herencia Beatles que siempre ha tenido este grupo es muy clara (“Esta casa no es un hogar”, “La dama y el juglar” y “La cosecha”).

Mención especial merece la presentación del disco, con una portada desplegable obra del gran Fernando Nanderas, que en formato comic de Marvel refleja un súper-héroe gigante con un bajo entre las manos, sobre una ciudad en caos. Bonito, espectacular y original, el diseño de todo el art-work va en esa línea.

Además, tenemos una pequeña nota al margen de cada canción en el que José Luis Jiménez comenta el significado de cada una de las letras, ese aspecto siempre tan importante y destacado en Topo, y que vuelve a ser muy atractivo en este disco. Entre ellas destacan el recuerdo a sus primeros años en la música en “Its been a long time – El murillo”, la curiosa adaptación de la fábula de los Hermanos Grimm (“El guitarrista de Hamelín”) y el bonito homenaje a Johnny Weissmuller en “Tarzán (J.W., el unico Tarzán)”, el campeón olímpico de natación que se hizo famoso al protagonizar numerosas películas en el papel de “Tarzán” en los años ’30 y ’40 y que se emitieron regularmente en televisión hasta finales de los ’70, por lo que fue un héroe infantil tanto en la infancia de Topo como en la mía propia (a pesar de la diferencia de edad).

Aquellos que hemos podido seguir la trayectoria de Topo desde sus inicios estamos de enhorabuena ante la edición de “El ritmo de la calle”. También aquellos que se hayan enganchado a la banda en cualquiera de sus etapas anteriores, y me gustaría pensar que siempre habrá nuevo público que les descubra ahora y les pique la curiosidad por descubrir por qué Topo tiene grabado su nombre en letras de oro en la Historia del Rock de este país. Sea o no así, debemos sentirnos afortunados que Topo esté nuevo en la calle pulsando su ritmo.

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Santi Fernández «Shan Tee»