En esta sección podréis echar la vista atrás y ojear (o releer, si lo habíais hecho ya) las editoriales de la web de los meses anteriores al vigente. Cualquier réplica, apunte o consulta no dudéis en hacérnoslo saber, bien al responsable que la firma o a la dirección general de la web:

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Enero 2012

“El 2011 ha muerto. Viva el 2012”

Otro año que se nos va. Este 2011 que acaba de terminar ha sido especialmente duro, en todos los sentidos. La crisis económica y el paro han golpeado con fuerza en todos los estamentos de la sociedad, y son muchos los afectados por una situación que, al menos a corto plazo, no tiene visos de mejorar. El Rock, siempre en crisis, ha visto como las ventas de discos siguen cayendo en picado y que la afluencia de público a los conciertos, salvo contadas excepciones, está decreciendo hasta límites muy preocupantes.

No podemos dejar de recordar a quienes este año se quedaron en el camino, tanto músicos conocidos (Gary Moore, Phil Kennemore, Scott Columbus, Würzel, Clarence Clemons…), compañeros que han hecho mucho por el bien del Rock en este país (José Adán), como familiares o amigos que nos dejaron para siempre. También hemos vivido rupturas de pareja, alguna muy cercana, que hacen que este año no se nos vaya a olvidar nunca.

The Sentinel también sufrió su crisis particular, un momento de bajón que casi nos lleva a abandonar. Afortunadamente también tuvimos nuestros buenos momentos, que nos recargaron las pilas para seguir en la brecha un año más, y ya pasamos de la decena. Precisamente esa fiesta de nuestro 10º aniversario que montamos con tanta ilusión, en la que nos vimos rodeados de nuestros amigos, algunos lectores habituales y seguidores del Rock ha sido uno de las inyecciones de moral que necesitábamos para volver a coger fuerzas y tirar p’alante.

Es necesario ahora mirar al frente y afrontar con todo el ánimo posible este 2012 que acaba de nacer. Un año que si bien nos traerá algunas despedidas anunciadas como la de Scorpions, Judas Priest (por segunda vez) o Barón Rojo (hasta que les contraten de nuevo), también nos brindará la oportunidad de disfrutar de grupos que afrontarán este nuevo año con la ilusión de saberse en un gran momento. Es la hora de apoyar la escena, de levantarse del sillón y acudir a ver Rock en directo, no solamente por apoyar a nuestras bandas (que también) sino por propio placer personal. Busquemos nuestro sitio, seguro que encontramos un estilo acorde a nuestros gustos. Porque, ironías de la vida, el convaleciente mundo del Rock nos ofrece un montón de bandas de mucha calidad en plena forma. Desde grupos clásicos que siguen dando guerra como Los Suaves, Topo o Asfalto a grupos nuevos que rebosan calidad a raudales como The Val, pasando por la energía del thrashera de Omission o al Hard Rock elegante de Atlas. Cada semana tenemos varias opciones para salir, divertirnos y disfrutar de la música en directo por un módico precio. Aprovechadlo, no dejéis que esta depresión colectiva que ha generado la crisis os apalanque en casa. Porque si dejamos que cunda el desánimo, si permitimos que nos venza la pereza, veremos cómo el Rock se nos muere delante de nuestras narices.

Decían los Mayas que en 2012 se acabará el mundo. No sé si será cierto, pero me viene a la cabeza una frase de Steve Jobs, también fallecido este año, en la que decía: “Cada día me miro en el espejo y me pregunto: Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta es NO durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo”.

Vamos a intentar cambiar nuestra tendencia e intentar recuperar parte de la fuerza que el Rock tuvo un día en la sociedad, en nosotros mismos. The Sentinel estará ahí para poner su granito de arena, pero ni nosotros ni otros medios como el nuestro podemos hacer nada sin tu ayuda. Es tu momento. Es nuestro momento.

Feliz 2012

Shan Tee


 

Diciembre 2011

“Víctima de cambios”

Mucho se ha hablado, y se hablará, de la piratería de discos pero yo sigo viendo el mercado discográfico prácticamente igual. Las novedades discográficas están más cerca de los 20 € que de los 10 €; la mayoría de la Serie Media, que se supone que debe ser “barata”, ha incrementado sus precios en discos clásicos o de años pasados, a no ser que pilles una oferta en una gran cadena de supermercados, etc, etc.

¿Qué soluciones han tomado los Sellos ante la crisis del mercado discográfico y del pirateo?, porque yo sinceramente poca variación compruebo a lo largo de los años. ¿El re-re-re… editar discografías de grupos clásicos con temas extras?, ¿ediciones en CD asemejando la del vinilo?, ¿acompañar al disco con un disco extra dónde se puede ver cómo se hizo la grabación, o un video-clip? (cuando la mayoría de veces visto una vez, acaba olvidado), ¿con una clave para que puedas bajar el disco en formato digital o acceder a algún tema extra?, ¿cajas con la discografía entera de un grupo?... No sé a vosotros, pero a servidor la mayoría de estos “atractivos” para “picar” no le atraen lo más mínimo, y más si es una re-edición y uno ya tiene anteriormente el disco en formato vinilo o en CD.

Cada vez se venden menos discos, pero no veo que la mayoría de los precios de los discos bajen, y desde hace tiempo uno apenas compra novedades. Porque no veo lógico pagar cerca de 20 € por un álbum, prefiero comprar discos de segunda mano, a los grupos directamente en sus conciertos (si no se columpian, que esa es otra), ofertas de discos en catálogos (aunque hay que tener cuidado con los gastos de envío de Correos)… y así, de esa manera, compruebo que compro más discos que antaño, aunque la gran mayoría no sean novedades.

Otro tema a debatir sería lo que vienen realizando los Sellos -y también algunas bandas- en los últimos años a la hora de promocionar los discos de los grupos para los medios. Cada vez hay más Discográficas que ya no mandan discos físicos, ni si quiera en CD-R. Envían enlaces para que te los descargues directamente y lo escuches en mp3, y de esa manera el ahorro es inmenso, aunque con ese método también se logra que alguno que otro se “aproveche” y cuelgue el disco en Internet. Pero a decir verdad, cuando uno se pone a escuchar y a escuchar las suficientes veces un disco en mp3 para comentarlo, intenta fijarse sólo en la música, que de primeras es lo más importante, aunque si te paras a pensar se pierde el encanto de no tener delante una portada que puedas agarrar, tocar y observar con detenimiento, las letras, información de la grabación, agradecimientos… no pudiendo escribir en muchos casos de esos detalles, a no ser que vayas buscando información por la Red. Porque al menos servidor la mayoría de veces no hace mucho caso del texto promocional que envían o adjuntan los Sellos, ya que al fin y al cabo todo son alabanzas para intentar vender el producto.

No sé dónde llegaremos, si finalmente el formato físico desaparezca, aunque creo que totalmente no. Pero si además de la gran baja de ventas discográficas, sumamos que a muchísimos conciertos el público que acude es minoritario... ¿al final la música para escuchar, apreciar y deleitarse será un bien apreciado sólo por unos locos freakies?

Starbreaker


 

Noviembre 2011

“Malos humos”

La Constitución Española reconoce, en su artículo 43, el derecho a la protección de la salud y encomienda a los poderes públicos la organización y tutela de la salud pública a través de medidas preventivas.

Desde la inicial Ley 28/2005 de 26 de diciembre (hubo normativa anterior, pero dispersa y asistemática, a la vez que no tan estricta y directa), hasta la actual Ley 42/2010 de 30 de diciembre por la que se modifica la antes citada, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, han habido diferentes Resoluciones y Decretos-Ley que han ido adecuando las normas de convivencia en esta materia, en función de la reacción social, a modo de ensayo/error. Aún se siguen estudiando situaciones, añadiendo detalles y cerrando flecos, especialmente en lo que se refiere a la ampliación de la cobertura de la propia Ley en espacios abiertos como parques, recintos deportivos o inmediaciones de centros escolares, por poner algunos ejemplos, lo que hará que se siga modificando la actual legislación en aras de mejorar aún más la convivencia (en términos de respeto) y la salud pública.

No hace falta recordar (bueno, o sí…) que el tabaquismo es la principal causa de mortalidad y morbilidad evitable, que es responsable del 90% de mortalidad por cáncer de pulmón, del 95% de muertes por enfermedad pulmonar obstructiva crónica, del 50% de mortalidad cardiovascular y del 30% de muertes que se producen por cualquier tipo de cáncer. El 16% del total de fallecimientos ocurridos en España en la población mayor de 35 años se debe a esta causa, y todo esto no lo digo yo, lo dice la Organización Mundial de la Salud y está recogido en la Exposición de Motivos de la propia Ley.

Pero la parte de la argumentación que más nos interesa para esta editorial es esa que dice que hay evidencias científicas de que el humo del tabaco en el ambiente, también llamado “consumo pasivo o involuntario del tabaco”, es causa de mortalidad, enfermedad y discapacidad. La Agencia Internacional de Investigación del Cáncer de la O.M.S. ha determinado que la exposición al aire contaminado con humo del tabaco es carcinogénica en los seres humanos.

Es evidente que todavía no está ni suficientemente implantada ni es conocida en todos sus extremos, pero la esencia de la normativa sí es de dominio público. No creo que haya nadie que no sepa, a estas alturas, que NO SE PUEDE FUMAR en espacios públicos cerrados más que en los que estén habilitados para ello. Por lo tanto si tú, que estás leyendo esto, eres de los que se pasa la normativa por el arco del triunfo y, aún sabiendo que estás molestando a quienes están a tu alrededor (aparte de la agresión contra tu salud y la de los demás), sigues emitiendo humo al ambiente, entonces eres un GILIPOLLAS por, entre otras razones:

1.- Estás infringiendo la Ley a sabiendas, y eso no es gratis. Una denuncia en tiempo y forma y tienes un problema.

2.- El lugar en el que estás corre el riesgo de que, por tu culpa, la misma denuncia anterior también le haga pagar por lo que tú haces.

3.- Estás haciendo un ejercicio de egoísmo extremo o, lo que es lo mismo, estás dejando tu imagen a la altura de tu inteligencia.

4.- Te juegas el físico si alguien de los que está a tu alrededor tiene tanta impaciencia como tus ganas de molestar y hace que te tragues el cigarro, el mechero y tu egoísmo.

5.- Das vergüenza ajena por lo poco que podamos tener en común como es, por ejemplo, la simpleza de llevar una camiseta del mismo grupo mientras vemos un concierto.

6.- Aunque exista señalización de “No fumar”, quizá en un futuro haya que poner algo como “No fumes, que molestas, so imbécil” para que te des por aludido.

7.- No tienes ningún argumento, ninguna razón que avale el hecho de fumar en un sitio en el que no se puede y en el que claramente estás molestando. Probablemente lo sepas pero entonces, ¿Por qué crees que puedes hacerlo? y lo que es peor ¿Por qué lo haces?

8.- El hecho de que no estés de acuerdo o de que la Ley se haya hecho sin consultarte no te da derecho a no cumplirla, y no puedes utilizar ese debate para justificar tu actitud. Yo no creo que el humo deteriore la materia gris porque conozco mucha gente fumadora y respetuosa que mantiene en plena forma su capacidad intelectual, pero tú lo estás poniendo en duda.

9.- No eres más heavy, ni más transgresor, ni demuestras estar “contra el poder” ni ninguna estupidez semejante por fumar donde no debes, a ver si te queda claro.

10.- Si no puedes aguantarte las ganas de fumar y, a pesar de obligar a quien esté a tu lado a estar más pendiente de protegerse de tu humo que de lo que ocurre en el escenario, te enciendes un cigarro tan tranquilamente, entonces quizá estés justificando que si yo no puedo aguantarme las ganas de mear, saque aquello y lo haga encima de tu calva, por ejemplo.

11.- En caso de estar asistiendo a un concierto, a los músicos tampoco les viene nada bien que tú fumes (tú y la suma de los que son como tú que hacen lo mismo).

12.- No es de sentido común ¿no te das cuenta?

13.- Aparte de las molestias inmediatas, también provocas otras posteriores como dolor de cabeza, olor insoportable a tabaco (ropa, pelo…), escozor de ojos, trabajo extra para el personal de limpieza, etc.

14.- A los posibles menores de edad, aparte de hacerles más daño que al resto, les estás demostrando lo estúpido que puede llegar a ser el ser humano. No sé si estarás contento de contribuir a la no-educación de personas en pleno proceso de educarse.

15.- No, no te bañes en tu idea de que “se está persiguiendo a los fumadores” porque es el último clavo ardiendo al que se agarra quien no tiene más argumentos. Se puede debatir de todo lo que quieras, pero en su momento y con argumentos.

16.- No existe “tu libertad” de hacer lo que te venga en gana porque, como es bien sabido, la tuya termina donde empieza la mía (y la de otras 8.000 personas que haya alrededor, por ejemplo).

17.- Tú no tienes derecho a jugar con mi salud ni la de mi alrededor, porque yo he ido a ver lo mismo que tú, pagando la misma cantidad y en las mismas condiciones, y tú no me estás dejando. La culpa es tuya y sólo tuya.

18.- Quiero ejercer mi derecho a poder ver un concierto sin necesidad de que un… (póngase el calificativo que se quiera) me esté dando la noche con su puñetero cigarro encendido.

19.- Te vas tan tranquilo, como si no hubiera pasado nada. Han visto tu concierto, has matado el mono cuando te ha parecido sin importarte nada más y te vas a casa o a seguir dando por saco por ahí. Qué bien ¿eh? Qué bien te lo has pasado. Estupendo.

20.- Hay otros fumadores, igual que tú, que sí respetan, que sí se aguantan las ganas de fumar hasta que salen a la calle, que sí ejercen su libertad de intoxicarse molestando lo menos posible ¿tú te crees más que ellos o que tienes un derecho y unas obligaciones distintas? Si la respuesta es que sí, entonces eres más tonto de lo que pensaba.

Estoy seguro de que tú, fumador irrespetuoso, mejor que nadie tienes alguna cosa importante que poner aquí. Si tienes dos dedos de frente no te cortes, añádelo y contribuye a terminar con esto.

Tampoco pretendo cebarme, al fin y al cabo procedo de una tierra en la que el cultivo del tabaco es esencial para su economía y puede que me destierren hasta que el pimiento o los espárragos lo sustituyan definitivamente.

Finalmente tengo que decir que todo esto viene a cuento de lo que tuvimos que soportar varios miles de personas el pasado día 22 en el concierto de Barón Rojo en el Palacio Vistalegre de Madrid. Cerca de mí había personas asmáticas que se vieron encerradas en una ratonera con la disyuntiva de quedarse a lo que habían ido o de largarse por culpa del humo. Su enfermedad se podría ver agravada por culpa de los irresponsables que encienden el cigarro y de los también irresponsables gestores del recinto, quienes no hicieron ni una advertencia ni pusieron los medios necesarios para que no pasara.

Hacía tiempo que no ocurría o, al menos yo, no lo sufría, pero ¿tuvo que ser en un concierto de Heavy Rock en el que pasara? Luego nos quejamos de determinadas actitudes contrarias. No lo entiendo, pero los demás deberíamos ser como la gota malaya hasta que se acabe con esto ya de una vez.

Alvar De Flack


 

Octubre 2011

“Las canciones de mi vida”

A estas alturas no sé si sabría hacer un buen guión de mi vida, pero lo que sí podría es ponerle banda sonora. Y es que para cada momento, para cada situación, encuentro una canción perfecta que encaja al milímetro con el sentimiento producido en ese instante. Supongo que a muchos de vosotros os pasará lo mismo, pero como soy yo el que está escribiendo este editorial, voy a desnudar mi mente en este sentido para vosotros:

En el momento de la muerte de un ser querido no puedo evitar que “Stairway To Heaven” me envuelva en ese aura de misticismo que sólo Led Zeppelin podían generar. Si ese fallecido es un compañero de correrías, el tema que mi mente elige es “Una copa por un viejo amigo”, y no evito soltar una lágrima, que los rockeros también tenemos nuestro corazoncito.

Para las cuestiones del amor, siempre tan emotivas y volátiles, hay varios temas que me acompañan. Quien no se ha acordado de su amada con las notas de “Love Of My Life” o “El silencio de la noche”. Para momentos de desamor, en aquellos en que el corazón se te rompe en mil pedazos, es “Mistreated” o –permitidme una licencia ajena al Rock- “Quiero beber hasta perder el control” quienes acompañan a los trocitos de mi corazón roto.

Si me voy de fiesta, salgo de casa con el “Caroline”, si me quedo en el sofá es “Always with me, always with you”, si añoro a mi amada, suena “Wish You Were Here” dentro de mi y si los vecinos se quejan es que he llevado demasiado al pie de la letra eso del “Cum’ On Feel The Noize”.

Si estoy triste, “Still Got The Blues”. Si estoy contento, “We’re Not Gonna Take It”. Si mi jefe me toca los huevos, “I Wanna Be Somebody”. Si estoy en el coche, “Bat Out Of Hell”. Si estoy en el campo, “Stargazer”. Y si estoy en la sala de espera del dentista suena el último de Bon Jovi…

Y, por su puesto, si me llamáis al móvil, suena “The Sentinel”.

Estoy seguro de que cada uno tiene su propia banda sonora vital. Os animo a hacer una lista como la mía, seguro que os sorprendéis a vosotros mismos y cómo descubrís que ciertas canciones las habéis hecho vuestras mucho más allá de lo que sus creadores nunca pudieron imaginar.

“Y con esta canción me despido de vos, y me voy a por otra botella…”

Shan Tee


 

Septiembre 2011

“C´est la vie”

Tristemente siguen cayendo músicos de nuestro amado Rock y Metal. Durante el período veraniego hemos recibido las nefastas noticias de las pérdidas de: John Paul Giosa “Johnny G” (el que fuera batería de Bulletboys), Jani Lane (el vocalista clásico de los norteamericanos Warrant), Andrew “Mac” McDermott (Swamp Freaks, ex–vocalista de Powerworld, Threshold, Sargant Fury), Taiji Sawada (ex–bajista de X Japan, Loudness), Michael “Würzel” Burston (guitarrista de Motörhead entre 1984 y 1995)… algunos se lamenta su pérdida, y otros, sinceramente, apenas los echaremos de menos, bien porque no nos gustaban, no los conocíamos… o nos caían gordos. Pero no entiendo a la gente que dice “¡vaya racha llevamos!”, es ley de vida la que la gente se muera, y como no hace mucho leía opinar sobre el tema al amigo Ramón “Monraymon”, más o menos decir que es natural que hoy en día nos enteremos de la muerte de más músicos, porque hay muchas más bandas que hace años, además que con las nuevas tecnologías como Internet nos enteramos de casi todo. Pero a mi personalmente la muerte que más me ha impactado este verano no ha sido de un músico, ni de alguien “importante”, si no de un luchador, desinteresado y sincero amante de la Música, en concreto del Metal Extremo, “Jota”, responsable del veterano programa radiofónico “La Hora de la Carnicería” (pasando de la decena de años en antena), que se emitía en la emisora madrileña Radio Carcoma los domingos de 20 h. a 22 h. y que llegué a escuchar por Internet en alguna ocasión. Impactado quedé y no daba crédito la mañana del pasado martes 9 de agosto al leer en un foro que aquella persona que me presentaba Miguel “Patillas” (Omission) en el madrileño pub Tyrant de los Bajos de Argüelles el sábado 22 de enero de este año, y que tras charlar con él durante un rato, me había parecido una persona muy cabal y que controlaba bastante de música, pues pasaba a mejor vida y dejaba esta a veces injusta vida terrenal el lunes 8 de agosto. Realmente no me lo creía, pero poniéndome en contacto con “Patillas” lamentablemente me lo confirmaba esa misma mañana del 9. “C´est la vie” - como decían en esa preciosa canción Emerson, Lake & Palmer - “Así es la vida”, unos vienen, y otros se van. “Jota”, espero que donde quiera que estés disfrutes mucho más que en este mundo, que cada vez va a peor. R.I.P.

Pero una vez más debemos seguir adelante y tirar de tópico y “The Show Must Go On”, que cantaba el desaparecido Mercury con Queen, y aunque con pena, recordar las cosas buenas de los que nos dejaron y seguir disfrutando de la vida día a día como buenamente podamos, y nos dejen. Así que una oportunidad para olvidarse de la crisis, la no crisis, y la madre que parió a políticos, banqueros y demás especímenes, es seguir escuchando música y acudiendo a conciertos, y nada más inmediato que la fiesta-concierto que celebramos The Sentinel por nuestro décimo aniversario el próximo sábado 10 de septiembre a las 21 h. en la madrileña sala Ritmo y Compás con Atlas, una de las mejores bandas en la actualidad que hay en España de Hard Rock, con los históricos y veteranos hermanos Arias (Manolo y Ángel), y desde no hace mucho con nuevo vocalista (el asturiano Rafa Suárez, ex-Kuarentena) y batería (Óscar Pérez; Patricia Tapia KHY, ex–Nexx). Además acompañarán a éstos Monterrey, una formación con músicos que forman parte o han pasado por Sobredosis, Is Pain, The Val, Danger… y para abrir boca la Cover Band, que ya los tuvimos en nuestra anterior fiesta-concierto, y que hicieron disfrutar a unos cuantos con sus variadas versiones clásicas de Hard Rock. El precio de la entrada (de venta sólo en taquilla el día del concierto) es más que asequible, 8 “eurogallos”, nada comparable a los precios desorbitados que nos clavan, y seguirán clavando, cuando se trata de la mayoría de conciertos internacionales. Así que ya sabes, si eres de Madrid, o estás por allí, o te apetece viajar expresamente para pasar un gran día disfrutando de conciertos y charlando con nosotros y con nuestras amistades, foreros… y gente querida, ya sabes la cita, márcala en tu agenda o calendario: ¡¡¡el sábado 10 de septiembre queremos ver la sala Ritmo y Compás hasta los topes!!!

Starbreaker


 

Agosto 2011

“Crisis y conciertos de Rock”

Acabo de llegar de ver a Saxon, Motorhead y Judas Priest de un sitio en el que no cabía un alfiler. Más de 60 euros la entrada, pero los más de 10.000 que estábamos en La Cubierta (100% del aforo y quizá algo más) los pagamos con cierta alegría, al fin y al cabo el cartel era más que tentador y habíamos hecho previamente un ejercicio de selección que permitía gastarse semejante pasta en los tiempos que corren.

Exactamente una semana antes, un festival en la misma localidad del que acabo de comentar, con Atlas, Mr. Rock, Recover, Scarface y Phase II Phase y 8 euros por entrada reunía a poco más de 150 personas en un auditorio en las que caben unas 1.200. Pinchazo importante.

La razón, supongo, tiene que ver con lo atractivo del cartel, pero por ese precio, un sábado de julio, con cinco grupos en un sitio digno con acústica decente… en fin, que los 8 euros (10 en taquilla) tampoco parece que sea la razón, aunque todo suma. Entonces ¿cuál es?, el desplazamiento, algún tipo de animadversión a los grupos de aquí, indiferencia… Porque, aún siendo cierto que la escasez de líquido en los bolsillos rockeros es más que evidente, no parece que lo que el personal se ahorra en discos a cambio de descargarse archivos vaya a parar a invertir en conciertos en vivo.

Ya hemos hablado en muchas ocasiones de lo que ha cambiado todo esto, de la desaparición de las discográficas, de que los grupos paguen por tocar etc. pero es muy difícil mantener la actividad si sigue cundiendo la apatía. Como todo el mundo sabe, sólo unos cuantos elegidos viven de la venta de discos. Los grupos modestos (y no tanto) viven de los directos, y si se programan actuaciones y la gente no va, llegará un día en el que los conciertos serán parte de la historia, como lo va a ser dentro de poco el soporte físico de los discos o la música en general tal y como la conocemos. Es imposible mantener una actividad más o menos regular si no hay ingresos que cubran los gastos por desplazamiento o por adquisición de material, grabaciones, etc. Ojo, que no se me ocurre hablar de beneficios que permitan vivir de ello, sino de sufragar gastos o perder lo menos posible.

No se trata de obligar a nadie a ir a conciertos que no le interesen (hace años interesaba todo, otra cosa que ha cambiado) ni de pedir limosna para que esto no se muera, creo más bien que hay que ofrecer calidad en forma de buenos grupos en sitios dignos, con sonido decente y trato respetuoso y así educar a la gente en las buenas prácticas, entre las que está ser exigentes. Si acostumbramos al público a esto, como ocurre en otros sitios (y este es un buen momento porque los promotores están con el agua al cuello) seguro que no volveremos a encontrarnos con todo lo contrario, que fue lo que ocurrió el pasado día 30 en La Cubierta porque, aunque los grupos son enormes y cumplieron más que bien, ni el sonido, ni el sitio, ni el trato, ni nada de nada estuvo acorde con la excelente calidad de los 60 euros que pagué por ello.

Si estamos permitiendo que, en aras de no se qué razón relacionada con la crisis, nos den mierda a cambio de la misma cantidad de dinero que podríamos pagar por recibir respeto, entonces estamos enterrando la música en directo. No podemos permitir pagar un dineral por ver a Blackfoot en condiciones penosas, mientras grupazos nacionales se comen los mocos y no llenan salas ni tirando las entradas por el suelo y sonando como es debido. No creo que tengan que ser las organizaciones de eventos quienes saquen tajada de la situación económica, es mucho más fácil lo contrario, porque somos más y porque es el momento de exigir si quieren hacer negocio, obligarles a hacer las cosas bien ya de una vez y así colocar el listón del respeto en el sitio en el que debía estar desde hace ya muchos años.

Se está demostrando que se pueden organizar conciertos dignos a un precio asequible. También se está demostrando que se puede robar y además tratar a las personas como ganado. Y, por supuesto, también se está demostrando que a muchos no les importa recibir desprecio a cambio de sumas importantes de dinero, pero despreciar calidad asequible. Mientras no nos pongamos de acuerdo y sigamos siendo así de permisivos, nos estaremos cargando la música, y además a pasos agigantados. Tiempo al tiempo y un poco más de dignidad, joder.

Alvar de Flack


 

Julio 2011

“Medio millón”

No puedo comenzar este editorial sin dartos las gracias. Gracias a vosotros, esta web que estás leyendo ha sobrepasado la bonita cifra de medio millón de visitas, sin contar las entradas al foro. Esto es algo que al comienzo de esta andadura nos hubiera sonado a ciencia ficción, y que ahora se ha hecho realidad. Hemos tardado 10 años en conseguirlo, y lo importante no es la cantidad de lectores que nos han honrado con su compañía, sino el hecho de haberlo conseguido apostando no sólo por el Hard Rock y Heavy Metal, que todos sabemos cómo está, sino sin dar la espalda a muchos grupos desconocidos que siguen apostando por nosotros como un medio gratuito por el que darse a conocer. Supongo que si publicáramos todos los días artículos sobre los grupos más vendedores hubiera sido más fácil, pero somos como somos, con nuestras virtudes y nuestros defectos.

En los últimos meses, The Sentinel ha afianzado los lazos que ya tenía con otros medios de comunicación con nuestra misma vocación, es decir, de apoyo a nuestros grupos sin la búsqueda de un rendimiento económico. Por fin parece que ese mismo barco que tantas veces hemos nombrado, y para el que se necesitan tantos remeros vocacionales, está empezando a ir a una buena velocidad de crucero. Hemos encontrado maravillosos compañeros de viaje con nuestros mismos objetivos: Concierto para ell@s, La Frontera del Silencio, NuestroRock80, Rockcinante, Trovador Urbano y tantas otras webs y emisoras de radio han entendido igual que nosotros que es hora de empujar todos en el mismo sentido para intentar levantar la escena rockera española. Y como la unión hace la fuerza, hemos empezado a trabajar juntos en este empeño, con colaboraciones mutuas que ya han comenzado y espero sigan aumentando. Es hora de que músicos, medios y todo aquel que quiera aportar su granito de arena empujemos en la misma dirección para evitar que nuestras bandas mueran de inanición.

Mientras tanto, los históricos medios profesionales siguen a lo suyo. En unos casos imponiendo sus tarifas abusivas a los grupos como si éstos fueran capaces de rentabilizar tamaña inversión o montando en cólera si desde nuestra posición (oh, pobres ignorantes) osamos dar una mala opinión sobre un libro que lleva su firma. Ellos deberían saber mejor que nadie que un trabajo puesto a disposición del público está sujeto a buenas o malas críticas, dependiendo de la opinión de cada cual.

Estamos en un momento crítico. Tenemos que recuperar la escena antes de que esta muera definitivamente. Analizando todas las patas de este banco, tenemos lo siguiente:

Los grupos están preparados, no hay más que ver las buenas bandas que existen actualmente y los buenos discos que se publican cada año, ya sea de grupos nuevos o consagrados. Los músicos deben olvidarse de rencillas, excesos de ego y afianzar los proyectos con todas sus fuerzas.

Los medios debemos terminar por unirnos del todo y generar el ambiente propicio para ello. Colaborar entre nosotros unir nuestras fuerzas para servir de vehículo canalizador entre los grupos y los seguidores.

Las salas deben modificar sus condiciones abusivas antes de que se queden sin la gallina de los huevos de oro. Sacrificar algo de su beneficio presente para evitar quedarse sin negocio en el futuro.

Y los seguidores, vosotros que estáis leyendo este editorial, pensad que un disco original siempre tendrá más valor que una descarga, y que el mejor sitio para disfrutar del Rock es su entorno natural, las actuaciones en directo.

The Sentinel tuvo una crisis hace unos meses que casi nos lleva a desaparecer. Vuestros mensajes de ánimo, tanto por medios virtuales como cuando os habéis acercado a nosotros en algún concierto, nos dan fuerzas para continuar. Si estás leyendo esto es que tú eres parte de ese medio millón largo de visitantes que tanto respetamos y que son nuestra razón de ser. Por eso os agrademos de todo corazón vuestra confianza en nosotros, y esperamos no defraudaros nunca.

Shan Tee


 

Junio 2011

“Héroes y villanos”

Una de las primeras imágenes, o podría ser incluso la primera, que tengo en mi mente de K.K. Downing era aquella donde el rubio guitarrista tenía alzada su seis cuerdas y su lengua lamía el mástil de su guitarra en forma de flecha. Toda una imagen genuinamente heavy metalera y con su punto erótico. Incluso un póster con esa llamativa y buena instantánea lució durante una época en el tablón de mi clase de… ¿8º de E.G.B. ó 1º de B.U.P.? Si mal no recuerdo, eso sería antes de pillarme por mi cuenta, en el catálogo Gasoil, mi primer disco de Judas Priest en cinta original: el “Killing Machine” (junto con el “Sabotage” de Black Sabbath en vinilo, y una camiseta de Dio, ¿o fue la de Kiss?). A partir de ahí Judas Priest fueron mi grupo favorito y formaron parte de mi vida, consiguiendo todos sus anteriores y venideros discos, piratas, posters, fotos, conciertos… hasta el ansiado regreso (por la mayoría de público) de Rob Halford a las filas de Priest, y es que aunque “The Metal God” como cantante había sido para servidor lo máximo, el intercambio de mensajes estando separados y luego “tan bien”, como si no hubiera pasado nada, no lo llegué a aceptar con agrado, y cada vez me fui percatando, desilusionando, y poniendo los pies en el suelo, que aquellos músicos que uno veía como héroes e idolatraba con pasión y fervor siendo uno más joven, eran también humanos, y como tales tenían sus virtudes, sus defectos… y sus intereses y tretas cual villanos, siendo capaz de reunirse y mostrar su lado “bueno” de cara a la galería, aunque en la vida real ni se llegaran a llevar bien, e incluso ni se trataran. Vamos, pura y detestable pantomima e hipocresía.

K.K. Downing junto a Glenn Tipton fueron, son, e incluso serán, una de las mejores parejas de guitarristas del más clásico y genuino Heavy Metal, siendo un enorme punto de referencia e influencia para muchas formaciones en todos estos años. El rubio daba una imagen más salvaje, alocada y con poses netamente grandiosas para las instantáneas, siendo su manera de tocar más agresiva que la de Tipton, dando éste una imagen de más serio y centrado que su compañero a lo largo de los años.

Judas Priest, aquel grupo que había sido lo más grande para servidor, y que, al contrario de mucha gente, tras el regreso de Halford habían empezado a dejar de interesarme, a comienzos de diciembre de 2010 anunciaban su gira mundial de despedida de los escenarios. Siendo algo a estas alturas que yo ya no me creo y, como otras muchas formaciones que hicieron lo mismo en el pasado, seguro que tras un tiempo volverán a bombo y platillo. Pero bueno, se empezó a escuchar y leer a gente compungida por el final de uno de los grandes, o el que más, del Heavy Metal. Aunque en enero informaban que comenzaban a escribir nuevo material, ¿pero no se iban? Aunque lo que sí llegó a sorprender totalmente fue el anuncio en abril de que uno de los clásicos, y que nunca dejó las filas de la banda (junto al sempiterno Ian Hill y Glenn Tipton), Ken K. Downing abandonaba la formación y no haría la gira de despedida. Algo fuerte ha tenido que pasar en las filas del Sacerdote para esa repentina decisión a poco tiempo para el comienzo de la gira, ¿o se sabía desde tiempo atrás y se ha silenciado por intereses? Imagino que con el tiempo se sabrán las razones reales para haber tomado esa drástica decisión, pero el caso es que si ya esa gira no me proporcionaba ningún interés (y es que, repito que, desde el regreso de Halford, los Judas para servidor tiraron por tierra toda credibilidad), sin la participación de uno de los pilares del sonido Judas Priest eso se ha convertido en algo falso y forzado. Y de acuerdo que una sola persona no es un grupo, y de peores han salido otras grandes bandas, pero no, a servidor este tipo de cosas ya les parecen de cachondeo y de circo, y aunque para mi Judas Priest fueron y serán el grupo más grande del Heavy Metal, y continuarán formando parte de mi vida y de mi banda sonora, en la actualidad mi decisión es no pasar por el aro (ni por taquilla) y dejar atrás los fanatismos y darme cuenta que los Judas Priest de los últimos años no son ni por asomo aquellos héroes que idolatré. Prefiriendo mantener los grandes y gratos recuerdos tan sólo de las cuatro veces que un simple provinciano logró ver en directo a Priest con Downing: mitad con Halford (giras del “Ram It Down” y “Painkiller”) y mitad con “Ripper” Owens (giras de “Jugulator” y “Demolition”), además de seguir disfrutando de todo el legado que han dejado grabado y filmado a lo largo de más de treinta años de carrera. A los que acudan al “Epitaph World Tour”, que comienza el 7 de junio en la localidad holandesa de Tilburg (en nuestro país cuatro fechas a finales / principios de julio / agosto, acompañados de Saxon y Motörhead), espero que disfruten al máximo, y Richie Faulkner, el sustituto de Downing, por lo menos cumpla su cometido, hecho que no va a ser nada fácil. ¿En qué estado vocal estará Halford?, ¿será verdad que en el repertorio habrá cabida para temas de los dieciséis discos de estudio que han editado (incluidos los dos con Owens)?... los que asistan a sus conciertos lo comprobarán in situ.

Y aprovechando que hablo de Judas Priest, trataré un poco de lo acaecido a raíz del homenaje que a mediados de octubre de 2010 se le realizó al desaparecido y luchador músico heavy metalero Pedro Bruque, para quien los Judas eran uno de sus grupos preferidos. Es muy triste y lamentable la polémica surgida en las últimas semanas a raíz del vídeo que se colgó en Youtube del trailer del “making of” del concierto-homenaje que se le tributó el pasado octubre en Barcelona. Siendo la idea inicial de ese homenaje de un seguidor y amante del Heavy Metal desde hace muchísimos años, Paco Gómez “Anvil”, miembro de la asociación cultural heavy metalera MetalCova, habiendo miembros de dicha asociación participando desinteresadamente en el homenaje, poniendo algunos socios su auténtica pasión, amor y dedicación durante meses y el mismo día del concierto sin nada a cambio, simplemente el de realizar un merecido homenaje al desaparecido bajista leonés que formó en los catalanes Evo, Tigres y Bruque. Agregándose también para la realización del concierto-homenaje una productora audiovisual catalana, un Sello madrileño y el antiguo mánager de una banda catalana de Thrash Metal (no diré nombres para no hacerles publicidad, aunque es fácil averiguar quienes son). Bien, pues en los créditos finales de ese vídeo colgado en Youtube se acusa vilmente a algunos miembros de la asociación MetalCova de ser los responsables de que el DVD que iba a salir de ese concierto aún no se haya llevado a cabo por la mala gestión de la asociación. Es realmente muy grave e indignante que se culpe a parte de MetalCova de eso, y lo digo porque pongo mi mano sobre el fuego a que la peña que trabajó desinteresadamente de la asociación heavy metalera catalana hicieron las cosas transparentemente y sin ningún tipo de intereses, incluso llevando la taquilla ese día una querida amiga, entregándose todo el dinero recaudado a los responsables de la realización del DVD del concierto, y el montante de  las ventas de éste se entregaría a una ONG elegida por la viuda de Pedro. Pinchando aquí podéis leer el comunicado sobre lo sucedido dado por MetalCova. Muy triste que la excelente idea inicial haya acabado en puercas acusaciones de los encargados de la edición del DVD. Leed e informaros y sacad vuestras propias conclusiones. La de servidor está clara, mi total apoyo y ánimo a MetalCova.

Starbreaker


 

Mayo 2011

¿Blackfoot? No... ¡¡¡Black Night!!!

A veces un estudio de grabación se convierte en un salón de belleza o en una clínica de cirugía plástica de la que hay grupos que salen sin que les reconozca ni la madre que los parió, como dijo aquel. Música que no vale un pimiento, sometida a un tratamiento de maquillaje intensivo con el que se consigue llegar al fondo de los corazones y de los bolsillos, pero que cuando regresan al mundo real dejan claras sus carencias. En el mundo de la música de usar y tirar ocurre con frecuencia, y hay que reconocer que muchos no tienen prejuicios a la hora de hacer el ridículo en directo, eso sí, a cambio de una suculenta cifra.

Pero no nos engañemos, en el mundo del Rock también pasa. Siempre ha pasado (tengo una ristra de nombres en mente ahora mismo que no doy por falta de espacio) y seguirá pasando. Que levante la mano quien no se haya llevado algún disgusto al comprobar en directo lo que estoy diciendo. Sin embargo, en nuestro ámbito es más frecuente lo contrario, es decir, que las pezuñas del técnico del estudio no hayan sido capaces de sacarle todo el jugo a la música de determinado grupo y les salga un disco cuadrado, pero que en directo suenen como un cañón.

Esto deja claras, al menos, un par de cosas: Que el arte de grabar un disco era eso, un arte (y digo “era” porque parece que se vaya perdiendo) y que nos han estado timando durante muchos años con algunos presuntos artistas que sólo eran una careta tras la que no había más que las orejas que sujetaban las gomas.

Quien tiene pasta (= medios) suena, y quien no pues simplemente hace lo que puede. Cuando se observa esto en el mundo mortal, con grupos de los que pisan el suelo, parece lo más normal del mundo. Ahora bien, cuando un supuesto artista que parece que mea colonia se enfrenta a una situación no programada, o a una incidencia que le deja desnudo frente a la cruda realidad, no siempre saca a relucir la profesionalidad que se le supone.

En 1988, durante una actuación en un macrofestival en Cambridge (Massachussets, USA) del que no recuerdo el nombre, hubo un problema con el suministro eléctrico y la organización temía que los varios miles de asistentes se les tiraran al cuello. De repente apareció una chica negra con una guitarra que solía cantar por las calles de la ciudad y se marcó un concierto que dejó boquiabiertos a los presentes ¿Alguien se acuerda de Tracy Chapman? Pues esa misma. Ella, su guitarra y un micro con cuatro altavoces y medio, que era para lo que daba la escasa energía eléctrica que llegaba al escenario.

En 2011, durante una actuación de los legendarios Blackfoot, grupo histórico donde los haya, técnicos presuntamente profesionales no dieron pie con bola en toda la noche y le amargaron la actuación a unas doscientas personas. El grupo sobre el escenario, en lugar de parar, pedir disculpas o aplazar la actuación hasta que se corrigiera el desaguisado, siguió tocando sin importarle que el respetable hubiera pagado por ver una actuación digna, o que se hubiera desplazado varios cientos de kilómetros para verlos, o que hubiera dejado de hacer otras cosas importantes por estar allí. Y todo eso pasaba mientras nos íbamos cayendo de la nube y ellos se iban cayendo del Olimpo.

Aquello dolió, pero lo que realmente duele es ir viendo como, poco a poco, se van apagando aquellas luces que teníamos puestas en los altares. Antes de una actuación, la emoción por ver en escena a tus ídolos era algo que no se podía explicar. Con el tiempo se va pasando porque se le da más naturalidad a las cosas, pero siempre queda el gusano ese que recorre el estómago antes de un acontecimiento largamente esperado. Alguien debería darle un pescozón a quien ose molestar a esa lombriz (o lo que sea) y aquella noche se pasaron siete pueblos con el pobre anélido.

Una mala noche la tiene cualquiera, estamos de acuerdo, pero no cuesta nada ser amable y considerado (…eso ya lo dijeron Los Del Tonos) con quien les ha puesto donde están, y a la organización tampoco creo que le cueste mucho tratar a la gente como personas y no como mierda. Espero que le siente bien al promotor, a la sala, a la gente de sonido y al propio grupo, pero a mí ya me han vuelto a ver en otra…

Alvar de Flack


 

Abril 2011

Estoy que no me tengo Rock Band

Que nuestros héroes se van haciendo mayores no es ningún secreto. Los años pasan para todos, y aunque dentro del corazón de cada rockero hay una parte que nunca pasa de los 17 años, la verdad es que el resto del cuerpo sigue su curso normal. Tenemos que aceptar que, aunque hay muy buenos músicos que han surgido en los últimos años, la gran mayoría de los que han hecho esta música grande caminan hacia el final de su carrera. Desgraciadamente, algunos de ellos han tomado ya el camino sin retorno, y los demás van teniendo achaques que les van dificultando la actividad encima de un escenario.

Uno de los problemas más habituales son los cervicales y de columna. Una actividad físicamente exigente como es tocar en un grupo de Rock puede terminar pasando factura, y no hace falta buscar fuera de nuestras fronteras para encontrar ejemplos. Incluso podríamos formar un grupo para tocar en la consulta del fisioterapeuta. “Estoy que no me tengo Rock Band” tendría a la guitarra a Lele Laína, aunque gracias a una delicada operación quirúrgica y un año de reposo ha podido volver a los escenarios. Afortunadamente recuperado, pronto tendremos disponible el primer DVD en directo de Topo en el que podremos disfrutar en formato visual de sus grandes clásicos.

El bajista sería Tibu, a quien similares problemas de espalda le han impedido llevar a cabo la esperada reunión de Banzai, algo que después de tantos años de espera estaba a punto de verse reflejada con aquella formación que grabó “Duro y potente” (con Salvador Domínguez, José Antonio Manzano y David Biosca) preparada y engrasada para ofrecernos uno de los retornos más esperados del Rock nacional. Esperemos que este proyecto se pueda retomar próximamente.

Y como batería, por supuesto, José Martos. Hace pocas semanas nos comunicaba con gran pesar que debía abandonar los escenarios porque sus problemas con las hernias discales y pinzamientos varios le traían por la calle de la amargura. Esta retirada no tendría por qué ser definitiva, y quizás dentro de un tiempo podamos ver al gran Martos aporrear su batería de nuevo. Es una lástima que haya tenido que dejarlo ahora que Atlas tiene buenas perspectivas de triunfar incluso en el extranjero, apoyados por Avispa.

Su presencia en la Historia del Rock en España está más que garantizada. Topo, Banzai, Niágara, Atlas… no hubieran sido nunca lo mismo sin estos grandes músicos que se han dejado la salud haciéndonos disfrutar y poniendo la banda sonora a la vida de muchos de nosotros.

Dice la canción que “Se escapa el tiempo”, pero yo me pregunto “qué es esta vida” que maltrata a nuestros “héroes” sin darles el reconocimiento merecido, y si “los chicos están mal” porque “se terminó”, ahora es el momento de demostrarles que el Rock es “parte de ti, parte de mi” y parte de mucha gente a quienes vuestras canciones nos hicieron la vida un poco más agradable. Ellos serán “siempre hasta el final” parte de nuestra existencia y por ello, humildemente les digo desde este loco editorial que, cuando me necesiten… “I will be there”!!

Shan Tee


 

Marzo 2011

Rockin´Every Night & Blues Alive

Ya no se podrá pedir ni vociferar “We Want Moore!” en los conciertos de uno de los músicos irlandeses más famosos y reconocidos en el mundo, como rugía la gente en el Glasgow Apollo al final de la canción “Back On The Streets” y en el comienzo de la instrumental “So Far Away”, preámbulo de la fabulosa balada “Empty Rooms”, en aquel doble álbum en directo grabado a lo largo del mundo en la gira de 1984 del guitarrista / vocalista Gary Moore (4 de abril de 1952 / 6 de febrero de 2011) y su por entonces banda (Neil Carter, Craig Gruber e Ian Paice / Bobby Chouinard).

El día 6 de este mes de marzo se cumplirá un mes desde su fallecimiento, y aún no me hago a la idea de que ya no esté aquí. Y es que su repentina e inesperada muerte en nuestro país, en la madrugada del sábado 5 al domingo 6 de febrero en un hotel de Estepona (Málaga), nos cayó como una granítica losa en la cabeza al rockerío y metaleros, que ni por asomo esperábamos esa fatídica noticia.

Aún recuerdo el día en mi ciudad en el que, aún siendo un jovenzuelo con acné, un colega nos decía que otros colegas se iban a Madrid a ver a Gary Moore en directo. Y nosotros nos moríamos de envidia. Eso fue en las fiestas de San Isidro en 1987, en aquel concierto celebrado en el Rockódromo de la Casa de Campo (Madrid), donde al irlandés y a su banda le acompañaban en el cartel también nuestros Barón Rojo (con quienes tuvieron sus más y sus menos años antes en el festival belga Heavy Sound de Brujas en 1983) y los ingleses Shy. Mostrándose con este grupo de Hard Rock melódico que aún en nuestro país seguían acudiendo a conciertos seres humanos sin raciocinio, mucho peor que malas bestias, haciendo que el grupo se viera obligado a abandonar el escenario al poco de empezar, ante la avalancha de objetos (principalmente botellas) que caían de todos lados al escenario, y es que al parecer el tipo de música de ese estilo no era lo suficientemente “dura” para el grupo de primates descerebrados, a saber dónde están ahora ese elenco de personajes que hicieron esa acción tan “heroica”. La miel no está hecha para la boca del asno, que se dice.

Robert James William Gary Moore, cansado del negocio del Hard Rock & Heavy Metal, a comienzos de la década de los 90 pasó a hacer Blues, siguiendo los pasos de su admirado Peter Green (Fleetwood Mac). Algunos le volvieron la espalda al apodado “Caracortada”, tras su paso a ese estilo, e incluso despotricaban contra él. A servidor no es que le volviera loco su etapa bluesera, aunque tengo unos cuantos trabajos originales de ese período (bien en vinilo, cassette o CD), pero prefería la ochentera, etapa donde había descubierto su música y con el que había alucinado con discos como “Corridors Of Power”, “Dirty Fingers”, “Victims Of The Future”, “Run For Cover”, “Wild Frontier”… y directos como “Rockin´Every Night” y “We Want Moore!”.

Por nuestro país no se prodigó mucho en conciertos, aunque, si no me equivoco, pisó más los escenarios con su Blues que con sus canciones de Hard Rock / Heavy Metal. En su gira veraniega por España en 2008, tuve la fortuna de poderlo ver por primera, y a la postre única, vez en directo, aunque a punto estuve de no asistir al concierto por el elevado precio de la entrada, pero finalmente el saber que estaría acompañado en la batería por su antiguo compañero en Thin Lizzy, Brian Downey (para mi uno de los mejores baterías de Hard Rock), hizo que finalmente decidiera acudir. En la sección archivos de Conciertos anda la reseña de ese concierto en el Auditorio Maestro Padilla de Almería. No siendo uno de los conciertos de mi vida, en absoluto, aunque ahora para mí ese concierto ha cobrado algo más de valor y consideración por lo que ha acontecido años después, y recuerdo especialmente “Don´t Believe A Word”, “Still Got The Blues” y ese “Parisiense Walkways” que hicieron, una de las canciones con más sentimiento que para mi se han escrito en el mundo de la música.

Ya no podremos repetir “We Want Moore!” en ningún concierto del irlandés, pero sí al escuchar sus vinilos, cassettes y CDs, dejando un fantástico legado en discos con Skid Row, Colosseum II, Thin Lizzy, Gary Moore, BBM, etc.

Quizá donde Gary Moore esté ahora se encuentre realizando una jam session con su amigo Phil Lynott (bajo / voz), Rory Gallagher (guitarra / voz) y Tommy McManus (batería), una imaginaria formación de quitarse el sombrero formada por grandes músicos irlandeses que ya no están en este mundo.

Querido Gary, seguiremos gritando “We Want Moore!” para escuchar tus discos, y siempre, siempre… “Rockin´Every Night & Blues Alive” hasta que nos encontremos contigo, esperando que sea muy tarde en el tiempo.

“Rest, rest in peace.

You have gone, please leave me alone.

Rest, rest in peace”

(“Rest In Peace”, último tema del disco “Dirty Fingers” de Gary Moore).

Starbreaker


 

Febrero 2011

“Lo que ha cambiado el cuento”

Hace unos cuantos años, pongamos por ejemplo 25, alguien decide montar un grupo con tres o cuatro colegas del alma que comparten afición. Compras una guitarra con la paga de un mes y un amplificador con el sueldo de tres, te prestan el sitio para hacer ruido y poco a poco vas invirtiendo en el grupo, que se traduce básicamente en chismes y cables por todas partes de forma que no puedes dar un paso sin el peligro de clavar los dientes en alguna fuente de alimentación.

Vas componiendo canciones que al principio suenan a “Soy una taza, una tetera…” en versión overdrive, pero que luego se van haciendo más elaboradas hasta llegar a lo que tú crees que es tu propio estilo (cuatro días más tarde), aunque un buen día (el quinto) te des cuenta de que alguien ya lo hacía antes de que supieras lo que es eso del estilo y se te caigan los palos del sombrajo. Da igual, seguimos perfilando el estilo y punto.

Te llaman para tocar donde da la vuelta el aire, alguien le pide prestado al amigo del vecino de un primo tuyo una especie de vehículo autopropulsado a motor (de cuatro tiempos, eso sí: admisión, compresión, explosión y escape) con un agujero en forma de caja en el que metes los bártulos y te lanzas a la aventura de recorrer esos baches rodeados de asfalto que pueblan las carreteras de esta nuestra provincia, pongo por caso, con la sana intención de interpretar bonitas melodías músico-vocales para una selecta audiencia de un pueblo en el que lo más parecido al Rock que han escuchado es el “Ay cordera!” de la Charanga del Tío Honorio, que en paz descanse.

Sales a pedrás del pueblo porque has tocado de todo menos pasodobles, aparte de que las mozas te miran con cara de “ven tonto, ven, que te voy a dar pan” y a ellos les hace poca gracia la competencia forastera. Es entonces cuando te planteas dedicarte mejor a tu faceta artística en estudio y registrar para la posteridad tus maravillosas composiciones en un cuatro pistas chusquero con los potenciómetros rascando por la mierda… perdón, solera, acumulada con los años.

Grabas, te equivocas, repites, te vuelves a equivocar, vuelves a repetir, ahora resulta que no se ha grabado nada, no importa, repito otra vez, mezclo dos pistas y las paso a una para meter otro micro por la otra… en fin, artesanía en estado puro, y al final te sale un churro de grabación en una cinta de cromo que te suena a gloria y enseñas a tus colegas. Incluso te da la posibilidad de hacerle una portada con el rotring y el cartabón e intentar colársela a alguna independiente por si suena la flauta.

El caso es que las pasas canutas pero disfrutas como un cochino en un patatal con tus amigos, incluso luego lo cuentas entre cerveza y cerveza y tienes tema para echarte unas risas años después.

Bien, pues esto hoy en día lo cuentas y se parten la caja. Ahora los músicos se conocen por Internet en algún foro, compran los instrumentos de primeras marcas por cuatro perras en alguna tienda virtual alemana, componen en casa y ensayan de higos a brevas en algún local perfectamente aislado, con bar, escenario en el que tocan ¡¡¡con luces y todo!!! y estudio de grabación en el que funden, mezclan, remezclan, remasterizan y llenan de efectos lo que previamente han grabado en sus ordenadores con el cubase. Lo pasan a un CD, diseñan una portada con algún programa informático de los que sólo les falta doblar la carátula, encargan enecientas copias y las venden. Incluso algo de dinero queda después de pagar la fabricación, el IVA, a la tienda, a la discográfica, al distribuidor y a la SGAE.

Luego el grupo de deshace por incompatibilidad de tendencias y se recicla en otro de similar forma.

No sé, pero a mí me da que alguna cosa se está haciendo mal…

Salud.-

Alvar de Flack


 

Enero 2011

“El fin de la década”

El final de cada año siempre es una fecha propicia para hacer balance de lo acontecido, sacar conclusiones y prever qué nos podrá deparar el futuro. Si, como es el caso de 2010, el final de año implica final de una década, este arqueo es mucho mayor, pudiéndose extrapolar a una etapa mucho mayor y, por lo tanto, más significativa en nuestras vidas.

El año que nos ha dejado ha sido el elegido por dos bandas míticas para anunciar su adiós. Tanto Scorpions como Judas Priest han decidido dar por finalizada una carrera larga y fructífera, reconociendo que el paso del tiempo les ha limado sus fuerzas hasta el punto de llegar a una jubilación bien ganada. En España tenemos el caso de Miguel Ríos, que también ha decidido colgar el micrófono, habida cuenta de su edad. Peor es el caso del siempre añorado Ronnie James Dio, a quien una maldita enfermedad decidió por él cuándo sería el momento de dejarlo.

Muchas veces hemos hablado de la falta de relevo de nuestros ídolos, y a estas alturas es algo tan asumido como cierto. Sin bandas nuevas que llenen grandes aforos, con los conciertos casi vacíos salvo honrosas excepciones y con la venta de discos bajo mínimos, el futuro se torna muy poco halagüeño.

No son sólo estos grandes grupos quienes se plantean su continuidad. Pequeñas bandas se hartan todos los días de las continuas pérdidas económicas que les supone seguir en la brecha, y es muy habitual encontrarnos con músicos que se buscan las habichuelas en otra actividad, ya sea integrándose en una orquesta o dedicándose íntegramente a otra actividad que les garantice la estabilidad económica que la música no les puede proporcionar.

The Sentinel está llegando a un punto parecido. Ahora que Judas Priest han decidido colgar sus guitarras, esta web que tomó su nombre de una de sus canciones se encuentra en una encrucijada de la cual es posible que no salga. En este 2011 cumpliremos 10 años en la red, una cifra enorme tratándose de un medio tan joven como Internet, y desde luego mucho más longeva de lo que sus creadores supusieron cuando la dieron vida en aquella habitación de Benidorm en el lejano 2001. Estos 10 años me obligan a echar la vista atrás y agradecer a todos mis compañeros, pasados y presentes, vivir esta experiencia que no podré olvidar nunca. Alfonso Puerta, Bubba, Javibackyard, Aguskill, Kikyblack, Pears, Crucificado, Starbreaker y Alvar de Flack me hicieron sentir parte de una iniciativa llena de entusiasmo, y de todos ellos aprendí tanto que su presencia ha sido crucial en mi vida.

Sin embargo, nosotros tampoco somos ajenos al paso del tiempo, y el desgaste de tantos años dedicándole mucho tiempo y algo de dinero, y el gran esfuerzo para compatibilizarlo con familia y trabajo, han hecho mella en nosotros. Quizás este 10º aniversario sea el momento propicio para poner punto final a esta iniciativa que empezó como mero divertimento y se ha convertido, sin falsa modestia, en una de las webs de referencia en el Rock nacional.

La responsabilidad autoimpuesta, tanto con nuestros fieles lectores como con los grupos que confían en nosotros como una opción de darse a conocer de forma gratuita (nunca hemos cobrado un duro de nadie ni lo haremos jamás), la presión de no poder contentar a todo el mundo y las dificultades para encontrar un tiempo que no tenemos en sacar la web adelante, hace que nos planteemos seriamente buscar un colofón digno a estos 10 años.

Los próximos meses serán cruciales en este sentido. Si no conseguimos recuperar la ilusión y encontrar un nuevo empuje a nuestra pasión periodística, diremos adiós con el corazón (que con el alma no puedo).

Suceda o no, siempre estaré agradecido a quienes nos están mandando sus mensajes de aliento a través de los medios virtuales habituales (e-mail, foro, MySpace, Facebook… que tenemos de todo!) y a los que, sin conocernos, se acercan a saludarnos en los conciertos y a mostrarnos su satisfacción con nuestra labor. Y por supuesto a los músicos, verdaderos motores del Rock, que han visto en nosotros una opción al menos honesta de tratarles a ellos y a su música.

Os tendremos informados de las novedades que surjan al respecto. Gracias a todos.

Shan Tee


 

Diciembre 2010

“El Caralibro”

Parece que lleva con nosotros toda la vida, pero Internet tiene una vida muy corta. Somos muchos los que hemos vivido muchos años sin este invento que ha revolucionado las comunicaciones entre las personas. En este tiempo, los que lo vimos nacer y crecer a una velocidad de vértigo hemos visto muchas aplicaciones, funcionalidades y métodos de comunicación que han ido apareciendo para darnos servicio. Muchas de ellas nacieron con mucho ímpetu y al cabo de pocos años fueron cayendo en desuso en beneficio de otras más modernas, mejor desarrolladas o, simplemente, más de moda.

The Sentinel va camino de los 10 años de vida, y eso en términos de Internet es una larga trayectoria. En estos años hemos sido testigos, cuando no partícipes, de muchos de estos métodos de comunicación. Durante nuestros primeros años tuvimos muy vivo un canal de chat, aquel #IRC que día sí, día también, tenía en contacto a cuantos lectores y simpatizantes de esta casa querían mantener un contacto en tiempo real, a pesar de los miles de kilómetros que les separaban. Nuestro Foro, que aún sigue funcionando, tuvo épocas de afluencia multitudinaria, a veces agobiante, y algunos de los que estrenamos aquella iniciativa aún quedamos por aquí.

Hace pocos años irrumpió con mucha fuerza el MySpace, un método bonito y muy sencillo de crear en el que tanto grupos como seguidores mostraban a todo el mundo música, fotos y un contacto directo. Nosotros quisimos utilizar este nuevo sistema, y tenemos vivo un MySpace corporativo que es punto de encuentro de grupos y amigos de esta web. Parecía que MySpace iba a consolidarse como la red social idónea para la música, pero en el último año ha caído en picado. Las últimas versiones son tan desconcertantes que el personal anda perdido y, sobre todo, el uso que se le ha dado le han relegado a un mero vehículo de propaganda. Ya casi no es una red social, sino una forma de que los grupos hagan publicidad gratuita, inundando de anuncios de discos y conciertos los espacios de todos los contactos.

Sin embargo, lo que le está dando la puntilla definitiva es la eclosión de Facebook. Después de unos inicios algo tímidos, en los dos últimos años ha tenido una explosión increíble. Vínculo de unión de amigos, conocidos o simplemente personas con un interés común (incluso sin él), esta red social está llevándose todo por delante. Visto el interés del personal, y comprobando que el MySpace y el Foro están quedándose bajo mínimos, hemos querido mantener el contacto por esta nueva vía con todo aquel que tenga interés en aquellas opiniones que desde esta casa podamos tener sobre discos, conciertos y demás temas habituales de la web.

No nos gustaría que el Foro muriera como ya lo hizo el canal de Chat, ni perder el contacto con los grupos y amigos que hemos creado en MySpace, pero no tiene sentido darle de espalda a los gustos del personal. Por eso os invitamos a daros una vuelta de vez en cuando por nuestro Facebook, donde os estamos anunciando las actualizaciones de la web, tal y como hacemos también en el Foro. Estamos abiertos a que utilicéis este canal para, si os apetece, hacer vuestros comentarios, contracríticas o cualquier otra puntualización que queráis hacernos.

Y este mundo que va tan deprisa, hay algunos músicos que son eternos y que pasan por él dejando huella. Unos serán recordados levemente, otros dejarán huella indeleble, otros marcarán una época y unos pocos entrarán en la categoría de leyenda. Una de estas leyendas, esos pocos elegidos que se han ganado a pulso un sitio en la historia, ha decidido colgar el micro y retirarse, antes de arrastrarse por los escenarios. El mundo de la música en general, y el Rock en particular, le debe mucho a Miguel Ríos. Fuimos afortunados al poder asistir a su concierto de despedida en Madrid, y valga este editorial para rendir homenaje a uno de los más grandes, en el momento de su adiós.

Bye, bye, Ríos. Gracias por todo.

Shan Tee


 

Noviembre 2010

“La grandeza de la música”

Se aproximaba el primer día del mes de noviembre y por mi sucia cabeza rondaban pequeñas ideas de lo que podría tratar la editorial, pero no llegaba con ninguna a entusiasmarme: otra vez hablar de la triste pérdida de un músico (Steve Lee de Gotthard), algún que otro “espabilado”, veleta, oportunista… de tres al cuarto que de la noche a la mañana ve la “luz” y dice apoyar el “underground”, yendo de mártir (¿no sabías que quien siembra vientos recoge tempestades?), más falso e hipócrita que un euro de goma, colgándose medallitas y pavoneándose de sus “hazañas”… No, de momento no llegaban a convencerme esos temas.

Noche del viernes 29 de octubre, en esos momentos estarán tocando uno de mis grupos predilectos de Hard Rock clásico en la madrileña sala Heineken. Mientras hago tiempo para salir a ver el debut en directo de una joven formación almeriense (Brageseth), me “consuelo”, de mi no asistencia para ver a mis queridos Heep de nuevo, entrando a Youtube para ver y escuchar algunas canciones de ellos. Van cayendo y voy disfrutando temas cantados por Bernie Shaw, David Byron, John Sloman… hasta que me decanto por “Sympathy”, para mi una de las mejores canciones “tapadas” de los ingleses, que se encuentra en el décimo disco de estudio, y primero que grabaran junto al vocalista John Lawton (luego vinieron dos más) y el gran bajista Trevor Bolder, “Firefly” (1977). ¡¡¡Puuuuufffff!!!, esa obra maestra en forma de canción me llena totalmente, me transmite magnas sensaciones, recuerdos a veces melancólicos y otros de alegría… las armonías y melodías de guitarras conjuntas de Box y Hensley, la enorme voz de Lawton, el bajo de Bolder marcando, junto a la batería de Kerslake, con una precisión perfecta… consigue que me eleve a un estado de bienestar inenarrable. Una canción grandiosa, magna, inconmensurable, inmortal, con sentimiento… de esas que uno nunca se cansa de escucharla una y otra vez en el tiempo. Sería 1989 ó 1990 cuando escuchando vinilos en la casa de mi primera novia formal di por primera vez con ese disco. Ya conocía y tenía música de Uriah Heep, pero nunca había escuchado “Firefly”, y recuerdo que con la primera escucha ese tema se adentró en mi y me caló en lo más hondo. Aparte de ese más que recomendable álbum, gracias a ella (May), también descubrí discos de Emerson, Lake & Palmer, King Crimson, etc.

Esa noche de viernes fui tarareando la canción una y otra vez rumbo al conciertillo al que iba. Al día siguiente, sábado en la sobremesa, me conecto al Messenger a ver si está una muy querida amiga para quedar esa noche e ir a otro concierto y me da por ponerle el enlace a uno de los vídeos que hay en Youtube de “Sympathy”. Y, al igual que me pasara a mí hace ya unos cuantos años, descubre esa obra de arte musical y se queda prendada, escuchándola una y otra vez. Llegando a comentar entre nosotros las sensaciones que nos produce en esos momentos al escucharla. Decidimos que ese día es nuestra canción, que podremos escuchar otras esa tarde y noche, pero no llegaran a la magia y magnetismo de “Sympathy”, aunque seguro que ya nos acompañará para el resto de nuestros días, que esperemos que tarden muchos años en llegar para seguir disfrutando y gozando de esa composición (del mago Ken Hensley), de más canciones, discos, conciertos y vivencias surgidas gracias a la Música.

Seguro que tú, que en estos momentos estás leyendo esta elucubración mental, tienes muchas canciones que te traen y transmiten grandes cosas. No estaría de más que nos comentaras sobre ellas, bien en nuestro foro de debate, en nuestro Myspace o en el Facebook. Así lo mismo haces que otra gente descubra canciones que les llenen con las mismas, o parecidas, sensaciones, que a ti.

La grandeza de la música hace que las personas compartamos y nos unamos más, riamos, lloremos, nos alegremos, entristezcamos… pero es algo que no es nada sencillo describirlo en unas cuantas letras.

“Dreams are the possession of
The simple man
Reality the fantasy of youth
But living is a problem that
Is common to us all
With love the only
Common road to truth”

Starbreaker


 

Octubre 2010

“Nuestra gran familia”

Toda mi vida he sido un aficionado al Rock, desde que un viejo amigo me puso en su tocadiscos aquel “Led Zeppelin IV” a mis tiernos 13 años de edad. También me enseñó a prestar atención a lo que escuchaba, ya fuera la entrada de batería de John Bonham en “Stairway To Heaven” o al duelo entre Blackmore y Gillan en “Strange Kind Of Woman” del siguiente disco que me pude comprar, “Made in Japan”. Desde entonces, el Hard Rock ha sido mi compañero de viaje, poniendo la banda sonora de mi vida en estos últimos 30 años.

Pronto me aficioné al Rock español. En aquella época mis conocimientos de inglés eran casi inexistentes, y con estos grupos descubrí cómo una buena letra podía emocionarme y me sentía identificado con aquello que estas bandas me decían en sus canciones. Asfalto y Barón Rojo lideraron mi pasión por los grupos hispanos, y pronto la compra de sus discos, y de otros como Leño, Obús, Pánzer, Ángeles del Infierno… y un largo etcétera, vaciaron mis bolsillos de adolescente y empezaron a poblar mi estantería.

Sus canciones me las aprendí de memoria, y aquellos músicos pasaron a ser semidioses para mi. Seres inalcanzables con un poder supremo, tanto musical como mediático. A principios de los ’80, las audiencias eran grandes, los conciertos se llenaban y si un día el azar me cruzaba con una de estas estrellas, me sentía incapaz de acercarme siquiera a pedirles un autógrafo.

Hace casi 10 años, un gran amigo me invitó a formar parte de The Sentinel. Entonces era una pequeña web desconocida que sólo pretendía dar rienda suelta a la afición de unos cuantos amigos por hablar de su pasión, aprovechando las facilidades de las nuevas tecnologías. Hoy esta pequeña web es un poco menos desconocida, y aunque los objetivos siguen siendo los mismos, nuestra trayectoria nos ha permitido conocer e incluso intimar con algunos de esos músicos que antes considerábamos inalcanzables.

Y he descubierto que son gente que vale la pena. Muchos de los que por entonces aparecían en las fotos que adornaban mis carpetas del instituto hoy se encuentran entre mis amigos, y nada tienen que ver con la imagen distante y endiosada que yo tenía de ellos. Por supuesto, hay excepciones, siempre hay alguna estrella que mira por encima del hombro (incluso a sus compañeros músicos), e incluso los hay que nos han retirado el saludo molestos por una mala crítica, pero en general la valoración sobre la mayoría de ellos es muy positiva.

Y es que el Rock español es una familia. Con sus virtudes y sus defectos, sus amores y sus envidias, sus favores y sus zancadillas. Y quien no lo entienda así, siempre estará solo, porque en estos tiempos de extrema crisis del Rock, en los que no se venden discos y los conciertos están casi vacíos (con honrosas excepciones), quien se pelee por un trozo de pastel estará equivocándose de lleno.

En unos tiempos en los que aquellos músicos que han hecho del Rock su profesión se cuentan con los dedos de una oreja, debemos recuperar a toda costa el espíritu de unidad que nunca debió perderse. Músicos, periodistas y aficionados debemos unirnos más que nunca para evitar que la ilusión, lo único que mantiene la llama en nuestros sufridos grupos, no se pierda llevándose con ella la posibilidad de disfrutar de nuevas bandas, nuevos discos y más conciertos.

Me siento muy afortunado de pertenecer a esta gran familia. De contar entre mis amigos a grandes músicos que me han demostrado que su valía humana es aún superior a la musical, y de haber conocido por dentro un mundo que toda la vida me ha fascinado. Y, sobre todo, me siento muy afortunado por compartir esta experiencia con Alvar de Flack y Starbreaker, mis dos compañeros de viaje en esta aventura que, con mayor o menor acierto, llega hasta vosotros cada vez que os apetece visitarnos.

Shan Tee


 

Septiembre 2010

“Too Young To Die, Too Drunk To Live”

Querido lector, te equivocas si crees que en la editorial del mes que comienza voy a hablar del grupo que formó el cantante de la foto que acompaña a este texto. Vocalista que las nuevas generaciones metálicas desconocerán en su gran mayoría, pero una muestra más de que el hábito no hace al monje.

Ese título me vino a la cabeza al pensar sobre el tema que intento plasmar en estos momentos. Quizá sea el paso de los años que hace que ya no vea las cosas como antaño… pero más de una vez me lo planteo seriamente viendo o leyendo cosas de gente más joven. Todo esto viene a colación desde hace unas semanas al buscar información en diversos foros sobre cómo habían estado los conciertos de los grupos que integraban un festival veraniego que celebraba su quinta edición. Era domingo e iba visitando varios foros con asiduidad a ver si había comentarios sobre qué tal habían estado las bandas… ¿Qué aportaciones me encontraba en esos foros?... pues comentarios de gente que había asistido hablando de temas poco, o nada, relacionados con la música. Que si la que habían montado en la acampada, que lo bien que se lo pasaron bebiendo y bebiendo… y de los conciertos apenas algún comentario. Pero transcurridos los días, los foros se fueron llenando de más opiniones de gente describiendo su “felicidad” y grados etílicos más que de la música.

¿Estoy ya mayor para pensar que para mi lo importante es la música antes que beber alcohol? Soy el primero al que le gusta la fiesta y desconozco el número elevado de jumentas gordas que habré pillado a lo largo de mi vida, pero lo que está claro que en un tanto por ciento muy elevado de conciertos a los que he asistido mi prioridad por encima de todo era la música, quedando la bebida y el descontrol etílico en un segundo plano o ni eso. Cada cual es libre de divertirse como quiera (eso sí, sin joder al prójimo), y si tiene como prioridad enfollonarse en un concierto o festival para luego apenas recordar nada, pues allá cada cual, aunque me parezca absurdo gastarse dinero en una entrada, viaje, etc., para luego tener lagunas mentales o apenas saber ni las bandas que tocaron. Como cuando a finales de los 80 y principios de los 90 había un grupo de “metaleros” en Almería que solían acudir a conciertos fuera de la provincia, y más de uno sé que durmió o no se enteró de nada mientras la banda tocaba, por ejemplo, si mal no recuerdo fue en el concierto de King Diamond, en el antiguo Pabellón del Real Madrid, donde uno de este grupo de gente estuvo tirado todo el espectáculo durmiendo la mona en una de las escaleras de las gradas, pasándole gente por encima e incluso pisándolo, y el menda durmiendo profundamente sin inmutarse. Algo totalmente absurdo, porque con el dinero de ese concierto y desplazamiento se podría haber emborrachado unas cuantas veces sin salir de la ciudad.

Al fin y al cabo muchas veces hablamos de libertad, de revelarnos, de no dejarnos manipular, de no ser borregos… y al final lo somos porque, como mucha clase de gente, del estilo que sea, nos dejamos embaucar por el alcohol, que considero una droga legal, y que hace que nos evadamos y divirtamos durante unas hora, para al día siguiente estar con menos dinero y con la cabeza y cuerpo como si por encima hubiera pasado un bulldozer. Y repito, soy el primero que le gusta la fiesta, y tomarse unas ricas y frescas cervezas, unos buenos kalimotxos (¡¡¡fuera el líquido con polvos llamado vino y licores para darle algo de sabor!!!) o unos vinicos acompañando comidas… pero quizá una de las cosas que más deteste últimamente es ver a gente borracha perdida en conciertos dando por saco a los que quieren disfrutar del concierto en sí.

Para los que hayáis vuelto de vacaciones espero que el regreso a la normalidad no se os haga cuestarriba, y cuidad por vuestro bien la salud de los oídos (¡menudo verano!).

“Frena velocidad, que no lo entiendo”

Starbreaker


 

Agosto 2010

Yo soy fiel a la roja

Aunque esto es una web de Rock, no podía dejar de hablar del triunfo de nuestra selección española de fútbol. Parecía que no iba a llegar nunca, pero somos campeones del mundo en el deporte rey. Este triunfo, y sobre todo la manera de conseguirlo, demuestra claramente el carácter de los españoles, algo que es extrapolable a todos los ámbitos de la vida. Al mundo del Rock también, por supuesto.

Cuando hace dos años, esta misma selección quedó campeona de Europa, tuvo que derrotar también al escepticismo, cuando no pesimismo, de la mayoría de los aficionados: “España, como siempre, no llegará a nada”. Pero se ganó. Y no sólo eso, sino que todos los partidos de clasificación para el Mundial se contaron con victorias, con un estilo de juego que era la envidia del resto del mundo. Llegó el Mundial, y bastó un primer partido para que, debido a una derrota a todas luces injusta, todos aquellos que están anclados en el pesimismo salieran de nuevo a la luz. “Estos no valen”, “que se vuelvan a casa”, “no pasamos de la primera fase”… eran los comentarios más escuchados. Daba igual la calidad de nuestro equipo, que aquella derrota no fuera definitiva (como así se demostró) o que desde fuera de nuestras fronteras se nos siguiera viendo como favoritos. Desde dentro, los españolitos seguíamos pensando que era imposible triunfar, porque “somos españoles, y los demás son siempre mejores”. ¿Estoy hablando de fútbol o de Rock? De fútbol… por ahora.

De todos es conocido el chauvinismo de los franceses. También el carácter argentino, con la autoestima por las nubes. O los aires de grandeza de los ingleses, que lo han inventado todo. Pero nosotros estamos en el otro extremo, lo que es igual de malo. Aquí despreciamos lo propio por el mero hecho de serlo, y en vez de apoyarlo como algo nuestro, siempre buscamos nuestros ídolos fuera de nuestras fronteras, minusvalorando lo propio. ¿Estoy hablando de fútbol o de Rock? Ya no lo tengo tan claro.

Y no lo tengo tan claro porque esta forma de pensar está haciendo mucho daño a nuestro Rock. Seguimos despreciando lo nuestro, y en esta crisis económica que viene a añadirse a la eterna crisis del Rock, cuando debemos decidir entre qué disco comprarnos, o a qué concierto acudir, pocos nos decidimos por la opción española. Y, al igual que en el fútbol, vivimos una época de esplendor si hablamos del talento de nuestros mejores grupos. Sólo hace falta que la gente se de cuenta.

Os propongo una reflexión: Haced una lista de los grupos no españoles nacidos en el siglo XXI y comparadlos con Atlas, Uzzhuaïa, Eldorado o Punto de Mira. Si seguís pensando que los grupos españoles no merecen la pena, o los habéis escuchado poco o sois de los que, en el próximo campeonato de fútbol seguiréis pensando que “España, como siempre, a caer en cuartos”.

Los que me conocen saben que nunca dudé del talento de la selección española de fútbol, igual que nunca he dudado del talento de los grandes músicos de este país, que llevan como lastre vivir en un país lleno de Quijotes. Ojalá los triunfos de nuestros futbolistas (y del baloncesto, de Nadal, de Alonso, de Contador…) cambien la mentalidad de la gente y veamos con otros ojos a nuestros compatriotas, que en el Rock también tienen mucho que decir.

En estos días son varios los grupos españoles que están probando fortuna en el extranjero, a sabiendas de que aquí “ya está todo el pescado vendido”. Lujuria ha asomado su descaro por varios festivales, incluso en uno como cabeza de cartel (Gillman Fest de Venezuela) y Atlas acaba de firmar con una gran Compañía que les puede dar el empuje necesario para ampliar su oferta al resto del mundo, cosa que ya ha hecho Eldorado, quienes han editado sus discos en USA y Canadá. Desde The Sentinel deseamos toda la suerte del mundo a estas iniciativas, deseando que su valía les sea reconocida como se merecen.

Shan Tee


 

Julio 2010

“La canción del verano”

Insulsa, plasta, un poco infantil y de estribillo pegadizo. Vamos, una especie de condena porque es imposible olvidarse de ella durante una temporada larga. Más o menos eso viene a ser la “canción del verano” para muchos de los mortales que la padecemos por el artículo 33 (quieras o no). Sin embargo hay otros que no sólo la disfrutan cuando la escuchan, sino que son conductores solidarios de esos que bajan la ventanilla y comparten su música con los pobres transeúntes que pillan por banda mientras esperan en algún semáforo, porque quieren que el mundo se percate del nivel de exigencia musical de sus entrenados oídos. Que presumen de ello, vaya.

A lo largo de los años ha habido muchos músicos(*) que han perpetrado atentados al buen gusto cometiendo delitos contra la tranquilidad vacacional del tipo “Aserejé”, “Macarena” o “Un rayo de sol” y, sin embargo, la historia no habla de que Las Ketchup, Los Del Río o Los Diablos hayan pagado su deuda con la sociedad en galeras o pintando bordillos de amarillo, algo que me parece otra desconsideración hacia las víctimas, a la vez que le dan vidilla a los susodichos conductores “solidarios”.

Pero, por mucho que King África, Fórmula V o María Jesús y su acordeón se hayan esforzado a lo largo del curso, hay un músico de verdad (**) que gandulea durante el invierno y recupera la asignatura justo cuando empiezan “las calores”: el ínclito, el maravilloso, el del estribillo vertiginoso, el jazz-metal de Georgie Dann.

Sí señor, el destripador de temazos como “El Casatchok”, “El bimbó”, “El chiringuito” o “La barbacoa” es todo un músico de conservatorio que domina varios instrumentos (os aseguro que es una gozada escucharle tocar el clarinete o el saxo) que nos ha estado torturando durante las cuatro últimas décadas a base de tostones repegajosos, siempre acompañado de señoritas de buen ver, mientras él movía su tupé de un lado a otro con movimientos tipo Frankenstein escocido y nos enseñaba los incisivos con sonrisas de oreja a oreja.

Nunca ha sido superado, ni creo que haya nacido todavía un pelmazo similar que acumule mayor número de horteradas en su currículum que él. Eso sí, la caja hecha con “Macumba”, “Koumbó” o “Mi cafetal” ya la quisieran para sí muchos de los músicos que admiramos y que suelen aparecer con más frecuencia en la editorial de esta web. He ahí otra de las grandes injusticias de este negocio, si es que hablamos de negocio, y de este arte (***).

No tengo nada en contra de Georgie Dann, en absoluto. Es más, es un personaje que me cae bien, y no sólo porque sea una gozada escucharle tocar jazz, sino porque también lo es escucharle hablar de música. Sabe de lo que habla, tiene los oídos y la mente muy abiertos y en su equipo no suena nada que se le parezca a una “canción del verano”. Y, por si fuera poco, reconoce que su trabajo cara al público dura tres meses al año y es un tipo humilde y respetuoso con sus colegas de profesión, algo que muchos le han negado. Hace tiempo que encontró la manera de sacar pasta con esto de la música, algo que ahora mismo se antoja imposible.

Pues nada, ¡¡¡larga vida a Georgia Dann!!!, pero que con él se termine ya de una vez la manía de buscar una canción con la que dar la brasa en chiringuitos y bodas durante el tiempo del botijo. Emisoras de radio y DJs varios: Un poco más de originalidad, que la cosa está chunga, ya lo sabemos, pero no es necesario sacar de quicio al personal. Eso sí, he dicho que este tío es músico, pero un pelmazo, y lo mantengo, que una cosa no quita la otra. No creo que haya muchos que me lleven la contraria. Bueno sí, el pinchadiscos (¿existe todavía?, ¡¡¡ya tengo tema para otra editorial!!!) de la “pista de verano” de mi pueblo, pero ese es un mal endémico difícil de erradicar.

Salud.-

Alvar de Flack


 

Junio 2010

“Siempre brillarás en el Cielo y el Infierno”

Cuando un ser querido padece una grave enfermedad, y más cuando se trata del terrible cáncer, los que hemos pasado por ese mal trance, siempre mantenemos la esperanza y la ilusión que la persona salga de esa atroz enfermedad, aunque la mayoría de las veces no es así. Pero hay que mantener una llama de esperanza, y tampoco vas a hundirte para que lo vea y sienta el que realmente lo sufre y lo padece en su cuerpo. Se sacan fuerzas de donde haga falta, y se intenta animar y hacer mucha más llevadera la vida al enfermo. Así sucedió con los familiares y amigos de mi querido primo, y así pasaría con los que estaban al lado de Ronald James Padavona = Ronnie James Dio, cuando el 25 de noviembre del pasado 2009 saltaba la mala noticia, dada por su esposa Wendy Dio, que a uno de los mayores vocalistas del Rock y del Metal, si no el mejor y más grande, se le diagnosticaba cáncer de estómago. Las noticias conforme pasaba el tiempo eran escasas, aunque cuando salían a la luz siempre eran optimistas. Hasta se anunció gira de Heaven And Hell (Black Sabbath con Dio) en verano para los festivales Sonisphere, pero creo que se precipitaron en anunciarse esas fechas, ya que los que hemos visto la enfermedad muy de cerca sabemos que la recuperación es demasiado lenta y deja al enfermo muy débil con las sesiones de quimioterapia, y más a ciertas edades. Lógicamente a comienzos de mayo se informaba que las fechas de Heaven And Hell se cancelaban, debido a que Dio no estaría recuperado para esos conciertos. Inevitablemente el grandioso e histórico vocalista no pudo matar al dragón, y Wendy Dio comunicaba el domingo 16 de mayo una de las más tristes noticias en el ámbito de nuestra querida música: “Hoy mi corazón está roto. Ronnie falleció el 16 de mayo a las 7:45 AM. Muchos amigos y familiares pudieron darle su adiós en privado antes de que nos abandonara pacíficamente. Ronnie sabía lo mucho que todos le queríamos, por ello valoramos el amor y apoyo que nos habéis dado. Por favor dádnos unos días para asimilar esta terrible pérdida. Sabéis que él os quería a todos y que su música vivirá siempre”.

La pérdida de alguien a quien se ama, aprecia o admira, duele en mayor o menor medida, pero de nada sirve lamentarse constantemente y sumirse en un agujero de pena y dolor constante. Lo ideal es recordar los buenos e inolvidables momentos que esa querida persona nos hizo pasar. Y aunque ya no volveremos a ver sobre un escenario al pequeño pero magnánimo Dio interpretar canciones de Rainbow, Black Sabbath o Dio, sí nos dejó como legado grandiosos e históricos discos en su carrera, y cada vez que alguien haga sonar un tema donde cantaba de manera ejemplar el vocalista, ahí se le estará rindiendo un buen homenaje.

Si mal no recuerdo, descubrí la voz de Dio en la emisora libre de mi ciudad llamada Radio Legaña. Serían principios / mediados de los ´80 cuando emitieron unos cuantos temas del directo “Live Evil” de Black Sabbath, y como por aquella época mi economía era escasa (era estudiante), me dedicaba a grabar temas de la radio en cassettes, los cuales luego titulaba con el “original” nombre” de: “Heavy Metal”, seguido del volumen correspondiente. Lástima no conservar aún el volumen donde grabé esos cautivadores temas de Sabbath con la original y portentosa voz de Dio, ya que luego cuando empezaron a pasarme discos y más discos, fui deshaciéndome de esa colección de recopilatorios, para grabar encima discos enteros de grupos.

Más grandes recuerdos que me vienen a la mente sobre el cantante fue ver los videoclips en su época de “The Last In Line” (¿quién no soñaba ser el joven chaval que salía?), “Rock ´n´ Roll Children”, “King Of Rock And Roll” (del mini-LP en directo “Intermission”)… en los programas donde programaban música en televisión en los 80. Y luego tras ver esos vídeos, días después comentarlos con los colegas cuando quedábamos.

La gran idea del proyecto Hear ´n´ Aid, para recaudar fondos para el hambre en el mundo, rodeándose Ronnie James Dio de una gran pléyade de vocalistas y músicos para grabar un enorme tema y videoclip, emitido también en su versión corta por televisión en aquellos tiempos, y que junto a otros videoclips de Dio tengo grabados en antiguas cintas de video. Comprando cuando salió en el desaparecido catálogo de Discoplay (Emilio Cañil Bartolomé, R.I.P.) el vinilo de 33 r.p.m. con el tema “Stars” y acompañado de versiones en directo de distintos grupos (Accept, Kiss, Y&T, Dio…).

Más y más gratos recuerdos con ese póster bastante grande que me compré en un quiosco con la biografía de Dio (hasta sus dos primeros discos en solitario), editado, si “Neury” no me juega una mala pasada, por la misma editorial de la revista Popular 1, y que estuvo colgado en mi habitación durante años (por ahí debe estar guardado junto a muchos más pósters de la época). Las cassettes grabadas con los primeros discos de Dio, Black Sabbath, Rainbow… y luego con el paso del tiempo, y ya teniendo algo de dinero, ir comprando poco a poco algún vinilo (Rainbow) y luego CDs y vinilos (aunque aún me faltan algunos originales, especialmente de los últimos discos de Dio).

En directo a Dio lo vi poco, tan solo dos conciertos y medio. La primera en Valencia presentando en directo el álbum “Magica”, luego lo de medio es cuando cantó algunos temas junto a Deep Purple en esa gira de los ingleses junto a The Romanian Philharmonic Orchestra y que tuve oportunidad de ver en la Plaza de Toros de Murcia. Y por último en la madrileña sala Macumba en la gira del “Killing The Dragon”, en cuyo concierto (reseñado por aquí) el vocalista volvió a demostrar que era una gran persona, posando especialmente para que un chaval le hiciera una foto, cuando momentos antes un gorila se la había jodido.

Ronnie James Dio fue, es y será muy querido no sólo por seguidores y amantes del Rock y Metal, si no por muchísimos músicos, como lo demostraron al instante, tras su muerte volcándose, bien recordándolo o incluso rindiéndole un pequeño homenaje en directo (Transatlantic, Metallica, Kiss…). Y es que el vocalista no sólo tenía una voz prodigiosa, que aún conservaba estupendamente con el paso de los años, también era pura amabilidad con todo el mundo a su alrededor. En su emotivo funeral de hace dos días (el domingo 30 de mayo) fue despedido por más del millar de personas, amigos y músicos. El gran vocalista ya descansa en el Forest Lawn Memorial Park de Hollywood Hills. Para nosotros siempre estará en nuestro corazón y mente, y disfrutándolo aún más cuando escuchemos canciones con su voz y veamos vídeos con su presencia. ¡¡¡GRANDE DIO!!!

No me gustaría finalizar este modesto homenaje en la editorial de este mes, sin hacer mención a otras personas que hace poco murieron y quizás no se hizo tanto eco tras su muerte, como con la de Dio. Descansen en paz también: el vocalista / bajista Pete Steele (Type O Negative, Carnivore), la mánager Debbie Abono (que llevó en su época dorada a grupos como Possessed, Exodus, Vio-lence, Forbidden, Broken Hope, Obituary…), al bajista Paul Gray (Slipknot), y por último, aunque quizás el menos conocido, pero no por ello menos importante, al almeriense y metalero Alberto, un chaval que le quedaba aún muchísima vida por delante, y quien la carretera nos lo arrebataba injustamente el domingo 9 de mayo cuando regresaba de la cuarta edición del Pounding Metal Festival celebrado en Madrid. R.I.P.

Ahora y más que nunca vosotros, que habéis dejado esta vida terrenal, podéis cantar bien alto:

“... We are magic in the night

We are shadow, we are light

We are forever you and I

We´re stars

We´re stars…

... And we all want to touch a rainbow… Forever we will shine

Starbreaker


 

Mayo 2010

“...Y el Rock no nos unió por Haití”

Todos nos quedamos impactados por el desastre ocurrido en Haití. La Madre Naturaleza se ensañó con uno de los países más pobres del planeta, y las imágenes de desolación inundaban los telediarios día tras día. El sentimiento de tristeza e impotencia a este lado del mundo apenas se mitigaba con los donativos que, quien hemos considerado conveniente, hemos entregado a alguna de las ONGs encargadas de llevar ayuda humanitaria a aquel país.

¿Podríamos hacer algo más? En la memoria colectiva estarán siempre las iniciativas que desde el mundo de la música se han tomado para ayudar a las personas desfavorecidas. El mundo del Rock no ha sido ajeno a ello, y todos recordamos aquel hermoso proyecto “Hear’n Aid” liderado por Ronnie James Dio, que reunió a algunos de los mejores cantantes y guitarristas del mundo para recaudar fondos contra el hambre en África, la versión rockera del “We Are The World” que Michael Jackson organizó junto a estrellas del Pop en las cuales apenas aparecía algún rockero (Bruce Springsteen y Steve Perry eran las excepciones).

La tragedia de Haití sacudió las conciencias de todos los habitantes del llamado Primer Mundo. Por todas partes surgían iniciativas para recaudar fondos para un pueblo que antes del terremoto ya pasaba hambre, y que tras el seísmo su situación se tornaba insostenible. En España, desde todos los ámbitos de la cultura se generaban iniciativas para ayudar al pueblo haitiano.

Me llevé una gran alegría cuando vi que el Rock no iba a ser menos. Recibí una llamada de José Martos, uno de los baterías de más prestigio en este país, contándome que pensaba organizar un concierto benéfico para ayudar a Haití. Y que necesitaba ayuda, preguntándome si podía contar conmigo. Por supuesto, acepté de inmediato.

No íbamos a estar solos. Este mismo ofrecimiento lo habían aceptado también un puñado de músicos de la élite del Rock español: Ignacio Prieto, Javier Mira, Óscar Sancho, José de Benito, Nico del Hierro, Tony Hernando, José Luis Campuzano “Sherpa”, Luis Cruz, Lele Laína, José Luis Jiménez, Juanjo Melero, Fortu, Miguel Oñate, Alos, Tony Ferrer, Jerónimo Ramiro y Juan Olmos, más el manager Marcos Sánchez, se habían comprometido a ayudar a llevar esta iniciativa a buen puerto.

Pronto empezaron las primeras reuniones para dar forma al concierto. Se trataría de un festival benéfico en el más amplio sentido de la palabra. Nadie iba a sacar ningún tipo de beneficio económico con ello, y no hablo sólo de los músicos. Ni grupos, ni técnicos de sonido o luces, ni personal de seguridad… nadie cobraría un duro por su trabajo. La sala cedería sus instalaciones sin contraprestación alguna y, en definitiva, todo el trabajo sería voluntario y no compensado. Y, por supuesto, no habría acreditaciones de ningún tipo, todo el mundo pasaría por taquilla para recaudar la mayor cantidad posible y que los ingresos fueran íntegros para Haití.

Se contactó con la sala Caracol, quien se mostró de acuerdo con la idea, y cinco grupos, todos ellos de primer nivel, fueron los elegidos para hacer un festival coherente, en un recinto que pudiéramos llenar, dado el poder de convocatoria actual del Rock nacional. Se contactó con una ONG que pudiera canalizar la ayuda recaudada hasta Haití y se empezaron los primeros contactos con los medios de comunicación (incluidas algunas televisiones) para organizar una campaña de promoción que llegara a todo el mundo. Incluso teníamos elegido el lema: EL ROCK NOS UNE… POR HAITÍ, idea de Ignacio Prieto.

Y en esas estábamos cuando nos llegó la noticia de que otro evento similar se estaba organizando a la vez. Y, por lo visto, mucho más ambicioso. Un macrofestival enorme con cerca de 40 grupos, entre los cuales estaban los mismos que iban a tocar en nuestro concierto. Liderando el proyecto, Pepe Mari San Segundo, ex-bajista de Bella Bestia y Beethoven R., se había liado la manta a la cabeza para organizar este monstruoso festival que iba a organizarse, según supimos, en la sala La Riviera. A decir verdad, la idea nos pareció descabellada, por lo desproporcionado. Sería un festival de más de 12 horas en el que los numerosos grupos anunciados apenas tocarían media hora cada uno, y en el cual casi la mayor parte del Rock nacional estaría implicada.

Sinceramente, el proyecto nos pareció utópico e irrealizable, y unas llamadas telefónicas nos confirmaron que no estaba tan avanzado como parecía. Pero pasados unos días vimos que Pepe Mari mandaba correos confirmando el festival y daba la impresión de que tenía todo más atado de lo que creíamos. Así que le dimos el beneficio de la duda.

Decidimos que no tenía sentido celebrar dos festivales similares, con los mismos grupos (nuestros 5 grupos elegidos también aparecían en la publicidad del otro festival). Era un sinsentido que ambas organizaciones compitiéramos absurdamente, así que José Martos decidió cancelar nuestro proyecto, con el consentimiento natural de todos los que estábamos incluidos en él, dejando que el festival liderado por Pepe Mari pudiera crecer sin competencia. Y, por supuesto, nos ofrecimos a ayudarle en lo que considerara necesario.

Desgraciadamente, no tardamos en darnos cuenta de que nuestra desconfianza inicial se iba a confirmar. Unos cambios de fecha y sala (se llegó a anunciar una semana más tarde en la Plaza de Toros de Vistalegre) dieron paso a una creciente sequía de noticias que desembocaron en lo que nos temíamos: todo se quedaba en agua de borrajas.

Una pena. Con nuestra plataforma desecha y la moral resquebrajada, vimos que entre unos y otros, la casa sin barrer. Habían pasado ya algunos meses, y el ímpetu inicial de la sociedad hacia Haití se había calmado, algo definitivo en el éxito del proyecto.

Como siempre, al Rock español le sobra ilusión y le falta organización. Muchas buenas ideas y demasiada improvisación. Y así nos va. El gran público llevando a los altares a los grupos pop, muchos de ellos con talento escaso (siempre hay excepciones) pero con mejor organización y marketing. Y nosotros, a verlas venir. Aún así, me siento orgulloso de pertenecer a esta familia que es el Rock. Con sus tiranteces, sus envidias y sus equivocaciones. Como en todas las familias. Pero con la mayor de las ilusiones. Espero y deseo que algún día aprendamos de nuestros errores y consigamos dejar atrás la imagen de anarquía que siempre nos ha acompañado.

Sé que algunos de vosotros habíais oído algunas informaciones sesgadas, rumores o noticias confusas. Alguno había confundido ambas iniciativas (no me extraña, la verdad), y me habíais preguntado lo que yo sabía del tema. Así que aprovecho la oportunidad que me da este editorial para exponeros mi conocimiento sobre este asunto. Sólo me queda dar las gracias a José Martos y al resto de componentes de este intento por haber contado con The Sentinel en general, y conmigo en particular, en esta aventura frustrada.

Shan Tee


 

Abril 2010

“¿De qué hablamos hoy?”

Estoy soso, sin ganas, apático, desconectado, cansado y sin inspiración. Quiero escribir la editorial de este mes pero me resulta imposible. No sé de qué hablar, y no será por temas… pero están todos bastante sobados ya.

Me gustaría hablar de la madera del diapasón de los bajos de seis cuerdas, soy músico y me apasiona el tema, pero no creo que me siguiera mucha gente en el segundo párrafo, y seguro que saldría alguien que me tacharía de friki, así es que tengo que buscar un tema más “de masas”, algo como lo mal que está el negocio, o de las descargas por internet y ya, de paso, pongo pingando a la SGAE, a Don Ramón, Don Eduardo y los demás “Dones”. Aunque, pensándolo bien, a lo mejor si no hablo de ellos algún día me regalen un silloncito en la sede de la calle Fernando VI Nº 4 (esperad, que vomito y vuelvo).

¿Qué tal de lo auténticos que somos todos?... No sé, no termina de convencerme, creo que sólo hemos hablado de eso en trescientasochentaycinco editoriales y media, quizá esté verde todavía el tema. A ver si lo maduro y digo algo, pero hoy no… mañana!

¿Y qué tal sobre Barón Rojo? Podría hablar de si deben retirarse ya o seguir en este mundo, de si no se hablan los hermanos con los otros dos, de lo mal de voz que está Carlos, de que Sherpa no se mueve, del solo de batería de Hermes… Estaría bien, pero probablemente nos saldrían 20 páginas en el foro, así es que mejor vamos dejando espacio para hablar de otras cosas más interesantes, como la cerveza o la actualidad futbolística, que son temas mucho más gratificantes.

El caso es que no me resisto a que Foscor, Gothmog, Nadsokor, Rozenhill, Niobeth o Crosswind pasen desapercibidos, así es que podría hablar de estos interesantísimos grupos en una editorial en la que resalte su futuro prometedor gracias a webs que se aprovechan de su capacidad de atracción de lectores, como de moscas a la mie… l, a la miel. Pero no, creo que todavía no les ha llegado su turno, aunque tengan espacio merecido en otro sitio de este mismo sitio.

Pues eso, que no sé de qué hablar, así es que me temo que este mes os quedáis sin sesuda editorial que os haga trabajar las neuronas en introspectiva disertación sobre el sentido que de la vida se obtiene al comparar nuestra existencia con el anacronismo que supone mantener el status quo musical mientras las cosas evolucionan a nuestro alrededor y, además, en sentido totalmente opuesto en ocasiones.

Anda, fíjate, podría haber hablado de eso… Lástima, en la próxima.

Salud.-

Alvar de Flack


 

Marzo 2010

“Concursos en festivales: ¡Mi alma por unos votos!”

Últimamente se ha puesto de “moda” en varios festivales, tanto en el extranjero como en nuestro país, el hacer concursos de bandas nóveles, o no muy conocidas, y mediante votaciones realizar una competición, resultando ganadora quien mayor número de votos consiga, teniendo como premio tocar en directo en el festival al que se inscribió para participar. Desde hace ya mucho tiempo en votaciones de concursos con jurado, siempre se ha dudado la mayoría de veces de la elección limpia y sin trampa ni cartón, y en estas “nuevas” maneras de concursar la polémica también está a la orden del día.

Algunas bandas, y familiares, amistades, seguidores…. de éstas, en sus ansias y ganas de que el grupo forme parte de un festival que le de renombre, intentan por todos los medios que se alcance el primer puesto que les llevará a compartir tablas con reconocidas bandas internacionales y nacionales. Bombardean por e-mails, en foros, Myspaces… con anuncios para que se vote a mansalva a una banda… convirtiéndose, al fin y al cabo, muchísimas veces en el tipo de votaciones que últimamente pueblan los muy criticados, pero también muy seguidos, “reality shows” televisivos.

Servidor siempre ha huido de ese tipo de participación en concursos para que una banda consiga el primer puesto para formar parte de un festival. Primero porque no se conoce ni se ha escuchado a todas las bandas que participan, y si se vota es porque realmente te gusta mucho, mucho una banda, o tienes ganas de verla, simpatizas con ellos… todo es muy subjetivo a la hora del voto, y rara es la persona que tenga tiempo de sentarse a escuchar a todas las bandas y vote de una manera “objetiva”. Luego está la publicidad masiva de tal o cual grupo, que a mi, más que atraerme, hace que me aleje más, porque una cosa está clara, el bombardeo masivo de publicad, muchas veces en vez de atraer, lo que hace es aborrecer. Y lógico que cada banda que hace publicidad barra para casa, y no diga, por ejemplo: “Entra y participa en tal concurso para elegir a tu banda favorita de estas tantas que participan. Ojalá seamos nosotros los que más te gustemos y podamos conseguir tu voto. Gracias”. Nada, directamente… ¡¡¡vótanos!!!, y luego entras y ves otros participantes y piensas que si votaras lo harías antes a otras formaciones que a la que te ha dado la paliza con la publicidad.

Otra de las cosas negativas de esas votaciones, es que la mayoría de veces no suelen conseguir el primer puesto quien más calidad tiene o más se lo merece (siendo eso también subjetivo), si no el grupo que más ha embaucado y captado a peña en la matraca publicitaria a la hora de conseguir votos.

La idea de escribir sobre este tema, el cual daría para hablar largo y tendido (te invitamos a que lo hagas en nuestro foro), me vino el otro día a la mente al saber que en un festival que se celebra anualmente en un pueblo de Castilla-La Mancha, y que participan grupos extranjeros y nacionales, comenzaron las votaciones de los grupos nacionales que habían sido elegidos para participar en la próxima edición del presente año con sólo entrar en la página web y de la lista de bandas elegir una y pulsar tu voto. Así hubo una avalancha de votaciones para unos pocos grupos que serían los que más lata dieron por el espacio cibernético a la hora de las votaciones, pudiendo votar una persona, con triquiñuelas, infinidad de veces. Luego esas votaciones se anularon y se tuvo que comenzar de nuevo el concurso, pero teniendo que dar un e-mail válido, una manera un poco más controlada para una participación más veraz, aunque también se pudieron hacer trampas fácilmente, por ejemplo una persona puede abrir tantas cuentas de e-mail como desee y ejercer su voto desde cada una de ellas. ¡¡¡¡Si votas, vota lo más objetivamente que puedas y sin trampas!!!

La foto de este mes va dedicada a un grupo que la semana pasada estuvo girando por nuestro país, y que curiosamente formó parte hace un par de años del cartel del festival al que he hecho anteriormente mención. Los alemanes Brainstorm, grupo que tienen ya años y discos para ser más reconocidos de lo que lo son en nuestro país, pero está claro que eso depende de muchos factores, la mayoría de veces externos a la calidad de tal o cual formación, y hoy por hoy Brainstorm es una banda de segunda fila. Según leí por la Red, en su concierto de inicio de gira en Madrid no llegaron a congregar a más de medio centenar de personas… teniendo que suspender el concierto del pasado domingo en Barcelona, ¿por la pobre venta de entradas? Pienso que con la calidad del grupo eso no debería haber sucedido, pero ya ha pasado años atrás (¿alguien recuerda el único concierto en Madrid de la gira de los suizos Krokus hace unos años?, luego las fechas siguientes tuvieron que ser suspendidas), y seguirá pasando. Creo que hay demasiadas bandas y conciertos de un tiempo para acá, y bien está que haya cuanta más oferta mejor, pero al final eso tiene que explotar por algún lado, y así está pasando en muchos conciertos y giras. Además, si añadimos que hay mucha gente con la economía por los suelos, y que volviendo al caso de Brainstorm, giraron el pasado año acompañando a Primal Fear y a Jaded Heart, que se quiera o no, los primeros tienen más tirón que sus compatriotas (aunque yo prefiero un millón de veces a Brainstorm antes que al grupo del hormonado Scheepers y del bajista Matt Sinner) y la entrada costaba casi lo mismo que lo que costaba ahora con Brainstorm como cabezas (rondando los 23 euros)… la verdad, es que los promotores, o quien se encargue de poner precios a determinadas entradas, no tienen mucha cabeza, además que habiendo venido en octubre de 2009 y en menos de un año volver casi por las mismas ciudades, pues se ha visto que ha sido un error.

Continuará...

Starbreaker


 

Febrero 2010

“Regreso al futuro”

Yo pensaba que estas cosas sólo pasaban en las películas, pero el pasado sábado 30 de enero me vi envuelto en un fenómeno poltergeist digno de la película de Robert Zemekis. Al igual que en ella, hice un viaje en el tiempo, retrocediendo al pasado la friolera de 25 años. Y aún tengo las sensaciones a flor de piel.

Yo juraría que mi coche no era un Delorean, pero tendré que comprobarlo. El caso es que mientras conducía tan ricamente, me vi inmerso en un largo e interminable túnel (lo llaman M30, creo), en el que hice este viaje en el tiempo. A pesar de no pasar de 70 km/h, velocidad insuficiente para activar el condensador de fluzo (y para evitar los radares del alcalde…), cuando salí de aquel túnel casi eterno sentí la sensación de que me había transportado a otra época. Aparqué el Delorean, puse pie a tierra y miré a mi alrededor. Decenas de heavies caminando en una misma dirección indicaban sin duda que se dirigían a un concierto. Antes de darme cuenta, les seguí, afinando el oído para oír sus conversaciones. “¡Qué ganas tengo de ver a Barón Rojo!” “Espero que tanto Carlos como Sherpa estén bien de voz…” “¡Armando de Castro es el mejor!”, “A ver si pillo una baqueta de Hermes Calabria”

Un momento. ¿Un concierto de Barón Rojo con Armando, Carlos, Hermes y Sherpa? Eso es imposible, se llevan a matar. Y esta ilusión de la gente por verlos… cuando todos sabemos que llevamos 20 años de conciertos en salas de pequeño aforo que no son capaces de llenar. Así que empecé a fijarme en los detalles, empezando por mi mismo: pantalones vaqueros, zapatillas y mi chupa de flecos. Empecé a aterrorizarme, ¡estoy de nuevo en los ’80! Fijándome mejor, en aquella época no tenía esta barriga. Además, la sensación de que estaba otra vez preparándome para asistir a la grabación de “Barón al Rojo Vivo” se disipó ante la ubicación del concierto: hemos cambiado el Pabellón del Real Madrid por una sala en la ribera del Manzanares, para alegría de mi corazón colchonero.

El resto de sensaciones, sin embargo, eran las mismas. La ilusión se palpaba en el ambiente, después de muchos años en los que ir a un concierto de Barón Rojo (y de los grupos en general) se había convertido en algo casi rutinario. Ahora ha vuelto la impaciencia, el nerviosismo… ¿A qué hora empieza el concierto? ¿¿Cómo que a las 8?? Hay cosas que sí han cambiado. Algunas a mejor, ya no tenemos que soportar cargas de la policía antes de cada concierto, sino que esperamos en la cola pacientemente a que abran las puertas sin carreras innecesarias.

Una vez dentro, nos volvió a embargar el sentimiento de estar en el sitio y el lugar adecuado para vivir un momento histórico. Algo que podremos contar toda la vida, igual que seguimos contando aquella noche en el Pabellón. A las 8 en punto los héroes salieron a escena, y lo que allí sucedió os lo contamos en una detallada crónica aquí.

Terminó el concierto, y la satisfacción era plena. No sólo me sentí 25 años más joven, sino que reconocí de nuevo sensaciones que creí perdidas en el camino. Tres horas cantando a voz en grito canciones que me han acompañado toda la vida, ejecutadas por sus verdaderos autores. Y, sobre todo, el sentimiento de unión recuperado que todos los que agotamos las entradas de La Riviera este frío sábado de enero. Da igual que el concierto no fuera perfecto, que se les pueda sacar uno y mil fallos: los sentimientos que recuperamos esa noche valieron la pena y sepultaron todo lo demás.

De vuelta a casa, el Delorean y el largo túnel del tiempo plagado de radares me devolvieron al presente. Pero nunca dejaré de estar agradecido a estos cuatro jinetes por haberme hecho comprender de nuevo mi situación: Hermano soy del Rock and Roll.

Shan Tee


 

Enero 2010

“Un repasillo a 2009”

Pararse a repasar lo que ha dado de sí el año que termina es darse cuenta de la de cosas que pueden pasar en 365 días. No voy a dejar al aire cuestiones personales o profesionales, que ha habido de todo, ni otros asuntos que no sean estrictamente musicales, que también ha habido lo suyo, porque de eso ya se encargan algunos gañanes de prensa provinciana (de la provincia, me refiero) y los periódicos generalistas, respectivamente. Prefiero centrarme en lo nuestro y dejar lo otro para mejor ocasión, porque en buenas noticias no ha sido un año que haya destacado, precisamente.

Dicen que corren malos tiempos para la música. Seguro que sí. Vamos, fijo que sí, pero la creatividad sigue intacta, y si no repasemos algunos de los discos y noticias relacionadas aparecidas este año: Si hablamos de grupos clásicos de la tierra, ASFALTO nos dejó, por fin, un disco en directo soberbio; BARÓN ROJO nos colocó un experimento también en directo con banda sinfónica que salió algo rana, pero nos anunciaron la reunión de la formación original; CASABLANCA, después de muchos años nos regaló un buen disco en estudio; BARRICADA grabó las que, probablemente, hayan sido las mejores letras de su carrera. De los menos clásicos, el descubrimiento de EL HOMBRE ASTRAL, una de las promesas nacionales del rock progresivo, y la buena noticia de la grabación del segundo LP de ATLAS son otras notas positivas.

La producción de fuera es más importante. BLACK SABBATH, perdón… HEAVEN & HELL, EUROPE, UFO, SAXON, MEGADETH, PRAYING MANTIS etc… nos dejaron buenos discos. En directo también hay joyas como las de IRON MAIDEN, MR. BIG o KANSAS. Los melódicos siguen en buena forma, en parte por el patrocinio de algunos sellos discográficos preocupados por el estilo, con grandes discos como los de MAGNUM, STRYPER, HOUSE OF LORDS o DANGER DANGER. Otros sellos también preocupados por otros estilos, como el Rock Progresivo, han demostrado que se puede publicar música de calidad y hacer negocio, gracias a discos de gente como DREAM THEATER y sus secuelas tipo TRANSATLANTIC, a los que sumar los de la segunda división que reclaman su sitio mucho más arriba, como PENDRAGON.

URIAH HEEP, KISS y otro montón de ellos se apuntaron a eso de regrabar los temas clásicos, por algunos bienvenidos, por otros denostados. Hay quien casi nunca falla, como ICON, el proyecto de John Wetton y Geoff Downes, PRIMAL FEAR o HELIX. Y los descubrimientos y consagraciones también han sido muchos, a destacar MASTEDON, el proyecto de John Elefante, THE ANSWER, teloneros de AC/DC o los también teloneros, de UFO en su gira hispana, THE BULLETMONKS.

En el apartado de conciertos, como siempre, buenos, regulares y decepcionantes. AC/DC difícilmente fallan, y pudimos verlos por aquí en abril; METALLICA fueron de los que me decepcionaron, pero parece ser que no al resto de personal, así es que los dejamos en el purgatorio; UFO dieron una lección de maestría. GARY MOORE, GOTTHARD, OVERKILL, EXODUS… fueron otros de los que nos acompañaron.

Pero no todo ha sido positivo. CHICKENFOOT es un proyecto que tenía buena pinta pero que no termina de cuajar, al menos por aquí; Los RAINBOW descafeinados de Turner, Rondinelli y Blackmore Jr. no convencieron demasiado; Una leyenda como Ronnie James DIO lo está pasando mal en su lucha contra esa maldita enfermedad; y JUDAS PRIEST han hecho un refrito de refritos en directo infumable tras el anterior, y también infumable, petardo en estudio.

Por lo que respecta a nosotros, www.thesentinel.es sigue funcionando, que no es poco. En diente de sierra y a pescozones, como casi todo lo que hacemos los que queremos abarcar mucho (que apretamos poco…), pero al final creo que la cosa sigue de forma digna. Los amigos son ahora más amigos y a los enemigos… bueno, ni lo sé. Al menos no nos dan la lata. Nosotros celebramos nuestra irregular (por la cadencia) fiesta de casi todos los años el pasado 13 de marzo en la sala Silikona, con un montón de amigos y COVER BAND y PATENTE DE CORSO amenizando un poco el sarao y, por cierto, a petición del respetable ya estamos dándole vueltas a la próxima.

No ha sido un mal año, la verdad, al contrario, creo que el balance general es positivo. Esperemos que 2010 sea tan positivo, al menos, y que se cumplan los deseos musicales de casi todos (aquí no incluyo ni a los directivos de la SGAE ni a los que quieren terminar con las portadas de los discos).

Salud.-

Alvar de Flack


 

“Directo, ¡¿en qué condiciones?!”

El tema de la editorial de este último mes del año puede ser una continuación a la editorial del pasado noviembre titulada “Apoyemos a nuestros grupos”. Y es que, como comentaba el amigo y compañero Shan Tee, en general hay que intentar ir a ver más conciertos de nuestros grupos nacionales o locales, pero claro, a la hora de presentarse en directo hay una serie de circunstancias, normalmente, negativas que hacen que los grupos se replanteen el tocar en determinados sitios y parte de público en acudir a éstos.

Desde hace unos años he comprobado, al menos en mi ciudad, la proliferación de garitos que ofertan música en vivo. Esto puede ser una ventaja al haber más sitios donde los grupos puedan tocar, aunque si la ciudad es pequeña, puede ser un arma de doble filo para las bandas locales, porque fácilmente se pueden quemar del circuito de garitos al tener poco que ofrecer a la gente que siempre va a verlos. Pero por otro lado tenemos la parte negativa de los lugares que ofertan música en directo, la mayoría de locales son infectos cuchitriles que no se construyeron para albergar actuaciones en vivo, por tanto de primeras la acústica suele ser deficiente.

Mal, ya tenemos unos cuantos antros donde normalmente los conciertos suenan a rayos por la acústica del local, pero ahí no quedan los males. A eso hay que sumarle que por norma general el garito en cuestión no tiene equipo, por lo que lo deben poner los grupos, o si tiene algo de equipo deja mucho que desear.

La publicidad de esos locales cuando hay conciertos, por norma general es paupérrima, teniendo el grupo que correr con la publicidad y cartelería si quieren que más gente se entere del bolo, aparte de los cuatro amigos y familiares. Si es una banda que empieza, lo más normal es que no cuente con suficiente dinero, así que toca hacer carteles lo más económicos posibles, y si es un grupo de fuera, ponte a contratar una empresa de cartelería o a ver quien te puede colgar los carteles.

Vamos sumando aspectos negativos, y suma y sigue. Por norma general se anuncian los conciertos a una hora que nunca se suele cumplir, a no ser que interese a los propietarios el desalojo del local a buena hora para iniciar otro tipo de actividades más lucrativas para el negocio, pasando a comenzar a la hora de la merienda o cuando los comercios aún ni han cerrado. Si no, pues suele suceder que nunca se sabe cuando empieza el concierto, ni cuando acaba. Incluso se intenta alargar todo lo que se pueda la hora de comienzo para que la gente consuma más en la barra. Si servidor va a un concierto, y si encima no suele frecuentar el sitio donde se realiza, lo único que quiere es ver el concierto y largarse, no ponerse jumao. Eso sí, si es gratuito, me parece triste que como mínimo la gente no se gaste dinero en una consumición.

Además de que los antros no suelen estar dotados de buena acústica, a veces donde toca el grupo es un pequeño escenario donde los componentes deben estar apretujados y sin apenas espacio donde moverse, por no decir cuando no hay ni escenario o está tan poco elevado que en cuanto se arremolina un poco de público frente a él apenas se vislumbran las cabezas de los integrantes del grupo que está tocando.

Así que si computamos todo, no sé si para algunos grupos tocar en esas condiciones es favorable o un suplicio que no les reporta apenas cosas positivas. Y ya si sumamos que en algunos sitios ni te pagan, y si encima le has llenado el local y la gente ha consumido llegando incluso a dejar sin suministros la barra… es tener poca vergüenza por parte de los que llevan el pub, bar… engordar sus arcas a cambio de un grupo que convoca un montón de gente que consume y no tengas el detalle ni de darle algo del dinero recaudado. O si no los que te dicen que te pagarán un % de la recaudación de la caja, pero claro, si quien lleva el movimiento de la caja y hace el % es el dueño, o un empleado del local, te puede pagar lo que le de la real gana, aunque la gente haya estado consumiendo desaforadamente. Y ya el colmo es que se tenga previsto un concierto con un grupo de fuera y al llegar el grupo al local en cuestión se encuentre aquello cerrado y sin explicación o una excusa que da risa.

Juntando todo lo negativo comentado, pues hay grupos que lógicamente se planteen el hecho de tocar en esas condiciones (y más si llevan años en el mundo de la música) y público que no le atrae lo más mínimo donde, y de que manera, se organizan los conciertos. Y es que en este país nuestro, a ver si se van concienciando unos cuantos que la música es cultura, y tanto a los grupos como al público hay que tratarlos con unas condiciones dignas. Y si no, pues mejor no realizar conciertos de esa manera y a otra cosa.

Llega el final de otro año más y es tiempo de echar un vistazo atrás de lo que se nos ofreció durante estos doce meses en el plano musical de: discos, maquetas, conciertos, libros, acontecimientos… Teniendo mucha gente previsto en estas fechas celebrarlas y que se les regale música o lo que sea, pero no nos olvidemos que a pesar de nombrar la palabra que últimamente está en boca de todos y que nos recuerdan una y otra vez desde los medios, hay personas en el mundo que ya les gustaría como mínimo tener “esa crisis” y asegurarse la comida a diario, y que están en unas condiciones de vida y trabajo sumamente impactantes, como pude sentir sumido en la tristeza al ver el pasado viernes en una cadena televisiva de los dedos de una mano, menos uno, un reportaje sobre un poblado minero, Morococala, en Bolivia, centrándose en la vida de una mujer minera (Marlene) y sus cinco hijos. Y lo malo es que hay gente igual o peor que esa familia en el mundo, y nosotros nos quejamos que si la (jodida) crisis, que si esto, que si lo otro… quejas y quejas de vicio. Reflexionemos y que no caiga en saco roto, aunque lo de un mundo mejor día a día cada vez lo veo más utópico, y todo “gracias” a nosotros, el ser humano.

¡¡¡Os deseamos desde The Sentinel principalmente que tengáis salud (y buenos alimentos) y que seáis felices año tras año (o al menos intentadlo)!!!

Starbreaker


 

Noviembre 2009

“Apoyemos a nuestros grupos”

Llevamos tiempo quejándonos de la situación en la que se encuentra el Rock nacional, las causas de su declive y lamentándonos de la poca atención que se les presta a nuestros grupos. En estos últimos días he podido ver, con satisfacción, que se empiezan a alzar voces para intentar ponerle remedio a este problema. Por fin parece que hay iniciativas para no sólo lamentarse, sino intentar darle la vuelta a la tortilla.

Nuestros lectores habituales saben que nos gusta apoyar el Rock nacional todo lo posible, en la medida de nuestras posibilidades, y por ello nos queremos sumar a este intento de evitar la muerte por inanición de tantos grupos españoles que se dejan la piel por agradar a un público cada vez menos numeroso. Esta llamada de atención va, primordialmente, dirigida a dos sectores:

En primer lugar, como no podría ser de otra forma, a todo el “rockero de a pie”. Si queremos que el Rock sobreviva, debemos de empezar a valorar a nuestros grupos en lo que se merecen. Hay cientos de conciertos en toda España cada semana, la mayoría a precios irrisorios, que tienen una asistencia deprimente. Si los grupos ya no pueden vivir de los discos, y los conciertos les causan un descalabro económico, es cuestión de poco tiempo que vayan desapareciendo paulatinamente. Muévete de vez en cuando, si no lo haces ya. Acude a ver a los grupos nacionales, te llevarás auténticas sorpresas. Te darás cuenta que, aparte de los grandes grupos internacionales que juegan en otra liga, los grupos hispanos no tienen nada que envidiar a la mayoría de los grupos foráneos que incluyen a España en sus giras. Hace pocos días tuvimos la oportunidad de comprobar cómo Atlas se comía vivos a Gotthard en sus conciertos españoles, y así tantos y tantos ejemplos de bandas cuyo estigma para no triunfar parece ser su nacionalidad española. Sería bueno acostumbrarnos a, en nuestros momentos de ocio, echar un vistazo a una agenda de conciertos y asomarnos a ver a uno de nuestros grupos. Os aseguro que muchas veces os alegraréis de la elección.

En segundo lugar, los músicos. En unos tiempos donde la compra de instrumentos y la grabación de discos es cada vez más asequible, los grupos proliferan cada vez más aunque, por los motivos antes comentados, no tengan futuro antes de empezar. El problema es que muchos “músicos” ya no se consideran “público”. Es deprimente ver la poca cantidad de músicos que se ven en los conciertos de grupos ajenos. Y la mayoría de los que van no se mueven del fondo de la sala, apoyados en la barra, con actitud de jueces impasibles. Hay honrosas excepciones, todos las conocemos, pero si entre los grupos no hay apoyo, camaradería y complicidad, mal vamos.

En el Rock español somos pocos y, algunas veces, mal avenidos. Hay demasiadas rencillas, envidias y enfrentamientos. Músicos que llevan sin hablarse una eternidad por un enfrentamiento que tuvo lugar hace más de 20 años, o por unos roces casi infantiles de los cuales no son capaces de pasar página. Por eso, me produce gran alegría cada demostración de que, algunas veces, los músicos son capaces de dar una imagen de cohesión y camaradería, saber que la unión hace la fuerza y sólo entre todos podemos evitar que el Rock español muera definitivamente. El enorme elenco de invitados en la grabación del DVD en directo de Asfalto o la iniciativa de Antigua con “Que empiece el show” deben mostrar que ese es el camino, y que los egos de los músicos, siempre tan desarrollados, deben quedarse a un lado para empujar todos en la misma dirección.

El futuro, si lo sabemos aprovechar, puede ser muy halagüeño. La tan manida crisis económica no es excusa. El Rock español siempre ha estado en crisis, así que no vamos a hacernos de nuevas. Nuestros conciertos suelen ser baratos, en comparación con las grandes giras internacionales que llenan recintos enormes. Hay bandas en España sobradas de calidad para satisfacer a los que amamos esta música, y que dan sopas con onda a muchas medianías internacionales que nos visitan día sí y día también.

Demuestra que estamos vivos. Acude a conciertos para recuperar (o descubrir, según el caso), la sensación familiar de un concierto en una sala pequeña, la calidad de un grupo antes desconocido para ti, o el asombro de ver cómo esos músicos son capaces de ofrecerte un show digno de recordar.

Te esperamos en el próximo concierto. Y si nos ves, salúdanos. Estamos todos en el mismo barco.

Shan Tee


 

Octubre 2009

Decían los Buggles, aquel engendro de Geoff Downes y Trevor Horn (ex-Yes), que el vídeo mató en su día a la estrella de la radio, pero el tiempo ha demostrado que no, que las “estrellas de la radio” sobrevivieron al sistema 2000, al Beta y al VHS. Y, si me apuras, hasta al DVD y el Blu-ray.

Quien realmente ha matado a la radio y sus estrellas ha sido Internet. Bueno, eso y que a algunas cosas sólo ha tenido que rematarlas porque ya estaban moribundas por insostenibles. Pero siendo grave lo anterior (no sé, digo yo…) también ha acelerado procesos que, de forma natural, deberían haber durado toda la vida. ¿Qué vida?, pues la de cada uno de nosotros/as.

Por ejemplo, si con la marcha normal de compra y escucha de discos, a estas alturas de la vida deberíamos tener trillada y asimilada toda nuestra colección de música (que no debería pasar de unos cuantos cientos o algún mil que otro, porque materialmente es imposible sacarle partido a más), la mayoría del personal que frecuenta estos sitios de internet tiene ya, en el soporte que sea, toda la música que debería haber escuchado en toda su vida, y probablemente en varias vidas más.

Esto tiene de bueno que conoces cosas, que puedes “coleccionar” archivos virtuales… en fin, que puedes hablar “con conocimiento de causa”, aunque esto último, por favor, no lo cojáis literalmente. Pero el tiempo demuestra que también harta, cansa, hastía, satura y, sobre todo, impide escuchar música con tranquilidad o, al menos, la tranquilidad que se necesita para disfrutar de ella y no andar agobiado porque tienes pendiente no se cuantos discos y se te van acumulando y no te da tiempo y vienen más y… joder, que estrés!!!. Es decir, más o menos con el ritmo normal o, si queréis, con el ritmo que llevábamos en tiempos de las K7, el vinilo y los primeros CDs.

Pero ¡ojo! que no es sólo cantidad, que Internet también mata el halo de misticismo que rodeaba a cada banda, el “factor sorpresa” que te agitaba el gusanillo en conciertos y nuevas publicaciones, y tantas otras cosas que han pasado a la historia por un exceso también de información o, si se quiere, por un atracón de información o por un “no saber sujetarse las ganas de saber…” que dirían otros.

Cosas de la tecnología, que también puede ser usada de forma inadecuada, aunque te des cuenta con el tiempo y la experiencia. Pues todo esto, como decía, tiene algunos daños colaterales como por ejemplo el aburrimiento del que hablaba antes. Llega un momento en el que estás tan harto de todo que necesitas un descanso mental y, a veces, ese descanso implica darte cuenta de que estás mejor descansando que estresándote con ver tanto disco en la estantería o el disco duro, y el resultado es desalentador para los nuevos valores musicales: al final vuelves a escuchar lo de siempre, lo que te gusta, lo que ya conoces, lo que escuchabas hace nosecuantos años por muy hortera que suene, y dejas los experimentos para otro momento de esos que cada vez tienes menos porque el estrés diario y tal… en fin, más estrés.

Una pregunta cursi: ¿Se puede morir de amor?. Probablemente Bécquer tuviera respuesta afirmativa aunque la Ciencia no tenga conclusiones definitivas, pero ¿y de amor a la música?. Pues yo creo que se puede morir musicalmente por exceso de música, valga la rebuznancia. Los excesos no son buenos. Pero para eso están los periodos sabáticos, vacaciones y tal, para tomar aire, cargar las pilas y volver, aunque a veces cueste más de la cuenta. Si se tiene una vida excesivamente rodeada de música, como si es de cualquier otra cosa, llega un momento en el que necesitas sacudirte como los perros y resoplar, de lo contrario tienes el síncope asegurado.

En fin, que la saturación no llegue a nuestras vidas, aunque le esté rondando. Una retirada a tiempo es una victoria, pero sin llegar a eso es mejor dosificarse. Y esto lo digo yo, que me paso siete pueblos en cuanto me dejan.

Salud.-

Alvar de Flack


 

Septiembre 2009

“¡Grande, Bao!”

Me van a permitir, queridos lectores, que desde este humilde rincón de Internet le rinda un pequeño homenaje a uno de los grandes músicos que tenemos en nuestro país. El enorme bajista Pepe Bao. Un músico excepcional con su instrumento y que no sólo se limita a tocar como una bestia parda, si no que en directo también da bastante juego escénico y se le ve siempre gozar toque donde toque, lo que toque y con quien toque.

Porque esa es otra, en el currículum del aún joven bajista aparecen un puñado de nombres de grupos y músicos de diversos estilos. Yo lo conocí en una banda barcelonesa que aparecía a finales de los 80 en la revista Metali-K.O. El nombre de aquella formación no lo recuerdo ahora (tendría que buscar el taco de revistas de aquella época), pero al poco tiempo pasaba a engrosar las filas del proyecto del vocalista José Antonio Manzano (Zero, Banzai, Tigres del Metal, Tebeo…). Desde ahí empezó a reconocérsele su valía y luego pasó por Barón Rojo, Medina Azahara y hoy en día con Obús (y con otros grupos y proyectos). Además de ser uno de los fundadores de O´Funk´illo, y grabar y acompañar en directo a grupos y artistas como: Luz Casal, Pastora Soler, Manolo García, Remedios Amaya… Quizás al leer estos nombres algún “defensor del Metal” lo califique absurdamente de vendido o cualquier estupidez que no corresponde.

La idea de escribir la editorial de este mes en su honor me vino a la cabeza cuando lo volvía a ver en directo, esta vez el pasado mes de agosto en el festival Leyendas del Rock (pronto la reseña en su página amiga, o enemiga) tocando con Obús. Estando servidor en el foso de fotógrafos y teniéndolo a poca distancia, se le veía disfrutar y estar totalmente integrado en la banda hoy en día de Fortu y Paco. Sacándole a su bajo un excepcional sonido y pareciendo que llevaba en el grupo mucho tiempo, cuando no es así. Eso denota la clase y profesionalidad que atesora este grandioso músico.

Y más alucinado estaba esa noche en San Javier (Murcia) cuando este mismo verano lo había visto integrar (junto a su hermano Angie Bao, otro fuera de serie) la banda de Raimundo Amador en el concierto que dieron el pasado sábado 13 de junio en la Pza. de la Catedral de Almería. Después esa misma noche se personó junto a Raimundo, y otro integrante de la gran banda que lleva el buen gitano, para realizar una jam session (de dos horas y media) en la fiesta que había montado la página Almería Existe en el pub La Cueva. Lástima que me perdiera esa grandiosa sorpresa y actuación, demostrándose que Bao (y otros músicos) no va de estrella del Rock como otros colegas de profesión, los cuales deberían ser más modestos y terrenales, porque al fin y al cabo lo único que les diferencia de nosotros, los seguidores y amantes de la música, es que ellos componen y tocan música, pero al fin y a la cabo comen, defecan, duermen… como nosotros.

Recuerdo una pequeña anécdota que me sucedió con Pepe Bao hace unos cuantos años (si no me equivoco en el 2004) en el festival Espantapitas celebrado en Vera (Almería). Teniendo servidor acceso a la parte trasera del escenario por estar en esa edición trabajando allí, y momentos antes de que O´Funk´illo salieran a escena, le dije de cachondeo a Bao que tocara algún tema de Manzano (regresa a tocar en directo en octubre a Madrid) o Barón Rojo (vuelve la formación clásica en el 2010), repitiendo el bajista el apellido del vocalista entre interrogantes y por el gesto que puso no haciéndole mucha gracia esa pasada etapa con el grupo del cantante.

Curioso que Pepe Bao sea el único músico que ha engrosado las dos bandas más reconocidas del Heavy Metal español de los 80, como son Barón Rojo y Obús.

¡¡¡Por muchos años, y nosotros que lo veamos, D. Pepe Bao!!!

Starbreaker


 

Agosto 2009

Teoría futurista

Hace tiempo que el futuro de la música, o de la supervivencia de los músicos, se nos plantea como una incógnita. Parece evidente que la supervivencia del formato físico tiene los días contados, al menos a gran escala, y los CDs quedarán en el mismo plano que han quedado los vinilos, como una opción para románticos y coleccionistas, y el formato digital se terminará de imponer en un plazo no demasiado largo. El problema se plantea para los músicos ¿de qué forma verán compensado su esfuerzo? ¿Cómo se va a retribuir a los artistas por el producto puesto a disposición del público?

La idea de que los músicos deben vivir exclusivamente de sus conciertos es errónea ¿Cuántos grupos viven de sus conciertos? Y sobre todo, grabar un disco y ofrecer un concierto son actividades diferentes, y ambas exigen talento, preparación y esfuerzo ¿por qué retribuir una sí y otra no? También se me vienen a la mente multitud de discos, proyectos, colaboraciones… que no implican una banda detrás que defienda el disco en directo. ¿Sería el fin de los discos tributo? ¿De los proyectos en solitario? ¿Del disco hecho por el simple placer de hacerlo?
En mi discografía personal hay multitud de discos en estas condiciones, y seguro que en la tuya también.

Vistas así las cosas, parece que la batalla por la pervivencia de los músicos está perdida. Las descargas de mp3 son imparables y amenazan con cargarse el mercado. ¿o no? Hace poco leí una noticia que hizo que se encendiera una luz en mi cerebro, y he desarrollado una teoría sobre lo que puede ocurrir en años venideros.

La noticia en sí habla de un gran descenso en las descargas de mp3 entre los jóvenes consumidores de música. Esta caída en las descargas no ha sido producida por una mayor concienciación y compra de CDs en las tiendas, como podréis imaginar, sino como un cambio en los hábitos de consumo. Básicamente, lo que ha habido es un crecimiento enorme de reproducción on-line. Opciones como lastfm o spotify ofrecen música para escuchar sin necesidad de tener que descarga previa. El futuro se podría plantear como un cambio radical en la forma de acceder a la música. Ya no habrá que “tener” la música para escucharla, sino “elegirla” libremente, hacer una reproducción a medida en la cual ya no tendremos que tener un formato físico ni unos ficheros descargados para disfrutar de ella.

¿Cómo repercute esta opción en los músicos? Este tipo de webs se alimentan de publicidad y de cuotas de los usuarios. Simplemente con desviar un porcentaje de los ingresos al creador de la canción que se está escuchando el problema estaría solucionado.

¿Cómo escucharíamos la música sin estar en un ordenador? Por desgracia, el porcentaje de melómanos que escuchan música desde un buen equipo hi-fi baja cada día. Para ellos siempre estaría el remanente de CDs (o vinilos) que quedaría a disposición en las tiendas. Aún así, la proliferación de equipos multimedia con reproducción de música a alta calidad y con conexión a internet se disparará en un futuro. El resto de reproductores también están caminando en esta dirección. Los teléfonos móviles están utilizándose cada vez más como reproductores de audio, y la conexión a internet desde ellos es ya una realidad. Nos quedaría una de las opciones más utilizadas: el coche. La conexión a internet desde nuestros vehículos es algo que aún no está muy implementada, pero que está en vías de extenderse. Los navegadores GPS tienen conexión a internet para actualizaciones de software, descargas de mapas y conexión con la web de Tráfico, y es cuestión de tiempo que esta conexión se amplíe para muchas otras necesidades. La reproducción de música, por qué no, podría ser una de ellas.

Esta teoría es sólo eso, una teoría. Quizás un torpe intento de adivinar el futuro, de vislumbrar cómo se va a solucionar el problema. Esta teoría tiene muchas lagunas e incógnitas que se irán desvelando en los próximos años, pero podría ser una opción de futuro.

Lamentablemente, este futuro queda inalcanzable para algunos de nosotros. Hace poco nos llegó la triste noticia de la prematura muerte de una persona bien conocida en los foros de Rock. Manuel Zurera “Obiwan” era habitual del foro de Barón Rojo y Sherpa, en los cuales era un ardiente defensor de los hermanos De Castro, así como colaborador de nuestra web hermana NuestroRock80.com. Su ejemplar forma de llevar la enfermedad y su pasión por defender sus gustos e ideas nos hace lamentar de forma profunda su pérdida. Desde The Sentinel mandamos un afectuoso abrazo a su familia y a sus amigos más cercanos.

Shan Tee


 

Julio 2009

Los ídolos y las minas

La muerte de Michael Jackson ha entristecido a muchos y ha dejado indiferente a otros muchos. A algunos les ha sorprendido, otros pensaban que llevaba demasiado tiempo en zona de riesgo, y la gran mayoría pensaba que un final como ese era lo más probable. Hoy he sabido que él mismo “predijo” su final intentando estar a la altura de su ex-suegro El Rey. Todo quisqui habla del fin de una persona y el inicio de un mito. Incluso una web como esta o alguien como yo, poco sospechosos de alimentar egos de personajes de este tipo, dedicamos un rato de nuestras vidas a hablar sobre alguien cuya relación con el Rock empezó y terminó con las colaboraciones de Eddie Van Halen y Jennifer Batten y poco más.

Pero más allá de si gustaba o dejaba de gustar su música, de las excentricidades que eclipsaron su talento (que lo tenía) y de los telediarios dando la brasa con los pormenores escatológicos de su muerte, ha quedado en evidencia el hecho de que los ídolos, los presuntos iconos de una generación o de un estilo de música o de vida, siguen teniendo los pies de barro. ¿Realmente hace falta idolatrar a un mortal de la manera en la que lo fue el difunto que nos ocupa, o quizá no sea cuestión de plantearse esa necesidad y todo fluya de forma natural e irremediable?

Sea como fuere cada vez hay menos de esos. No sé si es bueno, malo o regular, pero el tamaño que adquirieron tras su muerte músicos como Lennon, Presley, Hendrix, Joplin y tantos otros no es comparable ni al éxito ni a la fortuna que adquirieron en vida, para regocijo del oportunista entorno que les rodeaba. Incluso el propio Jackson aprovechó la coyuntura y se agenció a la hija de Presley como parienta. Por cierto, soy de los que opina que poner el apellido Jackson al lado de los anteriores es una obscenidad.

A estas alturas de la vida, con la inteligencia y cultura medias bastante superiores a las de hace unos años, superando, incluso, los estragos ocasionados por Internet en aras de cargarse todo lo que huela a música a la antigua usanza (incluidos los presuntos futuros ídolos), hay quien sigue riéndole las gracias a algún tonto, y sigue habiendo tontos que se aprovechan de ello.

No me gustaba la música de Michael Jackson, si acaso alguna cosa que me hacía recordar tiempos pasados, pero tampoco me alegro de su pérdida, por supuesto no como persona, pero tampoco como músico. Creo que era uno de los pocos talentos de verdad que quedaban vivos en la música de usar y tirar, pero tampoco me gusta la pinta que está tomando esto tras su muerte. Se pasa de puntillas por su infancia, tan obligada como perdida, de su absurdo estilo de vida consecuencia de sus miedos, y se centra el negocio en la reconversión de su mansión en parque temático, en la tajada de la prensa rosa a costa de sus herederos y en la traducción a pasta de todo lo que dimane del difunto.

Quizá la propia sociedad a la que ofrecía su música necesite seguir idolatrándole, no lo sé. Puede que sea esa la excusa para empezar a explotar al mito, o quizá sea pagar sus deudas, o dejarles la vida resuelta a sus hijos. Probablemente haya quien nunca se apee de ese carro, pero lo que queda claro es que se ha abierto una veta nueva en la mina, y habrá codazos para explotarla. No sé si él se lo merece, pero el resto de los mortales seguro que no.

Alvar de Flack


 

Junio 2009

¡Yo estuve allí!

Cuando comienzan los calores en nuestro país proliferan los festivales, cada año más numerosos. Tenía pensado una vez más escribir sobre las ofertas festivaleras a lo largo del país, pero realmente sería repetir más o menos lo que venimos opinado desde hace años en las editoriales (si no lo leíste en su tiempo te aconsejo que eches un vistazo a la sección Misceláneo - Editoriales), que seguro que mi / nuestra opinión sobre festivales no difiere mucho de la de hoy en día.

Pero lo he pensado mejor y trataré de algo más cercano en localidad (Almería) y tiempo (sábado pasado, 30 mayo). Quizá a gente de fuera de la ciudad donde vivo de primeras le traiga al fresco lo que contaré. Pero perfectamente se puede comparar a lo que acontece a lo largo de todo el país.

Fue todo un éxito de afluencia de público el modesto festival I MetAlmería en el mes de abril y que te contamos por aquí a su tiempo. El juntar a varias bandas almerienses (y una murciana) hizo que concurrieran familiares, amigos y colegas de cada grupo, logrando así un buen número de gente en el pub donde se celebró. Luego felicitaciones, lamidas de donde la espalda pierde su nombre… de la peña a la organización (fanzine MetAlmería y foro de Almería Thrash Zone) y a los grupos.

Sábado pasado, concierto de Winter Night, uno de los grupos almerienses participantes en el nombrado festival. Publicidad de la banda en la medida de sus posibilidades, con algunos carteles colgados por la ciudad e información por Internet. Aunque siempre digo que cuanto más bombardeo de publicidad mejor. Entrada gratuita en un renovado pub de la capital almeriense (a los que vivimos en la ciudad ningún problema a la hora de desplazarse). Afluencia de público: quitando a familiares, colegas… no más de diez personas.

¿Está de moda ir a un festival y luego decir: “¡yo estuve allí!”? Al parecer así es, aunque bajo mi punto de vista se suele disfrutar mucho más en un concierto propio de un grupo que en un festival, que por norma general el sonido es deficiente, el grupo no suele tocar totalmente su repertorio por el tiempo que se le concede… Lógicamente no iba a ir el mismo número de gente que se concentró para ese I MetAlmería, pero algunos que eufóricos hablaban maravillas del festival y de los grupos, ¿dónde estaban aquella noche del sábado? Por supuesto que cada uno hace con su tiempo libre lo que le de la real gana y con el dinero igual, pero ante ir un fin de semana más al mismo garito con la misma gente e igual música (que repiten y repiten), ¿no se puede ir a echar un vistazo a un grupo, que puede gustar más o menos, y salir así un poco de lo de siempre? Luego que nadie vaya de auténtico y genuino y me venga hablando de que si somos heavies (¡no, gracias!), que si el apoyo, que si el underground, que si la escena, que si he visto a Kiss (y yo), Iron Maiden (y yo), Judas Priest (y yo), Metallica (y yo), AC / DC (y yo), Black Sabbath (y yo), Barón Rojo (y yo)… blablabla.

Que se siga en la cultura de los bares, pubs… y formando con “orgullo” el grueso de los “jevis de barra” narrando algunas batallitas del pasado una y otra vez para sorprender a la juventud. Que se continúe contando antes la borrachera que se pilló en tal o cual festival sin importar apenas los grupos. Que si no hay bebida barata en el garito paso de ir… Total, lo que importa en esta vida es beber y “pasárselo estupendamente” así, antes que la verdadera Cultura.

Aunque también parte de culpa es de los propios grupos, que se miran permanentemente el ombligo y sus amigos y colegas sólo van a los conciertos de ellos, sin ver que hay más grupos que podrían gustarle. Pocos componentes de bandas se ven en otros conciertos, así que luego no tienen derecho a abrir la boca para quejarse.

¿Festivales este verano?... pocos me atraen de nuestro país. Preferiría ver de nuevo algún concierto en sus propias giras de bandas como Tesla, Death Angel, los renovados Asfalto grabando su directo… antes que soportar penurias, deficiencias, trato al personal como ganado… de un festival. Que cada cual vaya a los festivales que quiera y que lo pase bien, pero no está de más ir a disfrutar de conciertos de grupos en salas y garitos. Ahí es realmente donde se le hace un favor al grupo.

Con agrado más de una vez es para decir: “¡Yo no estuve allí (pasando calamidades)!”.

Starbreaker


 

Mayo

El valor de mis discos

Últimamente estoy algo melancólico. Días atrás me dio por desempolvar mis viejos vinilos, ojearlos y disfrutarlos entre las manos. Hace tiempo que el plato donde disfrutaba de estos discos pasó a mejor vida, y el nuevo equipo de música que sustituyó al anterior ya no cuenta con este histórico elemento. Todos estos discos los tengo ya en formato CD, sea por lo legal o por lo criminal, así que no los necesito para escuchar la música que contienen. Pero me gusta saber que están ahí, me siento bien pensando que tras haber cumplida su misión, con todo lo que me dieron en mi adolescencia y juventud, no les he abandonado, ni les he malvendido (o bienvendido…) en EBay.

Recuerdo con claridad la época y circunstancias en que compré cada uno de ellos. La ilusión con la que iba a la tienda, ojeaba las portadas y finalmente me decidía por el objetivo a adquirir. Una vez en casa, el ritual de limpiar de polvo el vinilo, poner la aguja sobre el disco y escucharlo mientras escudriñaba los detalles de la portada. Descubrí que Indiana Jones había firmado en la pirámide de “Powerslave” o que las ventanas del edificio de “Physical Graffiti” permitían variar la apariencia del disco con sólo cambiar de posición las fundas interiores. Anécdotas como el fallo de imprenta en la primera edición española de “For Those About To Rock”, que le hizo ser pieza de coleccionista codiciada en todo el mundo, o los Picture-Disc que algunas bandas ponían a la venta como el súmun de la exclusividad.

En definitiva, un disco era un objeto valioso. Algo que agradecías en tu cumpleaños o en tu carta a los Reyes. Y que tenía un valor mucho mayor que el de la música que contenía.

La llegada del CD, que con tanta ilusión acogimos, fue el primer paso hasta el fin, aunque no supimos verlo. Las evidentes ventajas que traía (mayor facilidad de almacenamiento y de transporte y que no sonaban patatas fritas de fondo cuando llevabas unas cuantas escuchas) aumentaron con el paso del tiempo y la aparición de los lectores de CD en coches y ordenadores. Su menor tamaño, sin embargo, restó importancia a la presentación, por mucho que haya CDs presentados en bonitos digipacks que intenten mitigar esa pérdida. Se disparó la posibilidad de copia, y la aparición del mp3 parece que va a ser la puntilla que termine por hacer desaparecer la propia producción de CDs.

Hoy en día, gracias a internet, al intercambio de mp3 (legal o no), todos tenemos mayor y más rápido acceso a más cantidad de música. Las oportunidades de un grupo para grabar un disco se han disparado también. ¿Estamos mejor? Yo creo que no. Hay tanta cantidad que la calidad no puede abrirse paso. Las ventas de discos han bajado tanto que ninguna Compañía se arriesga a apostar dinero con un nuevo grupo, aunque haya garantía de calidad. La autoproducción se ha convertido la única vía de un grupo para editar su trabajo, obligando a sus miembros a compatibilizar su esfuerzo con un trabajo al margen de la música. Las excepciones son muy escasas, árboles que no deben impedirnos ver el bosque.

Echo de menos unos tiempos que no van a volver. Por eso me resisto a desprenderme de esos vinilos que con tanta ilusión fui comprando. Ellos, como mi vieja chupa de flecos o mi chaleco lleno de parches, son parte de mi vida. Algo que no entenderán los jóvenes cuya discografía está contenida en 2 teras de MP3.

Por eso, no me preguntéis cuánto vale mi colección de vinilos. No tiene precio.

Shan Tee


 

Abril 2009

“¡¡¡Va por ti, amigo Pepe “Angus68”!!!”

Cualquiera que no te conociera y te viera llegar a algún concierto o festival, o mirando sólo al escenario, pensaría que eras un lobo solitario. Pero eso no era así, eras una muy buena y entrañable persona que se hacía querer y apreciar. Y aunque eras reservado para determinados temas, siempre era una gran alegría verte con tus melenas y tu barba cuidada aquí o allá en algún concierto, bien habiendo quedado contigo o encontrándonos sin saber que ibas, como sucedió por ejemplo en el pasado concierto de Overkill, Exodus… en Alicante.

Amabas mucho la música como otras personas y servidor, a los que nos has dejado con un gran hueco en nuestro corazón. Esa pasión y amor hacia la música Rock hizo que algunos te conociéramos en el foro de nuestra página amiga NuestroRock80. Tu forma de ser, plasmada en el foro, rápidamente hizo que te apreciáramos incluso sin conocerte en persona. Semanas antes del concierto de Joe Satriani en Almería tuve el placer de conocerte y bastó para cerciorarme de que efectivamente, eras alguien que merecía la pena conocer y con la cual tener amistad.

Después de ese día en muchos conciertos coincidimos: en el Auditorio Maestro Padilla (Almería), en el primer Leyendas del Rock, muchos en la sala El Rockero (Almería), Lorca Rock 2007, el desastroso último Rock Stars festival (compartiendo una magnífica jornada de buen rollo y risas con el amigo Akira, entre otros), en las dos ediciones del festival Heavy Metal Espectros (a cuya asociación me inscribí en la misma fecha que tú), en el Gineta Rock 2008… tantos y tantos excelentes momentos que compartimos contigo que nunca se olvidarán ya.

Esta mañana (2 de abril), cuando se va a cumplir un día de la nefasta noticia de tu falta entre la gente que te queríamos, aún me sigo preguntando por qué. ¿Por qué una persona cómo tú, de gran corazón, sano y sin ningún tipo de vicios, excepto el bendito de la música, nos ha dejado de la noche a la mañana como consecuencia de un infarto? El mazazo ha sido tremendo, y lloramos por el gran hueco que has dejado a tus padres, tu hermano Cristóbal que conocí ayer en el tanatorio y me recordó tanto a ti (tan atento y excelente ser humano), tu sobrino… y ese amor que conociste en el festival Gineta Rock del pasado año y que animabas día a día y con quien empezabas a hacer planes de futuro. Ella lo estaba pasando mal por su situación y cuando estaba ilusionada para el futuro recibe esta enorme tristeza y pena que no podrá, ni podremos olvidar nunca.

Pero amigo, aunque no estés ya con nosotros, siempre estarás muy especialmente en cada concierto y festival a los que solías ir y apoyar con lealtad (Lorca Rock, Leyendas del Rock, Aupa Lumbreiras – anteriormente Lumbreras Rock, Heavy Metal Espectros Fest…).

Tus amigos y conocidos seguro que vamos a echar mucho en falta también tus participaciones en los foros de NuestroRock80, Cuentos de Ayer y de Hoy, y Almería Thrash Zone. Incluso en esta casa participaste desinteresadamente con algunas fotos de conciertos y comentando de manera ejemplar el III Leyendas del Rock.

En este año 2009 de la gran crisis, de muchas más noticias que cansan, asquean… y de la vuelta de AC/DC en estos días a nuestro país, grupo al que admirabas muchísimo y de hecho ibas a ver en Madrid en junio (además de otros festivales a los que ya tenías más que planeado acudir, como cada verano)… yo recordaré ya hasta mi desenlace final que el día 1 de abril de 2009 se nos fue un amigo y un ser muy querido.

Ahora, ¿quién me dirá de broma y buen rollo que estaba mayor para los festivales, o que era un perroflauta…? Te echaremos muchísimo de menos.

¡Amigo mío, espéranos por muchos años allá donde estés!, pero seguro que estarás rodeado de auténticos rockeros como tú, compartiendo gratas charlas y alguna cerveza con Bon Scott y demás leyendas que nos dejaron.

“For Those About To Rock (We Miss You)!!!”

Starbreaker


 

Marzo 2009

“Concierto para él”

Apenas estoy repuesto de dos noticias totalmente inesperadas que se han producido los últimos días, y no quisiera dejar pasar esta oportunidad para hablaros de ambas.

Por un lado la, tan ansiada por muchos, reunión de la formación original de Barón Rojo se va a producir próximamente, al menos para un concierto. La cita será en el próximo festival Metalway de Zaragoza (tenéis la lista completa de grupos en la Agenda de la Web). Tras años de negativas, acusaciones veladas y no tan veladas, ataques personales y descalificaciones varias, y cuando parecía totalmente descartado, Armando, Carlos, Hermes y Sherpa se subirán juntos a un escenario para júbilo de gran cantidad de fans que no tuvieron oportunidad de verles en su día, y que crecieron con la leyenda del más grande grupo de Rock que ha dado este país. Sinceramente, a mi me da un poco de reparo. Yo tuve la oportunidad de disfrutar en bastantes ocasiones de Barón Rojo en los ’80, quizás eso me libere de la necesidad histórica de contemplar a esta formación, pero no puedo negar que, por otra parte, también me hace ilusión. Salvando las distancias, la situación se me asemeja a cuando te encuentras, 20 años más tarde, a tu novia de la adolescencia, esa que estaba tan buena. Nunca sabes si la ilusión del reencuentro tendrá más peso que la evidencia del paso del tiempo. Las dos partes en que se dividió la formación clásica de Barón Rojo se encontraban en activo, con trayectorias un tanto irregulares, alternando grandes conciertos con noches mediocres. Espero y deseo que esta efímera (ya veremos…) reunión satisfaga las expectativas de todos aquellos que se desplacen hasta Zaragoza para comprobar en primera persona cómo suenan esos temas míticos en manos de sus creadores originales. Si se lo hemos perdonado a Judas Priest ¿por qué Barón Rojo iba a ser menos?

Por otro lado, el pasado 19 de febrero nos sacudió la noticia de la muerte de Javier Gálvez, histórico manager por cuyas manos habían pasado, en un momento u otro, todas las bandas del Rock nacional. Su figura hace tiempo que quedó para la historia del Rock, ya que vivió en primera persona todos los avatares de los más grandes grupos, desde Leño, Ñu o Barón Rojo hasta los actuales Atlas, ya que hasta el día de su muerte siguió al pie del cañón. A pesar de que en vida no todos los músicos estaban de acuerdo con su forma de llevar las cosas, su repentino e inesperado fallecimiento nos ha dejado a todos en estado de shock. En estos momentos, haciendo balance sobre su vida, nos es imposible abstraernos de la importancia histórica que Javier Gálvez ha tenido en la música que amamos. No hace mucho tiempo que le vi por última vez, en el concierto de Dr. Snake en la madrileña Ritmo & Compás, y nada podría haber hecho presagiar lo cercano de su fatal desenlace. Desde The Sentinel mandamos un abrazo afectuoso tanto a su familia como a sus amigos más cercanos.

Por Janis, Lennon, Allman, Hendrix, Bolan, Bonham, Brian, Moon… y Javier Gálvez.

Descanse en paz.

Shan Tee


 

Febrero 2009

“Reflexión sobre Los Mejores de 2008”

Nunca he creído demasiado en estas encuestas sobre de los mejores del año. Esta práctica, habitual en los medios de comunicación, no pasa de ser un curioso test de las preferencias de un conjunto de lectores, sin que haya que darle mayor valor del que tiene. Aún así, es muy útil para hacerse una idea del tipo de lectores de una revista, ya sea impresa o digital, saber por dónde andan los gustos de quienes emplean parte de su tiempo en visitar un sitio como el que estás leyendo ahora mismo.

Hoy publicamos los resultados de la encuesta que hicimos entre vosotros, y los resultados probablemente sorprenderán a quienes nos visiten esporádicamente, aunque no tanto a los fieles seguidores que nos siguen habitualmente. Y es que, históricamente, nuestros resultados nunca han coincidido demasiado con el resto de publicaciones, demostrando que somos diferentes a la mayoría de ellas. Ni mejores ni peores, eso sí, simplemente diferentes. Quizás lo que se viene a llamar nuestra “línea editorial”, con apoyo deliberado a las bandas nacionales, y la edad de los redactores (y muchos de nuestros lectores), más alta de la media de los demás medios, tiene como consecuencia que este rincón de Internet sea especial, al menos para nosotros.

Sin duda, el grupo vencedor de nuestra encuesta son los valencianos Uzzuhaïa. Ganadores tanto en el apartado “Mejor disco” como en “Mejor grupo en directo”, han demostrado que gozan de mucho prestigio entre vosotros. Su último disco, “Destino Perdición”, ha logrado batir a los grandes superventas (Metallica, AC/DC…), algo a priori impensable. Otros discos nacionales que se han metido en este Top 10 son el debut de Atlas y “Utopía” de Asfalto. Entre los grandes nombres internacionales, destaca el tercer puesto de “Wake The Sleeper” de Uriah Heep, que pugnó hasta el último momento con “Death Magnetic” de los todopoderosos Metallica.

En el apartado de “Mejor grupo en directo”, es cuanto menos sorprendente ver a 4 grupos nacionales en los primeros puestos. Los dos primeros, además, (Uzzhuaïa y Atlas) no se caracterizan por reventar aforos multitudinarios, precisamente, lo cual nos lleva a pensar que no siempre prima la cantidad sobre la calidad. Tras ellos, una pléyade de grupos internacionales que visitaron nuestro país el año pasado se reparten los favores de los votantes en un grueso pelotón internacional que persigue a los 4 primeros. Tanto es así que para encontrar el 5º grupo español en esta categoría nos debemos ir hasta el puesto 18 (Koma).

Como “Mejor noticia” del año cumplido, claramente os habéis decantado por la vuelta de AC/DC, una noticia largamente esperada y que se cumplió al fin con la edición de “Black Ice”. Esperemos que los conciertos programados en España para los próximos meses colmen todas nuestras expectativas.

Como “Decepción” del año, claramente os habéis sentido defraudados por el “Nostradamus” de Judas Priest, un disco que salió bien parado en nuestro comentario (mea culpa…) pero que ha sido mayoritariamente rechazado por la mayoría de vosotros.

Finalmente, como deseo para el año 2009, vuestras preferencias han ido encaminadas hacia una mejora en la repercusión de los grupos nacionales. Esto enlaza claramente con vuestros votos a los grupos patrios en el resto de apartados, algo que en esta web apoyamos y fomentamos con todas nuestras fuerzas.

Pero, sobre todo, lo verdaderamente importante para nosotros es ver la respuesta que seguimos obteniendo de vosotros, nuestros lectores. Sois la verdadera razón que nos impulsa a continuar en esto, y a quienes os queremos agradecer vuestro apoyo y lealtad. Estamos muy cerca de llegar a las 400.000 visitas, algo absolutamente impensable cuando, hace ya 8 años, esta web dio sus primeros pasos.

Esperamos no defraudaros nunca.

Shan Tee

 


 

Enero 2009

“Balanceando 2008”

No digo que no sea un valor añadido, pero la originalidad no es ninguna obsesión para mí ni para nadie de esta web, así es que vamos a ser poco originales y repasemos lo que dio de sí el 2008 que acaba de terminar, bueno… más o menos:

Probablemente, 2008 no pasará a la historia como un año clave para la música, pero sí como uno más en la cadena de despropósitos que están atosigando a este arte que nos apasiona y que tantos buenos momentos nos regala. Ya hemos hablado mucho sobre la presunta evolución y/o decadencia de la música en general, de los pros y los contras de acceder fácilmente a instrumentos, archivos en mp3 o a la información en general, de cómo unos se hinchan y otros se arruinan, de la pérdida de la cultura del disco, del trueque absurdo entre cantidad y calidad etc. En eso, 2008 ha sido un año como los últimos 7 u 8, un año en el que se han venido abajo muchas expectativas e ilusiones, pero que sin embargo se han llenado, gratis, los discos duros de discografías que jamás van a ser escuchadas con el detenimiento que merecen sus autores.

Parece difícil que con este entorno la cosa sea reversible. Estamos transitando hacia una situación que desconocemos, en la que parece que el soporte físico va a dar paso a unos archivos en un pendrive, que el soporte económico que necesita todo esto está empezando a ceder por aluminosis y se está desmoronando el tenderete, y con él buenos y malos, ricos y pobres, músicos y musiquillos, multinacionales e independientes, todo a la mierda. Bueno, todo no, chinos, emules y similares seguirán viviendo de PM a costa del cierre de las tiendas de discos y de Hi-Fi. Si ya es difícil encontrar cápsula para el plato o tocar con tu grupo en un garito y que no te cobren por ello, ya verás tú a dónde vamos a llegar en unos años. No quiero ni pensarlo.

Suena pesimista, ya lo sé, pero es que no me gusta lo que he visto, veo ni lo que presiento que va a ocurrir. Vale, es cierto que 2008 nos ha dejado muy buenas cosas en forma de discos y de retornos a la palestra pero, casi siempre, relacionadas con los grandes nombres de todo esto. AC/DC, Metallica, Judas Priest y Guns n’ Roses han tenido un resultado dispar, bien el primero, regular el segundo e infumables los dos últimos. Otros históricos como Uriah Heep, Motorhead, Nazareth o Journey han fabricado discazos reconocidos por casi todos. Históricos también como Def Leppard, MSG o Whitesnake podrían haber mejorado sensiblemente su oferta (saben hacerlo mejor) y algunos se han marcado buenos discos en directo, como ZZ Top, Rush o Europe. El problema aparece cuando, de entre los grupos nuevos, que los hay muchos y buenos, no sale alguno que sea capaz de destronar a los nombres de más arriba y otros que no han sacado disco este año (Iron Maiden, Aerosmith, Saxon…) Quizá esto del cambio en las estructuras musicales suponga también el final de los grandes grupos-ídolos y la mediocridad se haga con el cetro mundial en acaparar portadas de revistas.

Otro de los efectos de la paupérrima situación de la música en general es la escasez de sitios para tocar en condiciones dignas pero además, de los que hay, van cerrando muchos por orden municipal o por quiebra. Seguimos demandando por enésimo año consecutivo locales decentes para tocar, trato digno al público que asistimos a los conciertos, algún que otro programa de Rock en la televisión… en definitiva más cultura musical para el mundo, que no es tan difícil. Hacen falta más escuelas municipales de música, pero también más música en los currículums… en fin, que es más de lo de siempre. Por eso digo que 2008 ha sido, simplemente, otro eslabón más que nos lleva, inexorablemente, a no sabemos qué situación, con qué nuevas estructuras o en qué posición dentro de las prioridades culturales de la población mundial globalizada.

Sigue habiendo diferencias sustanciales entre el mundo de la música en España y el resto de países civilizados, y no me refiero sólo a la música que se produce aquí para la que, por cierto, este año ha venido bastante flojo. Me estoy refiriendo a lo que hablaba en al párrafo anterior de la cultura musical y tal, a eso de darle el sitio que merece a un arte en plena devaluación.

Así y todo nos han visitado casi todos los grandes del Rock mundial, con muchos festivales de esos en los que se nos trata como borregos pero que siguen generando beneficios, y haciendo que nuestra oferta de conciertos sea buena, bonita y barata. Bueno, lo de barata queda más para los músicos que para el público, pero sigue siendo amplia, venga, va…

Y no quería terminar este ladrillo sin acordarme del maravilloso mundo internáutico, al menos en lo que se refiere a la supervivencia de esta nuestra web. A pesar de las irregularidades del camino, de la montaña rusa en la que, de vez en cuando, se convierte la vida de uno. A pesar, decía, de las inclemencias del tiempo y del espacio, esto sigue adelante. No creáis que lo que estoy diciendo es cualquier cosa y que, parafraseando a Torrebruno, “lo importante es participar y divertirse”, no, también hay que mantenerlo, cuidarlo, darle mimos y atender las necesidades básicas de cualquier mascota, y para eso hay que tener tiempo, ganas y a veces algo de ímpetu renovado, como un buen pescozón que te haga avanzar dos pasos sin caerte. De momento, como el que no quiere la cosa, ya van 7 hermosos años 7, y pocos pueden decir, como nosotros, que en 2008 nosotros no hemos notado la crisis en absoluto. Vamos, que hemos ganado tanto como en cualquier otro, es decir, nada.

Salud.-

Alvar de Flack


 

Diciembre 2008

“Los tiempos siguen cambiando”

Es totalmente cierto el título de uno de los temas del gran Miguel Oñate, una de las mejores voces del Rock de nuestro país.

Todo cambia con el tiempo, unas veces a peor y otras a mejor. A peor que se lo pregunten a la gente que intentó, o volvió a intentar, conseguir alguna entrada para la fecha de AC/DC en Bilbao y que ni poniéndose en cola ante los puntos de venta, ni por Internet, ni por teléfono, consiguieron nada. Se supone que con el método que se emplea ahora es más sencillo comprar entradas de los conciertos desde casa o desde cualquier punto geográfico de venta autorizado. De nuevo para la fecha bilbaína las entradas volaron y poca gente cercana a nosotros ha tenido la fortuna de hacerse con algún preciado ticket. El servicio de entradas, que se supone que es un avance respecto al pasado, ha vuelto a hacer aguas, y todo por la ineptitud de los responsables en diseñar el programa informático y el no rascarse el bolsillo para unas máquinas con más potencia y unas líneas de comunicaciones que respondan ante la avalancha de peticiones. Además de los chanchullos que ha habido para hacerse con entradas y luego ponerlas rápidamente en la reventa. En casos como éste España sigue siendo especialista en chapuzas. Los tiempos siguen cambiando… a peor. 

En cambio gracias a Internet se ha cambiado a la hora tener más cerca a grupos, músicos… ¿Quién iba a decirme hace años que ya no tendría que tirar de teléfono (y eso si se tenía la suerte de tener el número a llamar) o de correo postal para ponerme en contacto con algún grupo o alguno de sus componentes? Desde hace un tiempo, un logro en la Red ha sido el MySpace. Con ese bendito invento se puede conocer mejor, o descubrir, cualquier grupo de cualquier país o remoto lugar del mundo, escuchar algunas de sus canciones, ver vídeos… y contactar con la banda o componentes en cuestión. Incluso hacer amistad con músicos. Frente al retraso que suponía escribir a la banda, que la carta llegara al destino, que te respondieran y que te llegara la respuesta, hoy en día, además de la ventana mundial y global que logra cualquier banda o músico al poder mostrar sus composiciones a quien entre en su MySpace, en poco tiempo nos pueden responder los músicos. Eso sí, no esperes que componentes de bandas super-famosas, y seguidas por miles y miles de personas, te respondan personalmente. A nosotros nos ha servido para enterarnos de noticias de grupos y de fechas de conciertos, para solventar dudas, escuchar música, para contactar con formaciones de cualquier sitio, hacer amistad… y es que se puede pasar uno horas y horas navegando por miles y miles de MySpaces. Un medio que resulta bastante beneficioso a cambio de muy poco desembolso para los grupos. Si eres lector habitual de The Sentinel, te habrás dado cuenta que desde hace un tiempo para las bandas menos conocidas, solemos adjuntar al final del escrito del disco, maqueta, o incluso concierto, que comentamos, su MySpace, para que así cada persona que lea la opinión de los que escribimos por aquí opte por entrar en el MySpace y pueda escuchar y formarse su propia opinión del grupo en cuestión. 

Y como The Sentinel no se quería quedar atrás con el paso del tiempo, hoy, 1 de diciembre de 2008, inauguramos nuestro propio MySpace www.myspace.com/thesentinelwebzine. Un lugar que queremos que sea complemento a la página, donde anunciaremos las subidas de los comentarios de los discos, maquetas, conciertos, entrevistas… que hagamos. Pudiéndose escuchar temas de los discos y maquetas que vayamos comentando en el reproductor de música, especialmente para así apoyar y dar a conocer canciones y grupos. Además de que nos servirá como otro medio más para estar en contacto con amistades, bandas y músicos de nuestro país y de cualquier parte del globo terráqueo. Los tiempos siguen cambiando… a mejor.

Comienza la cuenta atrás para que el presente año llegue a su fin. Y no quería dejar esta editorial sin mencionar a algunos grupos de nuestro territorio que lo han dejado por diferentes razones. Vahladian, Alabarda, Moonlight Fear, Furia Animal, Overlife, Láquesis… de todos ellos, más o menos, se escribió en The Sentinel. Prefiero decir que no es un adiós, simplemente un hasta luego para un retorno cuando haya fuerzas o el panorama musical en nuestro país esté mejor. Pero tal y como está cada vez va a peor, no ya sólo en venta de discos, sino hasta de asistencia a conciertos de grupos que luchan día a día. Ya hemos tratado el tema en anteriores ocasiones, pero es necesario que se de la lata y se diga bien alto cuantas veces haga falta a ver si más de uno toma conciencia. 

Cuando estoy a punto de concluir el escrito me entero de la muerte, a consecuencia del cáncer, del baterista Munetaka Higuchi (de los japoneses Loudness) ayer domingo 30 de noviembre. Otro caído más por esa horrenda enfermedad. Rest In Peace.

Starbreaker


 

Noviembre 2008

“Friends Will Be Friends”

Yo soy uno más de los damnificados que se ha quedado sin entrada para ver a AC/DC. Con Metallica he tenido más suerte, conseguí una de las últimas, casi en el gallinero. Total, sólo faltan 9 meses para el concierto. Un embarazo completo. Ambos conciertos se van a celebrar en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, el mayor recinto cubierto de la capital. Y los precios no son populares, precisamente. Joder con la crisis. ¿Dónde se mete tanto rockero el resto del tiempo? ¿Por qué estos conciertos tienen tal éxito de convocatoria, y los demás tienen una asistencia tan baja?

El problema es la ilusión. O la falta de ella. Cada vez hay menos proyectos que ilusionen a la gente, nos hemos vuelto comodones y hay pocas cosas que nos hagan mover el culo. AC/DC sacan disco tras 8 años, y da igual que repitan lo mismo de siempre, son capaces de poner el mundo boca abajo. Metallica reclaman el trono del Heavy Metal con un disco que podrían (¡deberían!) haber publicado hace 15 años, y nadie se resiste a ellos. Iron Maiden o Judas Priest son otros ejemplos de clásicos que siguen teniendo mucho tirón entre el público hispano. ¿Y los demás? Sufriendo para llenar una sala de medio aforo.

En épocas de dudas y de desilusión, nos aferramos a lo conocido, a aquello que nos hace retroceder en el tiempo a una época mejor, aunque sólo sea porque la vivimos con más juventud. No sé cuánto tiempo podremos mantenernos esta situación, pero intuyo que no mucho más. Necesitamos un poco de aire fresco que complemente lo que ya tenemos. Grupos clásicos y nuevos proyectos deben convivir para que el Rock tenga una transición hacia el futuro, es lo único que nos puede salvar.

A lo largo de los casi 30 años que llevo asistiendo a conciertos, he tenido la oportunidad de presenciar momentos inolvidables. Aquel primer concierto de Deep Purple en España, en el que Richie Blackmore se negó a salir para “Smoke On The Water”, aquella calurosa noche en la que Rory Gallagher puso patas arriba la sala Canciller o el fatídico día en el que asesinaron a un pobre chaval mientras Scorpions descargaba en el campo del Rayo. A nivel nacional, me siento afortunado por haber asistido a grabaciones en directo tan míticas como “Barón al Rojo Vivo”, “No hay ningún loco” o los directos de Obús y Barricada. Espero, por el bien del Rock, que la magia de la música en vivo no se pierda, que las nuevas generaciones descubran el placer de ver a una banda en directo, y que los de mi quinta levanten el culo del sofá más a menudo, que hay muchos grupos con calidad con los que disfrutar.

Cuando me ofrecieron formar parte de esta web, mi única pretensión era hablar de música, y que mi voz fuera escuchada (leída, debería decir) por quienes tuvieran interés en conocer mi opinión. The Sentinel se fue asentando y labrándose un nombre entre las publicaciones virtuales dedicadas al Rock. Nos ganamos amigos y enemigos, algunos medios profesionales nos tuvieron en cuenta, a veces para darnos la bienvenida y otras veces para atacarnos, quizás porque les estábamos quitando una parte del pastel del que sólo ellos comían.

De todo lo que The Sentinel ha aportado a mi vida, me quedo con la amistad forjada con personas con las que, de otra forma, hubiera sido altamente improbable. En todos estos años, ha habido gente que llegó y después ha continuado su viaje en la vida. Otros nos llenaron de buenas palabras y a las primeras de cambio nos dieron la espalda. Yo me quedo con los que llegaron para quedarse. Mis compañeros en la web, los habituales del Foro y algunos músicos que han visto en estos aprendices de periodistas algo más que una forma de dar a conocer su música. A todos ellos les doy las gracias por enriquecer mi vida, por llenar de ilusión el corazón de este viejo rockero. Sé que puedo contar su apoyo cuando las cosas me vayan mal y, ahora que uno de ellos está en horas bajas, sabe que puede contar conmigo como lo que somos: hermanos del Rock and Roll.

Friends will be friends

It's not easy love but you've got friends you can trust

Friends will be friends

When you're in need of love they give you care and attention

Friends will be friends

When you're through with life and all hope is lost

Hold out your hands ‘cos friends will be friends right till the end

Shan Tee


 

Octubre 2008

“Revoltillo: Pasado y Presente”

Hoy en día en el que cada año se elogia, celebra, recuerda... el aniversario de un evento, la edición de ese gran disco, el fallecimiento de aquel músico… Fechas y fechas señaladas en el calendario a nivel mundial o en el personal. Pero tantas y tantas páginas musicales de Rock y Metal de nuestro país y ¿ninguna ha recordado el 20º aniversario del primer Monsters Of Rock en España? Aunque a servidor, que estuvo en la que se celebró en el Rockódromo de la Casa de Campo en Madrid, se le pasaba tan glorioso aniversario, el forero jfzepp (¡gracias, figura!) se encargaba de traérnoslo a la memoria abriendo el mismo 18 de septiembre un post recordando aquel enorme evento integrado por Iron Maiden, Metallica, Helloween, Anthax y como representación de nuestro país Manzano. Podría contar la experiencia de un joven de provincia que iba a Madrid a su segundo concierto internacional, pero si quieres rememorar aquella fecha porque tú también la viviste o cuando se celebró aún no te interesaba la música o ni habías nacido, te invitamos a que entres en nuestro foro y leas el correspondiente post de aquel maravilloso evento. En estos tiempos de saturación de festivales con varios días y grupos metidos con calzador, es bueno echar la vista atrás a 1988 y ver lo que daba de sí un grandísimo cartel de un solo día con cuatro grupos internacionales que estaban en la cima de sus carreras. 

Y hablando de aniversarios, me alegra saber que el concierto celebrando el 30º aniversario del festival “Nos va la marcha” en el barrio de Vallecas en Madrid tuviera tanta respuesta de público. Aunque me genera la gran pregunta de ¿si no hubiera sido gratuito cuánta gente hubiera asistido? Dentro de muy poco tendremos una reseña detallada del festival realizada por Shan Tee. 

Continuando con grupos históricos. Lo que sucede en los últimos años con los hermanos De Castro es para echarse a llorar. No iba a hacer mención a lo que hoy en día se ha convertido Barón Rojo, antaño el mayor grupo de Heavy Metal en nuestro país por méritos y por apoyo, porque ya cansan, pero lamentablemente vuelven a ser noticia, aunque mala. Con lo acontecido con la despedida del bueno del bajista Tony Ferrer están logrando paso a paso que la gente les de la espalda. El sustituto de Tony es Gorka Alegre, un joven músico que tiene ya bastante experiencia musical y de escenarios, habiendo estado con el problemático y gran José Carlos Molina en Ñu, con el grupo de Steven Adler (ex–batería de Guns´n´Roses), Adam Bomb... Esperamos que Gorka lidie bien en la empresa De Castro.  

Otro que se sigue cubriendo de gloria y la gente lo sigue venerando, es el nombrado Rey de Extremadura. Los últimos altercados generados en Almería y Aranda de Duero (Burgos) dan una muestra de que al señorito Roberto Iniesta se le subió la fama a la cabeza desde hace ya tiempo. Idolatrado por mucha gente, para mi hace tiempo que perdió el interés. 

Y mientras unos y otro viven de lo que consiguieron en el pasado, un grupo que para servidor merecía mucho más reconocimiento y apoyo se juntaba tras tres años de parón para realizar un concierto, con participación de antiguos miembros e invitados. Easy Rider tocaron en la sala Ritmo y Compás el pasado viernes 26 de septiembre, y servidor con todo el dolor del mundo al final no pudo estar allí y se lo perdió. Esperemos que los madrileños y el norteamericano vuelvan a juntarse de nuevo y poder volver a disfrutar de esa gran banda. 

Precisamente el mismo día que tocaban Easy Rider en Madrid coincidían más conciertos en la capital: Axxis + Arwen; Glenn Hughes; Haggard… ¿de verdad que hay crisis? Unos tantos y otros por el sureste del país muertos de asco por el cierre de la única sala que había con calidad y en condiciones para que vinieran grupos. Lógicamente se veía venir por las paupérrimas asistencias a la mayoría de conciertos. 

El 15 de septiembre dejaba de vivir el teclista Richard Wright a causa del odioso cáncer. Siempre podremos escuchar su magia en los discos que grabó con Pink Floyd. R.I.P.

Ya para finalizar, se podría decir que un amigo está en “The Dark Side Of The Moon” pasando unos malos momentos. Espero de corazón que todo se solucione y vuelva a brillar la Luna para ti y para tu familia. Un gran abrazo.

Starbreaker


 

Septiembre 2008

“De resaca”

Con la resaca de las Olimpiadas, oliendo todavía a Aftersún, con lo nuevo de Metallica de fondo y a la espera de ver con qué nos sorprende AC/DC (aunque las palabras “sorpresa” y “AC/DC” no se lleven bien) nos disponemos a empezar otro curso lectivo, otra liga de las estrellas, a soportar otro bombardeo de anuncios de fascículos coleccionables de esos que empiezas -porque con el primero te regalan medio de mortadela- pero que nunca acabas, y a ver qué nuevos lanzamientos discográficos temporada otoño-invierno están por venir.

Da un poco de vértigo ver cómo el interés musical se sigue centrando en los nuevos trabajos de los de siempre mientras te siguen apareciendo canas y te planteas si tus orejas no volverán a escuchar jamás a un súper-grupo al uso, de esos que se convierten en la máxima atracción rockero-internacional, estrellas indiscutibles del panorama, mesías del rock que vendrá, ídolos a quien adorar una temporada y sacudir patadas en las espinillas cuando estén en lo más alto, para enterrar en vida pasado un tiempo prudencial y poder sacar así cientos de caras B, tomas desechadas del estudio, temas inéditos, versiones remasterizadas, discos-tributo, directos y recopilatorios. ¿Es que ya nadie quiere hacerse rico estirando el pezón hasta que se seque la teta? ¡Joder, sí que ha cambiado el cuento!

Ya lo decía un amigo mío, “tú mucho criticar pero ya los echarás de menos, ya…” y qué razón tenía. Ahora que Mago de Oz ya no son lo más de lo más y no hay nadie que ocupe ese lugar (esperad, que tiro de la cadena y vuelvo), con los Barones y los Obuses dando tumbos por esos escenarios. Con Guns’n’Roses fuera de combate, Metallica intentando sacar la cabecilla de entre el lodo con que ellos mismos se cubrieron, y con los dinosaurios de siempre resistiéndose a morir, ¿volveremos a ver duras pugnas por el cetro mundial entre Led Zeppelin y Deep Purple? ¿Conseguirán Queen y Paul Rodgers hacer recordar a los Queen de verdad? ¿El nuevo disco de AC/DC será lo que debe ser y seguirán reinando por los siglos de los siglos? ¿Y Black Sabbath o Aerosmith qué, otra vez llenando pabellones? Estas y otras preguntas serán resueltas en los anuncios televisivos de estas navidades.

Mientras tanto, en la red ya se ha abierto la veda de las conjeturas, que si el “Chinese Democracy” ese sale ya mismo, que si el “Nostradamus” va a devolver a Halford y compañía a donde deben estar (esto no lo entiendo muy bien, no sé si se refieren al geriátrico, al limbo de los justos o al olvido más absoluto). Como veis, parece que no ha pasado el tiempo, sin embargo siguen aumentando las canas, aunque me queda el consuelo de poder contarlas, que muchos de los citados ya ni eso.

¿Y qué hay de los nuevos valores entonces?, porque parece como si hubiera un contubernio judeo-masónico internacional para evitar que nadie se haga con el namber guan del rockerío general. Yo creo que hay muchos y buenos, pero la cosa de los cuartos no da para más. Quizá algún mojigato con estrella termine por llevarse al huerto a la gran masa de mente obtusa, o tal vez el grupo de tu barrio, al más puro estilo Camela, se pongan a vender cintas en las gasolineras y terminen haciendo giras descomunales por el mundo mundial a la vez que nos sueltan alguna coz en los morros por aquello de la excepcionalidad. Pues mira, ojalá.

Mientras tanto voy a ver si me desperezo un poco, que está la cosa en una dinámica demasiado tranquila y la temporada se presenta muy, pero que muy movida. A ver que encuentro por aquí contra la resaca del extra heavy ese en el que me dejé el sueldo de agosto por aquello de la solidaridad, y que tantos sueños me ha jodido.

Salud.-

Alvar de Flack


 

 

Agosto 2008

“La canción del verano”

Cuando vosotros estéis leyendo este editorial, yo estaré plácidamente tumbado en la arena de una playa, disfrutando de unas vacaciones largamente esperadas. Finalmente decidí darme unos días de respiro, a pesar de que una noticia estuvo a punto de hacerme cancelar todos mis planes y convocar una reunión de urgencia de todo el equipo que componemos The Sentinel. Supongo que lo habréis visto en Televisión, ocupando buen tiempo de los informativos de máxima audiencia, haciéndose un hueco entre los achuchones entre políticos, los datos de siniestralidad en la carretera y el culebrón de Cristiano Ronaldo. Efectivamente, la noticia me puso la piel de gallina: “Este año aún no tenemos Canción del Verano”. Fíjate tú. Ni Georgie Dann ni King África, ni siquiera Chikilicuatre han conseguido que una de sus canciones obtenga tan preciado galardón. ¿Cómo lo vamos a soportar? ¿Resistirá el mundo de la música tal desplante? ¿La gran masa social que consume estos hits aliena-borregos va a tener que buscar otras alternativas con las que alimentar sus orejas?

En uno de mis sueños, bajo el calor de una siesta asfixiante en el levante español, imaginé que el mundo se ponía patas arriba, que la gran masa, harta de consumir productos prefabricados y sin el más mínimo valor musical, descubría el Rock y lo acogía en pleno. Que la gente se peleaba por conseguir el último disco de Uzzhuaïa, el tema de conversación en todas las terrazas era la fecha de salida del disco de Atlas, los reporteros de los programas del corazón indagaban en los pasados amoríos de Óscar Sancho y los periódicos sacaban en portada día sí, día también, especulaciones sobre el nuevo batería de Obús. Que Barón Rojo seguía llenando estadios en su nueva gira mundial, y que el festival “Nos va la marcha” vendió todas sus localidades en 15 minutos, colapsando los puntos de venta por Internet donde se pusieron a la venta los tickets.

De repente, una mosca jonera empezó a zumbarme en el oído, y me desperté sobresaltado. Ahí estaba yo, sudando por los 42º que había en la habitación, y con las pulsaciones aún aceleradas por la broma que me había gastado Morfeo. En pocos minutos volví a la realidad, y me di cuenta que el disco de Uzzhuaïa, siendo una maravilla, estaba pasando casi desapercibido, que Atlas aún no tienen fecha de edición del disco y que Óscar Sancho parece haber sentado la cabeza al lado de una mujer espectacular, tanto física como mentalmente. Y que el festival “Nos va la marcha” es gratuito, a pesar de contar con algunos de los nombres más grandes que ha dado el Rock nacional en su historia. Esta iniciativa, apoyada por el Ayuntamiento (esto no es un sueño, afortunadamente), será uno de los momentos más álgidos de la temporada rockera española, junto con el ya consagrado Festival Leyendas del Rock, a celebrar una vez más en la murciana localidad de Mazarrón.

Las cosas, en definitiva, siguen igual que estaban. Con cientos de grupos peleando en el local de ensayo para conseguir hacerse con un trozo de pastel cada día más pequeño, sabiendo que aunque su propuesta triplique en calidad a los bodrios que nos meten por los ojos por televisión, nunca podrán competir en las mismas condiciones con la última cara guapa sacada del más gastado concurso de televisión. Es lo que hay, y viviremos con ello, como hemos hecho siempre. Mejor así, el sentimiento de ser especiales no nos lo quita nadie, y nuestra pequeña victoria reside en resistir (hasta el fin) contra los que llevan toda la vida diciendo que “el Rock ha muerto”.

Quizás algún día nuestros sueños se conviertan en realidad, y dejemos de ser ignorados por los grandes medios. O quizás no. Mientras tanto, The Sentinel estará ahí para intentar poner su granito de arena en que estos sueños se conviertan en realidad.

Feliz verano, y cuidado con lo que soñáis.

Shan Tee


 

Julio 2008

“Amigo (s)”

El pasado sábado 28 de junio la celebración del VII aniversario de este “santo o infernal” webzine en la sala madrileña Silikona fue todo un éxito, y eso que coincidían algunos conciertos en la ciudad, obviaremos el Pop in Rio. Hubo más asistencia de gente que en el anterior aniversario (el V) que celebramos en el mismo sitio, y por la mayoría de comentarios tras los conciertos, la gente salió, más o menos, satisfecha de las descargas de las tres bandas. Así que una vez más, y las que hagan falta, debemos agradecer desde este humilde rincón a los amigos, foreros, colegas, conocidos… que se dieron cita allí esa noche haciendo un hueco en su agenda. Así como la participación de las tres magníficas bandas: CoverBand, Patente de Corso y Punto de Mira, músicos y gente que llevaron. 

Con lo acontecido el pasado sábado los tres juntaletras que hoy en día formamos The Sentinel comprobamos que seguir al pie del cañón con este webzine, merece mucho la pena, aunque muchas veces nos cueste lo suyo llevarlo al día, porque tenemos nuestros trabajos, obligaciones, familia… y sobre todo merece la pena por las amistades de diversos puntos de la geografía española que a lo largo de estos años hemos ido cultivando. Gente que nos ha ido apoyando con el transcurrir del tiempo y que son igual de “Centinelas” que los que formamos, o formaron, esta página. Amigos que puedes pasar años sin verlos pero cuando vuelve el reencuentro es como si no hubiera pasado el tiempo. Personas que conocimos esa noche y comienzas a charlar como si los conocieras de hace años. Músicos que son personas normales y corrientes, sencillos y campechanos (¡como debe ser!) y que es un gusto tratar con ellos…  

Nos hizo mucha ilusión también la asistencia de amigos que luchan como nosotros por difundir el Rock y el Metal sin ánimo de lucro, y como hizo servidor en la presentación del concierto, es menester volver a dar las gracias de corazón su presencia, ayuda y apoyo desinteresado a la hora de informar del VII aniversario. Por allí estuvieron Suzie del webzine My Last Words, Raúl “Akira” del programa radiofónico “La frontera del silencio” (Radio Almenara de Madrid), y Txema de “Concierto para ell@s” (que se puede escuchar en Internet en VibraRock.com, MareaRock.com y en TNT Radio), además del apoyo que nos brindaron en la distancia Jesús Masa de “Sin City” (Radio Carcoma de Madrid), David Calderón de “Trovador Urbano” (Radio Utopía de Madrid y en TNT Radio), y el webzine Rock In Spain. Se me olvidó aquella noche también agradecerles de corazón la publicidad que nos hicieron las asociaciones Pounding Metal Union y A.C. MetalCova, perdonadme, chicos. Así que si nos volvemos a olvidar de algún webzine, emisora… rogamos que nos disculpéis. 

De nuevo, ¡¡¡muchísimas gracias a todo el mundo que asistió y nos apoyó!!!, no sólo acudiendo a grandes festivales se apoya la escena rockera y metalera. También agradecer a la gente que al final no pudo acudir... y a los que se lo perdieron.

La asistencia de Valentín del Moral “El Chino”, el que fuera vocalista del mítico primer disco de Banzai, para marcarse con Punto de Mira dos temas históricos del Metal hispano como “Voy a tu ciudad” y “Amigo”, no tuvo precio. Trayéndonos recuerdos de mediados de la década de los 80 a muchos de los que estábamos por allí. Grandioso fue cantar esa emotiva “Amigo”. Y grandioso es que la AMISTAD siga a lo largo del tiempo entre vosotros y nosotros. ¡¡¡Se os quiere, gente!!! 

¡Amigo! Yo soy como tú 

¡Amigo! Te hablo con amor 

¡Amigo! No olvides que las flores nacen en el fango

Starbreaker


 

Junio 2008

“Reciclando viejos rockeros”

En febrero de este año yo mismo decía en la editorial que las reuniones / reapariciones / resurgimientos, llámalo como quieras, de los grupos clásicos, conocidos, desconocidos o como fuera, e independientemente de los motivos que les llevaran a ello, podrían darnos grandes momentos futuros o quizá podrían destrozar ese halo de mitos que se labraron en su momento y que con tanto celo guardamos en nuestro almacén de recuerdos. Digo “celo” como puedo decir “temor”. El caso es que a fecha de hoy podemos hacer algún que otro balance de lo que ha ido dando de sí esa racha de reuniones o, al menos, reapariciones en primera plana del mundo del Rock, y así determinar si merece la pena o no que el espacio de los más jóvenes lo sigan utilizando los más veteranos. Veamos algunos ejemplos:

WHITESNAKE, grupo que, como su propio nombre indica, cambia de piel de vez en cuando, lo ha vuelto a hacer. En esta ocasión se ha reencarnado en una especie de sí mismo en diferentes etapas, tomando elementos pre y post “1987” para presentar “Good To Be Bad”, un disco lleno de buenas canciones, y demostrar que Coverdale si quiere, puede. Así es que prueba superada.

ASIA, los de verdad. Reunión esperada pero mirando de reojo a Steve Howe y a John Wetton no sea que cuando se descuide uno, el otro le atice algún pescozón. El resultado 26 años después de “Asia” (1982) ha sido el que harían cinco músicos con 26 años más a las costillas. Buen disco que podría haber sido muy bueno. A ver si el “Phoenix” a que se refieren es el que les devuelve a su sitio. De momento, aprobado por los pelos.

MSG, recuperando la tradición de rodearse de músicos competentes y algún viejo conocido como Gary Barden, ha inventado “In The Midst Of Beauty” y ha vuelto a sonar como en sus primeros discos en solitario, aunque el tiempo haya pasado factura a la garganta de Barden. Simon Phillips, Don Airey y Neil Murray también andan por ahí, y el resultado es satisfactorio sin llegar al éxtasis. Superado el listón, pero esto puede dar más de sí.

DEF LEPPARD han vuelto a grabar un disco, “Songs From The Sparkle Lounge” con guitarras, tirando la casa por la ventana, sin miedo, venga... También han grabado estribillos pegadizos, baladas empalagosas y, por si fuera poco, Vivian Campbell no suelta improperios contra sus raíces desde hace una temporada. Todo en su sitio excepto la sobreproducción que les dio tanta pasta, así es que bienvenidos al maravilloso mundo del rock.

Por cambiar un poco de rollo, TESTAMENT, reducto del Thrash de calidad, se han sacado de la manga un “The Formation Of Damnation” que quita er sentío. Para soltar adrenalina o para escuchar las virguerías, o para las dos cosas. Como en su mejor época ¿o es esta su mejor época? Sobresaliente (que sobresale, vamos).

La versión actualizada de unos carcamales, los NAZARETH de Dan McCafferty y Pete Agnew, se han salido con “The Newz”. Hacía años que no grababan algo así, yo creo que desde “Move Me” (1995) no metían tantas buenas canciones en un disco. Otro Sobresaliente.

Y no sigo por no aburrir (más), pero la media es de notable. Conclusión: los viejos rockeros nunca mueren, frase manida, más que sobada diría yo, tópico entre los tópicos y hortera donde las haya, pero que viene a cuento perfectamente. Esperemos que no sean los estertores de toda esta gente, sino el preludio de lo que está por llegar que será más y mejor, o eso esperamos. Cruzaremos los dedos. Ah, y sobre el espacio, aquí cabemos todos, así es que los nuevos a espabilar y los viejos a reciclarse.

Más cosas: Llevamos siete años diciendo cosas en esta web. La primera vez -y última hasta ahora- que lo celebramos fue cuando cumplimos el primer lustro, hace dos años por estas fechas, más o menos. Así es que hemos pensado en volver a celebrar que esto sigue funcionando, que no es moco de pavo tal y como está el patio por ahí fuera, y lo vamos a hacer con una fiesta el próximo día 28 de junio (sábado) en la Sala Silikona del madrileño barrio de Moratalaz (Pza. del Encuentro nº 1). Por supuesto estáis todos convocados, y además nos gustaría contar con la presencia de cuantos más mejor. No se trata de batir ningún récord Guiness, pero sí de pasar una buena tarde-noche hablando de lo que más nos gusta con la buena gente que pasa por aquí diariamente, a ver si la virtualidad de este espacio o del propio foro se materializa y podemos charlar de lo mismo mientras escuchamos buena música.

Por cierto, y hablando de buena música, para amenizar la cosa actuarán tres grupos, que también tienen algo que ver con el reciclado de otros, y amigos de esta web. CoverBand abrirán la noche con unas cuantas versiones de clásicos, Patente de Corso nos presentarán los temas que están grabando en estos momentos y Punto de Mira rematarán la noche como ya hicieran en la fiesta anterior. Tres horas de buen Rock and Roll en directo y darle a la húmeda con los colegas, todo por el módico precio de 5 euros ¿Puedes hacer algo mejor por esa birria de billete azul?, pues ya sabes. A las 9 de la noche, más o menos, estaremos por allí.

Alvar de Flack


 

Mayo 2008

“La cruda realidad”

Hablar de crisis en el Rock se ha convertido en una constante. Al igual que en el cine o en el teatro, parece que la crisis es algo perenne que va intrínseco en esta actividad, lejos de sus años de mayor gloria. La mayoría de los grupos no tienen más remedio que financiarse sus propios discos, meterse a promotores para poder tocar en directo, y fijar su máximo objetivo en cubrir gastos. Lejos están los tiempos en los que los grupos se limitaban a componer y a tocar, y cuyo talento estaba recompensado con unos ingresos (muchos o pocos, según los casos) por la venta de sus discos y asistencia a sus conciertos. Ahora el músico debe ser, además, productor, promotor  y relaciones públicas. Y mecenas, porque todo va con cargo a su propio bolsillo.

La única opción que funciona a día de hoy son los grandes festivales. Mientras hace años, los rockeros de este país debíamos peregrinar al extranjero para ver los grandes festivales (Donington, Reading, Brujas…) con los mejores grupos, de unos años a esta parte la situación se ha invertido. No hay país en Europa donde se hagan más y mejores festivales de Heavy Metal. Dejando a un lado la decepción del llamado “festival de las dos mentiras” (Rock in Rio), nuestra geografía contará como cada año con multitudinarios festivales en los cuales estarán presentes la mayoría de los grandes grupos del Rock a nivel mundial. Estos festivales, cuya alta asistencia está casi asegurada, no deben ocultar el drama de los cientos de grupos que luchan por subsistir a costa de socavar su economía en aventuras condenadas al fracaso económico.

El caso de Atlas es muy representativo. Una banda formada por músicos de reconocido prestigio, cuya irrupción en el panorama del Rock nacional ha levantado gran expectativa, se ha visto obligado a auto-producirse su disco y a embarcarse en la aventura de montar su propio concierto de presentación en una sala madrileña. Y pese a esa expectación, la asistencia al evento no les permitió siquiera cubrir gastos. La opinión unánime les sitúa como “la gran esperanza blanca”, el grupo que puede liderar un resurgimiento del Hard Rock a unos niveles dignos. Pero por ahora, las cosas van despacio.

Yo me niego a abandonarme al desánimo. Me aferro a la idea de que esto va a resurgir en algún momento. Que las miles de personas que llenan los festivales van a querer disfrutar de los conciertos individuales de los grupos, y que descubrirán que un festival es una gran ocasión de reunión social, pero uno de los peores sitios para ver un concierto. Que es mejor ver 12 conciertos con un solo grupo, que 12 grupos en un solo concierto. Y que en España tenemos grandes bandas que no tienen nada que envidiar a los grupos foráneos.

Un año más, The Sentinel pondrá su granito de arena para apoyar a los grupos, consagrados o desconocidos, para demostrar que en España hay una alternativa válida al meneíto del  Chikilicuatre o a las poses estudiadas de las estrellas del marketing salidas de Operación Triunfo. Un año más, y ya son siete. Y para celebrarlo, hemos organizado una fiesta en la sala Silikona de Madrid en la que actuarán PUNTO DE MIRA, PATENTE DE CORSO y COVER BAND, y donde nos gustaría veros a todos vosotros, acompañándonos en esta celebración.

“Here they stand brothers them all

All the sons divided they'd fall

Here await the birth of a son

The seventh, the heavenly, the chosen one”

Shan Tee


 

Abril 2008

“Una nueva capa de Asfalto”

De entre todos los grandes nombres del Rock español que en estos tiempos están volviendo a la actualidad, el de Asfalto era uno de los grandes ausentes. Entre todos los componentes que han hecho grande este nombre, el único que parecía indicado para una nueva “resurrección” era Julio Castejón, y no parecía estar por la labor. Desde el final de su última etapa, allá por 1994, con aquel disco tan bueno como ignorado llamado “El planeta de los locos”, y quizás desanimado por su poca repercusión, Julio decidió emprender su carrera en solitario lejos del nombre con el cual había construido toda su carrera.

En todo este tiempo lo ha intentado de diversas formas. Reunió un grupo de músicos fabulosos (“Los Trípodes”) con los que editó un par de discos con una calidad incuestionable, pero que en el ámbito comercial no consiguieron gran cosa, ni le permitieron recuperar ni de lejos las grandes audiencias que reunía Asfalto en sus mejores tiempos. Aún así, y a pesar de reiteradas peticiones que le llegaban, siempre se mostró reacio a recuperar el histórico nombre de Asfalto. Vistas así las cosas, y tras la desmembración de Los Trípodes, Julio reunió otro puñado de grandes músicos y buscó un nombre que le desvinculara de su pasado. Su elección, Arihan, se quedó en un intento. Digamos que le atropellaron los acontecimientos. La gira prevista “Nos va la marcha”, en la que se recuperan formaciones de los ’70 y ’80, preveía que este mismo grupo utilizara el nombre de Asfalto para esta gira, y el de Arihan para sus presentaciones en solitario. Un sinsentido que al final desembocó en lo que muchos esperábamos: la vuelta definitiva del nombre de Asfalto a la actividad.

Esta decisión ha levantado cierta polémica en el mundo del Rock. ¿Esto es realmente Asfalto? ¿Es correcto que Julio haya recuperado el mítico nombre para este nuevo proyecto? Seguramente estas preguntas, y otras parecidas, fueron también planteadas en 1978, hace ahora 30 años, cuando la formación original de Asfalto se rompió y nos llegó un novedoso “Al otro lado”, sin ninguna de las voces de la primera formación, sin una de las guitarras, con un bajista nuevo y un teclista. Y con un cambio de estilo. El tiempo nos ayudó a asumir que aquello también era Asfalto, como lo fue también con la exitosa presencia de Miguel Oñate.

Ahora estamos en una situación parecida. Todos somos conscientes que esta nueva formación sólo contiene un miembro reconocible en la carrera de Asfalto, pero todos coincidimos también en que, de haber alguien que pudiera hacerlo, ese es Julio Castejón, que se ha mantenido al frente del grupo todos estos años.

Un grupo vive de ilusión, de talento y de pasión por la música. Pero también vive del reconocimiento de su público, de ver suficiente afluencia en sus conciertos y de tener una ventas de discos suficientes para, al menos, no perder mucho dinero. Las cosas son así. “Julio Castejón y los Trípodes” murió de inanición y, seamos realistas, Arihan llevaba el mismo camino.

¿Ha servido de algo recuperar el nombre de Asfalto? Su apretada agenda de conciertos y los dos días de lleno en La Sala Live! de Madrid dicen que sí. Las primeras cifras de ventas de discos lo confirmarán, pero yo apuesto a que también. Dando por sentado que nadie de los que compramos un disco o una entrada pensamos a estas alturas que nos vamos a encontrar a José Luís Jiménez o a Miguel Oñate, hay que reconocer que el nombre de Asfalto ha sido el resorte necesario para recuperar a muchos seguidores que parecían perdidos.

Es muy posible que los seguidores más jóvenes no comprendan la grandeza de este regreso, desconocedores de lo que Asfalto significó para el Rock español de los ’70 y ’80. Pero los que vivimos esa época debemos estar orgullosos de que, ya en el siglo XXI, Asfalto llene aforos de nuevo.

“Hoy, aquí, con algo nuevo que ofrecer

es hora de romper, con todo lo convencional

abre tus ojos y escúchame, mi música es sinceridad,

si entre nosotros hay conexión, no hace falta más.”

Shan Tee


 

Marzo 2008

“Thrash´Em All”

Cuatro meses faltan (julio 2008) para que se cumplan el 25º aniversario de la edición del “Kill´Em All” de Metallica. Unos jóvenes imberbes, y aún con acné, revolucionarían el mundo de la música desde la Bay Area de San Francisco, California. Tras ese matador disco, grabado por Ulrich, Hetfield, Burton y Hammet (procedente de Exodus) se originó y extendió el fenómeno del Thrash Metal por todo el globo terraqueo. Hay gente que dice que el Thrash Metal no lo inventaron Metallica, que si Black Sabbath, que si Motörhead, que si Venom, que si grupos de la N.W.O.B.H.M. (New Wave Of British Heavy Metal)… de todas esas bandas y del  Punk y Hardcore, estuvieron influenciados Metallica y de ahí parieron temas de lo que se denominó Thrash Metal. Aunque a veces uno ha leído por ahí que Metallica no son Thrash Metal, ni su primer disco puede ser considerado dentro de ese estilo. Claro, claro, y los programas y tertulias del corazón son la mar de instructivos y culturales, y servidor es el Papa de Roma. 

Nunca se me olvidará la primera vez que tuve contacto con el grupo. Un chaval de provincias devoraba todo lo que oliera a Heavy Metal Así que todos los meses la cita con el quiosco era obligatoria para comprar la HeavyRock, uno de los pocos medios que llegaba a esta zona (el culo del mundo) para estar algo informado. Me impresionó la entrevista y la foto que aparecía de los de San Francisco. En ese número también recuerdo que venía algo sobre el trío The Rods con una foto con una mujer en lencería con un cuerpo de toma pan y moja, o al menos eso recuerdo yo, porque en esa edad y época alguien del sexo femenino ligera de ropa y en una revista de Heavy era catalogada como tía buena, jamón… jajaja. Recordemos los posters y fotos de Lisa Dominique, Lourdes del Pino, Doro, Amaro… musas rockeras y sexuales de los que vivimos en aquella época. Volvamos al tema principal, dejaros de pensamientos libidinosos recordando las carnes de esas féminas, jajaja. Pues bien, al poco tiempo de saber de Metallica compré en un catálogo que vendía grabaciones en cassettes de discos oficiales, piratas, demos… (Black Metal se llamaba, si mal no recuerdo, de Murcia) el “Fireball” y “Machine Head” de Deep Purple. El chaval que grababa tenía la buena idea de meter en el espacio que sobraba al final de cada cara grupos no muy conocidos en este país. Gracias a él descubrí Raven, Savatage, Manowar… y ¡Metallica! que me grabó en esa cinta de Deep Purple que pedí. “Creeping Death” pasó a formar parte de mi banda sonora diaria. Eso fue antes de que editaran el “Master Of Puppets”, disco que los hizo ya ser más conocidos en nuestro país y con el que tocaron por primera vez aquí (¡afortunados quienes los vieron en esas fechas, con Metal Church abriendo para ellos!). Yo me tuve que conformar con verlos por primera vez en su segunda venida a nuestro país, dentro del Monsters Of Rock celebrado en el Rockódromo de la Casa de Campo, junto a Manzano, Helloween, Anthrax, ellos (que acababan de sacar el “...And Justice For All”), e Iron Maiden (por ese orden). Pues recuerdo que había mucha gente en esa época que decían que aquello era ruido… jajaja… cómo cambió luego la mayoría del gusto de la gente y la música.

A partir de la edición del “Kill´Em All” empezaron a surgir bandas de Thrash Metal en todos los rincones del mundo. La cuna fue la Bay Area de S.F. con Exodus, Testament, Heathen, Megadeth, Death Angel, Lääz Rockit, Ulysses Siren, Mordred, Forbidden, Vio-lence… extendiéndose el fenómeno por toda U.S.A. y Canadá con grupos de la talla de Slayer (editando su primer disco el mismo año que “Kill´Em All”), Anthrax, Over Kill, Dark Angel, Sacred Reich, Flotsam And Jetsam, Whiplash, Wrathchild America, Exciter, Razor, Infernäl Mäjesty… en Europa con cientos de bandas también, como Coroner, Drifter, Prestige, Sodom, Kreator, Deathrow, Destruction, Grinder, Sabbat, Onslaught, Re-Animator, Toranaga… los continentes Sudaméricano, Australiano, y Asiático también tenían sus representantes en ese estilo. En nuestro país, como casi siempre las cosas llegaban tarde y duraban poco, quizás los primeros en hacer Thrash Metal en nuestro estado fueran los vascos Estigia, aunque hoy en día poca gente se acuerda de ellos, llevándose el recuerdo y los honores Legion y Fuck Off, más apoyados en todos los medios. Aunque también nos intentaron vender como Thrash Metal a bandas como Crom, Últimos de Cuba, Muro… Además de las nombradas surgieron buenas bandas, pero se movían dentro del underground, como fue el caso de Perpetual, Doomsday, 100 Slain, Mad Crowd…

Como todo fenómeno musical que surge y es exprimido hasta la extenuación, el fenómeno cayó cuando los Sellos se inventaron otra moda musical, el Grunge, y fijaron su vista en grupos que meterían dentro de ese estilo. Mucha gente se empeña en odiar y decir que el Grunge hirió al Heavy, Thrash... y no pienso así. Es que había saturación de grupos, y muchos de ellos empezaban a repetirse y no tener las ideas claras. Porque servidor seguía comprando y escuchando grupos y discos de esos estilos, aunque quizás había que indagar más, vamos, que no te lo servían como un plato de primera, pero buscando y buscando se continuaba disfrutando. Es más, hubo grupos que siguieron con su historia, como Sodom, Over Kill, Tankard, Kreator, Slayer, Anthrax, Megadeth… aunque algunos variaron un poco, y otros bastante, como en el caso de los creadores del “Kill´Em All”. También hay que hacer mención al sonido surgido en los 90, basado en el clásico Thrash Metal pero con elementos más actuales, con Pantera, Machine Head...

¿Resurgir del Thrash Metal?, nunca se extinguió, pero quizás ahora las formaciones que siguieron, han regresado, o surgen nuevas, se intentan hacer notar más. En España hay una nueva oleada de bandas que intentan abrirse su camino en el jodido panorama español de la música metálica, caso de Legen Beltza, Killem, Angelus Apatrida, Barbarian, Rancor, Omission, Keldark… citando sólo los que más suenan. 

Metallica visitan España a finales de mayo en el Electric Weekend Festival de Getafe (Madrid). Seguro que, aunque en disco ya no se pueden comparar con esos jóvenes que revolucionaron el Heavy Metal en sus primeros discos (¿desde la pérdida del gran Cliff Burton?), darán un gran concierto. Yo me quedaré con el recuerdo de las dos veces que los vi, porque tal y como está el panorama de festivales en España (cada año a peor en vez de a mejor), con tan nula información, ubicación, grupos fáciles de ver en sus giras… a uno se le quitan las ganas de estar con la incertidumbre y ya harto de las chapuzas festivaleras hispanas, por no hablar del mal llamado ¿Rock? In ¿Río?

Sólo me queda por decir bien alto: Thrash ´Til Death!!!!!!

Starbreaker


 

Febrero 2008

“Balanceo”

Bueno, pues es buen momento para detenerse un poco y hacer balance de lo que ha sido el año 2007, en lo que a música, y en especial al rock, se refiere, claro.

Según mi forma de ver las cosas, 2007 ha sido un año más bien flojito en cuanto a cantidad de material, de buen material disquero. Está claro que se han editado muchos discos de calidad suprema, pero muchos menos que en 2006. Esto tampoco sería tan preocupante si no fuera porque toda la calidad del año se ha concentrado en las mismas bandas de siempre, en los clásicos y en las formaciones de Rock Progresivo (léase Saxon, Rush, Saga, The Cult, T.N.T., Dream Theater, etc… los que se salvan siempre), y es que si no tenemos calidad (que no originalidad) en el progresivo, apaga y vámonos, es lo mínimo que se puede pedir a una formación de ese tipo, y es lo mínimo que se le puede pedir a una banda ya consagrada. Dando esto por sentado, ahora nos falta que además de calidad, nos den algo más, por pedir que no quede.

En lindes hardrockeros, A.O.R. y tal, la aparición de nuevas y buenas bandas, para mí ha sido nula este año. Un auténtico desastre. De lo que he podido escuchar, la mitad eran un truño como un puño y la otra mitad productos prefabricados para la gran masa. Cómo dicen los de Media Markt, “yo no soy tonto”, que se la metan doblada a otro, tú.

De los sonidos más extremos no puedo hablar porque la verdad es que he escuchado muy poquita cosa, no puedo 'balancear' con propiedad.

Por lo que avanzar respecto al 2006, yo diría que nones, todo lo contrario, exceptuando quizás, y esto sí es una novedad en años, a las bandas españolas. Pues parece que durante este año que 'balanceo' han levantado algo la cabeza y se han editado muy buenos discos, pocos eso sí, pero se ha notado el avance. Ahí tenemos los trabajos de Neomenia, de Koma, Punto de Mira, Eco, Avalanch, etc. que son la mar de dignos, y es más, por lo que parece, la cosa va a ir a mejor en este aspecto. Esperemos que no se estanque y que se le sigan ofreciendo oportunidades a este tipo de bandas; depende de nosotros, principalmente.

También os informamos que la fiesta del 7º Aniversario de The Sentinel está en marcha. Si todo sale según lo previsto, la fecha será el sábado 28 de junio, en la Sala Silikona de Madrid. Ya os iremos dando las novedades al respecto conforme se vaya redondeando el asunto ¡Id haciendo un hueco en vuestras agendas!

¡Salud y buena música!

Crucificado


 

Enero 2008

“¿Se muere la música?”

¿Ha muerto la música? Dicen por ahí que no, que quienes asistimos a la decadencia del sistema tal y como lo conocíamos hace menos de una década, sin duda exageramos. Hay quien nos llama agoreros, derrotistas… pero el halo de pesimismo que rodea a quienes hemos vivido y, todavía en algunas facetas, vivimos la música con intensidad es, primero innegable, y segundo, inevitable. Y no me estoy refiriendo en particular a que haya poca o mucha cantidad o calidad, a que las oportunidades sean cada vez menos, a que desaparezcan los soportes, a que los grupos tengan que pagar por tocar, a que cierren tiendas, a que Internet lo mate todo… no, no, nada de eso en particular sino más bien todo en conjunto.

Acumular muchos años de experiencia no solamente se transforma en información, sino que se llega a interiorizar de forma que se ve y escucha desde una atalaya que da una perspectiva diferente al novel, y a la que solamente se llega por un camino: el tiempo. Una experiencia que no es de una única naturaleza, sino que teoría y práctica conviven en distintas formas, todas complementarias, para construir una idea. Sin embargo la experiencia, me refiero a la de mucha gente que vive por y para la música, no ha impedido que sea una guerra perdida.

El Sistema, mejor dicho, el diseño del Sistema sigue su curso, cambiante, camaleónico, adaptándose a las nuevas circunstancias, pero el que se jode siempre es el consumidor y ¡ojo!, que ser consumidor no es incompatible con ser creador o ejecutor. Aquí están equivocados quienes piensan que hacen caja destrozando el arte, pero que salvan el culo mientras todo alrededor se desmorona, o quienes inventan soportes, formatos o triquiñuelas para perpetuar la estructura de un negocio que no se sostiene. Son supervivientes de una estrategia que se les ha ido de las manos, pero que acabará fagocitándolos también.

Muchas veces comentamos, en tono nostálgico, historias sobre las Basf de 90, sobre “ponerse los dedos negros” rebuscando entre cajones de discos, o abrir la carpeta de un disco de vinilo y empaparte de las letras mientras escuchas el contenido. No nos damos cuenta por la inmediatez del tiempo, pero todo eso ha pasado a la historia, como pasaron antes de eso otras prácticas por avances tecnológicos o sociales. En este caso creo que no se puede hablar de evolución, sino de decadencia.

Que “los tiempos cambian” ya lo escuchó decir Sancho Panza de su “amo”, pero la idea de progreso que invade la música no tiene mucho que ver con el amor por la música, al menos esa es mi sensación. La presunta evolución y sus efectos se han centrado básicamente en el incremento brutal de la oferta, en una accesibilidad mal entendida y en la cultura del “usar y tirar”. El mal uso y el abuso de las nuevas tecnologías minimizan otros ritos que no tenían por qué desaparecer, no había razón lógica, aunque la costumbre fuera la ley no escrita que lo dictara. Se podría convivir perfectamente, pero hay quien no sabe controlarse. Ahora se pagan los excesos en forma de cierres de tiendas (discos, hi-fi, etc.) y desaparición de otras empresas, la proliferación de tiendas de instrumentos de ínfima calidad a precios por el suelo, la eliminación del soporte físico, el menosprecio a la calidad de la música y al oído de quien escucha… no sigo porque tengo la misma sensación que me invadió cuando dieron la primera noticia sobre el cambio climático: Ya era tarde.

Tampoco sirve, por muy fuerte que sea la tentación, refugiarte en tus viejas prácticas, volver a escuchar tus viejos discos, estudiártelos tema a tema como hace años, sabértelos de memoria, bucear en los detalles… No sirve porque te encierras en un mundo estanco y te pierdes lo bueno, por escogido, que pudiera ir ofreciéndose, y eso también es absurdo, porque lo hay, y mucho. Pero, sobre todo, porque esa sería la puntilla para quienes todavía quedan en los locales de ensayo intentando hacer música de calidad y poder ofrecerla a quien tenga oídos para escucharla. Otra cosa bien distinta es el camino que recorre esa música para llegar a su destino, si es que llega.

La inmensa mayoría no se da cuenta, pero también hay quien no quiere darse cuenta. Van con la corriente, arrastrados por la vorágine del consumo y de la acumulación de archivos inútiles que apenas escucharán una vez en su vida y en pésimas condiciones. Muchos músicos se mueren de asco en el local por falta de sitios para tocar, lo antieconómico del asunto en la mayoría de los casos y la pérdida de interés. Otros, los que mejor se adaptan a “las exigencias del mercado” o a la falta de sentido crítico, sobreviven en un panorama desolador de morralla y mediocridad destinada a orejas condescendientes, para acabar en el cubo de la basura o en la papelera de reciclaje.

Esto no es una predicción apocalíptica, es una jodida realidad de la que me niego a participar. No es la piratería la que tiene la culpa, ni el eMule, ni aumentar el volumen de la señal para satisfacer el consumo en formato comprimido, ni vender cantidades ingentes de guitarras Stagg, ni el desconocimiento de los mínimos requisitos imprescindibles para entender lo que se escucha, no, no es eso… es todo eso y más. Es el entorno que rodea a la música, tal y como se concibe hoy, último día de 2007.

Falta Educación Musical, con mayúsculas y sobran prejuicios e intereses económicos. Esto ha sido siempre así, ya lo sé, pero estamos viviendo unos tiempos en los que el problema ha adquirido unas dimensiones tales que es imposible volver atrás. Habrá que ser más humildes y empezar de cero, dándole la importancia que nunca tuvieron a las asignaturas artísticas, potenciando escuelas de música, fomentando y haciendo más accesible la cultura musical (no solamente la música), facilitando llenar el tiempo de ocio con este tipo de actividades, incluidos los medios de comunicación, etc.

No es un problema, por tanto, que se ciña exclusivamente a los afectados de forma directa. Es un problema de falta de voluntad política, de falta de estructura y de mecanismos, de falta de cultura y de mentalidad, y eso es lo realmente grave. Tal y como está diseñado el cotarro, en estos momentos es prácticamente imposible dar un giro brusco en la tendencia para reconducir el asunto, así es que habrá que confiar en que, quienes tienen la potestad de poder cambiar el diseño del sistema ese a que hacía mención unos párrafos más arriba, tengan también la inspiración de rediseñarlo en función de criterios sostenibles.

Mientras tanto, resistiremos como podamos.

Salud.-

Alvar de Flack


 

Enero 2007

Mirando al futuro

Estas fechas son siempre la oportunidad idónea para hacer balance del año que acaba de morir y hacer nuevos planes para el siguiente, nuevos objetivos que cumplir en este futuro inmediato que se nos avecina.

Sobre lo que nos dejó el 2006 en el mundo de la música ya estáis opinando vosotros mismos en nuestra tradicional encuesta sobre “Los Mejores”, que nos sirve para acercarnos aún más a vosotros y conocer vuestras opiniones. Nosotros hemos llevado esta nave lo mejor que hemos podido, unas veces con más acierto que otras pero siempre con total honestidad y sinceridad. Hemos ampliado nuestros amigos, hemos descubierto nuevos grupos y, lamentablemente, todos hemos cumplido un año más. Claro, que peor sería no haberlos cumplido, ¿no?

Sobre el futuro, para este 2007 que acaba de nacer os podemos adelantar que habrá varios cambios que esperamos sean de vuestro agrado. El primero de ellos se ha hecho realidad ya, y es el “hermanamiento” de esta web con Círculo Rock, una radio que emite únicamente por Internet con los mismos planteamientos que tiene The Sentinel, es decir, de forma altruista y guiados únicamente por el amor a la música. En Círculo Rock, que emite los domingos por la tarde, podréis escuchar algunos temas de los discos que vayamos reseñando en la web, y habrá otras iniciativas comunes que ya os iremos comentando. Esperamos que os guste la idea.

Otro aspecto que intentaremos mejorar va a ser el diseño. En vuestras recomendaciones sobre mejoras en la web, expresadas en la encuesta de “Los Mejores del 2006” hacéis hincapié en que el diseño actual se ha quedado obsoleto. Esto era algo que ya teníamos en mente, y ya hemos empezado a trabajar en un diseño más atractivo y actual. Habrá otros cambios y otras novedades que os iremos anunciando cuando llegue el momento, con la esperanza de que os resulten tan atractivos como a nosotros.

Comenzamos también este año con el deseo de que el Rock en España pegue un salto cualitativo, que haya mejores salas donde tocar, que los conciertos se llenen, que se vendan más discos y que los músicos encuentren las condiciones más dignas posibles para poder desarrollar su creatividad. Seguiremos dando nuestra opinión sobre discos y conciertos, aumentaremos nuestras entrevistas y reseñas de clásicos y seguiremos apostando también por aquellos grupos desconocidos que suelen encontrarse cerradas la mayoría de las puertas, aunque nos llamen frikies por ello. Seguiremos dándole la misma importancia a los músicos, independientemente de la cantidad de discos que vendan, y seguiremos dejándonos nuestro tiempo y nuestro dinero para que este rincón de Internet os siga pareciendo lo suficientemente atractivo para que os paséis de vez en cuando por aquí.

Si lo conseguimos, nuestra satisfacción será la mejor recompensa.

Feliz 2007

Shan Tee


 

Febrero 2007

Reuniones

Un grupo no solamente está formado por músicos, también hay otra gente que se encarga de los negocios, la imagen, el marketing, el montaje del escenario o la afinación de los instrumentos, pero quiero llevar esta reflexión exclusivamente al terreno del arte y la imaginación, no al del backstage.

Estamos viviendo una época de reuniones, re-reuniones, reunificaciones, bodas, bautizos y comuniones varias en lo que se refiere a los grandes (y pequeños) grupos que nos aderezaron la vida años ha. Black Sabbath, Asia, ahora Police parece que también se apuntan… en fin, una lista bastante larga de gente que pasó por nuestras vidas musicales y que, por alguna razón más o menos compartida, pretende volver a pasar.

Las razones solo ellos las saben, seguramente habrá quien vuelva a intentar hacer caja si es que tras la separación han tenido algún bache económico. Estoy seguro de que habrá quien lo haga pensando en sus fans, en la alegría que pueden darle a muchas personas volviendo a ofrecer su música en vivo taytantos años después. Y también estoy convencido de que hay quien vuelve a intentarlo por el puro placer de tocar juntos de nuevo, y con esto último me quedo.

Seguramente, quien abandona un grupo y monta su propia banda, o se integra en otro distinto, o se dedica a alguna cuestión relacionada con el asunto, tiene el gusanillo bien muerto. Una reunión de músicos que han estado tocando el tiempo que han durado separados, estoy seguro que no puede ser tan placentera como aquella de quienes matan la larva tras un período más o menos largo o fructífero, después de nosecuantos años de inactividad musical. No puede ser lo mismo porque el salto cualitativo en este último caso es abismal.

Reunir a gente con quienes desde hace diez años, pongo por caso, no volvías a tocar, y disfrutar como un cochino en un patatal, con la madurez de la década sumada, y con la tranquilidad y experiencia en otros terrenos, no puede ser comparable a lo que pueda sentir un músico que lo ha conseguido todo junto a otros que también lo han conseguido, por muy resuelta que tengan sus vidas y sus historias. Supongo que tendrán sus motivaciones, pero la mayor sin duda es hacer música y volver a  disfrutar del inmenso placer que supone crear y ejecutar sin más pretensión que pasar el rato junto a unos cuantos amigos haciendo lo que más nos gusta.

No hay negocio, por lo tanto la satisfacción es plena. Y si estoy equivocado (que seguro que lo estoy, no lo dudéis…) me da igual, allá se las apañe Dio con Iommi, que no se lo cambio. Música de base frente a la de élite, volvemos a la lucha diaria.

Salud.-

Alvar de Flack


 

Marzo 2007

“Rock ¿Forever?

Damos la bienvenida a este mes mientras Juana Chaos sigue escondiendo tripita en las fotos, mientras una web regala implantes tetiles gratis, mientras, por arte de magia, mandan el proyecto de un científico al garete porque sus investigaciones iban bien encaminadas y el negocio farmacéutico peligraba. Mientras la Spears cambia de look y de camello en todas las portadas y televisiones, mientras las viejas glorias rockeriles se reúnen, vete tú a saber con qué fines; y para colmo, va y se muere el puto amo, Alejandro Finisterre, el inventor del futbolín. 

Menos mal que sigue quedando el rock para aliviar tanta mierda invasiba. Porque el rock, alivia ¿no? Es una puerta de escape, de protesta y, al mismo tiempo, de pasotismo. Droga para que las heridas duelan menos. Ese punto que nos da, que al igual que el poco frío que nos queda por sufrir, nos hace sentir vivos. 

Pero, ¿hasta cuándo el rock hará efecto en la sangre? Puede que con la edad, el cuerpo se haga inmune al rock, que ya no lo necesite para nada. Y eso me da miedo. Últimamente, echando un vistazo a mi alrededor, a mis amigos, familia, conocidos, etc; lo que veo no es rock, no veo que lo necesiten, cuando, hace unos pocos años sí. Los amigos con los que cabeceaba en los conciertos, ahora cabecean, como mucho, en el sofá. Ese brillo en los ojos del colega que te recomienda un disco, que igual es un truño, pero lo escuchas porque te lo recomienda con toda su bilis, ya no lo veo. 

Entonces en lugar de mirar a mi alrededor, me miro a mí mismo y, efectivamente, no es el mismo rock de hace unos años el que corre por mis venas. Quizás sea por las circunstancias, no lo sé, pero es seguro que bandas que años ha, eran sagradas para mí, ahora lo siguen siendo pero en el recuerdo, quiero decir, que no las escucho apenas. Como ejemplo, AC/DC. Pues hará que no escucho un disco completo, más de dos años, joder, no me apetece; un par de temas y a la caja. Y así con la mayoría de bandas (Rainbow, Whitesnake, MSG, Van Halen, Scorpions, etc, etc.) que hace un tiempo me la ponían que podía machacar melones. Quedan en la nostalgia y es reconfortante recordarlas, pero no es lo que me apetece escuchar a todas horas. Como lo era "antes". 

Ahora estoy en "modo expedición", buscando el disfrute en otros tiempos y otros estilos, porque los actuales no me dicen nada, salvo pequeñas excepciones, claro, pero no es lo mismo, de eso estoy seguro, el disfrute es sutilmente diferente, más maduro quizás. No es lo mismo escuchar a The Clash o a los Ramones ahora que hace cinco años. Entonces, me pregunto, con 29 años de mierda a mis espaldas: ¿"Demasiado joven para morir, demasiado viejo para el rock'n' roll"? 

Ni de coña. Supongo, no lo sé, que con el tiempo, el gusto va cambiando, se refina, se depura, y supongo también que lo que hace unos años te la ponía dura, igual ahora necesitas de la pastillita para el empalme. Te fijas más en otros aspectos de la música y obvias otros. 

Total, que lo único que espero, es poder seguir disfrutando del rock y sus vertientes, indiferentemente de la edad que vaya acumulando; y no lo veo nada claro, la verdad. 

Desde esta web de quinceañeros (jejejej), esperamos ser de ayuda para que eso nunca pase, para que el rock siga fluyendo con la misma intensidad en las venas de quien quiera leernos y de nosotros mismos. ¿Algún abuelo rockero en la sala?

Didac Bello "Crucificado"


 

Abril 2007

“¿Hasta Cuándo?

Hay cosas que siguen igual o van a peor.

La gira que traía por primera vez a los suizos Celtic Frost -toda una influencia para bandas del Metal Extremo- a España (obviemos sus apariciones el pasado verano en el festival Metalway), era atractiva para los que en su época de gloria los seguimos, y ahora vueltos a reunir y pasando por tres puntos de nuestra geografía, junto a Kreator, Watain y Legion Of The Damned, era una ocasión que no se podía perder. 

En Madrid, sitio más cercano a mi lugar de residencia, se anuncia con meses de antelación que tocarán en la sala La Riviera. Me extrañó que la promotora RockNRock, eligiera esa ubicación para tal evento, ya que suelen tocar ahí grupos que tienen más tirón y atraen a más gente. Pero por otro lado me alegré porque en ese sitio los conciertos no suelen sonar mal. Bueno, llegamos a la semana del concierto, cosa rara en mí, dejo la adquisición de la entrada para dicha semana. Pero cuál es la “sorpresa” que, como el mismo día en Madrid (jueves 22 de marzo), iban a tocar en la sala Heineken (antigua Arena) el proyecto formado por Eric Singer, Bruce Kulick, John Corabi, y Chuck Garric, pero un día antes se cancela, pues hábilmente y astutamente, los señores de RockNRock ante el descalabro de hacerlo en la Riviera, con lo que les conllevaría, ni cortos ni perezosos, rápidamente, con sólo un día de por medio anuncian que el concierto pasa a la sala de caja de cerillas o zapatos, ejem, perdón sala Heineken (más barato el alquiler) y que mantienen los mismos horarios (comienzo a la hora de la merienda, lógico también porque siendo cuatro grupos y habiendo toque de queda en las salas de la capital…). Eso sí, el despliegue para anunciar la noticia es "inaudito y nunca visto antes", se informa tan sólo en la página de la promotora y en la página del adorado por muchos D. Rafael Basa (donde los de la ranita pagan por la colocación de los banners de sus conciertos). Es normal, toda la gente dispone de Internet y visita constantemente esas páginas... ¡juas! Pues bien, los foros en Internet arden, la gente se queja, con razón, del gran timo y chapuza, y hasta se rumorea que los grupos que abren no tocarán en Madrid. Bien, yo al final decido ir el mismo día del concierto hacia Madrid, aunque sin entrada, no vayan incluso a suspenderlo el mismo día, ya que hasta se rumorea que los grupos están muy enfadados, y razón no les falta. Llego a Madrid y veo que un colega me ha llamado al móvil (¡gracias, Jesús!), lo llamo ya pensando que me va a decir que lo han suspendido, pero no, es lo que se rumoreaba, que los grupos que abrían al final no tocan (días después me entero que debido a que el `backline´ de las cuatro bandas no cabía en el reducido escenario).

Pues nada, contentísimo de que no toquen esas dos bandas, y así no descubrirlas, para qué, vamos a dejarnos de tonterías. Al que pagara expresamente por verlas le haría una gracia enorme... y a mí. Además, la entrada al mismo precio (26 €, en taquilla uno más), que cuando iban a tocar los cuatro, y en una sala estupenda. Nada, estaremos en la gloria, espaciosos, con buen sonido, todo el mundo con buena visión, unos precios popularísimos, una cola fluída para recoger lo dejado en el amplio guardarropas. Y lo más importante, las dos bandas principales con todo su montaje, telones y luces como en otras ciudades europeas. ¡Qué contento estoy con los excelentes promotores de RockNRock!, incluso no es la primera vez  que no les importe perder dinero, aunque calcularan sabiamente con antelación, pasar de una sala que es un cuchitril, a una amplia, como sucedió el pasado año con King Diamond. 

También agradecerles enormemente el haber anunciado con muchísima antelación para que la gente se programe sus vacaciones y tenga en cuenta con tiempo hasta el más mínimo detalle, el cartel de su monstruoso festival lleno de bandas que apenas se acercan por aquí, bueno, y aunque se acerquen, al menos han incluído unos cuantos grupos que es muy complicado llegarlos a ver por España, y menos por Europa, ¿cuáles, cuáles? Así se hacen las cosas bien hechas, con tiempo. También vemos lógico que no se haya dicho nada de su otro festival, el Metalway, claro, es complicado realizar un cartel en condiciones nada más acabar la edición del año pasado. Y es mejor  trabajar y asegurarse giras de grupos que no suelen pisar territorio hispano, todo por el bien del Rock, como el concierto de Luis Miguel en Bilbao. 

Estoy tan contento que a ver si ustedes, señores de RockNRock sacan bonos válidos para acudir, durante todo el año, a todos los eventos que organicen. Es una apuesta sobresegura porque casi siempre arriesgan y su oferta de conciertos es la mar de atractiva.  

¿Hasta cuándo la gente vamos a seguir dándole dinero a esta gente que juega como le da la gana con nosotros? Es una utopía, pero no estaría mal que más de una vez todo el público se pusiera de acuerdo y que no acudieran a los conciertos organizados por esta promotora, a ver si de una vez por todas se dan cuenta, que las cosas hay que hacerlas en condiciones, y eso que llevan ya bastantes años de experiencia.

"Pepe Gotera y Otilio... ¡¡Chapuzas a Domicilio!!"

Starbreaker


 

Mayo 2007

"A QUIEN MADURA DIOS LE AYUDA"

…“pero no por mucho madurar amanece más temprano”. El tema, a pesar de lo manido y largamente comentado, sigue vigente. ¿Cuántas veces os han dicho eso de “pero todavía andas con lo de la música, a ver si maduras”? No digo nada de lo de “a ver si te pelas”, que a mí, que voy a galope tendido hacia los cuarenta me llega a ser molesto y más de uno he tenido que mandar allí donde amargan los pepinos. En fin, que según dictan los cánones de esta sociedad, hay que madurar, pero madurar sin salirte del camino marcado. Madurar como dios manda. 

Visto lo visto, un día decidí, como aquel rey que se vistió de mendigo para ver como vivía su pueblo, ponerme el traje de maduro a ver que me estaba perdiendo. Y aprendí que si eres maduro puedes ir a ver el musical de Mecano, leerte “La Catedral del Mar” o ponerte a gritar delante de la televisión si tu equipo de fútbol marca un gol. Pero ¡¡ay!! si se te ocurre decir en una reunión de “maduros” que te has comprado unos discos de AC/DC que para más inri ya tenías en vinilo, o que estás pensando ir a ver a Iron Maiden otra vez. Entonces el “carajaula” que te recomendó “La Catedral del Mar” o te contó tres veces lo bien que se lo pasó viendo el musical de Mecano (y que ya deberías haber borrado de tu lista de amistades) te dirá con sorna aquello de “pero hombre, a ver si maduras”. Madure usted, pedazo de imbécil. 

Les voy a decir una cosa, la vida da muchas vueltas, por eso la tierra es redonda, pero les aseguro que dentro de muchos años, este que les escribe seguirá siendo un ser “inmaduro”, que volverá a releer con ganas “Moby Dick” (una buena recomendación), meterse del tirón toda la saga Star Wars y, por supuesto, seguirá disfrutando del Rock & Roll con vehemencia y alevosía. Y otra cosa que la mayoría de ustedes ya saben, ser maduro es aprender a vestirse por los pies, algo que no todos entienden y de lo que yo presumo desde mi más tierna infancia.

P.D.: Ya que vamos este mes de maduros, dejaremos el Heavy Metal y sus secuaces a un lado y haremos una recomendación. El FIB, cosa madura, este año tiene programados a Calexico, una banda que no deberían perderse, en vivo o en lata, por nada del mundo. Música fronteriza hecha con buen gusto. Y para que no se diga que nos estamos haciendo viejos (maduros) ahí tienen en portada a Trilogy, banda cordobesa de la que este mes haremos la reseña de su disco y cuyo cantante, para que luego digan, lleva casi un cuarto de siglo encima de un escenario con las mismas ganas y la misma ilusión que el primer día.

Perico Salinas “Pears”


 

Junio 2007

“SALSA ROSA”

Toda mi vida he sentido que formaba parte de algo especial, diferente. Quizás he tenido una idea demasiado romántica de lo que significaba ser rockero, acostumbrado a ir contracorriente en una Sociedad que trata a los individuos como una masa fácilmente manejable. El Rock no sólo es un tipo de música, es un modo de pensar, de no conformarse con lo que nos quieren vender, de ver el inconformismo y en la rebeldía contra el Sistema como algo natural. Quizás por eso siempre he querido estar alejado del entretenimiento de masas, como esos zafios programas del corazón que inundan de cotilleos de portera los Medios de Comunicación.

Según han ido pasando los años, me he ido desengañando. Me he dado cuenta que en el Rock también hay mucha gente más preocupada por descubrir las vergüenzas de los músicos que en disfrutar de su arte, que busca con más interés una buena polémica que un buen disco, promoviendo el enfrentamiento constante entre facciones dentro del Rock, como si no tuviéramos bastante con la marginalidad que nos ofrecen los Estamentos públicos y privados, ignorando nuestra presencia.

La mayoría de vosotros ya nos conocéis. Somos una web amateur formada por un grupo de amigos que, tras cumplir con nuestras obligaciones laborales, nos dejamos aquí un montón de horas (y un poco de dinero también) para ofreceros un producto digno, que os sea de interés y que sea diferente de otras opciones que podéis encontrar en el mundo virtual o real. Y os lo ofrecemos gratis, ya que rechazamos incluir publicidad para no poner en peligro nuestra independencia.

Por eso, la entrevista publicada recientemente a Carlos de Castro nos llenó de orgullo, al igual que la efectuada a Sherpa en un pasado reciente. Al fin y al cabo, son dos de los pilares en los que se basó el grupo de Heavy Metal más grande de la Historia de España. Y las dos entrevistas tienen puntos comunes, más de los que nos hubiera gustado. Todas nuestras entrevistas están basadas en una charla amistosa que después es transcrita de forma literal, con el ánimo de haceros partícipes de esa conversación, que os sintais como si hubierais estado allí. Tanto Sherpa como Carlos de Castro se mostraron muy cordiales con nosotros y nos hablaron del presente, del futuro y, cómo no, del pasado. Y en ambos casos los entrevistados dieron su opinión totalmente libre sobre las circunstancias que acontecieron hace 20 años y que tanto nos preocuparon a los que las vivimos en su día como espectadores.

Vistas las reacciones de algunos de nuestros lectores, parece que esto último es lo único que importa. Ambas entrevistas tienen mucha “miga”, en ellas se dicen cosas muy interesantes y nos permiten conocer de primera mano muchos detalles de la carrera de estos dos artistas. Es realmente frustrante para nosotros comprobar que la mayoría de esas aportaciones quedan en un segundo plano en favor del cotilleo de “mira lo que ha dicho de Fulanito”. ¿Tan importantes son sus rencillas personales para que eclipsen sus opiniones sobre sus discos, sus conciertos o cómo fueron sus comienzos?

¿Realmente los rockeros somos tan diferentes de las marujas del “Salsa Rosa”? Si echáis un vistazo a los foros de los grupos afectados, encontraréis ciegos defensores de sus ídolos que vengarán cualquier afrenta, aunque sea dialéctica, que pueda afectar a sus venerados dioses, aunque para ello tengan que malinterpretar (la mayoría de las veces de forma consciente) las palabras e intenciones de entrevistadores y entrevistados. Y tras ellos siempre hay un grupo de fieles seguidores de su líder, que creerán a pies juntillas una rebuscada interpretación errónea que sólo sirva para atacar al “enemigo”.

Afortunadamente, y por mucho “ruido” que hagan, son una minoría. Pero una minoría que hace daño. No a nosotros, que ni ganamos ni perdemos con esto, sino de forma contraproducente a los artistas que tanto veneran y admiran. Porque, y en el caso que nos ocupa, si los seguidores de Barón Rojo no estuvieran divididos en dos bandos, o al menos no estuvieran tan enfrentados, las ventas de sus discos y la asistencia a sus conciertos se vería duplicada.

En lo que a nosotros respecta, es toda una inyección de moral. El insulto de un enemigo es tan alentador como el abrazo de un amigo. “Deja que los perros ladren, Sancho amigo, es señal que vamos pasando.” (Don Quijote de la Mancha). Tras 6 años de presencia en la Red, no podemos sino agradeceros a todos vuestro apoyo. Y a nuestros enemigos, un saludo cordial y, por favor, ¡no cambiéis nunca!

"Si alguien que me escucha se viera retratado

sépase que se hace con ese destino.

Cualquier reclamación que sea sin membrete.

Buenas noches, amigos y enemigos."

Shan Tee


 

Julio 2007

“THESENTINEL.ES”

Durante la segunda mitad del mes de junio seguramente habréis observado que la web ha pasado por algunos problemas técnicos. Eso se debe a dos circunstancias que, además, han concurrido juntas en el tiempo: Padecer los rigores de las chapuzas y la ausencia justificada de la persona que soporta el mantenimiento vivo de esto.

El primero de los problemas viene dado porque, en su momento, el caos fue el dueño y señor de una experiencia que, como todos sabéis, nació del más näif de los sentimientos, que creció y evolucionó por caminos inesperados y que se ha mantenido viva gracias al empeño y sus consecuencias. La dependencia de una empresa americana, con métodos americanos y contactos peninsulares inexistentes al cabo del tiempo, se inició con un dominio largo y tortuoso (y desde mi punto de vista, que soy quien firma, un tanto absurdo) que tardó en ser memorizado y asimilado, y concluyó con medio mes de siniestro total. Afortunadamente, thesentinel.es nace para iniciar el final del cambio, que está próximo, pero depende de la segunda causa que decía antes que concurría…

…que es el trabajo y el empeño, nunca suficientemente agradecidos, de nuestro compañero y amigo Shan Tee, persona que en estos momentos, y por circunstancias que no vienen al caso, se encarga de colocar el puntal técnico (y algo más) para que la cosa no se venga abajo. Tengo que decir que los conocimientos y las ganas son dos factores que también tienen que coincidir porque son, en este caso, necesariamente complementarios.

No me/nos gusta el autobombo. Muchas veces, eso sí, hemos comentado la parte amable de esta historia porque de vez en cuando apetece darse un homenaje, pero lo que hay detrás para mantener las constantes vitales del asunto (nunca fuimos pretenciosos) es trabajo diario que, en la mayoría de ocasiones y de personas, somos incapaces de mantener porque nos puede la vida, pero que tampoco somos capaces de abandonar porque es el cordón umbilical que nos sigue dando la vida musical, en muchos casos. Otro día hablaremos de la importancia de esto último, asunto transversal de quienes seguimos por aquí, y no me refiero exclusivamente al staff.

Lo dicho, nuestras disculpas a los lectores que nos visitan, que sois muchos, y particularmente a nuestros amigos y compañeros de viaje, los foreros habituales. Nuestro compromiso de regenerar e impulsar la web y de cambiarle la pinta, necesario para cerrar definitivamente otra etapa, y las gracias públicas de Starbreaker, Pears, Crucificado y quien firma a nuestro compañero Shan Tee, quien nos ha rescatado, una vez más, de los abismos insondables del ciberespacio.

Salud.-

Alvar de Flack


 

Agosto 2007

“Olor a Nivea”

Puede que estés leyendo esto y tocándote la panza, o sorbiendo medio litro de cerveza con limón, incluso puede que estés tumbado en la arena de la playa, que coño, por poder, puede que te estés rascando las pelotas, yo que sé. Estamos en Agosto, amigo. Media población de vacaciones.

Agosto es el mes más parecido a diciembre. Llega la fiebre a la urbe, el consumir sin mesura, el hacer -lo que toca-. Apuntando a la sien tenemos miles de pequeños y grandes festivales veraniegos. De esos de calor insoportable mezclado con olor a vómito rubio-tinto, sonido malo de cojones y bandas mediocres, o sonido bueno de cojones y bandas mediocres, o sonido mediocre y bandas de cojones, o... total, que el denominador común es el calor, uff, qué calor. Y el olor a Nivea, uff, lo odio.

También es el mes de los noticiones. ¡Vuelve Led Zeppelin! Claaaro, coño, pues como cada año. Creo que el grandes éxitos sale para noviembre. Que ya estaría bien, según parece Plant está en plena forma vocal y física (¡vaya tetas!), el resto no sé, habría que verlo. Si vuelven, sean bienvenidos.

¿Qué más? A, sí, libros biográficos por un tubo, y reediciones en compactos de porcelana Lladró, grandes éxitos powa, tributos hasta a “Los Tigres”, todo bueno, bonito y ¿barato?

Y tal. Y picamos, porque nos gusta. Las vacaciones hay que gastarlas y aprovecharlas como sea, pero hay que aprovecharlas porque si no, una vez agotadas se te queda la típica cara de “¿ya está?”, muy común en los dormitorios. Recomiendo hacer una buena criba, si hay que leer un libro, busca, no te quedes con el tocho de portada más guapa, y lo mismo con los disquejos, busca hombre, los festivales lo mismo; el que busca encuentra, y entre la morralla hay muchas opciones que valen la pena. Lo que no mola es sufrir en un Summercase, por ejemplo, que estará muy guapo y tocarán unas bandas del copón, pero allí se va a sufrir, tú.

Cada uno es libre de aprovechar las vacaciones como le salga de sus mismísimas válvulas de presión pero, disfrutadlas amigos, no seamos borregos. Y a poner y ponerse cremita, que el cáncer de piel es cosa fina. Y vigilad con el coche, que por muy heavy que seas, las camperas y los pedales (los del coche) no se llevan bien. Y quitaos el puto reloj cuando toméis el sol, por favor, y... ¡no olviden mineralizarse y supervitaminarse!

Dijo Anónimo, gran pensador: “En verano, hasta el más seco suda.”

Y se quedó tan ancho.

Didac Bello "Crucificado"


 

Septiembre 2007

“Cuando la jet(a) se instala en el Rock and Roll”

Músico: palabra que engloba actitud, aptitud y determinadas habilidades -incluidas las sociales- pero que, sin embargo, queda demasiado grande a algunos artistas, especialmente a los del andamio. El problema ya no es que haya mamarrachos que den el pego, sino el analfabetismo patético con el que te das de bruces cuando te asomas a la cruda realidad, alimento de egos que parece infinito.

En el panorama rockero hispano tenemos algunos desgraciados ejemplos. Personajes que, incluso procediendo de barrios obreros, siendo trabajadores como el resto, gente que las ha pasado canutas para ganarse la vida y/o hacerse un hueco o hasta un nombre, con sus estupideces pasan por encima de compañeros de oficio (o afición, es igual) sin ningún respeto. Juro que esto es lo último que me hubiera gustado denunciar, aunque se de antemano que da lo mismo.

Pongamos que haya que probar sonido a las cinco de la tarde, que los técnicos no hayan comido para tenerlo todo listo a esa hora, que se vaya con el tiempo justo, que sea un cartel con tres grupos, que las “estrellas” de la noche tengan que probar primero, que no compartan su backline y haya que alquilar otro deprisa y corriendo sin avisar, que haya que adaptar el escenario a sus imposiciones y que los músicos estén allí a la citada hora, todos excepto ya sabéis quienes.

Pongamos también que, hartos de esperar, el resto de gente vaya preparando su backline, ese que no comparten las “estrellas”, descarga y traslado de un montón de pesados bultos, montar batería, micros, amplificadores, efectos, puesta a punto de cada elemento… todo tiene que empezar a las 00:00 h. puesto que hay actos institucionales programados a esa hora.

Finalmente aparecen pasadas las siete y media, con más mierda encima que en la plaza de las palomas, además de un considerable pestazo a garrafón. Uno de ellos, aparentemente sobrio, se sube al escenario y recrimina a los presentes haber montado el equipo sin esperarles, dando orden de desmontarlo todo y colocar su equipo primero y en mejor sitio. Tras el consiguiente rifi-rafe que, por prudencia, no fue más allá de cuatro voces, se decide ignorar al elemento en cuestión, incapaz de mantener una conversación coherente más que por los efectos etílicos, por la inoperancia de su única neurona disponible.

Traen una furgoneta con sus cosas, la aparcan junto a un lateral con el portón trasero abierto y pegado literalmente al escenario. Solo hay que pasar al interior, sacar los bártulos y llevarlos a unos 4 metros aproximadamente, pero ellos que se han hartado de comer mierda (aunque ahora parezca que la llevan toda encima) tienen los cojonazos de esperar a que se los descarguen, y se plantan de brazos cruzados en medio del escenario, estorbando a los demás y paralizando todos los preparativos. La jet ha aterrizado en el rocanrol.

Son ya más de las ocho y todavía no ha probado nadie, es más, todavía no se ha montado y chequeado su equipo. La desesperación cunde en el resto de músicos que no saben si coger los trastos y largarse o tirarlos al pilón y luego llenarlo de agua. Menos mal que son currantes, decía alguien. Aquí se va a romper alguna crisma hoy, decían otros. Finalmente se decide pasar de tontos, probar sonido y terminar con el esperpento, echando del escenario a los tocapelotas, quienes se fueron a mamarla al bar de la esquina, no sin antes interrumpir, descolocar y posar para los fans. ¿A que queda muy guay y muy rockero? Ya, y también muy insolidario, irrespetuoso… en fin, es inútil, dejémoslo.

Con un mosqueo importante de músicos, técnicos, organización y demás gente, se termina de probar a las nueve y media, pero los bártulos de Malmsteen, Vai, Sheehan y Portnoy siguen en la furgoneta. Alguien pide el favor a dos fornidos paisanos, previo pago de los servicios a prestar, y éstos sacan 6 o 7 bultos de la furgoneta que depositan exactamente 4 metros más allá. Unos tres minutos de reloj aproximadamente.

Sin haberse manchado (juas!), las estrellas terminan de probar sonido a las 11 y cuarto de la noche, retrasando media hora un acto previo al concierto, mientras bajan del escenario haciéndose los graciosos y pidiendo de beber y de “fumar”, amenazando con no subir a tocar si no hay cerveza. Finalmente salieron a tocar, con la misma mierda encima que habían traído y con todas las luces apuntando a su batería (los otros baterías tocaron “de oído”, porque no veían un carajo), eso sí, “deleitaron” al personal con su arte, sus habilidades, su actitud y sus aptitudes, como si fueran de verdad.

En condiciones normales debería dar lo mismo que sean más simples que el mecanismo de un chupete, al fin y al cabo es Rock and Roll (que diría alguien), pero que, encima de que hacen con las manos lo mismo que tú con un pie, que son el grupo más cutre de la historia del Rock de este país y que llevan haciendo el ridículo la tira de años, siguen arrastrándose por ahí creyendo que son la pera limonera, y todo esto refrendado por un puñado de cutres como ellos que les jalean, que es lo que realmente desespera.

Ya lo sé, esto es solo un ejemplo de los cientos que ocurren a diario por ahí. Algo que no es nuevo, que se da desde que el mundo es mundo, que se seguirá dando, y que exactamente la misma historia se haya repetido con los mismos protagonistas 16 años después (hay cosas que no cambian). Bien, ¿y qué?, hay gente que nunca lo ha hecho y nunca lo haría. ¡Son auténticos! Gritaba un cabezahueca relleno de Mahou cinco estrellas en medio de la actuación. ¿Auténticos? Te han engañado chaval, otra mentira más.

Alvar de Flack (indignado)


 

Octubre 2007

“Requiem (We Will Remember)”

El otro día buscando información por la Red de un grupo me topé casualmente en un foro con la nefasta noticia del fallecimiento el 17 de julio de 2006 del músico Pablo Lluis Cuenca.  

Es increíble como con Internet y otros medios, como televisión, prensa, radio… podemos estar informados al instante de lo que sucede en cualquier parte del mundo, pero con sus abismales diferencias. Si eres famoso o conocido, aunque sea por hacer el imbécil en cualquier programa de televisión, rápidamente el imperio mediático te dará a conocer hasta el último rincón del mundo. Igual sucede en la música con artistas reputados o con grupos o solistas que tienen tras de sí un importante apoyo ya bien sea por un Sello, manager… Muchas veces, cuando se hace mención a un grupo o músico se utiliza despectivamente la frase “conocido(s) en su casa a la hora de comer”, cuando no siempre es sinónimo ser más conocido el tener más calidad, porque como ya he dicho, y se lleva la palma la televisión, el ser famoso en los últimos tiempos es equiparable a ser un supremo imbécil, que va vendiendo exclusivas (estúpidas) y cacareando sin valor cualquier cosa inventada o engordada sobre los platós de televisión, y así está ese medio, que cada vez da más asquito verlo a horas decentes. 

Todas las muertes son dolorosas, pero especialmente las muertes de gente joven que no son esperadas. La horrible muerte del futbolista Antonio Puerta quizás haya sido la más seguida de un deportista por los medios de comunicación de este país. Y es que el fútbol mueve millones y masas (además de aborregar a muchos/as). Pero lógicamente, y es ley de vida, se muere otra persona y no se le tiene tanto en cuenta. Y fallece Pablo Lluis Cuenca (bajista de Eczema) y me entero un año y un par de meses después, ¡hay que joderse! La causa de su fallecimiento fue un tumor cerebral. Dejándonos como legado sus notas y líneas de bajo en los últimos tres trabajos de la banda y sus conciertos, habiendo tenido servidor la oportunidad de verlo tocar en tres conciertos, reseñados a su tiempo en este webzine.  

Lo más sencillo quizás hubiera sido hablar en esta editorial de la marcha de Ángel Arias de Barón Rojo (¡muchos siguen empeñados en decir que son la más grande banda del Rock y Heavy Metal patrio, cuando hay que decir, que fueron una de ellas, pasado), o de la reunión de Led Zeppelin, de momento, para un único concierto en Londres, con las entradas ya agotadas. Pero a uno quizás le impacten más noticias como la de Pablo que otras que se ven venir o se intuyen. Nunca me canso de decir que en The Sentinel lo mismo hablamos de músicos y grupos super-famosos y consagrados como de otros que no tienen o no alcanzaron el mismo reconocimiento, a pesar de su valía. A muchos les importa un comino y pasan de leer cualquier cosa si la banda o artista no es conocido, pero desde aquí, aunque sea con bastante retraso, rendimos un pequeño homenaje a la figura y persona de Pablo Lluis Cuenca, al igual que otros músicos ya poco reconocidos hoy en día por la masa, aunque tampoco en su momento tuvieron una gran aceptación, como nos enterábamos gracias a www.nuestrorock80.com de que el teclista Víctor Ruiz (ex–Topo, La Banda, Rocka…) abandonaba este mundo el pasado agosto al igual que sucedía con el guitarrista Dios Ponce, que nos dejó a finales de septiembre, habiendo publicado en la época de los '80 el mini-LP “Souflé de caramelo” y que llegó a formar con la cantante Azuzena (R.I.P.) en Huracán, antes de pasar a Santa. 

En reconocimiento a todos esos músicos que apenas son conocidos, pero que ponen su corazón y entrega en la música, además de a sus familiares, seres queridos y amistades, va dedicado el editorial de este mes.  

We will remember

They were born to rock 'n' roll

We will remember... 

(Saxon – “Requiem (We Will Remember)")

Starbreaker


 

Noviembre 2007

“Calma chicha”

Me aburro. Decid lo que queráis, pero el panorama lleva ya más de una década más muerto que el pelo de Lars Ulrich. El otro día un amigo, que entre trabajo, enfermedad y un viaje a Los Angeles andaba algo desconectado, me preguntaba que había de nuevo y yo no supe que contestarle a no ser algo así como que “Barón Rojo Empresa” había perdido dos empleados por motivos salariales. Un respuesta bastante triste por mi parte, lo sé, pero es que hace años que no ando muy al día. Es más, creo que desde aquella lejanísima explosión a principios de los noventa de todo el movimiento de Seattle no ha pasado nada que haya convulsionado el mundo del Rock. Desde Escandinavia hubo una tímida reacción a comienzos de siglo que dejó buenos discos, pero nada más. El auge del Rock (o Metal) progresivo o la popularidad de la música de raíces, eso que algunos llaman “Americana”, nos han dado también buenos momentos, pero tampoco han significado una verdadera revuelta en el aburrido mundo del Rock. Algunos me diréis que soy un exagerado y no lo discuto, pero de lo que más se ha hablado los últimos años fue de la batería de Metallica en el St. Anger o del disco “nunca jamás” editado de Axel & Roses (a ver si ahora para los Juegos Olímpicos de Pekín). ¿La culpa? Echádsela al empedrado o a las autoridades competentes, que yo no se de quien es. Supongo que de todos un poco, pero no me negaréis que andamos en una fase, que dura ya unos años, bastante pobre donde el plagio, el autoplagio y la falta de personalidad están a la orden del día. Decidme que no echáis de menos grupos como los Metallica de Burton o los primeros Maiden. Pues eso.

Decía que me aburría y os mentía. Esta desidia general es buena para rebuscar buenos grupos, que haberlos haylos, o para darse un paseo por épocas más gloriosas. Recordad, como vamos a recordar nosotros en estas páginas, a los olvidados Humble Pie o echar una vista atrás a lo mejor de Clapton. Dadle cancha a aquellas bandas nuevas que tienen algo que decir aunque sean pocas cosas. No sé, hablad de cualquier cosa que no sea Barón Rojo y sus problemas empresariales, ya me entendéis.

Por cierto, una cosa que aburre como pocas pero no puedo dejar de nombrarla, es el tema de los organizadores de eventos en este país. Vale que estamos hasta los huevos de Héroes del Silencio, vale que cuando alguien me dice que son la mejor banda nacional yo le doy la razón, porque lo son, pero eso es para mi como si alguien me presenta el mejor torero ruso. Vale. Pero la que se lió en Cheste no es normal. Es verdad que la gente a veces planifica las cosas como el apoderao del torero ruso pero si es cierto que la organización del concierto debería haber previsto lo que pasó. Además habría que ver la veracidad de que dejaron a gente en la puerta a pesar de tener entrada debido a la sobre venta. Llueve sobre mojado así que esperemos que alguien coja de una vez el toro por los cuernos y meta mano en este asunto. Veremos.

Pues nada más, ojalá yo fuera como el Mariskal y llenara mis editoriales con soflamas políticas llenas de arengas metaleras y esas cosas pero no es mi estilo. “…como si los amantes de los sonidos rebeldes, potentes, aportativos y de culto a los grandes virtuosos fuéramos un batallón de retrasados.” Se refería al anuncio de la ONCE, aquel de los Heavies. Definitivamente no es mi estilo pero hablaremos más sobre eso de “sonidos aportativos” sea lo que sea, que yo todavía no lo sé.

Perico Salinas “Pears”


 

Diciembre 2007

“The Song remains the same”

Doy por sentado que tú, querido lector que te molestas en emplear un poco de tu tiempo en visitarnos, amas el Rock tanto como nosotros. Los que llevamos adelante este webzine somos unos apasionados de esta música que además, en la medida de nuestras posibilidades, damos rienda suelta a nuestra pasión escribiendo nuestras opiniones, unas veces mejor y otras peor, y sabemos que tú, fiel seguidor o lector ocasional, sientes algo parecido a nosotros.

Coincidirás conmigo en que lo realmente importante, lo que de verdad nos llena y nos hace vibrar, es la música. Y por ende, los verdaderos y únicos responsables de ello son los músicos. Ellos son los creadores, los que ponen su talento y su esfuerzo a nuestra disposición, dándonos la posibilidad de disfrutar día tan día con esto que nos hace tan felices, a menudo sin tener ningún tipo de compensación más que el orgullo del reconocimiento público.

Ellos, intérpretes y compositores (la mayoría de las veces ambas cosas a la vez) son los verdaderamente importantes. Esto, que parece una perogrullada, algunos lo han olvidado. Hay fans que exigen a los músicos un determinado proceder, con qué compañeros tienen que tocar o qué tipo de música tienen que componer, olvidando que la creatividad tiene que aflorar sin presiones desde el corazón de sus creadores. También hay promotores que tratan a los grupos con desdén, negándoles unas mínimas condiciones y exigiendo un pago previo por utilizar sus instalaciones. “El riesgo es suyo y las ganancias, mías”, dirán. Ya dediqué un antiguo editorial de este asunto y no voy a repetirme de nuevo.

Como creo que sabes, querido lector, The Sentinel es un medio totalmente amateur. No tenemos ningún tipo de compensación económica, ni la queremos, ni siquiera para cubrir gastos. Esto siempre ha sido así y siempre lo será. Quizás por eso (o quizás no), seguimos considerando que los músicos son los verdaderos protagonistas de esta historia. No se nos ocurrirá nunca exigir un “sobre” a un grupo por salir en nuestras páginas, ni molestaremos a un músico a horas intempestivas para ofenderle con preguntas y comentarios hirientes, debido a nuestro estado etílico. Ni vetarle porque no haya “pasado por el aro” en alguna ocasión anterior. Porque, aunque sea vergonzoso, estas cosas sí pasan en el mundo del Rock. Y pasan porque los gurús de los medios, esos que llevan manejando el cotarro del Rock en España desde hace muchos años, se han creído más importantes que los propios músicos. Han creído (y han dicho en público) cosas como “yo, que he hecho tanto por el Rock de este país…” En una época pasada en la que apenas había medios por los que los músicos pudieran promocionarse, estas “estrellas mediáticas” recibieron un gran poder, inmerecido y que no supieron asimilar. Creyeron que eran los verdaderos protagonistas, y manejaron los destinos de músicos y fans a su antojo, peleando las migajas de un pastel que no les corresponde.

Los tiempos han cambiado, pero ellos no. Desde su pedestal siguen haciendo y deshaciendo, tratando con desprecio a músicos y fans, y haciendo caja por cada “aportación a la causa”. Pero su pedestal ya no es el que era. Por todas partes surgen oportunidades de acceder a la información de una manera menos condicionada, más libre y sincera. Webs como The Sentinel (y otras mejores) o programas de radio como “Concierto para ell@s”, demostramos cada día que hay alternativas, que la información y la opinión en el mundo del Rock no tiene por qué estar comprada, y que las cosas se pueden -se deben- hacer de otra forma.

Hace poco, un conocido cantante me dijo “menos mal que hay gente como vosotros”. No estoy de acuerdo. Menos mal que hay gente como los músicos, verdaderos artífices de que el Rock en España siga creciendo. Por nuestra parte, nos conformamos con ser trasmisores de vuestro talento.

Por todo ello, no nos queda otra que daros las gracias a todos. A ti, lector, por emplear tu tiempo en leernos. A los músicos, por ofrecernos su trabajo y por mostrarse tan cercanos y asequibles a este humilde webzine. Y, sobre todo, a todos los históricos “grandes periodistas del Rock” de este país, de los cuales hemos aprendido tanto en todos estos años, al mostrarnos lo que NO hay que hacer.

Shan Tee


 

Enero 2006

“Salmones y rock”

Paremos un momento y echemos un vistazo a lo que nos rodea, musicalmente hablando. Una vez visto el panorama, intentemos preguntarnos sobre ello y dotar de explicación a cada una de las cosas que percibimos. Notaremos como: a) No encontramos explicación, b) Hay un amplio abanico de ellas, c) Tenemos los indicios, pero habrá que unir cabos para completar la soga.

¿Por qué tenemos un panorama tan patético?, ¿Por qué nos conformamos con tan poca cosa?, ¿Hemos perdido la capacidad crítica, o nunca la tuvimos? Pues, aunque siempre se eludan, estas y otras preguntas tienen respuesta, y se encierra formando un tirabuzón en esta otra pregunta: ¿Cuándo carajo vamos a colocar el listón de la exigencia en un lugar mucho más digno?

Hay un público -mayoritario hoy día- cuyo nivel de exigencia es nulo. De ahí que haya grupos que campen a sus anchas por las televisiones musicales, emisoras principales y ciberespacios específicos. No le echemos las culpas solamente a la industria o al mercado, que esto es una cadena, aunque muchos comportamientos lo sean por estar condicionados.

La industria modela los gustos de quienes no tienen criterio y, aprovechando la coyuntura, el paso por caja se hace ineludible (con permiso de Mr. P2P). Esto, en sí, es una perversión que permite seguir vendiendo motos porque sigue habiendo quien las compra. No tendría espacio suficiente para hacer una lista completa, pero la inmensa mayoría de los súper-ventas, a unos les dan asco y a otros pingües beneficios.

En el lado opuesto está quien dice lo que opina porque puede. Unos piensan que se trata de un “elefante en una cacharrería” aunque su torpeza lo detecta como una china en el camino. Otros, por el contrario, lo leen como “haz el bien y no mires a quien”, incluso lo agradecen. Sin embargo, la realidad está en que nadar contra corriente es sinónimo de hacer deporte y fortalece, sobre todo, el criterio. Que se lo digan a los salmones, que no lo hacen por deporte sino por supervivencia.

Cuando se opina para bien se es cojonudo, pero cuando la cosa se resiste parece que hay quien arruga el hocico. Eso es falta de cultura, falta de educación y falta de escrúpulos. Oiga usted, no me ponga en el oído su arte si no quiere que le diga lo que opino, de lo contrario aténgase a las consecuencias, vamos, digo yo, ¿no? Pues eso.

Y tranquilo todo el mundo, que la industria no se va a resentir, pero solo ese hecho compensa. A veces, el exceso de información no produce sino bloqueo mental, así es que al grano: Al pan pan, y al vino...

Salud.

Alvar de Flack


 

Febrero 2006

“El Código de Circulación”

Reconozco que hay temas mucho más interesantes y de más actualidad que hablar del Código de Circulación. Yo sé que todos ustedes están deseando que les hable del nuevo estatuto catalán o de la relación calidad-precio del bacalao bilbaíno y no se crean, no, que yo no ardo en deseos de abordar para ustedes tan atractivos temas pero uno se debe al deber, valga la redundancia, y como yo soy hombre íntegro, esto es, de una sola pieza, me veo en la obligación de hablarles del código de circulación.

Y no pensemos que esto del Rock no es parecido a todas esas marcas viales y señales verticales, luminosas y de balizamiento que adornan nuestra querida red viaria. Miren sino ustedes esa señal de STOP gigante que cada día pone la honorable SGAE al desarrollo de la música en este país, un país donde todo sigue circulando por vías comarcales, algunas sin pavimentar. Y si no, no se explica que un menor de edad no tenga acceso a la música en directo, una bonita señal de prohibido el paso hacia la cultura a la que gracias a dios (con minúscula) proyectos como el festival “Ya soy mayor para el Rock” promovido por la gente de Deidre, intentan dejar esa absurda ley en “calzada sin salida”. Absurdo que se prohíba la entrada a menores a espectáculos y conciertos demostrando nuestros políticos que no tienen ni luces de cruce ni de carretera, que por no tener no tienen ni las de posición.

Desde luego nosotros no pensamos cambiar de carril y por aquí vamos a seguir, por vía lenta pero segura. Sorteando con tranquilidad las curvas peligrosas no señalizadas que inundan las carreteras. Así que este mes vamos a darle preferencia de paso, vengan por la derecha o no, tanto a gente como Deep Purple (gran concierto en Madrid callando muchas bocas), Guns & Roses, que nos harán una visita en la sección clásicos, o Mother Superior como a un buen montón de bandas desconocidas que intentan asomar la cabeza. Desde luego para nosotros es un orgullo hablar tanto de unas como de otras aunque nos terminen llamando friquis, cosa que al fin y al cabo lo somos.

Por último resaltar la buena participación en “Los Mejores del 2005”, cuyo resultado veréis en breve con más de una agradable sorpresa, y es que siempre es bonito ver que nos salimos un poco del manido sota, caballo y rey aunque, como siempre, mis elegidos han quedado estacionados al final de la fila. Sea como sea conducid con prudencia y cuidad que no os pongan una multa.

Perico Salinas “Pears”


 

Marzo 2006

“Días de Carnaval”

En estos días en los que desfiles, chirigotas y fiestas de Carnaval invaden nuestras calles, me ha dado por pensar en los disfraces que cada hijo de vecino nos ponemos día tras día. En mi adolescencia, los jóvenes nos dividíamos en lo que entonces se llamaban “tribus urbanas”. Tenías que ir siempre vestido con tu uniforme: Punkies, rockers, mods, new-romantics… y por supuesto, heavies, teníamos siempre a punto la vestimenta adecuada para que quedara bien claro a qué grupo pertenecíamos. Y la lucíamos con orgullo, como si el hecho de que te gustara más Iron Maiden que Sleepy LaBeef te diera más prestigio social. Y el disfraz era nuestra segunda piel, a ver si no por qué me empeñaba yo en ir al instituto con aquella muñequera de cuero con tachas, con lo incómoda que era para coger apuntes...

El tiempo ha pasado, y aunque esas costumbres se han relajado bastante, precisamente somos “los heavies” los que más respeto guardamos a nuestras tradiciones. Las muñequeras de pinchos casi han desaparecido de nuestras muñecas, pero el cuero y las camisetas (negras por supuesto) de nuestro grupo preferido siguen siendo nuestras señas de identidad. Y nos sigue gustando el hecho de cruzarnos por la calle con otro grupo de personas “de nuestra tribu”, sólo nos falta lanzarnos ráfagas como los moteros que se cruzan en la carretera.

Yo, que ya he cumplido más años de los que me gustaría, sigo desempolvando mi vieja chupa de flecos para los conciertos, en un ejercicio de nostalgia más que otra cosa, pero he de reconocer que he tenido que sustituir mi disfraz por otro diferente. El actual consiste en chaqueta y corbata, algo que con pequeñas variaciones es común en la mayoría de gente de mi entorno laboral. Esta uniformidad impide reconocernos unos a otros a simple vista, como hacíamos antes. Estamos metidos de lleno en el engranaje de la sociedad, y hay que adaptarse. Te sientes bicho raro... ¿o no? Basta hablar con algunos compañeros para comprobar que aquellos viejos rockeros que llenábamos el Pabellón no hemos desaparecido. Simplemente... nos hemos transformado. Nunca sabes detrás de qué corbata te vas a encontrar un viejo fan de Asfalto o de Deep Purple. Puede que no sigan las últimas tendencias del metal, y que haga 10 años que fueron a su último concierto, pero aquí están. Aquí estamos. Ese sentimiento de pertenecer a una “gran familia” permanece, y las anécdotas (o batallitas) sobre los viejos tiempos surgen de forma natural.

Acaba mi jornada laboral. Junto a mi coche hay una pandilla de chicos de instituto, con sus sudaderas de Mago de Oz y Blind Guardian. Uno de ellos me pide un cigarro. Me trata de usted. Lo siento, no fumo. Mientras arranco el coche, Judas Priest arrancan conmigo a un volumen considerable. Uno me mira con cara de asombro. Otro me sonríe. Estoy tentado de sacarles cuernos por la ventanilla, pero me contengo. Larga vida al Rock and Roll.

Too old to Rock and Roll, too young to die… ¡Por los cojones!

Shan Tee


 

Abril 2006

“5 años no es nada”

Si, como decía Gardel “...veinte años no es nada”, entonces cinco es la cuarta parte de nada. Y realmente es así, hace prácticamente nada, de la misma nada salió esta web, auspiciada por el ánimo de matar el rato y las buenas intenciones de cuatro amigos de la zona este. En nada de tiempo me uní yo, hoy encargado de escribir estas líneas por ser el más veterano en activo, procedente de la zona oeste aunque afincado en el centro. Pero poco más tarde vinieron refuerzos de la zona centro y sur para, finalmente y de momento, tirar de las reservas del noreste. 

Hoy en día tenemos la gran suerte de contar con asiduos lectores, esforzados colaboradores y amigos en general, que nos visitan desde el resto de puntos cardinales, incluso de allende los mares. Lo que quiere decir esto es que el proyecto nació, creció y se reprodujo en nada de tiempo. 

Cumplimos 5 años 5. Un lustro, un quinquenio, media década... diecinueve más de estos y habremos cumplido un siglo. En abril de 2001 nos escindimos de una primigenia mariskalrock.com y nos vinimos a esta nuestra casa. Y cuando digo “nos”, me refiero a los que hacemos y los que leen y participan, que somos muchos/as en la familia Sentinelia. 

Algunos/as se hicieron mayores en estos años y dejaron el nido para atender otros menesteres. Otros también se escindieron y montaron su propio rincón, y muchos más se quedaron por el camino. Sin embargo, la esencia permanece.

Durante estos cinco años hemos escrito, leído, entrevistado, hablado, discutido, quedado, reído, llorado... en resumen: compartido. Lo hemos hecho de forma honesta, mejor o peor, pero honrada, noble, con todo por delante. Nos han tentado y no hemos cedido, nos han empujado y no hemos caído... pero lo más importante es que, en cinco años, hemos hecho amigos de esos que tienen muchas cosas en común. Nos hemos visitado los unos a los otros, los más cercanos hemos quedado con cierta frecuencia, y cuando alguno ha desaparecido más tiempo de la cuenta nos hemos preocupado. De hecho, ahora mismo estamos preocupados.

Pero como no se trata de embadurnarnos en recuerdos del pasado, ni tampoco detenernos en la parte más sensiblera del asunto, queremos celebrar el cumple con algunas cosillas que os iremos mostrando a lo largo de este mes para, como fin de fiesta, reunir a la mayor cantidad posible de Sentineleros de pro en la sala “Silikona” de Madrid (barrio de Moratalaz) en una fiesta que montaremos el próximo día 10 de junio (sábado), y en la que actuarán los grupos Deidre y Punto de Mira. Probablemente haya alguna que otra sorpresa y, sobre todo, podremos vernos las caras y echar un rato cascando con una cervecita al lado y con buena música de fondo, que es como manda la ordenanza. Próximamente os daremos más detalles del asunto.

No podemos predecir nuestro propio futuro pero, ¡que nos quiten lo bailao!. Siempre que haya gente dispuesta a leer y a charlar con los amigos andaremos por aquí (o sitio localizable). Eso es lo bueno de no tener que rendir cuentas a nadie más que a nosotros mismos. De momento tenemos salud y ganas, de manera que si por vuestra parte no hay cansancio, todo perfecto.

Por último, Javi, David, Alfonso, Agustín, Clara, Santi, Fernando, Perico, Didac y yo mismo, os agradecemos a todos/as vuestra fidelidad o esporadicidad, vuestra paciencia y comprensión, y hasta vuestros cabreos, que todo enriquece. Grupos, músicos y compañías de discos: perdonad el atrevimiento de llamarle al pan pan y al vino vino, pero las cosas son como son, y así deben ser. Resto de personal: nos seguimos viendo en el ciberespacio en nada de tiempo.

Salud

Alvar de Flack


 

Mayo 2006

“¿La Cultura se paga?”

A estas alturas de la película, decir que Internet es un medio de grandísima importancia, y que gracias a él tenemos acceso a cosas que jamás hubiéramos tenido el placer de acceder sin él, es una obviedad. Pero me gustaría recordárselo a aquellos que todavía no se han dado cuenta de que el colectivo de navegantes, sus ideas, sus opiniones, sus obras, etc., son imparables, no se puede frenar la creación, ni la opinión, no se puede frenar el compartir, no se puede frenar el acceso a la cultura, sea del tipo que sea.

Sobre todo en estos últimos meses, los manipuladores, aquellos que sólo buscan el engrosar sus bolsillos, se están dando cuenta de ésto y quieren sacar la última tajada, dar el último coletazo antes de morir. Porque van a morir, tarde o temprano, haya leyes de por medio o no las haya, al monopolio de la información le quedan cuatro días. Si nos fijamos y estamos pendientes de lo que se dice en los diferentes medios de información que pueblan la red, podremos observar, y ahora más que nunca, que los medios a los que estábamos acostumbrados, tales como la televisión, la radio o los periódicos, se están quedando cortos y no ofrecen ni la calidad, ni el volumen de información, ni los diferentes puntos de vista que sí ofrece Internet. Es lo que hay, y no se puede parar.

Centrándonos en una de las cosas que nos unen, la música, se ve bien claro. Estoy seguro de que ahora hay muchísimos más melómanos que hace cinco años. ¿Por qué? Porque se tiene acceso a más variedad, a músicos que jamás saldrán en la televisión o en la radio, a bandas pasadas de moda porque ya no dan dinero, a clásicos de otras épocas, se tiene acceso a todo, sin excepción, a lo bueno y a lo malo, por lo tanto, se puede elegir. Y eso, eso es lo que jode a los grandes empresarios, el poder elegir entre esto que es una mierda o esto que es canela fina. Hasta hace bien poco, podías elegir entre la mierda y la puta mierda. Sólo te ofrecen y te dan a conocer lo que les pueda generar ingresos, y eso en el mundo de Internet funciona de otra forma, los intereses económicos están en un segundo plano, ya que cualquiera puede, con el único fin de compartir, dar a conocer sus opiniones respecto a esta o aquella banda, disco, libro, lo que sea. Ahora te conectas a una red P2P y tienes acceso a millones de grupos de diferentes pelajes, tú decides lo que quieres escuchar. No necesitas ser millonario para poder acceder a la cultura, porque la música es cultura ¿verdad?, la cultura no debería pagarse con dinero. La S.G.A.E. por ejemplo, piensa bastante diferente al respecto, su lema es: "si quieres cultura, págala, si no lo haces, jódete". Pues que os jodan a vosotros porque, repito, no nos podéis parar. Ni con leyes, ni con amenazas, ni con el miedo, no podéis y os estáis empezando a dar cuenta.

Pienso que hay que adaptarse a los nuevos tiempos, nos guste o no, en vista de que, como digo, compartir cultura en la red es imparable, debe buscarse una nueva manera de remunerar a los creadores de esa cultura, para su continuidad, y es evidente que la alternativa no es el gravar un canon en cualquier medio susceptible de poder ser usado para la copia privada, como están haciendo, se llega al absurdo de que un jodido lápiz o una hoja de papel entrarían en esa definición. Por favor, dadnos una solución con la que nos beneficiemos todos, no sólo los de siempre.

Es cierto que la primavera, la sangre altera, sólo quería desfogarme un poquito, con o sin razón, no me lo tengáis en cuenta. 

Por otro lado, habréis observado que seguimos de aniversario, cinco años (¡cinco!) no se pueden resumir en sólo un mes, así que el tema se alargará un poco, tened paciencia. Recordaros que el Sábado día 10 de Junio será el gran día, y que todo aquel que esté interesado, está invitado a acudir a la sala Silikona en Madrid (barrio de Moratalaz) con el único fin de pasárnoslo lo mejor posible, liarla, vernos las caras y disfrutar de las actuaciones de DEIDRE y PUNTO DE MIRA, y alguna que otra sorpresa que es secreto de sumario. El cartel del evento está al caer, en cuanto lo tengamos se pondrá a vuestra disposición para que vayáis y lo casquéis.

Salud y buena música para todos.

Didac Bello "Crucificado"


 

Junio 2006

“Dolor. Amor. Superación. Dolor...”

Dolor sintió Burninboy (colaborador de The Sentinel), sus familiares y amistades, al enterarse de que tenía una de las enfermedades más misteriosas y crueles de la humanidad, Cáncer. Pero gracias al amor y apoyo de la gente que lo quería fue superando el shock de saber que padecía Sarcoma de Swing. Especial el amor que le mostraba día a día su compañera, Laura (su Valkiria de Fuego), una chica joven con bastante madurez y con una fuerza, cariño, entereza, ganas… que comunicó a Francisco, que hizo que éste se viniera arriba y estuviera feliz, acometiendo la vida con energía, esfuerzo y superación (desde Enero estaba de becario en el Área de Gestión de Residuos Peligrosos del Secretariado de Prevención de Riesgos de la Universidad de Almería, llevando a cabo también su segunda carrera universitaria, Licenciatura de Filosofía en la UNED) y sin miedo a nada, yo creo que ni a la muerte. La sintió muy de cerca de pequeño al morir nuestro abuelo, que estuvo enfermo en sus últimos años de vida viviendo en su casa. 

Mi querido primo Paco, Francisco, o Paquito (como le llamaba su tío, mi padre), sentía un amor desmesurado por la música más extrema, aunque con el tiempo iba abriéndose a estilos más habituales aceptados por los metaleros y rockeros. Formó con unos muy buenos amigos un grupo de Black Metal puro, e incluso llevó él solo un proyecto llamado Aberratio, cuya primera maqueta fue comentada por aquí. Me alegró cuando me informó que se había puesto en contacto con él un Sello underground griego al ver el comentario de la demo. En mente tenía seguir grabando con sus pocos medios más temas.

Recordados con agrado por algunos seguidores de nuestra página, sus reseñas de conciertos (Cradle Of Filth, Marduk…), y discos, aunque también tuvo sus detractores. Escribía metido en su papel de Burninboy, dando cera a diestro y siniestro, pero si a alguno/a os molestó algún escrito suyo no lo hacía con intención de ofender, simplemente buscaba que los lectores pasaran un buen rato con su humor negro.

Era una excelente persona, y supo rodearse de estupendos amigos/as en su vida (no pondré una lista, ellos/as saben perfectamente quienes son). Éstos/as demostraron aún más su buen corazón y apoyo a él y a nuestra familia al volcarse día y noche desde la nefasta noticia del ingreso en el hospital el pasado viernes 19 de mayo. Anteriormente nunca se le oyó quejarse ante nadie de su enfermedad, era fuerte y estaba muy mentalizado de seguir viviendo a tope. Pero se nos fue aquella maldita madrugada del sábado 20 al domingo 21 de mayo de 2006 con tan sólo 26 años. Un enorme vacío y dolor quedó en los corazones y el alma de la gente que lo queríamos. La vida es injusta a veces, y más con esta encantadora persona, que fue un niño deseado por sus padres, ya que les costó horrores tener un hijo. Pero así quiso el injusto destino arrebatárnoslo. Siempre, siempre estará presente en nosotros.

Ayer viendo a King Diamond en Granada, especialmente durante los primeros temas, sentí una sensación peculiar, síntoma de las grandes canciones que estaba tocando el danés y los suyos, y de echar de menos que estuviera mi primo junto a mí si la Señora de Negro no se lo hubiera llevado. Recordando que me dijo que se vendría conmigo a ver al "Rey Diamante". No pudo ser, pero allí estuvo él en el ambiente y en mi interior, emocionándome, llegando a llenarse mis ojos de lágrimas…. 

… pero como se dice tópicamente, tras una muerte, la vida sigue, y así es. Seguro que él no querría vernos hundidos y lamentándonos. Querrá que disfrutemos la vida hasta el último instante, como él hizo, a pesar de lo que llevaba a cuestas. Y así lo tendremos presente dentro de nosotros y en cada acontecimiento en el que podría habernos acompañado. El sábado 10 de junio sonará más de una copla en su honor en la fiesta-concierto del Vº Aniversario que celebraremos The Sentinel en la sala Silikona de Madrid, junto a amistades y seguidores de este modesto webzine, además de las actuaciones de Deidre y Punto de Mira, y alguna sorpresa de músicos de calidad y peso en el panorama del Rock duro de nuestro país. ¿El comienzo? A las 20.30 h. con puntualidad, de verdad de la buena.

Paco estará en algún lugar disfrutando junto a Quorthon y su épica vikinga, la genialidad de Chuck Schuldiner, la agresividad de Paul Baloff… y tanta gente genial que nos dejó en este injusto y complicado Mundo. ¡¡¡¡¡Primo, se te quiere por siempre!!!!!

R.I.P. Francisco L. Martínez Picón.

Starbreaker


 

Julio 2006

“The New Generation y el Barco de Chanquete”

Semanas atrás se quejaba amargamente una revista de tirada nacional, de la falta de apoyo que reciben los grupos noveles y del enquistamiento de los fans en los grupos clásicos o ya consagrados en detrimento de las bandas nuevas. Desde luego no le faltaba razón, aunque curiosamente esa misma revista se caracteriza por sacar siempre en sus portadas a grupos de la edad de mi padre. Personalmente, y parafraseando al sempiterno Molina, pienso que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero eso es sólo una opinión personal y no tengo porque tener razón, ni pienso enfrascarme en un absurdo debate sobre ello. Una cosa está clara, siempre saldrán grupos y discos interesantes, dignos de ser apoyados y estoy seguro que el tiempo irá dejando a cada uno en su sitio. Al igual que ahora grupos salidos hace quince años ya empiezan a ser considerados clásicos, dentro de otros quince habrá nuevos socios en ese selecto club de los pata negra, eso seguro. Quizás hoy en día falte algún tipo de movimiento rompedor como en su día fue la NWOBHM o el Grunge venido de Seattle o simplemente es que estamos saturados (hoy en día hay más grupos por metro cuadrado que nunca en la historia). Sea como fuere y piense cada uno lo que piense, yo no voy a perder ni un minuto de mi vida mirando si un buen disco es de un grupo nuevo, viejo, clásico o lo que sea. Me parece absurdo mirar el carnet de identidad a la hora de disfrutar de la música. Si es un disco debut de unos chavales recién salidos del instituto o el vigésimo quinto de una vieja gloria buscando fondos para el colágeno y el botox, si son de Bobadilla o de Wisconsin o si cantan en la lengua de la pérfida albión o en román paladino. Sólo me interesa si es bueno malo, si me gusta o no me gusta.

Y es que a algunos les da la manía de hacer corporativismo barato, de estar todo el día con la manida frase del dichoso barco. Y mire usted, que a mí me parece muy bien pero que yo no he cogido un remo en mi vida ni veo por ningún lado el tan famoso barco que se hunde. Es más, estoy seguro que el Rock, como la vida, se abrirá paso sin problemas cuando todas las bandas clásicas se jubilen (que a algunos ya se les pasa el arroz) y dentro de diez años, o de veinte o de los que sean, seguirá habiendo buena música que echarse al coleto. Desde luego nosotros seguiremos a lo nuestro, sin preguntar, yendo a conciertos de gente carne de geriátrico como BB King o a festivales cómo el Grande Rock, donde se juntarán un buen puñado de buenas bandas que intentan buscarse un hueco y reseñando desde discos grabados hace más de veinte años como el de Leño a la primera maqueta de cualquier grupo que se graba el segundo ensayo. Del “todos vamos en el mismo barco”, “nuestro rollo” y demás gaitas que se preocupen los que vivan de ello y no me refiero a los músicos precisamente.

Pears


 

Agosto 2006

“Ladran, luego cabalgamos”

Cuando aún tengo arena de playa entre los dedos de los pies, me enfrento a la incógnita sobre qué hablaros en el editorial de este caluroso mes de agosto. Dándole un repaso a la actualidad de este mundo rockero que tanto amamos, destaca el festival “Leyendas del Rock”, resurrección evidente de aquel histórico Mazarrock que reunió a la flor y nata del rockerío hispano en el momento más álgido de los ’80. En este 2006, y con un cartel que recupera a todas las bandas de aquella época que han podido reunir, se presenta como uno de los festivales más atrayentes del verano para aquellos que en su día disfrutamos de la explosión del rock nacional, y también para aquellos que no vivieron aquellos días pero han oído hablar mil veces de aquellos históricos años.

No voy a hablar más de ello, por lo trillado del tema y por no desatar de nuevo el absurdo debate de comparar épocas tan alejadas en el tiempo. Lo que me pide el cuerpo es rebelarme contra la situación creada por TeleMadrid contra el grupo Lujuria. Para aquellos que no estéis al día del altercado, os haré un resumen: Carmen Calvo, a la sazón ministra de Cultura, hace unas declaraciones a favor de Lujuria. A raíz de ello, el programa “Alto y Claro” de TeleMadrid, dirigido por Curri Valenzuela, ve en ello una oportunidad de atacar a la ministra (recordemos que la Comunidad de Madrid, y por tanto la cadena autonómica de TV, está regida por el PP y la ministra es, obviamente, del PSOE). En concreto, se acusó a la ministra de “fomentar a grupos marginales” y, lo que es más grave, tildó a Lujuria de hacer apología de la pederastia basándose en un fragmento de la canción “Dejad que los niños se acerquen a mi”.

Ante el estupor que me causó la noticia, y teniendo aún en mente los grupos que conforman el festival “Leyendas del Rock”, fui corriendo a revisar el calendario. Tras deleitarme unos minutos con la imagen de la Kournikova que adorna el almanaque, he comprobado felizmente que estamos en el año 2006, que no he sufrido una regresión a los años en los que España era “la reserva espiritual de occidente”. Entonces, ¿qué ha pasado? Es cuanto menos sorprendente la extremada torpeza de TeleMadrid al efectuar este ataque de forma tan burda y fácilmente rebatible, algo que tendrán que rectificar urgentemente para eludir una demanda por calumnias, quedando así en evidencia.

Pero es que hay cosas que nunca cambian, y quizás sea mejor así. El Rock nació polémico y transgresivo. Elvis escandalizó al mundo con su movimiento de cadera, y The Beatles hicieron de su flequillo un arma destructora. Y hoy, los grupos de Rock siguen siendo motivo de escándalo, y algunas de sus (nuestras) canciones siguen denunciando algunas de las lacras de nuestra sociedad. Y eso incomoda al poder establecido, sea del color que sea.

Quiero dar las gracias a TeleMadrid. Gracias por demostrarme de qué lado está. Gracias por recordarme que yo estoy al otro lado. Gracias por la publicidad gratuita que le has dado a Lujuria, que con la acusación, rectificación y justificación ha ocupado unos valiosos minutos en televisión. Gracias por recordar a tu audiencia que el Rock sigue siendo un grano en el culo y que te incomoda. Y sobre todo, gracias por recordarme que no soy como tú.

Y no sabes bien cuanto me alegra

Que no te guste mi forma de vivir

Me hace feliz saber que me condenas

Que soy lo más distinto a ti

Shan Tee


 

Septiembre 2006

“Aguantando el tirón”

Corren tiempos en los que renegar de la propia personalidad es síntoma de una supuesta madurez educativa o de un afianzamiento de la propia capacidad de decisión o de interpretación. Todo aquello que antes nos daba igual, ahora parece que es lo que debe ser, y debe serlo, además, en detrimento de nuestra propia cultura e identidad, de todo aquello por lo que hemos luchado o, al menos, aquello que creíamos lo correcto.

No sé bien si es un camino sin retorno o si solo es el camino de ida. Quizá se parezca más a esto último, en cuyo caso implicaría que llegará el día en el que las cosas vuelvan a su estado, digamos, normal (que no natural, por supuesto).

En unos tiempos en los que renegar del heavy está de moda, reivindico de nuevo esta palabra-saco en la que, no hace mucho, cabían todos los estilos que ahora parece que nunca tuvieron nada que ver. No pretendo decir si es acertado o deja de serlo, pero cuando Aerosmith, ZZ Top, Rush o Slayer era todo “heavy”, las cosas eran mucho menos segregadoras, menos pijas. Ahora la palabra “heavy” se suelta con cierto desprecio por quienes, tampoco hace mucho, lucían muñequeras de pinchos o se dormían mecidos por “The trooper”.

Además de disfrutar tirando por tierra lo que antes era placentero, parece que también dé vergüenza admitir que se sigue formando parte de tal o cual colectivo alegando no se qué cosas de la edad y los cambios hormonales, nutriendo su remozado gusto con cosas más acordes con lo que demanda el entorno, que no el cuerpo. A veces cuanto más guarro y simple, mejor y otras todo lo contrario. Se extreman las preferencias, partiendo por la mitad: de los Ramones a Dream Theater sin posibilidad de intersección. Uno u otro, y a veces resulta que quienes han dado forma a la situación eran los más eclécticos en los ‘90. Paradojas de la vida.

El afán por explorar otros terrenos debe ser legítimo, y en esa legitimidad es loable. Cerrarse a determinadas expresiones culturales sin motivo aparente va en contra del progreso y del propio desarrollo educativo del individuo. Es más, puede tratarse de un ejercicio de lo más saludable, siempre y cuando sea la persona la que controla el entorno y no al revés. Esto es lo más importante, mantener la independencia, la capacidad de decisión, y no salir de una corriente para caer en el seno de otra, quizá más destructiva por lo que tiene de inestable, tras una hemorragia de felicidad pasajera.

En fin, que jamás pensé que tuviera que llegar a escribir esto, pero si ahora el viento sopla de aquel lado prefiero seguir en este mirando como alguno se estrella contra su propio muro. Venga, va, otra vez a contracorriente como los salmones (ver editorial de enero de 2006). Soy heavy porque me gusta Pink Floyd, y punto.

Salud.

PD.- Acabo de rejuvenecer 25 años de golpe.

Alvar de Flack


 

Octubre 2006

“Arte y Música”

Hace ya quince años que murió Miles Davis. Menudo personaje, menudo músico estaba hecho. Era un trompetista excepcional pero no virtuoso, como sí eran Dizzy Gillespie o Charlie Parker, lo que le hacía más grande aún. Suplía su falta de virtuosismo, con la que estaba tremendamente obsesionado, con tesón, imaginación, obsesión, experimentación, egoísmo y, sobretodo, de rodearse de los mejores, sólo de músicos, eso sí, que Davis era muy suyo. Sabía quién debía estar a su lado para conseguir sacar lo mejor de él, exprimirlo a fondo, y vaya si lo conseguía. Igual que las drogas le absorbieron a él durante una etapa de su vida, él absorbió con innata y acertadísima puntería todo aquello que le rodeaba, la música, lo mejor de la música. Era un ladrón prodigioso, lo que vulgarmente llamamos: un artista, aquel que respira y bombea arte, aquel que de todo absorbe de manera asombrosa, para quedarse con lo que le interesa de forma completamente natural. Un buen músico pienso que tiene que ser un artista, no sólo aquellos que estudian Bellas Artes me merecen tal categoría. Y Davis lo era.

Para aquellos que dicen llamarse músicos, sirva el mini-homenaje al maestro como una especie de queja, llámalo berrido, de servidor, que está un pelo asqueado de la poca imaginación que se le echa últimamente a la música, y especialmente y con más conocimiento de causa, en el mundo rockeril. Tenemos tropocientos estilos/etiquetas ya establecidos y de ahí no salimos, que si Metal Melódico, quinientos grupos tocando todos el mismo tema, los mismos discos, las mismas ropas, las mismas voces, eso sí, con arreglos, que Mengano le pone la voz “como más de ultratumba”; que si el Metal Gótico (melódico, claro), todos a hacerse con una chica, a poder ser, jamona y con talento para la Zarzuela; que si el Rock Garaje, pues eso, vamos todos a hacer el capullo y divertirnos rockeándole al viento; que si yo soy Heavy, yo soy Gótico, yo soy Punky, yo soy Gore, yo soy todo, menos músico. Porque el músico crea, roba y crea, añade y crea, quita y crea. No se estanca en un estilo, es músico. Tú crea, ya te pondremos las etiquetas nosotros, no me seas tan gilipollas de cerrarte las puertas tú mismo, porque te jodes tú y nos jodes a nosotros, los afamados degustadores de arte. Me jodes a mí, capicci?

Que no es para tanto, es cierto, que la música es para divertirse y tal, que tampoco es imprescindible tener que innovar para ser un buen músico, que ni siquiera hace falta ser un buen músico para hacer buena música, cierto, que sí, pero de verdad, que se echa en falta un poco de arte, faltan artistas. Afortunadamente todavía los hay, pero qué pocos son, tú.

Por la parte que nos toca, pues a seguir disfrutando de lo que hay, que hay mucho y variado, aunque como intento expresar, estancado. Aquí seguiremos contando lo que nos parecen según qué discos, según qué grupos, según qué conciertos, libros, y lo que se nos pase por la cabeza. Como ya viene siendo habitual dedicaremos un especial a aquellos que pensamos lo merecen y os daremos a conocer los puntos de vista de los músicos gracias a las entrevistas que están en el horno. Esperamos que os guste.

Didac Bello "Crucificado"


 

Noviembre 2006

“The Return...

…of the Darkness and Evil”, así se titulaba un tema del fallecido Quorthon (Bathory). Y parece que regresan uno de los grupos pioneros de la Oscuridad y el Mal, Black Sabbath... con Dio. Volvieron en 1997 con Ozzy girando por USA, especialmente en el festival itinerante Ozzfest, y por Europa. Pero al parecer Iommi, Butler y Ward están hasta las narices de Sharon Osbourne y su marido-marioneta Ozzy, que les obligan a tocar una y otra vez los mismos temas, sin haber concesión a renovar el set list. Y menos grabar temas nuevos. Los últimos que grabó y editó la formación clásica son “Psycho man” y “Selling my soul” (aunque en éste no tocó Ward, siendo utilizada una caja de ritmos) que aparecieron dentro del directo “Reunion” (1998). En septiembre saltaba la noticia de la posible reunión de los tres músicos británicos junto a su antiguo compañero Ronnie James Dio (¿y Nicholls?). Parece que no es un rumor y que es totalmente cierto que lo harán bajo el nombre de Heaven and Hell, por problemas legales, imagino que por la avispada Sharon que se ha hecho con los derechos del nombre del grupo. Ciertamente da igual, cuando giren Heaven and Hell sabremos que son los Black Sabbath de discos tan buenos como el mítico e histórico “Heaven and Hell” (1980), de “Mob rules” (1981), y “Dehumanizer” (1992), aunque en estos dos no estuviera Bill Ward. A mí me sorprendió mucho la noticia, ya que a Dio no le va mal con su carrera, ha superado el bache de los 90, aunque sin llegar a la magia de sus primeros trabajos. Pero seguro que se embolsarán una gran cantidad de dinero girando de nuevo con sus compinches, con los cuales habrá limado asperezas tras su segunda salida del grupo. Poderoso caballero es Don Dinero, ¿no tienen estos músicos ya suficiente colchón económico para vivir con tranquilidad? No veo yo que sea por sus fans, aunque se dice que cuando se es músico se tiene un gusanillo especial el cual no puedes dejar de tocar en directo. El caso es que se llame como se llame el grupo, a estos cuatro grandes monstruos habrá que ir a verlos donde toquen, incluso si es en el mismísimo Infierno. Veremos a ver si algún promotor o festival español desembolsa lo que haga falta para tenerlos el próximo verano (o antes) por estas tierras. Si la mitad de mi querida neurona “Neury”, no me traiciona (la otra mitad está peleada con el otro trozo), Black Sabbath sólo tocaron en España el 14 de septiembre de 1983, en la gira del “Born again” con Ian Gillan (además de Bev Bevan a los tambores), según los que los vieron para olvidar; y el 22 de junio de 1998 en el Velódromo de Anoeta de San Sebastián en el que servidor tuvo la suerte de estar presente. 

Y hablando de retornos y dinero, desde hace unos años hay bastantes grupos que en su momento no se comieron mucho y que últimamente regresan al negocio. La verdad, en ocasiones no lo entiendo. Los menos, regresan con la mayoría de los miembros de la formación clásica, pero en otras ocasiones hay uno o dos componentes y parecen un grupo de versiones del grupo principal. Podría decir grupos de los cuales me alegro de su retorno y que en directo o en disco han demostrado que ha merecido la pena (los que menos), otros han sido totalmente lo opuesto (los que más). Vale que los seres humanos a veces añoramos y nos emocionamos con el recuerdo y revival, pero se nos viene por tierra cuando ese recuerdo nos lo mancillan vilmente. 

Retornemos al principio de la Editorial, si nombré al caído Quorthon recordemos a Jared Anderson, Sandy West, Bryan Hipp, Maarten "Ploegbaas" Luysterburg, e Ian Rilen, músicos de Rock y Metal que nos han dejado en las últimas semanas. Y aunque no tengan tanto nombre como otros músicos que nos abandonaron, no son menos y merecen un digno reconocimiento. En nuestro foro hay un post fijo titulado “Necrológicas R.I.P. :(” en el que se van añadiendo a la nefasta lista los músicos que nos van dejando poco a poco. Las campanas también doblan por ellos. 

“Sing me a song, you´re a singer

Do me a wrong, you´re a bringer of evil...”

Starbreaker


 

Diciembre 2006

The Times They Are A-Changin'”

He estado un buen rato pensando de qué iba a hablar este mes y, la verdad, no se me ocurría tema alguno. Bueno, miento, ocurrírseme se me ocurrían unos cuantos pero, sinceramente, no tenía ni puñetera gana de hablar de ellos. Creo que muchas veces nos complicamos la vida demasiado y esa búsqueda constante de soluciones y respuestas termina siempre acarreando más problemas.

Veréis, pensaba hablar del nuevo disco de Barón Rojo -preciosa portada (!)- y de la manida “reunión sí reunión no” pero, qué queréis que os diga, me da igual si se reúnen o no o si el nuevo disco es bueno o no. Como me da igual que The Who saquen un disco nuevo, del que pronto tendréis la reseña, después de 23 años y casi nadie se haga eco de ello. Pensaba despotricar sobre WASP dando conciertos de menos de una hora pero hoy en día no iría a verlos ni aunque tocaran en mi misma calle. Cada día me interesan menos todo este tipo de cuestiones. Eso que llaman rabiosa actualidad me importa bien poco. Cada día me doy más cuenta que todo lo que rodea a la música no vale nada y que ésta se basta y se sobra para defenderse sola, que todas la palabras, dichas o escritas, que se digan de ella no sirven para nada cuando las notas comienzan a desfilar unas detrás de otras.

Pero dejemos de decir tonterías y centrémonos en lo que importa, y lo que importa es... LA NAVIDAD, ¡toma ya! Cada año llega antes. No ha llegado ni diciembre y yo ya estoy harto del anuncio de Freixenet, del turrón duro y de las buenas caras.

Hubo por ahí un listo que escribió un libro llamado “Más Platón y menos Prozac”. No le quito su mérito pero a veces, sobre todo cuando llega la Navidad, quedaría mejor algo así como “Más Schopenhauer y menos felicidad de El Corte Inglés”. Pero bueno, también la Navidad tiene sus cosas buenas: paga extra, regalos y por supuesto los “más mejores” de The Sentinel que, como la Lotería, llega cada año por estas fechas así que ya podéis ir preparando vuestras listas. Como todo no va a ser malo, que reconozco que ando algo gruñón, también es un placer dar la bienvenida desde aquí a la nueva radio que desde Internet han puesto en marcha unos buenos amigos de esta casa y que podéis pillar aquí www.circulorock.net. Mucha suerte compañeros.

Por cierto, el título de esta reseña era para hablar de un tema de esos de los que no tenía ganas. Valga la copla de Dylan para cerrar este editorial aunque en mi opinión los tiempos no están cambiando, hace años que cambiaron. Si es para mejor o para peor que cada uno saque sus conclusiones.

Pears


 

Enero 2005

“Seguimos para bingo...”

Señoras y señores, después de la resaca navideña se suele hacer balance del año que nos deja. En The Sentinel hemos alcanzado un número histórico de visitas; lo de histórico no es por la dificultad en conseguirlo, sino porque cuando comenzamos con esta aventura no hubiésemos imaginado ni por asomo este número de 200.000 visitas, gracias a vosotros, por supuesto. Aquí es donde podría poner lo difícil que es mantener la web actualizada a diario y esas cosas, pero no lo voy a hacer. La ilusión es lo que hace a estos 7 compañeros y por supuesto amigos que esto siga adelante.

En el tema más personal hemos vivido muchos buenos momentos, pero lo que quiero destacar es sobre todo la boda de nuestro amigo Javi, reseñada en su día en esta página aún sabiendo que se salía de la línea editorial ¿pero nosotros tenemos de eso?, y hasta en eso ahora hay quien nos copia... Por cierto, para el 2005 la criatura.

Tristemente el 2004 también será recordado porque un amigo de muchos de los que hacemos la página y nos leéis se fue. Antonio ya no está con nosotros, en su día le dedicamos un editorial, y ahora mismo y en nombre de mis compañeros y mío propio me gustaría volver a darle un abrazo, Antonio, sé que estés donde estés estarás siempre con nosotros.

Así que ¿qué le podemos pedir al 2005? Con que sigáis ahí me conformo, por nuestra parte vamos a esperar que este año que entra sea como mínimo igual que el anterior, han sido muchísimas reseñas de discos, conciertos, maquetas y demás, tanto del grupo más conocido como del grupo más desconocido, aquí no hay exclusiones, y ahí tenéis el trabajo de todo un año, y del anterior, y del anterior... que no hace más que hacer que esta aventura siga creciendo desde la Independencia, Honestidad e Ilusión. Y que no nos pare nadie.

He hablado del trabajo hecho, pero obviamente no me refería sólo a los que formamos la página, sino también a nuestros colaboradores que siempre están al pie del cañón y por supuesto a los lectores. The Sentinel somos todos y empezando por vosotros.

¡Feliz 2005!

Agustín Galiana “Aguskill”


 

Febrero 2005

“Juegos Reunidos Geyper”

Recuerdo que cuando era pequeñito una de las aspiraciones de casi todo hijo de vecino era ser poseedor de aquellos famosos “Juegos Reunidos Geyper”, donde en una sola caja podías encontrar decenas de juegos, en algunas cajas hasta 45. Juegos que iban desde los más clásicos hasta los más rebuscados. Desde juegos para toda la familia hasta juegos para los friquis de la casa, ¿alguien aprendió a jugar al jodido Backgamon?

El tiempo debe ir montado en moto porque pasa bien rápido delante de nuestras propias narices. Ya hemos cumplido, así sin darnos casi cuenta, la mitad de esta década y me asaltan dos dudas: cómo la llamaremos en el futuro y si habrá alguna banda que sea capaz de romper la baraja como antes lo hicieron, independientemente de gustos y estilos, gente como Iron Maiden, Metallica, Nirvana o Kyuss, por nombrar sólo algunos.

La mitad de una década, un lustro, cinco años, y parece que se den palos de ciego buscando “The next big thing” con grupos como Jet, Evanescence o los mismos The Darkness, tan dispares como artificiales y vacíos. Aunque quizás sea mejor así, porque ese vacío está siendo ocupado por las múltiples reuniones de grupos legendarios que, aunque sea un “todo por la pasta”, están dejando, salvando algunas sonadas excepciones, una buena cosecha de grandes discos y mejores conciertos. Una de los que están reunidos son Queen. Visto la imposibilidad de resucitar a Mercury han recurrido a una de las pocas personas sobre la faz de la tierra que puede hacer un papel digno: Paul Rodgers. Por supuesto que serán unos Queen muy discutibles pero a nadie le amarga un dulce, aunque venga a precio de angula. Otros a los que les queda poco pasar del “rumore” a la confirmación de que están reunidos es a los Anthrax con Belladona. De momento parece ser que se confirman en algún festival europeo y, ¿he oído Lorca?. Veremos. Reunidos están Black Sabbath aunque sin huevos de sacar un disco de estudio. Reunidos parece que Accept, reunidos están AC/DC (aunque siempre lo estuvieron, como sacan un disco cada cinco años a uno se le olvida, por cierto este año toca), reunidos están Judas Priest, reunidos están Rainbow... bueno estos no, pero ¿a que apetece?

El Atarfe Vega Rock recupera el viejo espíritu de este juego de Geyper y se embarca en un verdadero maratón de metal para todos los gustos. Más de 16 horas de música sin interrupción. ¿Habrá cuerpo que lo aguante? Seguro que alguno de los que andan por aquí, no sólo lo aguantan sino que además os lo cuenta. Lo malo de este tipo de festivales es que al final pasa como con aquellos Juegos Reunidos: que al final la gente termina jugando sólo al parchís y la oca. Sea como sea te lo contaremos aquí reunidos.

Perico Salinas "Pears"


 

Marzo 2005

“Requiem por una tienda de discos”

Hace unos días nos llegaba la noticia del cierre de Madrid Rock, una de las tiendas de discos más emblemáticas de la capital. Y junto a ella, más franquicias de la cadena en el resto de España, junto a otras como Tipo, Virgin, etc. Un montón de recuerdos, pasiones de juventud, ilusiones y, por supuesto, dinero gastado en discos, se van con ella.

¿Quién tiene la culpa? La piratería es la señalada como principal causante de esta debacle, y los consumidores negamos constantemente este hecho. Aunque no podemos hacer oídos sordos a los vientos de especulación inmobiliaria que parece que tienen su parte de culpa en el cierre, creo que se impone hacer un pequeño ejercicio de análisis.

La piratería es escandalosamente más elevada que hace unos años. Aquello de copiarle un disco a un amigo se ha hecho toda la vida, eso es cierto, pero ahora hay mil maneras más de piratear, y mucho más fáciles, ya no tienes que esperar a que tu amigo de turno se compre el disco deseado para meterle el garfio. El pirateo por Internet es enorme, yo diría que indiscriminado en muchos casos. Y lo que ya me parece de juzgado de guardia es el top manta, sintiéndolo mucho. Además de ser una mafia que es apoyada indirectamente por quien compra ese tipo de copias, me parece indignante que en la puerta del Madrid Rock que acaban de cerrar siempre hubiera un montón de manteros con casi tantos discos como en el interior. Impunemente. Con la complacencia (casi me atrevería a decir la complicidad) de la policía, quien debe haber olvidado que eso es un delito.

¿Y qué decir del consumidor? La existencia de manteros se basa en que hay mercado para ello, eso es obvio. La gente del rock nos seguimos comprando nuestros discos, aunque completemos nuestro arsenal con copias piratas. Igualmente pasa con el jazz, el blues y por supuesto la clásica. Aun así, cada vez hay más jóvenes que directamente pasan de comprarse ningún disco, siempre lo tienen más fácil y más barato si se lo piratean, y da igual al precio que le pongan los discos, que siempre será más caro que bajárselo de Internet o comprar en el top manta.

Pero lo que es definitivo es el golpe a la música de usar y tirar. Estos discos son los que más beneficios dejan a las tiendas, ya que son siempre a precios de novedad, y por lo tanto con más margen. Y además, son siempre los de ventas masivas a corto plazo, aunque a los 6 meses no los quiera nadie. Y estos son los que mayor caída de ventas han sufrido, porque son los más ofrecidos por los manteros, así que la caída de ventas de estos discos es muy grave y eso hace daño a cualquier parte de la industria.

La política de precios abusiva que hemos sufrido estos últimos años ha aumentado el beneficio de Compañías y tiendas, pero ha causado un daño mucho mayor: ha acostumbrado al potencial cliente a no comprar, le ha hecho perder, en muchos casos, el placer de tener un disco en su formato original. Y va a costar mucho trabajo invertir la tendencia, así que a ver cómo salimos de ésta.

Tampoco me sirve el razonamiento según el cual a los grupos les conviene la piratería porque les hace darse a conocer y luego recoger beneficios en los conciertos. Eso puede ser cierto a corto plazo, pero nada más. El descenso de ventas hace que las compañías no arriesguen dinero con los grupos, ya que las posibilidades de recuperar la inversión son muy escasas. Y si el disco, sin casi promoción, no vende una cantidad suficiente, el grupo no puede grabar un nuevo disco. Y sin disco en la calle, es muy difícil hacer conciertos. Así que a ver quién me dice que la piratería no afecta a los grupos.

Entonces, ¿quiénes son los grandes beneficiados? De manera objetiva, los fabricantes de CDs vírgenes y los capos del top manta. Ya como opinión más subjetiva, más de un policía debe tener motivos de algún tipo para mirar para otro lado ante esta flagrante violación de la ley.

¿Y los consumidores? Pues el que consume música como el que consume galletas, también se sentirá beneficiado. Tendrá música de sobra prácticamente gratis y sin apenas esfuerzo. Otra cosa es el melómano, aquel que disfruta de verdad con un disco, y que valora un libreto, una presentación y el hecho de valorar un disco por el simple hecho de haberle costado un esfuerzo adquirirlo.

La música existía antes que la industria, y seguirá existiendo de una forma u otra aun en el caso de que dicha industria se colapse. Pero estos tiempos de crisis los vamos a pagar todos. La economía no hace más que adaptarse a las circunstancias, y no dudo de que la industria discográfica sabrá interpretar las nuevas costumbres y actitudes de los amantes de la música. Muchos caerán en el camino, y hoy le ha tocado a Madrid Rock.

Descanse en paz.

Shan Tee


 

Abril 2005

“El furbor es asín (dedicated to...)”

Es cierto que de donde no hay no se puede sacar, pero la realidad demuestra que donde hay mucho sale también mucho, pero gran parte de ello es morralla. Algo así es lo que viene ocurriendo con la implantación de las nuevas tecnologías y el aumento del poder adquisitivo, el bienestar y, por consiguiente, el tiempo de ocio, y me estoy refiriendo al mundo de la música en particular.

Hace años eran solo los elegidos quienes podían acceder a instrumentos y a tiempo para utilizarlos, muy condicionado por la capacidad de compra, aunque no era el único factor. Alquilar un estudio de grabación costaba un riñón y al final había que tirar de cuatro pistas analógicas para grabar las maquetas. Los costes de grabación, duplicación y distribución (pasaré por alto la promoción...) hacían que los grupos se empeñaran hasta las cejas y no había más remedio que tocar donde fuera y por el precio que fuera para amortizar la inversión. No salían tantos grupos, y no siempre se garantizaba calidad, pero la ley del embudo hacía que los que conseguían llegar a la zona alta cubrieran el mínimo exigible, aunque hubiera deshonrosas excepciones. Eran tiempos de curro en el local, en muchos casos sin fruto.

En la actualidad, que cualquiera graba es un hecho objetivo. Los instrumentos están prácticamente al alcance de cualquiera, los estudios de grabación han pasado a la historia y desde casa se pueden hacer grabaciones que dejan a la altura del betún a las realizadas hace 20 años en estudios profesionales. Pero esto entraña sus riesgos, y es que hay quien se aprende tres acordes y hace canciones como quien asa castañas, luego las graba en casa (tiene ‘posibles’ y se va a un estudio), las presenta en un envoltorio también casero y a tirar millas. Es frecuente, lógico y legítimo. Nada que objetar. El problema viene cuando se reparten copias para que alguien opine, se mete en el reproductor, empieza a sonar y te das cuenta de que la principal preocupación es el exterior (buen sonido, buena presentación, etc.) pero en la mayoría de los casos, la imaginación a la hora de componer o de perfilar el estilo tiene muchas menos horas de trabajo que las dedicadas al Cubase o al ProTools... y claro, así nos va.

Pues con todo lo dicho, éste no es el principal problema. Hay otros casos en los que las compañías se fijan en cuestiones más superficiales aún. Pillan por el pescuezo a tres cantamañanas de buen ver, a ser posible que alguno de ellos sea un juntaletras espabilaete (por aquello de ‘actualizar mensajes’) y que estén empapados de las nuevas tendencias para criaturas con acné. Luego, con la cara lavá y recien peiná se promocionan en emisoras de elevada audiencia durante un tiempo no demasiado largo para no cansar, se recupera N veces lo invertido, se les ofrece una salida ‘digna’ y a por otro. The great rock’n’roll swindle está servida, que dirían Rotten y cia. (Rosendo cantaría aquello de “se lava en agua caliente, no se le deja secar y se le ofrece al cliente...”). Unos engañan, otros se dejan engañar y otros se aprovechan de unos y otros. El fútbol es así y quien diga lo que piensa puede pasar perfectamente por ‘prepotente’ para todos esos. Ya se sabe, cuando la pelotita no quiere entrar... (son once contra once).

Tanto en los casos de modesta autoproducción como en los de amplio respaldo, lo que cuenta es lo de dentro. El nivel de las grabaciones y las presentaciones sigue subiendo gracias a las nuevas tecnologías, pero la parte humana del asunto, la imaginación, la inspiración y, sobre todo, el trabajo, siguen estando en segundo plano. Es mucho más fácil copiar a Iron Maiden o a Extremoduro que echarle horas al asunto en el local hasta que salga lo que se lleva dentro.

No es más amigo el que te dice a todo que sí, ni más ‘legal’ quien pone el cazo y dice lo que se quiere escuchar. Un buen amigo te echa un cable o una bronca cuando te los tiene que echar y la realidad se construye a base de sinceridad. Jóvenes valores y pringaos en oferta, bienvenidos también al mundo real. Esto es lo que hay.

Salud.

Alvar de Flack


 

Mayo 2005

“¿El mes de las flores?”

Nos estamos cargando el planeta. Esto va cada vez peor y hay quien se sigue dopando con noticias vaticanas. Nos invade la alienación generalizada gracias a tomates y salsas rosas, a prensa manipulada y catástrofes en directo. Despilfarro de medios, pan y circo... El Carrusel sigue siendo el amo del ocaso semanal para quien los tiempos de resaca sabática se perdieron entre Ases, Marcas y una de chopitos a la hora del vermú. Nada parece tener importancia, bueno... o sí. El caso es que la dejadez, la apatía, el hastío y el sedentarismo galopante que lo llena todo se han adueñado de la cruda realidad, como si la falta de estaciones no fuera solo cosa del tiempo. No parece siquiera que estemos en primavera. Las flores de finales de los '60, más necesarias que nunca, se perdieron definitivamente entre montones de papeles, acciones en alza e hipotecas de residencias de lujo, por supuesto, desgravables. Los de siempre -los mismos de siempre- nos manifestamos año tras año. Todos pedimos, unos en la calle -que es de todos- y otros desde la poltrona, el mismo sitio desde el que no se dice cuánto CFC ha liberado la empresa en este ejercicio o a cuantas familias han convertido en chatarra para que cuadren las cuentas. 

Todo esto ocurre mientras van con flores a María y el rockvolucionario de moda observa desde la ventana esperando le llegue la inspiración (incluso durante el transcurso de ella), para luego escribir y justificar ante la masa amorfa de incondicionales voyacomermelmundo, sus ideales de cambio. Suma y sigue, lo mismo de siempre pero con más sequía. Al final se cerrará el ciclo y vuelta a empezar. Volverán las oscuras golondrinas y la borrasca se instalará en el tercio norte peninsular, como siempre. En mayo se quedarán buenas tardes para ir de pesca y en verano nos asaremos de calor, pero tendremos aire acondicionado. Dos para septiembre, la sombrilla a las ocho en primera línea, conductores solidarios con la ventanilla bajada y el chunda chunda a tope. ¡Vaya final!, que apostillaban Barricada.

Seguiremos insistiendo, pero en los momentos de tranquilidad cada vez es más frecuente pensar si Pablobackyard (*) y los/las de su generación han venido para solucionar el problema o para esquivar vicisitudes. El refugio del rock cada vez es menos seguro.

(*) Dedicado a los nuevos papás y su retoño, por valientes.

The Sentinel


 

Junio 2005

The Last Review (I will remember)

Bueno, pues aquí estoy porque he venido, porque he venido aquí estoy...

No sabía cómo comenzar este escrito, porque en mí siempre fue habitual contar las cosas tal cual salen, y como en mí, valga la rebuznancia y dicho sea de paso, no suelen salir, pues aquí me hallo contándolas ebrio, que dicho sea de paso también es mi otro estado natural. Sea como fuere (o quisiere) aquí está, tal como va (take it as it comes, como dirían los que ya se fueron).

Hay tantas cosas que decir en este espacio tan corto que me agobia el hecho de tan solo seguir tecleando -otrora escribiendo-, pero como que lo resumiremos en cuatro frases, tampoco es cuestión de agobiar. Y para empezar, cómo no, gracias. A todos y a todas. ¿Por qué? Por estar aquí, of course, leyendo y escribiendo, criticando y apoyando, pero sobre todo por estar al margen de sectas, modas, panfletos y subestilos, por tener el corazón más grande que esta mierda de editorial y los huevos y/u ovarios más anchos que los del caballo del gral. Espartero (a los testículos en particular me refiero). Por estar, simple y llanamente.

Diría que hace años que empezamos en esta misma habitación con todo esto, pero en mi castigado motor parecen siglos, imagino que es porque ha pasado una vida entera y verdadera, todo un episodio vital desde que abrimos puertas, fructífero como pocos y agotador como todos. A lo largo de él, como de costumbre, encuentros y encontronazos ha habido (a hartarse), pero sin duda me quedo con los primeros, amistades que forjadas a jierro no se irán así porque así. Lo sé.

Pero bueno venga, vamos a ir resumiendo, que veo que me voy a empezar a alargar y reseña larga es reseña plasma (moríos, eruditos). Y me voy a ir despidiendo, cómo no, primeramente de los lectores, esos que nos han acompañado (y ahora acompañan a mis compadres, claro) durante todos estos días, meses, años, especialmente a esos incondicionales que empezaron casi a la vez que nosotros y que a día de hoy siguen por aquí, la paciencia es un arte como otro cualquiera –y en el rock dulce castigo-. Si tuviera que elaborar una lista aquí y ahora me sería imposible, por que ni veo ni quiero (tecleo de memoria, cursos ceac –cero al canto-), pero vosotros sabéis quiénes sois como también sabéis que os quiero (mariconadas out, y no me refiero a Robert Halford, que también lo amo pero en otro sentido).

De entremeses, cómo no, a mi dream-team favorito, a esos que han estado batallando contra la mediocridad (Rock Jarl), la publicidad onerosa (Abrasa-Rock), el oligopolio de toda la vida (Heavy Roc-Kerrán) y la frialdad (Martillo Pilón), y sobre todo por haberlo hecho con conocimiento de causa y con toda la gratuidad del mundo (la sinceridad manda, aunque alguno lo pusiera en duda). A Perical, por su pasión desenfrenada, que aunque fuera el último en llegar entró como un toro en la plaza, con toda la ingenuidad y el buen hacer asido/as de la mano, y por supuesto con las dos orejas y el rabo. A Santi, que fue el penúltimo, cabezón como él sólo y que hizo de la Anarkía una democracia parlamentaria, aunque me siga corrigiendo faltas donde no las hay (Bunbury no lleva acento, aunque sea esdrújula –lo sabrá él mejor que nosotros...-). Te quiero tron (pero me debes un libro). A Rubén, por saber más que nadie sobre la faz de la tierra de Rock Duro (de lo demás-quisieras), y sobre todo por ser tan grande como persona, lo cual es bastante más importante –al menos para mí-. Nos vemos en Toledo, tócate el bolo. Ah, sí, a Fernando, Starbreaker, Tetrando-Quejando alias Palomeque, mi ídolo. Vive y deja vivir, y sobre todo disfruta la música como él solito. Por entenderme, por entendernos (y dale con el mal sentido), por ser tan auténtico y tan falso a la vez y por apreciar el Gañán y las juergas a medias conmigo. Te amo tío (ahora empezaré a llorar, seré maricón...). Y bueno, que llego...

Sí a ti, Aguskilo (Aguuu!), por todo y por nada (o sea, que no hace falta decirlo), por ser simplemente amigo. Hay que abrirlo. Al Peto, que renunció antes que yo, porque ahora sí te entiendo (en el buen sentido), y una reseña sin final no es una crítica (es un ladrillo). Eres Dios –sin apellido-. A Javi, porque sin él y sin el otro me quedé manco en el camino, The Sentinel se hizo grande y ya rueda a su libre albedrío –ahí va solo, que ya es mayorcito-. Esperemos que a Pablo le pique algún día y recoja el testigo. At last (but not at least), a Antonio, por dejar la vida un puto día de agosto que no olvidaré en la misma. Nos vemos en el puto infierno, maricón. Os quiero a todos, tíos (¿me repito? Ahí va un eructo, coño).

Y de postre flan de huevo. ¿Que por qué adiós? Porque sí, y punto, pero si hace falta coma decir que uno empezó esto por el amor a la música, y si lo deja es por no prostituirlo. La vida no es una eterna crítica, y hasta en los defectos hay virtudes, así que mejor dejar las cosas como están y ver en la escucha un fin último en sí mismo, no en la reseña del concierto que acabas de ver o en la crítica de un disco que te vas a meter con forceps, enhorabuena a las mujeres (Elena, Carol... por vuestros zagales y sus bríos).

Y ya voy acabando, que llevo (borracho, you know) escribiendo un buen ratillo, y las luces del domingo mañanero ya me dicen que es de día. Sólo una cosa, a los lectores: seguid por aquí, hacedme caso, jamás se hizo nada en el periodismo Jebi (de barrio) nacional con tanto desinterés, amor y esmero, creo que son suficientes razones para ticar por aquí de vez en cuando (publicidad y peloteo a un lateral, en la puerta izquierda). Aún queda un sitio. Písale...

... y aquí estoy porque he venido, porque he venido aquí estoy, si no les gusta mi canto... como he venido me voy.

Un placer.

Bubba

P.D.: Domingo, 15 de mayo de 2005 a las 8:20. Basta ya de juerga, cojones ;)


 

Julio 2005

En un Lugar de la Marcha

Permitidme que utilice este profético juego de palabras que Barón Rojo utilizó hace 20 años para hablar un poco del otro aniversario, el de El Quijote. Las celebraciones de este Cuarto Centenario están siendo muchas y variadas, como se podría prever, y todas las ramas del arte se están volcando este sentido. Si me hubieran preguntado hace un año, habría afirmado sin dudarlo que el Rock se iba a quedar fuera de esta avalancha de actividades culturales. Afortunadamente, me habría equivocado. Al igual que debemos denunciar los desprecios y ninguneos que el Rock suele recibir de las Instituciones, es de ley que también nos congratulemos públicamente cuando no es así. Los eventos relacionados con este Cuarto Centenario van a permitirnos disfrutar de la presencia de estrellas del Rock en localidades que históricamente han estado apartadas de conciertos de primer nivel, con sus habitantes acostumbrados a coger carretera y manta cada vez que hay un concierto importante. El festival Quijote Rock de Puerto Llano (Deep Purple, Saxon, Alice Cooper, Barón Rojo, Saratoga y Tierra Santa), o los conciertos de Scorpions o Iggy Pop en Talavera de la Reina son ejemplos de que, al menos por esta vez, el Hard Rock & Heavy Metal ha sido tenido en cuenta.

Estos festivales son sólo algunos de los que cada verano amenizan los más diversos rincones de la geografía española, proporcionándonos maratones de música que prueban día tras día la resistencia física de los espectadores. Un año más, estos festivales nos dan la oportunidad de presenciar, en el mismo escenario, a los grupos más grandes del panorama mundial. Ahora sólo hace falta que, de una vez por todas, se deje de tratar a los asistentes como si fuésemos ganado. Como cada año, levantamos la voz pidiendo zonas dignas de acampada e instalaciones de aseo y duchas con un mínimo de higiene.

Este año de aniversarios me ha hecho volver la vista atrás, y comprobar las cosas que han cambiado y las que permanecen inamovibles. Y una de las que lamentable parece que no va a cambiar nunca es la presencia de los grandes gurús de los medios, que hoy como hace 20 años siguen reclamando un protagonismo para sí mismos que no merecen, y que siguen teniendo a su disposición los hilos del negocio que manejan en su propio beneficio, a costa de la ilusión de los jóvenes aficionados. Son los mismos que siguen subiéndose a los escenarios antes de los conciertos para pintar la mona y hacerse notar, reclamando un protagonismo que corresponde a los músicos. Los mismos que no tienen escrúpulos para organizar caóticos viajes a los festivales, donde todo vale con tal de llenarse el bolsillo, o que cobran tarifas abusivas para colocar a cualquier grupo, consagrado o principiante, en su medio de comunicación. Aquellos que van de salvadores del rock, manteniendo su status gracias al esfuerzo de unos jóvenes ilusionados por trabajar con estas estrellas mediáticas, tan ilusionados que admiten trabajar gratis para que su jefe se llene el bolsillo.

Dicen que quien no conoce la historia está condenado a repetirla. Debe ser cierto, porque estos personajes siguen cometiendo las mismas tropelías que hace 20 años, y siguen en el mismo sitio, y los afectados se siguen sorprendiendo. Hace tiempo que empezamos a surgir los medios independientes como este que estás leyendo ahora mismo, y tantos otros que como el nuestro se esfuerzan por ofrecer un producto digno sin más recompensa que unas cifras de visitas o unos e-mails de aliento. Quizás sólo seamos unos locos que, hartos de leer libros de caballerías nos hayamos lanzado a combatir a estos gigantes, pero te ofrecemos una alternativa sincera, apasionada y gratuita. Tú decides.

Shan Tee


 

Agosto 2005

“Imperio de Paletos - 30 años siendo la ladilla en el culo del vecino”

“Si hubieran sido extranjeros…”, ¿cuántas veces hemos oído decir esto cuando un grupo con sobrada calidad de nuestro país no consigue el merecido reconocimiento del público? Y si hay un grupo que se ha merecido muchísimo más de lo que tiene hoy en día ese grupo sin duda ha sido ÑU, comandado por el genio y el mago de la flauta D. José Carlos Molina Nieto. Siempre se les ha colgó el san benito de que eran una copia de Jethro Tull, claro, es lo más recurrente cuando no se ha escuchado en profundidad. Lógicamente Molina tiene sus influencias, todo el mundo las tiene, ¿o acaso otros grandes grupos que han cosechado éxito no las tienen?, un ejemplo Iron Maiden, Harris y compañía le deben mucho a grupos como Thin Lizzy, Wishbone Ash…

Este año se cumplen 30 años (¡ahí es nada!) de la existencia de la banda de los cuernos. Desde aquel lejano 1975 en que se formaran (anteriormente llamados Fresa), con Rosendo Mercado (guitarra), Juan Almarza (bajo), Pedro Cruz (baterista), y el citado Molina (voz y flauta), la banda ha vivido de todo, desde momentos de gloria (los menos) hasta momentos de penurias (los más), llegando el líder a pensar en más de una vez tirar la toalla. Nunca les acompañó la suerte en su paso por las Discográficas, invirtiendo éstas poco dinero a la hora de grabar los discos, resultando grabaciones, que a pesar de tener excelentes temas, fallaban a la hora de la producción. Tampoco les ha favorecido nada el no tener una formación estable, siendo inmenso el número de músicos que han pasado por la banda, la flor y nata del panorama hispano han pasado por las huestes del Molina. Otra gente achaca el poco caso que se le ha hecho al grupo al carácter del Molina. No sé, yo siempre lo he considerado un genio componiendo y escribiendo letras. Quizás el no callarse ante las injusticias de los Sellos no le ha beneficiado, además de ser un provocador (en el buen sentido) a la hora de animar. La única vez que he hablado con el músico fue a principios de los 90 tras un concierto en Puerto Lumbreras (Murcia), en una barra de bar de un chiringuito en la calle, me acerqué a él, le felicité por el concierto y le dije que esperaba que no se ofendiera por lo que le iba a decir: “el concierto ha sido fabuloso, pero para mi gusto demasiados solos de flauta”, a lo que me respondió muy amablemente y sinceramente: “hombre, ya es que no tengo la voz como antes”, y luego ya las firmas y demás. Así que por lo vivido por mí, no puedo decir que tenga mal carácter.

Es incomprensible que un grupo con la calidad y la historia de ÑU en su 30º aniversario no haya copado las portadas de revistas especializadas o se le haya realizado extensos reportajes o entrevistas (puede que esté metiendo la pata, ya que desde hace un año más o menos dejé de comprar ciertas revistas. Si meto la pezuña, querido lector, me gustaría que me escribieses y me dijeras que ÑU han aparecido en tal o cual número de cualquier revista), no se hayan hecho especiales sobre el grupo en las televisiones, no hayan apostado promotores, managers… por hacer una gira en condiciones por España, no se hayan re-editado sus discos decentemente… Pero este país es así en el tema de la música, cultura y demás. Mientras otros vuelven con una gira que está siendo un éxito, respaldada por una campaña de marketing y promoción que espanta, ÑU una de las bandas más genuinas y veteranas de Rock español, con un excelente legado de discos y temas clásicos, sobrevive como puede, tocando poco y pasando de puntillas en sus 30 años de historia. ¡Manda huevos!

España es diferente se dice, yo diría que España está llena de paletos en los que para muchos su máxima ilusión es tener un coche con un equipo con graves y bajos a toda castaña y llevar las ventanillas bajadas (aunque haga frío) para que la “exquisita” ¿música? atruene y haga retumbar paredes, cristales… de los lugares por donde se pase a ritmo de Reggaeton, Bacalao y otras “¿músicas? con un trabajo y profesionalidad digno de encomiar”. Curiosamente en ocasiones hay algunos/as con “mal gusto” que llevan en su coche Rock, Pop… y que apenas llaman la atención.

España está lleno de paletos por haber dejado que dos grupazos, que no hacían lo típico, como Áspid y Tahúres Zurdos hayan desaparecido no hace mucho por el poco caso que se les ha hecho. Ojalá tengamos a ÑU por muchos años más, a pesar de que en los tiempos que corren nada les sea favorable y a otros patanes se les haga caso (sí, quizás muchos grupos en los que piensas coinciden con los que pienso yo).

"Por qué creéis lo que os dicen. El Rock no ha muerto. Sólo está corrompido..."

Starbreaker


 

Septiembre 2005

“Cultura para microondas”

Reconozco que esa frase, ni ninguna otra, es mía aunque tampoco recuerdo de quien ni de donde la tomé prestada. De todas maneras creo que, desgraciadamente, expresa con claridad el tipo de cultura que tenemos y que queremos hoy en día. Libros que se escriben pensando en la futura película y películas que se hacen pensando en un futuro videojuego. Cultura de usar y tirar, vacía y simple para mentes acomodadas, oxidadas. La ley del mínimo esfuerzo y el máximo rendimiento, económico, claro. Nadie es mejor o peor persona por leer a Saramago o Dan Brown, desde luego, allá cada cual con sus inquietudes, no somos nosotros la inquisición cultural, ni somos ni pretendemos ser adalides de nada, pero es curioso como el Quijote y el Código Da Vinci compiten en el ranking de ventas ¿Por qué nadie hace nunca un ranking de lecturas? Ahí ganaba uno por goleada, “Sad But True” que dirían los de San Francisco, que sea lo que Dios quiera.

Siempre he dicho que el Rock no es arte, se queda un peldaño por debajo –en algunos casos ni siquiera está en la escalera- dejémoslo en artesanía o, si se quiere, en arte popular, pero nunca se me ocurriría comparar a Beethoven con Angus Young o Ritchie Blackmore, son dos ligas diferentes. Además en el Rock, el papel crematístico tiene un rol importante, no sólo hablamos de grupos o solistas sino también de empresas, de lentejas en la mesa a la hora de comer para mucha gente y eso, nos guste o no, limita la parte creativa y favorece la parte comercial haciendo que el producto final pierda interés. De esto sabe mucho, y muy bien, Sharon “dollar” Osbourne, creadora, entre otras cosas, de la “tortilla Maiden”-capaz sería de patentar la receta para luego venderla, cuidado-. Es triste ver hoy en día a Ozzy, el “Principe de las Tinieblas”, el “Madman”, más acabado que Ángel Cristo siendo un pelele en las manos de su mujer. Iron Maiden, artesanos de primera y profesionales como pocos, lo han padecido en sus carnes en el reciente Ozzfest, también aquí decimos eso de “triste pero cierto” aunque vendría mucho mejor un ”hay que joderse”.

Septiembre se presenta bien cargadito: novedades en los propios Maiden, -¿¡otro directo más!?- pues sí, quien no lo quiera que no lo compre pero que no se queje. Mis amados Rolling vuelven después de ocho años, mi más amado todavía Neil Young vuelve también con otra obra maestra, Medina Azahara, Opeth... Todos ellos tendrán su rinconcito en esta página, como también lo tendrán muchos otros grupos desconocidos aún que intentan sacar la cabeza en la jungla como Scent Of Flesh o Ataraxia y grupos que empiezan y a los que con gusto les dedicamos también nuestro tiempo, faltaría más. Claro que también hablaremos, como siempre hemos hecho, de grupos tristemente olvidados como Foghat, Blue Oyster Cult o Uriah Heep, quizás la industria y el público en general se hayan olvidado de ellos pero nosotros no. Esperamos también contarte lo que pasa en el Azkena, a ver si no se emborracha nuestro corresponsal, y esperamos también no tener que contarte lo que pasó en el F.I.B. el festival alternativo (¿alternativo a qué?) de música independiente (¿independiente de quién?) más importante de Europa.

Sea lo que sea lo que salga al final, esperamos que os guste. Por cierto, se ha muerto Piggy, guitarrista de Voivod, un músico como la copa de un pino, honesto como pocos pero que hoy no le interesa a casi nadie, una pena. Descanse en Paz.

Pears


 

Octubre 2005

“Pagar por tocar”

En estos días parece obligado hablar de Fernando Alonso y su hazaña al ganar el mundial de Fórmula 1. Pero como esto es una web estrictamente musical, me voy a quedar únicamente con las declaraciones que Alonso hizo en la rueda de prensa, y que tanta polvareda han levantado. En ellas, y aprovechando la atención que generaba su presencia en esos momentos, se quejaba abiertamente de la falta de apoyo que tuvo en sus comienzos.

Esto es perfectamente exportable a otros ámbitos de la vida, corregido y aumentado en el caso del Rock. Los grupos que empiezan, salvo contadas excepciones, cargan sobre sus riñones todo el peso de la promoción, gestión de conciertos, grabaciones y todo los pasos necesarios para darse a conocer. Sus bolsillos deben asumir el esfuerzo de pagar por grabarse el disco, pagar por tocar, pagar porque sus canciones se oigan en la radio o pagar por que sus discos sean reseñados en cualquiera de las publicaciones profesionales que encontrarás en los quioscos. Grupos que se auto-financian su disco y lo ofrecen a las Compañías con todo el trabajo y el esfuerzo ya hecho, incluso renunciando a los futuros royalties para que ese dinero se reinvierta en promoción, o que tienen que poner en juego su patrimonio personal para darse el gusto de tocar en directo aún perdiendo dinero.

¿Tan mal está el panorama como nos lo hacen ver? La industria del disco sigue echando balones fuera, quejándose de la piratería como principal causante de la crisis, y la música en vivo, algo que siempre se salvaba de la quema, obliga a la mayoría de los grupos a considerar un sueño inalcanzable poder vivir en algún momento de su pasión, esa que les roba tantas horas de sueño, de estar con la familia o de hacer cualquier otra actividad de ocio, para generarles deudas, estrés y dolores de cabeza. Viendo la cantidad de discos que salen al mercado cada mes y la cantidad de conciertos ofrecidos en cada rincón de nuestro país, esta crisis tiene un curioso modo de comportarse ¿alguien se está forrando a costa de esto? ¿Quién puede ser el destinatario del dinero que gastamos en cada concierto, tanto en entradas como en copas mientras esperamos o disfrutamos del grupo? Si descartamos a los grupos, que en la mayoría de los casos se conforman con cubrir gastos, nos quedan los promotores, dueños de las salas y empresas de alquiler de equipo. Ni quiero ni voy a entrar en buscar el destinatario del dinero, cada uno lleva su negocio como mejor sabe y más rentabilidad le saca, pero si no cuidamos la “cantera” de grupos, tendremos un grave problema a largo plazo, si no lo tenemos ya.

Aprovecho la ocasión que me brinda este editorial para dar la bienvenida a The Sentinel a un nuevo compañero, habitual de nuestro Foro de Debate y que ha aceptado formar parte de nuestro equipo. No sabe donde se ha metido. Por lo pronto, ya le hemos Crucificado.

Shan Tee


 

Noviembre 2005

“Clima musical”

El clima se está rebelando y azota con toda su mala leche nuestros hogares, la Tierra, cual vaca molesta con las impertinentes moscas de su lomo, se sacude con el rabo para librarse de tal asedio, aunque solo sea por unos segundos, flagelarse le da calidad de vida.

Y el mundo de la música, al contrario, continúa más o menos igual que ayer. En constante eclipse anular, dejando ver solo un poco de brillo en la oscuridad. Eso sí, ese poco brillo, al menos brilla con intensidad. Nos podemos tostar los ojos si miramos directamente al “Big Bang” de los Rollings, que están arrasando allá a donde van, aunque por el precio de las entradas lo que se tostarán serán nuestros forros, los de los bolsillos. Y es que la vida está muy cara y el que quiere calidad, del tipo que sea, debe hacer una selección, una criba dura y pesada pero necesaria para nuestra economía. Lamentablemente en la criba lo que más resiste siguen siendo los clásicos, las reuniones de clásicos, los proyectos entre clásicos, clásicos en solitario, etc. Cabe decir que con clásicos nos referimos a bandas o lideres de las mismas que ya han tocado techo, que ya han sido grandes, que tienen un puesto en la enciclopedia Larousse del rock. Sí es verdad que muchas despuntan, pero es que hay mucha morralla, mucha formula mágica que nos tragamos sin pestañear. Pronto acechará el huracán The Darkness nuestras tiendas amigas, vendiéndonos en lugar de la fuerza, el ojo del huracán incapaz de levantar un pétalo de margarita del suelo. No solo lo artificial está en auge en el mundo de la moda sino que en la música también está bien presente. Te prometen que después de la operación lucirás una hermosa nariz y cuando sales del quirófano pareces un personaje de tebeo manga. Así nos la quieren dar por ejemplo con sangre de noble cuando lo que circula por las venas es leche de chufa ¿Sangre Azul de vuelta? tururú.

Desde aquí seguiremos un mes más, poniendo nuestro pequeño granito de arena para dar a conocer a los menos conocidos, contaros lo que nos parecen los ya consagrados, contaros con pelos y señales los eventos a los que acudamos, incluido lo que comamos por supuesto, y se hará, como siempre, bien o mal, desde la honestidad.

Mientras, tendremos a medio país pendiente de un rompimiento, nada menos que el de las aguas de nuestra princesa, otro retoño que no trae pan bajo el ala, bastará con su apellido. Y el brote de gripe aviar (del pollo, vamos) acosándonos y alarmándonos, como si no tuviéramos ya suficiente con la gripe normal de toda la vida, la del Frenadol y la vacuna en el ambulatorio de turno ¿Habrá vacunas contra la…?

Buena música y salud para todos.

Didac Bello "Crucificado"


 

Diciembre 2005

“Otro año más... seguimos vivos”

Me levanto temprano, preparo el desayuno y mientras me tomo una parte de él pongo la televisión para ver las noticias de la mañana. Mujeres maltratadas o asesinadas por parte de su pareja, fenómenos meteorológicos que devastan zonas del planeta, asesinatos por robos, guerras, atentados... noticias de ¿deportes?, casi siempre del Real Madrid y del Barcelona, los demás equipos apenas existen y otros deportes pasan de puntillas… como decía “Julius Churches”… “La vida sigue igual”. Pero llegamos a final de año, nos hacemos promesas para el próximo (que la mayoría de veces caen en saco roto), deseamos que el Mundo vaya a mejor… juas, lo dudo, porque hay muchos “Mensajeros de la destrucción”, como decían los clásicos Barón Rojo. ¿Pesimista...? ¿o mejor decir realista? Vamos a meternos en temas musicales, porque si seguimos analizando lo que sucede en el viejo planeta Tierra nos vamos a poner a llorar.

Últimamente en los círculos heavymetaleros no se para de hablar de Gigatrón. Como es habitual, que hablen de uno, aunque sea mal, beneficia. No sé por qué un sector ve con tan malos ojos a este grupo. Incluso hay gente que en su día le hizo gracia el primer disco, pero ya con el reciente deciden darles la espalda y ponerlos a parir porque se ha corrido la noticia de que “¡¡¡¡¡¡Se ríííííeeeeen del Heavy Metal y de los heavies!!!!!!”. Pienso que no es así, que no hay que tomarse las cosas tan a la tremenda y debemos afrontar la vida con una sonrisa y si es reírnos de nosotros mismos mucho mejor, porque tal y como va el mundo… mejor vivirlo a tope (pero sin excesos) y echarse unas carcajadas. Y es que muchos son muy cabezas cuadradas y parece gustarle vivir en su ghetto o en una especie de secta. 

Ya se han anunciado bandas para algunos próximos festivales del año que entra en nuestra Piel de Toro. El “Atarfe Vega Rock”, en marzo, parece que vuelve a apostar por la diversidad y por grupos consagrados y no tanto. Por ahora, los que más me atraen son los thrashers Testament (con formación clásica), Danny Lilker y sus Nuclear Assault, y los heavy/power metaleros de San Francisco Vicious Rumors, con la incorporación a sus filas del veterano vocalista James Rivera (Killing Machine, Distant Thunder, Helstar, ex-Seven Witches, Flotsam and Jetsam Destiny´s End) y el guitarrista Brad Gillis (Night Ranger, ex–Ozzy Osbourne), además de Twisted Sister (¡vaya gira más larga de despedida que llevan haciendo los joíos!), Gamma Ray, Behemoth, Ten… ; por otra parte “Leyendas del Rock”, en agosto, intenta renacer el espíritu del histórico MazaRock, y ya se han anunciado la participación de los grandes Barón Rojo, Zarpa (¡van a dejar a muchos que aún no los conocen, o no los han visto en directo, boquiabiertos, seguro!), Ñu, Obús, Silver Fist, la vuelta de Coz... Está bien que se vaya tomando la costumbre, como en Europa, de informar del cartel con antelación. Eso sí, una vez más, pedimos que por favor se organicen decentemente, que la gente que acuden son seres humanos y se merecen un trato digno en todos los aspectos, además de que las condiciones de los escenarios y del sonido sean idóneas. Por pedir... Además, resaltar las próximas giras que se nos avecinan de Obituary, King Diamond, Monster Magnet, The Rolling Stones… 

Si se me permite, y aunque no se me permita me da igual, jejeje… no quiero dejar de hacer mención al enlace matrimonial de nuestro antiguo compañero, y ante todo amigo, J. Alfonso Puerta, del cual se echan de menos sus escritos. El pasado sábado 19 de noviembre se nos casó con Raquel, tras siete años de noviazgo. Shan Tee y servidor estuvimos por Alicante, viendo a los amigos y disfrutando de la boda, tanto en la ceremonia (bueno, en la Iglesia... mmm...) como en la celebración, compartiendo mesa con Javibackyard, Carol y Pablillo; los antiguos compañeros y amigos: Bubba; Aguskill y Silvia; Santaje; y Carlos. La barra libre fue apoteósica, mezclando temas de Pop con temas hard rockeros como “Entre dos tierras” (Héroes del Silencio), “Sun king” (The Cult), “I was made for lovin´ you” (Kiss), “Spoonman” (Soundgarden)… y final de fiesta de órdago e histórico, con más de uno adueñándose de la pista cual poseso, con “Epic” (Faith No More), “Looks that kill” (Mötley Crüe), “Resurrection” (Halford), y atronando “Food for the gods” (In Flames), de remate “With or without you” (U2), para relajarse. Les deseamos a Alfonso y Raquel todo lo mejor para su nueva etapa. ¡Vivan las bodas heavies!, ¿para cuándo la próxima? 

Seguiremos dando caña desde este modesto webzine otro año más, aunque nuestro trabajo y horas por amor al arte nos cuesta, y a veces no se ve medianamente recompensado.

¡¡¡¡¡Feliz año 2006 en el mundo particular de cada uno/a!!!!! 

“El Rock es tu guerra, vive en ti. El Rock te da su fuerza, te hace sentir…” (“El Rock es tu guerra” - Pánzer)

Starbreaker


 

Enero 2004

“Haciendo balance

Otro añito p’al cuerpo. 2004, quién lo iba a decir... Y los coches no vuelan, no nos alimentamos a base de pastillas y no hay una colonia de mineros en la Luna. Y el Rock tampoco ha muerto, mira tú por donde. Está claro que todas las previsiones de los “visionarios” se han ido al carajo.

Cada año que termina nos brinda una ocasión perfecta para hacer balance, intentar resumir el año y ver en qué cosas hemos acertado y en qué nos hemos equivocado. En el caso concreto de The Sentinel, este 2003 que se acaba de ir ha sido un año de asentamiento, de estabilidad. Desde la humildad pensamos que hemos ocupado nuestro sitio entre las publicaciones virtuales en España, con una oferta de la que estamos realmente orgullosos. Más de 350 discos reseñados y una cantidad ingente de conciertos, con una opinión expresada con mayor o menor acierto, según los casos, pero siempre desde la independencia. Podemos decir bien alto que no debemos nada a nadie, que nuestro teclado es libre y escribimos lo que pensamos.

Para nosotros todos los grupos merecen atención, como muestra la extensa sección de Maquetas, que da una oportunidad de darse a conocer a tantos grupos noveles. Nos sentimos especialmente orgullosos de ofreceros unas completas y actualizadas Noticias y una extensa Agenda puesta al día que ya es una referencia para gran número de personas. Otro éxito, sin duda, es haberos ofrecido unas extensas entrevistas / reportajes con tres de los máximos exponentes del Rock español de la Historia: Asfalto, Barón Rojo y Obús, en las cuales hemos pretendido conscientemente alejarnos de las entrevistas al uso y profundizar al máximo en la extensa historia que atesoran cada una de estas bandas.

Pero, sin dudarlo ni un momento, lo que más nos satisface es la respuesta que recibimos de vosotros, que estáis al otro lado del monitor. Las mareantes cifras de visitas, los correos de aliento que recibimos, los mensajes de apoyo en el Libro de Visitas y, cómo no, el cercano trato con los habituales participantes de nuestro Foro, muchos de los cuales son ya amigos que han demostrado su fidelidad en los tiempos difíciles, nos cargan las pilas para seguir adelante.

Tenemos mucho que mejorar aún, y contamos contigo para ello. Esperamos tus opiniones y sugerencias para ayudar a superarnos y el próximo año por estas fechas poder hacer un balance aún más positivo.

…tempt not the blade, all fear The Sentinel

Muchas gracias a todos

Shan Tee


 

Febrero 2004

Mi amiga la música

Permitidme una editorial algo personal, pero en la que estoy seguro que muchos de vosotros puede que os identifiquéis conmigo; yo tengo claro que la música une y hace amigos; recuerdo cuando me dejaron mi primera cinta Heavy, era la novedad entre el grupito de amigos y todos nos fuimos a investigar más sobre este tipo de música; éramos cinco críos -bueno, casi adolescentes- a los que les gustaba esta música; es cierto que la vida da muchas vueltas y vas perdiendo el contacto; y la mayoría de los que empecé a escuchar Heavy, Rock -o como quiera que se llame- ahora escuchan otros tipos de música, pero también es cierto que vas ganando amistades por otros lados; te vas metiendo más de lleno en este mundo y la pasión por la música te va cerrando, pero a la vez abriendo otros caminos.

La vida es un ir y venir de gente, pero casualmente, con los que más me he juntado han sido con los que les gusta la misma música que a mí -recuerdo esos años de instituto en los que solía haber un tío de esos que lleva camisetas negras de monstruitos por clase y por inercia te ibas a hablar con él- y acabas siendo amigo por algo tan simple como una camiseta, un disco o un grupo; ¡ojo! no me malinterpretéis, eso de “If you are not into Metal you are not my friend” que predicaban los Manowar no va conmigo, de hecho ni en mi época de máxima cerradez, que la hubo, -y afortunadamente hablo en pasado- fue así; pero es evidente que no podía hablar de algo que me apasiona con alguien al que simplemente no le gustaba.

Evidentemente tengo grandísimos amigos a los que no les gusta la música que escucho; pero también tengo claro que por culpa de la música he conocido y conozco a gente maravillosa.

“Pero hay algo que los une, los distingue la pasión del heavy rock, es su fuerza, su razón de vivir.”

Agustín Galiana “Aguskill”


 

Marzo 2004

La Noche de los Cristales Rotos

Los seres vivos nacen, crecen... y algunos se reproducen y se casan o al revés. El caso es que el cura, juez, capitán de barco o concejal de turno no reparan en la cantidad de pelo que se lleve incorporado, como tampoco se fija si la religión del black metal permite ir con chaqueta y corbata. No viene mucho a cuento, pero es un dato curioso a tener en cuenta (o no, a según).

Una vez asumido el adefesio que supone aparecer peinado, afeitado y oliendo a colonia, hay quien aprovecha la coyuntura para ver si encuentra novia decente, pero ná, ni por esas. Con lo cual, lo mejor que se puede hacer ya que estás vestido para la ocasión (dressed to kill) es acercarte a observar como el padre de ella no pierde una hija, sino que gana un jebi y un cuarto de baño, que no es moco de pavo.

Mil y pico kilómetros, otros tantos buscando el sitio (al loro con las señales DESPUÉS de los cruces)... todo mereció la pena por la buena compañía, buenos garitos con buena música, buen sitio para cenar, buena cena, buena juerga... todo bueno. Tan bueno como la banda sonora de la velada, ahí estaban AC/DC, Barón Rojo, Thin Lizzy, Leño, y por supuesto Xandro y su Punto (los más grandes, up to the limit) con ese peazo “Cómprate un perro” que quita er sentío. Por cierto, a ver si lo escuchamos ya que va siendo hora.

En fin, que el equipo completo de The Sentinel menos uno (obviamente) se complace en anunciar el pasado -a tono con las señales de tráfico- enlace matrimonial de D. Javibackyard y Dª Carol-ina así como desearles que sean felices, que coman perdices estofadas con salsa de almendras y patatas panaderas (me sé un sitio que están de muerte!) y que llenen de jebis la parte de Alicante, si es que la hipoteca lo permite.

Para las cotillas que quieran saber más del evento, y a modo de enhorabuena a los premiados, se ofrece amplio reportaje en la sección correspondiente (“enlaces”, por supuesto).

Salud y un abrazo a los dos (a repartir).

Para The Sentinel, desde los abismos insondables, Alvar de Flack (sin reconvertir).


 

Abril 2004

Goodbye to romance

Seré escueto, no por aquello de que actualmente no quede tiempo ni para pararse a pensar en lo que uno está haciendo, leyendo, oyendo y/o hablando y todo intento de profundizar sea en vano, sino porque he descartado la idea de abordar esta editorial desde la óptica nostálgica que propicia otro aniversario de la página, el tercero en concreto. Por tanto, cambiaré el discurso existencial al que empujan con pesimista insistencia estos días aciagos por otro de sincero agradecimiento.

Que vamos quemando etapas de nuestra vida para no perder el hábito (siempre sano) de ganarle el pulso al automatismo y reiniciarnos por completo no es ningún misterio de la naturaleza. Algunas de estas etapas comienzan de una manera abrupta, en medio de un vuelo transoceánico y con música de Bruce Dickinson, otras perfiladas dentro de un plan perfecto, con la nieve londinense de fondo cayendo al son del amor perdido de Trembling Blue Stars, y las hay que conllevan cambios drásticos, de camino al hospital en una tarde de primavera con Aerosmith en el equipo del coche.

Al hilo de lo que decía arriba, la reinvención constante a la que nos sometemos responde a una necesidad de enfrentarnos a nuevos retos que nos procuren un futuro por el que ilusionarnos. Ese mismo futuro, ni siquiera planteable en un principio, es ahora una realidad en lo referente a la página, lejos ya de ser el proyecto desordenado de cuatro amigos que pretendían plasmar en Internet las experiencias pasadas en diferentes fanzines. Hay personas involucradas, dedicadas y cuya intención de mejorar y hacer crecer esto que bautizamos como The Sentinel se hace visible a diario. Es una cuestión personal (y pasional) de cada uno, pero también transferible como establecimos en su día, lo que garantiza esta continuidad que ha habido hasta ahora.

Este adiós deja atrás satisfacción, alegría y una sonrisa que esconde muy buenos recuerdos, de modo que ahora permítanme dar carpetazo a esta etapa y, en lo relativo a la misma, despedirme con un fuerte abrazo de mis compañeros, de aquellos que he tenido el placer de conocer en persona a raíz de este espacio y de los anónimos que han entrado alguna vez a leer lo publicado aquí. Muchísimas gracias por tantos momentos especiales.

...and so we lay, we lay in the same grave, our chemical wedding day.

J. A. Puerta


 

Mayo 2004

“¿Está de moda el Rock?

Viendo últimamente las listas de ventas que pululan por esas televisiones y radios de dios, me viene a la mente la pregunta ¿Esta de moda el Rock?. Cierto es que el caso que nos han hecho en los últimos tiempos en determinados sectores de la prensa audiovisual ha sido netamente nulo, últimamente parece ser que el viento esta sonando en otro sentido.

Enciendes la cadena de moda y te chocas de frente con The Darkness –que sí, que son frescos, suenan bien y tienen buenos temas-, The Rasmus, The Datsuns, Jet, Incubus o mismamente los más cercanos a nosotros, los madrileños Sôber, los cuales te los encuentras hasta en la sopa –genial disco, bravo por ellos!!!-. O por otro lado, te encuentras de sopetón con que una de las películas mas vista en los últimos tiempos se llama “Escuela de Rock”.

Muchos son de los que piensan que lo peor que puede suceder para un estilo tan amplio y con tanta diversidad musical como es el Rock es que llegue a estos niveles de “popularidad”. Por otro lado están los que critican todo lo andante que se cruza entre las cuatro esquinas de la Televisión (ejemplos como Mägo de Oz o Sôber están al orden del día).

Tenemos que valorar en su justa medida que nuestros sonidos queridos sean aceptados por un nivel más alto de gente, eso si y por supuesto valorar en su punto lo que nos quieren meter entre ceja y ceja. Luego claro, está que cada cual que sepa elegir el mejor plato a su gusto.

Javier Sánchez (Javibackyard)


 

Junio 2004

RocknRock y Matarile, sirviendo otra chapuza más

Nada, que no hay manera de que un festival que abarque sólo estilos dentro del Metal se consolide en España con éxito año tras año, siguiendo la pauta de los grandes eventos europeos. Unas veces por intereses y otras por meter la pata, no hay manera de contar con un festival decente, el caso es que no podemos compararnos con algunos vecinos nuestros de la CEE.

Se dejó de hacer el “MazaRock” de principios / mediados de los ´80, del “Monsters of Rock” del ´88 (en tres puntos distintos de la geografía), se pasó al “Monsters of Rock del ´91”, sólo en Barcelona, “Monsters of Rock del ´92”... luego cuando parecía que iba a consolidarse el “Rock Machina” en un buen marco (dos ediciones, 2000 y 2001), sale la competencia del “Metal Manía” el año pasado, tres días y con rotundo éxito en cuanto a asistencia de público (las infraestructuras de acampada y demás fue otro cantar, como si los señores de RocknRock y Matarile no tuvieran ya experiencia, ¡lamentable!). En el lado positivo están el Lorca Rock y Piorno Rock (este año Atarfe Rock), que se consolidan y mejoran año a año en cuanto al cartel. Hacer hincapié que en todos los festivales mencionados anteriormente, siempre ha habido presencia de bandas españolas (en mayor o menor grado, a excepción de la fecha del ´92).

Se anuncia la edición de este año del “Metal Manía”, serán tres días (25, 26 y 27 de junio), bastante gente empieza a quejarse de que cae en época de exámenes (muchos seguidores del Metal están en la edad de estudiar, aunque no todos, claro). Se empiezan a anunciar grupos con cuentagotas en los “grandes Medios del Metal” (seguidos e idolatrados por muchos/as)... pasa el tiempo y pocas bandas hay confirmadas (cuando en la mayoría de festivales europeos se tienen ya cerrados, o casi, sus carteles)... tampoco se confirma el sitio de celebración (surgen rumores, que si se volverá a hacer en Villarrobledo (Albacete), que si en el circuito de motociclismo de Cheste (Valencia), hasta llego a leer que en Pamplona). ¡Qué mal huele esto!... peor huele cuando una de las máximas atracciones, junto a Judas Priest, Twisted Sister, se anuncia y a los pocos días se confirma que no tocarán en el festival. Se aproxima la fecha y ni más bandas confirmadas, ni sitio de ubicación del evento... ¡esto ya empieza a apestar!.

Y llegamos al tan “exitoso” día 11 de mayo (¡a tan sólo 45 días del evento!), donde los organizadores y promotores anuncian que el festival será de un solo día (viernes 25 de junio), en la Plaza de Toros de Valencia (¡toma ya!) y el cartel respecto a lo que se llevaba anunciado, recortado, ¿dónde quedaron Queensrÿche, Anthrax, Gamma Ray, Rage, Children of Bodom?, nada, no se dice nada de esos grupos. Utilizan como absurda excusa que no han encontrado lugar adecuado para la ubicación del festival. ¡Hay que reír!, vamos, ¿que en toda España no hay ni un solo lugar donde se pueda celebrar un festival de tres días, debidamente acondicionado y organizado? Señores de la organización, no son unos recién llegados en cuestión de organizar festivales, ¿qué ha pasado en verdad?, ¿les han cerrado más de una puerta y viéndole las orejas al lobo han optado por lo más sencillo? Lo mismo si no hubiesen firmado a Judas Priest (“¡viva el negocio de lo auténtico!”), hasta hubiesen suspendido su festival.

Bueno, también hay que verlo desde el punto de vista positivo, la gente no tendrá que sufrir las condiciones lamentables de la zona de acampada de Villarrobledo (que al parecer, los mismos que organizan el Viña Rock, este año no han progresado mucho). Y el cartel en absoluto es malo, pero ¿cuántas veces esas bandas han tocado por nuestro país?, ¿por qué no traer algunas formaciones de las que se acercan poco o nada por aquí?, ¿dónde está el apoyo a algún/os grupo/s de los nuestros?. Hay que ser “listos” para que Hill, Travis y compañía (¡ellos también existen!), en su gira de regreso con Halford, toquen dos días seguidos en lugares tan próximos en la geografía estatal. Cada uno que haga lo que quiera, muchos/as de los que se han quejado de la gran chapuza de este año, al final acudirán a Valencia. El que suscribe, prefiere ir a conciertos de grupos que no ha tenido ocasión de ver, o reservarse para otros menesteres. Así que a Judas Priest (¡viva el dinero!) se intentará verlos en la gira de su próximo disco. Quizás alguno de nuestros compañeros cubra el evento, sin ayuda de ningún tipo. Esperemos que los grupos lo den todo en escena, pero no le vendría mal a los organizadores descalabrarse un poco económicamente y que se dieran cuenta de una maldita vez que los seguidores del Rock y Metal no son tontos.

Eso sí, en los “grandes Medios del Rock” lo más seguro que no se oirá ni leerá nada en contra de la gran cagada, y los seguidores de estos medios, a pesar de quejarse, seguirán tan felices con sus “líderes”. ¡A la rica vaselina!

Señores de RocknRock y Materile, ¡basta ya de jugar a Pepe Gotera y Otilio, basta ya de jugar a Manolo y Benito...BASTA YA DE CHAPUZAS!

Ya lo decía un histórico y genial trío madrileño: “El Rocanroll es un arte, qué desilusión!”

Starbreaker


 

Julio 2004

“Va por ustedes”

20 años no son nada, o eso decía el famoso tango argentino. 20 veranos han pasado desde que, con las mismas calores que ahora y con mucho menos dinero, me compré mi primer disco en Galerías Preciados. 20 años no son nada, o son demasiados. Depende lo que te toque. A mí no me parecen ni muchos ni pocos, sino todo lo contrario. 20 años donde por estas orejitas que Dios me ha dado, han pasado muchísimos grupos, muchísimas propuestas musicales y muchos discos pero que de todo ello, me quedo, sin dudarlo ni un minuto, con los de la foto. ¿A que no sabes quienes son? Sirva esa foto y estas letras para rendir homenaje a todas aquellas bandas que no llegaron a salir de ese, llamémosle “Circuito Underground". Gente que se dejó el sudor, las lágrimas y también, por qué no, sus ahorros y sus ilusiones en el local de ensayo. Una vez alguien dijo que el mejor pintor del mundo nunca pintó un cuadro. Seguro que la mejor banda de la historia nunca grabó un disco. Va por ustedes.

La primavera la sangre altera y el verano debe de cocer a base de bien las pocas neuronas que nos quedan, porque sino no se explica la reacción de algunos cabestros ante las críticas desfavorables de los conciertos que Judas Priest han dado por esta España caliente y calenturienta. Defensores de la Fe, Talibanes del Metal... ¿acaso esperaban que Halford cantase bien o que se produjese una resurrección del Metal? Manadas de groupies histéricas con muñequeras de pinchos. Sigue habiendo demasiado garrulo y así les va a algunos, aunque hay quien vive de eso y lo alimenta y lo fomenta. Va también otra por ustedes.

Y seguimos para Bingo. Parece ser que el Metalmanía al final tuvo un final feliz, aunque fuera con el ridículo apellido de “Session". Quizás así aprendan que quien mucho abarca poco aprieta. Ahora tienen 365 días para preparar el del año que viene. Que no se quejen que no les hemos avisado con tiempo. Del resto de festivales decir que nuestro amado Z parece que esta más fuera que dentro, y es una pena porque me parecía, con mucho, el mejor festival de la península, por cartel y, sobretodo, por el cojonudo ambiente a rockerío pata negra que se respiraba por allí. Si al final las cabezas pensantes deciden tirar “p’alante", The Sentinel estará allí, en primera fila y sin camisa. Por ahora parece ser que el Azkena es el que mejor ha hecho los deberes. Con un gran cartel ya confirmado (Velvet Revolver incluido) se confirman como el gran evento del verano. A ver si el Lorca termina de definirse como la gran apuesta por el Hard Rock de corte melódico y el Crossroad Festival de Gijón, gran apuesta la de este año con Stray Cats y Buddy Guy, termina por afianzarse y se convierte en una visita obligada. Tampoco vamos a olvidarnos que Bob Dylan estará dándose un garbeo por estos pagos este mes de julio. Buen veranito. ¿Brindamos?. Va por ustedes.

Para los postres vamos a dejar un último brindis. Un brindis también por los que sí han triunfado, por los que sacan discos y encima son capaces de venderlos (aunque sean poquitos). Cojonuda la cosecha de estos últimos meses. Al final van a devolverme la fe y no, no hablo de Judas Priest. Hablo de bandas como Diamond Dogs, Orphaned Land, Drive-by Truckers o el genio de Lucassen que en breve se pasarán por estas páginas digitales a alegrarnos el infierno que tenemos por verano con auténticas maravillas sonoras. ¿He dicho ya que hace mucho calor? Vale, pues brindemos por ello.

Pears


 

Agosto 2004

“Too old to Rock and Roll, too young to die”

Mes de agosto, media España de vacaciones y la otra media como si lo estuviera (o estuviese). Una época ideal para cambiar el ritmo, olvidar el trepidante ritmo laboral (que me perdonen los asiduos al INEM) y ocupar las neuronas en divagar sobre otros menesteres.

A mi me ha dado por repasar mis viejas carpetas del Instituto, forradas con fotos de mis ídolos de entonces, mediados los ’80. Fotos algo descoloridas de un montón de grupos que hicieron más llevaderas las clases de Física. Y resulta que todos esos grupos están vivos hoy en día, se mantienen o se han reunido tras unos años dedicándose a otros menesteres. Y no sólo están vivos, sino que son los que llenan estadios y arrasan audiencias. Por un lado me llena de alegría, pero por otro me preocupa.

Siempre ha habido retornos de bandas más o menos grandes, pero la invasión actual no nos la esperábamos ni los más viejos del lugar. Y vienen a lo grande, nada de conciertillos en clubs para nostálgicos... Deep Purple, Status Quo, Scorpions, Twisted Sister, UFO… Y en España este fenómeno se está dando con una fuerza inusitada: Todo el mundo pendiente del disco de Sherpa y con un debate nacional sobre la conveniencia o no de una reunión de Barón Rojo. Y el debate también está entre los partidarios de la creatividad de Julio Castejón y sus Trípodes o de la opción de recrearse en el pasado que han tomado Lele Laína y José Luis Jiménez. Y mientras, Obús se mete en una extensa gira que recorrerá España entera y buena parte de Sudamérica, como en sus mejores tiempos.

¿Qué pasará cuando estos incombustibles dejen de serlo? Un artista no deja de serlo con la edad, por mucho que el Rock se haya asociado siempre a la juventud. Hace tiempo que tenemos asumido que la barrera de los 40 años se puede franquear rockeando sin parar. Y tenemos múltiples ejemplos de que los 50 años tampoco son un obstáculo para seguir en la brecha. El tiempo sigue pasando para todos, pero las luces de alarma deben encenderse cuando depositamos nuestras esperanzas en músicos que van camino de los 60. ¿Hasta cuando aguantarán? ¿Estamos ante una generación excepcional que no puede repetirse? ¿Por qué los grupos y músicos más jóvenes no son capaces de desbancarles?

Hay una idea errónea en parte del rockerío sobre si los grupos antiguos deberían apartarse para dejar paso ¿Dónde se ha visto eso? ¿acaso Deep Purple o Black Sabbath pensaron en dejar paso a Iron Maiden o Saxon? No, fueron estos últimos quienes irrumpieron con la suficiente fuerza (y calidad) para hacerse un hueco.

¿Qué grupos surgidos últimamente van a coger el testigo? Más de uno apunta buenas maneras, pero por H o por B no terminan de romper. Algo pasa, y es preocupante, porque no se ve un relevo suficientemente consistente. ¿Acaso sólo pueden llenar grandes recintos los grupos que lleven una larga trayectoria? Pues no, puesto que los actuales “dinosaurios” llevan reventando pabellones desde sus inicios.

¿Estamos ante los últimos coletazos del estilo de música que tanto amamos? Espero que no. Desde aquí intentaremos seguir apoyando a grupos que empiezan, poniendo nuestro granito de arena para que estas nuevas bandas tengan al menos este pequeño rincón gratuito de Internet para darse a conocer. Ya nos lo cobraremos cuando llenen el Madison Square Garden de Nueva York.

Que paséis un feliz verano.

Shan Tee


 

Septiembre 2004

“Requiem (we will remember)”

Seguramente estas simples palabras han sido las más difíciles de escribir de toda mi vida. Recientemente un amigo murió, y como es normal muchos sentimientos y visiones pasadas acechan mi cabeza. Por un lado unos sentimientos por supuesto muy tristes y apenados por la perdida de alguien a quien tanto aprecias, pero por otro y con lo que me gustaría quedarme de él, los buenos momentos pasados así como las experiencias vividas en la vida, que es al fin y al cabo con lo que te quedas y por lo que merece la pena vivir.

Me quedo con aquella instantánea viendo a Slayer y Black Sabbath en San Sebastián (tu sueño hecho realidad, compañero), las buenas cervezas tomadas al unísono escuchando nuestras canciones y bandas favoritas. Me quedo con tu mirada seria y cortante con la que nos desafiabas a todos. Me quedo con muchas cosas, pero me arrepiento de algo de lo que no podremos volver atrás, el hecho de no haberte podido conocer interiormente más, muy a pesar de todas las vivencias vividas.

Las personas, querámoslo o no, te influencian en tu vida y Antonio en un espacio muy importante de la mía me hizo aprender y comprender muchos valores de ella. Hechos que por muy buenas letras que escribiera no se podrían explicar en un papel.

Antonio, allá donde estés, recuerda que siempre sonará esta canción en tu recuerdo:

“Do you want to take a life
Do you want to cross that line
'Cause it's a long way back from Hell
And you don't want to go with me”

(Glenn Danzig´90)

Javier Sánchez “Javibackyard”

 

Ojalá nunca hubiese tenido que escribir esto, se me hace tremendamente difícil el sentarme frente a la pantalla y escribir algo.

Aún con el corazón en un puño me gustaría recordarte como lo que fuiste, un tío que no se perdía nada si estaba a su alcance. Compartimos muy buenos momentos, recuerdo especialmente las juergas que acabábamos en el “Marea”, ¡cuando valíamos! ¡Y esa del “Borrasca”! Buah! Cada vez que veía las fotos me entraba la carcajada tonta, y digo veía porque hace muy poco buscando una foto le volví a dar un vistazo a esas, pero ya no era carcajada lo que me salió, la vista se me nubló. No puede ser, aún hoy digo que no puede ser, parece mentira que hace 2 meses estuviésemos viendo a Helloween y Judas, ¡la que liaste en Helloween! ¡Casi nos pegan! Si es que eso de “Que se vayan ya estos a casa y salga Halford!” en primeras filas no era buena idea, al menos el decirlo a grito pelao.

Tristemente tengo que bajar de la nube y volverme a golpear en la cabeza para darme cuenta que nos has dejado. Quizá nos volvamos a ver y me tengas que preparar un vodka con sprite, mientras tanto y desgraciadamente las campanas también doblarán por ti. Un fuerte abrazo Antonio.

Agustín Galiana “Aguskill”

 

Es muy difícil hablar de alguien que te ha dejado para siempre, y más si lo ha hecho de forma brusca e inesperada y se trata de un amigo íntimo, de inquietudes similares y con toda la vida por delante, pero aún lo es más guardarse este nudo dentro, y dado el caso haremos el esfuerzo.

En el momento de escribir estas palabras se me ocurren infinidad de piezas musicales con las que aderezarlas, pero por una vez en la vida quizá sea mejor el silencio de una habitación en soledad, la misma que produce algo tan carente de sentido como lo es la muerte.

Nos conocimos en el ecuador de un frío bachillerato, que pronto se volvió cálido por la confraternidad que produce algo tan simple y tan complejo a su vez como el rock, y ya no nos separamos hasta el mismo día de tu despedida. Bebimos, saltamos, reímos y gozamos hasta el último segundo de esos días, y sólo el hecho de pensar que ahora ya son sólo recuerdos me produce una sensación de agonía y de tristeza que no la deseo en nadie más.

Quiero creer que ahora mismo estás en algún bar, hablando y riendo como siempre, sólo que mejor acompañado que de costumbre con Janis, Lennon, Allman, Hendrix, Bolan, Bonham, Brian y Moon, como decía aquella copla, pero una cosa es lo que se quiere creer y otra muy distinta es lo que se cree. En cualquier caso me queda el consuelo que aprovechaste la vida hasta el final, y sólo quiero que sepas que no pasará día desde hoy sin que tu imagen y tu persona se vuelvan a recordar.

Un fuerte abrazo. Descansa en paz, cabronazo.

David Fernández “Bubba”

- En memoria de Antonio Henares Navarrete (28/06/1976 – 10/08/2004) -


 

Octubre 2004

“La vida y los contrastes (dedicated to...)”

Una de las grandezas del ser humano es la capacidad de impresionarse o sentir emociones aparentemente contradictorias. Bécquer o Stocker, La Piedad o el Ángel caído, Las Meninas o el Gernika, Megadeth o Asia… Es una visión un tanto maniquea de la realidad, pero tan cierta como la vida misma. Vida en la que se van sucediendo situaciones que dejan posos culturales que, a su vez, van haciendo montones, como si fuera un reloj de arena. Una vez que se termina el tiempo se ha acumulado tal montonera que se es incapaz de digerir. No queda más remedio, pues, que dejar el acervo a quien pueda disfrutarlo, y queda también la necesidad de mamar de esa cultura, de interiorizarla e incorporarla a la actividad diaria. Si no nos sintiéramos obligados a hacerlo, se perdería.

En este momento de calma tras el huracán de discos-tributo, parece que se dan las condiciones óptimas para el regreso de quienes dejaron a medias aquello del legado cultural-musical, y cuando el activismo de quienes somos algo menos jóvenes en aras a propagar la cultura musical anterior está dando por fin sus frutos. Tras una etapa en el limbo de los justos, parece que por fin terminarán lo que les quedaba. Ya no habrá más espectros fantasmagóricos arrastrando el logo de Europe, Twisted Sister o Stryper a modo de cadenas, y podremos seguir disfrutando del contraste de ver un recién llegado y uno que peina canas en cualquier concierto. Una vez desaparecidos, solo quedará el montón de arena de su reloj.

Una vez asumido qué cosas de esa cultura se pueden compartir con, por ejemplo, tus hijos, y cuando todo esté preparado para comprar dos entradas para Whitesnake en vez de una, empezará una tarea de lo más gratificante. Una simpleza y un gran logro a la vez. Opiniones, experiencias, sonidos... la vida en sí es puro contraste.

El mayor de todos: El mes pasado dábamos un adiós, este podemos celebrar una bienvenida. Bienvenida al mundo de los contrastes.

(Dedicated to Carmen de Flack)

Alvar de Flack


 

Noviembre 2004

“El que no llora...”

Hace no mucho tiempo, cuando estos “malditos” cacharros no estaban a disposición de la mayoría de mortales, ni teníamos acceso a Internet, los grupos que empezaban o eran undergrounds les costaba horrores darse a conocer. Al no tener los favores de los “grandes medios de Rock” ni emisoras, a no ser que fuera pagando o por enchufe, tenían que dirigir sus “campañas publicitarias” a fanzines y emisoras independientes (de eso sabemos unos cuantos que escribimos por aquí), llegando a costarle bastante dinero de sus renqueantes bolsillos, en la mayoría de los casos. El material en sí (normalmente cassettes - unos más profesionales que otros), sellos de Correos y sobres para el envío de material, fotocopias de la biografía y demás datos de interés de la banda... en fin, que si ya costaban lo suyo los instrumentos, local de ensayo... había que sumarle los gastos para darse a conocer algo.

Hoy en día las cosas han cambiado bastante, a mejor. Ya no vale escucharle a un grupo decir: “¡es que nadie nos hace caso!”, porque con la red es mucho más sencillo darse a conocer a mucha gente, no sólo de la zona o el país, si no del mundo entero. De acuerdo que no todo el mundo tiene ordenador y dispone de Internet, pero, como antaño, el boca a boca es importante. Cualquier banda hoy en día puede disponer de una página web y ofrecer su música a quien guste de escucharla, además de disponer de miles de páginas de música para “bombardear” con asiduidad a sus e-mails con noticias actuales y fechas de conciertos, luego ya depende de si la página informativa se basa mayoritariamente en grupos grandes, conocidos y que promocionan las discográficas, haciéndole el más mínimo caso a los pequeños porque no “venden”.

Nosotros, desde que The Sentinel empezó a funcionar, hemos intentado en la medida de nuestras posibilidades presentaros grupos de distintos estilos en las diversas secciones de la web, pequeños, undergrounds, freakies... (llámalos como quieras), aunque no nos gusten, pero nosotros servimos y el/la que le apetezca ya sabe donde surtirse (intentamos facilitar página web del grupo, e-mail o cualquier otro medio de contacto). No recibimos nada a cambio (bueno, logicamente, el disco o maqueta que nos envían para comentar), y ni falta que hace. Nos gusta apoyar a bandas que no es muy frecuente leer sobre ellas en otros sitios, esto tiene su desventaja, menos visitas para la página, ¿y qué importa?, de momento hacemos esto como hobby en nuestros ratos libres y nos llena de orgullo recibir e-mails de los grupos agradeciéndonos nuestra labor y eso les honra a algunas formaciones, y nos ayuda a seguir dando la lata desde aquí. Otras veces ni responden o si lo hicieron y han conseguido subir un escalón, en el complicado mundo de la música, casi ni se acuerdan de nosotros. Pero allá cada cual con sus historias, las bandas y componentes que hacen eso ya saben quienes son, aunque lógicamente aquí no vamos a dar nombres ni de los agradecidos ni de los que son incapaces de dar un simple “gracias”. Muchas veces se nota el interés de algunas formaciones en darse a conocer y otras el desinterés total que tienen, luego que no se vayan quejando de la falta de apoyo, porque hoy en día es de lo más sencillo y cuesta mucho menos dinero que antaño.

“Chico, cambia, el Rock no te dará para vivir... ” (“Chico”, Sobredosis)

Starbreaker


 

Diciembre 2004

“Vamos a contar mentiras, tralará”

Señoras y señores, déjenme mostrarles cuán apasionante es el mundo del Rock, máxime ahora que, una vez más, se vuelve a apoyar en televisión. Aunque, ¿por qué extrañarse, si como al resto de estilos jamás se le marginó? Es más, permítanme reseñar el tratamiento del susodicho, entrañable, variopinto, y es que nunca salen los mismos, ni Dover, ni Estopa... ni Miguel Ríos!

Pero qué les voy a contar yo, humilde y cobarde pecador, si a nosotros, los del Rock, nuestros ídolos desde siempre nos inculcaron entre otros valores como la fidelidad, honestidad, integridad, ídolos que como Robert Halford, Bruce Dickinson, Carlos Pina o José L. Campuzano marcaron un camino recto y divino del que contra viento y marea rara vez se apartaron, y que todos como buenos condiscípulos seguimos. Una senda, en definitiva, guiada exclusivamente por y para la música, que brota del corazón y donde no se aceptan ‘Timos’. ¡Antes muertos que sencillos!

Porque así es, damas y caballeros, a diferencia de otros ámbitos en nuestro inner circle rockero no se aceptan timos de ningún tipo, ni en Helsinki ni en La Nava de Ricomalillo, y mucho menos en el negocio, donde el que puede apoya al que debe, y no al que tiene, y entre todos se ayudan y dan cobertura.

¿Y el público? Qué decir del público... salvo contadísimas excepciones un auténtico dechado de transigencia, de gusto siempre exquisito y claro fomentador de la pluralidad y la tolerancia, donde festivales como Serie Z o Metalmania que antes fueron separatistas son ya casi uno, gracias, qué duda cabe, a la labor unificadora de sus propios organizadores e idealistas.

Pero en fin, afortunadamente nuestro gozoso y pequeño círculo es sólo un fiel reflejo de lo que acontece en el exterior, y que de forma tan transparente nos hacen ver los poderes públicos a diario. Gracias al cielo el Terrorismo hace ya siglos se esfumó, los desastres ecológicos son sólo un mal recuerdo y el maltrato al sexo débil, como el de cualquier tipo, hace aún más que se atajó. El asesinato, si es que alguien lo recuerda, ya no forma parte del noticiario, y en la caja lista ya sólo vemos educación. Qué bella Granja, qué Gran Hermano, mira lo que ha dicho de aquella fulano...

Y si todo lo antes dicho algún día corriera peligro no hay por qué preocuparse, a pesar de las malas lenguas nuestro héroe y mejor amigo Superman no ha muerto, ahora viste de blanco y ha vuelto a ser reelegido.

Lo sé, pareceré un poco cursi, pero qué le voy a hacer si estas fechas tan señaladas me tocan la fibra sensible. ¡Infelices fiestas a todos! Y recuerden, ¡la música es el peor regalo!

Bubba


 

Enero 2003

Dejamos atrás un año y entramos en otro, el año que dejamos, en mi modesta opinión, ha consolidado a The Sentinel como una de las páginas alternativas al monopolio; cien mil visitas en un año y medio es algo que nadie de nosotros podía imaginarse cuando empezamos con esta aventura, bien es cierto que no suelo fijarme en la cantidad de visitas, pero el número de cien mil es una cantidad como para empezar a tener en cuenta, por ello hay que daros las gracias a vosotros que sois los que estáis haciendo que esto crezca.

Pero aún hay más, seguimos senderos muy distintos al resto de páginas y eso se nota, hay una unión entre todos impensable en otras páginas, tan solo basta mencionar las múltiples quedadas que se han hecho a lo largo del año, sobre todo la última, donde por lo que he leído en el foro debió ser algo fantástico, no podemos olvidar las quedadas en los conciertos ni por supuesto las “quedadas eventuales”, ¿alguien se podría imaginar que podríamos llegar a conocernos? Y no tan sólo conocernos, entre muchos ha surgido una amistad que espero no se rompa nunca, ¿sabéis lo bonito que es que haya personas unidas bajo el nombre de una página?

Somos una página abierta y que creo que ha innovado muchas cosas, hay discos y conciertos comentados por vosotros, hemos hecho camisetas y ha sido posible hacer un referendum con lo mejor del año tanto en el ya lejano 2001 como en el pasado 2002; y vuelvo a repetir, evidentemente esto se ha podido hacer gracias a vuestra colaboración, esperemos que este año entrante sea mejor o como mínimo igual al 2002.

Pero no todo iban a alegrías, nuestra guerrera Clara “Kiky Black”, ha decidido formar parte de una de las grandes revistas del género, en nombre del equipo de “The Sentinel” queremos desearle toda la suerte del mundo y que le vaya bien en su nueva aventura, por supuesto también queremos agradecerle todo lo que ha hecho por “The Sentinel” (que no ha sido moco de pavo); por otra parte también os anunciamos la entrada en la página de Santi “Shan Tee”, que a estas alturas creo que sobran las presentaciones ¿no?

Por último comentaros que tenemos en mente ir ampliando poco a poco la página con nuevas secciones, las primeras secciones van a ser una de reportajes y otra de biografías, para inaugurar la de reportajes tenemos la jugosa entrevista/reportaje hecha a los míticos Asfalto, y en la sección de biografías iremos poniendo datos de interés sobre grupos y solistas, esperando que a largo plazo esta sección sea una especie de base de datos.

Tan sólo me cabe desearos un feliz año 2003. Tempt not the blade all fear the Sentinel!!!!!

Agustín Galiana “Aguskill


 

Febrero 2003

“A cuento de los llantos de guerra...”

No saber encajar una crítica es síntoma de inmadurez. Canalizar una venganza a través de propiciar un linchamiento virtual es síntoma de desequilibrio emocional, además de amputar el ejercicio del derecho Constitucional a la libertad de expresión (Artículo 20.1 apartados a) y b) ). Pero lo que de verdad queda cutre es tratar de maquillar las carencias intelectuales, incluso la falta de imaginación, introduciendo elementos de ínfimo nivel técnico, sobrado de verborrea y de nulo interés para ningún ser con alguna cosa importante que hacer en sus ratos de ocio. Cuando en un intercambio de impresiones la otra parte suelta aquello del “¡...y tú más!” está todo dicho. No hay más que hablar. Error político grave por su parte, porque todo lo que se consigue es cerrar puertas, claro que no todo el mundo tiene capacidad de salir airoso de un desencuentro. Es de necios echar carnaza a los gatos como si fueran tigres porque al final se les indigesta. A menor coeficiente intelectual, mayor pasión por lo escatológico, hay que joderse.

El gusto por la música es lo que es porque no está sujeto a reglas más que las que imponen los sentidos del individuo. Otra cosa son las normas de composición o interpretación, pero supongo que esto preocupa poco. Cuando se es personaje público hay que atenerse a las consecuencias, y cuando se intenta hacer negocio ofreciendo arte también se corre el riesgo de que esa obra no sea valorada en la medida que uno quisiera. Si se intenta hacer una cruzada cada vez que se reciba una crítica contraria es que se está en el mundo equivocado. Quizá fuera mejor que siguierais en algún lugar de los mares de estrellas, dispuestos a combatir contra vampiros... Para vosotros vuestro mundo, yo prefiero seguir atendiendo a la diversidad y sin mover los pies del suelo.

Lo sentimos por los intereses, también lo sentimos por quienes buscan autocomplacencia, por los fanáticos, por los puristas juntaletras, por los periodistas y pseudoperiodistas, por los que no quieren ver y por los que seguirán sin saber lo que escuchan. Sin embargo nos alegramos por los fabricantes de bastoncillos pa los oidos y por quienes no necesitan vender motos. La honradez se demuestra, no se vomita. La verdad no se posee, se busca permanentemente.

Ah, se me olvidaba, comparto lo dicho por mi compañero y además soy de ciencias puras.

Salud.

Alvar de Flack


 

Marzo 2003

“El rock mata, viva el rock”

El sensacionalismo que impregna a la sociedad de estos días empieza a ser preocupante. Hace pocos días nos enterábamos de la lamentable tragedia acaecida en un concierto de Great White, en el que fallecieron un importante número de personas y otro tanto resultaron gravemente heridas. Tampoco hace mucho que aparecían en las noticias nombres como Pete Townshend (The Who) o Dave Holland (Judas Priest) relacionados con casos de depravación sexual (más concretamente por asuntos de pornografía infantil y acoso sexual a menores, respectivamente).

Es indudable que noticias de ese calibre producen escándalo, pero no menos escandaloso es que hechos puntuales como los citados se generalicen por los de siempre y den una imagen tan distorsionada que vengamos a concluir que la culpa de todo la tiene el rock, precisamente cuando nuestro querido amigo si de algo es culpable es sobre todo de abrir mentes y aliviar tensiones cuando más se le necesita.

Está claro que el rock es perjudicial, sobre todo porque navega en una dirección claramente opuesta a la del resto del rebaño y de soberbias operaciones triunfales, grandes hermanos y demás bazofia. El rock daña la mente, pero no lo hace el hecho de que se superponga la mierda en la parrilla de programación de televisión, que a fin de cuentas es uno de los mayores medios de difusión cultural (empezando con Gran Marrano, para seguir con la Isla de los Mierdos.o.s y acabar con un Hotel Glamour que ya huele a podrido antes de empezar –en la temática del ‘corazón’ y su preponderancia absoluta mejor no entrar-).

El rock mata, porque irremediablemente va unido al sexo sin control, al abuso del alcohol y de las drogas (hay que joderse), pero no lo hace el apoyo de un gobierno cada vez más ‘descentrado’ a una guerra que más bien apunta a carnicería por parte del grande (y del niño con caparazón de hombre que controla el joystick). Afortunadamente la calle sigue siendo de todos (al menos de momento), y si en ciertas parcelas es fácil poner el bozal, no lo es tanto a la hora de salir al campo.

El rock es la música del diablo, seguramente porque vio tanta mierda en el mundo que decidió protestar vociferando y a guitarrazos y así convertirse en el malo de la película, para desgracia y tormento del bueno de la historia (‘the devil in disguise’, como decía el tema de Yngwie).

Decía un bonito cancionero que quizá los hombres seamos a un tiempo Abel y Caín, y que el destino no está marcado al nacer, lo cual comparto, y añadía algo así como que cada uno escoge el papel que desea en la historia, y supongo que elegir entre uno u otro personaje tiene sus consecuencias, para mal o para bien.

Por todo ello y por la marcha que nos dio, larga vida al rock and roll.

Bubba


 

Abril 2003

“No song unheard”

Con su permiso, me voy a tomar la libertad de echar la vista atrás y recordar las palabras, a veces densas, a veces necesarias, pero siempre con una intención, que bajo el nombre de un servidor han quedado impresas en este rincón de lectura. ¿Para que querrá hacer esto?, pensará alguno (y con razón). Para no desaprovechar un artículo que hubiera deseado mostrar en público en su momento. Bueno, el verbo correcto no sería desaprovechar, sino apartar, relegar injustamente, olvidar, no compartir o rechazar. Habrá quien pase unos minutos entretenidos leyendo con curiosidad, quien opine que esto es un ejercicio de egoísmo por mi parte (que lo es en cierta manera) o quien mire con ojos indiferentes algo que ni le concierne ni le llega (lógico también). Todo cabe y lo considero comprensible.

Las palabras son caprichosas y en ellas nos reconocen. Sin embargo, de éstas, al igual que las personas y los hechos, sólo retenemos en mente una cantidad minúscula que nos marcan y se quedan grabadas para siempre en nuestro registro personal de recuerdos. Supongo que durante este espacio de tiempo habré mencionado y sentenciado a decenas de bandas, discos y conciertos. Pero de todo ello no me queda más que una vaga sensación en la memoria, la cual al final se acaba aferrando al mismo relato de siempre; relato que sirve para inspirar y justificar el resto de reseñas que haya firmado.

Londres, diciembre de 2000

Después de pasar el día completo acudiendo a una clase de inglés matutina y preparando un trabajo acerca de los “low-cost carriers” con un grupo de trabajo de lo más cosmopolita (Alemania, Suecia, Nigeria y España se daban cita ni más ni menos), por fin acudía a Oxford Circus al encuentro de mi invitado, Javi Maldonado, descuidado en aquel lunes por su anfitrión.

Mi entrada llevaba en custodia la friolera de tres meses (al poco tiempo de aterrizar en Luton y comprobar el calendario de conciertos). La de Javi sencillamente no existía. Las visitas al extranjero para ver a un amigo y conocer Nottingham por puro fanatismo al Warhammer no se planifican con tanta frialdad y antelación. El evento tenía colgado el cartel de “sold-out” desde algunas semanas atrás. Finalmente, tras una intentona a la salida del metro, en el que un tipo ofrecía una reventa de ochenta libras o una burrada parecida que gentilmente rechazamos, logramos hacernos con el preciado trofeo en las mismas puertas del recinto, intercambio de mi ticket incluido para que pudiéramos estar los dos departiendo codo con codo los “Back in black”, “Highway to Hell” y demás, aunque luego nos diéramos cuenta de que, aparte de estar de pie y cantar a grito pelado, los ingleses son más civilizados que nosotros para estas cosas, con sus pros y contras correspondientes.

Cincuenta libras, que se dice pronto, y el amigo Javi Maldonado que se pilla un rebote de cuidado, y con razón después de ver lo negado que es un servidor para la negociación. Me echa en cara el no haber regateado más, y el aquí presente se encabrona hasta límites insospechados, todo fruto de una semana de bajón que mi compañero de fatigas pagó en demasía. Por suerte, el fogonazo se apagó y cambiamos de tercio. En la cola, una jovencita escocesa con ganas de matar el tiempo de espera y un inglés alcoholizado entradito en años con ganas de ligar mantienen una encendida charla acerca de los rumores que apuntaban a Slash como encargado de abrir el show de AC/DC (algo que luego desmintió la aparición de Dregen, Nicke y compañía en las tablas). Por fin entramos. Wembley Arena, pegado al mítico lugar de celebraciones futbolísticas y acontecimientos importantes, a nuestros pies. El estadio estaba en plena fase de remodelación y sí, tuve un recuerdo para Koeman. Vemos lo caro que está el merchandising y corremos a nuestros asientos: un extremo del lateral del escenario, el izquierdo, en el que no acertaba a ver ni la batería de Phil Rudd. Todavía no había mucha gente y la picardía de Javi, que es más listo y se las apaña de maravilla, se impuso a mi prudencia (suerte que no dejó el asunto en mis manos), colándonos en otras sillas con perspectiva amplia y merecedoras del precio pagado. Todo arreglado.

Después de la tormenta de vatios, la sonrisa y los ojos abiertos de par en par no se me habían borrado del rostro dos horas más tarde. Así tal cual llegamos a la residencia de estudiantes en la que me hospedaba, Furnival House, situada en Highgate, barrio residencial conocido por albergar el cementerio privado donde reposan los restos de Marx y, sobre todo, una bella y entrañable colina. Llegados a la parada de metro de Archway, intercambiamos pareceres del concierto con un australiano que nos acompañó hasta la mitad de la cuestecita de marras (por aquello de la colina y de que la residencia se encontraba en un punto elevado de la misma). Fan de la banda y curtido en mil batallas, nos confirmó lo que sospechábamos: esta noche había gozado como nunca de los Young y de un Brian Jonson envalentonado. Pasan los años y, como el buen vino, sus descargas se saborean infinitamente mejor.

Ya en la cocina del tercer piso, Richi, Bastian, Alvise y María, compañeros de una estancia imborrable, se partían de la risa cuando escuchaban mi pesada cantinela: 'this is the best show I've ever seen...', 'incredible',... No pude aguardar a apuntar sobre un papel lo que había vivido más que unos minutos, mientras Javi se disponía a soñar plácidamente. Todo se agolpaba en la cabeza con un estrépito y euforia inabarcables. Y allí quedó registrado hasta el final de mis días.

Regresando sobre mis propias palabras, llego a la conclusión de que la palabra artículo tampoco refleja el contenido de esta misiva. Convendría sustituirla por sentimiento. El mismo sentimiento que persigo a menudo y le da sentido a tantas horas, alegrías y sinsabores.

Por cierto, ¿a cuento de qué contaba yo esto? Será que por estas fechas la página debe de haber cumplido ya un par de años. Quizás tan sólo sea eso.

J. A. Puerta


 

Mayo 2003

“¡Al rico apilaje!”

Apilaje: Término utilizado por “unos elementos” de la zona levantina del país, proveniente del verbo apilar, y empleado para definir montañas y montañas de Cds, en su mayoría tostaos como churros (sin “digerir”) en las grabadoras de éstos. Esta palabreja ya es empleada por bastantes enganchaos a “intenné”.

Atrás quedaron los tiempos en que empezaba uno a interesarse por la música realmente. De crío uno se traga -o se tragaba, porque programas infantiles como los de antes hoy en día en las cadenas televisivas brillan por su ausencia, dejando su puesto a “interesantísimos” programas sobre la vida de famosos y “famosillos”, engendros en los que se busca airear la intimidad y sentimientos de las personas y demás “lindezas” para que la gente “cultive su intelecto”- las canciones infantiles, la música que ponía tu hermana/o mayor (algunos pueden agradecer a los de su misma sangre el haberles descubierto grandes cosas, en otros casos “ajo y agua” tocaba), los singles y vinilos antiguos de tus progenitores, los cánticos matutinos de la chacha, que aunque cantase horriblemente, lo hacía con gran alegría, etc., etc. (cada una/o puede echar la vista atrás y sonreír recordando la niñez y esos temas que marcan).

Bueno, que me lío, no nos vayamos tan atrás. Pues eso, que cuando uno empezaba a comprarse sus primeros cassettes, singles y vinilos era algo indescriptible. A uno le costaba decidirse en lo que emplear el mínimo dinero que tenía, pero normalmente era todo un acierto lo adquirido en la tienda de discos o en la venta por catálogo (aquel catálogo de la Discoplay -hoy venido a menos-, aquellos catálogos de grabaciones en cintas en los que te ofrecían joyas jamás vistas acá, así como grabaciones piratas en directo...). Con una inmensa alegría por la compra efectuada uno se tiraba meses y meses escuchando una y otra vez (a lo carne a la brasa, vuelta y vuelta sin parar) lo comprado. Es que se sabía uno hasta los espacios en blanco entre canción y canción J, antes de que comenzase a sonar el siguiente tema uno ya comenzaba a tararear la copla, llegando a quemar o rayar el soporte auditivo de tanto uso.

Pero las cosas cambian, se empieza a expandir más y más el mercado del disco, surgen nuevas compañías discográficas, nuevos grupos, nuevos estilos, y uno empieza a conocer gente y a intercambiarse música (bien quedando con amigos y colegas en la misma ciudad o el trueque por correo, incuso con el extranjero), sacando tiempo de donde sea para ir asimilando, pero uno más o menos lo llevaba y controlaba... Pero llega Internet, el paraíso para muchos y para otros visto como algo maligno (el ser humano pegado a una máquina sin apenas trato personal), y con ello la facilidad de poder conseguir cantidades ingentes de música a cambio de poco coste y llegando a límites enfermizos el conseguir más y más mp3’s, más discos, intentar asimilar en un corto período de tiempo material de épocas pasadas y actual. Y es que entramos en la dinámica de la sociedad de consumo, no nos contentamos con poco, cada vez queremos más y más. ¿Realmente disfrutamos de los discos que bajamos de la red y que conseguimos fácilmente? A ellos hay que sumarles los que uno compra originales (servidor últimamente compra bastantes, pero eso sí, de segunda mano o de serie media, porque las novedades la mayoría están a precios abusivos, ¿se creen que somos tontos?).

Y lo peor es si te gustan distintos estilos de música, porque abarcas más e intentas estar informado de todo lo que sale (o de la mayoría). Lo más fácil sería ser un cabeza cuadrada y echarse al oído unos pocos grupos o un estilo de música y ya está. Pero es imposible para muchas/os, ¿o es que acaso siempre comemos lo mismo? Lo bueno está en la variedad en esta vida. Así que esto de ser un aficionado a la música no sé si es un disfrute o un sin vivir. ¡Que la virgen de la teta al hombro nos pille confesaos por ser tan “endrogaos” de la música!

Cambiando de tema, en nuestras pequeñas posibilidades intentamos mejorar poco a poco la página (esperemos que por muchos años). Si la visitáis con frecuencia os habréis dado cuenta que se actualiza casi a diario (algún que otro fin de semana o puente pues no, también hay que descansar) y seguimos en nuestra labor de ir superándonos poco a poco, simplemente por gusto y por hacer un trabajo de corazón y sincero, sin competir con nadie, como dice un querido amigo y compañero de The Sentinel “miramos solo palante, y si acaso echamos un vistazo al lado será para enseñarles el culo o saludar con la manita a través de la ventanilla. El retrovisor como si no existiera”. Sirva esto para informaros del nuevo diseño de la página (aunque alguna/o quizás ya lo habréis comprobado sin haberos leído este rollete) y algún que otro retoque (puntuación de discos, reglamento del foro, etc.).

Read The Sentinel or die!!! ;)

Starbreaker


 

Junio 2003

¿Etiquetas necesarias?

Las clases/tipos de música existen desde que la música se convirtió en negocio, lo más fácil es ir a tú tienda de discos y seguramente tengan a los grupos (producto) clasificados por el tipo de música que practican (marca): Pop, Blues, Clásica, Heavy, Folk, etc., hasta aquí no hay problema, pero la manía de algunos en separar lo separado se transforma en segundas etiquetas, así que dentro del Heavy tenemos cientos de ellas creadas por mentes despejadas.

Seguramente todos nos habremos encontrado en algún catálago o revista alguna etiqueta absurda para un grupo, sobre todo si se trata de un grupo novel, ¿a quien se le ocurriría semajante invento? ¿dónde quieren llegar con ello? Y lo más desconcertante ¿en qué se basan para “inventarse” un nuevo nombre?, está claro que si un grupo empieza lo lógico es que si vendes el producto le tengas que dar marca o si haces una reseña pués más o menos tengas que definir el estilo para dar una orientación al posible comprador / lector. Tenemos la suerte o desgracia que dentro del Heavy existen infinidad de subestilos que todos conocemos. Veo totalmente absurdo y fuera de lugar que muchos catálogos se empeñen en inventarse nuevos estilos de música habiendo lo que hay; sinceramente no se (ni me interesa) como funciona el tema como instrumento de márketing, pero estoy seguro que a más de uno tanta etiqueta nos desorienta completamente; ¿venderá más o captará más la atención decir que un grupo hace un Dark Cyber Death Metal?

Está claro que hay grupos que su música es difícil de encasillar, ¿tenemos que inventarnos una etiqueta cada vez que salga un grupo con un estilo no preestablecido? Yo soy de los que piensan que con una pequeña referencia del producto que me puedo encontrar a mí al menos me sobra; la marca ya se la pondré yo (consumidor final) cuando lo escuche.

Agustín Galiana “Aguskill”


 

Septiembre 2003

“Decíamos ayer...”

Hay algunos temas que están más que sobados pero no por ello dejan de tocar las narices. Por ejemplo, el otro día contemplé con indignación como la mayoría de las cadenas de TV daban amplia cobertura de lo que acontecía en el Festival Internacional de Benicassim, que no digo yo que no lo mereciera, pero ¿y los otros?, quiero decir que los que congregan a 65.000 personas como el Metalmania no han tenido repercusión más que en la prensa especializada. A lo mejor es que no se han enterado, no me extrañaría viendo como está la prensa.

Otro asunto es el del aumento del precio de los CD-R, supuestamente para compensar la pérdida en las ventas por el efecto ‘top-manta’. Parece ser que la subida será en septiembre y entre 30 y 50 céntimos por disco, según información ofrecida en un conocido diario. Y digo yo que si pensarán de verdad que van a paliar algo las pérdidas de ventas. ¿No sería más fácil sentarse de una vez a tratar seriamente el asunto de la piratería, que andar poniendo parches que van a durar lo que tarda en grabarse un CD?. A saber qué culpa tienen los que utilizan los CD-R para grabar cosas propias y no de otros, supongo que los lumbreras de la medida pensarán algo así como “...como a mí me están jodiendo, ahora voy yo y te jodo a ti...”. Volverá a bajar el precio de los CD-R, pero no el de los CDs, ya veréis.

Luego está lo de los reputa-dos informadores metálicos que siguen tirándose los trastos a la cabeza a plena luz del día y sin ningún pudor. Seguro que piensan que su revista ganará en autenticidad o que su web será la más dura del barrio. No sé si se han ganado dos pescozones o dos azucarillos.

Pero lo que realmente me ha dejado seco (aparte del calor) ha sido una información que leí en una conocida revista especializada, en la que ponían como Nº 4 en ventas durante el mes de Julio el DVD de Saxon “Chronicles”. Alucinante, porque la revista en cuestión cerró el número en el que aparece la (des)información a mediados de Julio, y el DVD se puso a la venta en Agosto... Y hala, a seguir vendiendo autenticidad. De hecho promocionan, sin escatimar gastos, esperpentos tipo Amset como el futuro del género. Pues nada, nos pasaremos a la copla que parece que vuelve a ponerse de moda (que se lo digan a los de Marbella, me refiero a la gente trabajadora, no a la mierda que se acumula por allí). Mientras tanto iré a ver a Deep Purple, pero entraré en el recinto cuando acaben los aprendices de Fofó.

En fin, que empezamos el curso por donde dejamos el anterior. Todo sigue igual, más de lo mismo, todos somos tontos y un hatajo de piratas. Siento no ser más profundo en la reflexión, pero es que esto parece una carrera para ver quien se harta antes. Nos seguiremos conformando con ver el festival de jazz de Vitoria a horas intempestivas, qué le vamos a hacer.

Salud.

Alvar de Flack


 

Octubre 2003

“De la Educación a la Profesionalidad”

No es bueno saber tanto.

Hace dos años y medio, cuando el bebé aprendía a dar sus primeros pasos y recibíamos el primer correo electrónico de felicitación o nos sorprendíamos de la primera trifulca en el Foro entre nuestro amigo Fasken y Dani P. (impagable), cualquier pequeño avance en el devenir de la página se vivía con especial intensidad y mentalmente existía una barrera infranqueable que dividía el trabajo de unos simples aficionados del de los profesionales del medio. Pasa el tiempo, conoces gente, te introduces un poco en la maquinaria del sistema y te das cuenta de una realidad que decepciona tu concepto romántico.

Aquello que anteriormente tenías por serio, imparcial e instruido pasa a ser todo lo contrario de la noche a la mañana. Todas esas editoriales que defendías a capa y espada, en las que se proclamaba la enésima cruzada del Heavy Metal contra el monopolio mediático que sólo ofrece lugar a una música horrorosamente superficial y continuamente alegre llamada Pop (¿?), se convierten en papel mojado. Y, lo peor, se desvanece el respeto a ese “aquello” que un día fue el punto de encuentro con la actualidad y los pensamientos de tus grupos favoritos.

Dos párrafos como los de arriba no sirven más que para lanzar la pregunta que me ronda desde hace un año, en que escribía acerca del mismo tema aunque enfocando otras cuestiones distintas: ¿Existe un colectivo propiamente profesional dentro del periodismo rockero de este país? Quiero pensar que sí, pero por la información que uno va recopilando ese colectivo debe reducirse a una minoría alarmante.

La idea que uno pueda tener de profesionalidad es muy subjetiva, pero me ciño a dos perspectivas:

- la de la calidad de la información recibida, es decir, la credibilidad que se le puede dar a una determinada crítica de un disco, preguntas de una entrevista o cobertura de un concierto. ¿Hablaba al principio de seriedad, imparcialidad e instrucción echadas por tierra, verdad? Actualmente puedes encontrar publicaciones supuestamente amateur, tanto impresas como de internet, que desbancan por goleada en ese aspecto a las que conocemos como profesionales.

- y la del periodismo como profesión con dedicación absoluta (o full-time, que dirían los anglosajones). La concepción de profesión, al menos como yo la entiendo, conlleva la prestación de unos servicios a cambio de unos honorarios, sueldo o retribución económica. En un sector donde lo predominante es que los empleados, en el mejor de los casos, reciban una compensación irrisoria, no estén amparados por un contrato laboral o acaben por arrojar la toalla al cabo de un tiempo tras comprobar que de esa manera jamás tendrán un futuro digno, ¿puede hablarse de profesionales? En las condiciones citadas se puede hablar de becarios, no más. Muchos hemos visto cómo se pasaban los veranos de la carrera sudando la gota gorda por cuatro duros y un par de líneas de experiencia en el currículum, así que en ese sentido comparto el sentimiento: es duro comprobar que se aprovechan del trabajo de uno arriesgando lo mínimo. Pero así es el libre mercado: salvaje, inhumano e ideal para manchar su propósito saltándose a la torera las leyes que protegen a sus participantes. De este modo, lo que diferencia a la gran parte de jóvenes profesionales que pueblan las páginas de las revistas especializadas del resto de mortales es que, mientras los primeros son becarios, los segundos son voluntarios de ONGs. En el fondo, todos forman un conglomerado de entusiastas por la música cuyo masoquismo supera las horas invertidas enfrente de una hoja o un ordenador y algún que otro berrinche. La alegría de ver ese tiempo invertido plasmado en una página o una pantalla no tiene precio.

Como venía diciendo, excepciones las habrá y por suerte podemos encontrarnos frente a verdaderos profesionales en unos pocos casos. Supongo que generalizar esta situación supondría aunar fuerzas, emprender iniciativas empresariales viables y adecuar una oferta adecuada a la demanda (cada vez más susceptible a la calidad de la información, como citaba arriba). Alcanzar unas redacciones identificadas con su editor, estables (en el plano laboral) y preparadas es un objetivo harto complicado, pero si esos esfuerzos emprendedores, en lugar de dispersarse, dieran lugar a un proceso de concentración seguramente cambiarían las cosas. Mientras tanto, seguiremos escogiendo la pasión del Popu frente a la desgana y la salsa rosa.

J. A. Puerta


 

Noviembre 2003

Rock, ¿sólo música o pecado capital?

Tranquilo/as, que no os voy a martirizar con eso de la marginalidad del rock y sus funestas consecuencias, esta vez propondremos algo más constructivo. El caso es que, cavilando un poco, he llegado a la conclusión de que esto del rock, o mejor dicho, de la música en general, tiene su manifestación propiamente dicha en lo que todos conocemos como pecados capitales, y a los hechos me remito.

La lujuria: dicho pecado suele asociarse a los placeres de la carne, pero en nuestro caso es perfectamente transponible a los placeres auditivos, ya que éstos pueden ocasionar en incontables ocasiones orgasmos de igual o mayor calibre que los primeros, y no en vano pueden llegar a ser sustitutivos. Es por ello que, una vez adivinados los efectos de tan suculento manjar, su hermana la avaricia haga rápidamente acto de presencia en nuestro cuadro comparativo (tiendas, rastros, catálogos, intercambio... todo vale), así como la gula, melliza suya, ocasione estragos en forma de empacho o trastornos varios a más de uno (mucho y de todo, como dirían por ahí).

Suele pasar hasta en las mejores familias que, una vez descubierto el objeto de nuestro estudio, la pereza invada al sujeto pasivo en cuestión de épocas (¿Los 70? ¿Los 80? Anda ya... –aunque ahí estén los cimientos del rock que se practica hoy día-) o estilos (¿Hardcore? ¿Death Metal? Puro ruido... –lo que decía mi señora madre de una Doncella de Hierro, menos mal que no hice caso-), o simplemente la soberbia le impida apartarse aunque sea por un instante de su acomodada ‘postura del misionero’ y probar valores nuevos. De las malvadas hermanastras, la ira y la envidia, muchas cosas se podrían decir, pero sería apartarse en exceso del núcleo y rebuscar en los estercoleros de la periferia, cosa que, sinceramente, no interesa a nuestro estudio.

¿Qué hacer en nuestro caso? Es obvio que, como seres imperfectos que somos por naturaleza, no vamos a abandonar así como así tales hábitos, pero sí podemos en cierta medida ponderarlos. En ese sentido se recomienda encarecidamente inclinar la balanza en favor del primer grupo, aun a riesgo de padecer un reventón o caer en bancarrota, y evitar en la medida de lo posible el segundo, todo sea por una mayor cultura musical, que a fin de cuentas es de lo que se trata y lo único que podemos extraer de todo esto, que no es poco.

Bubba


 

Diciembre 2003

Yo escucho y me gusta lo mejor

Aún en los tiempos que corren hay seguidores de música Heavy, Death, Thrash, Progresivo, Punk, Pop, Dance...(añadir la etiqueta que se quiera) que se creen en poder de la verdad absoluta al decir que la música que ellos escuchan es “la más mejor” y que lo demás no vale nada. Normalmente la gente que dice esto apenas tiene cultura musical y son intolerantes e intransigentes con algo que no suene a su gusto, tachándolo de mierda, bazofia..., además de hablar sin conocimiento de causa dejándose llevar por los tópicos: “que si esto es sólo ruido y chillidos”, “que si esto es moña”, “que si esto es fácil de hacer”...la mayoría no han escuchado más de un disco de los estilos que critican. Y es que te puede gustar o no un estilo de música, pero en todos hay buenos grupos y buena música, distinto es ya si no lo entiendes o no te llena, pero ante todo hay que tener respeto, “respeta y se respetado”, e intentar superar los prejuicios que tenemos y las estúpidas manías.

Otro caso es la gente que reniega de su pasado musical: “cuando yo era punkie”, “cuando yo bailaba en la discoteca”, “cuando iba de grunge”..., ¿no te pueden gustar distintas músicas?, ¿nos tenemos que encajonar en un “ghetto”?, de acuerdo que te puede atraer un estilo o más que otro, pero no es nada malo tener en tu discografía discos de muy diversas clases. “En la variedad está el gusto” y creo yo que cuanta más MÚSICA se escuche, sea de la clase que sea, más nos enriqueceremos culturalmente.

También es gracioso l@s que dicen que son abiertos musicalmente: “Me gusta el Heavy Metal, Metal Progresivo, A.O.R. y algo de Gothic Metal”, vamos, hij@, que de la “ferretería Metal” no sales.

O la gente que tiene en un pedestal a los “salvadores del Rock” de este país, que ya hace tiempo se les ha visto el plumero y lo que tanto critican en sus medios, curiosamente ellos actúan de igual forma o aún peor, porque van engañando al personal con demagogia repugnantemente “barata”. No hace falta dar nombres, ¿no?. Ellos ponen muy bien a los que pasan por su aro o le doran la perdiz y olvidan a much@s que se merecen algo más por no entrar en su juego. Pero la música cada vez es más un negocio, habiendo cada vez más intereses, y ninguna etiqueta se libra. Sé que es un tema manido, pero es que aún sigue habiendo gente que idolatra a estos personajes que criaron fama y se echaron a dormir hace ya mucho tiempo.

A otro tema:

Por si no te has percatado por las lucecitas de las calles, el “bombardeo” de publicidad... ya estamos en el último mes del año y se acerca la “Ná-vida”. Como hemos hecho en anteriores años, en The Sentinel vamos a realizar una encuesta para que cada lector dé su punto de vista sobre algunos aspectos musicales. Entra en la sección Noticias y entérate de los apartados. ¡Animaos y mandad vuestros e-mails, no cuesta nada y es gratis!

Esperamos que la gente que nos visita habitualmente siga con nosotros en el 2004 y hasta donde lleguemos, al igual que esperamos nuevos visitantes y lectores. ¡Gracias a tod@s por estar ahí!

Starbreaker


 

Enero 2002

No, tranquilos/as que no voy a empezar hablando del €uro... es más productivo hablar de términos como “interactividad” o “independiencia”. Una página como esta, hecha POR AFICIONADOS PARA AFICIONADOS, tiene de atractivo la proximidad entre los que hacemos esto y la gente que participa en el foro/chat o simplemente nos lee, pero tiene como estandarte la total y absoluta independencia de cualquier tipo de interés, más o menos espurio. Lo que veis es lo que hay, 100% natural.

Esta página es el fruto de la ilusión de unos amiguetes que un día decidieron probar a ver, y a los que después nos unimos un par de ellos que pasábamos por aquí. Todos nos ganamos la vida en trabajos que tienen poco que ver con el heavy metal, y nuestros ratos de ocio los dedicamos a escribir por aquí y a relacionarnos con la -maravillosa- gente que visita y participa en la página. Existe feedback, no hay un muro que separe la “élite” de personas que hacemos esto con la “chusma” que nos lee... No estaría de más que algunos “profesionales” se aplicaran el cuento, y lo digo por el bien de todos.

Así es y así seguirá siendo, porque más que ocio ya va siendo necesidad fisiológica, aunque agradecemos el interés por nuestros servicios de los, insisto, “profesionales” del rock-business y la comunicación de masas, y esperamos sepan comprender que a nosotros nos gusta esto, nos mueve el amor al arte y esta es la única manera de seguir manteniendo la independencia en los actos y la interactividad de la que hablaba al principio, con nobleza, mirando p’alante y no a los lados (ni de reojo vamos).

Una página es tanto mejor cuanto más lo sea la gente que entra, y en nuestro caso tenemos la suerte de contar con lo mejor. Que no, que no es peloteo, que es algo que se puede comprobar y de hecho ya se ha comprobado en las KDDs que llevamos y la propia comunicación entre el personal. Y lo mejor de todo es que la gente viene de forma natural, porque al final es la razón la madre del cordero, y no las posturas radical-irracionales que otra gente fomenta.

Puede que nos equivoquemos, pero al menos no tendremos que decir aquello de “¡la camella va jodía... pero si la saco me caigo!”, hasta la desaparición. Las cosas vivas nacen, crecen, se reproducen (algunas) y mueren (...y las cucarachas desaparecen), y mucho mejor de forma natural que asesinados o auto-inmolados, aunque sigamos gastándonos nuestros cuartos en discos y conciertos para compartir con el personal. Por muchos años.

Salud.

Alvar de Flack


 

Febrero 2002

Y ya hemos entrado en febrero amigos, poco a poco la página crece, casi 35.000 visitas, una media de 225 visitas diarias desde todas partes del mundo, hasta en Asia y Oceanía alguien, aunque fuera por equivocación, nos ha visitado! Es algo increíble, nunca pensé que podríamos llegar a tanta gente, pero lo mejor de todo esto y que te dice que lo que estás haciendo realmente vale la pena lo podemos ver reflejado en las dos secciones que hacéis vosotros, el libro de visitas dónde ¡todo son elogios! Y por supuesto el Foro de debate, en el Foro hemos creado una familia muy unida, todos tenemos nuestros puntos de vista y diferencias, pero nos une un lazo muy fuerte, una música que es algo más que música y llega a ser un sentimiento, os hablo del Heavy Metal y todas sus vertientes. Cada vez hay más secciones en la página, las últimas en incorporarse han sido, DVD, Maquetas y Agenda, que esperemos sean del agrado del respetable.

Vuelvo a retomar un poco la editorial dejada el mes pasado por “La Enciclopedia” Mr. Alvar; The Sentinel somos una página de amigos que nos compramos nuestros CDs y entradas a conciertos y luego los criticamos, no estamos comprometidos con nadie ni con nada, si a mí un CD no me gusta lo pongo y lo mismo de un concierto, no tenemos las facilidades de contactos que tienen otras páginas que con una llamada conciertan una entrevista, las discográficas les envían las últimas novedades, etc. con esto os vengo a decir que sabemos nuestros límites y que dentro de nuestras posibilidades intentamos hacerlo lo mejor posible; que quede bien clarito, somos AFICIONADOS, no profesionales.

Personalmente he conseguido uno de mis grandes retos, quien me conoce sabe que soy fan de Iron Maiden y opino que la mejor voz que ha pasado por Maiden ha sido la de Di’Anno, así que un día no se ni como ni por que me puse a indagar para intentar hacerle una entrevista junto con Alfonso (otro fan de Di’ Anno) y traérosla a ésta página y aquí la tenéis, es como un sueño hecho realidad, muchas veces he pensado “Joder Agus ¡que te estás enviando mails con Paul!” está claro que no es lo que era, a mí entender mucha culpa de esa mala fama hacia Paul la tiene la prensa, aunque eso es mejor debatirlo en el “foro” jeje!, pero ¡que cojones! ¡el tío este grabó dos discos históricos para el mundo del Heavy Metal!

Así que nada más, que llevéis muy bien lo del €uro y a seguir metaleando y luchando en el Foro.

Agustín Galiana “Aguskill”


 

Marzo 2002

Felicidades Sentinel! Un añito ya, quien lo diría, ¿eh? Bueno, pasemos de nostalgias, agradecimientos e historias. Al grano:

Érase una vez una panda de chavales que siempre andaban metidos en líos. Supongo que a nadie le sonará el Erukto’zine, pero más de uno puede haber llegado a oír algo acerca de un tal Crawl’zine dirigido en su totalidad por Javi, dedicado al metal extremo, léase doom, death y black, y que pululaba por la escena underground allá por 1994. Después vino una época de inactividad y silencio “escritos” que parecía augurar el final de nuestras vidas “on the road”, a excepción de Liendre y Enochian (sobre esto no preguntéis). Fue entonces cuando apareció Bubba, el revulsivo, el salvador, en fin, el que nos reintrodujo el gusanillo en el cuerpo con su Battle Hymns, además de las sesiones etílicas de Arévalos, “Turbo lovers” y Cradles of Filth con mordisco de vampiro en plena vena. Pasó el tiempo y, excepto ciertos episodios en correos de revistas y pancartas varias en conciertos de Judas Priest y Helloween, seguíamos sumergidos en una dejadez cada vez más preocupante.

Hasta que un buen día, Alfonso se puso nervioso y marchó en cruzada a Londres de “permanent vacation” para ver unos cuantos conciertos, entre otras cosas. Un manual de FrontPage y más horas muertas en la sala de ordenadores de la uni hizo el resto. Inquieto, fue cuestión de escribir unas reseñas destinadas a una web que servía como práctica para el famoso manual de FrontPage. Visto cuan fácil era eso de montar una página de internet, empezó a calar la idea de retomar el Battle Hymns en versión cibernauta.

Después de mucho hablar nos pusimos manos a la obra. Unas cuantas sesiones en casa de Javi, en las que Bubba y Alfonso no hacían más que apilar compacts para uso doméstico y casi provocaron el final del proyecto, fueron suficientes para dar marcha a The Sentinel. Luego llegó lo que ya sabéis, los posts de Javi en cuantos foros se encontraba, los fichajes de dos buenos amigos como Alvar y Kiky y las colaboraciones de “bandíos” como Santaje, Starbreaker, Sinner, Viper, Laura, Thunder, Anaxides..., las quedadas épicas y un sinfín de historias de las que habéis sido protagonistas todos vosotros.

¿Y de aquí al próximo 20 de abril, cuando cumplamos dos añitos y ya digamos “papá” y “mamá”, que ocurrirá? Quién sabe, “we sing the death song, kids, ‘cuz we’ve got no future, and we wanna be just like you”.

There’s many who tried to prove that they’re faster, but they didn’t last and they died as they tried...

“Hell bent for leather” (Judas Priest)

The Sentinel


 

Abril 2002

Ronda estos días nuevamente la eterna polémica del pirateo musical y todo lo que ello conlleva, sobre todo a raíz de la presentación en la capital de la llamada “Mesa Antipiratería”, desde la que se quiere controlar la producción artística española y hacer frente a la distribución fraudulenta de música, libros, informática, cine y televisión.

Y digo yo, todo eso está muy bien, puesto que es obvio (cualquiera con dos dedos de frente se puede dar cuenta) que en un principio los que salen perdiendo son las discográficas y, como consecuencia, los artistas, que no ven renovados sus contratos debido precisamente al descenso de las ventas, pero en última instancia salimos perjudicados nosotros, los oyentes, que nos quedamos sin “nuestros grupos” y sus productos.

Pues bien, vayamos un poco más allá (tampoco es tanto). ¿No se da cuenta esta gente que el verdadero problema ha radicado siempre –y lo seguirá haciendo hasta que se le dé solución- en considerar a la música como un artículo de lujo? ¿No entienden estos señores que muchos de nosotros podemos pasar gran parte del día sin comer o beber, pero difícilmente sin deleitarnos los oídos? ¿No sería mejor perder una porción mínima de la tajada con una disminución en el coste e incrementar las ventas, que las cifras astronómicas de pérdidas que han resultado debido precisamente a lo que comentamos? Pues parece que no, que no entienden nada de nada, y por eso intentan dar una vuelta por lo más escabroso, en vez de atajar recto y seguro (y con el beneplácito del público, claro). Señores, la piratería siempre ha existido, entérense ustedes, y por mucha filigrana que hagan...

De lo que no cabe duda es que el público heavy es para darle de comer a parte. Nosotros compramos nuestros discos (yo al menos lo hago), pero puede que debido a un ansia desorbitada por conocer y adquirir más material del que realmente podemos costearnos, muchas veces recurrimos a la grabación fácil, únicamente con el fin de hacernos con ese “excedente” que también queremos poseer. No importa, el público rockero siempre se ha caracterizado por apoyar a “sus grupos”, y tarde o temprano acaba pagando aquello que no lo hizo en su día, bien sea asistiendo a conciertos, adquiriendo merchandising, etc. etc.

Y hablando de público heavy, ahora que cumplimos un año de vida y que son inminentes las 50.000 visitas, a todos y cada uno de vosotros, que nos visitáis dirariamente, que compartís vuestras vivencias y experiencias tanto musicales como personales con nosotros, que ya sóis como de la familia: GRACIAS. Y a los nuevos, que también los hay, bienvenidos. Esperamos que sigáis con nosotros el máximo de tiempo posible. Nosotros por nuestra parte seguiremos sacando el tiempo de donde sea para estar aquí, seguro que sin darnos cuenta estaremos celebrando el segundo aniversario de la web. Esperemos que así sea.

Un saludo metálico. Nos vemos en el foro!

Bubba


 

Junio 2002

Ya estamos a las puertas del verano y, por lo tanto, de los festivales más esperados del año. Wacken, Ozzfest, Bang your head, Machina, Lorca Rock y un largo etcétera darán el pistoletazo de salida al curso discográfico que viene, encumbrando a bandas noveles, consolidando el estatus de los clásicos o deshinchando las expectativas puestas sobre determinados grupos.

Vista la experiencia de episodios pasados, podemos afirmar que nuestro país se está convirtiendo en punto de encuentro de formaciones grandes y público europeo en el mundo del rock. No podemos más que congratularnos por ellos y agradecer a las organizaciones que están detrás de estos eventos el esfuerzo para traernos estos espectáculos veraniegos, lo cual no quita que se les exija una profesionalidad mínima a la hora de mejorar las condiciones y tratar de igualar lo ofertado en Alemania o Reino Unido.

Ahora sólo queda disfrutar de los shows de Manowar, Gamma Ray, Slayer, Bruce Dickinson, Moonspell y demás formaciones que amenizarán esta época del año, además de las vacaciones merecidas (para aquellos que les toque).

Por nuestra parte, y como siempre, trataremos de poner un granito de arena en todo ello, trayendo las crónicas correspondientes y narrando los últimos lanzamientos. Que ustedes lo disfruten!

J. A. Puerta


 

Julio 2002

Bueno, mis querid@s sentineles, ya llega el veranito y con él ponemos fin a los dichosos exámenes que tantos quebraderos de cabeza nos han dado y abrimos paso a los ansiados conciertos y festivales. Y es que el otro día estaba haciendo cuentas y es imposible poder ir a todos!!! España se está convirtiendo en otra cuna del heavy metal como lo llevaba siendo Alemania desde hace muchos años. Si ya nos podíamos dar con un canto en los dientes porque el Machina iba hacia delante, trayéndonos grupos como In Flames, Symphony X, Axel Rudy Pell, Running Wild,... (y no sigo, porque me puedo tirar años...) ahora para colmo, el Lorca Rock sufre una transformación y pasa a ofrecernos enormes bandas como Manowar, Slayer, Doro o Gamma Ray. ¡¡¡Si es que no me lo creo ni yo!!! Bien es cierto que también ha desaparecido algún festival (el Menorrock), pero qué queréis que os diga, para estar allí con una organización penosa y mezclar grupos que no pegan ni con cola y que originan conflictos bastante desagradables (acordaos el año pasado, cuando Helloween o Beethoven R. fueron apedreados literalmente por grupos de punkies), pues prefiero que se suspendan.

Por otro lado, igual que el heavy más internacional entra en nuestro país, nuestro heavy entra en tierras alemanas dejando el pabellón cada vez más alto. Mago de Oz estuvo el pasado sábado 29 de junio en el Bang Your Head, demostrando a gente de todo el mundo lo que son capaces de dar de sí y quitándoles el mal sabor de boca después del penoso accidente de la última edición de Wacken. Y no sólo Mago de Oz, sino grupos como Tierra Santa o Avalanch (que parece ser que van este año a Wacken... sin comentarios...) también han demostrado y demostrarán que el heavy español goza de mucha salud.

Visto lo visto, voy a tener que tragarme mis palabras cuando decía que los años 80 eran mucho mejores, pues se hacían conciertos grandiosos, juntando bandas increíbles y estandartes del heavy metal. No tengo más que mirar los carteles de todos los festivales de este verano para que se me pongan los dientes largos y empezar a ahorrar de todas las formas posibles.

Y una de las cosas que más ilusión me hace de ir al Lorca Rock y al Machina este año es las macro-kedadas sentineleras que vamos a hacer. Evidentemente no todo el mundo podrá ir, pues hay gente que tiene que currar y cosas así, pero sí que vamos a ser muchos los que acudamos. ¡¡Más que nunca!! Yo tengo el placer de conocer ya a bastantes foreros, pero hay otros a los que, seguramente, sólo tenga ocasión de conocerles este verano. Nuestra familia sigue creciendo e incluso se están aunando más los vínculos fuera del foro que dentro, que es lo realmente bueno de todo esto.

¡¡¡A disfrutar del verano y del Heavy Metal!!!

Un besazo,

Kiky


 

Agosto 2002

Comunicación y adoctrinamiento / Aborregamiento”

Todo el mundo habla de la influencia e importancia de los nuevos medios de comunicación en la actualidad, pero el parecido entre la utilidad que podrían tener y la que realmente tienen es pura casualidad. Entiendo que la comunicación es una parte fundamental en el proceso de la Educación, en mayor o menor grado. Evidentemente, el contenido de la comunicación no siempre se plantea como objetivo de la Educación como tal, pero si se admitirá que “algo se saca” de una información, pues enriquece el conocimiento, aunque sea poco.

Estoy suponiendo al decir esto, una información objetiva, en todo lo amplio del término. Pero, ¿qué pasa cuando la información ofrece una presión ideológica sobre el que escucha la radio, ve la TV, lee una revista o una web, sin que éste la busque, la solicite o tan siquiera la necesite?, pues que se convierte en un ADOCTRINAMIENTO. De esto saben algunos jefecillos o pseudocaudillos que se mueven en nuestro ámbito, y estoy hablando de música obviamente, heavy metal si queremos. Ya está bien de echarle los perros a los mismos como únicos culpables. Hay mucho jeta dentro del heavy que se está hinchando a costa de mucha gente en pleno proceso educativo básico, con las consecuencias económicas, ideológicas y de aborregamiento que paso a enumerar, por si alguien las reconoce:

1.- El adoctrinamiento es una instrucción violenta, que impone el pensamiento, sin dejar opciones al informado. En niños o personas sin la suficiente personalidad/Educación incluso se detiene la capacidad de pensar por sí mismos. ¿O no se meten a la fuerza determinados grupos a base de dar la barrila?

2.- No necesita argumentos, pruebas o evidencias porque no intenta ser racional y convincente, solamente impone dogmas. ¿O no es cierto que determinados locutores radiofónicos venden el producto porque lo dicen ellos, y con eso vale?

3.- Es un proceso instructivo totalitario, no deja opción a la libre iniciativa, censura el pensamiento. ¿O no es cierto que hay quien teme decir que le gusta o que no le gusta determinado grupo?

4.- Es una represión, coarta. ¿O no es cierto que al ‘fuera de onda’ se le aparta del grupo social, o se montan grupos sociales en el seno de otro?

5.- Es una instrucción distorsionada y antieducativa. ¿O no es cierto que en la mayoría de los casos no se dice toda la verdad porque no interesa?

6.- Manipula, prescinde de la libertad y originalidad individual, abusa de la inexperiencia e ignorancia del que pretende informarse, que al final desemboca en una aceptación ciega y en la creencia o fe en lo inexplicable. Transplanta información sin permitir descubrir por sí mismos la realidad. ¿O no es cierto que se da todo hecho y dicho por parte de compañías, medios, DJs, etc.?

7.- Inculcan irracionalmente creencias, dogmas de fe incuestionables. ¿O no es verdad que alguien saca un bulo y es creído ipsofacto por los fans (que no deja de ser la abreviatura de fanático/a)?

8.- Se apoya en la efectividad y no en la argumentación que lo justifica. ¿O no es cierto que ‘bueno’ está empezando a ser aceptado también en el heavy como sinónimo de ‘vender’?

En general el aborregamiento se consigue a base de impartir una doctrina al margen de cualquier criterio de verificación, análisis crítico y reflexivo. Y eso es lo que están consiguiendo en general los medios de comunicación (y no solo ellos) y el personal no se da o no se quiere dar cuenta. ¿Para cuando programas que argumenten sus informaciones con datos suficientes para contrastarlos?¿Para cuando gente que se pare a contrastar si lo que se dice es cierto? Es interesante desde el punto de vista cultural que la gente sepa lo que es una escala pentatónica, pero no desde el punto de vista comercial y de dominio de la masa. Es mucho mejor tratar con borregos.

Probablemente frases como estas las habréis escuchado muchos: “Este grupo es el mejor porque lleva nosecuanto tiempo en el Nº 1 de esta, tu emisora, los 50 doctrinales”. “Repito que este grupo es el mejor (lo dicen los 50 y se acabó). Cuánto sé de esto...”. “¿Qué disco le regalo?. Este, que sale en los 50, los otros deben ser poca cosa. Que moelno soy joder.” “¿Será verdad que ese grupo es el mejor? ¡Cómo no!, ¡si salen en los 50!” “Con esta canción, que sale en los 50, fliparás más que con esa otra que no sale. Ni se te ocurra preguntarme por qué, porque sale en los 50 y sacabao la historia. Escucha y calla.” o “No escuches a fulano que no sale en los 50”. Bueno, pues si cambiáis “Los 50” por cualquier programa de radio heavy, o web del ramo veréis que la cosa no está tan lejos.

Evidentemente nadie me obliga a escuchar los 50... ¿o sí?

Salud

Alvar de Flack


 

Septiembre 2002

De la Educación a la Profesionalidad

Definir el término profesionalidad es harto complicado, pero en el campo periodístico roza lo imposible. Sea como sea, y creo que en esto existe un acuerdo unánime, el profesional debe caracterizarse siempre por aproximarse al hecho de manera fría, distante, descriptiva, o lo que es lo mismo, lograr una cierta objetividad de juicio.

En el caso de la música este tipo de análisis se reduce a una cuestión técnica (de la que sólo algunos pueden presumir). La sentimental, que es la de las emociones que provoca (y donde nos movemos todos, los sabedores de técnica también, por supuesto), se encarga de anular aquella casi por completo. Normal, tratándose de una actividad artística. Es decir, que la diferencia entre lo bueno y lo malo es absolutamente arbitraria ya que depende del criterio de cada cual.

 ¿Cuál es el rol de los medios especializados en todo esto? En principio, su misión debería consistir en objetivizar lo máximo posible algo tan subjetivo como la música. ¿Cómo conseguir tal propósito? En primer lugar, no estar sometido a ninguna clase de presión para poder expresar una opinión fiable, no condicionada y libre de suspicacias. En segundo lugar, y aquí viene lo más complicado, buscar un referente para efectuar un análisis lo más objetivo posible: recabando información, escuchando con detenimiento y/o discutiendo opiniones ajenas que aporten perspectivas diversas. En tercer y último lugar, expresar las conclusiones sacadas con una mínima coherencia y corrección. Hasta aquí, la teoría tiene su lógica.

Pasemos a la práctica y, ¿qué observamos? ¿Son fiables? ¿No están condicionados? ¿Están libres de suspicacias? Descartar una fuente de ingresos como la publicidad es prácticamente una locura para poder sobrevivir, pero ¿qué hay de la publicidad encubierta (y no tanto) en críticas o de la prioridad que se le da a determinados grupos en las secciones de noticias frente a otros que, pese a su importancia, no tienen cobertura a no ser a través de medios underground, internet o publicaciones extranjeras?

¿Qué referente se busca para efectuar un análisis? En este apartado encontramos de todo. Pero, ¿nadie se ha quedado petrificado por lo menos una vez al mes al descubrir comentarios que dejan en entredicho los conocimientos del grupo del que se está hablando? Esto no es generalizado, si bien más de una vez uno se pregunta por que el tipo que firma un artículo no es el más apropiado o si el colega de turno, que es una enciclopedia musical (infinidad de horas de dedicación y un amor por la música fuera de toda duda), tiene más capacidad que aquel para escribir al menos esa reseña.

¿Coherencia y corrección? Se nota que con cierta recurrencia se cuida poco este aspecto en determinados medios. No obstante, y ello es de agradecer enormemente, cada vez más éstos se nutren de gente cualificada con educación específica en el campo periodístico que incrementan el nivel de redacción. Otra cosa es el mercado de trabajo tan exageradamente flexible que se encuentran estos profesionales en potencia cuando se adentran en el “mundo real”. Ni el liberal más acérrimo soñaría con unos costes laborales tan bajos (la remuneración en especie y moral no bastan para motivar a gente preparada y con ganas de sacar adelante un proyecto serio). La inversión en capital humano es vital; si no, los mejores profesionales se desalientan (porque de la nada nadie se alimenta ni paga letras) y los peores acaban vendiéndose a la publicidad barata, regodeándose de lo auténticos que son por permanecer.

Por lo que respecta a The Sentinel, obviamente no es un medio profesional. Simplemente sabemos lo que somos: un grupo de personas que saca un rato libre para hablar y escribir sobre nuestro hobby. Cualquier parecido con nuestras profesiones es pura coincidencia. Tan sólo estamos cargados de sinceridad (ingenua visto lo visto con el año que llevamos funcionando) y buenas intenciones. Y dicen que precisamente de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno. Esperemos que las nuestras no nos arrastren hacia esa senda.

J. A. Puerta


 

Octubre 2002

“De la marginalidad del heavy y su eterno conflicto con lo ajeno”

Hace unas semanas se hablaba por estos foros de la supuesta autenticidad de uno de los ‘grandes’ por no haber alterado ni su imagen ni su estilo a lo largo de su ya luenga trayectoria, y a mí (como supongo a tantos otros) me asaltaron una serie de reflexiones, que a continuación voy a exponer.

Cuando uno se introduce en esto del heavy metal, independientemente de las circunstancias que le lleven a ello, lo primero que advierte es que sin duda se trata de algo más que música; es rebeldía, actitud, es algo así como una protesta contra lo establecido canalizada en forma decibélica y acompañada de una imagen que topa directamente con los prototipos establecidos por la sociedad. No hay duda que es algo sumamente excitante, máxime si le añadimos que no son muchos los que se atreven a plantar cara a dicha sociedad con semejantes armas.

Pero como suele suceder todo tiene un ‘pero’, y ahí es donde vamos a hacer hincapié. Es obvio que el heavy y todo lo que le rodea constituye un mundo opaco, impermeable con respecto a agentes externos, ya sea en el aspecto estrictamente musical o en el visual. Dicho de otro modo: desde que el heavy es tal, la obsesión por acotar el movimiento (sobre todo por parte de los medios especializados) y de, como se dice vulgarmente, poner puertas al campo, ha hecho que se mire a todo seguidor de éste como un sujeto marginal al que hay que socializar, y con cierta razón. Y es que no puedo evitar una carcajada cuando aparece alguna editorial quejándose del ghetto al que está sometida nuestra música cuando nosotros mismos hemos contribuido a ello. Sin ir más lejos, ¿por qué desde tiempos inmemoriales se han hecho eco “nuestras revistas” de sus majestades satánicas los Rolling Stones como los padres de todo esto, mientras que parece como si un grupo de desalmados llamado The Beatles nunca hubiera existido? Lo cual me lleva a otra pregunta más general y directa: ¿quién se considera capaz de dictaminar qué interesa y qué no al público heavy? Partiendo de esa base (porque lo es) se me ocurren infinitos ejemplos que lamentablemente esta editorial no puede acoger.

Y en lo concerniente a la imagen la cosa no mejora. Si como decíamos al comienzo las famosas “pintas” surgieron como protesta a lo establecido por una sociedad burguesa y acomodaticia (a la que le dicen qué ponerse y qué escuchar), éstas acabaron por convertirse en eso precisamente, en lo que dictan los cánones, ahora del heavy (de lo contrario eres un ‘falso’). Y es que es bastante triste comprobar cómo en muchos casos lo que prima es la pose, quedando la música relegada a un segundo plano y quedando justificada en gran medida la burla por parte de terceros (como dice el refrán pagan justos por pecadores). Claro que esto es sólo un reflejo de lo musical; si como señalábamos antes nuestros escasos medios de difusión (prensa, radio y televisión) centran más su atención en programar y/o difundir al que ‘pasa por el aro’ que en seleccionar el grano de la paja y apostar por la interactividad cultural (¿quién dijo libertad de prensa?), la visión que obtiene el público finalmente es coja e irreal.

De todo esto y a modo de conclusión me gustaría resumir que el público heavy, o mejor aún, que ‘escucha’ heavy, no somos un ejército de iguales con antojeras de burro que vive absorto en una burbuja infranqueable, como lo han venido pintando muchos. No somos ni los más ‘auténticos’ (como se ha alzado a los cuatro vientos numerosas veces) ni un ‘desecho’ de la sociedad (como han predicado otros), sino un grupo de personas que tiene como único denominador común el apreciar una música que en líneas generales pasa desapercibida para el resto de la humanidad, que no es poco. Esto, como es lógico, es una opinión personal que no tiene porqué casar con la de nadie (eso se trata de evitar precisamente). Con que dé que pensar me doy por satisfecho.

Bubba


 

Noviembre 2002

“Entradas, oídos limpios y Madrid musical”

Últimamente los conciertos de grupos internacionales por estas tierras se han puesto a unos precios abusivos. ¿Razones?, ¿por el euro...?, ¿por qué los grupos cobran más...?, ¿por qué los organizadores se quieren forrar a costa de los asistentes a los eventos...?, ¿por qué ha subido el alquiler de los locales dónde se celebran...?. La realidad es que hoy en día es raro que una entrada te cueste menos de 20 euros, que al cambio son 3.328 pesetas de las de antes y no hace tanto los conciertos costaban normalmente unas 2.500 pesetas. Otra cosa desacertada es que al grupo principal no le acompañe nadie para abrir la velada (caso de DIO en Madrid que costó 23 euros y sólo tocaron ellos y nadie más). A esos precios y con la cantidad de conciertos que hay en esta temporada, pues hay que seleccionar a los que asistir (y más si a un@ le gustan diversos estilos), porque un estudiante o un simple trabajador no se puede permitir el lujo de asistir a tres o cuatro conciertos al mes al precio medio de 20 euros por descarga.

No se sabe si es porque uno se va haciendo mayor, pero cada vez servidor es más tiquismiquis o quisquilloso con el sonido de los grupos en vivo. La mayoría de recintos donde se celebran los conciertos en España (discotecas, pabellones, pubs...) no están construidos con una buena acústica para la celebración de espectáculos musicales. Con lo que la deficiencia auditiva cuando suenan grupos en directo es grande. Vamos, que si al tema de las carísimas entradas unimos el mal sonido de los recintos pues uno a veces se plantea la idea de seguir acudiendo a conciertos, porque a veces un@ sufre con el nefasto sonido. Pero claro, es inevitable dejar de ir, porque un concierto es pura magia en vivo. Y no es lo mismo sentarse delante de la televisión o de la pantalla del ordenador durante hora y media a ver un concierto (a mi me aburren los videos en directo una barbaridad) que disfrutar del grupo delante desgranando pura energía y evadiéndote al paraíso.

Y siguiendo con los conciertos, de un tiempo a esta parte la gente de Madrid se queja de que algunas giras de grupos internacionales no pasan por la capital (como últimos ejemplos la próxima venida de LACUNA COIL + SENTENCED que la fecha de Madrid se la han llevado a Valencia y BLUDGEON + MANOWAR que de celebrarse en Madrid se va a hacer en Valladolid). Se dicen que las causas son las deficientes salas que hay en la capital ¿ o será por la poca afluencia de público?. Creo yo que, entre otras cosas, por el tema comentado anteriormente del costo de las entradas o por la gran oferta de conciertos. Es magnífico que haya muchos conciertos, pero claro, a los precios de las entradas uno no puede ir a todos. Pero de siempre me ha hecho gracia que cuando se han anunciado giras por España, siempre han sido las fechas en los mismo sitios (Euskadi, Cataluña y Madrid), menos mal que de un tiempo a esta parte también algunos grupos incluyen en sus agendas a Valencia, Granada (el sur también existe) y algún lugar más. Y claro, si la gente está acostumbrada a que le lleven los grupos a “la puerta de su casa” (es lo mejor y más cómodo) cuando se rompe esa norma vienen las quejas. Pero señores/as, ¿y la gente qué no vive en esas ciudades dónde se celebran habitualmente los conciertos?, si quieren asistir a alguna descarga primero les tiene que venir bien la fecha o pedir permiso en el trabajo, palizón de viaje, gasto de gasolina o billete de transporte que le lleve a la ciudad en cuestión, gasto de comida y bebida, gasto de alojamiento... Y es lo que se dice: “Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a él”. Quizás penséis un poco mal de mi los de Madrid, pero ya era hora que no se les dé todo masticado y si quieren ver a sus grupos se tengan que desplazar los kms que sean como lo hemos hecho mucha gente que hemos vivido o están viviendo en ciudades que no tienen la enorme suerte de contar con conciertos entre su actividades culturales. Además, siempre está bien viajar y conocer nueva gente.

“Show must go on...”

Starbreaker