Pr-Pu
| PRAYING MANTIS Sanctuary (2009) |
| PRAYING MANTIS Metalmorphosis. 30th Anniversary EP (2011) |
| PRETTY MAIDS Planet Panic (2002) |
| PRIMAL FEAR Nuclear Fire (2001) |
| PRIMAL FEAR 16.6 (Before The Devil Knows You’re Dead) (2009) |
| PROBOT Probot (2004) |
| PROFANOS Tiempos de miseria (2005) |
| PROMETHEUS Barro y lágrimas (2009) |
| PROWLERS, THE Devil´s Bridge (2006) |
| PSYCHOTRON Open the Gate (2004) |
| PUISSANCE Grace Of God (2007) |
| PULL Crane (2005) |
| PUNTO DE MIRA Algo irreal (2005) |
| PUNTO DE MIRA Simetría (2007) |
| PUNTO DE MIRA Puerta de salida (2010) |
| PUTREVORE Morphed From Deadbreath (2008) |

PRAYING MANTIS “Sanctuary” (2009)
Joder, cómo me gusta hacer una reseña de un nuevo disco de Praying Mantis, no por escribir, sino porque uno de los grupos de mi adorada NWOBHM, con la que crecí, sigue en la brecha con lo que eso significa. Además, con un disco como este, en el que mantienen algunas de las señas de identidad que les caracterizaron en los primeros ochenta, la melodía y las guitarras dobladas.
Dos hermanos hispano-griegos, Tino y Chris Troy, formaron la banda en 1977 y Neal Kay, como con tantos otros grupos de la época, actuó como padrino un par de años más tarde, cuando les grabó “The Soundhouse Tapes” e hizo que fueran incluidos en el recopilatorio “Metal for Muthas” y codearse con los nuevos grupos que surgían en aquellos momentos, como Saxon, Iron Maiden, Def Leppard, Diamond Head y tantos otros.
Fueron grandes tras telonear la primera gira de Iron Maiden por su propio país y publicar su magnífico debut “Time Tells No Lies” en 1981, con aquella portada tan sugerente que nos hizo picar a todos, aunque tras la prometedora publicación del disco se disolvieron como un azucarillo en el café dentro la maraña de nuevos grupos surgidos en Inglaterra en aquella época, de tal forma que se tiraron una década entera desaparecidos en combate. Luego volvieron a grabar, ya en los ’90, dulcificando un poco más su música, y con muchos nombres ilustres que pasaron por sus filas, como Dennis Stratton, Clive Burr y Paul DiAnno (ex–Iron Maiden los tres), Bernie Shaw y John Sloman (cantantes, entre otros, Uriah Heep), Gary Barden (ex–MSG) o Doogie White (ex–Rainbow).
En la actualidad el grupo está formado por Tino Troy (guitarra y voces), Chris Troy (bajo y voces), Mike Freeland (voz principal), Andy Burgess (guitarra) y Benjamin Reid (batería), y se dedican básicamente, desde hace unos años ya, a hacer Hard Rock melódico con un resultado más que bueno.
El ejemplo es este último disco, aprovechable de principio a fin, sin desperdicio. No estamos hablando de una obra ñoña de viejos rockeros que pretenden seguir ganándose la vida a base de cantarle a todos los públicos, sino de un gran disco de Hard Rock melódico, hecho con criterio y sabiduría (puedes comprobarlo escuchando los detalles, cada uno en su sitio), y con una calidad en cuanto al sonido y a los músicos a la altura de grupos del estilo, como unos Magnum por ejemplo.
Es una pena que un grupo que prometía tanto, llamado a codearse con los grandes del género, se haya quedado en algo residual, para nostálgicos o buscadores de tesoros. Espero que con este “Sanctuary” sean devueltos al lugar que debieron ocupar hace ya treinta años.
Grandísimo disco.
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PRAYING MANTIS “Metalmorphosis. 30th Anniversary EP” (2011)
Formaron parte de la afamada NWOBHM, y aunque no tuvieron el éxito de sus coetáneos Iron Maiden, Saxon o Def Leppard, sí contribuyeron a que ese movimiento se convirtiera en uno de los más representativos de aquellos incipientes años ’80. Praying Mantis, al igual que otros grupos como Diamond Head o Samson, formaron ese “fondo de armario” que, a pesar de no llegar a ser nunca superventas, sí consiguieron el suficiente prestigio para no perder su base de fans que les ha seguido a través del tiempo, en el que la banda liderada por los hermanos Troy ha tenido muchos compañeros de viaje, ya que por sus filas han pasado músicos de reconocido prestigio como Bernie Shaw (Uriah Heep), Dennis Stratton (Iron Maiden), Doogie White (Rainbow) o Gary Barden (MSG).
Han pasado ya 30 años desde aquella irrupción, y precisamente para celebrar el 30º aniversario de su primer disco, “Time Tell No Lies”, la banda ha puesto en circulación este EP de edición limitada, con 5 de sus temas más antiguos, totalmente regrabados con la formación actual, es decir, Chris Troy (bajo y voz), Tino Troy (guitarra y voz), Andy Burgess (guitarra), Benjy Reid (batería) y Mike Freeland (voz), recuperando ese espíritu más crudo y directo de sus comienzos, en contraposición a su última época, más melódica.
De los 5 temas elegidos para este proceso de rejuvenecimiento, 3 de ellos pertenecían a aquel “Time Tell No Lies” de 1981: “Children Of The Earth”, “Lovers To The Grave” y “Panic In The Streets”. Los otros dos cortes son “Praying Mantis”, el que fuera su primer single, y “Captured City” que apareció en aquella histórica recopilación “Metal For Muthas” de 1980 que recogió los primeros pasos de grupos como Iron Maiden, Angel Witch, Samson o White Spirit, por nombrar algunos.
La adaptación al presente de estos viejos temas ha sido cuidada con mimo, consiguiendo el difícil equilibrio entre respetar el tema original y darle ese toque algo más moderno que exigen estas tres décadas que han pasado desde su nacimiento. Así, aunque conservan ese aroma de principios de los ’80, suenan directas y muy atractivas, en especial “Children Of The Earth”, un temazo que posiblemente sea descubierto ahora por aquellos que, por edad o por que no hayan indagado en este grupo, les sea totalmente desconocido hasta ahora.
Chris y Tino Troy, que manejan con pulso firme los destinos de Praying Mantis desde sus inicios, demuestran que con los músicos que les acompañan a día de hoy han conseguido construir una banda firme y compacta. Y este vistazo hacia atrás que supone la regrabación de estos temas no hace sino confirmar que es un grupo que mereció mucho más.
Es de destacar la aportación de Mike Freeland, vocalista que ya lleva el suficiente tiempo en la banda (desde 2007) como para estar plenamente asentado, y que se desenvuelve a la perfección en la acometida de esta regrabación, con un estilo un tanto alejado de lo que está habituado a hacer.
Este EP es un acertado autohomenaje que Praying Mantis ha querido hacerse. El excelente resultado es la prueba evidente que aquella generación desbordaba talento, y es una suerte que a día de hoy podamos seguir disfrutándolo.
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PRETTY MAIDS “Planet Panic” (2002)
Dejando a un lado el concierto de anoche y la evidente pasión que siento por este grupo, la trayectoria discográfica de Pretty Maids está llena de buenos discos de hard rock en los que se combina perfectamente la caña con la melodía. Este nuevo disco, en este sentido, es una mezcla de los dos últimos: tiene la fuerza del anterior “Carpe Diem” (00) y la melodía del “Anything worth doing is worth overdoing” (99).
El disco en sí lo componen 10 cortes, de los cuales 9 son propios y uno es una impresionante versión del “One way to rock” de Sammy Hagar. De esos 9, los 4 que presentan en directo son “Virtual brutality” que es el single y tema que abre el disco, con unas guitarras muy gruesas y efectos varios sobre la voz. “Playing God”, tema con el que inician la actuación a toda velocidad. “Face of my enemy” con un doble bombo muy marcado en el riff principal, y con una parte central digna de los mejores tiempos de Thin Lizzy con dúo guitarra/teclas y solo muy a lo Gary Moore. Y “Natural high”, un medio tiempo de melodía muy suave y guitarras limpias in crescendo made in Pretty Maids.
Todo el disco es muy homogéneo en la composición y mantiene el alto nivel, por ejemplo “He who never lived” con un interludio semi acústico en medio de unas guitarras muy heavies. “Not what you think” tiene algunas armonías Zeppeliniano-arabescas muy interesantes, pero pasa por ser el tema ‘diferente’ del disco, junto con “Worthless”, que sin perder la identidad del grupo, sí investiga en sonidos y estilos vamos a llamar más ‘modernos’. “Who’s gonna change” es un tema rápido de corte clásico que recuerda bastante la época del “Future world” con un brutal inicio de batería. Y la canción con la que termina el disco es “Enter forevermore”, tema suave para lucimiento de la voz sobre todo.
Una de las cosas que de siempre más me ha atraído de este grupo ha sido el buen concepto del papel que deben jugar las teclas en un grupo para no perder fuerza. Los arreglos de teclas siguen en esta línea, impecables. La voz versátil, como siempre, aunque se nota más cascada. La batería y el bajo totalmente conjuntados, y las guitarras impecables. Magnífica producción para un disco que no debería perderse nadie.
Salud.

PRIMAL FEAR “Nuclear Fire” (2001)
Tercera entrega de lo que es ya una banda consolidada, que en un principio arrancó como el ‘proyecto’ de dos grandes personajes de la escena metálica europea, por un lado el fornido vocalista Ralf Scheepers (ex-Tyran Pace y Gamma Ray) y por otro el bajista Mat Sinner, el cual compagina este trabajo con el de su ya clásica banda Sinner. Antes de nada me gustaría señalar que, si bien se trata de un disco con unas ideas y unas tesituras prototípicas del Heavy Metal clásico de toda la vida (sin aportar nada realmente nuevo, aspecto que podría tener en común con el último trabajo de Hammerfall, también reseñado en estas páginas), la fuerza que le han sabido imprimir y la convicción con que está hecho (lo cual he echado en falta en el trabajo de los suecos) hace pasar por alto todo deseo de ver cualquier tipo de innovación en él. Y digo esto porque desde el arranque con “Angel In Black” el disco es un trallazo furioso de auténtico Heavy Metal en la más pura onda de los Judas más clásicos (sólo con escuchar el comienzo de “Kiss Of Death” –un calco del “Hell Patrol” de los Priest- te darás cuenta de lo que te digo).
Mientras en temas como “Back From Hell” (en la que Ralf está al borde de hacer estallar en pedazos su garganta), “Fight The Fire” o “Fire On The Horizon” encontramos a los Primal Fear más rápidos y corrosivos, en temas como “Now Or Never” o el acojonante “Eye Of An Eagle” tenemos los medios tiempos más efectivos, donde bajan el pie del acelerador para centrarse más en la densidad de las guitarras. Y si “Bleed For Me” ocupa el puesto de balada (en este caso no se trata de la típica balada insulsa y facilona que tiene que entrar en el disco), “Living For Metal” hace las veces de tema-himno, una especie de “Living After Midnight” a lo Primal Fear. Y me reservo para el final lo que son para mí los pelotazos del disco: por un lado el tema que da título al trabajo, “Nuclear Fire”, todo un himno con unas melodías y un estribillo ultrapegadizos que se te clavarán a la primera (joder, ¿tan difícil es hacer temas así?), y por otro el más accesible “Iron Fist In A Velvet Glove”, toda una delicia de tema donde Ralf da buena muestra del porqué estuvo a punto de entrar en los mismísimos Judas. Si tuviste el placer de verlos en la pasada gira por estas tierras no hace falta que te cuente más; si no, estás tardando en agenciarte este trabajo.
David Fernández “Bubba”

PRIMAL FEAR “16.6 (Before The Devil Knows You’re Dead)” (2009)
Primal Fear se formó en 1997, cuando Ralf Scheepers (voz) salió pitando de los Gamma Ray del ex-Helloween Kai Hansen, y Mathias Lasch, alias “Matt Sinner” (bajo y voz) pensó en hacer alguna otra cosa al margen de sus Sinner de siempre. Sus caminos se cruzaron, montaron el grupo y en 1998 publicaron su primer trabajo “Primal Fear”, al que siguió en 1999 su, para mí, mejor obra “Jaws Of Death”, con un sonido que todavía no han vuelto a igualar.
Luego vinieron más buenos discos, “Nuclear Fire”, “Black Sun”, “Seven Seals”… y fichan para Frontiers Records, con quien graban “New Religion” en 2007 y ahora este “16.6 (Before The Devil Knows You’re Dead)” junto a Henny Wolter (guitarra), Magnus Karlsson (guitarra, teclas) y Randy Black (batería).
El contenido es más de lo mismo, Heavy Metal clásico y contundente, de sonido poderoso y producción pulcra, lo que le hace fácilmente escuchable a casi todos los oídos, quizá más que su anterior trabajo, que era algo más espeso.
Las voces dominan todo el disco, y es que no hay que olvidar que Scheepers es un gran cantante, pero Matt Sinner también tiene una buena voz y llevan muchos años complementándose muy bien. Pero el disco no es sólo para que Scheepers se luzca, las guitarras están en un primer plano y lo llenan todo, y la base rítmica es contundente, tal y como mandan los cánones del estilo, y si no escucha “The Exorcist”…
Un gran disco de, quizá, la mejor banda de Heavy Metal puro que quede en el panorama internacional, aunque en la balada “Hands Of Time” (preciosa, por cierto) estén casi irreconocibles.
Web PRIMAL FEAR - Myspace PRIMAL FEAR
PROBOT
“Probot” (2004)
Confieso
que cuando supe del embrión de este proyecto ahora ya disco fue más que
curiosidad lo que sentí, sobre todo teniendo presente que el padre del mismo
contribuyó en gran medida a otro nacimiento histórico, el del término
‘falso metal’.
Lo cierto es que nunca fui detractor de Nirvana, más bien al contrario, e incluso me atrevería a decir que su apuesta fue en muchos sentidos bastante más ‘heavy’ que la de grupos que presumían de serlo. Pues bien, cuando el señor Dave Grohl, ex batería de los innombrables para buena parte del sector más ‘true’ y alma mater de los actuales Foo Fighters parecía haber abandonado cualquier resquicio de sabor metálico en su hacer (“The Colour And The Shape”), va y se descuelga con un proyecto con el que sólo oír hablar de él ya es motivo de alborozo.
En un principio no están todos los que son, pero sí son todos los que están (para el maestro de ceremonias, se entiende), y con Probot se ha concedido tanto un capricho personal -recuperar su lado más heavy- como rendir tributo al Metal en general, ya sea Heavy clásico, Thrash o Hardcore, y a las bandas y personajes del estilo que más le influyeron en particular.
La
portada que ilustra el CD ya es en sí todo un tributo, en este caso a los
resucitados Voivod, de los cuales colabora activamente su vocalista Snake en el
fresco “Dictatorsaurus”, quizá de lo que más tenga que ver con la
música actual de Grohl. Y digo que colabora activamente porque de eso va este
trabajo, por si todavía no había quedado claro, un compendio de temas hechos
por y para el invitado, a su imagen y semejanza, declinando de entrada el mero
homenaje en forma de versiones o la colaboración esporádica en el disco y si
te he visto no me acuerdo.
Precisamente
el único inconveniente que encuentro en todo esto es la previsibilidad de los
temas, ya que el anfitrión se ha querido ajustar tanto al (supuesto) gusto de
su invitado que la sensación de deja-vu es constante a lo largo de todo el plástico,
y en el peor de los casos hay piezas que estoy seguro que a duras penas servirían
como caras b del artista en cuestión.
Teniendo presente esto último, entre lo más acertado para el que suscribe se encuentran la sucia “Centuries Of Sin”, de estribillo maligno y con un Cronos superándose a sí mismo (sí, ya sé que tampoco es decir mucho), “Red War”, una revisión descarada a la Soulfly del “Refuse/Resist” con Max Cavalera al micro, cómo no, pero que cuela, y por supuesto el ‘motorizado’ single “Shake Your Blood”, con un Lemmy que siguiendo el mismo patrón de siempre consigue que suene fresco nuevamente. Interesante es también la colaboración del ex St. Vitus, Obsessed, Spirit Caravan y Place of Skulls Wino en “The Emerald Law”, con ese toque sabático-ácido tan característico y psicodélico de las citadas bandas o de otras como Kyuss, en gloria estén.
Se quedan en correctas otras como el heavy-hardcoriano “Silent Spring”, con el DRI Kurt Brecht haciendo los honores, las previsibles “Ice Cold Man” y “Sweet Dreams” (con el mismísimo Kim Thayill ex Soundgarden guitarreando por ahí) de Cathedral y King Diamond respectivamente, o la de nuevo sabática “My Tortured Soul”, en la que presta su voz el Trouble Eric Wagner, otros que renacen de sus propias cenizas. Dejaremos como meras anécdotas la aportación del ex COC Mike Dean en la hardcorera “Access Babylon”, más por fugaz que por otra cosa, así como la del ex Celtic Frost Tom G. Warrior en la simplista “Big Sky”, que tira más hacia la era Apollyon Sun que hacia la formación que conmovió los cimientos del Thrash.
A
todo esto, la intrigante pista escondida lleva por título “I Am The
Warlord”, y detrás de ella está ni más ni menos que el actor y
Tenacious D Jack Black, en sus pantallas más próximas con la americanamente
estandarizada “Escuela de Rock”. Más de lo mismo.
Una
vez superada la ansiedad que provoca un evento como éste y tras las escuchas
pertinentes puede decirse que se trata de un trabajo digno, sobre todo por lo
que supone llevarlo a cabo, aunque como decía antes peca de predecible y a la
quinta escucha el morbo inicial se esfuma como por arte de magia. ¿Habrá
continuación? ¿Lo veremos en directo? Si su propio autor lo ignora nosotros más
todavía, pero de momento tiene nuestro aprobado en esta humilde morada.
Bubba
I confess that it was more than curiosity what I felt when I first knew about this project, now already a work done and dusted. And the fact that the father of this project contributed big time to another mythical birth, that of the “false metal” expression, made my interest in this project even greater.
The truth is that I never slandered Nirvana, more on the contrary, and I would even dare say that their proposal was in many ways “heavier” than that of other groups that boasted themselves to be so. And it is now, when the ex-drummer of the band cursed by a great part of the “true-metal” sector and alma mater of Foo Fighters, Dave Grohl, seemed to have given up on metal music (“The Colour And The Shape”) that he presents us a project that makes anyone jump of excitement.
With Probot, Dave Grohl has intended to pay a tribute to Metal music, whether classic metal, thrash or hardcore, as well as to the bands and artists that have influenced him significantly. But with this project he has also intended to regain his heavier soul, more as a personal whim than anything.
To
start with the CD cover is a tribute by itself, a compliment paid to the reborn
Voivod, whose vocalist Snake also plays a star role in the fresh cut “Dictatorsaurus”,
maybe the closest song to Grohl´s actual musical path. And I say that he plays
a star role because that is what this project is about, a collection of songs
written by and for the guests, rejecting a priori a homage in the form
of song covers or sporadic collaborations.
And that is the only down side to the work. The fact that the author has tried so hard to adjust the songs to the guests´ alleged taste makes this work somehow foreseeable. And in the worst cases, I even doubt whether the song would even enter as a b-side on any work of the guest artist.
Having this on mind, and always in my opinion, among the best cuts are “Centuries of Sin”, with an evil chorus and Cronos singing better than ever (not very difficult, on the other hand), “Red War”, a bold revision of “Refuse/Resist” done in a Soulfly style with Max Cavalera on vocals, but good anyway, and of course the Motorhead-alike single “Shake Your Blood”, with Lemmy on his line but achieving a really fresh sound. It is also interesting the collaboration of Wino, ex-St. Vitus, Obsessed, Spirit Caravan, and Place of Skulls, in the very Sabbathy “The Emerald Law”, also characteristic of the previously mentioned bands and others such as Kyuss (rest in peace).
Just above the standards are the heavy-hardcorian “Silent Spring”, with Kurt Brecht from D.R.I. as guest singer, the predictable “Ice Cold Man” and “Sweet Dreams” (with the ex-Soundgarden Kim Thayill playing guitar) with collaborations from Cathedral and King Diamond, respectively, and the also Sabbathy “My Tortured Soul” sang by Eric Wagner from Trouble. I find mediocre, more because of the short length than anything else, the hardcore-sounding “Access Babylon”, with the collaboration of the COC Mike Dean. Also I find a mere anecdote the simple “Big Sky”, with the Celtic Frost Tom G. Warrior. A song more biased towards Apollyon Sun than to the band that shook the foundations of the Thrash Metal.
The hidden, bonus track is “I Am The Warlord”, behind of which is the actor and Tenacious D Jack Black, at present in your screens with the american “School Of Rock”.
Once overcome the anxiety and after giving this CD the necessary listenings, it can be said that it is a deserving work, mostly because of the work involved in producing it. However, it is sometimes a bit foreseeable and after the fifth listening the initial excitement fades away as if by magic. Will there be a continuation? Will we see it performed live? If its own deviser ignores it we will also do the same, but so far it has our humble approval.
Trad: Ramiro Morales “Motorhead”

PROFANOS
“Tiempos de miseria” (2005)
Profanos es un grupo mitad argentino mitad catalán que se formó en 1998, aunque es desde 2003 cuando funciona con la formación actual, esto es, Adrián Santoro (voz) y Wally Santoro (batería), procedentes de los Profanos de Mar del Plata, y Sergio Rubio (guitarra) y Raúl Rumem (bajo), ex–componentes del grupo Castigo de Dios (Barcelona).
“Tiempos de miseria” es su primer LP, aunque en principio iba a ser solo maqueta, y fue grabado como pudieron, la batería en estudio y el resto de instrumentos en la casa de cada cual. Hacen Heavy Metal con notables trabajos de guitarra y batería, aunque sin aportar nada nuevo. Tampoco es imprescindible, es cierto, pero dotaría al disco de un valor añadido que al final no tiene.
El perfil de los temas es muy parecido, los clichés heavies más clásicos mezclados con un intento de dotarlos de melodía que se queda solo en el intento porque, y aquí viene el principal problema, la forma de cantar de Adrián es sencillamente horrorosa. En algunos temas modula perfectamente y armoniza con el resto de la música, pero la mayoría de las veces no mete una nota en su sitio. Es una pena porque la voz lo destroza todo, de hecho la primera impresión tira de espaldas, luego van saliendo las virtudes pero es algo que, insisto, deberían revisar. No basta solo con dar tonos muy agudos o tener una gran capacidad pulmonar (que la tiene), cantar es otra cosa.
La pronunciación en “Darkness” (tema cantado en inglés) también es un poco chapucera, sin embargo “Ayúdame” y “Nadie te oye llorar” me parecen dos buenas canciones que mejorarían mucho ya sabéis cómo. En fin, que como maqueta está bien porque serviría para hacerse una idea de por donde van los tiros, pero como disco a comercializar queda muy escaso de todo. Es preferible grabar 2 canciones bien que 11 descuidando cosas tan importantes, en mi opinión.
La web del grupo, www.profanos.net, está bastante bien. En ella podéis encontrar un montón de cosas interesantes, como una sección de descargas con algunos temas en directo, como una versión del “Rock hard ride free” de Judas Priest, vídeos caseros de actuaciones, etc.
Es encomiable el trabajo del grupo por hacer lo que les gusta, hay muchos momentos brillantes dentro del disco (los solos, los ritmos, etc.), pero los más grises (de voz y bajo sobre todo) terminan dejando una sensación un poco “pero qué es esto...?”, no sé si me explico. No obstante, mucha suerte.

PROMETHEUS “Barro y lágrimas” (2009)
Corría el año 2002 cuando la pareja de hermanos, Rafa y José Manuel Vida Núñez, nacidos en Sagunto (Valencia), creaban la banda Hidden Wisdom. Pero en 2004 cambiaban al nombre de Prometheus, una de las canciones más emblemáticas de Hidden Wisdom.
Su primer larga duración fue el autoeditado “Tierra de todos” (2006). Estando en esos momentos la banda compuesta por: Iván Nava (voz y bajo), Markos Vera (guitarra), Rafa Vida (guitarra) y José M. Vida (batería).
Prometheus sufría salidas y entradas de componentes en el 2007. Así en septiembre de dicho año pasaban a formar parte del combo valenciano Jandiè Serrano (guitarra) y Rubén de la Calle (bajo). Y en junio de 2008 la formación actual quedaba completada con el vocalista Fernando Broseta.
Es en 2008 cuando consiguen ser uno de los ganadores del certamen Granito Rock 2008, lo que les lleva a actuar en el “VII Festival Granito Rock” el 26 de julio de 2008 en Collado Villalba (Madrid), compartiendo escenario, entre otros, con Los Suaves y Muro.
“Barro y lágrimas” supone su segundo disco autoeditado, grabándolo, mezclándolo y masterizándolo en los estudios Näzgul Sound (Fireworks) de Massanassa (Valencia) entre enero y febrero de 2009. Siendo el productor el afamado Fernando “soy pequeñito” Asensi, quien ya produjera su anterior “Tierra de todos” en los estudios Inmortal de Xirivella (Valencia).
Tan sólo seis canciones componen el disco, aunque la duración de las composiciones oscila entre una horquilla temporal de cuatro a ocho minutos. Acercándose el CD en total a los treinta y cinco minutos.
Lo que se escucha nada más pinchar el CD es el sonido del fragor de una contienda bélica, fundiéndose con un pequeño discurso de George W. Bush cuyas últimas palabras en inglés enlazan a unas melodías guitarreras, sustentadas por la base rítmica, que nos pueden evocar a unos épicos Running Wild o Iron Maiden. Así se inicia “Sangre en las manos”, un tema de ese Heavy Metal que suena con su grado de dureza, pero también a la vez melódico y pegadizo, especialmente en su estribillo, ideal para ser coreado mientras escuchamos el disco, o bien en directo. Destacando desde ya la labor guitarrera de Jandiè y Rafa, además de la voz de Fernando, quien se mueve perfectamente por tonos melódicos o duros cuando se requieren.
Tras algo de ruido mecánico y un poco de instrumentación, un buen grito mantenido de Fernando inicia “Quiero”, el tema más extenso del álbum, cuya duración pasa de los siete minutos, y que está dotado de unas melodías arábigas y un estupendo ritmo marcado a medio-tiempo. En el final hay un cambio de ritmo de claras influencias de Iron Maiden, incluso también de la escuela de los británicos son esas líneas vocales coreables (de ese tipo también se escuchan un poco en el primer corte), que son simples pero siempre logran ser seguidas vocalmente, aunque están ya demasiado escuchadas y manidas.
“La danza de la Muerte”, nada que ver con el tema “Danza de la Muerte” de los ochenteros madrileños Pánzer, es una relajante (en su mayor parte) y bonita composición, aunque dura y real en su letra, con el aporte de guitarra acústica, y que me recuerda a los Mägo de Oz antes que gustaran a todos los públicos. Hay que resaltar el muy buen solo de guitarra que se marca Jandiè en la canción.
Ese ritmo trotón y melodía que tiene “Fuego del Cielo” es inevitable que nos evoque a Tierra Santa, o a su clara fuente de inspiración, Iron Maiden. Al igual que el comienzo reposado de “Calma” también me puede recordar a los riojanos o a los ingleses, pasando luego a ser una pieza con un ritmo bastante duro y machacón. Quizá en ese “Calma” sea donde Fernando Broseta mejor demuestre las facultades vocales que tiene, aunque en la final “Barro y lágrimas” tampoco se queda atrás, siendo uno de los temas más destacados y que mejor se asimilan en las primeras escuchas, adentrándose en caminos hard rockeros y con un final a varias voces.
Tras la salida de “Barro y lágrimas” Prometheus ha tocado en directo todo lo que han podido, compartiendo escenario durante 2009, entre otros, con los canadienses Pat Savage Band en la “XXVI Concentración Big Twin Club 2009” de España en El Grao (Castellón) por ser el ganador del festival concurso MotoRock 2009, con los madrileños Calibre Zero (en noviembre en Valencia), y organizando el 12 de diciembre en Valencia el “XMas Metal Fest. 2009”, compuesto por los madrileños Atlas y las bandas valencianas: Prometheus, Wurdalak e In Pena. En 2010 tocaron en su ciudad con Sphinx (enero), Dünedain (marzo) y Parking Fox (junio), además de su participación en el festival de formaciones valencianas “Steel Strings Festival” (mayo), y en un par de homenajes a Ronnie James Dio (junio y julio). En septiembre de 2010 comenzó su “Barro y Lágrimas Tour 2010 - 2011”, que hasta ahora les ha llevado por Barcelona, Murcia, Castellón, Zaragoza, Madrid, Abarán (Murcia), Baracaldo y Badajoz. Concluyendo 2010 con el “II XMas Metal Fest. 2010” (11 de diciembre), compartiendo tablas con Zarpa, Calibre Zero y Wurdalak.
El quinteto ya se encuentra grabando su tercer álbum, al que seguirá en 2012 una gira nacional celebrando la salida del disco y el décimo aniversario del grupo.
Prometheus es otra recomendable banda de la gran cantera valenciana a sumar a los nombres de los activos Zarpa, Piel de Serpiente, Wurdalak, Quelonio, Parking Fox, Nadsokor (que lamentablemente en octubre de este 2011 pasan a “hibernar”), VX, etc., etc.
Web PROMETHEUS - Myspace PROMETHEUS

THE PROWLERS “Devil´s Bridge” (2006)
Mira que de unos años hasta hoy han salido bandas de Italia, muchas, pero hay que ver lo difícil que es encontrar una medio decente. Yo no sé que tendrá el ColaCao de por allí pero muy normales no son los italianos a la hora de darle a esto del Heavy Metal. Apunten ustedes a The Prowlers como una más y en un ejercicio de abstracción fíjense en la cabra de la portada (qué buen gusto) antes de seguir leyendo y de pensar que soy yo el que está loco.
Muy bien, aclarado este punto sigamos con la reseña. The Prowlers (¿recuerdan el tema de Maiden?) ya lo he dicho, son una banda transalpina, asentada en el Heavy Metal del de toda la vida y como tienen teclados e incluso hacen solos y cambian un par de veces de riffs y esas cosas pues hacen Metal Progresivo aunque este no sea del de toda la vida. Resumiendo, que desde la NWOBHM hasta el pseudo pastiche metal alemán han ido recogiendo influencias hasta poder darle cuerpo a su propia manera de entender esto del Heavy Metal. Y aunque sea a medias yo creo que lo han conseguido, vamos que no son unos dechados de talento pero han sacado un disco bastante apañado del que, quitándole algún que otro descontrol con el doble bombo o las teclas, se pueden aprovechar cosas.
Producido por Tommy Hansen, que tampoco es que la producción se salga del sota, caballo y rey imperante en el Heavy Metal actual (que no moderno) el disco suena potente y variado pero demasiado excesivo a veces, y que, cosa curiosa, es de los que mejoran al final en vez de desinflarse. Claro que para el final han dejado lo que debe ser su principal composición, un tema, el que le da título a todo el trabajo, dividido en tres partes (cómo les gusta esto) con introducción y todo (esto les gusta todavía más) y con más piruetas que un saltimbanqui borracho pero que da el pego. Tampoco para tirar cohetes pero se deja oír.
Caballero, no hay más, si te gusta el Heavy Metal actual, sobre todo el salido de Italia, barroco, excesivo y tremendamente “épico” este grupo te encantará, de lo contrario es totalmente prescindible.
Web THE PROWLERS - Web Locomotive Records
Pedro Salinas “Pears”

PSYCHOTRON
“Open The Gate” (2004)
Provienen
de Stuttgart, Alemania, y no, su estilo no es el Power/Speed épico-sinfónico,
sino más bien el Power/Thrash de finales de los 80 - principios de los 90.
Mejor que mejor.
Su
primera grabación se remonta a una Demo registrada en 1996, a lo que siguió
su primer disco autoproducido, “Chaos Cosmic Time”, que se grabó tres años
después. Este “Open The Gate” es su segundo disco, autoproducido también,
y por los intervalos de tiempo o no les ha ido muy bien la cosa o es que se lo
piensan mucho. A saber...
Cuando vi la anaranjada portada que cubre el trabajo lo primero que me vino a la cabeza fue aquel “Glory To The Brave” con el que debutaron (y sorprendieron... livianamente) Hammerfall, sólo que en plan futurista. El nombre del grupo, por su parte, me trajo a la memoria aquel robóticamente preciso “Countdown To Extinction” de Megadeth, aunque ellos dicen estar influenciados directamente por otros peludos como Testament, Iced Earth y Nevermore, y razón no les falta.
Digo que no les falta razón porque tanto el tema que da título al disco como “Private Hell” recuerdan a los primeros tiempos de Schaffer & co., salvando las distancias, claro. En “God Nihil” Matze M. (voz) trata de emular descaradamente las guturales de Chuck Billy, y ese comienzo de “Beauty Of Sadness” también recuerda considerablemente a Testament. En líneas generales todos los temas portan un aire bastante denso y oscuro, imagino que de ahí lo de Nevermore.
De todos modos, yo de estar en su pellica trataría de despejar definitivamente cualquier tipo de influencia (me refiero consciente, por supuesto) y dejar volar la imaginación, y sobre todo redondear un poco más los temas, que maneras se les ve. Cortes como “The Ticket (To Insanity)” o la “Instrumental” final pueden ser un buen comienzo.
La presentación del compacto es buena a grandes rasgos (aunque no tanto la portada), así como la ejecución y alguna que otra idea, pero la mezcla final es bastante pobre, y como decía antes les falta limar más de una aspereza (e influencia) y tratar de enganchar con mejores temas. A ver si la próxima.
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Bubba

PUISSANCE “Grace Of God” (2007)
El dúo sueco formado en 1993 por Henry Möller y Frederik Söderlund sacan a la luz este “Grace of God” a través de la editora portuguesa Equilibrium Music. Se presentan bajo la etiqueta de Pop Marcial, y si bien es la primera vez que escucho esta clasificación, le viene como anillo al dedo. Ocho canciones de música de sintetizadores, sonidos marciales y oscuros, y estribillos pegadizos (por ejemplo el tema que abre el CD, “Grace of God”), hacen que la etiqueta sea bastante acertada.
Las voces masculinas, graves, amenazantes y en algunos casos susurrantes se alternan con voces más suaves y femeninas en los estribillos, lo que les da una mayor musicalidad que los hace pegadizos. El ya mencionado “Grace Of God”, “Walls Of Freedom”, “Warzone” o “In Death” pueden ser ejemplos claros de esto.
Los temas están trabajados a partir de una base de percusiones y toques de sintetizadores, con melodías superpuestas de teclados como en “Brittle” o la que cierra, “Loreto”. Y aunque en general son temas sin grandes complicaciones, el disco no se hace tedioso debido a la riqueza de efectos que se entremezclan.
La temática de las letras, muy bien trabajadas y que no caen en los tópicos, se centran, en palabras de Söderlund, “en las políticas exteriores de Occidente, particularmente en aquellas inspiradas por los neoconservadores y otros proponentes de los genocidios causados por intereses económicos en países del tercer mundo”.
En definitiva, si lo que se busca son complicadas melodías, quizás no sea este el disco apropiado. Lo que no quita para que sea un disco muy interesante para aquellos que gustan de sonidos industriales o de bandas épicas. Calidad tiene. Y si lo que os apetece es investigar, por el precio al que está merece la pena.
Web PUISSANCE - Web Equilibrium Music
Ramiro Morales-Hojas “Motörhead”

PULL “Crane” (2005)
Navegar en tierra de nadie siempre fue un handicap para una banda. Parece que nos gusta que nos den las cosas machacaditas, bien claras y fácilmente encasillables, y todo lo que sea moverse en terrenos ambiguos descoloca a más de uno. La hoja de promoción de Pull nos cuenta que es un grupo de pop-rock, pero dudo que complazca a cualquier amante de esos sonidos fáciles y asequibles de los cientos de grupos que salen detrás de cada esquina.
La historia del grupo es algo rocambolesca. Formados en Olympia (Washington, USA) en el año 2002 por un madrileño (Marcelo Segarra), un yankee (Joel Hart), un mallorquín (Yun Martínez) y un chileno (Cristian Velásquez), dos años más tarde se instalan en Madrid para empezar a patearse el circuito de clubs, si es que aquí tenemos de eso.
Pull nos ofrece ambientes tenues, tranquilos e inspirados para escuchar en momentos de relajación, toda una colección de medios tiempos en los que las voces de Marcelo Segarra y Joel Hart susurran tras los suaves arpegios de guitarra del propio Marcelo, con puntuales arranques vigorosos (“Light the way”). Joel Hart también se encarga del bajo y sintetizador, y la banda la completan Yun Martínez (teclados) y un brillantísimo Cristian Velásquez a la batería, el instrumentista que brilla de manera más sobresaliente de todo el grupo.
Directamente herederos de la etapa más oscura de grupos como Depeche Mode, son capaces de recuperar sensaciones que creíamos casi aparcadas, viajando hasta traernos los aromas psicodélicos de los primeros Black Sabbath (“Outside”) o The Doors (“I don’t mind”) o incluso U2.
El disco confiere un aire retro y relajante, sin estridencias, para escuchar relajados en el sofá mientras los suaves arpegios de guitarra y la susurrante voz nos envuelven en un clima sosegado y relajante, enmarcado por las iniciales “16th of May” y “To get what you want”, aunque yo me quedo sin dudarlo con “Roll on”, donde combinan una suave canción con arranques de ímpetu que nos sacan del posible letargo que puede incluir tanta suavidad que inunda el CD, con la excepción de la breve “Whitethrash blues”, que muestra tal contraste en todos sus aspectos (voz, guitarra, tempo...) que parece sacada de otro disco, rompiendo la homogeneidad de la grabación.
Resumiendo que es gerundio. Si quieres desengrasar de cabalgadas guitarreras, energía y pasión, esta es una buena opción como anti-stress. Que no todo son watios y Heavy Metal en la viña del Señor.

PUNTO DE MIRA “Algo irreal” (2005)
El nombre de Javier Mira os sonará a todos aquellos que hayáis seguido con detalle la explosión de grupos de Heavy Metal en la primera mitad de los ’80 en España. Con su grupo más reconocido, Tritón, ganó la 5ª edición del por entonces prestigioso Trofeo Villa de Madrid, lo que les dio derecho a grabar un LP, que vio la luz en 1985 y que desde entonces es parte de mi colección particular.
Poco después, el hasta entonces pujante heavy nacional se fue desmoronando y arrastró a Tritón en su caída, desapareciendo poco después. De entonces hasta aquí, puntuales noticias sobre las actividades de este guitarrista nos han ido llegando por diversas fuentes. Probó suerte con Geyser, Vudú y Algo Salvaje, pero todo quedó en el intento. Para matar el tiempo ha estado también en grupos de versiones, como los Seminuevos, de los cuales dimos en su día cumplida cuenta en nuestra sección de Conciertos.
Punto de Mira es el proyecto que siempre estuvo en mente, y por fin parece que lo va a hacer realidad. Para ello se ha rodeado de buenos músicos que dan consistencia a Punto de Mira: Un brillante cantante, Juan Olmos, el batería Ernesto Sánchez (ambos procedentes de LDSL y Zyclope) y el bajista José Luis Aragón (Tritón, Barón Rojo), quien grabó el disco para abandonar posteriormente la banda, siendo Javier Colmenarejo (Not For Us) el actual bajista del grupo. Hace unos meses os comentábamos el adelanto que nos habían enviado, y ya es hora de hablar del disco en su conjunto.
Y la verdad es que el disco sacia todo el apetito que nos abrió aquel adelanto. El disco tiene una frescura y una versatilidad que es todo un alivio en estos tiempos en los que parece que todo el mundo recorre el mismo camino. No deja de ser sorprendente que esta frescura venga dada por un veterano músico, cuando la mayoría de los jóvenes grupos parecen empeñados en trillar el mismo camino una y otra vez.
Punto de Mira se basa, como no podía ser de otra forma, en la guitarra de Javier Mira, omnipresente en todo el disco, y la voz de Juan Olmos, muy versátil a lo largo de todo el CD. Lejos de aquel sonido adornado con teclados por el cual recordamos a Tritón, Punto de Mira suena guitarrero, muy directo. El sonido conseguido es brillante, siendo precisamente la guitarra el instrumento que obtiene el mejor tratamiento.
Javier Mira sigue siendo un guitarrista muy brillante. Su estilo sigue estando lejos de los corremástiles de academia, y se aleja por tanto de las complicadas escalas barrocas que tan a menudo nos muestran los virtuosos del instrumento. Su forma de tocar es más visceral, no exenta de una buena técnica lograda a base de años de práctica autodidacta. Juan Olmos es todo un descubrimiento. Su buena voz se adapta a las exigencias de cada canción, sonando rockera cuando debe hacerlo y más limpia según convenga. El resto del grupo cumple con éxito su cometido de dar solidez a los temas.
El disco está lleno de temas sin desperdicio. Puro Hard Rock en “Tu sangre me sienta bien”, “Apuesta fuerte”, la vacilona “De buen rollito” o la que da nombre al disco, “Algo irreal”, de claros toques sureños, pugnan por copar nuestras preferencias.
La variedad y la frescura son la nota común del disco, haciendo del dominio Hard Rock un patio de luces con puertas abiertas a otros estilos, desde el blues de “Luz de Neón” al semi-funk guitarrero de “Rock Star”. Incluso hay hueco para un delicioso y breve tema acústico llamado “Bruja y Musa” en el que la voz femenina de Lou Garx le da la réplica a Juan Olmos sobre las guitarras acústicas de Javier Mira y Paco Reyes, así como un intenso medio tiempo llamado “A cambio de qué” con una aportación vocal inconmensurable de Juan Olmos y la guitarra de Javier Mira brillando de forma especial.
Es todo un placer echarse a los oídos una obra como ésta, en estos tiempos en los que ya nada sorprende. Totalmente recomendado.
Web PUNTO DE MIRA - Web JAVIER MIRA - Web JUAN OLMOS

PUNTO DE MIRA “Simetría” (2007)
Dicen que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Son muchos los grupos que, tras un buen debut, son incapaces de mantener el nivel y sus siguientes trabajos incumplen las expectativas generadas en torno a él. Afortunadamente este no es el caso que nos ocupa. La agradable sorpresa que supuso la irrupción en la escena española de Punto de Mira con su primer disco, “Algo Irreal” (2005) ha tenido su continuidad ahora con “Simetría”, un trabajo que continúa la línea marcada en aquel debut, Hard Rock de alta escuela, fresco y de calidad.
Nos encontramos con algunos cambios en el grupo con respecto a aquel primer disco. Si bien se mantiene la columna vertebral de Punto de Mira, formada por el experimentado guitarrista Javier Mira (Ex-Tritón, ex- Geyser, etc.) y la poderosa voz de Juan Olmos (Zyclope, LDSL...), la base rítmica ha cambiado por completo, recayendo ahora esta responsabilidad en dos veteranos músicos, el batería Teo Suazo, antiguo compañero de Javier Mira en Geyser y el bajista Arturo Díaz, que cumplen con nota su cometido de sustentar el grupo mientras Juan y Javier se lucen continuamente.
“Simetría” mantiene muchos de los elementos que contenía “Algo Irreal”: Buenas canciones, vertiginosos solos de guitarra y la potente y cálida voz de Juan Olmos. También se mantiene ese atractivo toque sureño en algunos temas (“Olvídalos, “Sueñas Con Mentiras”), aunque en general el disco es más cañero, más trepidante, sin perder ni una pizca de esa frescura que les hace tan atractivos. A excepción de la emotiva balada que cierra y da nombre al disco y de la acústica “Sueñas Con Mentiras”, los diez temas restantes desbordan pasión y energía, con un cuidado sonido responsabilidad del propio Javier Mira, que ha ejercido también labores de productor.
Desde el principio tenemos temas directos y rompedores (“Es por ti”, “Decadencia”), que abren un disco lleno de temas en los que la constante exhibición de la guitarra de Javier Mira y la voz de Juan Olmos (ambos a la cabeza de los mejores músicos de este país) no ocultan su preocupación por construir lo que al fin y al cabo importa en un buen disco: canciones.
Y si de canciones se trata, la bruja musa de la inspiración se les ha aparecido con todo su poder sobre todo en una de ellas: “Noviembre”, que merece mención aparte. El tipo de tema que la mayoría de los grupos buscan y no encuentran en toda su carrera. Esta canción lo tiene todo para convertirse en un clásico del rock español: Preciosa melodía, estribillo pegadizo, gran solo de guitarra, exhibición vocal... un tema perfecto de principio a fin que vale más que la discografía completa de otros grupos con más nombre.
Pero “Noviembre” sólo es la punta del iceberg. Temazos como “Me pones a 100” o “No me impresionas” (a mí sí me ha impresionado su solo de guitarra) la acompañan sin desmerecer, construyendo en su conjunto uno de los mejores discos de Rock español del último año.
Como ya he comentado, el disco se cierra con “Simetría”, una emotiva balada en la cual Juan Olmos se luce sobremanera, acompañándose al piano y que finaliza con un brillante solo de Javier Mira, dejándonos una sensación de tener una joya entre las manos.
Es muy posible que la particular situación del Rock español se encargue de dejar a discos como “Simetría” en el semi-anonimato, otorgándole los favores del éxito a grupos con menos talento. Sería una lástima, discos como este no se editan todos los días.

PUNTO DE MIRA “Puerta de salida” (2010)
Parece que fue ayer, pero pronto hará 3 años desde que recibimos la sorprendente noticia de que Juan Olmos abandonaba Punto de Mira. Tras dos brillantes discos (“Algo irreal” y “Simetría”) en el que el tándem que formaba con Javier Mira conseguía algo especial, la noticia nos pilló a contrapié a los que seguimos habitualmente a la banda. No pasó mucho tiempo hasta que conocimos que Gabriel Boente sería el nuevo cantante del grupo, conocido sobre todo por su paso por Saratoga, con quienes grabó “Mi ciudad”.
Este no fue el único cambio que sufrió la banda por aquel entonces. En pleno proceso de reestructuración desde que se grabó “Simetría”, Javier Mira dio un vuelco total a la banda, añadiendo un nuevo guitarrista (Casta) y un nuevo bajista (Miky), manteniendo al batería Teo Suazo. Esta formación se presentó el 12 de enero de 2008 en la sala Live! de Madrid, y parecía que todo iba muy deprisa. Sin embargo, han pasado más de 2 años para tener en nuestras manos el tercer disco de Punto de Mira, y es que el cambio que ha pegado el grupo ha sido muy importante.
Un elemento crucial en ese cambio es la voz de Gaby Boente, tan alejada de la tesitura de Juan Olmos que imponía la necesidad de crear un repertorio propio y olvidarse en gran medida de la época anterior. Esta circunstancia, unida a las ganas de Javier Mira de rebelarse contra un mundo que nos aprieta cada vez más, ha dado como producto una concepción totalmente diferente del Punto de Mira que habíamos conocido hasta ahora. De hecho, “Puerta de salida” es el disco más cañero, heavy y contundente de la carrera de Javier Mira, algo que se comprueba desde el primer segundo de “Sueño azul”, el tema que abre el disco. Tanto el rotundo y poderoso sonido (responsabilidad también de Javier Mira, así como el diseño de la carátula y libreto) como la estructura de los temas caminan en el límite entre el Hard Rock en el que siempre se ha movido Javier y el Heavy Metal del que viene Gaby Boente. Todo el disco se mueve en esa frontera, y dependiendo de los temas la balanza se inclina hacia un lado u otro.
A la voz de Gabriel Boente hay que acostumbrarse. Su potencia vocal es innegable, pero sus preferencias por subir a tonos muy agudos tiene seguidores y detractores por igual. Yo me sitúo en un término medio, valorando especialmente aquellos temas en los que muestra su amplio registro vocal, y no se centra exclusivamente en los tonos más agudos. “Puerta de salida” es un buen ejemplo, ya que es capaz de cantar en un abanico muy amplio, con fases de voz bastante grave y otros en los cuales sube casi al infinito. Este tema, muy representativo de lo que es capaz estos Punto de Mira reinventados, me recuerda a los mejores temas de Rata Blanca. Lo único que sobra es el deliberado acento yankee que utiliza Gabriel Boente, no sólo en esta canción, y que pienso que debería olvidar.
El disco tiene muchos alicientes, y por supuesto la guitarra de Javier Mira es uno de los más importantes. Los años no le han restado un ápice de energía, sino al contrario, la rabia con la que afronta algunos riffs (“Uña y carne”, “Seguiré confiando en ti”…) demuestran que su poderío no ha hecho sino aumentar en este tiempo. Su liderazgo a la guitarra es tan decisivo que nos obliga a tener que disfrutar del talento de Casta en alguno de sus otros proyectos, ya que aquí camina a la sombra de Javier.
Sobre los temas, además del mencionado “Puerta de salida”, me han gustado especialmente otros temas como “Sígueme”, más en la onda de Hard Rock clásico en el que siempre ha navegado Javier Mira, y “Oro y oración”, un contundente tema en el que Gaby Boente utiliza con acierto toda la amplitud de su registro, y en el que la banda da lo mejor de sí misma, empezando por el gran solo de Javier Mira, continuando por la sólida base rítmica de Teo y Micky (muy consistente en todo el disco) y terminando por una gran letra en la que la Iglesia no sale muy bien parada. De este tema han grabado un videoclip que puedes ver tanto en su web como en su MySpace.
Como era de esperar, uno de los puntos de interés más acusados del disco es disfrutar de nuevo de la guitarra de Javier Mira, uno de los instrumentistas más reputados del país. Sus riffs, versátiles solos y fuerte personalidad hacen que su aportación siempre sea interesante. Este disco muestra bien a las claras que sigue estando en forma, basta con escuchar cualquiera de sus solos o, sobre todo, la extensa instrumental “107 sensaciones” donde Javier está inconmensurable.
No falta un enlace a la primera época de la banda, ya que han vuelto a grabar “Sueñas con mentiras”, rescatada del segundo disco, “Simetría”, adaptándola a la realidad actual de la banda. Y como despedida, Javier Mira canta “Compañero en mi viaje”, un melancólico tema que sirve como epílogo a este nuevo trabajo discográfico.
Queda muy poco de aquellos primeros Punto de Mira que debutaron con “Algo irreal” hace ya un lustro. Por estilo, componentes y concepto, estamos ante un grupo totalmente diferente. La realidad actual es “Puerta de salida”, y te invito a que lo conozcas a fondo. ¿Te atreves?
Web PUNTO DE MIRA - MySpace PUNTO DE MIRA

PUTREVORE “Morphed From Deadbreath” (2008)
Proyecto de oscuro, mórbido y putrefacto Death Metal de la vieja escuela nacido entre España y Suecia en 2004. Sus creadores: Dave Rotten (Avulsed, Golgotha, Christ Denied…) y Roger “Rogga” Johansson (Paganizer, Ribspreader...)
En el comienzo adoptaron el nombre de Deadbreath, pero a finales del verano de 2007 lo cambiaron por el actual, Putrevore. Al conocer el nombre del proyecto lo primero que se me vino a la cabeza fueron Rottrevore. Aquel grupo que editara su único larga duración, “Iniquitous”, bajo la etiqueta del antiguo Sello de Dave Rotten Drowned Productions en 1993. Pero es que no sólo se parece el nombre, si no que también el logo guarda bastante semejanza al de los norteamericanos. Un poco más de originalidad no hubiera venido mal.
“Rogga” (guitarra y bajo) compuso con paciencia ocho temas para el primer álbum entre 2004 y 2007. Álbum que iba a contar con la batería de Riky (Avulsed), pero finalmente no fue posible y de ella se encargó como baterista de sesión David Ekevarn. Casi todo estaba a punto en noviembre de 2007, faltando sólo las voces de Dave Rotten, quien las grabó en diciembre de 2007 en Madrid. Las nuevas tecnologías hoy en día hacen milagros.
“Morphed From Deadbreath” terminó de mezclarse y masterizarse en abril de 2008 en los estudios suecos EAP Productions por Ronnie Björnström. Saliendo al mercado por Xtreem Music.
En un poco más de media hora ocho temas de ritmos pesados alternándose con brutalidad a raudales. Clásico Death Metal inspirado principalmente en formaciones como Incantation, los propios Rottrevore, los primeros Grave… y heredero en los ritmos más moribundos de Celtic Frost.
Totalmente de ultratumba es la voz de Dave Rotten en las canciones cargadas de ritmos machacantes, brutales, oscuros y pútridos de la vieja escuela del Death Metal. Quedando el trabajo de guitarra un poco por debajo de la ferocidad de la batería, el saturado bajo y la gravísima voz.
A pesar de que el disco no llega ni a los treinta y cinco minutos a servidor se le hace un tanto pesado y denso con el transcurrir de los, demasiado homogéneos, temas.
Veremos si el proyecto se queda en este trabajo o próximamente el madrileño y el sueco continúan colaborando.