Op-Oz


  OPETH Deliverance (2002)
  OPETH Damnation (2003)
  OPIUM RELAX Donde está el bufón??? (2003)
  OPIUM RELAX Distimia (2005)
  OPPOSITE SIDES Soul Mechanics (2009)
  OPPOSITE SIDES Lost Inside (2010)
  ORANGE GOBLIN The Big Black (2000)
  ORCHIDIA El rosari d´Aurora (2008)
  ORION CHILD A New Dark Apology (2010)
  ORPHANED LAND Mabool (2004)
  OUTLOUD We´ll Rock You To Hell And Back Again! (2009)
  OZZY OSBOURNE Down To Earth (2001)

 

OPETH “Deliverance” (2002)

Mucho está dando que hablar últimamente esta banda sueca, y no es para menos, dado que es uno de los grupos de mayor calidad que he oído en bastante tiempo. Y no sólo destaco la técnica que los cuatro miembros atesoran, sino que también incluyo la calidad de las composiciones y las atmósferas que son capaces de crear sin ningún tipo de efectos programados. Pero es además un grupo que sabe cuidar las apariencias, y las portadas de los CDs reflejan a la perfección los sentimientos por los que su música te va a llevar.

Este “Deliverance” es el sexto trabajo en estudio de los suecos, y supone la perfecta continuación de su obra “Blackwater Park”, aclamada por muchos como su mejor trabajo hasta la fecha. Lo extraordinario de este disco es que es la primera parte de un doble trabajo en el que el segundo CD, “Damnation”, ha salido meses más tarde.

En “Deliverance” vas a encontrar un trabajo típico de Opeth con temas largos (casi 62 minutos divididos en 6 canciones), muchos cambios de ritmo, melodías que son capaces de crear melancolía, terror, aprensión, claustrofobia… en los oyentes, alternancia de voces melódicas con voces guturales y calidad instrumental y compositiva por doquier.

El disco arranca con “Wreath”, un tema bastante heavy, con riffs machacones, cambios de ritmo, solos de guitarra limpios y voz gutural que te transporta a las memorias de una casa y a las pesadillas de un interlocutor imaginario.

Inmediatamente nos metemos en las sensaciones y pensamientos de alguien que, por venganza, está ahogando a otra persona: “Deliverance”. Este tema esta segmentado en pasajes mas metálicos acompañados por la voz gutural de Mikael Arkfeldt y fragmentos más melódicos y acústicos, y que te van sumergiendo en la venganza que se está perpetrando en ese mismo momento. Es de destacar los minutos finales del tema que te introducen en la mente la sensación de aceleración del momento final de la venganza.

“A Fair Judgement” nos enseña la parte más melódica del grupo, esa de guitarras más limpias, melodías que se quedan dentro, voz limpia en todo el tema, y sonidos acústicos, salvo en reducidas partes. Y este tema se mete dentro con la sensación de paz y tranquilidad de quién espera un juicio justo por algún hecho cometido en el pasado que se recuerda de manera sombría. Tiene esos toques que tanto delatan las influencias progresivas del grupo.

“For Absent Friends” es un tema instrumental que dura unos escasos dos minutos y que sirve de apertura para “Master’s Apprentices”. Ésta se abre con un ritmo machacón y que te hace imaginar una tropa de fantasmas y recuerdos siniestros marchando. No en vano se trata de la búsqueda del descanso eterno que anhela alguien o algo. La letra, complementada con la música, hace que escalofríos recorran el cuerpo de quién lo escucha. La voz gutural es predominante pero se intercambia con la melódica, y la música cambia de ritmo de manera magistral.

El tema que cierra el CD, “By The Pain I See In Others”, es quizás el que presente más variedad de todos los que contiene el disco, y la voz gutural, con mayor variedad de registros que en los otros temas, de verdad te pone los pelos de punta. En definitiva, “Deliverance” es un disco que vuelve a ser una delicia musical.

Ramiro Morales “Motorhead”


 

OPETH “Damnation” (2003)

Este séptimo disco que sacan Opeth es la segunda parte de su doble lanzamiento “Deliverance/Damnation”, que habiendo sido grabados a la vez por razones que desconozco, sacan con una diferencia de cinco meses. Este “Damnation” es un disco que nos muestra la cara más tranquila, quasi-acústica, de Opeth. Voz melódica por parte de Mikael Akerfeldt, que no usa la gutural en ningún momento en este disco, guitarras limpias, una base rítmica que marca la tranquila pauta de los temas, y letras de nuevo relacionadas con el mundo de los espíritus y vidas sombrías pasadas, te transmiten sensaciones de sosiego pero que a la vez es intranquilo, y te hacen mirar por encima del hombro más de una vez. Ocho temas se incluyen en “Damnation”, aunque la duración es sólo de 43 minutos, algo inusual en esta banda.

El CD se abre con los toques progresivos de “Windowpane”, un tema en el que es la voz la que te lleva de la mano a través de los distintos pasajes de los que se compone. Con solos de guitarra es quizás el tema menos relajado de los que componen el CD. “In My Time Of Need” se vuelven a notar los toques progresivos que tanto influencian a esta banda. Un tema más relajado que el que abre el disco, tiene una melodía pegadiza, con toques de violín (?) como fondo en las partes centrales que se repiten, guitarra acústica y una base rítmica marcada que te sumergen en un mundo de sentimientos finales, como mirar desde la línea que separa la vida de la muerte hacia atrás.

“Death Whispered A Lullaby”, como su título indica, podría ser una nana, aunque algo siniestra. Y esta nana aumenta su poder con dos solos de guitarra que terminan devolviéndonos a la tranquilidad cada vez. “Closure” es un tema que va creciendo con toques de guitarra eléctrica acompañados por la base rítmica machacona, hasta que termina por caer de manera abrupta en una melodía totalmente relajada que vuelve a crecer de nuevo con ritmos nativos y orientales hasta que, de nuevo, termina la canción de manera abrupta. E inmediatamente empieza “Hope Leaves”, que nos devuelve a la tranquilidad compositiva. Es un tema muy melancólico y más sencillo compositivamente que los anteriores. Aún así, el efecto es conmovedor.

“Damnation” es un disco bastante compacto, en el que es difícil destacar un solo tema por encima de otros, pero, en mi opinión, “To Rid The Disease” merece ser mencionado por su preciosa melodía y porque se mete en el cuerpo sacando tus miedos y aprensiones a flor de piel. Acompañada por toques de piano y de órgano, consigue un efecto que hace que te fijes en la globalidad de la melodía en vez de en la individualidad de los distintos instrumentos.

“Ending Credits” también tiene que ser mencionada pero, en mi opinión, por estar bastante fuera de lugar dentro de este disco. Un tema instrumental más propio de un disco de Vai o Satriani en el que la guitarra, con un sonido idéntico al que sacan estos guitarristas, es la protagonista.

Y para cerrar, “Weakness” te sumerge en un interior abstracto de sueños con efectos de guitarra y Mikael Akerfeldt susurrando la letra. Un tema muy minimalista para cerrar un disco, en mi opinión, bastante intimista.

Tras un primer CD, “Deliverance”, que muestra la cara más dura, o heavy si se prefiere, de Opeth, con “Damnation” han mostrado la cara más melancólica y tranquila, pero sin bajar la intensidad de la música. Ambos discos merecen ser escuchados con detenimiento, y por las portadas, magníficas, y el libreto, merecen estar entre los originales de la colección.

Ramiro Morales “Motorhead”


 

OPIUM RELAX “Donde está el bufón???” (2003)

Según la hoja promocional que nos adjuntan, Opium Relax hacen “música hijaputa”. Me quedé a cuadros cuando leí esta descripción aunque reconozco que, visto que el álbum-debut de estos madrileños salpica mala leche lo mires por donde lo mires, es acertada.

Antes de entrar en materia, debo señalar que este quinteto lleva desde 1997 peleando en el circuito underground nacional, dando conciertos y preparando lo que ha acabado siendo el trabajo con el que se dan a conocer al mercado, “Donde está el bufón???”, que aparece a través del sello Hardland. El quinteto lo forman Dany a la voz, Mario y Jose a las guitarras, Isaac al bajo y Pí a la batería.

Grabado y mezclado en los estudios Box durante la segunda mitad del 2002, el compacto contiene diez temas cuya duración no supera la media hora escasa. Ese es el tiempo que emplean para escupir toda la rabia que concentra su estilo. En él se encuentran tendencias diversas que conviven en armonía gracias a la destreza que manifiestan a la hora de fusionar gustos personales. De un instante a otro pasan por tu mente Hamlet (“Humano y sombra”), éstos mezclados con pasajes a la Schuldiner (“Destino maldito”) o los primeros S.A. (“Instinto agresor”). No obstante, la diferencia la marcan las innumerables raciones de thrash/death que hay repartidas en pequeñas cantidades por todos lados, así como la camaleónica voz de Dany, que enriquece bastante las canciones.

En líneas generales, este disco de presentación de Opium Relax es una descarga de adrenalina que de cara al directo promete ganar muchos enteros, sobre todo cortes como “Ley de Karlos”, “Angel kaido” o “Vida muerta”, esta última con toques nu-metaleros más evidentes. Con una dosis de melodía y/o creatividad de cosecha propia que desarrolle las sólidas bases expuestas aquí (energía desbordante y sonido demoledor), darán que hablar en breve.

Puedes contactar con ellos: a través de la página de la banda www.opiumrelax.com, o mediante los teléfonos 606 79 71 84 ó 649 01 73 72.

J. A. Puerta


 

OPIUM RELAX “Distimia” (2005)

Segunda aparición en esta sección de los madrileños Opium Relax. Si hace ya años te presentamos su primer álbum, “Dónde Está El Bufón???”. Ahora te damos a conocer el segundo, “Distimia”, aunque lo editaran hace ya tiempo. Según el libreto del CD: La Distimia es un trastorno mental, psicológico o del comportamiento humano. Siendo la persona que lo padece enojadiza, y con tendencia a estar triste y deprimida. 

Los de la capital del país grabaron, mezclaron y masterizaron en los estudios Idemm durante enero y febrero de 2005 siendo los productores Emilio Mercader, J. Carlos Tello y José L. Guixe. El grupo lo co-produjo. 

Metal actual de los últimos años y nuevas tendencias, con bastantes dosis de agresividad, furia… y con varios matices que pueden hacer ganar para muchos en variedad al disco. “Dany” canta en distintos tonos, desgañitándose en los guturales que emplea, casi vomitando con odio y rabia sus letras. El disco comienza con muy mala leche con “Tú A Ké Sueñas???”, donde ya escuchamos toda la atroz artillería del grupo y del vocalista. “El Kura Rojo” le da caña a los detestables portadores de la fé que se aprovechan de inocentes víctimas. Mucho de Hardcore contundente y veloz hay en la corta “Vaya Humanidades”. Partes rapeadas tenemos en “Askerosa Paranoia”, con voces y letra del invitado Toxic-Man, para servidor esos trozos no son de mi agrado, y es que la mayoría de Rap o Hip-Hop cantado en castellano no me gusta nada. “El Final”, “Por Ké???”, “Almas De Purgatorio”, “Kuerpo Presente”, y el último corte “Pekeño Gran Dictador”, son composiciones en su línea que no me llaman en general la atención, quizás cosas sueltas y algunos ritmos y voces sí, pero sólo eso. La pista novena, “Oídos Ciegos”, hace que vuelva a poner interés con ese ritmo pausado, envolvente y denso. “Desesperación” cuenta antes con la intro “Desolación”, y después con la outtro “Desesperanza” con la colaboración de Roka y Poin (djembé), Emilio (semillas y triángulo), M. Sánchez (cuenco tibetano) y Sánchez Nogales (guitarra acústica). Quedando otra invitación en “Futuro Incierto” con, el que fuera cantante de Noxtromo, David en voces suplementarias. 

Destacable el trabajo en la confección del libreto, con buenas fotos acompañando cada texto. 

Si te agradan grupos como Hamlet, Skunk D.F., los desaparecidos sevillanos Narco… yo creo que los madrileños pueden ser aceptados con gusto por ti. A mi me han dejado un poco a medias. 

Este 2007 se cumplen 10 años desde su formación e Isaac (bajo), “Pi” (batería) y los guitarristas José y Mario, siguen con ganas de seguir dando tralla, a pesar de que se quedaron sin la voz de “Dany” el pasado 2006, y andan a la búsqueda de vocalista. ¡Suerte en la búsqueda y en la nueva etapa! 

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OPPOSITE SIDES “Soul Mechanics” (2009)

En los tiempos que corren, ante tanta avalancha de grupos y discos, es normal que pasen desapercibidos un gran número de lanzamientos que merecerían ser más escuchados y tenidos en cuenta. Este primer álbum de Opposite Sides puede ser considerado uno de esos casos. El disco fue grabado en el 2006, pero editado por Mondongo Canibale Records en el segundo mes de 2009, aunque en el Copyright aparezca el 2008. Decimotercera referencia en el Sello madrileño, y a la postre última, optando por continuar sólo como distribuidora discográfica, principalmente de Metal Extremo.

El guitarrista Massimo “Arke” Arcucci (ex–Hortus Animae) es el responsable de Opposite Sides, quien en el año 2000 comenzaba la andadura de la banda italiana. Pronto se le unió el batería Stefano Franchini (Entity) y el guitarrista Fabio “Amon 418” (Hate Profile, Hortus Animae, ex–Baratro). Siendo ese trío la primera formación de Opposite Sides y quienes comenzaron componiendo los primeros temas.

En el 2002, después de probar con un buen número de vocalistas y bajistas, Gian Luca Bacchilega “Shred Blast Hypnos” (guitarra de Hortus Animae) toma el puesto de bajista. Siendo Arke quien, además de tocar la guitarra, se hiciera cargo de la voz. Dando sus primeros conciertos por el norte de Italia.

A finales de 2002 comenzaron a grabar el E.P. “The Eclipse Of Existence” en Fear Studio, pero durante la grabación la formación se rompió por problemas personales, quedando aún por registrarse las voces y solos. Un año y medio después, en abril de 2004, se finalizaba con la participación a las voces de Martyr (Hortus Animae).

En verano de 2004 el vocalista Martyr entra de manera oficial en el grupo, juntándose también a Arke (guitarra) y Amon 418 (ya como bajista), el batería Claudio Tirincanti “Tyree” (Fear Dorg), pero éste causa baja antes de entrar en junio de 2006 a Fear Studio, lugar donde graban, mezclan y masterizan “Soul Mechanics”. Aunque el bajo y los sintetizadores fueron registrados en Hidden Sun Studio por Amon 418.

Arke (guitarras y voces limpias; además de compositor de todas las canciones y productor del disco), Amon 418 (bajo y sintetizadores; co-productor) y Martyr (garganta y samples), contaron con la ayuda a la batería de Diego Meraviglia “GroM” (Hortus Animae, ex–Ancient, Doomsword…) consiguiendo un debut que ya quisieran muchos grupos, tanto en calidad y variedad compositiva, como en sonido logrado. Redondeando el trabajo con esa portada llena de androides por obra de Niklas Sundin (guitarrista en Dark Tranquillity) de Cabin Fever Media.

La música de Opposite Sides es futurista y cibernética (con letras basadas en la pérdida de la individualidad y en una visión apocalíptica que genera la sociedad actual) al estilo de los mejores Fear Factory, como demuestran perfectamente y directamente, tras la introducción “Soul Mechanics: Enter”, en “The Human Thirst”. Pero es que en un tema como ese, además de las influencias de Fear Factory y grupos afines tales como Strapping Young Lad…, podemos encontrar también en ésta, y en otras, rápidas ráfagas de melódico Death / Thrash Metal… incluso toques progresivos y experimentales (como se puede percibir aún más en “A Grinded Position Of Pray”, “Chaotic Order”, el comienzo de “The Mourning Portal”, “Until The End”...). Además de sucederse en las canciones la colérica y corrosiva voz de Martyr (quien también lanza algunas guturales en otros temas como en el caso de “A Grinded Position Of Pray”, “The Mourning Portal”, “Infinity” y “Revenge”) con la voz clara, melódica y más que asequible de Arke, llegando en ciertos pasajes de temas a cantar los dos a la vez (“Chaotic Order”, “Until The End”...).

Enlazan los temas de manera muy eficaz y eficiente, llevándose la palma el final de “Chaotic Order”, donde se me ponen los pelos de punta (¡y más al escucharlo en la oscuridad!) con la voz fantasmagórica que repite “I rescue myself”. Aunque la conclusión de la “religiosa” “No Faith” tampoco se queda atrás con esos rezos masivos.

Todos los músicos hacen una encomiable labor en pro del conjunto, pero el batería GroM más de una vez resalta con sus tambores, como por ejemplo en “The Mourning Portal” o en “Until The End”.

El pasaje “Soul Mechanics: Construction” nos conduce hacia las últimas canciones del álbum: “Breed Machineries” y “Revenge”, en ambas (más acentuadas en la segunda) podemos encontrar influencias del Death / Thrash Metal melódico escandinavo, como anteriormente en “Infinity” y en otras composiciones.

Las acústicas se escuchan en la parte calmada de “Revenge”, y vuelven a nuestros oídos con las instrumentales “Loveless” y “Soul Mechanics: Coda” (¡deja que el CD llegue al final!) que ponen el epitafio a este gran debut ecléctico y trabajado de los italianos.

A finales del 2010 Opposite Sides editaron su segundo disco: “Lost Inside” (Rising Records). Acompañando en la actualidad a Massimo “Arke” (guitarra, voz, sintetizadores y programación): Andrea Giunchi (guitarra), Samian Benati (bajo) y la vuelta del batería Claudio Tirincanti “Tyree” (ahora también en el grupo del vocalista Blaze Bayley).

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OPPOSITE SIDES “Lost Inside” (2010)

Los de Mondongo Canibale Records nos descubrían a esta interesante banda italiana con la edición de su primer disco: “Soul Mechanics” (2009). Ahora los de la ciudad de Rimini nos ofrecen su segundo larga duración editado por el Sello inglés Rising Records.

La formación del debut discográfico menguó para este segundo álbum. Habiendo dejado las filas de Opposite Sides el vocalista Martyr, continuaron los otros tres componentes que registraran su primera obra junto a Martyr, esto es: el alma máter Massimo “Arke” Arcucci (voces, guitarras, sintetizador, samples y programación), Fabio “Amon 418” Bartolini (bajo) y Diego “Grom” Meraviglia (batería). “Lost Inside” se grabó en cuatro estudios: las guitarras en los Thud Studios (North Hollywood, Los Angeles, USA), la batería en Grom Studios (Van Nuys, Los Angeles, USA), el bajo en Hidden Sun Studio (Rimini, Italia) y las voces en Fear Studio (Ravenna, Italia). Contando con la labor de cuatro ingenieros de sonido: Steven Leavitt, Michael Schoemer, el bajista Fabio Bartolini, y Simone Mularoni, siendo éste quien también realizó la mezcla y masterización. La producción corrió por cuenta de Massimo “Arke” Arcucci, junto a la co-producido de Fabio Bartolini. La idea del buen trabajo artístico (ideal ver la portada y contraportada) también fue obra de Massimo “Arke”.

Cuando le pegué la primera escucha a “Lost Inside” me quedé descolocado y algo decepcionado. De aquel atrayente y variado Metal Extremo de tintes futuristas y cibernéticos apenas quedan resquicios en esta nueva obra de los italianos. Así que si al escuchar “Lost Inside” vas con la idea preconcebida de encontrarte algo parecido a “Soul Mechanics” será un error. La banda ahora explota y se recrea sobre temas cargados de melodías, mezclando en las composiciones el Rock y el Metal, sin olvidar pasajes Progresivos, y acentuando la carga Electrónica. Arke, quien en el primer álbum ponía con su voz melódica el contrapunto a la fiereza de Martyr, ahora que asume el mando vocal (como en sus inicios), se vuelca más en las líneas melódicas (no hasta el extremo de muchos vocalistas de Metalcore, menos mal), habiendo momentos puntuales en que la voz se torna más agresiva, como se percibe con claridad durante el tema “Survive”, por ejemplo.

Eligen como apertura del CD el tema “Still Feel You”, un cocktail de Rock y Metal de sonido contemporáneo y moderno, conteniendo potentes riffs entrecortados y sus momentos melodiosos, tanto instrumentales como vocales.

Canciones como “Leave Me Alone”, “Save Me” (con un ritmo bastante marcado y pesado)… llevan tras de sí un trabajo y acoplamiento de diferentes sonoridades apareciendo incursiones de estilos Progresivo / Experimental y Electrónico, aunque éste último estilo en alguna ocasión esté como metido con calzador, caso de “Kill Me Everyday” (tema que tiene uno de los estribillos más pegadizos). “Leave Me Alone” posee un final donde Arke se vuelve más agresivo y la batería de Diego “Grom” Meraviglia es sobresaliente, volviendo a disfrutar del toque de los tambores también en el final de “Kill Me Everyday”, durante “Lost Inside”, en “My Spleen” e “It´s Up To You”.

“Someting Wrong” es un pequeño interludio ambiental que sirve de introducción al tema-título, “Lost Inside”, el cual se acerca más a lo que realizaban Opposite Sides en su debut, dotado de un frenético y veloz ritmo, sin olvidarse de las melodías. Siendo la única canción en la que Arke no es sólo el compositor de la música, habiendo sido compuesta también por el bajista Fabio Bartolini. Eso sí, todas las letras, que giran en torno a los sentimientos internos de cualquier humano, están firmadas por el creador de Opposite Sides.

“My Spleen” es una de las canciones a las que le saco más partido, con una buena mezcla de relajantes y ensoñadoras melodías con la garra instrumental y vocal de su estribillo.

La segunda pieza sin voz del disco es “Electric Breath”, donde prevalecen los sonidos y momentos electrónicos, aunque pienso que se exceden en los más de cuatro minutos de duración. Dando paso al último corte, “It´s Up To You”, en el que planea la sombra de unos Fear Factory pero mucho más ligeros y accesibles.

Para escuchar “Lost Inside” hay que abstraerse del pasado de Opposite Sides, aunque a pesar de olvidarme de comparaciones, creo que aún deben pulir y redondear más la nueva etapa que comenzaron con este disco, donde la mayoría de composiciones no terminan de contentarme. Tiene su valor que Arke y sus compañeros hayan decidido no repetir fórmula, aunque eso entraña sus riesgos, y en esta ocasión el disco no me ha causado esa muy buena sensación que me produjo su debut.

Ahora a Arke le acompañan en directo: Andrea Giunchi (guitarra), Samian Benati (bajo), y el retorno a la batería de Claudio Tirincanti.

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ORANGE GOBLIN “The Big Black” (2000)

Hace unos años os contábamos cómo se lo montaron estos tipos, no con mucha fortuna por cierto, en una gira por Inglaterra abriendo para Monster Magnet. Pues bien, la cosa ha cambiado en estos cuatro años porque ahora las noticias que nos llegan de sus conciertos son muy buenas, definiéndolos como auténticas apisonadoras sónicas. Pero os vamos a comentar este disco, editado en el año que abrieron para los norteamericanos, y que es más que notable.

Nada más enchufar la galleta en el equipo, “Scorpionica” (¡vaya título!), la primera copla, deja bien claro cuales son las bases de la banda. Sonido Sabbath a saco, llevado quizás un par de pasos más allá, con ligeros toques psicodélicos y grandes cabalgadas de bajo y batería. Llámalo Stoner, llámalo X o llámalo como quieras. Hablar de grupos como Kyuss, Nebula, Spiritual Beggars o los mismísimos Cathedral como compañeros de viaje o claras influencias, no es nada descabellado ni creo que represente un insulto para la banda, sino todo lo contrario, ya que Orange Goblin tampoco quieren inventar nada, tan solo hacer música como Dios les da a entender; dando caña con riffs potentes y pesados que te hacen mover el pescuezo más de lo que las autoridades sanitarias aconsejan.

Aunque personalmente pienso que esta manera de ver la música está un poquito trillada, y que ya poco vamos a evolucionar por este lado, también es verdad que es un placer meterte canciones como la heavy “298 kg” o la acelerada “Turbo Effalunt (Elephant)” entre pecho y espalda. Una buena descarga de adrenalina nunca viene mal para relajar cuerpo y espíritu. La parte más psicodélica la tenemos en cortes como la larguísima “Big Black”, con una base pesada salida de las pesadillas del Iommi más cabreado y unas voces que me recuerdan mucho a los Cathedral del “The VIIth Coming”. Bonita manera de cerrar un disco.

Así que olvídate de cualquier tipo de innovación o complicación porque aquí sólo vas a encontrar música en estado crudo, ruda, cañera y básica pero muy bien hecha que seguro que hará las delicias del personal en directo. Un buen disco.

Pedro Salinas “Pears”


 

ORCHIDIA “El rosari d´Aurora” (2008)

Tres de los cuatro músicos que integran Orchidia formaron parte de Ignot. Grupo catalán que grabó el disco “Batec” (Picap, 2006) y tres maquetas, llegando a ser comentadas por aquí las dos primeras: “Ignot” (2001) y “Demo 02” (2002).

Cuando aún estaban en activo Ignot, el baterista Joan Benejam (Cardoner) y el guitarrista Álex Almarza iniciaron paralelamente el proyecto Orchidia a finales del verano de 2005. Más tarde se les unía el bajista Víctor Martín Álvarez (también compañero en Ignot) y el vocalista Xavi Meler (Neurotic Hell, ex–guitarrista en PaperBoy). Después de una serie de conciertos grabaron su primera demo compuesta por los temas “Tot el teu dolor” y “Somni o realitat”. 

Decidieron titular su primer disco “El rosari d´Aurora” (El rosario de Aurora) como referencia a las vicisitudes que tuvieron que pasar hasta la edición del mismo: robo en el local de ensayo compartido con Neurotic Hell, alcanzando lo perdido más de doce mil euros; accidente deportivo en una de las rodillas del baterista Joan que hace que el grupo estuviera parado hasta la primavera – verano de 2007; etc. 

El cuarteto afincado en Figueras (Gerona) optó por la vía del “Do It Yourself”. Para que nos entendamos: realizar todo el trabajo del CD por ellos mismos. Una labor y esfuerzo que ya desde el principio hay que alabarles. 

Las baterías y guitarras fueron registradas en el Espai Lleixà (masía cercana a Gerona) durante agosto de 2007. Las voces y bajos se grabaron en la casa del batería Joan desde septiembre a noviembre de 2007. Las mezclas y masterización se realizaron en casa del guitarra Álex. Del diseño del CD se encargaron Joan y el fotoperiodista Roger Lleixà, siendo impreso el libreto en las gráficas del padre de Joan. Los CDs se grabaron e imprimieron en casa de Álex y por último entre todos montaron la edición de 400 discos editados bajo su propio Sello, Tresky Productions. Aplicando la licencia Creative Commons a sus temas, teniendo la posibilidad de que el disco se pueda descargar gratuitamente del Myspace de Orchidia

La música de Orchidia de primeras puede resultar un poco desconcertante al oyente al mezclarse Death Metal, Thrash Metal… incluso Metalcore, pero aún cuesta más al escuchar las voces que se mueven por tesituras guturales, melódicas… e histéricas, siendo éstas las que prevalecen en los temas. Se me hace muy cuestarriba escuchar las canciones sin pensar repetidas veces que la manera de cantar que tiene Xavier no me gusta nada en ninguno de sus registros, pero sobretodo en el chillón e histérico, aunque su punto de “originalidad” tiene.

Obviando la voz, a favor tienen que a cada escucha del CD se captan nuevos detalles instrumentales en los diversos cambios de las composiciones. Diez cortes contiene el disco (en cerca de treinta y tres minutos), siendo el primero y el décimo, la maquinal “El ventre de la bèstia” y la sosegada “Mesurant el fracàs”, una mera introducción y “outro” o despedida, respectivamente. Entre los otros ocho cortes, cantados en catalán, destacaría “La tortura” con ráfagas de Thrash Metal, la más calmada “Papallones”, y las laberínticas, instrumentalmente hablando, “Trencaclosques”, “Tot el teu dolor” y “Anòxia”. 

Orchidia bajo mi humilde opinión es una banda que instrumentalmente experimenta y es interesante, pero que en las voces falla.

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ORION CHILD “A New Dark Apology” (2010)

Disco debut de esta formación nacida en la comarca vizcaína del Duranguesado, confluyendo en sus canciones desde el Heavy / Power Metal melódico, Metal Progresivo… hasta el Black / Death Metal.

Los que iniciaron los primeros pasos de Orion Child fueron Santi Herrera “Daedin” y Oier Calvo “Jones” (guitarras), Igor Mingo (bajista) y Guti (batería), que provenían de otras bandas locales. Pronto la formación creció en número, al incorporarse Víctor Hernández (cantante) y Javi (teclas).

Septiembre de 2005 trae consigo la marcha del batería Guti y del teclista Javi, rápidamente suplidos por Jandro Camuñas y Julen Elguea, respectivamente. Pasando de ensayar en los locales de Amorebieta a un local en Matiena.

Comienzan a dar sus primeros conciertos, empezando a añadir a sus composiciones influencias del Metal Extremo. En verano de 2006 registraban una demo en el local de ensayo con la ayuda de Mikel (Sugoi).

Viajaron a Madrid a finales de 2008 para comenzar la grabación de “A New Dark Apology” en los New Life Studios, pero pronto aparece el inconveniente de no poder contar con el teclista Julen por estar estudiando en Suecia. Así que tienen que echar mano de la gran ayuda y trabajo de Julio, un antiguo amigo de la formación vasca. Alargándose el trabajo de las mezclas más de lo debido, recibiéndolas un año después y mandando los once cortes para que fueran masterizados por Mika Jussila en los Finnvox Studios (Finlandia). Por fin en octubre de 2010 Producciones Malditas lanzaba al mercado el primer larga duración del sexteto vizcaíno.

El que en cada canción del disco se pueda escuchar una amalgama de estilos metálicos puede tener sus puntos positivos o negativos, bien por la variedad y riqueza en las composiciones, o por estar un poco en tierra de nadie. Con pasmosa facilidad pueden pasar del Black Metal melódico o sinfónico, con la voz gutural realizada por Jones (tono extremo del seis cuerdas que no termina de convencerme) a potentes y duros ritmos y estructuras al estilo de los Dream Theater o Symphony X más contundentes, y acto seguido realizar un Heavy / Power Metal europeo cargado de melodía dirigido por la voz de Víctor, que me trae repetidas veces a la cabeza el recuerdo de la escuela alemana de vocalistas, y en ocasiones puntuales a Hansi Kürsch (Blind Guardian). Todo eso se puede escuchar fusionado de primeras en la canción “Slave Of The Dark”, que surge tras el primer corte, “Dark Apology”, intro que está compuesta de sonidos clásicos y orquestados.

“Out Of The World” consigue con su estribillo ser la composición más pegadiza de todo el extenso trabajo (cerca de sesenta minutos de duración total del CD), donde incluyen un fragmento relajante y de ensueño con el buen toque al violín de Teresa Sánchez, volviendo a poner al servicio del grupo las cuerdas de tal instrumento también en “Ilmariel”, donde además participa con su voz Ana Gárcol (Koven).

Además del gran aporte a los teclados de Julio durante todo el álbum (como unas muestras digamos los temas “Faraway” o la más progresiva “Dark Matter”), y de la participación de la vocalista Ana y de la violinista Teresa como ya he citado, también José Garrido (Arwen, ex–Dark Moor) canta el estribillo de la melodiosa “Eclipse”, además de algunos otros coros y toca el solo de guitarra en la oscura “Your Blood In My Hands”, donde para mí es la composición en la que peor ensamblan las diferentes influencias y estilos, tendiendo más hacia el Metal Extremo, como en la siguiente, “Nightmare”. Y es que bajo mi opinión aún les queda trabajo que superar en terrenos extremos.

“Revenge”, rescatada de su demo, agradará aún más a los seguidores, simpatizantes, o a quienes gusten del más directo Heavy / Power Metal europeo, estilo que vuelve a cabalgar en “Tragedy Of Souls”, pero también con sus aportes extremos, progresivos…

Aunque el disco suena realmente bien (sin nada que envidiar a producciones foráneas) y los componentes tocan y cumplen a la perfección (lo que menos me gusta, como ya he citado anteriormente, es la voz extrema de Jones), me ha costado muchísimas escuchas asimilar las diversas y variadas composiciones (las cuales no entran con facilidad), y poder escuchar el CD las debidas veces de principio a fin para comentarlo y no dejarme guiar sólo por las primeras veces que me lo llevé a los oídos, no agradándome apenas en esas ocasiones.

Hace poco fueron galardonados con el primer puesto al “Mejor Álbum de Heavy” (compitiendo con “Clockwork” de Angelus Apatrida, “Rockferatu” de Los Guardianes del Puente, “Mil pedazos” de L-15, y “Nadie nos frena” de Nadien) en la tercera edición de los Premios de la Música Independiente que otorga UFI (Unión Fonográfica Independiente). Celebrándose el evento el 20 de junio de este 2011 en el anfiteatro de la Casa de América (Madrid), y haciéndole entrega del premio Mariskal Romero y la presentadora Anne Igartiburu (¡toma ya!).

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Starbreaker


 

ORPHANED LAND “Mabool” (2004)

Lo primero que se te viene a la cabeza cuando enchufas “Mabool” es que esta gente apuestan por algo que hoy en día, desgraciadamente, no está de moda; la originalidad. Verás, te explico. Orphaned Land es una banda de Oriente Próximo, concretamente de Israel, y que, al contrario de muchas bandas actuales, es capaz de tener un estilo propio, de imponer su personalidad sin necesidad de inventar nada nuevo. Voces guturales, limpias, coros femeninos, guitarras acústicas, el uso de varias lenguas o de instrumentos musicales alejados del rock y elementos del folklore de su tierra se mezclan con buenas líneas de heavy metal y con una potente base rítmica para dar como resultado un disco sorprendente, de gran calidad y, por encima de todo, muy divertido. Para que te hagas una idea yo lo veo como unos Moonspell pero mucho más elaborados, más complejos, con más registros (más progresivos podría decirse), incluso mucho más duros y con el añadido de incorporar aspectos culturales de su país de origen. Aunque para ser justo con estos judíos lo mejor sería no tener que compararlos con nadie.

Es curioso y digno de admirar la riqueza musical del grupo y la generosidad con la que la reparten a lo largo de las canciones. Canciones llenas de detalles, de cambios, y capaces de crear unos ambientes realmente sobrecogedores con el uso de las diferentes voces. Y para darnos cuenta de esto nada mejor que escuchar coplas como la que abre el disco, “Birth Of The Three” o la melódica “Halo Dies”. Lejos de anclarse en el sota caballo y rey de siempre (estrofa, estribillo, punteo, estrofa, estribillo), con Orphaned Land sabes por donde empieza un tema pero nunca sabes por donde va a acabar o, lo que es mejor, hacia donde te va a llevar. Es una alegría sumergirse en los más de nueve minutos de delicioso placer para los oídos que es “The Storm Still Rages Inside”, una canción realmente intensa y que aconsejo que se oiga con las letras delante. Tampoco quiero destacar algún tema por encima de otro porque creo que todos forman parte de un conjunto, como piezas de un puzzle. Vamos que lo último que buscan estos señores es un hit-single. Quizás haya cortes donde sobresalga más la parte étnica (aunque todos llevan su buena ración) como “Building The Ark” y otros tiren más hacia el lado cañero de la banda. De todas maneras es un disco para oírlo del tirón, de una tacada y poniendo nuestros cinco sentidos sobre cada nota.

Sobre los músicos decir que están al nivel de la obra, aunque habrá que hacer una mención al cantante, especialmente a la tremenda maestría con la que suelta esas cojonudas voces guturales, cosa nada fácil. Bueno, en estos tiempos que corren supongo que también habrá que destacar el hecho de que un disco posea buenos punteos y aquí encontrarás algunos bastante buenos. Simples y sin grandes alardes pero con eso que llaman “feeling” y si no, date una vuelta por “Halo Dies” a ver que te parece a ti.

En definitiva “Mabool” es un disco que a mí me ha gustado muchísimo, que ha sido toda una sorpresa. Decía al principio que éste era un disco divertido y no quiero que se me mal entienda. No digo que sea un disco alegre, fiestero ni nada parecido (más bien es todo lo contrario) sino que es una obra de las que gana a cada escucha, de las que se deja ordeñar poco a poco y a la que se le va sacando el mucho jugo que tiene a base de darle atención y que, a pesar de su larga duración, no se hace pesada.

Si todo esto te parece poco te lo venden en disco doble, con un mini concierto acústico de temas antiguos. Temas que ya me están haciendo buscar su anteriores discos como un poseso.

Pedro Salinas “Pears”


 

OUTLOUD “We´ll Rock You To Hell And Back Again!” (2009)

Excelente debut de este grupo compuesto de músicos que están repartidos por distintas ciudades del mundo (New York, Hamburgo, Londres y Atenas) y cuyos miembros más conocidos son el guitarrista y teclista Bob Katsionis (Firewind, ex–Nightfall…) y el batería Mark Cross (ya ex-Firewind, Winters Bane, Helloween, Metalium, Kingdome Come…).

El germen de Outloud comenzó cuando en el año 2004 Tony Kash recibía clases de guitarra de Bob Katsionis en Atenas (Grecia). Pronto comenzaron a confeccionar demos, pero les hacía falta un vocalista y Bob pensó en un cantante que había conocido en New York en el 2008 en una de las giras de Firewind por USA. Así que se puso en contacto con Chandler Mogel (ex-Talon, NYC Outlaws, Cities, Until Destiny), el cual había recibido clases de Tony Harnell (Starbreaker, ex-TNT), y pronto el norteamericano viajaba a Atenas para poner su voz en una demo grabada en el estudio de Bob. Aunque un problema en el ordenador hizo que se borraran todos los archivos grabados. En vez de abandonar, lo que hicieron fue que el proyecto pasara a ser un grupo.

A Tony Kash, Bob Katsionis y Chandler Mogel se les unió un amigo de Tony, el bajista Jason Mercury (Seliger Minuetum, Evil Intentions, Eternal Twilight…) y el batería Mark Cross (por aquel entonces compañero de Bob en Firewind). En septiembre de 2008 entraban en Basement Studio de Atenas y grabaron su primer álbum: “We´ll Rock You To Hell And Back Again!”. Bob se encargó de producir prácticamente todo el disco, y el toque final en mezcla y masterización fue realizado en Dinamarca por el reputado Tommy Hansen (TNT, Helloween, Pretty Maids...) en sus Jailhouse Studios. A finales de agosto de 2009 Frontiers Records ponía a la venta el disco en Europa, apareciendo semanas después en USA, y Japón (con el tema “Lovesigh” en versión eléctrica como extra).

Genial la elección del tema de apertura con “What I Need”, muy enérgico y el cual te pone las pilas en poco tiempo. Tiene un comienzo que me trae a la mente a Van Halen, y luego te puede recordar a Whitesnake, Riot… Sonando todo excelentemente, tanto las guitarras, batería… y la gran voz de Chandler, un cantante desconocido para servidor pero que tendré que tenerlo en cuenta en el futuro.

Pero el disco no sólo se queda en el tema impactante de inicio y lo demás baja el nivel, para nada, “We Run” (al que han hecho un videoclip, te hará que cantes el estribillo casi sin darte cuenta), “Tonight” (con unas teclas que me traen a la cabeza el primer disco de Bon Jovi) y “Search For The Truth” (de riff pegadizo y enorme estribillo con el vocalista bordándolo) mantienen un gran nivel de calidad.

La primera balada del disco, “This Broken Heart”, está bien, pero no me entusiasma, quizás siendo, junto a la otra balada que hay, “Lovesigh” (el décimo tema), los cortes que pondría los últimos de mi lista.

“Breathing Fire”, con el tema inicial y el final (“Out Loud”), es de las composiciones donde dan más cera. Caña y melodía al estilo de los mejores Riot (no te confundas, no me refiero a los del “Thundersteel”).

“Wild Life”, “Broken Sleep” y “Out In The Night” (gran trabajo a la batería de Mark Cross) siguen confirmándonos que estamos ante un gran grupo que esperemos que siga por muchos años con la inspiración que demuestran en este álbum debut.

Para rematar, el brillante disco tiene, para mi gusto, una buena portada, muy ochentera (el trabajo artístico y el diseño por Bob), apareciendo en ella la modelo y cantante griega, JB Sleazy de la banda Sex-Rated.

En noviembre de 2009 Sverd (Bare Infinity) sustituyó al bajo a Jason Mercury, y durante el pasado diciembre realizaron el tour “We Run All Over Greece” que les llevó por cinco ciudades griegas. Como en sus directos Outloud sean igual o mejor que en disco tiene que ser una gozada verlos en vivo.

Myspace OUTLOUD

Starbreaker


 

OZZY OSBOURNE “Down To Earth” (2001)

Como sucede con otros tantos artistas que llevan a sus espaldas tres décadas de actividad, el solo hecho de poder gozar de una colección de temas de nueva factura ya es un motivo de satisfacción. Y Ozzy Osbourne no es ni mucho menos la excepción. Desde “The ultimate sin” el “madman” ha venido anunciando su retirada de la música, sin que ésta se haya llegado a producir jamás (afortunadamente). Por supuesto, poco importa que la última entrega, “Ozzmosis”, date de 1995 y que en los seis años que han transcurrido desde entonces se haya centrado casi en exclusiva en la reunión con sus antiguos compañeros de Black Sabbath y en la organización de los Ozzfest para de nuevo estar en boca de medio mundo.

Aquí tenemos a Ozzy con la base rítmica que lo acompañó en los shows del tour de “Ozzmosis” (en los que los europeos pudimos disfrutar únicamente de la actuación que realizó en la última edición del festival de Donnington, compartiendo la cabeza del cartel con Kiss): “Puffy” Bordin, el excéntrico e inquieto batería de los extintos Faith No More, y Robert Trujillo, bajista de las huestes de Mike Muir en Suicidal Tendencies. Esta pareja se completa con Zakk Wylde a la guitarra, que ha vuelto a la formación reemplazando a quien ocupara su lugar en el anterior trabajo: el eficiente pero escénicamente insulso Joe Holmes. A la vez el más novel de los guitar heroes que han acompañado a Ozzy en su carrera en solitario continuará trabajando con su banda actual, Black Label Society, y prepara un nuevo lanzamiento para comienzos del año que viene. Así, con estos cuatro músicos de muy distinta naturaleza y a las órdenes de Tim Palmer en la producción, que en los últimos tiempos se ha encargado de mezclar álbumes tan dispares como “V” de Live o “All that you can't leave behind” de U2, se ha desarrollado la grabación de “Down to Earth”.

El single de adelanto del álbum, “Gets me through”, se abre con una introducción a base de piano que rompe en un riff de guitarra muy “noventa”: pesado, denso e hipnotizante hasta la saciedad. Ozzy se desprende de su máscara de tipo cruel y loco con una letra realmente honesta (“I'm not the kind of person you think I am / I'm not the Antichrist nor the iron man”). Por su parte, el solo de Zakk Wylde, al que precede un fragmento épico a lo “Mr. Crowley”, le devuelve el sentido de la armonía a esta pieza tan actual, dándole el toque heavy que todos impacientamos oír por algún lado. “Facing hell” se nos muestra fresca con un comienzo un tanto “Dam that river” (de vuelta con los dichosos Chains, estarás pensando; pues una escucha de las voces superpuestas de “Gets me through” en las estrofas finales y ese sonido sobrecargado de guitarra y bajo que predomina a lo largo del álbum dan más pistas). Ésta transcurre por cauces más rockeros y refresca un tanto la dura apertura de “Down to Earth”. Una constante del disco es que la producción ha puesto mucho énfasis en actualizar el sonido de la banda, dando un paso más allá de lo hecho en “Ozzmosis”, y ello se aprecia en detalles como alguna que otra guitarra sampleada al estilo de los nuevos Priest o lo grave que suena cada instrumento (más lógico en Sabbath que en Ozzy -¿se podría decir que su principal influencia ha sido su banda original?-).

“Dreamer” es un medio tiempo “maduro” dominado por guitarra acústica al uso y con acompañamiento de piano de los que gusta al instante, aunque tenga cierto gusto a versión light de “Goodbye to romance”. “No easy way out” es heavy clásico del repertorio de Ozzy que fácilmente hubiese encajado en un disco como “No more tears” (hasta su bridge tan dramático tiene un parecido con el de la misma canción). Es ésta una de las piezas que más resaltan por combinar con sabiduría cierto tinte melancólico y pausado con pasajes más fuertes y heavies. La misma línea sigue “That I never had”, que posee un ritmo algo animado y alegre, en contraposición con la solemnidad que reproduce la obra. La labor rítmica de Bordin-Trujillo destaca especialmente aquí. Sin embargo, la canción pasa más bien desapercibida y describe la tónica general de este trabajo: piezas que se dejan escuchar y que no desagradan, pero que no se salen de un guión previsible donde apenas aparece el genio de Ozzy y de la magnífica banda que lo respalda más que en destellos espontáneos.

Idéntico caso ocurre con “Junkie”, cuyo riff zigzagueante dice poco y su estribillo ramplón deja todo en una mera intentona, y “Alive”, que pasa sin pena ni gloria por su sencillez y que hace las veces de “Thunder underground” o “My Jekyll doesn't hide” en este disco (es decir, amenizar sin aportar valor añadido al conjunto).

“Running out of time” es otro medio tiempo con teclados en segundo plano, algo más vivo que “Dreamer”, en el que Ozzy sí logra tocarnos la fibra sensible (y es que le gusta hacer canciones lentas, sólo cabe recordar “Old L.A. tonight” o “See you on the other side” del anterior álbum).

Los cortes finales corren distinta suerte. Por una parte, en “Black illusion” intenta adoptar un estilo más actual que rejuvenezca su metal, pero el resultado resulta soso y de relleno. Por otra, “Can You Hear Them?” pertenece a la escuela del Ozzy clásico (salvando el intervalo temporal y el avance técnico en las grabaciones), apoyado sobre un buen trabajo de guitarras, con deje hardrockero, y creando un estribillo apocalíptico. “You Know”, muy tranquila, tiene un aire folkie de los Zep' pero con el timbre característico de Ozzy que la hace suya a toda costa. Y es una pena, porque habiendo sido utilizada como outro, nos deja con la miel en los labios. Alargada y desarrollada convenientemente hubiera dado sus frutos ya que apunta por encima del nivel medio del compacto.

Posiblemente estemos ante uno de los trabajos más mediocres de la carrera de Ozzy Osbourne dado que no llena y carece de unos “Perry Mason” o “I just want you” que suban el listón o den mayor presencia al álbum. Catalogar como malo a “Down to Earth” no haría justicia a su contenido, que no desmerece la atención del oyente durante sus cincuenta minutos de duración. El problema reside en que, cuando es comparado con su predecesor (y olvidemos los discos históricos), cae por su propio peso. Además de no incluir ningún single potencial de verdadera envergadura, ni tan siquiera en su media alcanza la calidad de los temas que en aquel eran de segunda fila (por ejemplo, “Tomorrow”, “Ghost behind my eyes” o “Denial”). Por otro lado, y para compensar un poco lo negativo, la característica voz de Ozzy Osbourne se conserva en muy buen estado y es la columna vertebral de los once cortes de “Down to Earth”, dándoles forma y haciendo que no se tornen monótonos y cansinos.

Mejor escúchalo y saca tus propias conclusiones. Por mi parte, me conformo con que este álbum sirva de excusa para que Ozzy salga otra vez a la carretera (crucemos los dedos en Europa) y pueda disfrutar de un puñado de nuevas canciones que, aunque en su mayoría no sean imprescindibles dentro de su discografía, saben mejor que a nada. Tampoco se le puede exigir porque ha dado más de lo que jamás llegáramos a imaginar (si llega a tirar la toalla en los ochenta...)

J. A. Puerta