Li-Lo
| LILLIAN AXE Waters Rising (2007) |
| LINKIN PARK Meteora (2003) |
| LITIO No hay ángeles para todos (2006) |
| LIVING CORPSE Metaphysical Collapse (2010) |
| LIZA Perdido en el Tiempo (2011) |
| LONEWOLF Unholy Paradise (2004) |
| LORD WITCH Dragon Flight (2009) |
| LÖRIHEN Paradigma (2003) |
| LOS DEL TONOS Sólido (2003) |
| LOSDELGÁS Repóker de gases (2010) |
| LOST HORIZON Awakening The World (2001) |
| LOST IN TEARS To no avail (2005) |
| LOU GRAMM BAND The Lou Gramm Band |
| LOU REED & METALLICA Lulu (2011) |
| LOVE LIKE BLOOD Chronology Of A Love Affair (2001) |

LILLIAN AXE “Waters Rising” (2007)
No tenía ni idea de que Lillian Axe siguieran funcionando, la verdad. Creía que habían dejado de existir hacía años, pero tras recibir este “Waters Rising” y llevarme una gran sorpresa voy a retomarlos por donde los dejé, es decir tras aquel esperanzador “Lillian Axe” (1988) que supuso su debut discográfico y, sobre todo, con su confirmación con “Love And War” (1989), una de las joyas del género. A partir de ahí se los engulló el grunge, como se engulló casi todo, y nunca más supe de ellos. Error mío, claro.
Para quienes no les suene el nombre, son una banda de Nueva Orleans y este es su quinto disco de estudio. Fueron una de las promesas del metal melódico en su momento, pero tras varios cambios en la banda y darse un batacazo importante a nivel de popularidad no se sabe muy bien por qué, pasaron al ostracismo más absoluto excepto para los muy seguidores del grupo.
Del grupo original ya solamente queda el guitarrista Steve Blaze. El resto de músicos que grabaron este disco son Derrick LeFevre (voz), Sam Poitevent (guitarra), Eric Morris (bajo) y Ken Koudelka (batería), que vienen a conformar una banda de buenos instrumentistas que han lavado la cara a su estilo y le han impregnado de algunos rasgos más actuales, como guitarras más densas y guiños al sinfonismo (“Fields Of Yesterday”, “Deep In The Black”).
Se trata de un disco muy trabajado, con muchos detalles que obligan a escuchar detenidamente en cada nueva pasada porque de lo contrario te pierdes la esencia del asunto. Así es que no intentes quedarte en la superficie, aunque sus melodías (que no sus estribillos, que no va de eso, ojo) te enganchen y sientas la tentación de dejarte llevar. La gracia de su música está en el fondo, así es que bucea que merece la pena.
Si quieres saber más del grupo, por si te pasó como a mí y mis lagunas de una década, date una vuelta por www.lillianaxe.com (que funciona fatal) o www.myspace.com/lillianaxe.
Un gran disco no apto para impacientes

LINKIN PARK “Meteora” (2003)
Con Linkin Park ha sucedido de todo. Me explico. Existe una manía consistente en despotricar por sistema contra todo aquello que surge de las “artes” publicitarias de las grandes Compañías Discográficas, bien por principios idealistas, bien por aparentar credibilidad frente a los gustos de la gran masa. “Hybrid theory” sufrió en carnes propias esta práctica, soberanamente estúpida por otro lado, que no es más que el precio a pagar por vender millones de copias en todo el mundo y acaparar la atención de los medios no especializados. Y un precio bastante absurdo, ya que el shock que causó en su día fue comparable, en mi caso, al de “Deaf dumb blind” de Clawfinger.
El sexteto engendró “Meteora” en los sitios más dispares: autobuses de gira, la casa de Mike y los estudios californianos y neoyorkinos donde fue grabado y mezclado posteriormente. Registrado en los NRG Studios de North Hollywood, contó de nuevo con Don Gilmore (Sugar Ray, Rob Zombie, etc.) en la producción y Andy Wallace (System of a Down, Disturbed, etc.) en las mezclas.
El encontronazo inicial con el compacto en la tienda de discos fue brusco debido al desorbitado precio de venta, teniendo en cuenta que la duración del compacto no alcanza los cuarenta minutos. Pese a que hayan tratado de compensarlo con un libreto amplísimo, una presentación en digi-pack minuciosa, la inclusión de una mini-película de un cuarto de hora y diferentes accesos especiales a la web oficial, es abusivo.
Afortunadamente, no tardé en comprobar que la inversión se rentabilizaba respecto a mis esperanzas. Si nos ceñimos exclusivamente a lo musical, “Meteora” es el sucesor natural de “Hybrid theory”. Robustece las bases que forjaron en su debut y, principalmente, ratifica la calidad de composición de un grupo que no se ha doblegado ante la fama.
¿Cuál es la fórmula mágica que emplean estos chicos? Integrar con una naturalidad innata metal, hip-hop, pop o lo que les pongan por delante y hacer de esa mixtura algo creíble y novedoso. Chester Bennington es quien pone la voz a la orquesta, dejando a Mike Shinoda la vertiente rapera de la misma. Joseph Hahn es el DJ de la banda, haciendo diabluras a base de scratch en cada rincón de los temas. La nota metalera corre a cargo de Brad Delson, cuya labor a la guitarra es tan simplona como fundamental. No esperes ni un sólo solo. La nueva generación se desentendió, para nuestra desgracia, del concepto de guitar-hero o la definición de un sonido personalizado a las seis cuerdas. Sin embargo, el muchacho se las apaña que da gusto y su solitaria aportación añade la dureza sin la cual estas canciones poco tendrían en común con el metal, no acomodando incesantemente la rítmica a los toques Korn de turno.
“Don't stay”, “Lying from you”, “Hit the floor”, “Easier to run”, “Figure.09” y “Numb” responden al estereotipo forjado por la propia banda. Lo más curioso es que, en lugar de resultar repetitivo, sigue sonando tan fresco como el primer día y los estribillos se pegan como una lapa a las primeras de cambio. Doce cortes, obviando la intro, en tan escaso intervalo de tiempo pueden dar una idea de por donde van los tiros: hits en potencia que a la menor oportunidad reventarán las listas. “Somewhere I belong” conserva las cicatrices que dejó “In the end” y en cuanto fue lanzado como sencillo alisó el terreno para que el álbum debutara en su primera semana de Billboard como número uno.
Atisbos de evolución los hay, aunque debemos buscarlos en lo más inhóspito. “Breaking the habit” adopta un marcado tinte popero, silenciando las influencias nu. “From the inside” tantea unas tesituras sensibles que con otro tacto hubiesen estampado A Perfect Circle. A “Faint” se anexa una sección de cuerda que se integra con total espontaneidad a las parrafadas de Shinoda. Éste, por su parte, se erige en la voz cantante, nunca mejor dicho, de “Nobody's listening”, un tema de hip-hop sin aditivos. Precisamente es este tema el que menos me atrae de la obra (aunque quien guste de ese estilo, no dudo en que le agradará) junto a la instrumental “Session”, que al lado de la cinematográfica “Cure for the itch” se queda en una secuela floja.
Probablemente
este plástico no consiga más que entusiasmar a la legión de seguidores que
generó “Hybrid theory” ya que las similitudes entre ambos trabajos
son acusadas y el efecto sorpresa ya no es tal. Sin embargo, Linkin Park no han
bajado la guardia, han apostado fuerte por una línea continuista y casi con
toda certeza veremos a “Meteora” peleando merecidamente por copar los
puestos más altos de favoritos a finales de año.
J. A. Puerta

LITIO “No hay ángeles para todos” (2006)
Hay cosas, pequeñas o grandes, que te alegran el día. El tener este disco entre mis orejas es una de ellas. Una alegría porque hace unos cuantos años tuve la suerte de comentar, en estas mismas páginas, la maqueta de este grupo sin tener la certeza de volvérmelos a encontrar y sin embargo aquí están, con todas las virtudes que ya apuntaban en aquella maqueta plenamente desarrolladas y con un sonido mucho más pulido.
Con una formación compuesta ahora por Daniel Sánchez a las voces y guitarra, Santiago P. De las Heras a la batería, Sergio G. Mislata con el bajo (sustituyendo a Carolina Lobo) y Alberto Benito a la otra guitarra, siguen manteniendo los graníticos riffs, se parecen menos a Sôber y más a Litio y suenan mucho más rockeros, como en “Decide tú”, aunque sin perder ese puntito oscuro que les caracteriza.
Lo que sí es una constante a lo largo de todo el trabajo es la colección de riffs de guitarras, simples pero efectivos, potentes y pesados que contrastan con las melodías vocales.
No quiero destacar ningún tema sobre otro porque todos tienen un nivel muy parecido, destacando más la homogeneidad del disco y lo compactas que suenan todas las coplas. De todas maneras no creo que haya nadie que escuche algo como “Decide tú” o “El día que te de la espalda” y no tenga ganas de empezarse a moverse o esbozar una sonrisa cómplice con letras como “Una bala en el alma”.
Lo que hace poco tiempo era un proyecto, una ilusión, hoy ha cuajado en una realidad llamada “No hay ángeles para todos”. Una obra que da perfectamente la medida de la banda, un disco que no decae, como les pasa a muchos, conforme avanza logrando mantener el mismo nivel de la primera a la última de las piezas. Piezas cortas, directas pero que dan en el clavo. Sinceramente, me alegro y ya espero con ansias el siguiente.
Pedro Salinas “Pears”

LIVING CORPSE “Metaphysical Collapse” (2010)
La llamativa obra del holandés Dennis Sibeijn “Damnengine Desing” (All Shall Perish, Killswitch Engage, Slipknot, Lamb Of God, Chimaira, Aborted…), con una pareja que es atravesada por estacas de madera, es elegida como portada del primer disco de esta joven banda italiana.
Living Corpse comenzó su andadura en el año 2000, grabando cinco años después la demo “The Redline” (2005), que les llevó a realizar su primera gira. Participaron también en la única fecha en Italia del “Hellbound Revenge Tour 2005” de 25 Ta Life, además de compartir escenario en su país junto a bandas como All Shall Perish, Brutal Truth, Brujeria, Neaera, Arch Enemy, etc.
En junio de 2009 entraban a One Voice Studio para grabar, bajo los mandos de Daniele Giordana (técnico de sonido de Suicidal Tendencies, Agnostic Front, Sick Of It All, Biohazard, Madball, Hatebreed, Obituary…), su primer álbum. Produciéndolo, mezclándolo y masterizándolo el músico y productor Ettore Rigotti (Disarmonia Mundi, Destrage, Slowmotion Apocalypse, Stigma…). Murdered Music / Coroner Records era el Sello encargado de publicar “Metaphysical Collapse”.
En algo más de media hora despachan su colérico Metalcore, incrustando en las contundentes canciones sacudidas de noventero Thrash / Death (habiendo más de lo primero que de lo segundo). Rafael Felletti (voz), Emanuele Ciancio (guitarras; Corroosion), Daniele De Giorgi (batería) y Mauro Lacertosa (bajo) suenan arrolladores, pero con la sensación de que esto lo has escuchado anteriormente, viniéndome a la testa mientras suenan los temas grupos como At The Gates, The Haunted, Hatesphere… y también bandas del actual y moderno Metalcore. Aunque aquí no hay nada de voces melódicas ni limpias, la voz de Rafael es enrabietada y descarnada, teniendo el defecto que acaba haciéndose demasiado monótona, ya que no varía su fiereza, algunos guturales como en “Twin Divine”, “Conspiracy” o “Supplying My Lust”, pero poquito más cambia el registro rabioso y visceral.
“Ars Regia”, “Metaphysical Collapse”, “The Great Silver Bullet”, “6th Race Of Aquarius Age”… te harán un esguince cervical si intentas seguir partes de sus apabullantes y tremendos ritmos, y destrozarás tu garganta si emulas cantar como el vocalista… pero al final te dejan vacío, pensando que mucha potencia y tralla, pero poco más donde rascar.
Ante tanta violencia sonora hay algunos pequeños momentos de respiro y calma, como el corto instante que hay en la inicial “Ars Regia”, y luego tenemos dos cortes instrumentales relajantes: tras pasar el ecuador de la grabación está “Mindflow”, y cerrando el disco “Daybreak”, una pieza ambiental con teclas.
Si buscas tralla actual sin compasión puede que la propuesta de los italianos te atraiga y te guste. Para servidor el grupo si no progresa en el futuro quedará como otra banda de las muchas que hay de Metalcore, que suenan bien, pero no les siento alma y no ofrecen absolutamente nada dentro del panorama.
Living Corpse de cuatro integrantes pasaron a cinco con la entrada de Davide Marrone (samples / media) en otoño de 2009.

LIZA “Perdido en el Tiempo” (2011)
Siempre recordaré al grupo Liza con su maqueta de 2002, ya que fue la primera grabación que comenté (si la memoria no me falla) en The Sentinel. ¡Cómo pasa el tiempo!
La banda tarraconense después de esa segunda maqueta (cuyo comentario anda en los archivos correspondientes de esta casa) entró a grabar su primer álbum en los bilbaínos Rockstudios bajo producción del afamado músico y productor Carlos Creator. Editándose una promo-demo, “Poderoso Metal” (2003), previa a la publicación del disco “Poderoso Metal” (AZ Records / Avispa Music, 2003). Tras algunos conciertos por su zona y por otras partes del país, compartiendo escenario con Mägo de Oz, Saratoga, etc., poco más se supo de Liza.
Ocho años ni más ni menos han transcurrido desde “Poderoso Metal” hasta el actual y segundo álbum, “Perdido en el Tiempo”. Trabajo que fue grabado en los PXSounds Studios de Cambrils (Tarragona) iniciado en el 2008 y finalizado en el 2010. Siendo producido por la banda y el guitarrista Miguel Periago.
En todo el tiempo que ha pasado entre un disco y otro, la formación sufrió la marcha de componentes, agradeciendo y recordando en los créditos del actual CD a: Juanan Ramos (voz) y Joan (bajista), además de Jordi Vidal (guitarra), y de Manolo (primer bajista de Liza, y fundador de la banda junto a Juanan). Y a pesar de las vicisitudes sufridas por el grupo, ahí han permanecido estoicamente casi desde el principio el batería Javi Mesa y los guitarras Francesc Balaña (también coros) y Miguel Periago (Chainbreaker). Juntándosele para esta nueva andadura Juan Carlos Arrebola (voz) y Jordi Crusells (bajo; ex-Krímonal).
Para resurgir del posible olvido durante estos ocho años, nada mejor que titular la pista que sirve de introducción como “Despertar”. Una pequeña composición instrumental con sonido de sirenas y música ambiental y melodiosa creada por las teclas. Trayéndome ligeros recuerdos de la banda sonora de la película “El último mohicano”.
Después de la introducción es todo un acierto la elección de colocar a continuación uno de los mejores temas del disco, “Renacer”, con una base muy poderosa y heavy metalera, en línea a Judas Priest o a grupos de aquí como Saratoga o Centinela. Incluyendo ante el potente derroche de Heavy Metal un estribillo cargado de melodía y con un ligero colchón de teclas por debajo.
En “Guerra” destacaría su pegadizo riff de guitarra, porque la canción en sí no es que me diga ni atraiga mucho. Y es que lamento decir que eso es lo que me comunican la mayoría de composiciones del quinteto, como el medio-tiempo “Tu realidad”, “Sueño en el Infierno” (de aires a lo Saratoga), “Conquistador”, “Apocalipsis”, donde hay partes de Power Metal europeo, recordando un poco el pasado de la banda, al igual que en “Dioses de papel” (con unas melodías de guitarras en onda a los germanos Running Wild); y “Siete almas” (escuchándose una voz infernal realizada por Rafa Vizcaíno, quien también interviene en coros y en otros temas como “Tu realidad”). A favor hay que mencionar que el disco suena bastante bien y los músicos realizan una correcta ejecución en su Heavy Metal cargado de melodías, que muy posiblemente gustará a seguidores del Heavy Metal hispano más estándar de la última década, pero al que suscribe, por mucho que escucho esos temas, poco partido les saco y poco a destacar de lo ya escuchado durante años. También hay que decir que el nuevo vocalista, Juanca, cumple bien su papel con sus tonos melódicos y sin chirriar en los altos, aunque no logra tener un timbre tan personal como Juanan “Farinelli Metal”, que podía gustar más o menos, pero había que reconocer que tenía su originalidad.
Otras canciones que sobresalen de la mayoría en el CD, bajo mi modesto punto de vista, además de “Renacer”, son: “Metal al poder”, más que nada por su estribillo (aunque su letra sea bastante típica y manida, es toda una declaración de principios), en cambio la inclusión de los recurridos y simples coros “ooooo…” seguro que darán su juego en directo, pero a servidor no le agradan tanto (volviendo a utilizar ese tipo de coros en “Conquistador”); y “Dulce venganza”, un medio-tiempo de buen ritmo marcado, recordándome a Manowar. Además de esos temas, lo mejor del disco es la portada, realizada por el artista ruso Igor Zenuk.
El quinteto presentó en una fiesta-concierto este segundo álbum el pasado 25 de febrero en el Rock Star Cafe de Cambrils (Tarragona). Siguiendo con un concierto el sábado 11 de junio, junto a Watio y Bandal.o.s., en la sala BeGood de Barcelona. La nueva cita en directo de Liza será el sábado 9 de julio en la sala Skarcha, sita en el Puerto Deportivo de Tarragona, siendo la entrada gratuita.
LONEWOLF “Unholy Paradise” (2004)
Lonewolf es una banda francesa de Heavy Metal formada por Felix (batería), Damien (guitarra), Jens (guitarra y voz) y Dryss (bajo). No son ni mucho menos noveles en esto, se formaron allá por el año 1993, y dos años después grabaron lo que fue su primera demo llamada “The Calling”, que según parece tuvo buena respuesta del publico y por parte de la prensa. Un tiempo mas adelante editaron un 7” EP denominado “Holy Evil”. Acto seguido, y tras algunos roces entre los miembros de la banda, se separaron en el año 1996, para 4 años después volver a juntarse y editar su disco debut llamado “March Into The Arena”.
En el 2002 es cuando el sello español Goi Music se fija en ellos y reedita su primer trabajo en toda Europa. Dos años después nos presentan su segundo trabajo “Unholy Paradise”, también bajo el sello Goi Music.
“Unholy
Paradise” consta de 10 canciones de Heavy Metal clásico que desde los
primeros compases de “Stronger Than Evil” me recuerda a una mezcla entre
Running Wild y Grave Digger. Realmente parecen una banda alemana y no francesa
como realmente son. No tienen nada de innovadores y no dudo de su calidad como
músicos, pero en cuestión compositiva parecen cerrados en unos esquemas que
hemos escuchado todos nosotros hasta la saciedad y que no ofrecen nada, ni
novedoso, ni que pueda atraer a los seguidores del Heavy Metal. Por mucho que
escucho, no les encuentro nada especial.
Los riffs son de pura escuela alemana. Ahí tenemos temas como “Medieval Witchcraft”, “Behind The Cross” o “Snake in Eden” que si bien están registradas con buen sonido y nivel instrumental, no tienen nada brillante, todo clónico. El batería y bajista cumplen, los guitarras carecen totalmente de ideas las cuales registrar adecuadamente y a la voz tenemos a un aprendiz de Chris Boltendahl y Rolf “Rock´n' Rolf” Kasparek
Una
decepción mas dentro de lo que es el Heavy Metal europeo actual, y una banda
que sino cambia radicalmente, no creo que logre sacar algo productivo, ya sea
para ellos mismos como grupo o para todos aquellos que amamos el Heavy Metal.
Sinceramente, en calidad compositiva, de las peores grabaciones que he escuchado
en mucho tiempo.
Contactos:
Javier Sánchez (Javibackyard)
Lonewolf
est un groupe français de Heavy Metal formé par Félix (batteri), Damien
(guitarre), Jens (guitarre et voix) et Driss (basse). Ce ne sont pas, et de
loin, des débutants; le groupe fut créé quelque part vers 1996 et 2 ans après,
ils enregistrérent ce qui allait être leur première démo appellée “The
Calling” qui, apparemment reçu un bon accueil, tant du public que de la
presse. Quelques temps auparavant, ils éditérent un 7’’ EP appellé
“Holy Evil”. Immédiatement, et suite à quelques problèmes entre les
membres du groupe, ils se séparérent en 1996 pour, 4 ans plus tard, se
reformer et éditer un premier disque appellé “March into the arena”.
C’est
en 2002 que le label espagnol GOI Music s’est interessé à eux y a réédité
leur premier travail pour toute l’Europe. Deux ans après, ils nous présentent
leur second travail “Unholy Paradise”, toujours sous le label Goi Music.
“Unholy
Paradise” comporte 10 chansons d’Heavy Métal classique qui, depuis les
premiers accords de “Stronger than evil” me rappelle un mélange entre
Running Wild et Grave Digger. Ils ressemblent plus à un goupe allemand qu’à
un groupe français. Ils n’ont rien d’innouvant et je ne remets pas en en
cause leur qualité comme musiciens, mais, question composition, ils semblent
un peu enfermer dans des schèmas que
nous avons tous écoutés jusqu’à la satiété et qui n’offrent rien, ni
de nouveau, ni qui puisse attirer les fans de Heavy Métal. J’ai beau les écouter,
je ne leur trouve rien de spécial.
Les
riffs sont de pure école allemande. Nous avons des morceaux comme
“Witchcraft Médiéval”, “Behind The Cross” ou “Snake in Eden” qui,
bien qu'enregistrés avec un bon son et un bon niveau instrumental, n'ont rien
de brillant. Le batteur et le bassiste jouent leurs rôles les guitares
manquent totalement d'idées bien qu'enregistrées de façon adéquate et, à
la voix, nous avons Chris Boltendahl comme apprenti et Rolf “Rock´n'Rolf”
Kasparek.
Une
décéption de plus dans ce qu’est l’Heavy Métal européen actuel, et un
groupe qui, s’il ne change pas radicalement, ne pourra pas, je pense, sortir
quelque chose de productif, soit pour eux-mêmes comme groupe, soit pour tous
ceux qui aiment le Heavy Métal. Sincèrement, pour ses qualités de
composition, c’est un des pires enregistrements que j’ai écouté depuis
longtemps.
Pour
les contacter:
Javier Sánchez (Javibackyard)
Trad: Shan Tee

LORD WITCH “Dragon Flight” (2009)
El País Vasco siempre ha sido un reducto en el cual se han mantenido gran parte de las bandas que se resisten a que el Heavy Metal más clásico pase de moda. Lord Witch nace en 2004 en Bergara (Guipúzcoa) de las cenizas de los extintos Dragon Fly. Tras la ruptura, dos de sus componentes -Eugenio Pelícano “Uge” (guitarra y coros) e Iker Narváez (batería)- buscaron acompañantes para su nueva banda. En este tiempo la banda se ha ido asentando con los habituales cambios de músicos en los grupos noveles, quedando la formación definitivamente asentada con Jorge Gómez “Aka” (voz y guitarra) y Juan Valverde “Tango (bajo).
Con una demo bajo el brazo se presentan a varios concursos e incluso bajan a Madrid para probar suerte en algunas Compañías Discográficas. Dado que sus intentos de fichar por una de ellas fueron infructuosos, decidieron tomar el socorrido recurso de la autoproducción, costeándose ellos mismos este “Dragon Flight” que presentan como su primer disco.
La opción de autoproducir el disco suele dar un resultado a mitad de camino entre maqueta y disco oficial, y “Dragon Flight” no es una excepción. La limitación de recursos produce una calidad de sonido que, si bien sería más que aceptable para una maqueta, queda bastante pobre si la comparamos con un disco bien producido. Tanto los instrumentos como la voz quedan bastante apagados, aunque suenan homogéneos, lo que hace que el defecto no sea tan grave.
En cuanto a la banda, Lord Witch demuestra que tiene mucho camino por recorrer. El disco repite de principio a fin todos los clichés del Heavy Metal, tanto en estructura de los temas como en el apartado letrístico. El grupo deberá trabajar mucho de aquí en adelante para ir creciendo, algo que también se les puede aplicar si hablamos del dominio de sus instrumentos.
El CD combina dos temas cantados en inglés (“Dragon Flight” y “Fire In The Sky”) con el resto, cantados en castellano. La línea del disco es bastante homogénea, aunque yo destacaría “Decadencia” o “Mi destino” como la punta de lanza de un trabajo que, en general, tiene muchos puntos de mejora.
La ilusión de estos músicos debe llevarles, por medio del trabajo y la constancia, a mejorar como instrumentistas y como grupo, y el camino debe comenzar por buscar su propia personalidad. Ojalá llegue el día en el que podamos hablar de Lord Witch como una opción recomendable para todos los amantes del Heavy Metal, pero la verdad es que lo demostrado en “Dragon Flight” es que están aún a medio camino.

LÖRIHEN
“Paradigma” (2003)
Puede
que a algunos os suene el nombre de Lörihen por su reciente participación en
el tributo a Pánzer que os comentamos por aquí hace un tiempo, en el que esta
banda argentina versioneaba “Volverás desertor”. Ahora llega el momento de
hablaros de su propia carrera, en concreto de su tercer CD, “Paradigma”, el
primero que llega a nuestras manos tras la anterior publicación de “Utopía”
(2000) y “Antes de tiempo” (2001).
Su estilo se mueve en el Heavy Metal clásico con pinceladas de Power e incluso con algunas referencias sonoras de metal más moderno (escuchad el riff de la homónima “Paradigma”). Pero su mayor influencia es, sin ningún género de dudas, Yngwie Malmsteen, de quien se inspiran (casi copian) riffs, solos y estructuras temáticas. Tanto es así que la escucha del disco se basa, en gran medida, en valorar el trabajo guitarrero, dejando en un segundo plano el resto.
El grupo está formado por Emiliano Obregón (guitarras), Julián Barrett (guitarras), Javier Barrozo (voz), Nicolás Ciancio (bajo) y Hernán Rios (batería). El orden nombrado de sus componentes bien podría ser el orden de relevancia dentro del disco. Las dos guitarras son las estrellas del disco, y toda la grabación parece girar a su alrededor. Javier Barrozo cumple su papel a la voz de forma aceptable, mostrando muchas similitudes con su paisano Adrián Barilari, aunque quedando lejos del excelso nivel del cantante de Rata Blanca. Por último, la base rítmica es lo peor del disco, tanto por interpretación como por el sonido que de ellos se ha sacado, en especial de la batería, totalmente falta de fuerza, y que recurre con demasiada facilidad al socorrido recurso de “doble bombo y a correr”. Esta circunstancia, unida a una excesiva similitud en la composición de las canciones, sin mucha chispa, produce que el brillante trabajo de las guitarras sea el único aliciente en la mayor parte del disco. Más de la mitad de las canciones del disco mantienen idéntica estructura: canciones rápidas y lineales en las que sólo nos sacan del aburrimiento la llegada de los solos, brillantemente ejecutados en su mayoría.
Las referencias estilísticas a Yngwie Malmsteen son constantes, llegando a su máxima expresión en la instrumental “Capricho (sissimo)”, que hará las delicias de los seguidores del guitarrista sueco.
Afortunadamente, hay algunos momentos de mayor lucidez. Tanto “Realidad virtual” como “Cara o seca”, la mejor canción del disco, muestran una frescura que echamos de menos en el resto del CD. También me gustaría destacar “Esa gran mujer”, tema acústico que cierra el disco que con buen texto y buenas guitarras nos permite, al menos, terminar la escucha con sentimiento positivo.
Como complemento, el CD contiene una pista de datos para su visualización en un ordenador personal, con información sobre su historia, discografía, integrantes, forma de contacto y, por supuesto, información sobre su Web oficial.
Discográfica Virtual Records

LOS DEL TONOS “Sólido” (2003)
Si
tuviera que resumir con una palabra lo que me sugiere este último disco de
los norteños, esa sería ‘desilusión’. He resoplado igual que lo hice
cuando terminé de escuchar el último de M-Clan: como una jaca después de
beber. Hasta en eso se me parecen, y es que la historia de Los Del Tonos está
plagada de luchas por mantener la integridad, de años de silencio forzoso, de
discos de versiones para matar el mono y de otros de cosecha propia que han
hecho caer babas a mucha gente, entre la que me encuentro. Pero esto último
me ha dejado como el que se tragó el cazo.
No tiene nada que ver con el blues del “3 hombres enfermos” o “Bien, mejor”, ni con el regusto a ZZ Top de siempre (disco de versiones incluido), ni mucho menos con el hard del “Ríen mejor”. Esto es una especie de mezcla de muchos estilos (hard, pop, funk...), pero en proporciones tales que puede entrarle a la primera a cualquier tipo de público, puede aparecer perfectamente en cualquier lista ‘principal’, o puede gustarle a cualquiera que no los haya escuchado en la vida. Similitudes miles con M-Clan, ya digo, aunque con más guiños rockeros, aún con muchas acústicas y pocas saturaciones.
No digo que sea un mal disco, ni mucho menos, es agradable al oído pero se termina haciendo pesado de narices. Quizá sea culpa mía por esperarme algo que siguiera la línea del anterior, incluso más rockero por meter otra guitarra más en la persona de Fernando Macaya (pasando a cuarteto en lugar del trío habitual). El caso es que aún manteniendo el nivel en las letras (...“dejemos de llamar normal a lo que todos hacen. ‘Normal’ y ‘bien hecho’ no es lo mismo...”) me parece que han querido buscar otro tipo de bolsillos.
Alguno
dirá que es una evolución de su sonido, o que mantienen el eclecticismo
musical, que suena a rock sureño, a rhythm & blues, etc... puede que sí,
pero lo que está claro es que suena mucho -pero mucho!- menos contundente. Ni
es malo ni bueno, será lo que ellos quieran que sea (o lo que los dejen),
pero personalmente me huele a carne quemada, y no digo sumisión
porque han demostrado con creces su capacidad de lucha.
El resto del grupo lo componen Hendrik Roever (guitarra y voz), Iñaki García (batería) y otro nuevo: Pablo Zeta (bajo). La capacidad instrumental no la han perdido, ya digo, ni tampoco la lírica, pero suena sensiblemente más comercial, si es que sirve esa palabra.
Muy
frío.
Salud.

LOSDELGÁS “Repóker de gases” (2010)
Estos “butaneros” musicales (salen a tocar con sus monos naranja butano) que reparten Rock cargado de humor -pero a la vez irónico, sarcástico y realista- se fundaron en el 2003 por músicos guipuzcoanos con el culo pelado de tocar en anteriores bandas, dedicándose en sus inicios a realizar versiones.
Su primera grabación fue una demo en el año 2005, viniendo después dos discos: “El Cedé” (2006) y “Alerta naranja” (Warner Music, 2008). Fueron sexteto al principio con: el actor vitoriano Gorka Aguinagalde (voz; entrando en 2005), los guitarristas Sergio Callejo y Mikel “El Gordo” (sustituido después en 2005 por Xanet Arozena, ex–Akelarre), Ritxi Salaberria (bajo), Javi Area (batería) y Luis Mari Moreno “Pirata” (saxofón, armónica, teclas, voz…). Pasando a partir del segundo álbum a ser ya quinteto sólo con Sergio encargándose de las seis cuerdas.
“Repóker de ases” (Produlam Records) se grabó y mezcló, en el estudio El Sótano (Artica, Navarra) con Iker Piedrafita (Dikers) a los controles, en diciembre de 2009. Produciéndolo el propio grupo e Iker. Y si en sus anteriores discos contaron en algunos temas con colaboraciones (El Drogas y Alfredo de Barricada, Kutxi Romero de Marea, Juan de Soziedad Alkohólica, Rulo de La Fuga, Michel Ortega de Crines / Crin de Crines…) en éste tercer larga duración también aparecen unos cuantos invitados.
Aunque se diga que LosDelGás son un grupo de Rock, no tienen ningún complejo y se atreven con otros estilos musicales -saliendo bien airosos- en algunas de sus canciones. Como el Ska que escuchamos en el primer corte, “Feisbuk”, toda una gran y cruda realidad lo que cantan en la letra sobre esa red social (Facebook o CaraLibro) tan de moda en los últimos años; interviniendo con sus voces Dani (Despistaos) y el actor Unax Ugalde. En “Carpe Diem” (con el saxofón bajo de Josetxo Silguero) dan marcha a lo Blues Brothers. La tremenda y desternillante “Onanismo”, con la voz del glamouroso e histórico Javier Gurruchaga, suena a ese estilo cabaretero que clavaba el grupo del invitado, La Orquesta Mondragón. Nos trasladan a la Norteamérica más profunda y a la Asociación Nacional del Rifle (Charlton Heston) con el Bluegrass de “Mi rancho, mi ganado y mi mujer” (con violín de Arkaitz Miner). El Soul & Blues de “Se acabó la fiesta” (con esa voz rota a lo Joe Cocker de “Pirata”, excelentes coros femeninos de Las Zíngaras y las teclas de Iñaki Salvador). Y recuerdan al padre del Reggae, Bob Marley, con “No es Reguetón” (incluyendo guiño a una muñeira).
Las composiciones de corte más netamente rockero las tenemos con “Ciudad de plástico” (quejándose entre otras cosas de las actuales ciudades con la alienación de los ciudadanos y el cierre a horas tempranas de bares nocturnos), “La caja tonta” (sobre la gran desilusión con la “pareja” televisión), “Algo mejor” (letra positiva y de superación para una chavala con el corazón roto; con coros y solo de guitarra de Iker Piedrafita), “Dónde está mi musa” (ante la falta de inspiración a la hora de escribir la letra de una canción), “Si lo sé no vengo” (con incursiones a tonadas militares) y “Rockero y senil” (sobre cómo se puede encontrar un rockero en plena tercera edad).
Nos regalan una nueva versión a “Pero tú de qué vas”, en esta ocasión titulada “Pero tú de qué vas… payaso”, de nuevo con el vozarrón de Juan de Soziedad Alkohólica (como ya apareciera al final de sus dos anteriores álbumes), que nos traslada con mucha risa a aquellos sábados por la tarde delante del televisor en blanco y negro viendo a Gabi, Fofó, Miliki y Fofito.
Ante los tiempos duros en los que vivimos, nunca viene mal echarse a los oídos canciones con chispa y humor, para partirnos de risa (sobre todo al ver el “Making Off” en el estudio de grabación) y olvidarnos de los problemas, como así nos ofrecen LosDelGás. Rock humorístico con curtidos músicos que saben muy bien lo que tocan y lo que hacen.
A punto están de editar su nuevo disco, “ReTocadas”, compuesto de antiguas canciones con un nuevo lavado de cara, y con el nuevo guitarrista Sergio Villar.
Web LOSDELGÁS - Myspace LOSDELGÁS

LOST HORIZON “Awakening The World” (2001)
Hacía bastante tiempo que un disco de Power Metal al uso no me sorprendía como lo ha hecho este “Awakening The World”, que sirve de carta de presentación para esta nueva formación sueca proviniente de las cenizas de Highlander (de donde también salió algún que otro miembro de los ya afamados Hammerfall).
Lo que más me ha llamado la atención de este trabajo es su efectividad. Me explico. El grupo ha sabido, sin pretender inventar nada nuevo y partiendo de unas notables influencias (como pueden ser Running Wild, Manowar, Gamma Ray, Heaven's Gate o Riot, por poner unos ejemplos), crear una obra llena de fuerza y melodía con ese sonido “añejo” del Heavy/Power clásico, pero puesto al día y con un toque personal que le da toda la validez y credibilidad exigibles. Y es que este es de los discos que me hacen reafirmarme en mi postura: no hace falta ni ser unos excelentes músicos ni recargar las producciones hasta el grado de perderte en los temas para editar un buen trabajo, simplemente basta con un poco de IMAGINACIÓN. Así, temas como el que abre el compacto, “Heart Of Storm” (con unas melodías que me recuerdan muy mucho a las de Mr. Rolf Kasparek), la potente “Sworn In The Metal Wind” (esta vez me viene a la mente la banda de Kai Hansen, quizá por el tono un tanto festivo y desenfadado aunque para nada exento de potencia) o “World Through My Fateless Eyes” harán de seguro las delicias de los más metaleros. “Perfect Warrior” y “Denial Of Fate” bajan un poco la agresividad del comienzo para centrarse más en la melodía (donde se puede apreciar la calidad del vocalista Daniel Heiman, dotado de un timbre muy peculiar y agradable al oído), tras la cuales llega “Welcome Back”, un auténtico temazo repleto de fuerza y sentimiento que te pondrá los pelos como escarpias. El disco se cierra con “The Kingdom Of My Will” (seguida por una outro), el tema más extenso del álbum, con un toque quizá algo más progresivo, aunque en ningún momento decae ni se hace pesado, manteniendo la intensidad del resto.
Lo
dicho, a veces bastan un poco de gracia y buenas ideas para sorprender al
respetable, si bien es cierto que este es su primer trabajo, y dicen que se
tiene todo el tiempo del mundo y la presión mínima para editar el primer
disco, lo cual no sucede con los siguientes. Esperemos que no se les agoten las
ideas, y no voy a hacer paralelismos...
David Fernández “Bubba”

LOST
IN TEARS “To no avail” (2005)
Mira tú por donde, una banda de Finlandia, vaya cosa curiosa y extraña... ok, la frase es una coña pero hace sólo 10 años tendría toda la vigencia del mundo. No me cansaré de alabar el tremendo salto que han dado los países nórdicos, tanto en calidad como, y esto es lo más sorprendente, en cantidad. Allí salen bandas como setas en las sierras catalanas.
Lost In Tears son una más, que ya no sorprenden -llegan tarde- y que practican una especie de Heavy Metal con toques muy a los Paradise Lost del “Draconian times”, con algunas, sólo algunas y muy dispersas, voces guturales y que a pesar de ser bastante correctos a mí no me han entusiasmado demasiado. Se formaron en 1997 pero no es hasta 2002 cuando graban su primer disco que les llevó a poder salir de su país y tocar por sitios como aquel lejano Machina donde compartieron cartel con grupos como Tiamat o Moonspell entre muchos otros, curiosamente dos grupos a los que estos fineses le deben mucho.
Once coplas regulares, sin altibajos, muy bien ejecutadas y que no decepcionarán a ningún fan del estilo. Quizás la triste y bonita “Loss”, tocada en acústico sea de las que más me han llamado la atención junto a la potencia de “Felicity” pero ya digo que todas guardan un patrón semejante que hace que el disco no tenga excesivos cambios. Además la correcta duración, cuarenta y siete minutos, hace que en ningún momento haya sensación de hastío.
En definitiva un buen disco, inspirado en ocasiones pero que no aporta nada nuevo a un estilo bastante saturado en los últimos tiempos pero que cumple a la perfección el papel de divertir.
Web LOST IN TEARS - Discográfica LOCOMOTIVE
Pedro Salinas “Pears”

THE LOU GRAMM BAND “The Lou Gramm Band” (2009)
El nombre de Lou Gramm siempre estará ligado a Foreigner, la banda que ayudó a construir y con la que puso 80 millones de discos en los hogares de los que amamos el Rock melódico. Hace tiempo que sus caminos se separaron, pero su voz y su estilo de composición fueron parte inseparable de la historia de una de las mayores bandas de AOR de la historia.
Tras muchos años semi-retirado, en los que apenas intervino en unos breves proyectos (Pool Heart, Shadow King y Don Mancuso), este gran cantante se ha decidido a retomar su carrera en solitario, algo que no hacía desde finales de los ’80, cuando editó los discos “Ready Or Not” (1987) y “Long Hard Look” (1989). Ahora, 20 años más tarde, nos presenta su propia banda, The Lou Gramm Band, para la cual no ha ido muy lejos para reclutar a sus compañeros de viaje, ya que le acompañan sus hermanos Ben (batería) y Richard (bajo), además de Andy Knoll (teclados) y Don Mancuso (guitarra). El resultado es excelente, son músicos de gran calidad que llevan a buen puerto cada tema del disco, siendo el soporte perfecto sobre el que se apoya la voz de Gramm.
En este disco, Lou Gramm da rienda suelta a sus gustos. Evidentemente, las referencias a Foreigner están muy presentes, no en vano muchos de los grandes hits de la banda salieron de la mente del histórico cantante, pero el disco no se queda ahí. Gramm incluye el Soul como un elemento determinante, en el que se mueve como pez en el agua. Así, hay temas que podrían estar incluidos sin desentonar en algún disco de Foreigner (“Baptized By Fire”, “Made To Be Broken”) y otros son netamente Soul (“That's The Way God Planned It”, “I Wanna Testify”…), para lograr un conjunto atractivo para sus seguidores. Evidentemente, a sus 59 años le es más sencillo conectar con maduros amantes de la música que con jóvenes fans de Rock más enérgico, pero “The Lou Gramm Band” seguro que va a satisfacer a los fieles fans de Foreigner y a todo aquel que le guste la música bien hecha.
Web LOU GRAMM - MySpace LOU GRAMM

LOU REED & METALLICA “Lulu” (2011)
Complicado, muy complicado encarar la reseña de este disco, porque no nos llevemos a engaños, este “Lulu” y su horripilante portada, son como una piñata: es muy sencillo inflarlo a hostias, tomar el camino del linchamiento sin pararse a profundizar en él, porque, las cosas como son, posiblemente motivos no falten.
Algo hay que tener claro: esto no es un disco de Metallica. Todo aquel que se acerque a “Lulu” buscando escuchar a los de San Francisco se puede llevar una decepción, aquí no están los Metallica ni siquiera de las ultimas décadas. Este es un disco de Lou Reed, o al menos una incursión de este en terrenos alejados de su parcela habitual y Metallica son su banda de acompañamiento. Tal vez deberían haber cambiado “&” por “with”, porque Metallica se convierten en la Lou Reed Band y eso, antes de que algún purista de los de San Francisco clame al cielo, no es nuevo es el mundo del Rock, muchas bandas han servido de soporte a otras estrellas en tiempos anteriores.
Como decía, no esperéis encontrar indicios de Metallica. Además la producción tampoco ayuda mucho, excesivamente soterrada. Reed pretendía hacer un disco oscuro, muy oscuro, a veces con pasajes incluso cercanos al Doom pasado por el tamiz del neoyorkino, y era conocedor de que necesitaba una banda capaz de moverse en esos parámetros.
¿Es “Lulu” un mal disco? evidentemente no está a la altura de los nombres de sus creadores, aunque quizás habría que ver a qué nivel están dichos artistas a estas altura del siglo, bastante alejados de sus tiempos de gloria. No es tan mal disco como algunos se empeñan en afirmar rotundamente, pero necesita su tiempo y sus escuchas, además de tener claro qué se pretende con “Lulu”.
Temas largos, pesados, oscuros, con Reed recitando ante los riffs demasiado sumergidos por la producción, que deja a Metallica en un segundo plano. “Brandenburg Gate” con el que abren el disco es de los temas que se podrían salvar de la quema, una canción pantanosa y agobiante. “The View” se mueve por terrenos cercanos al Doom, con esos riffs tétricos. “Mistress Dead” y su inicio de teclados da paso a una tormenta de metal, donde quizás podamos reconocer más a Metallica, que suenan furiosos en contraposición a un sosegado Lou.
“Iced Honey” es el tema más Reed, y además uno de los más acertados, sonando vicioso e infeccioso. “Cheat On Me” son once minutos y esa intro de teclados reconozco que me cansa, y aún faltan 8 minutos de canción, mala señal, aunque afortunadamente va mejorando, pero le sobra el inicio y minutaje. “Frustration” es otra pieza larga, 8 minutos de desvaríos y desarrollos, de nuevo con riffs profundos, que hacen de este tema otro de los mejores del disco. “Little Dog” es una paranoia mental que podrían haber dejado en los ensayos, al menos a mi me aburre sobremanera, y encima durante 8 minutos.
Los 11 minutos de “Dragon” dan para mucho, un tema movido, en el que Metallica vuelven a poner fuego bajo la narración de Reed, y que suena oscuro, muchas veces pienso escuchando este disco, si Reed no soñaría en sus viajes en brazos del caballo y sus desvaríos emocionales ser una especie de Tommy Iommi, o al menos deudor de su sonido. Este tema es también de los que más me ha gustado. Y para finalizar, “Junior Dad”, 19 minutos que dan fin a “Lulu”, un tema que es el compendio de todo el disco, muy intimista, y seamos sinceros, si te pilla sin ganas, un poquitín pesado.
En definitiva, este disco posiblemente gane con el tiempo, porque lo va haciendo con las escuchas, pero desde luego no creo que entre en el olimpo del Rock. Ni es la maravilla que muchos “modernos” intentan vender, ni tan abominable como pretender acusar algunos “auténticos”. Mi consejo es que no sigáis la opinión de nadie, la mía menos que ninguna y le deis una oportunidad, lo escuchéis y juzguéis por vosotros mismos, porque este disco es de los que se nutre de opiniones personales y no generales.
Carlos T.

LOVE
LIKE BLOOD
“Chronology Of A
Love Affair” (2001)
¡Qué
buena idea, sí señor! La verdad es que ediciones tan originales como la que
nos ocupa no se dan todos los días, y digo lo de original porque, si bien
discos tributo aparecen como rosquillas casi a diario, homenajes como éste de
una banda hacia otras a las que consideran influencia directa o simplemente
interesantes no lo hacen muy a menudo (aunque tampoco son los primeros en hacer
algo así, sirva el caso de nuestros Saratoga, que ya dedicaran su segundo larga
duración a homenajear a bandas clásicas del Rock nacional).
En
primer lugar quiero destacar por encima de todo la calidad del material
contenido en el plástico, pues si bien a estas alturas Love Like Blood son por
sí mismos considerados unos clásicos dentro del panorama Gothic Metal de los
90, los covers que integran este “Chronology...” pueden considerarse la
creme de la creme tanto del Rock Siniestro como del Gothic Rock, pasando incluso
por bandas más genuínamente metaleras (como es el caso de Paradise Lost o
Tiamat), que a continuación pasamos a detallar.
Así es, este trabajo es una auténtica (re)visión de lo que ha sido (al menos para ellos) una década y media (1985-2000) de Gótico (a partir de ahora haremos extensible el término al rock siniestro, metal gótico, etc.), donde tienen cabida desde los grupos pioneros del género hasta los más recientes e innovadores. De esta forma aparecen desde clásicos como Joy Division (“Decades”), Bauhaus (“She’s In Parties”, obviamente con un aire más metálico aportado por el doble bombo, pero sin perder la atmósfera original), The Cure (“A Strange Day”, con ese punteo cristalino, santo y seña de la banda del carismático Robert Smith), los inevitables Sisters of Mercy (“Lucretia My Reflection”) o Christian Death (“Church Of No Return”) hasta los más recientes Paradise Lost (“True Belief”, más oscura que la original si cabe), Type O Negative (“Black No.1”, algo más rockera) o Tiamat (“Whatever That Hurts”, del venerado “Wildhoney”), pasando por los imprescindibles The Mission (“Wasteland”), The Cult (“Rain”), los minoritariamente aclamados Fields of the Nephilim (y su “Love Under Will”, épico), los Lacrimosa de Thilo Wolff (“Copycat”, cómo no) o los más desconocidos Killing Joke y su “Love Like Blood” (¿coincidencia?), por citar los más relevantes.
Sólo
me resta añadir que “Chronology Of A Love-Affair” es un perfecto compendio
de gótico y metal de calidad, enteramente recomendable tanto para seguidores
del estilo como para aquellos que quieran adentrarse en estas sonoridades y no
lo hayan hecho aún (esto sería un buen comienzo, creedme). Sólo hay que
pulsar play y dejarse llevar a través de los 16 cortes que componen el disco
para sentir en lo más profundo “the touch of the hand of goth”. Y si te
gusta ya sabes, ¡a por los originales!
David Fernández “Bubba”