Io-Is
| ÍON Madre, protégenos (2006) |
| IRA REGIA Espejismo y realidad (2008) |
| IRON MAIDEN Rock In Rio (2002) |
| IRON MAIDEN Eddie´s Archive (2002) |
| IRON MAIDEN Dance of Death (2003) |
| IRON MAIDEN Death on the Road (2005) |
| IRON MAIDEN A matter of life and death (2006) |
| IRON MAIDEN Flight 666 (2009) |
| IRON MAIDEN The Final Frontier (2010) |
| IRREVERENCE Irreverence (2009) |
| ISTHAR Sangre, sudor y lágrimas (2011) |

ÍON “Madre, Protégenos” (2006)
No creo recordar un solo CD promocional de la editora portuguesa Equilibrium Music que me haya disgustado, cuando no encantado. Y este vuelve a ser el caso. Íon, que en gaélico quiere decir ‘Puro’, es un proyecto de Duncan Patterson, conocido por su pertenencia a la banda de Doom Anathema y que luego se involucró en Antimatter. El actual proyecto, Íon, si bien está alejado de los sonidos Doom a los que se le podría asociar, no lo está en alma. Y me explico, los nueve temas que componen este “Madre, Protégenos” no poseen sonidos eléctricos ni nada que clasificarías como rock, pero el alma del CD es oscuro y de ritmos muy cercanos a lo que sería el Doom. Y esta sensación de melancolía y oscuridad cercana a sus anteriores trabajos de Doom se ve enriquecida por detalles de una gran gama de instrumentos como el harpa, la mandolina, la viola, la flauta, percusión o la guitarra, acentuados por sonidos atmosféricos simulando el viento o el agua. Todo esto también está pasado por la batidora del Folk irlandés, que sale a relucir en temas como “Learpholl” con un trabajo vocal de una dulzura impresionante. Si con esta descripción no te haces una idea de a qué suena, pásate por www.equilibriummusic.com o por www.ion.equilibriummusic.com, donde puedes descargarte partes de las composiciones “Madre, Protégenos”, “Learpholl” y “Believe”. Realmente merece mucho la pena.
El CD salió a la venta el pasado 27 de noviembre en formato digipack y por 13 euros (precio en la página web de la editora Equilibrium Music) merece la pena, sobre todo si gustas de música atmosférica oscura. Muy recomendable en esos días de invierno, oscuros, con la chimenea encendida y nevando ahí fuera...
Ramiro Morales “Motorhead”

IRA REGIA “Espejismo y realidad” (2008)
Ellos mismos definen el contenido del disco como “10 temas de puro metal”, y no seré yo quien les lleve la contraria en eso. “Espejismo y realidad” es el primer LP tras tres demos anteriores de esta banda sevillana compuesta en la actualidad por Germán Repetto (voz), Manuel Delgado (guitarra), José Augusto Arincón (guitarra), Jesús Montoya (batería) y Jesús (nuevo bajista, que sustituye a José Luis “el chino”, que fue quien grabó el disco).
Efectivamente, esto es Heavy Metal con todas las letras. Suena muy potente, con unas guitarras que mezclan el clasicismo del Heavy de los ochenta con el sonido de los primeros noventa que llevara a su máxima expresión Dimebag Darrell de Pantera. La batería es muy imaginativa y llena los temas, y el bajo suena profundo aunque algo escaso de presencia excepto en pasajes determinados. Es decir, los parámetros del género perfectamente equilibrados.
Sin embargo creo que adolece un poco de variedad en las melodías. Germán tiene una voz muy nasal y, aunque llega bien a los tonos más altos, quizá hay excesivo contraste en las subidas y bajadas, un estilo que repite en casi todos los temas. Quizá una mayor suavidad en esas melodías y algún apoyo en coros mejorarían el resultado final, aunque fuera en detrimento del epicismo que transmite. Por ejemplo, me parece muy interesante la incursión de esa voz aflamencada en “Psiconautas”, le da un toque diferente que contrasta con el resto del tema y queda realmente bien. Pero esto es simplemente una opinión, ellos saben perfectamente cómo quieren hacer las cosas.
No está de más que de vez en cuando se reivindique el Heavy Metal puro y duro, a ver si cala la propuesta. Suerte.
Web IRA REGIA - Myspace IRA REGIA

IRON MAIDEN “Rock In Rio” (2002)
Es
inevitable que después de darle una escucha a este disco te entren ganas de
tirar a la basura “A Real Live One”, “A Real Dead One” y pensarte
si el “Donington ’92” debería correr el mismo destino. ¿Cómo se le
ocurrió a Steve Harris editar esos discos? En fin, afortunadamente los
fans de Maiden (entre los que me incluyo) tenemos un digno sucesor de lo que
fue el mítico “Life After Death” (1985, recordémoslo siempre).
¿Qué
ha de tener un disco en directo para convertirse en clásico? ¿250.000
personas completamente entregadas a un grupo y que esto se plasme
perfectamente en el disco, y viceversa, por supuesto? ¿Una banda que vuelve
a recuperar la forma después de la irregular gira del Virtual XI? ¡Que sí,
que en la gira del ED Hunter ya la recuperaron! ¿Un sonido nítido y
perfecto?, ¿Un buen repertorio? (de esto hablaré más tarde) No se por qué,
pero me da que este disco tiene todo eso y más, y es que si de algo adolecía
el “Life After Death”, era de estar grabado en USA y, claro, no es lo mismo
la pasión de los brasileiros que la de los americanos del norte.
Cuando
tuve el CD en mis manos sentí algo especial y es que ¡mira que se ha hecho de
rogar el jodío! Recuerdo que estaba previsto editarse para el 12 de
Septiembre del año pasado (fecha de mi cumpleaños). Nada más comprármelo y
en la misma tienda empecé a jugar con la portada (aún sin desprecintar) y es
que las nubes anaranjadas del cielo se transforman en el Eddie azulado de
“Brave New World”: muy bonito (¿portada holográfica se llama eso?). Aunque eso ya lo había visto en el “Psycho
Circus” de KISS: una presentación muy cuidada, libreto con las
letras de las canciones y fotos, quizá echo de menos alguna foto más (los
“A Real...” y el “Life After Death” estaban plagados). Por cierto, la
foto que viene de Steve Harris, ¡se sale!
En
cuanto al repertorio decir que es el que han hecho durante toda la gira de
“Brave New World” con la inclusión de “Run To The Hills”. Supongo
que a algunos les gustará más y a otros menos, pero si algo ha caracterizado
a Maiden es de creer profundamente en lo que hacen y cuando sacan un disco
nuevo –en este caso “Brave New World”- en directo meten el máximo de
canciones del disco junto con los clásicos. Esto no es novedad ya que lo han
hecho toda la vida y es de alagar pues con ello demuestran que ni mucho
menos viven de viejas glorias ni de éxitos pasados (cosa que podrían hacerlo
perfectamente), sino que tienen plena confianza en todos sus lanzamientos.
El CD1 lo abre la intro “Arthur’s Farewell” ¡vaya pedazo de intro! Aún no he escuchado nada y ¡ya tengo la piel de gallina! Inevitablemente todo el disco me trae a la mente cuando les vi en Murcia y eso aún me “pone” más. 250.000 almas no dejan de chillar en la intro. La eclosión llega con los primeros acordes de Adrian en “The Wickerman” y todos cantando 'Your time will come!', ¡impresionante! Siguen “Ghost of the Navigator” y “Brave New World” y pregunto yo ¿qué grupo se ha atrevido a abrir un concierto con 3 canciones de su nuevo disco? (a eso es a lo que me refería en el párrafo anterior) Los primeros clásicos en caer son “Wrathchild” y la inevitable “2 Minutes to Midnight”, que sigue poniéndome los pelos de punta en la parte de los solos. ¡Si es que hasta me dan ganas de gritar cuando Bruce dice eso de 'Scream for me Rock in Rio'! “Blood Brothers” tranquiliza el show, canción que Dickinson dedica a los seguidores del Metal y de Maiden. Me encanta la canción: magia y melodía se unen en este tema que en directo supera con creces la versión original. Le sigue la primera canción de la época Blaze, “Sign of the Cross”,,el tema que abría “X Factor”, rescatado para esta gira: gran ejecución en directo, a la mente me viene Bruce apareciendo en el fondo del escenario crucificado. ¡Dios, quiero ya el puto DVD! “The Mercenary”, tema que me recuerda mucho a In Flames (¡en serio!), vuelve a meter la caña necesaria para que esto no se apague, aunque dudo mucho que la gente estuviese durmiendo y para acabar con el CD1 nada mejor que otro clásico donde los haya, “The Trooper”, de nuevo doblando guitarras al máximo. En temas como éste es donde sí que queda bien el tridente formado por Adrian, Dave y Janick, ya que les da más consistencia a las guitarras dobladas –en este caso tripleadas-, aunque creo que en estudio es completamente absurdo tener 3 guitarristas. La verdad es que hacía muchísimo tiempo que no escuchaba un “The Trooper” tan bueno y con las 250.000 almas totalmente entregadas, aunque esto es durante todo el concierto.
“Dream of
Mirrors” abre el CD2, tema que muchas veces lo hemos comentado el Sr.
Alfonso “Nothingsacred” y yo, y es que es un tema hecho a la medida de
Blaze ¿os imaginaís a Blaze cantando 'The dream is trueeee....'?
¡A mí
me viene a la mente! Sigue otro tema de la época Blaze, “The Clansman”, y
aquí hago un pequeño parón. Para mí es el mejor tema del CD, otra vez se
luce el “tridente” y vuelve a surgir más aun si cabe esa magia que acompaña
a Iron Maiden en todos sus conciertos, pero si hay alguien que se luce aquí
es Bruce con esos 'Freedoooom!'. Espero que este tema siga en el futuro
repertorio de los Maiden, ya que para mí está a la altura de cualquier clásico
de la banda. Es curioso que para lo que muchos fue un álbum mediocre,
“Virtual XI” tenga un auténtico temazo. El éxtasis llega con “The Evil
That Men Do” y “Fear Of The Dark” (otro disco mediocre), a la que sigue
la inevitable “Iron Maiden” y a descansar un par de minutos que vienen los
bises con un buen repaso al que para muchos es el disco cumbre de la banda:
“The Number of The Beast”. La primera en caer es la del mismo nombre del
disco, “The Number of The Beast” (¡se oyen hasta las explosiones!),
“Hallowed Be Thy Name” –uno de mis favoritos de la banda-,
“Sanctuary” (¡cuantos años tocando esta canción!) que la contenía el
primer disco de la banda pero en su edición inglesa. Y el fin de fiesta viene
con “Run To The Hills”, añadida especialmente para la ocasión. ¡Impresionante, es que no tengo palabras para definirlo!
A
todo esto hay que añadirle que los CDs traen 2 pistas en CD-Rom del video de
“Brave New World” y “A Day In The Life”, una especie de día con los
Maiden donde puedes ver a Murray con un pedal considerable, pero sin duda me
quedo con la imagen de los Maiden esperando en el escenario mientras suena la
intro. No podría explicarlo, es mejor que lo veáis. Los videos pertenecen a
lo que será el DVD, ¡que salga ya! Por mi parte deciros que estoy orgulloso
por el dinero invertido y es que como diría un amigo: “¡el grupo contento,
el de la tienda contento y yo contento!”
Si
eres fan de Maiden, si te gusta el Heavy, si no conoces a Maiden en directo, pues
no sé a que estás esperando para pillarlo. Estoy seguro que dentro de 20 años
se hablará de este disco como un auténtico clásico y será referencia para
muchos grupos a la hora de editar directos como fue el “Life After
Death”.
Agustín Galiana “Aguskill”

IRON MAIDEN “Eddie's Archive” (2002)
O
como la conocemos todos: “la caja”. Se trata de una caja metálica
plateada con Eddie grabado en la tapa y el logo de la banda en rojo en el
lateral delantero, todo ello troquelado y adornado con más detalles.
Una
vez abierta nos encontramos sobre un terciopelo azul que lo resguarda tres
cositas: 3 CDs, un vasito de chupitos y un pergamino. El pergamino viene
enrollado con un anillo plateado con la cara de Eddie; por cierto un
anillo algo grande (o yo tengo los dedos muy finos). Una vez desenrollado el
pergamino nos encontramos con un árbol genealógico de toda la historia de la
banda, el mismito que venía en “A real dead one”, pero hasta el momento
actual, con todos los miembros que han pasado por la banda y con curiosas
anotaciones sobre ellos y la banda; es curioso ver la cantidad de músicos que
de una forma u otra están vinculados a Iron Maiden.
El
vaso de chupitos viene apoyado sobre unas patitas con el careto de Eddie y en
el fondo del vasito nos podemos encontrar de nuevo con la cara de Eddie con
los ojos rojos, la verdad es que es bonito, ¡ah! y aún no lo he estrenado, por
cierto, hay que lavarlo a mano.
Y entramos ya en el tema que más nos interesa: los CDs. Se trata de 3 CDs dobles: uno que recoge “lo mejor” de las caras B de los singles y los otros diversas actuaciones de la banda que hasta ahora sólo podías conseguir en su versión pirata; así que vamos al lío.

BBC Archives
Es para mí el más interesante de los CDs, pues tiene 3 de los conciertos más míticos que han dado la doncella junto con una grabación para la BBC que data de 1979 y que incluye los siguientes temas: “Iron Maiden”, “Running Free”, “Transylvania” y “Sanctuary”, con la formación Di'Anno voz, Harris bajo, Murray y Tony Parsons a las guitarras y Doug Sampson a la batería. Unas versiones que distan poco de lo que finalmente se grabó para el primer disco, pese al cambio de formación de dos miembros. Los cuatro temas son pura fuerza y energía de una banda que por aquel entonces estaba empezando; colosal Di'Anno a las voces.
Lo siguiente que nos encontramos es el festival de Reading del '82, con Bruce recién estrenado en la doncella y cantando con más rabia que nunca. A destacar “Children of the Damned”, “The Number of The Beast”, una acelerada “Transylvania” y por supuesto “Hallowed Be Thy Name”; increíble el estado con que Bruce canta las canciones.
El CD2 se abre con el festival de Reading de 1980 con un colosal “Prowler”. Sin duda las 3 primeras canciones de este CD ponen la piel de gallina, pues después de “Prowler” nos obsequian con “Remember Tomorrow” y “Killers” en una versión primeriza, ya que para la posterior versión en disco se cambió la letra y no se hizo tan brusco el cambio de ritmo que hay después de los gritos de Di’Anno. Sencillamente impresionante; este festival consagró a Maiden con tan sólo un disco.
Después del Reading del '80 nos meten 8 canciones de lo que fue el festival de Donington del '88, con un cartel impresionante y que batió record de asistencia. Unos Maiden maduros que presentaban una obra de arte, “Seventh Son of a Seventh Son”. Es una delicia escuchar temas como “Infinite Dreams” con los aplausos del público y con un Dickinson magistral. Tampoco dejaría pasar “Seventh Son of a Seventh Son”, con esos teclados y ese feeling en la parte intermedia, ni las geniales “The Number of the Beast” y “Hallowed Be Thy Name”. A ver si un día de estos se deciden a sacar oficialmente lo que fue el Donington '88 completo, pues a mí me ha dejado algo “a medias”.
Por cierto, también destacaría las fotografías del libreto interior; en especial me encanta una que están Harris y Paul y la que hay de Donington con la banda al completo.

Beast Over Hammersmith
Este doble CD recoge lo que fue la actuación de Maiden en el Hammersmith Odeon en la gira de “The Beast on the Road”, donde Maiden presentaba un disco que posteriormente haría historia en el Heavy Metal y que también sería la primera gira de Bruce en Maiden. 18 canciones son las integrantes de este doble CD, todas ellas cargadas de energía, con un Bruce arrollador y con un repertorio completo de lo que ahora denominamos clásicos. Iinicio frenético con “Murders in The Rue Morgue”, “Wrathchild” y “Run to the Hills”. Con “Children of the Damned” se baja el listón de velocidad inicial, que no el de calidad; me encanta como queda el tema. Con “The Number of the Beast” y “Another Life” recuperamos la velocidad. Nunca me he tragado a Dickinson cantando “Killers” ya que no le pega ni con cola y esta versión no iba a ser la excepción. “22 Acacia Avenue” y la sensacional “Total Eclipse” cierran este primer CD.
Impresionante ¿verdad?
Pues aún
hay más. El segundo CD lo abre una cañera “Transylvania”, seguida por
“The Prisoner” y “Hallowed By Thy Name”, con el bajo de Harris
ametrallándonos la cabeza en la parte intermedia (sensacional) y a partir de
aquí volvemos a los dos anteriores discos con “Phantom of the Opera”, que
aunque también me cueste escucharla con la voz de Bruce, no queda nada mal. Y
para acabar esta primera parte del concierto y como es habitual, “Iron Maiden”.
Para los bises tenemos “Sanctuary”, con ese Bruce alargando el estribillo
como él sabe hacerlo. Le sigue “Drifter” con el típico juego que se traían
cantante-público. Si antes he dicho un par de temas de la era Di’Anno
cantados por Bruce que no me gustan, también he de decir que “Drifter” me
encanta con la fuerza que lo canta Bruce. Más bises con “Running Free” y
una de mis canciones favoritas de los Maiden, “Prowler”. Resumiendo lo
resumido: genial concierto del que podemos ver alguna imagen en el video “12
Wasted Years”. Otra cosa a destacar es el genial Clive Burr, ¡vaya pegada
tenía el tío este! En este directo está que se sale.
El libreto de este CD es una réplica del que fue el libro de gira del “Beast on the Road”, con las fechas, instrumentos que utilizan cada músico, fotografías, etc, claro está que en tamaño de CD.

Best
Of The B’Sides
Este doble CD es para mí el menos interesante de los incluidos en la caja ya que se trata de un recopilatorio de las supuestamente llamadas mejores caras B de los Singles, así que si tienes hasta los singles el único atractivo es tener recopiladas estas canciones en un doble CD.
En cuanto a las canciones a
destacar, pues están las magníficas versiones de “I’ve got the Fire”,
“My Generation”, “Doctor Doctor”, “Cross Eyed Mary”,
“Communication Breakdown”, pero yo me quedo con los directos “Drifter”,
“Remember Tomorrow” (aquí con Bruce) , “The Aftermath” y “Wasted
Years”. Pero para mí la joya de la corona de las caras B es “Reach Out”,
con un genial Adrian Smith a las voces; y si una de las mejores caras B para mí
es “Reach Out” otra de las mejores caras B es “Total Eclipse”,
imperdonable que no la hayan metido en un recopilatorio que lleva como título
lo mejor de las caras B. Eso sí, en el CD de “Beast Over Hammersmith” nos
la podemos encontrar en directo.
En
el libreto de este CD nos podemos encontrar los singles de donde proviene la
selección y comentarios a cargo de Rod Smallwood (manager de Maiden de toda
la vida).
En fin, bonita caja con muy buen contenido dentro, ya era hora de que Maiden sacasen algo de este tipo que con tanta re-edición de las re-ediciones de sus discos nos tenían mareados.
Agustín Galiana “Aguskill”

IRON MAIDEN “Dance of Death” (2003)
La guerra de Irak está presente tanto en la portada como en las letras de algunos temas. Tiene bastantes similitudes con lo que en su momento hizo Black Sabbath con la guerra de Vietnam (“War pigs”) y su visión del asunto. En ese sentido la portada es bastante acertada, aunque el resultado final es manifiestamente mejorable.
En cuanto al contenido musical del disco me parece bastante flojo. Puede que sea reflejo del desgaste compositivo de Harris, o puede que se haya secado la fuente de inspiración, en cualquier caso me parece un disco muy similar al “Brave new world” aunque con más altibajos. Tiene momentos realmente lúcidos como “Montsegur”, “Rainmaker” o “Age of innocence”, y tiene otros para echarse a llorar como “Dance of Death” en la que utilizan los mismos recursos de siempre de forma cansina, aunque con arreglos orquestales que ayudan algo en la digestión.
No es mal disco, pero muy por debajo de las posibilidades del grupo. Dentro de su discografía en estudio solo me parecen peores los de la etapa con Blaze.
Tras
una horrenda portada (casi con toda la seguridad la peor de toda su carrera),
nadie se podría imaginar la calidad que desprende este disco.
Básicamente
y en líneas generales se trata de un disco típico de Iron Maiden, es decir
grandes momentos los hay (un gran tema épico con buenas dosis orquestales
“Dance of Death”, “Paschendale” y “The Journeyman” que quizá
sea lo mejor de todo el disco) donde demuestran que no se estancan y van un
poco más allá en el propio sonido de la banda, pero también y como nos
sigue siendo habitual en algunos trabajos de la doncella algunos temas están
muy por debajo de la media de la que todos esperamos. ¿Ejemplos?. ¿Cómo se
puede elegir un tema como “Wildest Dreams” para abrir un disco de este
tipo? Y para más INRI el primer sencillo.
También
por ese lado nos encontramos con “No More Lies”, con un desarrollo musical
con el cual muchos de nosotros ya nos hemos encontrado cara a cara, y encima
con un estribillo que acaba aburriendo a la segunda escucha. Eso sí, los
grandes momentos ganan por goleada a los momentos menos gloriosos.
Por lo demás, seguiremos gozando una nuevo disco de Iron Maiden y todo lo que ello conlleva. Eso sí, o espabilan o jamás nos volverán a deleitar con una obra tan completa como “Seventh Son of a Seventh Son” (ingenuo de mi).
Javier
Sánchez (Javibackyard)
Cada
vez que Iron Maiden saca un disco, una sensación de hormigueo recorre mi cuerpo. He seguido su carrera desde sus inicios y a lo largo de los
años, cada disco nuevo lo he esperado con expectación, y rara vez me ha defraudado.
Nunca he sido de los que se obsesiona con conseguir escucharse el disco antes de que salga, así que solo conocía los adelantos con los que el
propio grupo había decidido obsequiarnos. Y esos adelantos no presagiaban
nada bueno: Una portada horrorosa y un single del que se podía sacar poca
chicha, ni en el adelanto emepetresero ni en las veces que lo intentaron
defender en directo antes de sacar el disco.
Afortunadamente, prácticamente ahí se quedan los defectos del disco. Una vez
escuchado en su totalidad, me queda la sensación de que, una vez más, Iron Maiden ha grabado un gran disco. Mantienen la base del estilo que les ha
llevado a lo más alto, pero también se permiten salirse en algunas ocasiones
del supuesto camino prefijado, lo que le da más variedad y frescura al disco.
Bruce Dickinson está en su mejor momento, y por fin se ve que hay un grupo en
el que todos los miembros brillan, no acaparando ya Steve Harris la mayor
responsabilidad compositiva y musical. Todo ello, junto a la brillante
orquestación de gran parte de los temas, hace este disco grande.
De los tema, personalmente me quedo con “Montsegur” (vuelta al Powerslave?), “Paschendale” y la homónima “Dance of Death” como trío de cabecera, haciendo especial mención de la sorprendente “Journeyman”.
A los Maiden, como a AC/DC o los mismísimos Rolling Stones, no se les puede pedir que hagan el mejor disco de su carrera cada año, pero desde luego, su estado de forma actual les hace seguir siendo la referencia en el Heavy Metal mundial.
Era
de esperar. Tras un sorprendente “Brave New World” y con una ilustración
que me recuerda ‘horrores’ al reciente “A Night At The Opera” de Blind
Guardian, “Dance Of Death” supone el regreso al candelero de la doncella,
sin la frescura y el grado de acierto que su predecesor y apostando mucho más
por el barroquismo y el conservadurismo (¿senectud,
tal vez?).
Momentos
inspirados haylos, pero no llegan hasta el final (“Face In The Sand”
–habéis oído bien, doble pedal-, “Age Of Innocence” y “Journeyman”
–de lo mejorcito-), temas previsibles (“Wildest Dreams”, “Rainmaker”
–algo más agraciado- o “Gates Of Tomorrow”), guiños a ídolos
(“Dance Of Death” huele a “Acres Wild” de Jethro Tull que atufa) e
incluso a vecinos (¿“Princess Of The Night” de Saxon colándose en “New
Frontier”?), plagios a sí mismos (¿no había oído yo eso de “Montségur”
en el pasado “The Fallen Angel”?) y temas que acaban hartando (“No More
Lies” -¿es necesario utilizar siempre el mismo pueril acorde multiusos para
abrir y cerrar los temas?-, “Paschendale” –buenas ideas, pero algo
escasas para esos ocho minutos y medio-).
En definitiva, un disco espeso, para escuchar a trozos y con la mente despejada, si puede ser. Al menos no se les ha ido la olla como a otros.
David
Fernández “Bubba”
Siempre
que intento hacer una reseña de Maiden la hago más con el corazón que con
la cabeza, sin embargo, voy a intentar que en esta ocasión mi cabeza me
pueda.
¿Qué
se esconde detrás de este “Dance of Death” a parte de una horrorosa
portada? En líneas generales es un buen disco, muy buen disco si sale mi
parte fan; hay de todo, pero sin duda lo mejorcito del disco se encuentra en
su parte final, con “Paschendale” ¿tanta diferencia hay entre este tema y
cualquier otro del “Virtual XI”?, yo no lo creo; “Face in the Sand”,
“Age of Innocence” y el memorable final con “Journeyman”; sin embargo
hay temas a los que no les encuentro el punto, caso de “Montségur” o
“Dance of Death”; otro que podía haber entrado perfectamente en el
“Virtual XI” es “No More Lies”, y por supuesto contiene las típicas
de Maiden de toda la vida reencarnadas en “Wildest Dreams”, “New
Frontier” el gran “Rainmaker” y “Gates of Tomorrow” con un buenísimo
estribillo.
Sinceramente
esperaba algo más (quizá por los comentarios anteriores a la salida del
disco); por cierto y aunque no venga a cuento vi más evolución en el “X
Factor” que en este “Dance of Death”; lo dicho, buen disco.
Agustín Galiana “Aguskill”

IRON
MAIDEN “Death on the Road” (2005)
¿Otro disco en directo de Iron Maiden? Pues sí. ¿Esto es bueno o malo? Hay opiniones para todos los gustos, pero la mía es positiva. Como seguidor de la banda desde sus inicios, siempre tuve interés por hacerme con los discos oficiales, algunos maxis para disfrutar de las caras B y diverso tipo de material audiovisual. Aún me acuerdo del dolor de bolsillo que me produjo gastarme 6.000 pesetas del año 1985 en la desaparecida Madrid Rock para poder llevarme a casa el vídeo de “Life After Death”. ¡En sistema Beta, además!
Al igual que yo hay muchos fans, históricos o no, a los que les gusta tener un recuerdo de una gira concreta. Lamentablemente muchas veces tenemos que recurrir a grabaciones piratas que nunca alcanzan la calidad de un disco oficial. Ojalá hubieran sacado un disco en directo de la gira de “The Number of the Beast”, la primera vez que yo les pude ver encima de un escenario.
Tanto los fans dedicados como los seguidores ocasionales tenemos ahora la oportunidad de rememorar una de las más espectaculares giras que el grupo ha efectuado en los últimos años. “Death on the Road” refleja la grabación para la posteridad de uno de los conciertos que Iron Maiden ofreció en la gira de “Dance of Death” y que visitó escenarios españoles, acompañados por de Gamma Ray. Por ahí anda la reseña que en su día hicimos de aquel show. En concreto, el concierto elegido para la grabación del disco es el correspondiente al lunes 24 de noviembre de 2003 en el Westenfalenhalle de Dortmund (Alemania).
No tiene mucho sentido comparar este disco con cada uno de los directos anteriores de la banda, dado su elevado número, siendo más lógico analizarlo de forma independiente. Y en mi opinión cumple con los requisitos que yo hubiera querido antes de escucharlo: El disco tiene muy buen sonido y refleja fielmente lo acontecido en el concierto. Y esto, en el caso de Iron Maiden, ya es mucho, sabido el alto nivel que muestran en directo. Es digno de alabar que mantengan ese estado de forma después de tantos años en la brecha, sin apenas altibajos, y eso es lo que nos muestra el disco.
Sobre los temas incluidos también habría mucho que decir, aunque esta discusión sería más propia del comentario de los conciertos, ya que el disco simplemente refleja esas actuaciones. Aún así, Iron Maiden siempre se ha caracterizado por darle mucha importancia al disco que presentan en cada gira. Un detallado estudio de las canciones que componen el doble CD nos muestra que la presencia de “Dance of Death” en el set-list es elevada, con 6 canciones (“Wildest Dreams”, “Dance of Death”, “Rainmaker”, “Paschendale”, “No more lies” y “Journeyman”), lo que implica que durante un 46% del tiempo están tocando canciones nuevas. El resto ya se sabe, tienen clásicos para dar y tomar, y todo el mundo espera “The Number of the Beast”, “Iron Maiden”, “Hallowed be thy name”, “Run to the Hills”... así que no les queda mucho espacio para el cambio y así poder contentar a todo el mundo. A pesar de ello, siempre hay alguna sorpresa en ambos sentidos, como puede ser la eliminación del set de canciones como “Running Free” o la inclusión de “Lord of the flies”.
El estado de forma del grupo es, como ya he comentado, excelente. Bruce Dickinson sigue disfrutando de una segunda juventud, y canta ahora mejor que en los ’90. Los tres guitarristas están plenamente compenetrados y se alternan sabiamente sin atropellarse. Nicko McBrain sigue siendo un batería diferente, parece que nunca tocará la misma canción dos veces de igual forma, pero sus improvisaciones no hacen perderse al resto del grupo. Y Steve Harris sigue siendo el jefe, la mayoría de las canciones están construidas alrededor de su bajo, y como un director de orquesta, es la referencia del resto del grupo.
La presentación siempre es un elemento importante, siendo un argumento sólido para convencer al seguidor para no piratear el producto. En este sentido Iron Maiden siempre se ha preocupado de que el continente no desmerezca el contenido, y así ha sido esta vez también. A pesar de que la portada es manifiestamente mejorable, con un dibujo algo cutre de Eddie llevando una diligencia con caballos desbocados, el libreto interior es muy rico en fotografías de muy buena calidad tomadas durante la gira. Los CDs también vienen impresos imitando las ruedas de la diligencia desprendiendo color. Al incluir los CDs en un PC ó Mac, se despliega un Player propio para escuchar el disco, evitando utilizar el instalado por defecto en nuestra máquina.
No es una obligación comprar todos los discos de nuestra banda preferida, y más en un grupo tan longevo y prolífico como Iron Maiden. Pero siempre es una buena noticia tener una opción más, sobre todo cuando el nivel de calidad exigible es cumplido con solvencia. Como dice un buen amigo mío, a mí que me den oferta que de la demanda me encargo yo.
A mi me ha dejado satisfecho.

IRON MAIDEN “A matter of life and death” (2006)
Este disco lo compré a la antigua usanza, es decir, sin haber escuchado nada excepto un fragmento del clip de “The reincarnation of Benjamin Breeg”, pero me arriesgué a soltar los 24,00 euros (¡¡¡que son cuatro mil pelas de las de antes!!!), y eso aún sabiendo que los últimos trabajos de Iron Maiden no me entusiasmaron precisamente.
Bien, pues me siento tranquilamente con la mejor de las predisposiciones, me engancho a una cervecita bien fría para que entre mejor (el disco digo) y me lo aprieto de un tirón. En la primera escucha sólo pasó el listón holgadamente “Brighter than a thousand suns”. En la repesca y sucesivas, y tratando de convencerme a mí mismo de que el desembolso había merecido la pena, me pareció entender que “These colours don’t run”, “The pilgrim” y “The reincarnation of benjamín Breeg” eran temas que podrían entrar con más escuchas. Aparte de esto, algunos buenos detalles de “The longest day” (muy buenas guitarras dobladas al final del tema, eso sí) y “Out in the shadows” ayudaron a borrar un poco la sensación de que me estaba enfrentando irremediablemente a otro que iba a ocupar espacio en el estante-purgatorio que dedico a los que no terminan de convencerme.
Y, efectivamente, allí se encuentra todavía.
En síntesis se podría decir que es lo mejor de Iron Maiden desde “Fear of the dark”, que no es que sea algo especialmente meritorio si tenemos en cuenta que “Dance of death” y “Brave new world” eran dos ladrillos (la etapa Blaze prefiero ignorarla), lo que les hace recuperar algo del terreno perdido desde la fuga de Dickinson a esta parte. Temas más largos y trabajados, más progresivos y menos directos, lo que no creo que les venga especialmente bien, no son un grupo que suelte sus esencias precisamente en los temas largamente desarrollados sino todo lo contrario.
La caja de cartón dice que lleva “Bonus DVD”, pero de ‘bonus’ nada, que se paga y bien, que el del CD pelao ‘solo’ cuesta 16,00 €. Tampoco merece mucho la pena, la verdad. Se trata del ‘making of’ con entrevistas en inglés y sin subtítulos, el vídeo de “The reincarnation of Benjamin Breeg” y una toma en directo (en el estudio) de “Different world”, aparte de una galería de fotos sin sustancia alguna.
Ah, y sobre la portada: Derek Riggs, te echamos de menos…
Cada vez que Iron Maiden saca un nuevo disco se oye la misma cantinela; que si no evolucionan, que es más de lo mismo… ¿Esperará la gente que saquen un disco de Electro Dark? No sé realmente cuales son las expectativas de la gente ante un grupo como éste pero lo más lógico es esperar que saquen un disco como “A Matter Of Life And Death” ¿no? Además, basta ponerse este disco y, por ejemplo, “Killers” para ver realmente la evolución de la banda. Otro tema interesante es el del “progresivo”. Desde luego yo no soy precisamente una lumbrera en esto del Sinfónico/Progresivo pero creo que la gente va un poquito desencaminada, ni aquí ni en ningún otro disco de la Doncella hay nada que tenga que ver con Yes o Genesis y ni mucho menos con Emerson Lake & Palmer o cualquier otro grande de este género, que hacer temas de diez minutos repitiendo el mismo riff es otra cosa y aunque algún detalle hay, una golondrina no hace verano..
A mí “A Matter Of Life And Death” es un disco que me gusta. Me gusta más, por ejemplo, que “Dance Of Death” e incluso que “Brave New World” porque es un disco mucho más homogéneo, donde todas las coplas mantienen un buen nivel cosa que aquel no conseguía. Éste es un disco que gana con las escuchas, con muchos detalles por descubrir aunque la producción los haya escondido demasiado a veces en pro de una supuesta crudeza (quizá es la hora de ir dejando a un lado a Kevin Shirley) que le va bien a algunas composiciones pero no a otras. El grupo está como siempre, especialmente el trabajo de guitarras vuelve a ser muy bueno, Bruce canta espléndidamente y la base rítmica es tan demoledora como siempre. Vale que ciertos esquemas, léase alguna que otra introducción o algún estribillo, están ya muy sobados y se hacen un pelín pesados pero es algo que no empaña el resto del disco.
Resaltar alguna canción depende de la cantidad de escuchas que le hayas dado, la primera, “Different Wolrd”, es la que mejor entra pero también la que antes sale como ya pasó con “Wickerman” o la infumable “Wildest Dreams” y sin embargo otras cuestan más trabajo de asimilar pero luego son las que más satisfacciones dan, caso de la elaborada “For The Greater Good Of God” que desde ya es una de mis favoritas de todo el repertorio de Iron Maiden. Para el final, como estaban haciendo desde la vuelta de Dickinson, dejan la más “arriesgada”. “The Legacy” es una pequeña sorpresa que viene a enriquecer el disco con esas acústicas cortadas por esos potentes guitarrazos más crudos que el sushi japonés ¡incluso me recuerda el Crusader de Saxon!
Por supuesto este disco no va enganchar a nadie al que antes no le gustase el sonido Maiden pero si que va dejar muy contentos a todos aquellos a los que sí. Incluso la portada, muy criticada, me parece muy buena (no voy a decir nada de la Dance Of Death). “A Matter Of Life And Death” es, como todo el mundo sabía, un disco 100% Maiden y eso a mí me encanta. Que dure.
Perico Salinas “Pears”

IRON MAIDEN “Flight 666” (2009)
Habrá quien diga “otro remake en directo de Iron Maiden” y luego añadirá las coletillas de “para sacar pasta a los fans” o “mejor sería que hicieran otro disco en estudio”. Lo de siempre. Bien, vale, puede ser que sea cierto pero yo no me canso de escuchar estos temas en directo, y si tienen que aportar alguna cosa nueva, como por ejemplo ver el estado de forma del grupo o cómo suenan los clásicos a tres guitarras, pues tanto mejor. De hecho, creo que los discos que más escucho de Iron Maiden son en directo, que ya tiene unos cuantos. Hay gustos para todo, y a mí me gusta esto.
Se compraron un avión, el “Ed Force One”, lo tunearon, se ahorraron una pasta usando a Bruce Dickinson de piloto, cargaron los trastos y se fueron por esos mundos a recorrer países y sitios en los que no habían estado nunca o en pocas ocasiones, dando conciertos con un selecto repertorio de entre todo lo que podían escoger de sus grabaciones, y lo grabaron, un tema de cada sitio, y luego los juntaron en un disco que es un ‘grandes éxitos en directo’, y esto es lo que tenemos aquí.
Los temas son de todos conocidos, están los que tienen que estar, aunque en esto como en las alineaciones de la selección cada uno tiene sus preferencias. Yo echo en falta muchos, pero también me alegro de que hayan incluido, por ejemplo, “Rime Of The Ancient Mariner” o algunos otros que no se les escuchaban en directo desde hacía bastante tiempo, como “Aces High” o “Powerslave”.
El sonido, como siempre, espectacular. El grupo perfecto, teniendo en cuenta que Bruce tenía que actuar tras pilotar y luego vuelta al avión, o que Nicko ya tiene una edad y sigue clavando cada golpe. Y la presentación del doble CD en la línea que nos tiene acostumbrados el grupo desde siempre, es decir, magnífica.
Si al CD se le acompaña el DVD (es el “original soundtrack”, según ellos) para entender qué es lo que suena, por qué suena y dónde suena, tanto mejor.
Buen disco en directo. Otro más, sí, pero
luego los echaremos de menos, ya veréis.
Alvar de Flack

IRON MAIDEN “The Final Frontier” (2010)
Hay un puñado de grupos que ya son parte de la historia del Rock y su nombre será siempre incluido en cualquier libro que sobre el Rock en general, y el Heavy Metal en particular, se edite en cualquier parte del mundo. Iron Maiden son, por derecho propio, uno de ellos. Desde que sorprendieran al mundo liderando la N.W.O.B.H.M., han escrito su propia historia a base de grandísimos discos y conciertos multitudinarios por todo el Globo. Por ello, aunque el extraordinario nivel que ofrecieron en los ’80 haya decaído en décadas posteriores, su honestidad y voluntad por contentar a sus fans nunca se ha puesto en duda.
“The Final Frontier” es, por ahora, el último capítulo de esta larga historia. Con toda la trayectoria tras sus espaldas, el grupo comandado por Steve Harris se puede permitir el lujo de hacer lo que les apetece. Y lo que les ha apetecido en este 2010 es hacer un disco complicado, de temas muy extensos y que podrá espantar a los amantes de las canciones directas y contundentes de otros tiempos.
El disco cuenta con 10 extensos temas, en los cuales no se han cortado a la hora de plasmar sus ideas más complejas. Quizás muchos fans del grupo no sean capaces de digerir siquiera los 4 minutos y medio de la introducción llamada “Satellite 15” antes de empezar con el primer tema, “The Final Frontier”, o no tengan la paciencia suficiente para asimilar lo que este disco puede ofrecer, porque la primera impresión al escuchar el disco del tirón es que estamos ante un ladrillo de considerables dimensiones.
Pero son Iron Maiden y se merecen el beneficio de la duda. Y al insistir sobre el disco, van apareciendo elementos muy interesantes, que se vuelven más intensos a medida de que la sorpresa por la complejidad va desapareciendo y apreciamos en su justa medida la calidad que atesoran estos temas.
Decir que Steve Harris sobresale en el disco no es ninguna novedad, pero la sorpresa viene al descubrir la excepcional labor de Nicko McBrain, batería infravalorado por muchos pero que en este disco demuestra (una vez más, diría yo…) que es un pilar básico en el sonido de la banda. Está inconmensurable en todo momento. Del resto de músicos, me ha gustado mucho la forma de cantar de Bruce Dickinson, en la línea de los últimos discos, ampliando más si cabe la amplitud de su registro. Y otra sorpresa agradable ha sido ver el trabajo de las guitarras. No debe ser nada fácil para un grupo con tres guitarristas solistas, que su trabajo quede perfectamente empastado y no haya un duelo para ver quién destaca más. “The Final Frontier” es el mejor ejemplo de que esto es posible, y Adrian Smith, Dave Murray y Janick Gers se esmeran en sumar sus fuerzas para llevar estos complicados temas a buen puerto.
Una vez desgranado el disco con la paciencia suficiente, me quedo con dos grandes temas, que sobresalen sobre el resto: “Isle Of Avalon”, con un amplio desarrollo donde la banda juega a placer con la intensidad y “Coming Home”, de tempo más contenido, donde Bruce Dickinson hace toda una exhibición de la amplitud de su registro antes comentada. En todo el disco, además, se descubren elementos de los Iron Maiden de siempre, bajo la primera capa en la cual la complejidad de los temas puede llegar a ocultar las clásicas líneas de bajo de Steve Harris, marca de la casa, o cualquiera de los elementos que dan continuidad al trabajo de una de las mejores bandas de Rock de todos los tiempos.
El resto del disco nos ofrece también la oportunidad de disfrutar de Iron Maiden en todas sus vertientes. Desde temas directos como “The Alchemist” a otros en los cuales llevan el desarrollo del tema tan lejos como les es posible. Entre estos últimos, “When The Wild Wind Blows” se lleva la palma, con sus 11 minutos de largo desarrollo en los cuales podemos disfrutar de los Maiden más complejos, sin que por ello caigamos en el aburrimiento.
Ya sabes, los tiempos de “The Number Of The Beast” están muy lejos y no volverán, pero “The Final Frontier” es un trabajo más que digno de este histórico grupo.

IRREVERENCE “Irreverence” (2009)
Unos cinco años han debido de pasar para que por fin el grupo vallisoletano de Death Metal nos ofrezca nuevos temas en estudio.
Desde que comentamos su primera demo “Unleashing The Beast” (2004) pocas noticias tuvimos acerca de Irreverence. La banda continua casi con la misma formación de aquella maqueta: Phobos (voz), Oblivion (guitarra), Mjollnir (bajo) y Ancestor (batería; antes apodado Eliphas), más Taigrel (guitarra), que sustituía a Overlord (marchado en junio de 2004), y ya sin Tifon (voz secundaria).
Aunque este E.P. fue grabado, mezclado y masterizado en Dobro Studios entre agosto y septiembre de 2007, finalmente hasta febrero del presente 2009 no ha visto la luz. Producido por la propia banda y editado por los gallegos de Silent Tree Productions.
Todo el libreto (incluyendo letras) está muy bien acabado, obra de Lucía A.G.V. `Skars´. Toda una reseñable artista que ha realizado la portada (al igual la de su anterior maqueta), el diseño, rediseñado el logo (obra original del baterista Ancestor), hechas las fotos, y hasta quien diseñó la página web del quinteto, aunque ésta deberían actualizarla inminentemente.
Irreverence se centran en esta entrega mucho más en el Death Metal, apenas habiendo resquicios de Black Metal que sí se percibía algo más en “Unleashing The Beast”. Cinco composiciones de Death Metal que suenan excelentemente, gracias a la calidad que rebosa el grupo y la grabación, siguiendo la línea de grandes formaciones como Morbid Angel, Vader, Death…
Grandes tempos pesados y potentes alternando con otros acelerados (metiendo solos que bien podrían ser considerados de Thrash Metal), sonando todo de maravilla y perfectamente, dominan “Suicidal Return” (tema que en un principio iba a darle el título a la grabación).
“Gates Of Doom” con un inicio de guitarras con melodías lánguidas pronto comienza con furiosa rapidez, para volver a mezclar durante la canción ritmos más cadentes con veloces (jugando algo con el Black Metal). Grandes guitarras y hasta el bajo de Mjollnir tiene su momento en el que destaca. Vuelvo a resaltar que me ha gustado mucho el sonido logrado en la grabación, sonando bien poderosos.
Rápida y buena batería en el comienzo de “Lieutenant Of Fear”, un tema donde la técnica y la velocidad son todo una. Grandiosa canción.
Phobos con su voz gutural es todo un habitante del Averno y se desgañita durante “Heresy” (especialmente en el estribillo), quizás el tema de todo el E.P. donde se perciban más influencias del Black Metal, estilo que mezclaban más con el Death en su anterior grabación. Ante tanta vorágine y demencia sónica hay una pequeña parte tranquila, para luego desatar una enorme y arrasadora debacle sonora para concluir.
“The Rising” nos sigue mostrando a una excelente banda que ha trabajado minuciosamente cada canción y la grabación, incluyendo aquí un pequeño trozo de voz narrativa.
Una lástima que finalmente se quedara fuera del disco la versión “D.N.R.” de Testament, que sí se puede escuchar en su Myspace.
Irreverence es una muy recomendable banda si lo tuyo es el Death Metal de calidad. El E.P., tanto por la música que contiene como por la presentación, es de obligada compra por un módico precio (5 €). Mereció la pena la espera de cinco años para volver a escuchar a Irreverence en un gran y atroz estado de forma.
Web IRREVERENCE - Myspace IRREVERENCE

ISTHAR “Sangre, sudor y lágrimas” (2011)
José Luis Rodríguez Morcuende “Isthar” (bajo, guitarra clásica y voz), más conocido por haber sido bajista de Ñu en los ‘80, es una gran persona y un gran músico. Quizá no posea la técnica depuradísima de unos ni el afán de protagonismo de otros, pero mantiene el nivel después de estar unos cuantos años alejado del mundanal ruido, centrado en su trabajo, su casa y sus cosas personales y llevando a cuestas su también personal momento.
Para fortuna de quienes le seguimos y conocemos, un buen día decidió volver a asomarse a este ruidoso mundo del rock, reclutó un puñado de músicos para su banda y se puso a componer de nuevo la música que le salía del alma, sin atenerse a etiquetas ni a productos dirigidos a tal o cual segmento de la población, simplemente haciendo lo que le daba la real gana. Tiene suerte el bueno de José porque está haciendo realidad de la forma más natural lo que otros consideran un privilegio.
Quizá el título del disco sea el resumen perfecto de esto que acabo de decir, aunque me vais a permitir que mantenga el respeto a la persona y sus cosas, pero es fácil entender que, cuando se vuelve a la carga tras un largo periodo de ausencia, todo ese tiempo deja huella y eso se plasma en la siguiente etapa, en este caso en forma de disco muy personal, con letras que dicen mucho en poco tiempo y que transmiten sensaciones difícilmente encontrables en otros trabajos de grupos de rock actuales. Quizá esa faceta se haya estancado en el tiempo y ahora se deshiele tal cual se congeló pero con la visión del mundo actualizada y ¿sabéis que os digo? que me alegro de que sea así. Ese es uno de los grandes alicientes de este trabajo discográfico.
No voy a intentar, siquiera, encasillar esta música en un estilo. Digamos que es inusual, mezcla de hard rock con elementos progresivos, a veces heavy, a veces más dulce… es el estilo que le da la gana a él y a su grupo, vaya. Ya se cayó del guindo hace tiempo y no creo que vuelva a subirse, así es que no tienen que complacer a nadie más que a ellos mismos. Si alguien escuchó su primer trabajo “En el mundo de los sueños”, allá por el año 1990, y pretende encontrar elementos de conexión, quizá sólo detecte la voz de José Luis y el desarrollo de algunos temas (sobre todo los instrumentales), porque lo demás es bastante diferente.
Tarda en entrar, advierto. No es una música que se ancle en el oído a la primera escucha pero, tras varios repasos al CD, empiezan a sobresalir detalles curiosos y a cobrar sentido las composiciones, aderezadas con un buen trabajo de guitarra y batería y el toque, algo exótico en este tipo de música, del saxo.
Quizá algunos temas tengan unas melodías que no encajan del todo en el armazón musical que las acompaña, incluso la métrica a veces está incrustada de aquella forma si nos atenemos a la ortodoxia del asunto, pero insisto en lo dicho al principio: se trata de un trabajo en el que el grupo hace lo que le apetece, así es que nada que objetar.
Todo el disco, excepto la última canción, está compuesto, música y letra, por José Luis, para bien o para mal. Empieza como un cañón con “Carretera y manta”, una instrumental que es lo más cercano al estilo de su primer disco que se puede encontrar en este LP, y termina con una versión de “La planta 14”, el clásico de Victor Manuel. Entre medias una amplia variedad de temas, algunos instrumentales (“Fobia a la cronofobia” y “DC-10”), algún otro con guiños a Spider (“Señor importante”), uno de los primeros grupos de José Luis, pero todos arreglados por el grupo y masterizados por Javier Mira (Tritón, Punto de Mira). En la entrevista que publicamos el año pasado podéis encontrar más información, en palabras del propio José Luis, de los temas que componen el disco.
Los músicos que le acompañan actualmente en directo y que han grabado el disco en estudio son, a diferencia del primer disco en el que se contó con un elenco de los mejores músicos del momento, una banda fija compuesta por Javier Busto (guitarras), José Manuel Gorjón (batería), Pedro Fuentes “Bronson” (voz y guitarra) y Antonio José Fernández (saxos tenor, soprano y teclados). Todos hacen magníficamente su trabajo, y no es una frase hecha, es que la batería suena impresionante, las guitarras suenan muy naturales, los saxos están bien tocados, y la voz de Pedro Bronson contrasta muy bien con el timbre alto de José Luis.
No os dejéis impresionar por la primera escucha porque engaña. Puede que haya elementos de la música de Isthar que chirríen al principio, pero si le dais un par de vueltas descubriréis un montón de cosas interesantes.