Ht-Hy
| HTP HTP (2002) |
| HTP Live In Tokyo (2002) |
| HTP II (2003) |
| HUMA Semilla del mal (2009) |
| HUMAN RACE Dirt Eater (2001) |
| HUMANIMAL El Camino De Los Sabios (2003) |
| HÜRLEMENT De Sang Et D´Acier (2009) |
| HURTSMILE Hurtsmile (2011) |
| HYPNOSIDE 45 Minutes To Born & Die (2010) |
| HYPOCRISY The Arrival (2004) |

HTP “HTP” (2002)
Debo
reconocer que este era uno de los discos que más esperaba este año. La calidad estaba claro que la tendría, pero la duda que me asaltaba,
era si tomaría la dirección del hard rock, o bien de otros estilos que ya
han tocado ambos vocalistas en sus carreras en solitario. Sus últimos
lanzamientos habían tomado el camino del rock más potente y esta vez no
podría ser menos.
El disco arranca con un bajo predominante y aires purpelianos que nos introduce en una carrera por “Devil’s road”, derroche de facultades en ambas gargantas que van intercalando protagonismo. En el siguiente levantan un poco el pie del pedal para realizar toda una declaración de principios: “You can’t stop rock n’ roll”, recuerdos de Rainbow se filtran en el tema, mientras ambos cantan al unísono conduciéndonos hacia un estribillo poderoso, con un ritmo de guitarra de esos que se te quedan grabados en la mente.
Guitarras afiladas y un sonido clásico de Hammond nos avisan de lo que se nos viene encima. “Missed your name” es un tema rápido donde destaca la voz de Glenn. Tal vez es un tema más a su medida. Se toman un momento de respiro y de nuevo al ataque con ese estribillo que tan bien entra, inconfundible duelo de guitarra y teclados que nos devuelven viejos tiempos. Tal vez el nombre de la canción esté referido a cierto grupo que todos conocemos. Tras la fuerza de los tres primeros temas, llega el momento de relajarse con “Mistery of the heart”, un medio tiempo orientado hacia las F.M., bonitas melodías en el que dejan de un lado los alardes de temas anteriores, para cantar más melódicos y claros.
“Sister midnight” recupera el sonido setentero que destila este disco, un tema que suena más a lo hecho por Glenn en anteriores etapas, sin sonido fuerte de guitarra y un cierto regustillo funky, que tanto gusta a Mr. Hughes. Un buen riff de guitarra da entrada a ”Better man”, un tema donde destacaría las líneas de bajo junto a un riff machacón que sirve de colchón para que ambos den rienda suelta a sus gargantas, contrastando con un estribillo melódico que le da un contrapunto al tema muy interesante. El trabajo de las guitarras durante todo el disco es perfecto, adaptándose a cada tema, siempre en un segundo plano sin robar protagonismo a las voces.
Llega el turno de “Heaven’s missing an angel”, una balada con cierto aire a Whitesnake, sobre todo al principio del tema; no en vano anda por aquí John Sykes, responsable del sonido de aquel “1987” de la banda de Coverdale. El sonido de teclado domina el tema hasta llegar al estribillo, donde entran muy fuerte creando un contraste que le da un toque especial a esta canción. Al llegar el solo de guitarra de nuevo vuelve a mi cabeza el paralelismo con Whitesnake. El único pero que se le puede poner al disco es el haber colocado los temas mas lentos juntos, y eso me lleva hacia “Fade Away”, otro tema tranquilo, sobre todo en el aspecto vocal, acompañado de un envolvente teclado que dibuja bonitas melodías junto a la calidez de las voces.
Tras la calma, vuelve la tormenta y ésta se llama “Ride the storm”: una guitarra rápida cabalgando sobre la tormenta de voces que se clavan como rayos, ambos a pleno pulmón, en uno de los temas mas rockeros, siempre con el teclado por detrás dando color al tema. Este tema suena realmente potente, de los mejores del álbum. No puedes parar el Rock and Roll, y eso queda claro en el siguiente tema “Run, Run, Run”, de nuevo Glenn y J.L. demostrando que pueden desgañitarse y modular sus voces de esa forma que solo los grandes saben hacer. Purple me vuelve a la cabeza, pero mucho más duro de lo que sonaran nunca Gillan y Cia. En “Against the wall” vuelve el hard rock setentero: mucho ritmo y un estribillo con fuerza directo hacia el muro, ¡qué regustillo más añejo a ese rock con clase que tan bien saben hacer! Y para terminar, una intro de teclados nos mete de lleno en “On the ledge”. De nuevo las guitarras vuelven a tomar protagonismo para dar paso a ese colchón de melodías tan bien rellenado por el teclado: un tema sugerente que desemboca en un estribillo con mucha fuerza.
En definitiva, una joya para los amantes del rock bien hecho, un disco cargado de matices, donde se dan la mano las melodías y la potencia controlada, pero sobre todo el duelo antológico entre J. L. Turner y Glenn Hughes, ¿quién de los dos se lleva el gato al agua? Difícil de decir, eso lo debe decidir cada uno. Sólo falta que para el próximo (si lo hubiese), se uniese Coverdale, y ya seria el no va más.
Carlos “Anaxides”

HTP “Live In Tokyo” (2002)
Como
colofón a su genial disco y a la exitosa gira, la cual recordemos pasó por
España con mucho éxito, Glenn Hughes y Joe Lynn Turner le quieren sacar
brillo al proyecto ya sea de una manera u otra y, habiendo sacado únicamente
un disco en estudio, nos traen este disco en directo que, como su nombre bien
dice, fue grabado en la gira que dieron el pasado año por tierras niponas.
El track-list se basa básicamente en el disco editado, mezclándolo con temas clásicos de Deep Purple y Rainbow. Temas como “Devil's road”, “You can´t stop rock and roll” o “Better man” están registrados de una manera realmente magistral, con los dos músicos protagonistas dando el do de pecho y llevando el peso de la banda. Los momentos más llamativos o álgidos vienen cuando se interpretan clásicos que cualquier rockero de a pie debería reconocer. “Death alley driver” de “Straight between the eyes” de Rainbow, con un Turner pletórico llegando a tonos realmente altos, o “I surrender” del tamnién disco de la banda del Arco Iris “Difficult to cure”, donde quizá se eche de menos a un tal Blackmore. Y ahí está quizá uno de los “peros” de este disco: se echa en falta el sonido de una banda, de una banda que no se base en el lucimiento personal de unos vocalistas, y es que, salvando las distancias, los músicos que acompañan a Turner y a Hughes en este directo (Akira, Toshio y Yoshihiro - casi en su totalidad miembros de la banda que solía acompañar a Turner en sus discos en solitario -) tienen mucho que aprender todavía de Blackmore, Airey, Rondinelli & Cia. De la época Rainbow también caen “Spotlight kid” y “Street of dreams”, con ese sonido añejo que a tantos nos gusta y nos tiene embrujados.
Más momentos llamativos del show son las interpretaciones de clásicos de Purple por parte de Hughes, caso de “Stormbringer” o “Mistreated”, esta última sobretodo de quedarse con la boca abierta ante tal interpretación vocal. También Turner nos recuerda su época en Deep Purple con un tema de “Slaves & masters”: en concreto, “King of dreams”. Tampoco dejan pasar sus carreras en solitario, de las cuales interpretan “Dark days” de Joe Lynn Turner y “Can't stop the flood” de Glenn Hughes.
Como bonus track incluyen un tema de las sesiones de grabación del disco en estudio llamado “Against the wall”, cantado a medias, que me recuerda, como no, a la época de Turner en Rainbow. Un muy buen tema que debería haber estado en el disco.
No
hay duda, se trata de un buen disco en directo, pero quizá haya sido editado
de una forma muy oportunista aprovechando el tirón del disco de estudio.
También les achacaría una mejor elección del track-list (¿dónde están
“Burn” o “Highway star”, las cuales tocaron en su gira?) y que el
sonido y la mezcla final no les haya quedado redonda como los doble directos
de antaño, pero bueno, al fin y al cabo siempre viene bien echarse al oído
unos buenos clásicos.
Javier Sánchez (Javibackyard)

HTP “II” (2003)
Apenas dos años les han bastado a Glenn Hughes y Joe Lynn Turner para hacer lo que a otros músicos les llevaría una década (o toda una vida dependiendo del caso): poner en marcha un proyecto y registrar dos álbumes del más alto caché.
A
priori recibí esta segunda entrega con cierto recelo, pero tiene su lógica.
Una pareja que este año ha editado sendos álbumes en solitario, se ha
enfrascado en obras ajenas como Turner con Brazen Abbot o Hughes con Voodoo
Hill y aún de estas empresas nos han brindado exquisiteces del calibre de
“Songs in the key of rock” y “Guilty as sin” no debiera dar más de sí.
Es una cuestión casi matemática. Pero no, este “II” ha pasado a ser mi
banda sonora de cada mañana durante estas últimas tres semanas y no concibo
que pase a mejor vida, al menos no por ahora. La razón son unos estribillos
melódicos tratados con verdadero amor. “Burning the sky”, “Alone I
breathe”, “Hold on”, “Going my way” o “Goodbye Friday” no están
al alcance de cualquiera y, aunque en un tono general más relajado, me siguen
haciendo soñar de la misma manera que “Devil’s road” o “Heaven’s
missing an angel”.
Estos tipos deben haber firmado un pacto con el diablo. No son sólo los juegos de voces que se marcan. Cuando Hughes se descuelga con uno de sus gritos (y eso que los ha moderado en número) puedo fantasear con un posible dueto maestro-discípulo con Chris Cornell (en un día lúcido de éste, claro) y presiento que David Coverdale no debe de estar tan en forma con los actuales Whitesnake.
Además, para quienes gusten tirar de libreta, que apunten: Steve Vai y Chad Smith (Red Hot Chili Peppers) juntos en la increíble “Losing my head”. Tan increíble como imposible es imaginarse al cuarteto encima de un escenario.
Ahora
vendría ese apartado en el que se habla de lo bien que han reflejado la
herencia setenta y de los guiños a Zeppelin, Purple, etcétera, pero es
preferible que lo comprobéis vosotros mismos y que determinéis si esta
secuela merece ocupar el lugar de privilegio del debut. Yo lo tengo muy claro.
J. A. Puerta

HUMA “Semilla del mal” (2009)
Es realmente difícil encontrar una banda que destaque en el panorama del Heavy Metal. El estilo está demasiado trillado por cientos de bandas que intentan emular a sus ídolos haciendo la misma música con la que todos crecimos. La innovación en este campo es prácticamente imposible, si nos atenemos a los cánones del estilo, y sólo nos queda rebuscar entre las bandas para quedarnos con las que consigan llamarnos la atención.
Una de ellas es Huma, banda de San Fernando (Cádiz) que nos presenta este “Semilla del mal”, su segunda entrega discográfica, que vino precedida de su debut “Luchando a muerte”, que vio la luz en 2007. El grupo no pretende innovar demasiado, su estilo es puro Heavy Metal muy inspirado en Judas Priest, fuente de la que beben la mitad de las bandas del planeta. Riffs, estructura de los temas, tonalidades de la voz… siguen la línea marcada por Halford & Co.
Hablando de la voz, una característica de Huma, muy poco habitual en el mundo del Rock, es la existencia de dos cantantes, Salva y Glory, que se apoyan y complementan en cada tema, con estilos muy parecidos. Si bien es Salva quien lidera en mayor medida la interpretación vocal, Glory tiene sus momentos de gloria, nunca mejor dicho. En especial, en la power-ballad (o balada contundente…) “A fuego lento” Glory hace una interpretación memorable, recordando en gran medida a la fallecida Azucena. De hecho, Glory fue invitada a participar en el concierto homenaje a la recordada cantante de Santa a principios de este año. Este tema, de lo mejorcito del disco, está ofrecido por partida doble, ya que el disco se cierra con una versión acústica del mismo.
Estamos, sin duda, ante un buen disco de Heavy Metal. Tras una épica introducción llamada “Sangre y fuego”, la banda entra como una tromba con el tema que da título al CD, “Semilla del mal”, un huracán metálico en el que la banda da lo mejor de sí. Energía, vitalidad y contundencia hacen que Huma consigan destacar entre la pléyade de grupos que siguen el mismo camino. El resto del disco sigue la misma tónica, con buenos temas como “Perdedor”, “Pesadilla” o “Llamas de traición”, y es que a excepción de la mencionada semi-balada “A fuego lento”, Huma apenas baja el pistón más que para atacar con más fuerza.
Buena parte de culpa la tiene la parte instrumental de la banda, sobre todo Luirry, quien se encarga de las guitarras (se escuchan unas cuantas…) del disco. Riffs metálicos y contundentes llenos de energía y buenos solos, que hacen de este guitarrista un músico a seguir. La base rítmica está compuesta por Ángel (bajo) y Pablo (batería), quienes aportan el necesario soporte contundente a los temas para que éstos obtengan la energía que necesitan. Ambos músicos demuestran buenas maneras, aunque me queda la sospecha de una excesiva ayuda informática en la batería, en especial en el doble bombo. La competencia de Pablo, así como la capacidad de Luirry para reproducir en directo con una sola guitarra lo que ha conseguido en estudio, es algo que aún no hemos podido constatar en algún concierto de la banda.
La calidad del sonido es excelente, no en vano el prestigioso Carlos Creator ha ejercido la labor de producción, amén de incluir colaboraciones a la guitarra y voces, lo que da un punto más de interés a este disco.
Ya sabes, Heavy Metal del más clásico. Sé que te gustarán.

HUMAN
RACE “Dirt
Eater”
Hard rock del que se hacía en los 80 con cierta concesión a melodías añejas de los 70 y algo de progresivo de los 90. Esto es básicamente lo que hay dentro de este disco de los suecos Human Race, tercer trabajo tras la edición del mini LP “Strange horizons” y del LP “For the shake of your soul”. Grabado en los Apparat Studios de Goteborg y puesto a la venta en los primeros meses de este 2001.
La mezcla de estilos e influencias es patente a lo largo del disco, así “Paralyzed” es veloz y melódica a la vez, muy en la onda Pretty Maids, “Ending calling” tiene un estribillo que recuerda a los The Cult del “Sonic Temple” y “Tarot woman”... bueno, esta es una magistral versión de Rainbow que sirve para cerrar el disco y que incluyen como bonus-track. Incluso también se marcan una versión de sí mismos, “Lost in the shadows”, que ya apareció en el miniLp de presentación y que aquí aceleran y embrutecen una miaja. De lo mejor del disco.
Lo que tienen de original es, sobre todo, el sonido. Muy de contrastes, con una guitarra muy ronca, unas teclas en plan setentero, Hammond incluído, la batería con un sonido de caja muy metálico, con bastante efecto, y el bajo bastante diluido, muy en consonancia con las producciones nórdicas. Incluso el propio sonido netamente europeo contrasta a veces, como en “One by one”, con melodías muy del rock americano de los ochenta.
Dentro de la repetición que impera en los estantes de novedades de las tiendas, este disco es un alivio para los que gusten de recordar sonidos de antaño con técnicas de ahora.
Salud.

HUMANIMAL
“El Camino de los Sabios” (2003)
Si tuviera que sintetizar en una palabra la sensación final que me ha dejado la escucha de este trabajo creo que frialdad sería el término más apropiado.
Según el ‘currículum vitae’ del grupo parece que sus componentes no empezaron ayer en esto de la música precisamente, no en vano se presentan como una selección de figuras de la escena metalera subterránea, lo cual no pongo en duda, aunque sí lo hago un tanto con el producto con el que se presentan.
Lo
cierto es que a la bio del grupo tampoco le falta razón: a los guitarras Pablo
Soler y Mariano Mazzei, a la sección rítmica Horacio Pinasco (bajista) y Lucas
Cordasco (batería) y al teclista Leonardo Palmieri se les ve unos músicos
competentes individualmente, mientras que al vocalista Juan Soto (ex Jerikó) se
le nota un potencial todavía embrutecido y con bastante que explorar.
Decía
lo de frialdad al principio por varios motivos, aunque el primero y fundamental
son las composiciones, claro, que se me antojan como una comida sosa, que aunque
goce de un buen montón de buenos ingredientes (como pueden ser lo músicos por
sí mismos), siempre que falte el principal, la sal, el resultado pecará de
gracia. Si a ello le añadimos una producción bastante mejorable (puede que el
producto se haya quedado un poco anticuado, puesto que en Argentina ya lleva un
tiempo rulando) y una mezcla más equilibrada (las voces están muy altas, y me
da que no es precisamente de lo más afortunado del disco), ya tenemos el por qué
de mi impasible estado.
De su estilo predicar que está a medio camino entre el Power Metal y la vena más neoclásica (Yngwie y similares), y del compendio total de temas destacar así a bote pronto el cañero “Como un Samurai”, el medio tiempo “Círculo Eterno” o las melodías de guitarra de “Percepción”, por citar alguno, donde se ofrecen datos suficientes para corroborar el hecho de que la cosa podía haber quedado mucho mejor. En total son nada más y nada menos que quince cortes (incluidas intros e instrumentales), lo cual no ayuda precisamente a la fácil digestión del plástico.
En síntesis (y a mi modo de ver, por supuesto), una formación en vías de compenetración y con mucho más que decir, estoy seguro. A ver si nos lo demuestran en breve.
Bubba

HÜRLEMENT “De Sang Et D´Acier” (2009)
Primer disco de esta banda cuyo nombre está en su idioma natal (el francés), siendo su correspondencia en inglés con “scream” y en castellano con “alarido, aullido…”.
Akilonnia era una formación parisina en la que estuvieron François (guitarra) y en los últimos tiempos Pierre (batería; hermano del guitarrista) y el vocalista Alexis. Al separarse, esos tres músicos dieron vida a Hürlement en el verano de 2003. Entrando después otro guitarrista, Richard, y el bajista / coros Didier “Le Gorg”. Como quinteto estuvieron hasta 2005, pasando a cuarteto con la marcha de Richard. En ese mismo año llegaron a grabar una demo de cuatro temas, que por problemas técnicos al final no vio la luz.
Así
que tras el intento fallido de demo, decidieron entrar a grabar directamente
su álbum debut. Registrando la batería en marzo de 2007 en Studios Halphas,
las guitarras, bajo y voces entre marzo de 2007 y marzo de 2008 en los
estudios Le Salon du Gorg. Mezclando y masterizando en Walnut Groove Studio
por medio de Axel Wursthorn entre septiembre y diciembre de 2008. El
resultado convenció a
EmanesMetal Records y en abril de 2009 editaban en CD “De Sang Et
D´Acier” (“Of Blood And Steel” en inglés, en castellano “De sangre y
acero”), en agosto del mismo año Metal Coven Records publicaban 500 copias
en vinilo y con diferente portada. También incluyeron su tema “Harvester”
(que no está en el disco) en el recopilatorio (vinilo y CD) “Keep
It True - The Underground Kodex Vol.1” (2009).
Con esa excelente portada del artista Jean Pascal Fournier (Demoniac, Lonewolf, Avantasia, Edguy, Immortal, Dragonforce, Vhäldemar, Rain, Red Wine, Legen Beltza…) que me recuerda a la del “Hail To England” de Manowar, el cuarteto francés nos presenta once cortes en la línea del más clásico y puro Heavy Metal de bandas como Running Wild, Manowar, Judas Priest… y de compatriotas como Killers, ADX, Sortilège, H-Bomb, Blasphème, etc. Alternando tanto canciones escritas en francés como en inglés.
Utilizan como primer corte una cautivadora introducción llena de épica, donde resaltan la batería y los coros, y cuyo título es “Le Jugement De Dieu”. Después en sus canciones nos muestran claramente sus dos principales influencias: Running Wild (con esas melodías y rítmicas características del sonido germano) y Manowar (asemejándose el timbre y entonación de Alexis muchas veces al de Eric Adams, unas veces agresivo y otras dando altas notas). “Ordalie” y “Kamikaze” son de las composiciones donde más percibimos el sonido de Rolf “Rock´n´Rolf” Kasparek y sus secuaces.
Dan un giro con la pegadiza “In Rock”, haciéndose notar el bajo de Le Gord en el inicio y más adelante, teniendo aires de Motörhead y rockeros (tal y como su título indica), con un repetitivo riff guitarrero simple y quedón.
“Moine Guerrier” y “N.O.T.K.” nos traen recuerdos a los mejores Manowar (para servidor los de los primeros discos) y a Running Wild, incluso con un pequeño toque “happy” en las melodías guitarreras de la segunda citada, como en “In Rock”.
Alternando momentos a medio gas (a lo Sabbath / Manowar) y más veloces (¡y que podrían incitar sorpresivamente a los pogos!) tenemos “The Iron Fist In A Metal Glove”.
“Mercenarie” con su ritmo y estribillo de escuela francesa crea adicción, siendo para servidor uno de los temas más destacables del trabajo y que imagino que será uno de los que más revolucionen al personal en sus conciertos. Sin embargo le sigue la extensa “The Gala Night” (cerca de siete minutos), que quizá sea la canción que menos me atrae de todo el disco, habiendo ese sonido épico y pesado a medio tiempo característico de la banda de Joey de Maio.
Vuelven a subir el nivel con los dos últimos cortes. Pisando el acelerador y con poderío surge “Screaming”, y ponen el final con la epicidad de “Dernier Combat”.
“De Sang Et D´Acier” es un primer trabajo que nos presenta a una banda directa, sin florituras, sin experimentos, y sabiendo perfectamente sus limitaciones y lo que nos pueden ofrecer y dar. Componiendo unos aceptables temas de ese buen y clásico Heavy Metal del de toda la vida y que tanto gusta a servidor.
Esta semana el cuarteto francés está de actualidad en nuestro país, ya que por primera vez, y gracias a la asociación Pounding Metal Union, descargarán junto a los canadienses Striker y a los valencianos Nadsokor, el sábado 22 de enero (2011) en la sala Excalibur de Madrid. Se espera una buena e histórica noche de Heavy Metal, de momento la totalidad de las entradas están vendidas.
Web HÜRLEMENT - Myspace HÜRLEMENT

HURTSMILE “Hurtsmile” (2011)
Muy posiblemente el simple nombre de Hurtsmile no te diga nada, pero sí al saber que su vocalista es Gary Francisco Caine Cherone, más conocido como Gary Cherone, cantante de Extreme y ex–The Dream / Adrenalin.
Es conocido que el vocalista, después de editar cuatro discos de estudio con Extreme y la posterior ruptura del cuarteto, pasó a las filas de Van Halen sustituyendo a Sammy Hagar, grabando el disco “Van Halen III” (Warner Bros., 1998) el cual fue un fiasco a nivel comercial y de aceptación, y tras la gira dejaba la banda de los hermanos Van Halen en noviembre de 1999.
Gary siguió embarcado en la música y en distintos proyectos, aunque nunca llegaron a tener la relevancia de Extreme, como el caso de: el disco “Exit Elvis” (Spitfire, 2002) de Tribe Of Judah (con algunos compañeros de Extreme), la edición en 2005 de un CD (“Need I Say More”) de cuatro canciones bajo su nombre, tres conciertos en mayo de 2006 con Amazing Journey (tributo a The Who con el guitarrista Paul Gilbert, el bajista Billy Sheehan y el batería Mike Portnoy), etc.
El cantante, junto a su hermano Mark (guitarrista), también tenía un grupo de versiones a The Who llamado Slipkid, realizando conciertos por la zona de Boston. Pero en 2007 los dos Cherone creaban Hurtsmile, aunque su debut discográfico se demoró porque en 2008 salía al mercado el quinto disco de estudio de Extreme, bajo el título “Saudades de Rock” (Open E Records / Frontiers Records), quienes habían regresado intermitentemente a dar conciertos en el 2004. La gira de presentación del retorno de Extreme trajo consigo la edición de “Take Us Alive” (Frontiers Records, 2010), un disco (junto a un DVD extra), en directo grabado en su ciudad natal, Boston, comentado en esta casa. Aprovechando Gary Cherone, el descanso de Exteme, para retomar Hurtsmile.
En el primer trabajo de Hurtsmile (editado por Frontiers Records) a Gary Cherone (voz) y Mark Cherone (guitarra; SuperZero, Ok Panic, Flesh) les acompañan dos músicos que han estado ligados a la “familia Extreme”: el bajista Joe Pessia, que fue alumno de Nuno Bettencourt (Extreme), y bajista, junto al guitarrista de origen portugués, en el proyecto Dramagods / Population-1; además de guitarrista en Tantric y Lucia Moniz. Dana Spellman (Tribe Of Judah) es el batería, quien recibió clases de Mike Mangini (ex-batería de Extreme, Annihilator…).
El disco, que fue co-producido por Joe Pessia y Gary Cherone, siendo el bajista también el ingeniero, es ecléctico, variado y heterogéneo. Rayando los músicos a un muy buen nivel, sorprendiéndome en más de una ocasión la base rítmica (sobre todo el batería Dana Spellman), y también el trabajo a las seis cuerdas de Mark Cherone, que no se excede, pero cuando debe tomar el protagonismo sale más que airoso de su labor. Su hermano Gary despliega su voz con fuerza y energía, llegándome en más de una ocasión a recordarme a Sammy Hagar “The Red Rocker”, adaptándose perfectamente a los diversos estilos musicales que escuchamos a lo largo del disco: Hard Rock, Funk-Rock, baladas, Reggae, etc.
Hay Hard Rock con base setentera en “Just War Theory”, dotada de un riff rockero y repetitivo que comanda la inicial pieza del álbum. También tenemos Hard Rock bastante fresco y actual durante “Stillborn”, siendo una curiosa mezcla de Hard Rock con ciertos aires progresivos, pero basada en sonoridades más noventeras y contemporáneas (Alice In Chains, Audioslave…), incluso Gary en ciertas partes recurre a tonos más agresivos (un poco a lo Rage Against The Machine). La apertura de voces a capella (a lo Queen) de “Love Thy Neighbor”, da paso a una composición de Rock duro que recuerda a los grandes Soundgarden o Alice In Chains, aunque le meten partes algo más vivas y melódicas que contrastan correctamente con los ritmos de más densidad. En “Kaffur (Infidel)” (basada en el periodista Daniel Pearl, degollado por islamistas radicales en Pakistán en 2002) los tres instrumentistas, junto a Gary, despliegan todo su potencial en otra pieza donde se dan la mano el Hard Rock y el Progresivo, sobresaliendo el trabajo guitarrero de Mark. Después del Hard Rock clásico y más reciente incluyen “Painter Paint”, balada donde nos mece la voz junto a las acústicas, y mandolina (por obra del bajista).
A pelo comienza Gary la rockera “Tolerance Song (Edit)”, un tema con efecto en la voz y con un estribillo la mar de pegadizo. Funk-Rock tenemos con “Set Me Free”, donde el bajo de Joe Pessia marca con precisión el ritmo, junto a la dinámica batería de Dana, y la guitarra de Mark vuelve a brillar. Totalmente Led Zeppelin es “Jesus Would You Meet Me” con acústicas y mandolina. También nos viene a la cabeza Plant, Page & cía en la funk-rockera “Slave”, iniciada por el bajo, con parte central tranquila y “celestial”, y en “Beyond The Garden / Kicking Against The Goads”, que posee dos partes, la primera calmada, donde las acústicas vuelven a sonar, teniendo la segunda un desarrollo instrumental, resaltando en las dos el que fuera vocalista de Van Halen a la voz.
Sin complejos ninguno en la recta final del disco se marcan un Reggae en “Just War Reprise”. Y en “The Murder Of Daniel Faulkner (4699)”, basada su letra en un oficial de policía que fue asesinado en acto de servicio el 9 de diciembre de 1981 en Filadelfia, tenemos una composición al más puro estilo Bob Dylan (de hecho está inspirada en la canción “Hurricane”), sonando al final una gaita.
Hurtsmile en este primer álbum han conseguido plasmar sus influencias rockeras más clásicas, más recientes y contemporáneas, otros estilos… todo mezclado con clase y acierto. Me ha gustado.

HYPNOSIDE “45 Minutes To Born & Die” (2010)
Les costó lo suyo grabar su disco debut al cuarteto barcelonés Hypnoside, pero finalmente lo conseguían y salía facturado por Producciones Malditas a comienzos de septiembre de 2010.
Previo al verano de 2006 nacía Hypnoside con el guitarrista de origen colombiano Julián .A. Janovich (ex-Mherclicht) y otros compañeros. Llegando a grabar en dicho año su primera maqueta “What Do You Seep” compuesta por cinco canciones, de las cuales “Gador´s Gate”, “Remembrance” y “Here Was The Sanity” fueron recuperadas, con lavado de cara, para el disco. Entre otros conciertos consiguieron formar parte del primer día (viernes 18 de mayo de 2007) del “V Metal Circus Fest.”, compartiendo escenario con, entre otras bandas (Kaothic, Profanos, Vivid Remorse, etc.), los germanos Destruction. Durante esos primeros años fueron entrando y saliendo componentes (la vocalista Marta López, tras los tambores Harry Inc., la bajista Verónica Capobianco…), hasta que el puesto de batería lo ocupaba Javi. Se quedaban solos el guitarrista y el batería, llegando a barajar la idea de arrojar la toalla, pero en 2008 la formación se consolidaba y empezaba a rodar con Iván Rodríguez (bajo) y poco después la entrada de Héctor como vocalista.
El cuarteto llegó a anunciar la grabación de su primer disco, “Carnival Of Souls”, a finales de 2008, con la idea de publicarlo a comienzos de 2009, pero desconozco al final por qué no se editó dicho álbum. El caso es que en octubre de 2009 comenzaban a grabar en los Sweet Home Studio (propiedad del guitarrista Julián y el cantante Héctor) los temas de lo que es su definitivo primer disco, “45 Minutes To Born & Die”. Diversos inconvenientes hicieron peligrar la finalización del álbum, pero finalmente lo acababan en mayo de 2010, con producción de Julián y del grupo, y las mezclas del guitarrista. Teniendo la suerte de que la masterización corriera por cuenta del conocido y afamado finlandés Mika Jussila en sus Finnvox Studios.
“Cuarenta y cinco minutos para nacer y morir” es el título del disco si lo traducimos al castellano, pero finalmente el álbum no llega a esa duración, alcanza poco más de treinta y tres minutos y medio. En las canciones de los de la Ciudad Condal incluyen influencias y sonidos del Thrash Metal, del Heavy / Power Metal clásico… y hasta del Progresivo. Con el vocalista Héctor con una voz con cuerpo, buena y con diferentes registros… incluso alcanzando afiladas notas cual Rob Halford (Judas Priest), una prueba fehaciente es el primer corte “Same Day To Born & Die”. Pero en algunas ocasiones no me encaja del todo bien la voz con la música, como por ejemplo en partes de “Requiem”, dotada de algunas melodías y aires oscuros cultivados por bandas escandinavas como de eso también hay durante “Love & Hate” (donde alternan esas partes con otras más intensas, gustándome el giro que dan hacia el final del tema). Sus compañeros instrumentistas cumplen con acierto su labor, resaltando en ocasiones los riffs, especialmente los thrasheros, y solos (“Gador´s Gate” y “Love & Hate”) de Julián, aunque el sonido que han sacado a la batería no logra gustarme plenamente, demasiado crudo, cortante y seco.
“Harvest Of Pain” nos muestra a unos Hypnoside más melódicos, incluida la voz de Héctor, pero también metiendo un desarrollo instrumental un tanto progresivo, y con parte veloz, que podría haber quedado mucho mejor ejecutada, bajo mi punto de vista.
Después de “Remembrance”, donde escuchamos teclas y es una composición baladística con su justa dosis de potencia, nos traen de nuevo ramalazos y cabalgadas de Power / Thrash Metal intercalados con un Heavy Metal más clásico y estándar durante “Carnival Of Souls”, seguida de “Gador´s Gate” (destacando el trabajo del guitarrista y el vocalista), siendo éstas dos, junto al primer corte del disco, de mis predilectas.
En el último tema, “Here Was The Sanity”, hay también rasgar de cuerdas al estilo del Thrash Metal, junto a la potencia y poder del Heavy Metal más tradicional.
Creo que a Hypnoside le falta definir un poco más su sonido y que en el próximo disco consigan una mejor grabación, quizá ya ahí logren satisfacerme del todo los oídos. Se pueda pensar en una banda a tener en cuenta, porque bastantes buenas y destacables ideas hay en este primer álbum, falta darles más brillantez.
Hypnoside tuvieron que cancelar su actuación el 9 de octubre dentro del “MartoHell MetalFest, 2010” por sufrir una fuerte lesión en la espalda el bajista Iván “Vanner the Hammer” Rodríguez, teniendo que estar de baja al menos un año, por lo cual ha sido reemplazado por Juan Martínez (ex–Ars Nova, llamados anteriormente Mazo). Debutando con éste a las pocas semanas de su incorporación, compartiendo cartel con los maños de Ariday + Metalium en la gira de despedida de los germanos que pasó por la sala Fábrica de Tornillos de Miranda de Ebro (Burgos) el 23 de octubre de 2010.
HYPOCRISY
“The Arrival” (2004)
Los
que dudábamos del incierto futuro de los Hypocrisy del pluriempleado Peter Tägtgren
estamos de enhorabuena, y además por partida doble: no sólo están aquí de
nuevo, sino que lo hacen con un discazo bajo el brazo.
Para
los que se sintieron un tanto defraudados con la experimental última época
del grupo (“Catch 22”, 2002) señalar que “The Arrival” retoma con
acierto la más clásica de éste, la de mediados de la década pasada, hecho
corroborable tanto en la música, con ese conglomerado death melódico/atmosférico
de sonido grueso y compacto cortesía de los Abyss Studios de nuestro insigne músico
y productor (que vendría a ser algo así como el Phil Spector del death
metal), como en la temática de las letras, con ese contenido más propio de la
serie ‘X Files’ que de cualquier banda de su generación.
Pero los cambios no se quedan en eso, y si el grandullón baterista de Lars Szöke se venía debatiendo últimamente entre el ‘me voy, me quedo’, finalmente ha dejado el taburete a mr. Reidar Horghagen, más conocido como Horgh, que ya demostrara su valía tanto en los recientemente desaparecidos Immortal como en el proyecto paralelo de Peter, Pain, aunque a la llegada de éste el trabajo ya estaba hecho. Estamos deseando verlo en directo. Completa la formación, cómo no, el fiel Mikael Hedlund al bajo, que se vuelve a quedar en trío.
En
total “The Arrival” lo componen nueve temas, pero nunca estuvo mejor dicho
eso de que ‘lo bueno, si es breve...”, porque desde luego ninguno
tiene desperdicio, y haber metido alguno más con calzador sólo habría hecho
que empañar el buen sabor del resto. Es más, Peter Tägtgren, que a estas
alturas de tonto no tiene un pelo (dicen que sabe más el diablo por viejo que
por diablo, y si existe uno ese es Peter), ha conseguido tanto recuperar sus señas
clásicas de identidad, como decía al principio, como incorporar otras
externas, y ello sin que parezca rentista por un lado ni plagio por otro, lo
cual ya es de por sí todo un logro.
El riff principal de la descomunal “Born Dead Buried Alive” me recuerda horrores al de aquel “Battery” de los de la Bay Area, aunque queda rápidamente absorbido por esas atmósferas tan características del grupo. El medio tiempo de “Eraser” suena tal y como lo recuerdo de su pasada visita a tierras hispanas junto a Dimmu Borgir, en la que nos lo ofrecían como anticipo, y el apoteósico “Stillborn” ya ha pasado a ser de mis favoritos, con ese comienzo a lo Fear Factory y ese estribillo inflémico tan quedón, sin duda de lo mejor del redondo. “Slave To The Parasites”, al igual que el citado “Eraser”, es otro de esos medios tiempos que podrían servir perfectamente de single, de nuevo con un tufillo a los de Goteborg más que notable (¿reprise de “Only For The Weak”, quizá?) y algún que otro guiño a los Paradise Lost de Holmes y Mackintosh.
“New World” y “War Within” nos recuerdan que aunque melódico esto es death metal, la primera con estruendo frenético de caja, la segunda con guiño al Carmina Burana en las guitarras incluido. “The Abyss” es el corte doom por excelencia, de cadencia lenta pero densa y de voz hipergutural, mientras que “Dead Sky Dawning” y “The Departure” prosiguen en esa línea sweadish death new school tan característica, aunque en esta última el estigma ‘hipócrita’ predomina por encima del resto (esos himnos!)
“The
Arrival” es, en definitiva, un leve enderezamiento de volante antes de
salirse de la autopista, pero con la elegancia suficiente para no parecer un
volantazo. Los amantes del metal extremo pueden darse por satisfechos, no todos
los días se recupera a un clásico con tanto éxito.
Bubba
Those that were doubtful about the uncertain future of Hypocrisy’s moonlighter Peter Tägtgren now have reason to celebrate—a double celebration: not only are they here again, but have arrived with a great CD in-hand.
For those that felt deceived by the group’s experimental last epoch (“Catch 22”, 2002) to show that “The Arrival” successfully takes up where the last one left off the most classic one of this, that of the middle of last decade, done corroborable so much in the music, with that conglomerate death melodic/atmosphere of compact and full sound courtesy of the Abyss Studios of our famous musician and producer (that would come to be something like The Phil Spector of the death metal), as in the theme of the words, with content more like from the series ‘X Files’ than that of any band of its generation.
But
these aren’t all the changes, and if the big drummer of Lars Szöke has
recently been debating between leaving or staying, he has finally decided to
leave his place to Mr. Reidar
Horghagen, aka Horgh, that has already
showed his worth in the recently vanished Immortal as in the parallel project
of Peter, Pain, although upon arriving, the work was already done. We can’t wait to see him
live. Complete
or not the group, the faithful Mikael Hedlund on the bass, returns to join the
trio.
In
total there are nine themes on “The Arrival” , but it was never better said “short and sweet”
The main riff of the extraordinary “Born Dead Buried Alive” recalls horrors of that “Battery” from the the Bay Area, although it is quickly absorbed by those so characteristic atmospheres of the group. The medium time of “Eraser” sounds just as if it is a memory of its past visits to Hispanic lands next to Dimmu Borgir, in which they offered it to us like an advance, and the tremendous one “Stillborn” already has become one of my favorites, with that Fear Factory beginning and that model chorus, without doubt one of the best of the round ones. “Slave To The Parasites”, at the same as the cited “Eraser”, is another of those medium times that would be able to serve perfectly as a single, again with a reminder to those of Goteborg more than notable (¿reprise of “Only For The Weak”, perhaps?) support for the Paradise Lost of Holmes and Mackintosh.
“New
World” and “War Within” recall that although melodic this is death metal,
the first one with of cash balance frantic crash, the second with support for
Carmina Burana with the guitars included. “The Abyss” is the cut doom by excellence, slow but dense and with a
guttural voice, while “Dead Sky Dawning” and “The Departure” continue
in that line of sweadish death new school so characteristic, although in this
last one the ‘hypocritical’ stigma dominates above the rest (those hymns!)
“The Arrival” is, all in all, like slightly straightening up the steering wheel before running off the highway, but done in such an elegant manner so as not to seem like a sudden sharp turn. The lovers of the extreme metal can be pleased, as not everyday is a classic with so much success recovered.
Trad:
Laura Manyik
“Schatzie”