Ha


  HABEAS CORPUS O todo, o nada (2011)
  HACHAZO La ley del Oeste (2006)
  HADES Fe (2004)
  HALFORD Live Insurrection (2001)
  HALFORD Crucible (2002)
  HAMELYN Elhé (2003)
  HAMMERFALL Renegade (2000)
  HAMLET Hamlet (2002)
  HAMLET Syberia (2005)
  HAMLET Pura vida (2006)
  HAMLET Amnesia (2011)
  HARAKIRI Instinto animal (2007)
  HARAKIRI Entre tinieblas (2011)
  HARD ECHO Traded Secrets (2004)
  HARD WIRES Fear (2009)
  HARDLINE Leaving The End Open (2009)
  HARDREAMS The Road Goes On... (2008)
  HARDREAMS Live… On A Dreamers Night (2010)
  HAUNTED, THE One Kill Wonder (2003)

 

HABEAS CORPUS “O todo, o nada” (2011)

Octavo larga duración en la carrera de la combativa banda madrileña. Adentrándose en esta nueva obra en terrenos de Hardcore melódico o incluso de Punk-Rock Urbano.

El cuarteto (anteriormente de 1994 a 2006 fueron quinteto con dos guitarristas) integrado desde sus comienzos por M.A.R.S. (voz) y Mr. Chifly (guitarra y coros), más Víctor (bajo desde 2007; Zinc) e Iker (batería desde 2009) registraron “O todo, o nada” entre Madrid y Euskadi, estando tras los controles Haritz Harreguy (Higain Estudio) y el seis cuerdas Mr. Chifly (Corleone Estudio). Siendo editado a finales de enero del presente 2011 por Maldito Records. Sello que también lanzó su anterior álbum: “Justicia” (2008), aunque Carnús Records lo publicó en vinilo.

Es la primera vez que mis oídos se echan íntegramente un trabajo de Habeas Corpus, y las canciones sueltas que en el pasado había escuchado de ellos las recuerdo en general con mucha más tralla y mala leche. Aquí lo que prima en la mayoría de temas son las melodías, llegando a veces a azucaradas melodías vocales de estilo Pop, contando a lo largo de todo el disco con dos componentes de Viktimas del Jäus a los coros.

El comienzo veloz a toda zapatilla del Hardcore melódico de “Perdimos la ocasión” resulta convincente, pero le sigue “Dime que no”, un tema que ya se inicia con unas melodías vocales demasiado suavonas, aunque bien pegadizas, y así se mantiene el corte de aires musicales que tiende hacia un Punk-Rock Urbano domesticado (la voz de MARS varias veces me trae recuerdos ligeramente a la de Boni de Barricada), y una letra que tira hacia terrenos más propios de otro tipo de bandas y estilos que de una guerrera y hardcoriana.

“Fanáticos católicos” nos trae a los Habeas Corpus algo más cañeros de épocas pasadas, con unos riffs guitarreros contundentes y MARS cantando con un poco de más rabia, cosa que también sucede durante “Bastardos de salón”, siendo otra de las pocas canciones con las que disfruto (¡¡¡esto si es rotundo y buen Hardcore!!!), aunque entre medias hay otra concesión a la pegadiza suavidad con el tema-título, “O todo, o nada”.

Entre tantos momentos edulcorados y melódicos en el disco, sobresale una enorme canción, “Todo se derrumbó”, donde a la fenomenal letra le acompaña puro sentimiento que cala hondo.

A partir del séptimo corte no encuentro ningún tema a destacar. “Contigo” es otra pieza pegadiza y fácilmente asimilable, pero falta de garra. “La escuela es sistema” recuerda más a grupos de Punk-Rock hispanos del montón que otra cosa, incluso me llegan a traer a la cabeza a Reincidentes durante “Antes morir que vivir muertos”. Otro aspecto que no me encaja del todo es escuchar una letra del tipo de “La democracia es una farsa” y la música y voces no acompañar repartiendo agresividad y cera sonora. “Sois ejemplo” es igual o casi como las anteriores, un himno más propio de calimocheros de vino pésimo, y donde poco o nada encuentro donde rascar.

Imagino que el grupo ha compuesto y realizado este disco a su pleno antojo, pero a mi parecer la mayoría de canciones les han quedado con un sabor demasiado suave a mantequilla, al menos así pienso cuando escucho y escucho el álbum.

Web HABEAS CORPUS - Myspace HABEAS CORPUS

Starbreaker


 

HACHAZO “La ley del Oeste” (2006)

Cuarto, y hasta hoy último, trabajo de la banda combativa Punk de León, anteriormente le precedieron “L@s ric@s también lloran” (2002), “Historias para no dormir” (2003), y el maxi-CD “Sólos ante el peligro” (2005), además de incluir temas en diversos recopilatorios.

Carlos (percusiones, güiro, pandereta y coros) y Juantxo (guitarra, voz, y acústicas), dos de los cuatro que comenzaron Hachazo, junto a los que ya entraron en su anterior grabación, Jorge (guitarra, coros y teclado), Mario (guitarra y coros), Nando (batería y coros) y Omar (bajo y coros) grabaron en Océano Estudio en febrero de 2006, mezclando en el mismo estudio por Javier Abreu en el mismo mes, y masterizado en Mastering Mansion por Nick Litwin en marzo de 2006. 

Servidor es un tanto reacio a una gran mayoría de bandas que van contra el capitalismo, la sociedad… y que aunque en sus letras no dejan títere con cabeza, luego en un alto porcentaje no predican con el ejemplo. Lo leoneses creo que se desmarcan de ese tipo de grupos, sus letras dan bastante cera a un gran números de sectores de la sociedad donde vivimos, pero ellos se mueven y están embarcados en asociaciones, para intentar luchar, musicalmente y con hechos, ante las injusticias del mundo en el que vivimos. Una muestra la tenemos en el disco, que es autogestionado (editado por Grito Primal) y con un precio bastante asequible (6 €), e intentando que los de la S.G.A.E. no vean ni un céntimo, explicando su postura en un texto al comienzo del (bastante currado) libreto. 

Durante menos de cuarenta minutos no dan tregua con su Punk en las doce canciones (diez + 2 balas en la recámara, como apuntan ellos). Acompañando a cada letra de los temas (además de dibujos y fotos) un texto donde explican a quien va dirigida, dejando las cosas bien claras para que no haya malentendidos. Así hay caña para las fuerzas del orden y la ley cuando van contra los obreros que reivindican sus derechos (“La ley del Oeste”), una letra que ataca tanto al ciudadano conformista como a los que van de punkies de pastel y bar pero que toda la fuerza se le va por la boca y en las pintas y poses (eso también se podría decir de otros estilos musicales, como el Heavy Metal…, que conste), y de la que estoy totalmente de acuerdo en lo que dicen (“Ladran, luego cabalgamos”), contra las atrocidades que se comenten contra los animales en las fiestas de muchos pueblos de nuestro país (“Mucha bestia suelta”)… tratando la precariedad laboral (“Ocho horas”), el negocio que generan muchas empresas cuando alguien fallece (“El día de los pañuelos mojados”), a favor de la mujer, y dedicada a sus madres (“Volver a empezar”)… y sobre los medios de comunicación que tergiversan las noticias (“Construyendo el odio”).

Entre composiciones de Punk que agradarán a gente que guste de bandas como La Polla… yo las que más destacaría son aquellas donde hay Punk y cambios de ritmo veloces de Hardcore, caso de “La ley del Oeste”, “Mucha bestia suelta”, el final de “Mirando hacia otro lado”… Hay apoyo de voces de todos los componentes que logran que las canciones y estribillos sean más pegadizos, como por ejemplo tenemos en “Ladran, luego cabalgamos”, con ritmo Ska y la colaboración a la voz de Gabri y al trombón Antonio (ambos del grupo Dakidarría); “Ocho horas”, “El día de los pañuelos mojados”, “Volver a empezar”… Los dos últimos cortes extras del CD son una versión de “Baila pogo sobre un nazi” de La Broma de Ssatán, y un tema con acústicas donde hay gente colaborando haciendo palmas y Javier Abreu llegando a tocar el cajón flamenco. 

Lo dicho, aunque huyo de la mayoría de grupos de esta índole, hay que reconocer que el disco es un buen disco de Punk/Hardcore hispano, y si encima, por lo que se ve, cumplen con el ejemplo de lo que escupen en sus letras, ¡chapeau por ellos! Muchos grupos, de su estilo y de otros, deberían aprender.

Web HACHAZO - Myspace HACHAZO

Starbreaker


 

HADES “Fe” (2004)

Hades nos traen algo de viento fresco en el, a veces, clónico, encorsetado y anclado panorama musical español. No se les puede colgar simplemente una etiqueta musical. El grupo formado en 1998 y con núcleo de maniobras en Campo de Criptana (Ciudad Real) cuenta con tres maquetas (“Falsa realidad” – 1998; “Hades en concierto” – 2000; y “Cuando es fácil” – 2001), habiendo abierto para bandas como Mojinos Escozíos, Transfer, Sôber, Mägo de Oz… actuado en diferentes festivales, salas, y siendo finalista de varios concursos musicales como: “Rocksurco ´99”, “Popzuelo ´01”, BilboRock ´02”…. Tras el habitual devenir de componentes es en el verano de 2002, con la entrada de dos nuevos miembros, cuando asientan definitivamente la banda con Teno (voz), Jesús “Gxüs” (bajo y coros), José (guitarra solista), Miguel (guitarra), y Felipe “Logan” (batería); y registran su primer disco, “Fe”, editado por Akeloo.

En los diez cortes que integran “Fe” podemos escuchar influencias mezcladas de Rock hispano o urbano (del sello Barricada y grupos afines), Heavy Metal, así como estructuras más machaconas, enérgicas, densas y riffs de la marca Metallica (era álbum negro), Sôber… con partes calmadas y melódicas. Prueba de lo dicho lo tenemos en la buena copla “Fe”, tema-título y el primer corte del CD, viniéndonos a la cabeza, por el tono que tiene el vocalista Teno, a Enrique Villarreal “El Drogas”. El recuerdo a los pamplonicas (en la voz) viene a menudo en otros temas del disco, caso de “El sol” (guitarrazos a lo Hetfield y Cía.), “Tu veneno”... las tres coplas nombradas son lo más resaltable que podemos hallar en el debut discográfico de los manchegos, junto a “Quien” (con atrayentes riffs arabescos y cuya letra va sobre las penurias que pasan los inmigrantes) y “Sin nombre”, último tema en el que se trata la vida de muchos mendigos o “sin casa”. Hasta aquí está lo mejor de la grabación, cinco temas que, más o menos, me convencen, cosa que no sucede con los otros cinco que completan “Fe”: “Cuando es fácil”, en el que la voz en varias ocasiones, no acopla todo lo bien que debiera con la música, error que sucede en otras ocasiones; “Todo va a cambiar”; “Sueña”, que cuenta con las voces adicionales de Mª Nieves y que a pesar de eso no hace destacar al tema, pudiéndole haber sacado mejor partido; “No podrás” y “Cuéntame las razones”. Además de faltarle trabajo a dichas composiciones, tampoco les favorece la voz de Teno, que sin ser mala, y teniendo su personalidad, se me hace monótona al escuchar el disco entero.

Los temas suenan muy potentes, desconozco donde fueron grabados y con quien, ya que en el libreto desplegable (con las letras sin seguir un orden) no hay ninguna información al respecto. Destacable también es la conjunción instrumental de la banda, así como la buena labor del guitarra José, al parecer alumno del gran Jaume Plá (profesor de guitarra y componente de la banda de versiones de Deep Purple, Los Parpel).

Tras la edición de “Fe”, hacia finales del 2004, poco se ha vuelto a saber del grupo, al menos a nivel nacional. Esperemos que sigan en la brecha y den señales de vida bien pronto con un segundo disco en el que erradiquen los fallos de éste y trabajen más las composiciones, porque se vislumbra que hay buen material en bruto, lo que hace falta es pulirlo más.

Starbreaker


 

HALFORD “Live Insurrection” (2001)

Aprovechando el tirón de “Resurrection” y de la exitosa gira que Halford ha protagonizado con motivo de este álbum, “Live insurrection” refleja el buen estado de forma en el que se encuentra el “Metal God” en lo que está siendo una vuelta al heavy metal verdaderamente triunfal. Los que lo pudisteis ver en directo encontrareis aquí un documento fidedigno de lo que Halford ofreció en su tour y, para aquellos que no tuvisteis la oportunidad, comprobareis lo que os digo. Haciendo paralelismos entre “Live insurrection” y el directo de Judas Priest, “Live meltdown ´98”, te darás cuenta de muchas cosas, entre ellas de la calidad de los músicos que acompañan a Rob y de cómo ganan los temas de “Resurrection” en fuerza cuando son interpretados en vivo (superando con creces a cualquier pieza de “Jugulator”). “Resurrection” y “Made in Hell” son sencillamente demoledoras y las recuperadas de Fight, “Nailed to the gun” y “Into the pit”, te golpean en pleno rostro. Si a esto unimos la agresividad con la que canta Halford, tenemos a una banda realmente aplastante (quizá se le achaque a Halford lo estático que está en escena, pero su presencia y su voz desequilibran la balanza a su favor sin duda alguna) que tiene razón de ser por sí misma. Interesante para saber por donde irán los tiros en el siguiente trabajo en estudio son los tres cortes nuevos incluidos, que continúan la estela de su primer álbum y prometen mantener la fuerza de éste.

Se puede criticar a Rob Halford por oportunismo, uso excesivo de versiones de los Priest para mantener un set list completo, etc., pero ante trabajos como este debemos quitarnos el sombrero una vez más y esperar que, si no se produce el ansiado regreso a las huestes de Tipton y Downing (con todos los respetos a “Ripper” Owens), continúe tal y como ha empezado su andadura en solitario para que no se repita el fracaso de sus proyectos anteriores y no nos tengamos que acordar de Judas Priest de nuevo.

J. A. Puerta


 

HALFORD “Crucible” (2002)

Hace dos años nadie daba un duro por Rob Halford. Su carrera con Fight subió como la espuma con “War of words” y tan pronto como sacó “A small deadly space” se difuminó. Two no corrió suerte parecida ya que medios y fans prejuzgaron negativamente la “peligrosa” amistad del antiguo frontman de Judas Priest con el líder de Nine Inch Nails (igual que se habló mal de “Voyeurs” sin siquiera haberle prestado una escucha, se veía todavía peor que se juntase con un gurú de la música noventa como Reznor más por imagen “antiheavy” que por conveniencia comercial -ironías de este mundillo-). “Resurrection” lo cambió todo. Halford deseaba recuperar a su audiencia metálica con un disco de heavy a la antigua usanza y en gran parte lo logró. Razones sobraban ya que el álbum era un revulsivo frente a la saturación de power que había en el mercado y, pese al escepticismo de muchos, las doce canciones transmitían una sensación de vitalidad que acallaba la mínima réplica. Una gira culminada con la presencia en la tercera edición de Rock in Rio y la publicación de “Live insurrection” hicieron el resto.

Con estos antecedentes Halford saca a la luz “Crucible”, su segundo trabajo en estudio junto a la formación que tan buen resultado le dio en “Resurrection”. Bajo la batuta de Roy Z, que repite en las funciones de producción, “Crucible” se constituye como un disco más duro y elaborado que su predecesor. Recuperando el look sado (enfundado en cuero, gorra de chulo, gafas de sol enormes y látigo en mano), Halford deja en ridículo a cualquier Joey DeMaio que trate de arrebatarle el título de “Metal God” que por derecho propio posee.

“Park Manor” concede un minuto de relax antes de que “Crucible” estalle en el equipo de audio con la banda entregada en una demostración de potencia. Mientras Bobby Jarzombek golpea violentamente los platos, Lachman y Chlasciak afilan las guitarras al máximo para ofrecer una sesión inicial de cuatro cortes vertiginosos. Rob Halford opta en esta ocasión por descansar de entrada los agudos estridentes, con los que se recreará más tarde en “Betrayal” y “Handing out bullets”. Una vez más queda claro desde el primer momento que el quinteto ha sabido conciliar el sentimiento del metal clásico y los cánones actuales. Con “One will” levantan un ápice el pedal, tal y como hacía “Made in Hell” en el debut. El ritmo se desacelera, otorgando mayor espacio a las melodías y regalándonos un himno que a buen seguro será celebrado en los conciertos venideros (“one will live tonight / one will die tonight / one will stand and one will fall....one in victory / one in misery / only one will take it all”). “Betrayal” contiene el feeling de los Priest más poderosos y la agresividad de los riffs cortantes de los Annihilator de Jeff Waters, convirtiendo esta pieza en puro thrash por su velocidad y garra. “Handing out bullets” acaba esta primera tanda manteniendo intacta la identidad que se ha labrado Halford en estos dos álbumes: temas directos y enérgicos que tumban a muchos grupos noveles.

“Hearts of darkness” relaja los ánimos tras el cuarto de hora de infarto anterior. Sin dejar de lado su estilo, se atreve a experimentar complementado el compás parsimonioso del principio con una parte intermedia extraña pero rica y que le da al tema un toque distintivo. No han pasado ni cuatro minutos y nos cae encima otro puñado de trallazos. “Heretic” y “Golgotha” retoman el ritmo vibrante del comienzo, apoyando el peso de las canciones sobre unos estribillos con el gancho justo para encandilar al oyente. Unas guitarras feroces y el doble bombo de Jarzombek anuncian la llegada de “Wrath of God”, equiparable a “Betrayal” en cuanto a que incita a menear la cabeza como un poseso, pero con Halford reservando inexplicablemente la garganta. “Weaving sorrow” pasaría por un remake de “Locked and loaded” y se aleja algo del sonido del disco, aunque no alcanza el nivel de la citada.

“Crystal” y “Sun” llevan un paso más allá lo que el combo hizo en “Resurrection” con “Twist”. Unas estructuras complejas e inclasificables, llenas de armonías enrevesadas y cambios inesperados, invitan a pasear por el universo introspectivo del “Metal God”. Estas composiciones dotan al disco de mayor heterogeneidad en comparación con la ópera prima. Será difícil resistirse al encanto de las melodías de “Sun”, originales y fascinantes donde las haya. El hecho de que Roy Z se haya involucrado en la creación de las canciones es primordial y “Crystal” posee los rasgos “apocalípticos” con los que el productor-guitarrista adornó “The chemical wedding”. En la misma circunstancia se encuentra “Trail of tears”. A falta de medios tiempos claros, ésta suple la carencia con un dramatismo épico que trae a la mente de nuevo “Chemical” y que podría trasladarse sin problemas a la voz de Bruce Dickinson. Inmejorable para cerrar “Crucible”.

Dentro de la edición especial (en cartón con la portada –vacía y muy sosa, por cierto- en relieve) se incluyen dos temas extra. “She” es la balada que necesita el disco. Aunque nada novedosa, Rob borda esta clase de piezas desnudando el alma como en sus mejores tiempos con Tipton, Downing y Hill. El segundo bonus track, “Fugitive”, no aporta nada al conjunto del disco y pasa totalmente desapercibido.

Con “Crucible” Halford se decanta por un heavy metal más fuerte que el de “Resurrection”. Asimismo, se intuye un esfuerzo por buscar nuevas fórmulas en “Hearts of darkness”, “Sun” o “Crystals”. ¿Pegas? La principal es que los temas de este segundo trabajo pierden frescura respecto a los “Drive”, “Temptation” o “Slowdown”. Volviendo con Bruce Dickinson (quien en su momento pasó por unas circunstancias similares a las de Rob), se puede establecer un paralelismo entre sus dos últimas obras en estudio y las dos de Halford. Es una cuestión de gustos el preferir una u otra (en mi caso me quedo con “Resurrection”), pero de lo que no cabe duda es que Halford ha hecho diana por segunda vez consecutiva y se afianza en su empeño por recuperar el trono que abandonó allá por 1991. En cuanto a los rumores de reunión con sus antiguos compañeros y por lo que pueda ocurrir más tarde, recurramos al “carpe diem” para saborear el estado de gracia compositivo que vive Halford en solitario y del que no puede alardear Glenn Tipton para con sus chicos.

J. A. Puerta


 

HAMELYN “Elhé” (2003)

No tengo más narices que dividir la reseña de este disco en dos partes, si no, no sería justo por mi parte.

En primer lugar la presentación: un 10. El CD viene con formato de lujo, letras, información, un video-clip del tema “Sin control” grabado por la gente de Damablanca en la sala “Ritmo y Compás” de Madrid, y sobre todo una buenísima idea que es la de meter una pequeña entrevista también en formato vídeo que ayuda a hacerte una idea de qué es lo que piensan y sienten los componentes del grupo. Muchos grupos con más medios, en compañías profesionales y con gente que se dedica (cobrando) a esto de aportar ideas, no han sabido hacer cosas de estas en sus ediciones. Quizá el único fallo es que el sonido de fondo en las entrevistas está demasiado alto y a veces se hace difícil entender lo que dicen. En cualquier caso, muy bien por este asunto, aunque la portada no me termine de convencer.

Por otro lado está el contenido musical del disco. He tardado bastante en digerirlo, la verdad, pero al final he sacado varias conclusiones. La más evidente es que la voz de Carlos Saiz es magnífica... pero en mi modesta opinión le vendrían bien unas clases de canto. Creo que si la trabaja puede ser de los mejores cantantes del país, pero de momento se queda fuera de tono en muchísimos momentos. Se hace difícil escuchar ese vozarrón sin controlar.

Otra conclusión es que el grupo suena bien en general, pero demasiado sobado lo que hacen. A mí no me da la sensación de estar escuchando power-metal, me suena más a heavy clásico del que se hacía por aquí hace 15 años, con similitudes clarísimas del estilo Maiden, aunque la mayoría reconozcan en la entrevista que Blind Guardian y Tolkien son sus influencias.

Los temas son muy lineales, los ritmos, los principios, las letras... mucho parecido. Como he dicho antes se me ha hecho algo difícil la escucha, y no me atrevo a destacar ninguno. En ese sentido me recuerdan bastante a Tierra Santa, lo digo por si a alguien le sirve para saber de lo que estoy hablando.

Buena presentación, muy buen sonido y grupo en general con buena pinta. Sé lo que significa grabar un disco, trabajo, ilusiones y un montón más de cosas, lo sé porque lo conozco, pero este CD me ha dejado bastante frío.

Salud.

Alvar de Flack


 

HAMMERFALL “Renegade” (2000)

Es una pena que Hammerfall sea una banda considerablemente limitada en cuanto a creatividad e ideas se refiere, puesto que me consta que viven y sienten el Heavy Metal como pocos en la escena actual. Y es que, si bien su primer “Glory To The Brave” fue como una bocanada de aire fresco para la escena de por aquel entonces (que no sabía muy bien por dónde tirar), según pasan los discos éstos se van convirtiendo en cada vez más predecibles (no quiero ni pensar cómo será el sexto o el séptimo, pero a este paso puede que suenen más a despertador que a otra cosa). Si bien su anterior “Legacy Of Kings” incorporaba algún que otro cambio de tiempo novedoso e interesante (aunque no llegaba a las cotas de genialidad del primero), con este “Renegade” nos encontramos ante un trabajo enteramente conservador, parco de ideas frescas, aunque, eso sí, lleno de auténtico Heavy Metal (eso nunca lo vamos a poner en duda). “Templars Of Steel”, “Keep The Flame Burning”, o el que da título al disco son temas con el sello Hammerfall de siempre, que harán las delicias de los más metaleros, pero que para mi gusto pecan de lineales y poco atractivos. “Always Will Be” es la balada del disco (otro cliché que se repite), mientras que con “Living In Victory”, “The Way Of The Warrior” y “Destined For Glory” la cosa parece subir un poco (sólo un poco). “The Champion” sigue la tónica general del disco, es decir, la linealidad (no me canso de repetirlo, no es un mal trabajo, ni mucho menos, sino un trabajo excesivamente autocomplaciente), y llega lo que es para mí lo mejor del disco, el instrumental (¡!) “Raise The Hammer”, con unas reminiscencias a RUNNING WILD en las melodías muy gratas. El disco se cierra con “A Legend Reborn”, un tema correcto sin más.

Quiero dejar claro que en ningún momento estoy menospreciando el trabajo de la banda, ni mucho menos (seguro que si este álbum hubiera salido en el 84 hoy podría ser un clásico, pero no es el caso), sólo que a estas alturas, cuando prácticamente está todo hecho, hay que estrujarse mucho el coco para llegar a convencer y resultar atractivos (al menos desde mi punto de vista, habrá quien opine lo contrario –en este caso mejor para él-). A ver si nos sorprenden con el cuarto...

David Fernández “Bubba”


 

HAMLET “Hamlet” (2002)

Hamlet editan su sexto larga duración utilizando el mismo nombre de la banda. Esto se suele asociar a un cambio profundo aunque, a juzgar por el contenido del álbum, no se aprecie tal. Hamlet poseen una fórmula infalible y no se han apartado de ella ni un centímetro. El principal componente de la misma es un sonido pulidísimo cuyo responsable vuelve a ser Colin Richardson (quien trabajara con Carcass hasta “Heartwork”, firmara “Demanufacture” de Fear Factory y una infinidad más de obras), que desde “Insomnio” le ha dado buena estrella a la banda.

Hamlet pueden codearse sin problemas con cualquier producto norteamericano tanto en ese aspecto como en el puramente musical. El quinteto mantiene intacto su metal vanguardista y sigue las pautas de anteriores lanzamientos. Apoyados en los cambios de tono y las frases hirientes que escupe Molly, Luis Tárraga y Pedro Sánchez disparan una gama de riffs homogéneos que convierte los once temas de que consta el compacto en pura dinamita. En cuarenta minutos nos encontramos con cortes como “Queda mucho por hacer”, “Vivo en él” (cuyo riff parece una extensión de “Roots bloody roots”), “No lo entiendo” (en la onda pegadiza de “Antes y después” o “Vivir es una ilusión”) o “Acuérdate de mí ” (que se da un aire a “Points of authority” de Linkin Park) donde una base sólida que sólo deja espacio a la caña se desvía tímidamente hacia unos fragmentos melódicos bien calculados. El parecido que siempre se les ha atribuido con Deftones (antes fueron Pantera) no es gratuito, sin embargo cabe recordar que Hamlet llevan haciendo esto desde 1994 y que la etapa como “hair band” quedó atrás hace mucho.

Pese al título, “Hamlet” no esconde ninguna transformación. La banda madrileña progresa dentro de su estilo y no se apea del mismo en ningún momento. En contra de lo que esperaba, se han desmarcado del giro que habían iniciado en “El inferno” con canciones como “Perdóname”, “No soy igual” o “Por qué?” y han retomado la vía directa: temas fuertes con pequeñas concesiones a la armonía. Este trabajo no posee la variedad de su antecesor y es lo que más se echa en falta. De cualquier forma, para sus seguidores este álbum será otra bendición más que sumar a la lista; para los demás, la confirmación de que no han bajado la guardia, aunque tomar más riesgos en próximas entregas no les vendría nada mal.

J. A. Puerta


 

HAMLET “Syberia” (2005)

Dicen que tras un disco en directo se cierra una etapa y se abre otra, y es posible que eso haya sido lo que ha ocurrido con Hamlet, que tras la edición hace un par de años de su estupendo disco en vivo vuelven con un trabajo, “Syberia”, donde le dan un giro a su sonido y a su propuesta aunque yo me inclino más porque simplemente este cambio, que en verdad no es tan radical como puede parecer en un principio, ha sido simple y llanamente porque les apetecía y porque es lo que les pedía el cuerpo. Y sí, “Syberia” es un disco más pausado, más recogido, más calmado y con unas composiciones mucho más arriesgadas de lo que los madrileños nos tenían acostumbrados con un Molly mucho más melódico e intimista que nunca pero cuando lo oímos con detenimiento nos damos cuenta de que es un disco 100% Hamlet.

Con un sonido muy pulido y brillante las coplas van pasando una detrás de otra sin que haya altibajos, manteniendo todas un gran nivel y una estructura homogénea. A mí particularmente todas me gustan y mi favorita va cambiando dependiendo del día o incluso de la hora porque, repito, todas gozan de un gran nivel. Quizás habría que destacar, como ya han hecho ellos sacándola como single, la belleza de “Imaginé” que es donde más y mejor se ve el sendero por donde transcurre toda la obra. A los fans que añoren un poco la pegada y la contundencia de los anteriores discos, aunque “Syberia” es un disco cañero lleno de potentísimos riffs marca Hamlet, no lo olvides, es posible que se sientan más a gusto con temas como “Aislados” (gran estribillo) o la brutalidad domesticada y el buen solo de “Contraproducente”, de todas maneras sea cual sea la escogida seguro que se acierta.

“Syberia” es, en mi opinión un disco necesario, que viene a darle nuevos matices y enfoques a la discografía de Hamlet y que si bien al principio puede chocar un poco, enseguida la calidad del trabajo y el buen sonido derriban cualquier estúpido prejuicio. Además me juego el pescuezo a que estas coplas en directo van a sonar, si cabe, todavía mejor. Buen disco que les debe hacer subir otro peldaño en su carrera.

Web HAMLET - Discográfica LOCOMOTIVE MUSIC

Pedro Salinas “Pears”


 

HAMLET “Pura vida” (2006)

La trayectoria de Hamlet es lo suficientemente variada y, a la vez, consistente, para que sus nuevos lanzamientos siempre gocen de interés. Después de casi dos décadas, siguen siendo una opción a tener en cuenta en el metal hispano.

Su nuevo disco se llama “Pura vida”, y en él dan un golpe de timón con respecto al anterior, “Syberia”, publicado el año pasado. Este “Pura vida” suena más cañero, más rápido, quizás uno de los discos más heavy metal de toda su carrera, a coste de perder algo de la melodía que llenaba “Syberia”. Las guitarras de Pedro Sánchez y Luis Tárraga con sus poderosos riffs y la desbordante batería de Paco Sánchez son máximos protagonistas del disco, con una descarga de adrenalina fulgurante, en contraste con la más apagada voz de J.Molly, que está en un casi permanente segundo plano, junto con el bajo de Álvaro, entregado en la tarea de rellenar todos los huecos para colaborar a la elaboración de este contundente sonido que desprende el disco.

El disco contiene diez temas muy homogéneos entre los que no es sencillo destacar ninguno de ellos. A mi me gusta especialmente “Fronteras de tu mente”, por los cambios de intensidad que consiguen mantener el interés en cotas muy altas, o temas como “El Diablo” o la cañera “En mi nombre”, puntas de lanza de este uniforme trabajo en el que el grupo demuestra su plena madurez.

“Pura vida” demuestra eso mismo, que Hamlet están más vivos que nunca y este disco lo demuestra.

Web HAMLET - Web Locomotive Records

Shan Tee


 

HAMLET “Amnesia” (2011)

Más de veinticinco años en activo (nada de separarse y volver después anunciado a bombo y platillo que si tal o cual aniversario) contemplan al grupo Hamlet, con los pilares férreos y fijos del guitarrista Luis Tárraga (desde el comienzo en 1986), el vocalista J. Molly (entrando en 1987) y el batería Paco Sánchez (desde 1993), más las incorporaciones en los últimos años del bajista Álvaro Tenorio (entrando en 2004 reemplazando a Augusto Hernández) y el guitarrista Alberto Marín (desde 2008, sustituyendo a Pedro Sánchez). La banda madrileña, con su décimo álbum de estudio de larga duración, nos sorprenden con una de sus mejores obras discográficas. Reinventándose con gran acierto, cogiendo elementos de sus últimos discos (etapa Locomotive Records y Roadrunner Records) y mezclándolos magníficamente con la energía, potencia, furia y visceralidad de los primeros trabajos con los que empezaron a hacerse un nombre y ser cada vez más seguidos y reconocidos en el panorama del Metal en España: “Sanatorio de muñecos” (Romilar-D, 1994), “Revolución 12.111” (Zero Records, 1996), “Insomnio” (Zero Records, 1998)…

Su paso por el Sello internacional Roadrunner Records con “La Puta y el Diablo” (2009), les llevó, además de realizar conciertos y festivales por nuestro país, a tocar por Estados Unidos, y gira en abril de 2010 por parte de Europa (con Sepultura + Crowbar + Armed For Apocalypse).

“Amnesia” (editado por Kaiowas Records) fue registrado en los madrileños Sadman Studios, con producción de Carlos Santos, y mezclado y masterizado en los Fredman Studios (Gotemburgo, Suecia) por Fredik Norsdtröm (guitarrista de Dream Evil; y que ha estado tras los controles en trabajos de Arch Enemy, Dimmu Borgir, In Flames, Opeth, etc.) y Henrik Udd.

Lo primero que escuchamos en este “Amnesia” es una introducción, que no llega a los dos minutos, titulada “Origen”. Tranquila y ambiental en su inicio, pero que luego pasa a sonar un tanto oscura y densa, enlazando perfectamente a la primera canción “La fuerza del momento”, tema que se utilizó como adelanto del álbum, y donde ya las guitarras de Luis Tárraga y Alberto Marín comienzan a construir muros y muros pétreos y sin resquicios de potentísimos riffs, apoyados en la intensidad de la base rítmica de Paco y Álvaro, y con la voz de Molly que se muestra tremendo durante todo el disco con registros melódicos alternándolos con furiosos y agresivos. Y es que ese paso de líneas melodías al desgarro vocal Molly lo domina a la perfección, siendo un maestro (por ejemplo en “La sombra del pasado”, con un final que me pone los pelos como escarpias), frente a otras bandas que lo intentan pero por norma general se quedan en un quiero y no puedo, flaqueando en las partes melódicas o en las viscerales.

Brutales como suenan las guitarras a lo largo de todo el trabajo, como podemos escuchar entre el intenso, denso, y potentísimo mediotiempo “Entre la niebla”, las arrasadoras partes de “Mi soledad”… Alcanzando el disco una de sus cotas más altas, al menos para servidor, cuando llegamos al corte quinto con “Deja Vu”, dotada de un sonido Doom / Sludge Metal a la Down o Crowbar, con esas guitarras graves, gordísimas y mastodónticas.

“Despertar sin vida”, “Al tercer día”, o la final “Desesperación”, poseen ritmos para castigar cervicales intentando seguir sus ramalazos de intensidad y velocidad. Aunque también hay buenos momentos más ambientales e íntimos, como sucede en los demás temas del disco, caso de “Estado de fuga”, por ejemplo.

De la canción “Un mundo en pausa” han realizado un videoclip, siendo uno de los temas con temática social, como en sus primeros tiempos.

Además de editarse en formato CD y digitalmente, el disco ha tenido una edición en vinilo de 180 gramos.

¿Metal Alternativo, Nu Metal, Metalcore…?, de esa manera se ha catalogado a Hamlet a lo largo de los años. A uno, cada vez más las etiquetas se la traen pendular, e intento no tener prejuicios sobre estilos. Lo que se demuestra es que Hamlet han gestado uno de sus mejores discos, y no sólo en el estudio están en estado de gracia, en directo lo refrendan con creces, como pude comprobar en uno de los primeros conciertos de la gira de este “Amnesia”, en concreto en el que dieron en Almería el pasado mes de noviembre de 2011, como te contamos no hace mucho en esta casa. “Amnesia” es un disco muy recomendable, y si puedes no pierdas la oportunidad de ver a Hamlet en directo defender este gran álbum, no te defraudarán.

 

Web HAMLET - Myspace HAMLET

Starbreaker


 

HARAKIRI “Instinto Animal” (2007)

A todos aquellos que sigáis con asiduidad la escena del Rock en Madrid, la figura de Miguel Ángel López, apodado “Cachorro”, os será muy familiar. Desde que este guitarrista llegó a Madrid procedente de su Cartagena natal, se ha movido con soltura por gran cantidad de bandas de la capital, compaginando su pertenencia a varias de ellas a la vez, mientras que completa sus ingresos con clases particulares de guitarra.

Punto de Mira, Coz, Pánzer, Sin Vergüenza, Silver Fist… son sólo algunos grupos que han contado con su participación en algún momento, dejando su impronta de buen guitarrista y su buena disposición a amoldarse a lo que se requiera de él, a nivel musical.

Harakiri es su proyecto personal, una idea que ha llevado adelante con la aportación de casi todos los amigos que ha hecho en estos años. Ciertamente, la nómina de colaboradores que han intervenido es enorme, convirtiéndose en el gran aliciente del disco. ¿Quiénes son? Pues ahí es nada: Juan Leal (Pánzer), José Ignacio Carlos (Beethoven R.), Fernando Díaz-Valdés (Pánzer), Pepe Mari San Segundo (Bella Bestia, Beethoven R.), José Luís Sanz (Beethoven R.), Pepe Rubio (Bella Bestia, Muro, Pánzer), Antonio Tejada, José de Benito (Sobredosis), Enrique Bertrán de Lis (Goliath, Ñu, Coz), Suso Díaz (Pánzer), José Pérez (Muro, Silver Fist), Javier Kiercheben (Beethoven R.), Óscar Sancho (Lujuria), Charly (La Revuelta, Mago de Oz), Julito Rico (Muro), J.L. Castañosa “Lili” (Tritón, Sangre Azul), Joaquín Hernández (Marshall Monroe), Iván Urbistondo (Beethoven R.), Fernando Mainer (Tako, Ankhara), Manolo Arias (Bella Bestia, Niágara, Ñu), Javier Mira (Tritón, Punto de Mira), Manuel Manrique (Sobredosis), Esther Lago, Mario García (Silver Fist) y Nacho Ruiz (Silver Fist).

El lugarteniente de Miguel Ángel en este disco es el “Lili”, cantante muy conocido en la escena madrileña y que perteneció a las primeras formaciones de grupos como Tritón o Sangre Azul. El “Lili” aporta las letras a las canciones, y ejerce de cantante en todas ellas, apoyado en algunas ocasiones por su compañera Esther Lago y por Óscar Sancho.

Los temas, cuya música está evidentemente compuesta por el propio Miguel A. López, suenan muy guitarreros, como era de esperar. Consciente del atractivo que genera la aportación de tanto músico conocido, el escueto libreto interior indica con detalle cada aportación en cada canción, satisfaciendo nuestra curiosidad sobre qué músico toca en cada canción, y a quien corresponde cada solo de guitarra. Esto llega a su máxima expresión en el último tema, llamado “Improvisación en sol”, que no es sino 16 solos de guitarra consecutivos sobre una base de batería programada (común en todo el disco) y el bajo de Pepe Mari.

Lamentablemente, la curiosidad de identificar quien participa en cada pista, y la demostración de habilidad instrumental de cada invitado son el único aliciente de los temas, ya que por sí mismos no muestran nada especial. Los más destacados son “1.000 c.c.” e “Instinto animal”, cuya calidad compositiva está algo por encima del resto de temas, bastante insulsos de por sí. Porque este disco adolece de canciones que enganchen, ni siquiera que llamen la atención de forma suficiente para superar el interés de conocer qué músico toca en cada corte. Es una lástima que, con la experiencia de Miguel Ángel “Cachorro”, no haya conseguido componer temas que puedan competir con los discos de las bandas donde él colabora.

Por lo tanto, este disco está indicado para coleccionistas y para fanáticos del rock español, que tendrán en un mismo disco a muchos de los músicos que han seguido en sus respectivas formaciones.

Myspace HARAKIRI - Web ExpoRock Music

Shan Tee


 

HARAKIRI “Entre tinieblas” (2011)

Segundo disco del proyecto de Miguel Ángel López “Cachorro”, guitarrista de las últimas versiones de bandas clásicas como Coz, Panzer o Chino-Banzai. En esta ocasión se ha hecho acompañar por nombres ilustres como J.A. Martín (Sangre Azul, Danger) a la segunda guitarra, José Luis Aragón (Tritón, Barón Rojo) al bajo, Lamberto Amador (Bella Bestia) en la batería y Juan Olmos (Punto de Mira, Zyclope, Antigua) como cantante.

Con esta formación tan interesante me esperaba muchísimo más de “Entre tinieblas”, sinceramente. Yo estoy convencido de que de buenos músicos debe salir buena música, aunque en este caso las expectativas superaron al resultado final, y no estoy diciendo que este disco sea un ladrillo, pero no entiendo que se de por válido el resultado final de este disco cuando podría haber sido otro muy distinto.

En primer lugar hay que decir que los temas son majos. En muchos momentos recuerda el heavy que se hacía en España a primeros de los ‘80, con unas guitarras muy potentes y un buen trabajo vocal, que añade un plus de fuerza a las canciones. Cortes como “Ser el mejor”, “Prefiero llorar” o “No, ya no” son buen ejemplo de esto.

Pero por otro lado, esto suena a maqueta. La producción es austera a más no poder, y estoy de acuerdo con que los pocos recursos no necesariamente deben ser un impedimento para plasmar en soporte físico un trabajo digno (que lo es), pero hay detalles que se podrían haber cuidado mucho más, aparte del sonido general. Sobran algunas colas en los finales (especialmente en “Soy tu voluntad” y “Por un mundo mejor”), a veces el bajo es inexistente y otras suena con exceso de efectos que da una sensación rara de diferencia de tonos, las dos guitarras contrastan poco, la batería suena bastante floja (y transmite esa flojera al todo el disco), lo mismo que las letras y la portada… en fin, que creo que el resultado final no hace justicia al potencial del grupo.

En la contraportada del disco dicen que ha sido producido por el propio grupo. Estoy seguro de que, si estos mismos experimentados músicos, con los mismos temas grabados en este “Entre tinieblas”, pero con un único productor que supiera lo que se traía entre manos mientras se registraba y mezclaba, estaríamos hablando de un disco muy diferente. Esperemos que a la tercera vaya la vencida. Mucha suerte.

Alvar de Flack


 

HARD ECHO “Traded secrets” (2004)

Banda californiana (San Diego), copia cutre de Iron Maiden, compuesta por dos guitarristas bastante rudimentarios, un bajista anodino, un batería que quiere pero no puede y un cantante que no tiene mala voz pero no sabe cantar. Con estos mimbres hacen un cesto que no le aguantaría medio asalto a los peores momentos de Viga o Los Porretas.

Solos que intentan copiar a los de los de Murray, melodías de voz que se enredan hasta perderse, líneas de bajo a lo Harris, en fin, una carencia de ideas total y absoluta y una ejecución de principiante. Esto no sería problema si fueran unos chavalines, pero estos ya tienen percebes en aquella parte...

Rebuscando entre tanta morralla, el arpegio de la rítmica de “The perfect crime” está bastante bien, “The torch” tampoco suena mal del todo, lo digo por salvar algo de la quema, pero ya no hay más.

Se agradece el interés mostrado en enviarnos este trabajo-debut desde la otra orilla del Atlántico. También les deseo sinceramente que tengan mucha suerte, pero además de la presentación y la página web, deberían currarse la música, que es lo que realmente importa.

Los artistas del alambre: Tony Jenkins (lead guitar), Norm Campbell (bass), Mark Arrington (vocals), Tom Wallace (drums) y Tim Ballieul (rhythm guitar).

Su página web: www.hardecho.com

Infumable.

Alvar de Flack


 

HARD WIRES “Fear” (2009)

Por su estilo, actitud y modo de entender el Rock, Hard Wires bien podría ser una nueva banda surgida del corazón de Los Angeles. Pero no, Sergio “Kalen H-W” (voz), Marcos “Mark Base” (bajo), Cristian “Zito” (batería), Santiago “Mr. Keys” (teclados) y Luis Miguel “Luismikiss” (guitarra) vienen de un emplazamiento mucho más cercano: Collado-Villalba, en plena sierra madrileña. Este detalle muestra que la globalización también afecta al Rock, ya que los elementos que suelen influenciar a las bandas nacionales brillan por su ausencia, siendo la escena angelina el mayor espejo en el que se mira la banda.

“Fear” es el disco debut de este grupo, y en él muestran su talento y también sus ganas de divertirse. 8 temas completos, ya que aunque descartemos la “Intro”, el último corte “Angel’s Love” es un 2 en 1, ya que tras la balada en que consiste la canción aparece otro tema completo que alarga hasta los 10 minutos este doble tema.

El resto del disco, buen Hard Rock de la costa Oeste, “Sleazy” que le llaman algunos. Muy influenciados por Motley Crüe, Cinderella y, sobre todo, Guns’n Roses, la banda aplica buenas dosis de diversión y gamberrismo a cada uno de sus temas. Pero esta no es su única influencia. La contundencia de la base rítmica formada por Mark Base (bajo) y Cristian Zito (batería) le da un punto más agresivo, y los teclados de Mr. Keys, tanto por su sonido como por la forma de tocar, le confieren aires setenteros. Todos estos estilos tan diversos enriquecen el estilo predominante, dándole más personalidad al grupo.

La mencionada influencia de GnR es más acusada aún en el caso de Kalen H-W, cantante de origen argentino que no oculta su devoción por Axl Rose, hasta el punto de copiarle varios de sus dejes típicos, manteniendo siempre un buen nivel vocal, uno de los atractivos de la banda junto al trabajo a la guitarra de Luismikiss, cuyos riffs y solos lideran la estructura de los temas.

Entre ellos, me quedo con “Hidden Secret”, tan directo y vivaz como el resto, pero con un mayor trabajo compositivo, incluyendo un brillante pasaje central que lo hace destacar del resto. El resto de cortes del disco mantienen buen nivel, desde la cañera “Afraid To Tell” hasta la balada “Angel’s Love”, permitiéndonos disfrutar del disco, cuya escucha completa se hace amena y pasa en un santiamén.

En Hard Wires hemos descubierto una buena banda a la que sólo le falta algo más de personalidad. Pero “Fear” es su primer trabajo, y el segundo no tardará en llegar. Esperamos que la evolución haya ido por el buen camino y que el grupo se consolide en la escena madrileña.

Web HARD WIRES - MySpace HARD WIRES

Shan Tee


 

HARDLINE “Leaving The End Open” (2009)

Los amantes del AOR os acordaréis de Hardline. Allá por 1992 se dieron a conocer con su disco debut, “Double Ecipse”, cuyo single “Hot Cherie” sonó bastante en las radios de la época. Aquella banda estaba formada por los hermanos Johnny Gioeli (voz) y Joey Gioeli (guitarra), y tenía el gran aliciente de contar con los grandísimos Neal Schon y Deen Castronovo, quienes vieron en Hardline la oportunidad de retomar sus carreras tras las discusiones que dieron al traste tanto a Journey como a Bad English. Aquella banda, que se completaba con Todd Jensen (bajo), no tuvo la continuidad merecida, y tiras y aflojas entre los miembros del grupo llevaron al grupo a su disolución temporal.

En 1995, Neal Schon y Deen Castronovo reformaron Journey, y poco se supo del resto de componentes, salvo que Johnny Gioeli puso su voz en 1998 en el disco “Oceans Of Time” de Axel Rudi Pell. El nuevo siglo trajo la vuelta de Hardline a la escena, con un disco llamado simplemente “II” y que contaba con Josh Ramos ocupando la plaza de Neal Schon como guitarra solista, pero a pesar de llamar la atención de público y crítica, la banda volvió a disolverse pronto.

Ahora Hardline se nos presentan de nuevo, totalmente reformados, de la mano de su vocalista y líder Johnny Gioeli. Sin la compañía de su hermano Joey, ahora es Josh Ramos quien se encarga de todas las guitarras, completando el grupo Michael T. Ross (teclados), Jamie Brown (bajo) y Atma Anur (drums), muy conocidos en su casa a la hora de comer.

El resultado es un gran disco de AOR, en la línea de sus anteriores trabajos, sin despegarse demasiado de la referencia que marcan los grandes grupos de Rock melódico, con Journey a la cabeza. Johnny Gioeli sigue demostrando ser un gran cantante, adaptándose sin problemas tanto a los temas más rockeros como a las baladas y medios tiempos, que componen buena parte del disco, ya que son 4 los cortes en los que el tempo relajado y el sentimiento son los protagonistas, destacando en este apartado la gran balada al piano “In This Moment” y el medio tiempo “Start Again”, que va ganando en intensidad según avanza la canción.

Pero no sólo de baladas vive el disco, los temas más cañeros también tienen su hueco, y aunque la melodía vocal siempre es protagonista, no nos olvidamos de que estamos ante un grupo de Rock. “Falling Free”, “She Sleeps In Madness”… nos demuestran las grandes virtudes del grupo, siempre liderado por la voz de Johnny Gioeli y apoyado por la labor de su lugarteniente, Josh Ramos, cuya guitarra está muy presente en el disco, alcanzando momentos álgidos muy al estilo de Neal Schon.

Un gran disco de una gran banda. Esperamos que esta tercera entrega en más de 15 años tenga la continuidad necesaria para el asentamiento de Hardline. Y si no, siempre nos quedará este “Leaving The End Open” para enriquecer la discoteca de los amantes del Hard Rock melódico.

MySpace HARDLINE

Shan Tee


 

HARDREAMS “The Road Goes On...” (2008)

Es curioso lo que ocurre con el Hard Rock Melódico en España. Tenemos muy buenos grupos que no tienen nada que envidiarle a lo que pulula fuera de nuestras fronteras, pero sin embargo es un estilo que nunca llega a calar en el público hispano, lo que produce que estos grupos vayan desapareciendo paulatinamente. Es el caso de Nexx, Elyte, Golden Farm y tantas otras bandas que nunca consiguieron el éxito que merecían.

Hardreams son de Barcelona, y a ellos se podrían aplicar la mayoría de virtudes que acompañan a los grupos citados. “The Road Goes On...” es su segundo disco, al que precedió su debut “Calling Everywhere” allá por 2004, y que pasó desapercibido por problemas con su anterior Compañía discográfica.

Como la mayoría de los grupos del estilo, han elegido el inglés como forma de expresarse, algo que al menos complica la comprensión de sus textos, pero que es algo habitual en los grupos de Hard Rock Melódico.

“The Road Goes On...” contiene 11 temas en los que demuestran su madurez como grupo. El nivel es alto en todo el disco, sin fisuras, una colección de temas con una variedad compositiva que le hace ameno y nos deja con ganas de profundizar en la carrera de estos barceloneses. Hardreams hace Rock Melódico, sí, pero está muy alejado de la idea de temas facilones con estribillos simples y repetitivos. Bien al contrario, las canciones están muy trabajadas y contienen su buena dosis de energía rockera, en una onda similar a la de los británicos Ten, con quienes comparten buena parte de su forma de entender la música.

El timbre de voz de Manu Esteve está a medio camino entre Jon Bon Jovi y Gary Hughes, y su trabajo es excelente en todo el disco, aunque si hay que destacar a algún componente del grupo, sería David Agüera, un excelente guitarrista que despunta tanto en los riffs que sostienen los temas como en los acertados solos, algunos de ellos realmente vertiginosos, que completan las canciones. A su lado, una competente base rítmica formada por Victor Muiño (bajo) y Sergio Hormigó (batería) sabe cuándo ser contundentes y cuándo suavizar su aportación a cada tema en cuestión. Por último Sergi Segarra añade con sus teclados un toque de elegancia, y es protagonista en algunos temas, como la emocionante balada “We Are One”.

Los temas mantienen una alta exigencia tanto compositiva como interpretativa, demostrando que Hardreams es un grupo maduro con muchas cosas que decir. Únicamente flojea el tema que cierra el disco y que da nombre al CD, una lástima ya que no termina de redondear el excelente trabajo del resto del disco. Pero como siempre nos ha gustado fijarnos en lo mejor de cada disco, no podemos por menos que destacar los dos mejores temas que hacen de “The Road Goes On...” un disco muy recomendable: “Little Sinner Queen” y “Two Shots” deberían abrir las puertas del éxito a Hardreams, ya que combinan potencia, estribillos pegadizos y un buen trabajo de toda la banda.

¿Hardreams romperá la tendencia al ostracismo de las bandas de Hard Rock melódico en España? Ojalá sea así. Calidad sobrada tienen para ello.

Web HARDREAMS - MySpace HARDREAMS

Shan Tee


 

HARDREAMS “Live… On A Dreamers Night” (2010)

Decían Judas Priest, o más bien cantaban, que no tienes que ser viejo para ser sabio, y es verdad. Es más, cuanto mayor me hago, menos entiendo muchas cosas. Siempre pensé que nuestro país no era terreno abonado para el Hard más melódico y el A.O.R., sobre todo en otras épocas, en la que estábamos preocupados por ser los más duros y los más auténticos. Pero la llegada de internet me hizo percibir otra realidad.

Cientos de foros dedicados al Rock melódico, páginas web, blogs… hablando de aquellos que conocía, y de otros que parece ser fueron de auténtico culto. Festivales como Rockfest, marchas masivas al Firefest, reivindicación de bandas que en los ‘80, a pesar de su contrastada calidad, en muchos casos, en este país que nos toca vivir, su paso fue más bien anecdótico, multimasturbación masiva con cada lanzamiento de Frontiers Records…, en fin, que parece que sí que nos gusta el A.O.R. y el Hard de melodías más emotivas, como al resto de Europa y el Mundo, lo que debería abrir las puertas, a que nuestras bandas se lanzasen a componer melodías. Y éstas lo hacen, pero se encuentran de frente con la puerta cerrada, porque es preferible aquella banda que un día teloneó a Journey en su primer concierto de instituto porque los teloneros fallaron, que gente como Hardreams, que deberían estar disfrutando del status que merecen por la calidad de su música.

Tras dos fantásticos discos de estudio, deciden reinterpretarse donde toda banda lo debe hacer, en directo, con este fabuloso “Live… On A Dreamers Night”, grabado en la Sala Salamandra, en el que los catalanes dan buena muestra de su repertorio, rico en calidad y melodía a raudales.

Desde el inicial e incendiario “Wings Of Fire”, que da paso a un rockero “Rebel Heart”, un tema complicado de llevar al directo debido a la riqueza de matices en el disco, pero que Hardreams cumple a la perfección. La banda se nota suelta, jugando en casa, con ganas y demostrando su valía. Desde temas más reposados y melódicos como “My Last Desire”, “We’re One” o “I’ll Say Bye Tonight”, y dejándose llevar en los temas más rockeros como “Too Late” o “Apologies”, el sabor clásico de “Little Sinner Queen” o un tema como “Bad Times Are Gone”, que en otros tiempos podría haber sido todo un hit, porque tiene madera para ello. Como despedida, emulando a uno de los grandes, con un fabuloso “Ain’t Talking ‘Bout Love” de Van Halen.

Lo peor, que se hace corto y te quedas con ganas de más. Ojala este trabajo, junto a otros que recorren los rincones de nuestra geografía, pongan a Hardreams y otros que se dejan la piel intentando tocar Hard melódico, en el lugar que se merecen.

MySpace HARDREAMS

Carlos T.


 

THE HAUNTED “One Kill Wonder” (2003)

Para quien no los conozca, en plan avanzadilla, os indicaría que son una banda sueca formada hace ya casi siete años por gente que provenía de los extintos At The Gates (los hermanos Bjorler, Anders-guitarra y Jonas-bajista) y de bandas como Seance (Jensen – guitarra) los cuales formaron la columna vertebral. Su disco debut, titulado simplemente “The Haunted”, irrumpió en los equipos de la gente en el año 98 de mano del sello Earache. Un disco que impresionó a propios y extraños con un Thrash Metal que fue, en aquella época (y sigue en la actualidad), muy comparado con las huestes de Tom Araya, es decir, Slayer. Un par de años después editaron “The Haunted Made Me Do It”, su segundo redondo, con el cual recibieron el reconocimiento que ya merecían con el primer trabajo. Un disco quizá más trabajado, pero de igual calidad que el bombazo que lanzaron como debut.

Con un disco en directo en medio (“Live Rounds In Tokyo” –2001-), la actualidad de los suecos nos viene de parte de “One Kill Wonder”, un nuevo puñetazo a la cara para quienes decían que el Thrash Metal estaba muerto. Y buena muestra de ello lo dan en temas como “Godpuppet” o “Bloodletting”, quizá de los más rápidos que nos podamos encontrar en este nuevo trabajo. Por otro lado, siguen existiendo esas reminiscencias de sus amados Slayer (la intro inicial “Privation Of Faith Inc” parece sacada del mismo “Seasons In The Abyss”, o “Shadow World” de su obra cumbre “Reign in Blood”), pero quizá sea el trabajo más personal de los tres discos que tienen editados por el momento.

Momentos destacados aparte de los títulos ya mencionados los podemos tener en “Everlasting” -de lo más machacón del disco-, así como el lado contrapuesto en “Demon Eyes”, donde quizá encontrarás las máximas dosis de melodía a lo largo de los 11 cortes del disco. Comentar también los guiños que les hacen Jonas y Anders a los maravillosos At The Gates con dos cortes como “Urban Predator” o más concretamente en “Shithead”, con unas guitarras rememorando aquel sonido tan puramente sueco de la banda liderada por Tomas Lindberg.

Si tuviéramos que hacer un manual de cómo hacer Thrash Metal en el año 2003, nos podríamos ahorrar muchas cosas si fuéramos directamente al grano y presentáramos este último trabajo de los suecos. Y es que, sinceramente, si tenemos que nombrar a una banda que realmente reviva fielmente lo que han sido las formaciones más carismáticas y precursoras del estilo, éstos son sin duda alguna The Haunted. Bravo por ellos.

Javier Sánchez (Javibackyard)