Ca
| CAGE Science Of Annihilation (2009) |
| CAIN´S DINASTY Legacy Of Blood (2008) |
| CALIBRE ZERO Jugando con fuego (2008) |
| CANCERBEROS Ya rodaron los dados (2006) |
| CARMEN 113 Trece historias (2004) |
| CARPATHIAN FOREST We're Going To Hell For This (2002) |
| CASABLANCA Cuatro discos y un día (2005) |
| CASABLANCA Apostando contra el avestruz (2009) |
| CASH Cash (2008) |
| CASKÄRRABIAS Bastante (2005) |

CAGE “Science Of Annihilation” (2009)
Si Mr. Robert John Arthur Halford -vamos, para que todos nos enteremos: Rob Halford “Metal God”- volviera a dejar Judas Priest, o se jubilara del mundo de la música, el reemplazo perfecto, dejando de un lado a Tim “Ripper” Owens, sería el calvorota de Sean Peck, vocalista de la formación ubicada en San Diego (California, USA) Cage.
Cage son un grupo de Heavy / Power Metal (Power norteamericano, no se vayan a confundir con el europeo) nacidos en 1992 tras la disolución de dos bandas: Nomad y Crusher. Permaneciendo fijos desde sus comienzos el vocalista Sean Peck y el guitarrista Dave Garcia. Habiendo publicado ya cinco discos, incluyendo el que comentamos: “Unveiled” (Omega Records, 1998) con, además de Peck y Garcia, Eric Horton (guitarra), Mike Giordano (bajo; ex–Neil Turbin) y Damian Arletto (batería); “Astrology” (Omega Records, 2000), con Mike Nielsen (ex–Catharsis) a la batería como novedad respecto al primer disco; “Darker Than Black” (Massacre Records, 2003), incluyendo al guitarrista Anthony Wayne McGinnis; “Hell Destroyer” (MTM Music, 2007), repitiendo formación del anterior; y este “Science Of Annihilation” (Music Buy Mail, 2009) que cuenta con el batería Norm Leggio (Teabag, ex–Psychotic Waltz, Broken Foundation, Brick Brath, End Amen).
Judas Priest con el disco “Painkiller” (1990) sentaron cátedra y tras la salida de ese álbum ha habido cientos y cientos de grupos influenciados por la poderosa descarga de Heavy Metal e intentando recrear el sonido, con mayor o menor acierto, de dicho clásico. Este quinto disco de Cage es el primero que mis oídos escuchan íntegro de los de San Diego, y como en sus anteriores obras, siguen bajo la premisa del “Painkiller”, pero mientras otras bandas se quedan en un quiero y no puedo, estos californianos componen buenos y feroces temas de potente y speedico Heavy / Power Metal, dando buena prueba de ello tras la introducción de aviso al planeta en “The Power That Feeds”, y vaya si engullen poder y lo regurgitan atrozmente y sin miramientos con la rapidísima “Planet Crusher”, alcanzando Sean Peck hiper-afiladas notas altas que hoy en día hacen quedar al mismísimo Rob Halford a la altura del betún (¡los años y excesos no perdonaron “Metal God”!).
Continuando con el sonido “painkilleriano” en “Scarlet Witch” (aunque dotada de un estribillo bastante melódico que repiten en exceso) y la hímnica “Spirit Of Vengeance” (Peck es el mismísimo Halford cantando en tonos medios). Cambiando la propuesta en “Black Rivers Fall”, con variados registros vocales al estilo del gran King Diamond, como hicieron en el homenaje al Rey Diamante en la canción extra de la edición europea de su anterior disco, titulada mismamente “King Diamond”.
Nos trasladan al 6 de junio de 1994 con la bélica “Operation Overlord” (iniciada y finalizada con parte del discurso de Eisenhower del D-day en el desembarco de Normadía) y en “Power Of A God” incluyen toques de órgano que dan un aire tétrico, y curiosamente las melodías de guitarras en los solos de McGinnis y Garcia me traen el recuerdo, sólo en este tema, a Helloween.
Alcanzan el sumun de la velocidad en “Speed Kills”, y es que con ese título no podía ser menos, acompañada con unos coros contundentes.
Siguen emulando a los Judas Priest de comienzos de los 90 en la destacable “Stranger In Black”, “Die Glocke” (con ramalazos speedicos extremos e impactante estribillo) y la devastadora en rapidez “Science Of Annihilation”, precedida acertadamente de la un tanto relajante “Spectre Of War”.
La outro “At The Edge Of The Infinite” pone el punto y final a un buen disco de Heavy / Power Metal norteamericano con muchas influencias de los Priest del “Painkiller”, pero teniendo a favor canciones compuestas y tocadas de muy buenas maneras, aunque algunas para mi gusto podrían haber estado mejor con una duración menor.
A comienzos de 2010 el bajista Mike Giordiano y el guitarrista Anthony Wayne McGinnis abandonaban Cage, siendo sus sustitutos Steve Brogden (guitarrista y vocalista en Howler) y Garrett Peters (Climhazzard, Sayaka), respectivamente.

CAIN´S DINASTY “Legacy Of Blood” (2008)
Más de uno puedo confundirse y pensar que se trata de un grupo de Black Metal o de Gothic Metal al contemplar la portada vampiro-lésbica del primer larga duración de Cain´s Dinasty.
Para los que no nos siguen habitualmente o se les pasó, los alicantinos aparecieron anteriormente en The Sentinel al reseñar su descarga en el desastroso III Rock Stars Festival 2007 de Cehegín (Murcia), y en el comentario de la demo adelanto de este disco en la sección Maquetas.
Heavy / Power Metal europeo es la etiqueta que se le puede colgar a la formación alicantina, aunque durante la escucha del álbum también se pueden percibir toques y ramalazos de Death Metal (algunas voces guturales, y el final de “Two Seconds To Forget Your Name”), Black Metal y Gothic Metal (“Under The City Lights”, “Infancia eterna”, “Taking A Look”). Dando como resultado un destacado debut compuesto por buenas composiciones bien ejecutadas.
De las nueve canciones de “Legacy Of Blood” para servidor hay tres novedades: “The Journey”, “Infancia eterna” y “Taking A Look”, ya que los seis temas restantes los había escuchado en la demo de avance, aunque estas versiones definitivas tienen mejor acabado y muy buen sonido. Habiendo sido grabado, mezclado y masterizado el disco en el estudio de Fernando Asensi en Massanassa (Valencia), del 13 al 27 de julio de 2007.
La canción de apertura y que da título al trabajo, “Legacy Of Blood” (obra del guitarrista Roberto García, y única que no firma el vocalista Rubén Picazo), es la más rápida, veloz y una de las más power metaleras, con clarísimas influencias de los mejores y más speedicos Stratovarius.
En “Two Seconds To Forget Your Name” Rubén Picazo aún se nos muestra más versátil cantando. Un tema donde además de la agresividad y melodías (tanto vocales como instrumentales) hay voz gutural y el aporte de la voz lírica de Lupe Moreno.
De comienzo majestuoso es “Under The City Lights”, canción donde predomina el ritmo del Power Metal. Si los oídos no me juegan una mala pasada diría que también hay participación de voz femenina en la parte calmada, pero en los créditos no se menciona quien es la que puso su voz.
El medio tiempo “Remember The Tragedy” tiene gran carga de sentimiento. Como también podemos escuchar en la balada “Come To Me”, prácticamente integrada sólo por teclas y voz.
“The Journey” es un tema de Heavy Metal con ciertos aires tenebrosos donde Rubén alcanza altas notas al estilo de Rob Halford. Es el único tema de los ocho compuestos por el vocalista en el que aparece otro componente en los créditos: él y el baterista Marcos E. de Juana firman la letra.
Principalmente los germanos Gamma Ray me vienen a la cabeza al escuchar “Tears Of Pain”, aunque también en las melodías de guitarras del comienzo (que luego repiten) me pueden recordar a un grupo histórico, mítico y de mucha fama en la historia del Heavy Metal.
El único tema cantado en castellano es “Infancia eterna”, pudiendo clasificarse de Gothic Metal. Y aunque a servidor le gusta y no reniega del Metal cantado en castellano, en esta ocasión prefiero al grupo cantando en inglés. Participa Héctor Cervera “Bandarra” (por aquella época vocalista de los valencianos In Pena).
La novena y última canción, “Taking A Look”, es un compendio de Power con elementos del Black / Gothic Metal.
Los que grabaron “Legacy Of Blood” fueron: Rubén Picazo (voces), Roberto García y J.J. Ruíz (guitarras), Paco Castillo (bajo) y Marcos E. de Juana (batería), y aunque no se menciona por ningún lado quien tocó las teclas, imagino que sería Alba, que en la época en la que se grabó el disco estaba en la formación.
Después de grabado el disco hubo movimientos en el seno de la banda. El primero fue en noviembre de 2007, marchándose la teclista Alba y en diciembre lo hacía el baterista Marcos. Incorporándose como sustitutos José Antonio Quiles y Helios García, respectivamente. Pero continuó habiendo bajas, yéndose J.J. Ruíz y ocupando las seis cuerdas Sergio Sáez (Delirion).
El
disco se optó por auto-editarlo en marzo de 2008, para luego firmar por
Mélodica Records (Sello independiente de Francia) y ser publicado en
digipack con
algunas variaciones en la portada (distinto logo y tipografía en el título
del disco) en junio de 2008. Llegándose a editar también en Asia por
Spiritual Beast Records. Y aunque ha pasado desapercibido para mucha gente,
Cain´s Dinasty junto a los franceses Black Rain integraron el “Rock Your
City Blood Tour 2009” en marzo con nueve fechas por territorio galo.
Realizando la gira como quinteto, sin teclas, y con el regreso de J.J. Ruíz
y la entrada del baterista David Sabater (habiéndole echado una mano antes
al grupo en directo Francisco Alzamora y Víctor Benglund).
En abril de 2009 el guitarrista Roberto García comunicaba su marcha del grupo. Andan buscando sustituto del guitarrista y preparando su segundo disco, el cual esperan editar el próximo 2010.
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CALIBRE ZERO “Jugando con fuego” (2008)
Al grupo madrileño los descubría con su anterior grabación, la maqueta “Destrozando miedos” (2007), comentada en el apartado correspondiente. Habiéndome causado esa demo (de larga duración) una gran sensación con su compacto Rock duro lleno de reminiscencias de grandes como Black Sabbath, Motörhead, Barricada… No siendo sencillo definirlos con una sola etiqueta ya que beben de los estilos más clásicos del Hard Rock, Rock, Rock urbano, Punk Rock, Heavy Metal…
El 30 de junio de 2008 entraban a grabar en los madrileños estudios M20 su primer álbum. Con las nuevas incorporaciones del bajista Pedro Peláez (sustituto de Patri) y el baterista Antonio Cuenca (ex–Dead End Road; reemplazo de Peke), que se unían al fundador, el vocalista Ricardo Lázaro (batería en Steel Horse, ex-Opus Dead), y a su hermano el guitarra Miguel Lázaro (ex-Opus Dead). El 1 de octubre se ponía a la venta “Jugando con fuego”, bajo editorial y distribución de Avispa Music y producción de RHM Producciones. Encargándose de la grabación, mezcla y masterización David Martínez.
Calibre Zero nos ofrecen doce canciones en la misma línea con la que se dieron a conocer con “Destrozando miedos”. Llegando a volver a grabar cinco (“Así es (como siempre seré)”, “Dilo alto”, “Jugando con fuego”, “Derrotando miedos” y “Quién quieres ser”) de los nueve temas que componían la maqueta, aunque lógicamente con mejor sonido.
La voz de Ricardo nos trae bastantes recuerdos a El Drogas (Barricada), aunque en el primer corte, “Rock hasta morir” (dejando bien claro en la letra sus ideales y principios musicales), me llega a recordar por su voz, la caña y rapidez en la canción a los salmantinos K-os con la voz de Karlitos Dyox (también asemejable a la de El Drogas). Más temas donde la velocidad de regusto a Motörhead se impone tenemos en: “Nada que perder” (aunque incluyen también un ritmo cadencioso a lo Sabbath), “Como un perro fiel” y “Derrotando miedos”.
“Así es (como siempre seré)” era una de las canciones más destacables de la maqueta y aquí, sonando aún mejor (aunque algo de mayor contundencia y pegada a todo el disco no habría venido nada mal), también se alza como una de las mejores.
El inicio de “Es el momento” es de claros aires sabbath-icos, quedando después un tema de potente Hard Rock clásico a un paso del Heavy Metal. También la sombra de los cuatro de Birmingham ronda sobre “Dilo alto”, “Jugando con fuego” (con cambio de ritmo en la recta final) y “La espiral”.
De los siete nuevos temas respecto a la maqueta, elegiría como mejores “Es el momento”, “Nada que perder”, “Como un perro fiel”, y la primera pista “Rock hasta morir”, incluyéndose en el CD, además de los doce temas, el video-clip de dicha canción. Apenas llamándome la atención “La espiral”, “Gran ciudad” y “Buenos tiempos”, que preceden al muy bueno “Quién quieres ser”.
“Jugando con fuego” ha logrado este año 2009 ir más allá de nuestras fronteras, llegando a ser editado en Europa bajo el Sello alemán STF Records y en Sudamérica por los ecuatorianos de Brutalidad Total.
Ya andan grabando su segundo disco, que llevará por título “Inmune” y que esperan poner en el mercado a finales de octubre de 2009. Habrá que comprobar si se mantienen en el buen nivel de “Jugando con fuego” o lo superan, yo apostaría por lo segundo.
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CANCERBEROS “Ya rodaron los dados” (2006)
Cancerbero: “Perro de tres cabezas que, según la fábula, guardaba la puerta de los infiernos”
Así, como quien no quiere la cosa, se presentan estos chicos, con ganas de plantar sus reales en el mundo del Rock and Roll. “Ya rodaron los dados” es su segundo CD, presentado en un bonito digipack, con 12 temas de enérgico punk rock destinado a un tipo de público bastante amplio, a juzgar por la cantidad de grupos y discos del estilo que salen hasta de debajo de las piedras.
¿Cancerberos logran destacar entre toda esa pléyade de bandas haciendo casi lo mismo? Pues realmente no. Ni por exceso ni por defecto. El disco navega entre Porretas y los primigenios Barricada, punk rock sin muchas complicaciones y letras callejeras para cantar en días de fiesta. La mayor pega la tenemos en que el estilo en sí es limitado por definición y está demasiado trillado para que nada nos sorprenda ya.
Este tipo de grupos suelen dar más la talla al calor de un escenario, y es habitual que esa energía sea difícil de trasladar al estudio. Aún así, hay temas que prometen mucho, como la fresca “Nueva oportunidad”, de estribillo muy pegadizo, el puro rock and roll de “Habana Blues”, nacido para hacernos mover los pies, o la trepidante “Reunión de Lobos”, que destacan entre otros temas que apenas nos dicen nada.
El disco cuenta con la versión de “Monopatín”, tema de La Banda Trapera del Río que está cantada por el propio Miguel Ángel Sánchez “Morfi”, un tema de punk rock acelerado hasta el límite que tiene en la energía su mayor (y casi única) virtud.
Si eres de los que disfrutan con el rock and roll directo, crudo y sin muchas complicaciones, apunta el nombre de Cancerberos y anótalo junto al resto de tus discos. Si no es así, prueba a ver. Nunca se sabe.

CARMEN 113 “Trece historias” (2004)
Para definir a Carmen 113 habría que ir más allá de esa etiqueta, ya anticuada, llamada Nu Metal, mejor quedaría Metal moderno o Metal a secas. Son capaces de sonar a Tool/Sober, sobre todo en ese alargamiento de las voces, en ese tono tristón deprimente pero también podríamos emparentarlos con Estirpe, los últimos Hamlet y un sin fin de influencias que no merman la capacidad de estos tíos para sonar a ellos mismos. Además no se cortan en meter scratches o rimas rapeadas, haciendo que todo suene a lo que dije antes, a algo moderno, a veces sobado a veces sorprendente, pero bueno en líneas generales.
Trece cortes, trece historias, homogéneas, con algunas letras interesantes, muy bien arregladas con multitud de detalles que se perciben con las escuchas, con buen sonido y buenas ideas aunque a veces se hace un pelín monótono y se echa en falta algún que otro arranque como en “Déjà vu” o en “Playtel Angels” donde se sueltan un poco. Claro que por otra parte es una delicia oír esa guitarra española en “Aire”.
En definitiva un buen debut de una banda que seguro que va a ir a más y que con un poco de suerte puede hacerse con su hueco dentro del panorama. Además tienen toda la pinta de ser todavía mejores en directo.
Pedro Salinas “Pears”

CARPATHIAN FOREST “We're Going To Hell For This - Over A Decade Of Perversions” (2002)
Si queréis escuchar buen
EvilFuckDeathKillSatanVomitBloodMenstrualBleedingCuntSlutWarSadoMasoMaisKorr PaPikkenOgfriskUnderforHudenMetal (lo del “supercalifragilisticoespialidoso” es una tontería en comparación con esto), el último trabajo de Carpathian Forest es lo que estáis buscando. Para entendernos diré que hacen un Unholy Black Metal bastante pagano y muy blasfemo, con claros guiños masoquistas y misántropos, al que también se le podría definir de True Norwegian Black Metal (¡si hombre, como todos los grupos “chungos”!, desde Burzum y Mayhem esta denominación de origen se ha puesto muy de moda) bastante melódico y rítmico, dentro de lo que cabe.
La verdad es que este trabajo es muy interesante en varios aspectos, económicamente es bastante chollo, ya que trae 18 temas por un módico precio, y éstos son enormemente variados: temas grabados en la época de su anterior trabajo, “Morbid fascination of death”, versiones, temas en directo, un tema de una de sus demos y paranoias “cachondas” (sonidillos de tías que gimen de placer-dolor mientras son golpeadas).
Este
auténtico evangelio masoquista satánico comienza con una primera parte “We´re
going to Hell for this” inaugurada por “The angel and the sodomizer” con
un ritmo febrilmente pegadizo que nos indica de qué va el rollo; “Bloody
fucking nekro Hell” es breve pero intensa y endiabladamente rítmica; “I am
possessed” presenta una voz femenina realmente enfermiza. En cuanto a las
versiones: “Possibilities of life´s destruction” de Discharge, “In the
shadow of the horns” de Darkthrone e “In league with Satan” de Venom diré
que a uno le despiertan la vena sentimental y que llevan impreso ese toque
maligno que Carpathian Forest imprime a todos sus temas.
La
segunda parte titulada “Over a decade of perversions” es inaugurada con una
paranoia bastante irreverente. Se trata de un mix entre música sacra y los
gemidos de una tía (para variar) de título “The good old enema treatment
part II”. Esta parte contiene 9 temas en directo (de dos conciertos distintos)
con clásicos como “Morbid fascination of death”, “Carphatian Forest” y
una de mis canciones favoritas, “Doomed to walk the Earth as slaves of the
living dead”. Muy lejos de presentar un sonido sucio en directo, como es
característico de las bandas de este talante, parecen grabaciones de estudio
excelentemente tocadas; vamos, que el tema final “Death triumphant”,
rescatado de una demo de 1996, suena como una caca en comparación con los temas
en directo.
Yo,
Burninboy “El Ardiente”, le doy 8.5/10


CASABLANCA “Cuatro discos y un día” (2005)
Nacidos como Mamut a principios de la década de los ’80, de la mano de sus fundadores Pachi Escolano (guitarra) y Carlos “Nano” Hervás (bajo y voz), junto con Pepe Rodríguez (batería), se estuvieron pateando Madrid ganándose un nombre en el circuito underground. Su estilo, alejado del naciente Heavy Metal, les dejó un tanto en tierra de nadie. Mediado el decenio, cambian su nombre a Casablanca, y se incorpora al grupo el desaparecido Terry Barrios, compaginando su actividad en Topo. Corría el año 1985. A partir de entonces, su camino se vio jalonado con la edición de 3 discos (“Rock and Roll en el bar de Rick”, “La noche” y “Rio”) que, sin llegar al éxito masivo, les confiere una buena reputación. La muerte de Terry Barrios es el epitafio del grupo. Mediados los ’90 hay un intento de retomar Casablanca por parte de Pachi Escolano, quien cuenta con Candi Abelló al bajo, Lourdes del Pino (voz) y Ángel Crespo (batería) para grabar “Cuatro” (1994). Pero poco después desaparecen de la escena de nuevo. En 2005 tuvimos constancia de este nuevo resurgimiento. Para ello han contado con José Manuel Fernández, batería que en los ’80 perteneció a Marshall Monroe (formación madrileña que mereció mucho más, y de donde salieron músicos como Juanjo Melero, ex guitarrista de Sangre Azul y Sherpa, así como Jorge Fontecha, actual cantante de la Vargas Blues Band). Como cantante, un desconocido llamado Ingo, con el cual se presentaron en Madrid hace ya un par de años.
“Cuatro discos y un día” es la carta de presentación de la banda en esta nueva etapa. Editado en 2005, en el comienzo de esta nueva aventura, contiene una buena representación de su música a lo largo de toda su trayectoria. No es un mero recopilatorio, sino que, en un esfuerzo por contentar tanto a los antiguos fans como a quienes descubran ahora al grupo, han añadido algunos temas inéditos que por diversos motivos nunca vieron la luz.
Temas como “Me liaste niña”, “Corta la sesión”, “Rey del siglo XX”, “Barbitas guapetón” o “Pregunte a su mujer” se radiaron hasta la saciedad en los programas especializados de la época, y su presencia en la memoria colectiva de los que vivimos aquella época nos hace extrañarnos de que las nuevas generaciones apenas hayan oído hablar (salvo excepciones) de un grupo que mereció mucho más, quizás ahogado por el pujante heavy metal con el que tuvieron que competir. El estilo de Casablanca, rocanrolero, alegre y bacilón, se hace muy agradable de escuchar, aunque quizás su falta de agresividad, comparado con los grupos que triunfaban en la época fue un injusto lastre con el que tuvieron que lidiar.
Son varias las colaboraciones que podemos escuchar en el disco, y que dan mayor aliciente a las canciones. En “Corta la sesión” podemos oír la inconfundible voz de la malograda Azuzena (Santa) en unos potentes coros, pero no es la única colaboración del disco, ya que en varios de los temas aparecen Julio Castejón (Asfalto) y Lele Laína (Topo), productores así mismo de algunos de sus discos, así como los teclados del gran Miguel Ángel Collado y la siempre espectacular guitarra de Salvador Domínguez.
La presencia en la mitad de los temas del siempre recordado Terry Barrios demuestra su versatilidad, ya que además de su personal y cálida voz, sorprendió al mostrarse como un excelente guitarrista, cuando todos le conocíamos como batería en Topo. Es una verdadera pena que la muerte le sorprendiera en la cima de su creatividad.
El disco contiene un nuevo tema llamado “Mamut”, en principio incluido como adelanto de un nuevo disco que, dos años después, sigue sin ver la luz, y en el cual canta Ingo, el vocalista con el que iniciaron esta nueva etapa y que, según noticias que nos llegan de la propia banda, dejó el grupo hace unos meses, siendo sustituido por Juanjo Temiño, con el que esperan dar el empujón definitivo a su nueva trayectoria y con el que están dando una serie de conciertos por la geografía nacional.
A la espera de tener entre las manos el esperado 5º disco de la banda, este disco tiene un valor, tanto musical como histórico, que no desentonará en la estantería de los buenos aficionados al rock nacional.
Web CASABLANCA – Web ExpoRock Music

CASABLANCA “Apostando contra el avestruz” (2009)
Cuando comentamos para vosotros el recopilatorio “Cuatro discos y un día” (2005), nos despedíamos deseando tener pronto el 5º disco de Casablanca entre las manos. Diversas circunstancias han provocado que esta espera se prolongara durante estos 4 años, pero al fin lo tenemos entre las manos.
En este intervalo se han producido notables cambios en el seno de la banda. Uno de sus miembros fundadores, Pachi Escolano, no ha podido compaginar por más tiempo su actividad laboral con su permanencia en la banda, y ha dejado a Carlos “Nano” Hervás como único miembro original. El hueco dejado por Pachi Escolano ha sido cubierto por dos guitarristas de gran nivel, Marisa de la Plaza (a quien vimos en alguna ocasión acompañando a Sherpa) y Nacho Ruiz, quien estuvo en Silver Fist y que actualmente también toca en Mr. Rock. También el cantante ha cambiado, algo que comentamos en aquella reseña de “Cuatro discos y un día”, siendo Juanjo Temiño la actual voz del grupo, además de apoyar a la guitarra cuando se tercia la ocasión. Quien sí se mantiene es el batería José Manuel Fernández, quien además acaba de resucitar eventualmente a Marshall Monroe, la banda en la que se dio a conocer y en la que compartió formación con, entre otros, el guitarrista Juanjo Melero (Sangre Azul, Santa Fe, Sherpa…) o el vocalista Jorge Fontecha (Vargas Blues Band).
Estos cambios han producido, como es lógico, una nueva versión de Casablanca. La voz de Juanjo Temiño suena perfecta para el grupo, no sólo por sus buenas facultades sino también por su timbre similar al tristemente desaparecido Terry Barrios. Además, la inclusión de los dos jóvenes guitarristas ha dado un aire nuevo a la banda. Pachi Escolano era más de la vieja escuela, mientras que Marisa y Nacho tienen, además de una técnica más depurada, una concepción más moderna de tocar la guitarra en un grupo de Rock, lo que da a Casablanca los tintes guitarreros más heavies de su historia, algo que hemos podido comprobar en las ocasiones en las que les hemos podido disfrutar en vivo.
Pero no nos engañemos, en “Apostando contra el avestruz” tenemos a los Casablanca de siempre. José Manuel Fernández, perfectamente integrado en la filosofía del grupo después de tantos años de permanencia, se hace cargo de la composición de la mayoría de los temas, con casi todas las letras a cargo de “Nano” Hervás. En ellas, Carlos aborda diversos temas, algunos abiertamente interpretables, y otros duros y directos, como la cera que le mete a Bono en “U2 y Aleluya” o el ejercicio de nostalgia de “Andrés en el Marquee”, recuperando la época en la cual los grupos soñaban con tocar en el mítico local londinense. En este tema, además, hace un guiño a otras bandas amigas, recuperando frases de canciones de Topo, Leño, Asfalto y Obús.
Hablando de amigos, el disco cuenta con varias colaboraciones. No podía faltar Pachi Escolano, que colabora en “Da tú el primero”. Los actuales Asfalto casi al completo (Julio Castejón, Raúl Santana, Viti Ilarraza y Carlos Parra) intervienen en “Lecciones de felicidad”, “Suena Chicago” y “U2 y Aleluya”. La columna vertebral de Topo (José Luis Jiménez y Lele Laina) aparecen en “El blues de la tensión” y “Andrés en el Marquee”, donde también colabora Miguel Oñate. Y por último, Luis Cruz (Sherpa, Topo…) mete su guitarra en “Caras de cera”.
El disco contiene un buen puñado de temas que no desmerecen la historia de esta veterana banda. Me ha gustado especialmente el Rock and Roll de “Lecciones de felicidad”, aunque cada cual puede sacar su corte preferido, ya que hay donde elegir dependiendo de si tus gustos van hacia el Heavy (“Da tú el primero”), el blues (“El blues de la tensión”), el Hard Rock (“Andrés en el Marquee) o, simplemente, buscas los Casablanca de siempre (“Cabeza y corazón”, “Suena Chicago”…)
El disco se completa con 3 cortes en directo, grabados el 27 de septiembre de 2008 en el festival “Nos va la Marcha”, en el madrileño barrio de Vallecas (puedes leer la crónica del evento en la sección de Conciertos). Los temas elegidos son “Cabeza y Corazón” (que por lo tanto aparece en este disco por partida doble), la versión de Topo “Vallecas 1996” que Casablanca lleva haciendo desde los tiempos de Terry Barrios, y su tema estrella “Corta la sesión”, con la aportación de Mar Cabello y Natalia Martín en la parte que en su día grabara la difunta Azuzena. La grabación tiene muy buen sonido, aunque echo de menos más presencia del sonido ambiente, ya que apenas se oye al público.
Lamentablemente, el tema que iba a ser la referencia de este disco se ha quedado fuera. Bajo el nombre de “Hay Rock and Roll en ti”, Casablanca ha grabado el tema “God Gave Rock & Roll To You” de Russ Ballard, llevado a la fama después por Kiss. Después de estar grabado, con la colaboración de Miguel Oñate, ha quedado fuera del disco por la negativa de la productora de Russ Ballard, a quien no gustó la traducción del texto al castellano. Por ello, este tema no verá la luz de forma directa, aunque Casablanca se lo manda en formato mp3 a todo aquel que se lo solicite al e-mail cuentanos@lawebdecasablanca.com
En definitiva, el nuevo disco de Casablanca no defraudará a nadie. Tiene todos los elementos necesarios para satisfacer a los viejos seguidores de la banda, y muchos de los que se acerquen por primera vez a ellos verán en “Apostando contra el avestruz” un buen motivo para indagar en su pasado y seguirles en el futuro.
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CASH “Cash” (2008)
Los grupos como Cash siempre lo han tenido especialmente difícil en el competido mundo del Rock. En unos tiempos en el que dependemos excesivamente de las etiquetas, de un bando al cual alinearnos, la propuesta de Cash navega en tierra de nadie, con el peligro de desubicación que esto conlleva. Demasiado reflexivos para el pop, demasiado complicados para el Rock & Roll y demasiado suaves para el Hard Rock. ¿Su destino? Aquellos que disfruten con todo a la vez.
Cash se acerca más al Rock progresivo que a ningún otro. Su música, sofisticada y muy trabajada, se construye a partir de la excelente destreza técnica de sus componentes: Adolfo Espina (voz), Antonio D. Carmona (guitarra), Jesús Utande (bajo y teclados), Enrique Vivo (teclados) y Juan Barroso (batería). Todos ellos destacan por sí mismos, y a la vez contribuyen a dar valor de conjunto a esta banda. De sobresaliente se puede calificar la excelente base rítmica formada por Jesús Utande y Juan Barroso, que además de dar soporte a los temas, dan su toque de calidad con imaginativas líneas de bajo y adornos de batería. El trabajo de los teclados y guitarras es magnífico, con intervenciones de mérito que llevan a buen puerto unos temas de por sí complicados de ejecución. Por último, Adolfo Espina no goza de una voz potente, pero la modula y entona de forma acertada.
Su música está destinada a escuchar tranquilamente y, desde luego, exige una dedicada atención para descubrir todos sus detalles. Este es un disco que necesita paciencia, no entra a la primera sino que exige sucesivas escuchas para ir adaptando el oído a armonías poco usuales, y en algún caso, algo áridas. Sin embargo, en cada escucha vamos comprendiendo y disfrutando de la música que desprende el disco, descubriendo nuevos matices en cada escucha.
Cash se muestra como un grupo elegante. Los tranquilos pasajes instrumentales permiten disfrutar de la madurez de sus integrantes, como demuestra parte central de “Dueña de la noche” o la instrumental “Mañana”. Otros temas destacados son la inicial “El alma en la piel”, que comienza muy suave para ir ganando en intensidad a medida que avanza, o “No me quiero salvar”, quizás el mejor corte del disco o, al menos, uno de los que entra en nuestra mollera a las primeras escuchas.
Yo no tenía conocimiento de la existencia de este grupo. Ni siquiera su web oficial (www.cash-escena.es) nos despeja muchas dudas sobre su curriculum musical. Pero estos experimentados músicos han conseguido despertar mi interés. Espero oír más de ellos en el futuro.

CASKÄRRABIAS
“Bastante” (2005)
Sorprendido
hállome. En serio, yo que el Punk-Rock mal llamado “Rock urbano” (sacrílego
el que confundió aquello con esto) le tengo atravesado cual bocata de
polvorones, jamás había hecho caso a este grupo pensando en que sería
bombo-caja infumable tipo Porretas y similares... y resulta que nada de eso.
Vamos, que no, que todo lo contrario. Me acabo de topar, 4 discos después, con
un pedazo de grupo de Rock and Roll del que solo había escuchado la versión
del “Rocka rolla” de Judas Priest. Más vale tarde que nunca.
Producido
por V.M. Arias y editado por Pies Records, salió a la venta hace un par de
meses este quinto disco del grupo (ya estoy buscando los otros cuatro, a ver
que tal), lleno de buen Rock and Roll, buenas letras y buen rollo. Herederos
del sonido Leño (estos sí, al menos en este disco) y del rollete Burning. Caskärrabias lo forman Juan José Concha (batería y percusión), Juanpe Lago
(bajo y voz) y T.A. Lago ‘Kake’ (guitarra y voz).
Cuentan
con colaboraciones como las de Paco Laguna (Obús), Johnny Cifuentes y Eduardo
Pinilla (Burning), José Luis Jiménez y Lele Laína (Asfalto-Topo) todos en el
tema “Jueves 11” dedicado a las víctimas de los atentados del 11 de marzo
en Madrid. También se hacen una versión de “Rey del glam” de Alaska y
Dinarama, en la que colabora Bruno Fuentes (Rojo Omega).
Pues
nada, lo dicho, si os gusta el Rock and Roll con caña y melodía, este disco
os va a poner las pilas.