0-9
| 2 TON PREDATOR Boogie (2002) |
| 4CV Rabien de Rock (2010) |
| 5 DUROS Con las botas puestas (2008) |
| 10 FOLD B-LOW Low Tuned Output (2004) |
| '77 '77 (2008) |
| '77 21st Century Rock (2009) |
| 91 SUITE Times They Change (2005) |

2 TON PREDATOR "Boogie" (2002)
El cuarteto sueco 2 Ton Predator publica su segundo larga duración después de estrenarse en 1999 con "In the shallow waters". La grabación la han efectuado en los estudios The Ant-farm de Aarhus, Dinamarca. Las tareas de producción y mezclas han recaído en Tue Madsen, ayudado por la banda.
"Boogie" es un cruce entre el metal pesado de Pantera y el thrash-death-rock de los Entombed de "Wolverine blues" en adelante. "Duct tape story" evoca los recorridos de mástil de "Dimebag" Darrell, incluso el breve solo que ha clavado Mazza (guitarrista) parece directamente extraído de algún tema de los norteamericanos. De la misma forma, la base rítmica es tremenda y facilita unos riffs marcados que machacan la cabeza del oyente a base de headbanging. Prueba de éstos viene en "Broken bond", "The last boost" o "Empty chambers". Mogge se destapa como vocalista versátil, mostrando una amplia gama de registros guturales, aproximándose en unas ocasiones a Phil Anselmo y en otras forzando la entonación de un modo original.
De sus paisanos Entombed cultivan el gusto por lo primitivo. Batería a piñón fijo en onda hardcore y el nivel ensordecedor y sucio de las guitarras y el bajo son señal inequívoca. Nadie sabría decir a ciencia cierta si "Downright evil" y "Boogie" suenan a thrash o "Turning point", "Freak 2000" y "Hail from Sweden" a rock pasado de revoluciones (estas tres pueden compararse a la última etapa de Carcass). Tampoco falta la pizca de death metal, oculto en ciertos fragmentos bajo una capa ligera de melodía, como mandan los cánones suecos. "Pumpjack pleasure" constituye el mejor testimonio, alzándose como el corte más accesible y completo en una muestra de buenas maneras.
2
Ton Predator han hecho con este "Boogie" un trabajo encomiable. Los
escasos cuarenta y ocho minutos del álbum describen las virtudes y defectos
de la banda. Las doce canciones que destripan sin tregua poseen calidad y en
directo pueden convertirse en verdaderos proyectiles sonoros. No obstante,
deberán esforzarse mucho para no acabar cayendo en los tópicos y sobresalir
por encima de las agrupaciones que ahora saturan el mercado del metal extremo.
Si siguen la línea de "Turning point" y "Pumpjack
pleasure", donde demuestran personalidad propia y talento, tienen un
futuro prometedor por delante. Ahora depende de ellos.
J. A. Puerta

4CV “Rabien de Rock” (2010)
Cruzamos el Gran Charco y visitamos la ciudad de Resistencia, capital de la provincia de Chaco, situada en el noreste de Argentina. Allí nació la banda 4CV a comienzos del año 2010. Tomando la decisión de no realizar ningún concierto hasta tener un disco grabado. Así que después de la composición de once canciones, entraban en los estudios “La Flor” de Corrientes y durante dos meses registraban este primer álbum.
Tal y como habían dicho, con el larga duración ya grabado, era tiempo de debutar en directo, siendo su bautismo de fuego en vivo el segundo día (sábado 13 de noviembre de 2010) del “Saltos Metal Festival III”, el cual tuvo lugar en el camping Saltos del Tabay de Jardín América (provincia de Misiones). Su segundo concierto fue en su ciudad, Resistencia, en el Coliseo Rock el viernes 17 de diciembre de 2010, abriendo para los históricos thrash metaleros de Lethal, además de Valfierno (Thrash Metal de Resistencia) + Pesadilla (Heavy Metal desde Corrientes).
Juan “Oreja” Blanco (voz), Santiago Tusman (guitarra y coros), Werfil “Gangrenoso” Wagner (bajo y coros) y Pablo Arancibia (batería y coros) citan entre sus influencias preferentes a Motörhead, AC/DC y sus compatriotas Riff. Así que en sus canciones podemos escuchar el Rock Duro bronca y sucio al estilo de Lemmy Kilmister y compañía de la inicial y acelerada “Rutas por el lomo” y de “Rock entre fierros”, con la voz aguardentosa del vocalista, apoyada en la segunda por los coros de sus compañeros.
En “Trampa sinuosa” vuelven a un ritmo más veloz, siendo un tema más heavy metalero que los dos anteriores, aunque cuando surgen los coros y pisan aún más el acelerador suenan más a Punk-Rock.
El Rock Duro de “Perrita puerca” tiende más a los sonidos clásicos del Hard Rock o, valga la redundancia, del Rock Duro. Continúan con temática sexual, como la anterior, en “Piernas largas, mente obscena”, con un riff guitarrero que, aunque repetitivo y simple, consigue que el tema sea uno de los que más atraiga.
Su particular “The Jack” lo tienen con el Blues de la aburrida “Rabien de Rock”. La batería marca la base y el ritmo inicial de “Veda de alcohol”, regresando a los sonidos más puros del Rock Duro, pudiendo a veces traerme recuerdos en la escucha a nuestros primeros y queridos Leño, o a los alicantinos Badana. “Vomitando penas” posee un buen ritmo marcado y denso, pero vuelvo a fijarme de nuevo en que las letras a veces encajan forzadamente con la música.
A pesar del título y tema que tratan en “Dinosaurios del Metal”, con su veloz ritmo y simple instrumentación vuelven a coquetear con el Punk-Rock. En cambio, guitarreos y aires a los australianos más famosos dentro del Rock Duro, tenemos en “Gallitos Drogones”. El último corte, “De partuza con la ley”, cuenta una historia que puede suceder en cualquier bareto o garito.
Se percibe que 4CV grabaron con modestos medios, pero en general el disco suena bastante natural y en condiciones. Entre lo menos bueno que encuentro en este cuarteto argentino es la cazallera voz de Juan “Oreja” Blanco que acaba haciéndose bastante monótona y lineal, y la limitación de los instrumentistas, los cuales en algunos temas se defienden con acierto, pero en otros se nota que aunque su Rock son prácticamente cuatro acordes, ellos aún no consiguen combinarlos para confeccionar mejores canciones, habiendo para mi más falta de éstas en contra del predominio de aquellas. De todas maneras, es mi personal opinión sobre la banda y el disco, te invito a que lo escuches y opines por ti mismo, pudiendo bajarte “Rabien de Rock” íntegramente entrando en su página web.

5 DUROS “Con las botas puestas” (2008)
El caso del Rock debe ser único. No deja de ser curioso que un grupo suene más fresco cuanto más añejas sean sus influencias. En el Rock, el paso del tiempo ha ido complicando y sofisticando tanto el sonido como la estructura de los temas, y de vez en cuando se echa en falta el soplo de aire fresco que suponía el Hard Rock de los inicios.
5 Duros es una buena forma de rememorar los viejos tiempos. Alfredo Martos (voz), David Linares (guitarra), Miguel Martínez (guitarra), José Martín (bajo) y Alex Callejón (batería) vienen de Granada y su propuesta nos devuelve a los añorados ’70, quizás la época de mayor creatividad en el Rock. “Con las botas puestas” es su primer disco oficial y en él encontramos un buen puñado de temas de Rock setentero, en los cuales no esconden influencias que van desde la Creedence o Allman Brothers hasta los mismísimos Triana, influencias que utilizan como punto de referencia para construir su propio estilo. 5 Duros han conseguido captar el espíritu de las bandas de esa época, y con él han llenado este disco de buenos temas, con una madurez inusual en la opera prima de cualquier grupo.
La banda suena compacta, recuperando el añejo sonido setentero tan característico, con una producción limpia que permite disfrutar del grupo en crudo, y en el que cada instrumento suena en su sitio, destacando el trabajo de las guitarras, con el aire setentero tan entrañable. Y sobre ellos, Alfredo Martos pone su voz en el sitio justo para que los temas tengan ese aire sureño tan especial. Para ello, no dudan en incluir una slide guitar (“Blusa azul”) o un piano, dando a los temas un regustillo a Bourbon, bar de carretera y humo de cigarros. A la génesis del Rock and Roll.
Este sonido sureño y setentero se rompe en dos temas, “¿Por qué?” y la extensa “Tan lejos y tan cerca de ti”, en los que se acercan a los grandes grupos pioneros de Rock andaluz. Ambos temas, creados con una mayor complejidad que el resto, rememoran el espíritu de leyendas como Triana, siendo su escucha una gozada para los que amamos aquellos tiempos.
Sin embargo, si he de quedarme con algunos temas del disco, sin duda lo haría con “Sara”, bebido de las fuentes de la Creedence, y la rocanrolera “Guitarras setenteras”, toda una declaración de principios que resume, a ritmo de Rock and Roll, toda la filosofía de la banda.
Como curiosidad, la pequeña instrumental que cierra este disco, “Huracán Charlie”, es la sintonía del programa de TVE “No Disparen al Pianista”.
El descubrimiento de 5 Duros ha sido una grata sorpresa. A veces, hacer las cosas de manera sencilla es lo más difícil de todo, y en estos tiempos de tanta búsqueda de la línea a seguir, no está mal echar la vista atrás y redescubrir los orígenes del Hard Rock, adaptarlos a nuestro tiempo, y poner en circulación un disco como “Con las botas puestas”.

10 FOLD B-LOW “Low Tuned Output” (2004)
Sonidos corrosivos, desquiciantes, potentes y agresivos producidos por grupos norteamericanos son ejecutados y adoptados por unos chavales de Alemania. Así que nada de Power Metal, ni Doom, ni Gótico… Brutalidad a raudales en onda Slipknot (lo que más), Korn, Fear Factory, Pantera…, me niego a etiquetarlos como Nu-Metal. Aunque no todo es caña y voces salvajes, también hay concesiones a voces claras y a la melodía, pero en contraposición también se van al extremo incluyendo ramalazos de Death Metal.
10 Fold B-Low, curioso nombre, al menos original y no con el sustantivo Dragon, Hammer… ni acabado en –tation… ni con el artículo The… como hay miles y miles de grupos a lo largo del mundo. Este quinteto con Thomas Fischer (vocalista), Steffie Roth (guitarra) Panicz (batería), Pex (bajo), y Dirk Meurer (guitarra), no llevan ni un lustro a sus espaldas (nacieron en junio del 2001), grabaron una demo en diciembre de 2001 (en aquel entonces con Stefan y Mark a la base rítmica) y tocaron junto a grupos como Hate Squad, The Heideroosjes… por decir algunos, entre los más “conocidos”; y han participado en festivales como End Of Summer Open Air, Ransberg Open Air… Al Sello Locomotive Music les convencieron y los ficharon, siendo este CD su primera referencia de larga duración.
“Input” y “Output” (hay que esperar a que llegue tras "Bloodshed" y minutos silenciosos) son la introducción y despedida, respectivamente, con diversas voces con efectos diciendo una y otra vez el nombre del grupo y alguna que otra frase, y que al no ser cortas una vez que ya has escuchado el CD unas cuantas veces las puedes pasar porque cansan. Entre los “10 Fold B-Low” repetidos hasta la saciedad hay un huracán devastador de brutalidad en forma de diez temas, a cual más demoledor. El primero, tras la introducción, es “Break your neck” y en él tenemos un resumen de todo lo que despliega el quinteto: apisonadora musical a saco (sin apenas florituras), voz demencial, parte melódica con voz clara, e incluso pequeña parte de Death Metal (en voz gutural y ritmos). Otros leves zarpazos de dicho estilo también podemos encontrarlo entre la vorágine de “Pain in progress”, “Bow down 2 no 1”, “Burning… Left alone”, en donde se hace notar Pex -como en otras canciones posteriores- con líneas de bajo al comenzar, es el tema más “light/comercial” y donde más duración de melodía con voz clara hay, para luego intercalarse con lo borrico, al igual que en “Away”. Pegadizas líneas vocales en “Run” y “Obey”, y melódicas en “Burning”, “Final loneliness”…
10 Fold B-Low no son la octava maravilla ni inventan nada novedoso, pero para olvidarte de problemas y de la rutina laboral vienen de maravilla, los enchufas y descargas rabia y adrenalina a todo trapo. Recomendables.
Después de acompañar a Overkill por parte de Europa recientemente, los jodíos en poco más de un año han sido la mar de productivos y ya han editado, de nuevo bajo el Sello hispano, su segundo disco (con nuevo bajista, Helge Jansen), “For those who share the sun” (2005), pero de él quizás escribamos otro día.

'77 “'77”(2008)
Hay grupos obsesionados por encontrar nuevas vías, aún inexploradas, dentro del Rock. Otras bandas se basan en sus influencias para, a partir de ellas, desarrollar su propio estilo. ’77 pertenece a un tercer grupo, aquel que no tiene ningún reparo en copiar a sus ídolos en todo lo posible, hasta límites cercanos al plagio.
En concreto, parece que los chicos de ’77 no han escuchado en su vida nada que no sean los AC/DC de Bon Scott. Desde luego, es un buen espejo donde fijarse, y lo llevan hasta sus últimas consecuencias. Armand Valeta (guitarra rítmica y voz), LG Valeta (guitarra solista), Mr. Raw (bajo) y Johnnie T. “Dolphin” (batería) consiguen imitar a la perfección tanto el sonido como la interpretación de aquellos primeros AC/DC. La voz de Armand Valeta es un calco a Bon Scott, y los solos de LG Valeta parecen sacados de los mismísimos dedos de Angus Young. Y no sólo eso, la base rítmica hace el mismo trabajo, y hasta los coros están pensados de la misma forma.
No son australianos, sino de Barcelona, y los temas son propios, pero perfectamente podrían pasar por descartes de las sesiones de “Dirty Deeds Done Dirt Cheap” o “Powerage”, tal es su parecido con el original. Hasta su imagen parece sacada del año que da nombre al grupo, mimando todos los detalles que les hacen parecerse a sus ídolos.
Es evidente que esta nula originalidad y la copia tan descarada de aquellos primeros AC/DC pueden echar para atrás a algún seguidor que siempre preferirá el original a la copia. Y no le faltaría razón, pero también es cierto que se perdería una buena oportunidad de pasarlo bien. Y es que estos temas enganchan, es muy difícil escuchar temas como “Wicked Girl” o “Things You Can’t Talk About” y permanecer impasible, dos temazos de puro Rock and Roll que consiguen arrancar (casi) las mismas sensaciones que los primeros discos de los australianos.
El disco apenas tiene 5 temas que se pasan en un suspiro. Lo suficiente para hacernos disfrutar, mover nuestros pies y abrirnos el apetito y recuperar del baúl de los recuerdos aquellos primeros discos de AC/DC que hace tiempo que no escuchamos.
En su MySpace podéis darles una escucha a estos temas. Que los disfrutéis.

’77 “21st Century Rock” (2009)
Hace pocos meses os comentábamos el mini-LP debut de '77, una banda barcelonesa cuya única y evidente influencia es la primera etapa de AC/DC. Aquel trabajo nos traía 5 temas que parecían sacados de los primeros discos de la banda australiana, con similitudes tan exactas que era imposible abstraerse a ellas.
Menos de un año después nos llegó su primer CD completo, “21st Century Rock”, de tal forma que podemos considerar aquel mini-CD como un adelanto de este trabajo completo. La banda ha aprovechado 3 de aquellos temas (“Big Smoker Pig”, “Wicked Girl” Y “Less Talk (Let's Rock)”) y los ha completado con otros 7 de nueva factura para pergeñar este trabajo.
Todo depende de lo que le pidas a un grupo. Si es originalidad, personalidad o innovación, deberás buscar en otro sitio, porque ’77 se parecen a AC/DC más que la mayoría de sus grupos tributo. Cada músico es un clon de su homólogo australiano, en especial LG Valeta con el sonido y estilo calcado a Angus Young y la voz de Armand Valeta, reencarnación viva de Bon Scott, además de llevar la guitarra rítmica por los mismos caminos de Malcom Young. J.T. Dolphin (batería) y Raw (bajo) también ponen todo de su parte para que ’77 suene 100% a AC/DC y no haya lugar a equívocos.
Eso sí, los numerosos seguidores de la etapa setentera de AC/DC, entre los que me incluyo, vamos a disfrutar como enanos con este disco. Es como si aquella bifurcación, leve pero apreciable, que comenzó en “Highway To Hell” y se acentuó con la muerte de Bon y la llegada de Brian Johnson, nunca hubiera llegado. Que hubiéramos dado un salto en el tiempo, cayendo justo en ese año 1977 en el que salió a la venta “Let There Be Rock” y nos hubiéramos encontrado de bruces con un cofre lleno de descartes de ese disco, o tomas que quedaron fuera del siguiente, “Powerage”. Porque “21st Century Rock” hubiera sido una alternativa a todo eso. Los 30 años que separan estos discos desaparecen en un suspiro, aunque siempre hay que tener clara la diferencia entre el original y la copia.
El disco tiene, además, la misma vitalidad y espíritu de sus modelos, y viven el Rock and Roll de la misma manera desvergonzada. Para cualquier seguidor del Rock en general y AC/DC en particular, es imposible no mover los pies con “Wicked Girl” o “Let The Children”, cabezas de lanza de un disco que nos hace disfrutar. Como diría Unamuno… “que inventen otros”. Ahora que AC/DC parece que dan sus últimos (y enérgicos) coletazos, y con decenas de grupos tributo homenajeándoles, ’77 es una buena opción para disfrutar como… canguros.

91
SUITE “Times They Change” (2005)
Desde Murcia con amor…
Ya es complicado en este, nuestro país, dar con una banda cuyos deseos musicales apunten hacia el hard rock más melódico, por la vertiente más “gay” del género y que decidan abrir las puertas y adentrarse en el maravilloso mundo del A.O.R. Y somos tan melones que, cuando de entre montones de morralla pura, aparece, no le hacemos ni puto caso, o en su defecto no todo el que debiera hacérsele. En esta situación se encuentran, de momento, 91 Suite. Estos murcianos han tenido relativo éxito estos últimos dos años con su primer larga duración, especialmente en U.K. y en el país del sushi, en este último incluso llegándolos a proclamar los Bon Jovi españoles, y digo relativo porque vender en Japón ya sabemos que no es muy buena referencia para darle credibilidad a la calidad de un disco, que no es el caso, pero me apetecía decirlo. Las mejores críticas a la banda han llegado normalmente de fuera de España, quizás decidieron no agrandar los bolsillos a determinadas mafias, digo, medios, y en lugar de dedicar tiempo a “venderse”, 91 Suite se vuelca plenamente en su música, a hacer lo que les gusta, independientemente de quién sea el número uno en la lista de Los Cuarenta. O eso se oye comentar a las gentes del lugar.
Ya con su anterior trabajo (“91 Suite” - 2002) apuntaban alto, el tema “Give me the night” especialmente, me dejó prendado. Y ahora con este nuevo CD se comprueba que no es que apuntaran alto, es que han dado en todo el centro de la diana y nos han regalado un nutrido disco de catorce cortes sin desperdicio alguno. “Times they change” lo han llamado. Con una producción de notable, de la que su disco anterior (mezclado en Nueva York por Mark Mangold) puede que cojeara un poco, un sonido más “guitarrero y duro”, entrecomillado siempre, ya que melodía, voz y coros siguen siendo las armas primarias de la banda y siguen caminando por el sendero del Hard/A.O.R. a pasos agigantados.
La banda la forman seis musicazos con un gusto y una elegancia difíciles de encontrar por estos lares. Jesús Espin (Espinete para los amigos, imagino) pone a disposición de todos nosotros sus variados registros de voz, en primeras escuchas claramente parecidos a los de Jon Bon Jovi, con muchos de los vicios de éste, sobretodo en el uso de las voces rasgadas, de ahí la proclamación de los nipones. Pero tras las obligadas y sucesivas escuchas uno se da cuenta de que Jesús consigue dar un paso adelante (U.P.A.) y destacar por méritos propios en el mundillo este de los solistas con temas como “I wanna be in love” o el que da título al disco, “Times they change”, que ya quisieran Bon Jovi haberlos incluido en su último trabajo. Tremenda labor de las guitarras a cargo de Iván González, Francisco J. Cerezo y el bajo de Antonio Mª Ruiz, que aun sonando duras e incluso heavies por momentos, no le restan una pizca de sentimiento a la inyección melódica de la voz de Jesús, que simplemente se sale. Se notan las horas de ensayo e interés por sonar bien y de forma compacta. Impecable la base de teclados y batería en las manos de Daniel Morata y Mario Mallo respectivamente. Como ya adelanto en la primera frase de este comentario, las líricas y el fondo de la totalidad de los temas danzan al son de historias platónicas, de besos, caricias, desengaños, cicatrices, sueños, de todo lo que abarcan esas ya gastadas cuatro letras, Amor, así en mayúsculas.
El compacto está inundado de solos de guitarra que aparecen sin calzador ni vaselina alguna y que se funden de igual manera, fortaleciendo y dándole una mayor personalidad a las composiciones. Prueba de ello son cortes como “Seal it with a kiss”, “Every days goes by”, la preciosa “Stand beside you” o “Hopes and dreams”, este último con unos coros deliciosos que arrullan la voz de Jesús aportándole más sentimiento aún, si cabe. Gran acierto el dejar como colofón final “Remember the good times”, un tema en la misma tónica de los anteriores pero con carácter más festivo y sube-ánimos de ambientes cálidos y guitarras incansables que casi te obliga a darle (una vez más) compulsivamente al Play de tu reproductor.
Todos los temas son destacables, sin bajar el nivel en ningún momento, harto difícil de conseguir con tantos. Se pueden decir muchas más cosas sobre este redondo, pero mejor lo escucháis y exprimís de primera mano todo el jugo que suelta. Quiero dejar constancia y un “olé” para el sello Vicious BCN Records por apoyar y apostar por 91 Suite cuando más lo han necesitado, arriesgando por un género que, aunque la cosa va a mejor (ejemplos como Bad Way o Nexx dan fe) no es comercialmente rentable en España.
Un disco a mi parecer imprescindible y firme competidor a nivel internacional de bandas de la talla de Gotthard, Jaded Heart, Europe, Bon Jovi, Harem Scarem, Zeno, etc, etc. Con sobradas posibilidades de ganarles el pulso o lo que haga falta. ENORMES.
Web 91 SUITE - Discográfica VICIOUS- BCN Records
Didac
Bello “Crucificado”