HAMLET Sala Jala-Jala (Almería)
 VI BRUTALMERÍA FEST.: DIFENACUM + REINCARNATION + VELOCIDAD ABSURDA + DISHARMONIC + HIMURA + NECROSED Sala Jala-Jala (Almería)
 DARK CONFESSIONS + ABOVE THE ASHES Pub Malevaje (Almería)
 VARGAS, APPICE Y SHORTINO Sala Caracol (Madrid)
 BARÓN ROJO Palacio Vistalegre (Madrid)
 II ALBERTO ROCK Antiguo Colegio de El Alquián (El Alquián, Almería)
 FESTIVAL SERIE Z Sala Paul (Jerez de la Frontera, Cádiz)
 SNIPER ALLEY + THE BLACKADDERS Pub Malevaje (Almería)
 PROMETHEUS + BRAGESETH Pub Malevaje (Almería)
 KREATOR + AVALANCH Campo de Fútbol de la Aldehuela (Fuenlabrada, Madrid)

 

Viernes 18 de noviembre de 2011, sala Jala-Jala (Almería)

Con la edición de su décimo álbum de estudio, Hamlet se embarcaban en una nueva gira por salas del país, recalando una de las fechas en la ciudad de Almería. Echando la vista atrás en el tiempo, hace tan sólo unos años, los madrileños también habían estado en Almería con motivo de la gira del 15º aniversario, en concreto el viernes 11 de abril de 2008 en la ya extinta sala El Rockero, como ya te reseñé por aquí a su debido tiempo. Descargando también en ese mismo 2008 (el 9 de agosto) en tierras almerienses, en concreto en el IV Desierto Rock Festival de Tabernas, acompañados por bandas locales (13 Nombres, Sourain, Obsidium y Sweetlie). Y más próximo a la fecha que ahora reseñamos, el pasado 9 de julio formaban parte del Sputnik Festival 2011 en Huércal-Overa, con Narco, The Locos, Apeiron y Ska Tó Lógico.

Hasta días antes del concierto no sabía si iba a asistir, pero echando unas rápidas escuchas al nuevo disco, “Amnesia” (Kaiowas Records, 2011), el quinteto madrileño me convencía plenamente. Lo que no entiendo totalmente (o si creo entender, o imagino, pero como no estoy del todo seguro, mejor no pronunciarse y así evitar polémicas) es cómo el día después tocaban en la sala Stereo de Murcia, y costando las entradas igual que en Almería (anticipada 15 € + gastos de gestión, y 18 € en taquilla), aquí tocaban solos, y en la ciudad por donde pasa el Segura les acompañaban los también madrileños Violent Eve. Servidor finalmente fue acreditado por Ana Laballo (Laballo Comunicación), cosa que agradecí enormemente, y más en los tiempos de economía escasa que corremos.

Al entrar a la sala me dio tiempo a “cambiarle el agua al canario”, saludar a Lola y a su hermano “Puñías” (los hermanos que llevan la tienda Shadow Zone) -estando encargada la simpática y agradable chica del puesto de material de Hamlet- y dirigirme a la zona donde por norma general me suelo posicionar para los conciertos en esa sala (delante de la mesa de mezclas). Por allí veía al amigo Pedro y a su amigo Antonio, a quienes saludaba rápidamente porque comenzaba el concierto.

A las nueve y cuarto de la noche, “Origen”, la introducción del último disco empezaba a sonar por la sala. Y acto seguido la enlazaban y comenzaban, como en el álbum, con “La fuerza del momento”. Ya con el activo y frenético Molly animando a la gente de Almería.

Siguieron sin parar con un grueso riff de guitarra de Luis Tárraga iniciando “Limítate”, el primer corte de aquel disco de título homónimo publicado por Locomotive Records en 2002 (del que hicieron más adelante también “Vivo en él”). Despojándose ya el vocalista de su chaqueta, y continuando sin parar de moverse ni animar.

El cantante daba las buenas noches y agradecía la presencia del público almeriense, siguiendo con otro tema, “Mi soledad”, del disco que venían presentando. Centrando el primer bloque del concierto prácticamente en canciones de “Amnesia”, cayendo seguidamente: “Entre la niebla”, “Deja Vu” (la canción que más me gusta del disco, con ese sonido denso y mastodóntico), “La sombra del pasado” y “Desesperación”. Mucho más adelante tocaron “Despertar sin vida”, y concluyeron la descarga con “Un mundo en pausa”. Total, que dieron un buen y exhaustivo repaso al actual disco, sonando nueve de los once cortes que lo componen. Demostrando de esa manera que confían plenamente en el novedoso trabajo, y más siendo el décimo, algo que muchos grupos a esas alturas de su carrera y con ese número de discos no hacen en los conciertos, basando su repertorio más en temas del pasado y no del nuevo, precisamente.

Al llevar su propio equipo y técnico de sonido el concierto sonó más o menos bien, no como la mayoría de veces el deficiente y mal sonido que logran los grupos cuando el encargado de la mesa es el técnico de la sala. Aunque quizá la aplastante batería de Paco Sánchez retumbara en demasía (tampoco es que el local tenga buena acústica), y en ocasiones los puntuales y escasos momentos solistas protagonizados por los guitarristas se escucharan más bien poco, o la intensidad y contundencia conseguida en algunas canciones se comieran la voz del vocalista.

Molly sigue demostrando que los años para él no pasan. Estando cerca de la hora y cuarenta y cinco minutos que duró el concierto sin parar de saltar, botar, y moverse a su manera, animando a la gente, y cantando agresivamente y melódicamente sin fallar ni desfallecer. Además tuvo tiempo de hacer mención a los tiempos que corren y a los que nos han metido en ello, destacando cuando se subió y cantó en el gran altavoz de la derecha durante el tema “Egoismo”, o cuando subió por las escaleras que conducen al camerino y cantó una parte de “Dementes cobardes”. Siguiéndole a la zaga Luis Tárraga, que también no paró de estarse quieto, saltando, y tomando en ocasiones su debido protagonismo en el centro de las tablas, a veces acompañado por su compañero Alberto Marín, un buen fichaje que también se encargaba del apoyo vocal. Siendo el que pasa más desapercibido el bajista Álvaro Tenorio.

Aunque hubo algunos temas que me aburrieron un poco -quizá más por el desconocimiento de ellos o no haber ahondado en profundidad debidamente en los discos de la etapa de Locomotive Records- el concierto no se puede negar que fue bastante bueno, y así pienso que opinarán la gran mayoría de público que ocupó la casi totalidad de la pista. Dando la banda un repaso total a toda su discografía (aunque de algunos discos sólo fuera un tema) -exceptuando el mini-LP (1991) y el “Peligroso” (1992)- dejando sus platos fuertes de la primera época en que pegaron el pelotazo en la recta final. Demostrando el grupo, que lleva veinticinco años en activo, la enorme experiencia y tablas que ya quisieran muchos otros grupos con los mismos años, estando en una buenísima forma y reinventándose en cada trabajo, siendo quizá el último una de sus mejores obras.

Repertorio de Hamlet en Almería, desde las 21.15 h. hasta las 23 h.:

1. “Origen” (intro del disco “Amensia”, Kaiwas Records, 2011)

2. “La fuerza del momento” (del disco “Amnesia”, Kaiowas Records, 2011)

3. “Limítate” (del disco “Hamlet”, Locomotive Records, 2002)

4. “Mi soledad” (del disco “Amnesia”, Kaiowas Records, 2011)

5. “Entre la niebla” (del disco “Amnesia”, Kaiowas Records, 2011)

6. “Vivo en él” (del disco “Hamlet”, Locomotive Records, 2002)

7. “Deja Vu” (del disco “Amnesia”, Kaiowas Records, 2011)

8. “La sombra del pasado” (del disco “Amnesia”, Kaiowas Records, 2011)

9. “En mi nombre” (del disco “Pura vida”, Locomotive Records, 2006)

10. “Desesperación” (del disco “Amnesia”, Kaiowas Records, 2011)

11. “Serenarme (en la desolación)” (del disco “Syberia”, Locomotive Records, 2005)

12. “Denuncio a Dios” (del disco “El Infierno”, Zero Records, 2000)

13. “Siete historias diferentes” (del disco “La puta y el diablo”, Roadrunner Records, 2009)

14. “Mi nombre es yo” (del disco “El Infierno”, Zero Records, 2000)

15. “Tu medicina” (del disco “Insomnio”, Zero Records, 1998)

16. “Jodido facha” (del disco “Revolución 12.111”, Zero Records, 1996)

17. “Despertar sin vida” (del disco “Amnesia”, Kaiowar Records, 2011)

18. “Habitación 106” (del disco “Revolución 12.111”, Zero Records, 1996)

19. “Egoismo” (del disco “Revolución 12.111”, Zero Records, 1996)

20. “Irracional” (del disco “Sanatorio de muñecos”, Romilar D, 1994)

Bis:

21. “Imaginé” (del disco “Syberia”, Locomotive Records, 2005)

22. “Dementes cobardes” (del disco “Insomnio”, Zero Records, 1998)

23. “Un mundo en pausa” (del disco “Amnesia”, Kaiowas Records, 2011)

Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker


 

VI BRUTALMERÍA FEST.: DIFENACUM + REINCARNATION + VELOCIDAD ABSURDA + DISHARMONIC + HIMURA + NECROSED

Sábado 12 de noviembre de 2011, sala Jala-Jala (Almería)

Desde el 2006 llevan organizando como buenamente pueden este modesto festival de Metal Extremo Pedro A. Alcalde (Hecatombe Records) y Mariano González (BrutAlmería Corp.; bajista en la actualidad de Genofagia), además de la ayuda desinteresada de otras personas, como la agradable y simpática hermana de Pedro, María José (atendiendo una vez más el puesto de Hecatombe Records). Podrán gustar o atraer más o menos los carteles del festival BrutAlmería, pero ante todo les honra ser veteranos en las lides del Metal Extremo (no como un “interesado” para la causa en los últimos tiempos, que intenta, para más colmo, dar lecciones de “apoyo y autenticidad del underground y la escena” almeriense... a estas alturas... ¡cómo ha cambiado el cuento de unos años para acá!, jajaja) y estar durante meses y meses dándole vueltas a la cabeza y sacando tiempo de donde sea para que cada año se organice el festival con dinero de sus bolsillos.

A la edición del año pasado, la V (sábado 13 de noviembre de 2010), servidor no asistió -la primera vez que faltaba, sin contar con el segundo día de la IV- al preferir el concierto Thrash Clash 2: Legen Beltza + Omission + Redimoni + Demonished en Madrid (como ya te conté en su momento). Este año me pasaba igual, prefería subir a Madrid para hacer triplete de conciertos durante el fin de semana: el viernes Iced Earth + White Wizzard + Fury U.K.; el sábado los holandeses Emerald + Agresiva + Percutor, además de la reunión del club Pounding Metal Union; y el domingo Saxon + Vanderbuyst + Crimes Of Passion. Pero finalmente mi gozo en un pozo, y me tuve que joder y quedarme con las ganas de subir a la capital del país. Así que no habiendo tetas… ¡¡¡opta uno por la sopa!!!

El cartel para la sexta edición estaba compuesto por: los castellonenses Difenacum, que repetían en el festival, habiendo participado en su segunda edición (26 de mayo de 2007), e iban a formar parte de la del año pasado, pero finalmente no pudieron estar y fueron suplidos por los inmensos Looking For An Answer. Dos bandas procedentes de Zaragoza: Velocidad Absurda e Himura. Y tres formaciones almerienses: Reincarnation, Disharmonic y Necrosed, repitiendo número de bandas paisanas al igual que la edición del pasado año (Nexus, Genofagia y Rebellious). Aumentándose así en estas dos últimas ediciones la participación almeriense en comparación a las primeras ediciones: Corpore Insepulto (25 de agosto de 2006), Nexus (2007), Alaja y Morvity (29 de noviembre de 2008), e Infernal Funeral y War Inside, una cada sábado de los dos que se organizaron en esa doble edición (14 y 21 de noviembre de 2009).

Al serme imposible en los días próximos al festival acudir a comprar la entrada a uno de los dos puntos de venta de Almería capital, la reservé por e-mail, al módico precio de 10 € más la elección gratuita de una de las referencias de Hecatombe Records.

Prácticamente con la comida del mediodía aún en mi estómago (¡la próxima vez mejor hacer un bono almuerzo + entrada, o entrada + digestivo!, jajaja) me encaminé a la sala. Llegaría cerca de las cinco de la tarde, y allí en taquilla ya estaban al pie del cañón Pedro, Mariano, y compañía. Pago de la entrada anticipada, y junto con la entrada me daban el CD que había solicitado, “The Damned Dogs From Hell” de Altar Of Sin. Además de un “cencerro” de prensa bien currado por Mariano, ¡¡¡muy agradecido, fiera!!!... aunque pasé de colgármelo.

Mientras esperaba a que el festival comenzara, pude saludar y charlar con Antonio (uno de los habituales desde hace ya años en conciertos de todo tipo de Metal, Rock, Punk… en Almería, y también fuera de las fronteras almerienses), Alfonso (Reincarnation), Kike (Disharmonic)… y ver la rápida prueba de sonido que realizaron a los que les tocaba abrir el festival, Necrosed.

 

Si no me equivoco, éste era el primer concierto en Almería capital de Necrosed, la joven formación procedente de El Ejido. El novel grupo anteriormente habían realizado unas cuantas descargas en vivo por el poniente almeriense y venían dispuestos a caldear el ambiente desde tempranas horas de la tarde.

A las 17.30 h., el quinteto comenzó su concierto con el inicio un tanto tranquilo de “Metauniverse”, enlazado a “They Want You To Die”, mostrándonos ya su vocalista Antonio “Binky” (¡¡¡muchas gracias por la ayuda!!!) los diferentes registros vocales extremos que posee, siendo una de las cosas que más me sorprendió y gustó de la jovencísima formación.

Después de la presentación del nombre de la banda (Necrosed), del estilo (Death Metal), y del lugar de procedencia (El Ejido), continuaron con “Necrosed”, último tema de los tres que contiene su maqueta “Beyond The Realms Of Human Sanity” (2011). Y sin apenas respiro lo unieron a “Black Sheep”, incitando el espigado cantante al, no muy numeroso, público a realizar círculos, o “circle pits”.

El primer corte de su demo, “Omnicide”, en su inicio me trajo rápidamente a la cabeza a la banda Death. Siendo un tema donde se funden partes melódicas con furibunda caña.

Después de “At Sunset” se presentaba el siguiente, “Exemplum Ex Contrariis”, como uno de los temas más tralleros de su repertorio. En “Execration”, pudimos ver durante su parte tranquila al vocalista colgarse y tocar un saxofón, algo un tanto “novedoso” dentro del Metal Extremo.

“Nystagmus”, la última de su concierto, fue dedicada a José (el batería), una canción donde el cantante informó que sonaban más Grindcore. Solicitándose que se realizara un “wall of death” y haciéndolo los que estaban más próximos al escenario.

Pasaban un par de minutos de las seis de la tarde, y quedaba satisfecho del concierto de los cinco jovencísimos chavales (se les quedaba fuera por falta de tiempo una versión a “The Philosopher” de Death). Comprobándose que hay buena sangre joven para el Metal Extremo en Almería. Ojalá consigan algo más que otros grupos metaleros, o de Metal Extremo, surgidos en la provincia almeriense y que al cabo del tiempo desaparecen sin apenas dejar rastro.

Myspace NECROSED

 

Sobre las 18.30 h., comenzaba el primer grupo maño de la tarde/noche. El vocalista Mario pedía a la peña que se acercara, no haciéndosele mucho caso, realmente. “Habitat” fue la primera detonación de Death Metal & Grindcore que el quinteto zaragozano hizo retumbar por la sala.

Tras las presentaciones de rigor, más cera con “Inanición” (un tema que estará dentro de un “split”, o compartido, junto a sus paisanos y compañeros Velocidad Absurda), “Anticop” y “Carne adiestrada”, ambas pertenecientes a su primer álbum, “Tiempos de vida hostil” (Mago Fermín, 2010). Mario (¡¡¡muchas gracias por la ayuda!!!) seguía intentando animar a la gente (aún quedaba público por llegar, pero algunos de los que ya lo habían hecho preferían beber fuera), haciendo gestos de que se realizaran círculos y pidiendo que se acercaran al escenario.

Continuaron su descarga con “Sacrificados” (tema que, al igual que el que le siguió, y primero de su concierto, integrará un futuro disco compartido con un grupo de Indonesia), y otro del hasta ahora primer álbum, “NSM”. Recordando a la concurrencia su puesto de material, o merchandising, siguiendo repartiendo tralla con “Especies”, volviendo a solicitar que se hicieran círculos, y unos pocos accedieron a liarla.

Proseguían sucediéndose temas como “Adoctrinados” (de su disco), “El instinto de la raza humana” (del próximo compartido con Velocidad Absurda), “Barbarie” (de la maqueta “Todo comienza a arder”, 2008), “Violento despertar” y “Virus” (ambas del disco de 2010), “Camuflaje” (de la maqueta)… la mayoría cortos y de una gran contundencia, pero que a servidor le resultaron en general, y en esa primera toma de contacto auditiva, monótonos.

Anunciaban que ya quedaba poco para acabar, refiriéndose a la siguiente, “Entre los restos” (otra para el compartido junto a los indonesios), a una graciosa, y en la que hubo por fin animados pogos.

Se marcaron una versión al “Wasting Away” de Nailbomb, dejando para su tramo final “Autopsia de hombre” (del próximo split con sus compañeros) y “Mutaciones” (del disco del pasado año).

Faltando diez minutos para que el reloj llegara a las siete de la tarde, Mario daba las gracias a la ciudad, y acababan su intensa descarga, pero como ya he dicho anteriormente, me resultó monótona.

Myspace HIMURA

 

Había expectación por ver por primera vez en directo a los almerienses Disharmonic, y más tras la buena acogida a su adelanto, “Impossible”, y a su muy reciente primer disco, “The Creature – Artificial Ignorance” (Hecatombe Records, 2011), el cual vendían a buen precio individualmente (7 €), y en un pack por 12 € (CD más camiseta, pegatina, chapa y calendario), optando servidor por comprar uno de los packs, vendido por la guapa y simpática Vanesa.

Fue la única banda, junto con Velocidad Absurda, que desplegó atrezo por el escenario, con telón con el logo de la banda al fondo, y telones a ambos lados de las tablas. El trío almeriense: Bao Brurial (voz), Kike Prieto (guitarra) y Javi (bajo), llevando la batería programada, dio comienzo cuando pasaba un minuto de las siete y cuarto de la tarde con la “Intro” que abre su primer disco.

La joven vocalista gritaba “¡¡¡BrutAlmería!!!” y rápidamente, al igual que su debut, desplegaban su vorágine de brutal y técnico Death Metal con “The Earth´s Corner”, encargándose del apoyo vocal el guitarrista Kike. En este primer tema se escuchaba más la batería programada que el bajo y la guitarra, un defecto que prosiguió prácticamente a lo largo del concierto, quedando así empañada la buena descarga del terceto. Quizá ese error se hubiera solucionado si hubieran tenido tiempo de hacer pruebas de sonido, algo que no llego a entender por parte de la organización llevando ya seis ediciones de festival, o podríamos mejor echarle la culpa al técnico de sonido que normalmente se encarga de llevar los controles en esa sala. Porque si servidor, sólo con un oído enfrente del otro, está delante de la mesa de sonido y se da cuenta de las carencias, ¿cómo esa persona, que se supone entendida, no repara según se va escuchando el concierto?

En la gutural voz de la fémina volvía a surgir el nombre del festival para animar a la peña, agradeciendo la respuesta de la gente y siguiendo, en el mismo orden del disco, con “Ant” y “Squizophrenia”. Temas, como los demás del álbum, menos el de adelanto, que uno escuchaba por primera vez.

“Go Away” fue seguida por la instrumental “Serenity”, presentada y aprovechada por Bao para retirarse y descansar.

Con la gente siguiendo los “é-é-é…” de la vocalista se comenzó “Impossible”, continuada tras un simple “¡gracias!” por “Evil Ways”.

Iba llegando el tiempo para acabar, no incluyendo en su repertorio la instrumental “Deny”, que es la que sigue en el orden del disco, tocando “Candidate”, y finalizando, como el CD, con “Drown”, aunque se demoraron en comenzarla por problemas con el bajo de Javi, algo que había pasado anteriormente.

Se rozaban ya las 20 h. y no estuvo nada mal el bautismo de fuego en directo de Disharmonic, aunque hubiera estado mejor si, principalmente, la guitarra de Kike se hubiera escuchado más. También hay que felicitar a la chica que, aunque le faltan más tablas y mejorar aún más su voz infernal en vivo, no lo hizo nada mal en su puesta de largo con el grupo. 

Web DISHARMONIC - Myspace DISHARMONIC

 

La segunda banda de Zaragoza en el festival salía a escena cuando pasaba un cuarto de hora de las ocho de la tarde. La noche anterior habían descargado su Brutal Death Metal en Alzira (Valencia), junto a Himura y Brutal Freak, siendo éste junto al reseñado los dos primeros conciertos de la nueva formación con la entrada de Jorge (bajo; realizando doblete, ya que anteriormente había tocado la guitarra con Himura), y encargándose Iván sólo de la voz. Quien tomó los honores de presentar y agradecer su presencia allí.

Las tres piezas de tremenda y brutal artillería que soltaron en sus comienzo fueron “Severe Infection Cranial Face”, “Ignominia” y “Decapitated And Amputated”. La primera y tercera de su regreso a la actividad con el disco “Reborn For The Extermination” (Hecatombe Records, 2011); la segunda de aquel compartido con los cordobeses Kevlar Skin editado en 203, también por Hecatombe Records.

Después de hablar sobre cervezas… otro extremo barrenazo con “Humanofobia”, también de aquel compartido de 2003. Tras el cual agradecían a Pedro por el festival, para continuar con “Seven Plagues Against God”, el primer corte de su reciente disco.

“The Last Undisfigured Human” fue seguida de “Abiotic Abyss”, una canción que hasta el día de hoy el cuarteto maño nunca ha grabado.

Momento para informar de su puesto de material donde vendían CDs y camisetas, a ver si la peña pillaba algo, para continuar con “Slow Catatonic Inoculation” e “Innate Depravity”, otra de sus composiciones nunca registradas.

Anunciaban que quedaban sólo dos temas, dejándonos luego con Reincarnation, habiendo alabanzas para los creadores del disco “Void” (de cuya portada el cantante llevaba una camiseta). Así que sus dos últimas canciones fueron “Beyond The Exterminated Veins” y “Origin Of The Cataclysm” (composición de reciente factura).

Llegábamos a las nueve de la noche, y aunque el estilo que practica la formación maña, Brutal Death Metal, por norma general me llega a resultar repetitivo y monótono en disco -resultándome mucho más llamativo y atrayente en directo- hay que decir a su favor que Velocidad Absurda para mi fueron de los mejores grupos de aquella tarde/noche, siendo también de los que mejor sonaron.

P.D.: Agradecer a quien lleve el e-mail del grupo por la información de los temas que tocaron.

Blog VELOCIDAD ABSURDA

 

Por fin se hacía justicia y Reincarnation, una de las mejores bandas de Metal Extremo surgidas en Almería, si no la mejor, integraba parte del cartel de un BrutAlmería.

Sin nada que envidiar a ninguna formación de fuera de Almería, e incluso del extranjero, y más si éstas lamentablemente van de estrellas -alguna de ellas llegando a compartir tablas con los que reseñamos- como hemos podido ver y padecer en la misma sala en algunos conciertos. Los almerienses demostraron que tras su regreso están en un estupendo momento de forma, aunque quizá dejen bastante tiempo vacío entre tema y tema, utilizando intros pregrabadas en los comienzos de éstos. De esa manera una introducción con diálogos empezó a sonar sobre las 21.26 h., seguida brutalmente por “The Reflection Of Hate”.

El vocalista Javi pedía a la peña que se acercara más, y el bajista Alfonso lo secundaba haciendo gestos de que la gente se fuera más adelante. Así tras “Fucking Race”, de aquel “Void” (Repulse Records, 1997), se agradecía a Hecatombe Records por permitirles estar allí.

Se animaba para seguir con “Hell On Hell”, agradeciendo después el apoyo de gente venida desde Valencia, Castellón y Alicante… prosiguiendo su feroz descarga con “Reincarnation” e “Inferno 7000 (Tattoing My Soul)”, tema que servidor nunca había escuchado hasta ese momento.

La intro que sonaba fue acompañada por gritos rítmicos de la peña para comenzar “Psychotropic World”, con alguna parte, digamos “pegadiza y actual”, y con el batería Pepe ya a pecho descubierto.

Arrancaron de nuevo tras un parón con “Fuck You System”, con buenos riffs en su comienzo por parte del guitarrista Pedro, y percibiendo alguna influencia hardcoriana y pegadiza en su desarrollo.

Javi anunciaba una del histórico “Void”, aunque también informaba que un nuevo disco se encontraban grabando, y que esperaban para comienzos de año (2012) tenerlo bajo el Sello Hecatombe Records. El vocalista picaba jocosamente a la gente diciendo que parecía que la peña de Alicante, Valencia, Castellón y Granada daban más caña, jejeje, tras algún intercambio gracioso de palabras, soltaron “Anthems Of Hatred”, aunque unos acoples deslucieron en parte aquel tema del “Void”.

Ya llegaba el momento de despedirse con la última, alargando su charla el vocalista, dando tiempo para comenzar “Memories Of A Lifetime”, algunos seguían haciendo pogos, aunque otros lo hacían peligrosamente y era para darles. Con esa canción a las 22.15 h. se llegaba al final de la gran descarga del cuarteto almeriense.

Myspace REINCARNATION

 

Después de sentarme por primera vez desde que entré, y comerme tranquilamente un bocadillo de pisto picante que me dio la vida comprado en el puesto de Dani (Broca Records), me dispuse a ver a Difenacum con su Grind patatero, como dijo Bola (bajo y voz) tras las dos primeras canciones, “Freedom Sucks” y “Zas!!”, del trío de Castellón. Los cuales durante cerca de cuarenta minutos (22.40 h. – 23.17 h.) nos taladraron los pabellones auditivos e hicieron echarnos unas risas. Basando su repertorio principalmente en sus tres últimos discos.

“Feto subnormal”, “Lobotomizado”, “Lapsus” y “Nada” siguieron contagiando a la peña que se movía a ritmo de pogos. Tras saludos a Pedro y el tinglado montado para las bandas, continuaban duramente con “Alégrame el día”, el tema-título de su quinto disco, publicado por Hecatombe Records en 2010.

Después de “Diógenes”, pasaron a presentar una versión de Nasum, continuada con más barrenazos propios de su última obra como “Travesía fecal”, anunciando después unas “baladas”, de escuetos segundos, caso de “Vil Gates” / “P.O.D.O.”, “Mal de gola”, y “Piorrea”.

Bola anunciaba “Ébola”, pero el guitarrista y voz Iván le hacía gestos para indicarle que se saltaba una, así que el turno era para “Xapapote”, seguida, ahora sí, de “Ébola” (junto a “Feto subnormal”, las únicas que tocaron de su primera grabación, “Rozando el mongolismo”, 2001), “Apostasia”, “Mediocridad”, y la desternillante “Paelizado”.

“Soy ateo” (de aquel “Autoconflictivo”, 2003) y “Mendel” seguían desatándose pogos y más pogos, algunos personajes distorsionando ya más de la cuenta. Anunciando que quedaban unos cuantos temas más para acabar y agradecer el que hubiéramos acudido al festival. Nos mostraron el arte de la defecación con “A cagar”, seguida de una versión de Terrorizer.

Un chaval volvía a subirse al escenario para lanzarse al público, como había hecho anteriormente, y acababan su tremebunda descarga de Grindcore con “Tauromafia”, “M.M.M.P.” y “Rotten Lung” (una de las canciones rescatadas de los históricos Rottest Slag).

Myspace DIFENACUM

 

Otra edición más realizada del festival BrutAlmería por Pedro y Mariano (¡¡¡muchísimas gracias una vez más a los dos!!!), habiendo cosas buenas, y otras menos buenas. Algunas ya citadas durante la reseña, y otras que deberían solucionar para la próxima edición, como evitar esas molestas luces fijas en el escenario, y una vez más, y van… dejar de contar con ese técnico de sonido impuesto por la sala. ¡¡¡A por la séptima edición!!!... pero con mejoras, por favor.

Al acabar el festival antes de la medianoche, me dio tiempo a ir con tranquilidad hacia el pub Malevaje, donde esa noche tocaban gratuitamente Llamada Común, el veterano grupo de Rock urbano del barrio de El Alquián que hoy en día centra la mayoría de su repertorio en versiones de Platero y Tú, Fito y Los Fitipaldis, Alarma, Reincidentes, Barricada, Leño, Rosendo, Héroes del Silencio, Maná… y alguna pequeña concesión a algún tema propio.

In memory of Burninboy

Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker


 

DARK CONFESSIONS + ABOVE THE ASHES

Viernes 28 de octubre de 2011, pub Malevaje (Almería)

Comenzaba el fin de semana, y ante las nulas ofertas que tenía servidor para esa noche, tras cenar y ver el programa televisivo “Buscamundos” de La 2, me dispuse a acercarme, en esta ocasión solo, al Malevaje para ver en acción dos jóvenes formaciones descargando barrenazos auditivos como buenamente saben hacer.

Visitaban la capital almeriense los vecinos, procedentes de Murcia, Dark Confessions, apareciendo su primera demo, “Century Of Blood”, a comienzos del presente año 2011. Acompañándoles los locales Above The Ashes -anteriormente llamados Wacked y nacidos a finales de 2009 / comienzos de 2010- una de las formaciones de nuevo cuño en el Metal almeriense que más está pateándose y dándose a conocer en los escenarios en los últimos meses. Siendo aquella noche, si no me equivoco, su sexto concierto. Habiendo tenido oportunidad de verlos servidor en su debut en vivo: abriendo, el que a la postre sería el último concierto de los almerienses Winter Night, el sábado 4 de junio de 2011, en el local de la asociación Dando La Nota, situada en el Antiguo Colegio de El Alquián (Almería); y la penúltima, el sábado 20 de agosto de 2011, en su anterior descarga, acompañando a BrainDeath (antiguos Winter Night) en el pub París-Dakar de la capital almeriense. Esos dos bolos habían sido gratuitos, pero en esta ocasión había que pagar, al traspasar las puertas del pub, la módica cantidad de cuatro euros. Dinero que pagué con gusto, aunque la “entrada” fuera un “tatuaje” del sello del local en la mano o el brazo. Comprobando que aquella noche se habían dado prisa en comenzar la descarga, siendo lo más habitual en ese garito que se retrasen. Lamentablemente, y debida a la baja afluencia de público, no creo que sacaran apenas una cantidad significativa de las “entradas” (o digamos mejor, del trueque de cuatro “eurogallos”… ¡¡¡por marcarte con un sello!!!). Porque allí estábamos menos de veinte criaturas, y cuando llegué, la mitad, o por ahí, de la peña estaban enfrascados en pogos y “Walls Of Death”, mientras los almerienses ya llevaban un buen rato descargando su enérgico y rabioso Metalcore. Así que sin ningún problema a la hora de ubicarme donde quería, y para evitar pisotones, empujones, rozamientos, sudor… me situé en el centro la barra, frente al escenario.

 

Como ya he dicho, por llegar “tarde”, o digamos mejor, por comenzar el concierto a hora prudencial (imagino que a las doce de la noche; nunca la que se anuncia en los carteles), el joven cuarteto almeriense estaba ya en su antepenúltimo tema, “The Cave”. Anteriormente, y gracias a la buena información del bajista Juanjo (también cuatro cuerdas en BrainDeath), habían sacudido el local a base de potente y colérico Metalcore con “Spit Your Pain”, “Excellent Day For An Exorcism”, “Walk” (versión de Pantera), “Tin Man Under The Rain”, “Human Face / Zombie Brain”, “Wrath Of God” y “Legion”.

Antes de acometer “Nightmare Funeral”, el vocalista Miguel “Nerón” (actualmente también voz en Vengeance Soul, ex-BrainDeath) pedía un “Wall Of Death”, y la chavalería obedeciendo se posicionó en dos bandos enfrentados, y cuando empezaron a repartir tralla, los cuerpos se mezclaron, empujaron… con frenesí e ímpetu. Tanta energía desprendía el grupo, contagiando a los pocos que estaban allí danzando a su son, que en un arranque que le dio a uno de pegar una pirueta al estilo del arte brasileño de la Capoeria, acabó con el micrófono del cantante por el suelo. ¡¡¡Menos mal que no le dio de lleno!!!

Para concluir lo hicieron marcándose una versión del “Roots Bloody Roots” que no me convenció del todo, ya que la percibí a un ritmo más lento que la original de Sepultura.

Hasta el día de hoy éste ha sido el último concierto de Above The Ashes, enterándome por medio de su Myspace que la banda aparca su actividad durante una temporada. Desconociendo si al final editarán, o no, el E.P. que tenían previsto sacar. Esperemos que no pase mucho tiempo para volver a ver en acción al cuarteto almeriense: el vocalista Miguel “Nerón”, al guitarrista Carlos “Pupi” (Transylvania, Vengeance Soul, ex–Bruma, Alta Tensión…), el bajista Juanjo, y al batería Nicolás (ex–Seed Of Doom).

Myspace ABOVE THE ASHES

 

Un minuto faltaba para la una de la madrugada cuando el quinteto murciano, gestado en 2007, daba comienzo su corta, pero contundente, virulenta y brutal descarga de Death Metal, mezclado con Deathcore y Death Metal melódico, con el sexto tema de su maqueta, “Centuries Of Blood”, ya con la imponente voz gutural de Enrique Balsalobre (¡¡¡agradecerle toda la información facilitada!!!), quien también sacudía con ímpetu su cabeza, al igual que sus compañeros David Palazón (bajo), y el guitarrista, situado a la izquierda, según mirábamos, José Ángel “Xuky”. Aunque a la hora de descargar dicho tema en directo, eliminan la parte lenta que hay tras el comienzo de la composición.

Después de dar las buenas noches y agradecidos de estar en Almería, Enrique informaba que tenían un guitarrista nuevo, Vicente, el cual en poco tiempo (alrededor de dos semanas) se había tenido que aprender 8 ó 9 temas, y que apenas se podía mover debido a la reciente operación de dos hernias de disco. Así que después de las palabras siguieron repartiendo tralla con el tema que abre su grabación, “Caught In Your Freedom”, apoyando a las voces el bajista David, y llegando a bajarse del escenario, a ras con el público, y los pogos, el guitarrista “Xuky” y el vocalista (aunque ahora dudo si fue en ésta o en la siguiente).

Nos presentaban un tema nuevo: “Sea Of Oblivion”, en la misma onda extrema e iracunda que los de “Century Of Blood”. A la nueva composición le siguió “Entombment Of A Machine” de los norteamericanos Job For A Cowboy, encargándose el guitarrista “Xuky” de los registros gorrinescos.

Otra canción de reciente factura nos ofrecían, con el título de “The Voice Of The Apocalypse”, y realmente su devastadora música se podría elegir para la banda sonora del fin del mundo. Regresando después a descargar otro de los temas que hay en la maqueta, “Break The Silence”, donde los pogos y demás ejercicios frenéticos seguían campando entre gran parte del poco público que había.

El siguiente tema era dedicado a Juanmi, y otro chaval, que habían ido allí desde Murcia. Así que la versión de “11th Hour” (Lamb Of God) fue acogida con más ganas aún, llegando incluso a cantar un poco “Nerón” (Above The Ashes).

Con “Blooshed” (otra de su grabación, en concreto el segundo corte) acabaron, con petición en su comienzo de “Wall Of Death”, donde entre tantas hormonas masculinas, se atrevió a participar una chavala (¡¡¡con un par de ovarios!!!). Aunque lo máximo fue ver a un vendedor ambulante ofrecer por allí anillos luminosos y flores, jejeje.

Un poco menos de cuarenta minutos duró la contundente y bestial descarga del joven quinteto murciano. Ojalá no se queden en un grupo promesa y vayan escalando peldaños en el jodido mundo de la música. Juventud, ganas, y decibelios de energía tienen para dar y repartir a espuertas.

La demo “Century Of Blood” de los murcianos la puedes descargar gratuitamente desde aquí o entrando a su Myspace. Aunque también la venden en sus conciertos a un más que módico precio, siendo un CD-R acompañado con una simple fotocopia en color de la portada. Adquiriéndola de ese modo servidor, además de una camiseta.

Myspace DARK CONFESSIONS

Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker


 

VARGAS, APPICE Y SHORTINO

Miércoles 26 de octubre de 2011, sala Caracol (Madrid)

De vez en cuando tenemos la oportunidad de asistir a algunos proyectos interesantes, en los que músicos de distinto “pelaje” unen sus fuerzas para ofrecer algo con, al menos, el atractivo de la novedad. Es algo que suele generar buenos resultados, porque es lo suficientemente interesante para atraer a buena cantidad de público y, además, el resultado suele tener mucha calidad.

Hace unos meses nos sorprendimos con la noticia de que Javier Vargas, guitarrista hispano-venezolano cuya larga carrera con su Vargas Blues Band la combinado siempre con otros proyectos, había montado un proyecto con Carmine Appice (batería de reconocidísimo prestigio cuyo curriculum creo innecesario reseñar aquí) y Tim Bogert, gran bajista que junto a Jeff Beck y al propio Appice formó un histórico trío a principios de los ’70. La evidente necesidad de un cantante para este proyecto se cubrió de la forma más sencilla, recurriendo a Paul Shortino, vocalista que lo fue de Rough Cutt y una etapa en Quiet Riot, allá por los ’80 y actualmente es compañero de Carmin Appice en la versión actual de King Kobra. Con esta formación (“Vargas, Appice, Bogert, featuring Paul Shortino”) ponen en la calle un disco de versiones. Y se lanzan a la carretera. Y llegan a Madrid.

No llegan todos, ya que la condición física de Tim Bogert no es la mejor para aguantar una gira (los años no pasan en balde), así que recurren a Luis Mayo, bajista habitual de la Vargas Blues Band, para ocupar su puesto. Así las cosas, nos acercamos hasta la Sala Caracol de Madrid para disfrutar de este proyecto en su versión “en vivo”.

En los tiempos que corren, es especialmente gratificante encontrar un concierto en el que todas las entradas se agoten. Esto fue lo que consiguió este proyecto, confirmando el atractivo que os comentaba al principio de esta crónica.

Dada la ausencia de telonero, a la hora prevista la banda salió a escena, intentando levantar el ánimo de los presentes con uno de los temas con más tirón de su último disco (recordad, de versiones…), como es “It’s A Long Way To The Top”, de AC/DC, un seguro de vida para arrancar el show.

Con Javier Vargas muy estático e introvertido, Carmine Appice tras su enorme kit de batería y Luis Mayo ejerciendo su papel de músico invitado, toda la responsabilidad escénica recaía en Paul Shortino, quien salió a comerse el escenario. Con buena imagen a pesar de sus años y unos bailecitos que a veces resultaban un poco ridículos, la verdad es que puso todo de su parte para ganarse a todos los asistentes. Su estilo en escena es de la escuela David Lee Roth, y se le vio feliz y dicharachero durante todo el concierto. Por cierto, fue él quien se dirigió constantemente al público en inglés, sin que ni Javier Vargas ni Luis Mayo aprovecharan su procedencia hispana para dirigirse a quienes no dominaban el idioma de la pérfida Albión.

Aprovechando el tirón del arranque, enlazaron con “Soul Of Love” (Paul Rodgers) y una extensa versión del mítico “Black Night” (Deep Purple), que fue alargada de forma notable en su parte instrumental, para lucimiento de Javier Vargas, quien tuvo una noche llena de altibajos, con momentos de guitar-hero total alternados con otros en los que estuvo menos brillante. Esto mismo se le podría aplicar a la voz de Paul Shortino. Es evidente que, al tratarse de versiones, su voz debe adaptarse a temas compuestos originalmente para voces muy diferentes, y el bueno de Shortino brilló a gran nivel en algunos cortes y en otros desafinó como una perra en celo.

Las dudas que llevábamos sobre si este proyecto iba a limitarse a este disco y gira se disiparon cuando presentaron un tema nuevo que irá en un próximo trabajo discográfico. El tema se llama “This Must Be Love” y es un medio tiempo bastante agradable que nos causó buena impresión.

Estábamos disfrutando de los mejores momentos de la noche. Una extraordinaria versión de “Surrender” (Cheap Trick), uno de los temas que también es de los mejores del disco, nos mostró que esta formación tiene mucha calidad que ofrecer. Realmente me pareció el mejor tema del concierto. Tras él, Paul Shortino nos comentó que quería hacer un homenaje al fallecido Ronnie James Dio, y se marcó un memorable “Heaven and Hell” a capella, reclamando al público que cantar con él y con el resto de la banda mirando desde el escenario. Realmente bonito y sorprendente.

Un par de temas de Cream “Politician” y “Sponfull” se extendieron durante varios minutos más de lo esperado. El blues el estilo en el que mejor se encuentra Javier Vargas, y lo explotó todo lo que pudo. Sólo le faltó un poco más de comunicación con el público, ya que se mostró demasiado inexpresivo durante toda la noche. Esta sensación debería haber continuado con el mítico “Parisienne Walkways”, dedicada a la memoria del fallecido Gary Moore, pero lamentablemente quedó en el intento por los errores de Javier Vargas en el inicio, que literalmente destrozó la parte inicial, tras la cual apenas pudieron recuperar las buenas sensaciones hasta la mitad de la canción.

“Living alone” nos condujo hasta el esperado solo de batería, lo que trasladó mi mente hasta diciembre de 1986, la primera vez que pude disfrutar de este gran batería cuando aterrizó con King Kobra en la desaparecida sala Canciller. Han pasado 25 años de entonces, y el ahora sexagenario Carmine Appice sigue sorprendiendo por su técnica y energía. Además, logró sorprendernos en los ya previsibles solos de batería, saliendo de su kit y acercándose al borde del escenario para bacilar con el público sólo tocando baqueta contra baqueta.

Ya con todo el grupo de nuevo sobre el escenario, presentaron otro tema que saldrá en el próximo disco, en este caso llamado “Fever”, más una versión del “You Keep Me Hanging On” (Vanilla Fudge). El ritmo del concierto estaba cayendo estrepitosamente, así como los ánimos del público, y hacía falta algún revulsivo que nos volviera a levantar. Como si me hubieran leído la mente, incluyeron un extracto de “Whole Lotta Love” (Led Zeppelin) que nos despertó a todos del letargo.

Caminábamos hacia el final con “Lady” (de aquel proyecto que se llamó Beck, Bogert and Appice”) y para acabar, Paul Shortino nos anunció un tema de Rod Stewart. Cuando todos esperábamos el “Tonight is the Night” que se incluye en el disco, nos sorprendieron con “Do You Think I’m Sexy?”, el tema más conocido, comercial (y hortera) de la carrera del cantante británico. Y sonó cachondo, vacilón (y hortera) a más no poder, alargado hasta la saciedad entre las bromas de Shortino y su juego con el público. Bailecitos, posturas muy sexy…

Despedida y a esperar los bises. En este caso, “Right On” (Ray Barretto) y “One Way Out” (Allman Brothers) nos condujeron al final definitivo del concierto, con Paul Shortino llevando de nuevo todo el peso de la comunicación con el público, con muy buen humor e imitando con gracia el sonido de una trompeta.

A nivel musical, los altibajos de Javier Vargas y Paul Shortino evitaron que fuera perfecta, pero salimos de allí satisfechos, con la impresión de haber asistido a un concierto muy especial.

Como novedad, el concierto fue retransmitido en directo por Youtube a todo el mundo. Esperemos que esta iniciativa se repita en el futuro.

Texto y fotos: Shan Tee


 

Sábado 22 de octubre de 2011, Palacio Vistalegre (Madrid)

En 1981 yo ya estaba enamorado de clásicos como Deep Purple, Led Zeppelin o Black Sabbath y de grupos españoles como Asfalto, Leño, Bloque, Ñu etc. Pero, sobre todo, andaba totalmente embelesado con los nuevos grupos de la NWOBHM que estaban apareciendo (Saxon, Iron Maiden, Def Leppard, Praying Mantis, Diamond Head…). Sin embargo echaba en falta un grupo español de Rock más potente, del estilo de lo que se hacía en Inglaterra que nos contaban revistas como Popular 1 o Rock Espezial.

Un día de primavera de aquel año vi una noticia en el telediario que me espabiló de la caraja de después de comer, en la que aparecía un nuevo grupo llamado Barón Rojo en el escenario de las fiestas de un barrio de Madrid (quizá pudieran ser las fiestas de S. Isidro de 1981, pero no estoy seguro). Junto a las imágenes, bajo los comentarios del presentador, pude escuchar los acordes de lo que luego sería “Con botas sucias”, primer single del primer disco del primer grupo español de Heavy que conseguía grabar. Bien, pues justo en ese momento empecé la cuenta atrás para esperar el BID (Boletín Informativo Discoplay, prácticamente la única forma de conseguir discos para chicos de provincias como un servidor) de aquel mes y poder gastar los ahorros en la adquisición de aquel tesoro. Lo conseguí aún a costa de pasarme el verano sin blanca, pero estudiándome cada segundo de “Larga vida al Rock and Roll”, que era como se dio en llamar aquella fundamental obra del Rock español. Barón Rojo había nacido y yo tenía entonces 14 años, iba a cumplir 15.

Mi hija mayor tiene en estos momentos 14 años, va a cumplir 15, y el sábado pasado tuve el inmenso placer de llevarla a ver a Barón Rojo, justo en el ocaso de su existencia si no el final de la misma (en principio fue el último concierto), pero aún a tiempo de ver a la formación original, la misma que hace 30 años me hizo dar un vuelco el corazón con su música.

Es previsible, entonces, adivinar que esta reseña tiene más de sentimental y de reconocer la trayectoria y los logros conseguidos por la banda, que del análisis detallado de lo que pudimos ver y escuchar en el Palacio Vistalegre, pero que nadie se equivoque, que Barón Rojo, los de verdad, siguen dándole cien vueltas a muchos y siendo referente para casi todos, como quedó demostrado en las caras de felicidad de los músicos y en la entrega del público, que supo pasar por encima de los inconvenientes y disfrutar con la banda más grande que ha dado la historia del Rock nacional.

La política en materia de espectáculos de la C.A.M. exige que el recinto esté vacío a una hora determinada, con lo que el espectáculo debía acabar a las 23:30 y ni un minuto después. Eso hizo que el grupo saliera a escena a las 20:27 de la tarde y, tras un brevísimo saludo de Sherpa, se pusieran manos a la obra al más puro estilo Ramones es decir, a saco, prácticamente sin espacio entre temas, aprovechando el tiempo al máximo para ofrecernos la mayor cantidad posible de lo mejor de su creación.

“Son como hormigas” fue la encargada de abrir un set-list compuesto por 34 temas, sin solos de batería ni de guitarra como acostumbraban hace años, con poco margen a la improvisación y de tres horas de duración incluyendo las tres veces que tuvieron que volver a salir al escenario para ofrecernos los correspondientes bises (“trises” en este caso). Siguieron con “Los desertores del Rock”, “El malo”, “Rockero indomable”, “Chicos del Rock”, “Hermano del Rock’ n ’Roll”, “Tierra de vándalos”, “Travesía urbana” y una magnífica versión extendida de “Efluvios”.

El sonido fue horroroso durante toda la actuación, al menos desde mi posición, que no era precisamente mala (sentado en la grada, justo enfrente al escenario) con la batería prácticamente inexistente, sin entenderse las parrafadas entre canción y canción, y las guitarras y bajo sin definir, formando todo un batiburrillo con las canciones que, más que escucharse, se intuían. El escenario también me dejó un poco decepcionado, yo esperaba algo más, pero me encontré con una escenografía austera, sólo con una pantalla de vídeo colgando sobre la cabeza de Hermes, que tenía su batería montada en una tarima no demasiado alta, sin telón de fondo y no muy ancho para lo que suele verse en ese y otros recintos de similares dimensiones y capacidad. Las luces me parecieron escasas, el sonido poco potente (además de poco definido, como he dicho antes) y el espectáculo, en general, mucho menos de lo que me esperaba.

Quizá me hice una idea equivocada de en qué iba a consistir el último concierto de la gira de reunión del 30º aniversario, pero pensaba que iban a grabarlo en vídeo para incluirlo luego en la película que están preparando (se presentó el trailer en los prolegómenos del concierto y tiene muy buena pinta) y que eso haría que el espectáculo fuera mucho más vistoso de lo que en realidad fue. Sí, lo grabaron (había una cámara fija frente al escenario y alguna otra tomando imágenes del público y de lo que ocurría en escena), pero fue todo muy normal, quizá demasiado para lo que la ocasión requería.

Unos telones tapaban parcialmente la grada, aunque quedó todo el frontal practicable para quienes nos cansamos en pista y llevamos menores al lado (fuimos muchísimos padres los que llevamos a nuestros hijos, nunca había visto tantos). Por ahí comentaban que unas 8.000 personas llenábamos el recinto disponible, con una media de edad bastante alta pero todos con caras de satisfacción.

Sin embargo tengo que decir que, a pesar de la legislación vigente y de que últimamente se cuida mucho por parte de los locales de conciertos el que la gente cumpla con la restricción de fumar, hubo muchísimas personas a quienes les importó muy poco si molestaban o no a los de al lado, que hubiera niños alrededor, que a los propios músicos no les viniera nada bien el humo o que pudieran meterle un “puro” al recinto. El caso es que la humareda era cada vez mayor y terminó siendo algo insoportable. Hacía mucho tiempo que no llegaba a casa con la ropa apestando a humo y, la verdad, me gustaría que fuera la última. La imagen de falta de respeto que se ofreció fue penosa, me dio auténtica vergüenza (aparte de ataques de asma).

Mientras tanto, el grupo seguía ofreciendo lo mejor de sí mismos con temas como “Chica de la ciudad”, “Con botas sucias” (sonó triunfal, como si la venganza hacia la discográfica hubiera llegado 30 años después), “Incomunicación” (cantada por el público a más volumen del que salía por el P.A.), con la pantalla que hacía de fondo de escenario ofreciendo imágenes relativas a cada canción, mención especial a las emitidas en “Concierto para ellos” (con fotos de los difuntos) y “El barón vuela sobre Inglaterra”, con instantáneas del grupo durante su estancia en Londres para la grabación de “Volumen brutal” en la que fue, sin duda, su mejor época.

Armando se movía por todo el escenario con los bailes esos “made in él mismo” cachondos pero horteras como él solo. Carlos permanecía en un radio pequeño alrededor de su micro y monitores, aunque a veces hacía alguna incursión al centro del escenario. Hermes sudaba la camiseta y Sherpa daba sensación de estar un poco ausente, sin moverse mucho y tocando su instrumento en modo “ahorro de energía”, no sé si me explico. Al respecto de esto y sobre el sonido y otros aspectos que estoy comentando, Sherpa ha colgado en su facebook lo siguiente: “Si pensáis que el sonido fue malo cara a vosotros, os puedo decir que en el escenario yo sufrí muchísimo por el mal sonido que recibía por el pinganillo y los monitores. Esa es la razón por la que no estuve más animado, porque tenía que lidiar con el caos que pasaba por mis oídos. En la prueba de sonido canté como Dios, porque se oía todo de puta madre, pero después con 6.000 personas, el calor etc, el sonido se va a la mierda, sobre todo en lugares que no están acondicionados para tal.”

La ejecución de los temas, no obstante, era prácticamente impecable. Algún fallo que otro típicos del directo (Carlos que se pasa de frenada en alguna estrofa, Sherpa que se va de tono, Armando que se equivoca en algún solo…) lo normal, es decir, mínimos para no deslucir y algo normal si tenemos en cuenta las dificultades técnicas antes comentadas. Me llamó la atención también que no cambiaran de instrumentos en todo el concierto. Sherpa con su Rickenbacker, Carlos con su Gibson y Armando con Stratocaster que cambió por otra en una única ocasión.

Siguieron cayendo clásicos como “El pobre”, “Buenos Aires”, una impresionante “Se escapa el tiempo” (de lo mejor de la noche junto con “Efluvios”), “Cuerdas de acero”, “Hijos de Caín” (con el público otra vez tapando el sonido del escenario con sus cantos), “Barón Rojo”, “Larga vida al Rock & Roll”, “Breakthoven”, “Tierra de nadie”, “Satánico plan (volumen brutal)”, la inesperada “Señor inspector” y “Caso perdido”.

Casi sin darnos cuenta llevábamos ya tres cuartas partes largas de concierto, síntoma inequívoco de que la cosa estaba entretenida y, tras poner fin a la primera parte con “Los rockeros van al infierno”, se metieron a los camerinos para salir tras unos minutos en los que el público solicitó los bises con cánticos al estilo de “Barón al rojo vivo”, para que os hagáis una idea.

“Mil años luz” fue la primera en sonar en esta parte del concierto, lo que dejó al público un poco frío por lo inesperado y porque el tema en sí (precioso por otro lado) no es precisamente de los que animan a saltar. Personalmente lo agradecí porque, de las veces que he visto a la formación clásica de Barón Rojo, nunca lo había escuchado en directo. “Anda suelto Satanás” y “Resistiré” pusieron fin a esta segunda parte.

En un momento volvieron a salir para tocar “Las flores del mal” y “Siempre estás allí” en lo que la mayoría dio como final definitivo del concierto. De hecho mucha gente salió del recinto, a pesar de que no se habían encendido las luces, pero ante la insistencia del personal y también debido a que todavía faltaban 8 minutos para las 23:30 h, volvieron a aparecer en escena por tercera vez para rematar la función con “Casi me mato” y para meter a presión en el tiempo de descuento una versión de “Czardas”, la pieza de Monti que introdujeron tras el solo de guitarra de Armando en el disco en directo de 1984.

Ahora sí, no había tiempo para más. Pocos grupos ofrecen tres horas de concierto por el mismo precio, pero no tres horas cualesquiera, sino 180 minutos llenos de canciones históricas, una detrás de otra. No sobró ninguna aunque yo eché de menos “Herencia letal”, alguna de “Obstinato”... en fin, que hubieran podido seguir bastante tiempo más sin bajar el nivel, pero en ese sentido es imposible poner pega alguna.

El grupo se retiró realmente agotado (la edad no perdona) y muy satisfecho, como si hubieran revivido los tiempos en los que llenar pabellones era pan comido. Supongo que eso tampoco pueden decirlo muchos grupos españoles de Rock a estas alturas. Entre el público también dominaban las caras de felicidad, dando la sensación de haber vivido una noche histórica por lo intensa y emotiva. Muchos de nosotros también revivimos momentos de pabellones llenos hace 25 ó 30 años, pero justo en la otra parte del escenario, y algunos, entre los que me encuentro, nos dimos la enorme satisfacción de que nuestros hijos tuvieran la posibilidad de vivir el directo del grupo de Rock más importante de este país porque, por muy decrépitos que parezcan, a pesar de los malos rollos, de las sucesivas reencarnaciones de la banda (algunas de ellas lamentables), incluso a pesar de algunos discos que no hacen justicia al nombre, es algo que podrán contar con orgullo.

GRACIAS por haber existido.

Texto: Alvar de Flack

Fotos: Nacho Serrano (He Reunido a la Banda)


 

II ALBERTO ROCK: LLAMADA COMÚN + OMENOMEJODAS + HARD SHOVELS + SMOKING (+ BRAINDEATH + ANTONIO ALONSO + TRANSYLVANIA)

Sábado 22 de octubre de 2011, Antiguo Colegio de El Alquián (El Alquián, Almería)

El joven Alberto García Gázquez era un gran amante de la música y era frecuente verlo, acompañado de su hermano José Ángel, asistiendo a concierto metaleros. Incluso la pareja de hermanos, junto a Javier Rueda “Pakiro” (actualmente bajista de Disharmonic), habían formado en los últimos años una banda de Thrash Metal llamada Omaxia.

El último concierto disfrutado por Alberto, o Albertillo -como le decían, y dicen, sus familiares, amigos y seres queridos- fue el IV Pounding Metal Fest., al que asistió preferentemente por ver la descarga de los norteamericanos Hirax por primera vez en España, y que tuvo lugar el sábado 8 de mayo de 2010 en la sala El Grito (Fuenlabrada, Madrid). En el viaje de vuelta que realizaba junto a su hermano y el colega Poncho, y cuando no quedaban muchos kilómetros para llegar a Almería, sufrían un nefasto accidente con el coche en el que viajaban, resultando trágicamente herido mortal Alberto. Su fallecimiento fue un enorme golpe para sus familiares y amistades, principalmente para la gente que lo había visto crecer y amar la música en su localidad, El Alquián. Pero esos grandes amigos no quisieron tener sólo ellos en sus corazones el recuerdo día a día de Albertillo, y tuvieron la genial idea de rendirle un homenaje organizando un festival con su nombre, para que así su recuerdo perdure aún con más fuerza año tras año. Un festival que seguro que Alberto, desde donde quiera que esté, lo disfruta como el que más.

La primera edición del Alberto Rock se realizó el año pasado (el sábado 23 de octubre de 2010). En aquel primer festival participaron sólo bandas almerienses y de El Alquián: Llamada Común, Lucro Hostil (reunidos para la ocasión), el guitarrista Pepe Mañas, Abraxas (también reunidos para el homenaje), Ever Silence, Raise, y el guitarrista Ángel Ruiz. Al coincidir con la celebración de cumpleaños de mi sobrinilla mayor, Maribel, y acabando la fiesta algo tarde, finalmente me tuve que aguantar y no pude estar en El Alquián aquella vez disfrutando y rindiéndole mi humilde homenaje a Alberto.

Para esta segunda y reciente edición también coincidía con el cumpleaños de la chiquilla, pero gracias a que acabó a buena hora pudimos llegar a tiempo cuando estaban presentando a Smoking. Así que me disculpen los grupos e integrantes que me perdí: los veteranos Transylvania, que fueron los primeros en abrir la tarde/noche con una formación para la ocasión integrada por: José M. Cabrerizo “Tote” (guitarra), Ángel Cabrerizo (bajo), Jesús Ropero (batería), y las colaboraciones esa noche de Manuel Díaz (guitarra; Sala X, So Much) y Antonio Canillas (voz; ex–Caravan Band, Inercia, Lucro Hostil, Abraxas…); el guitarrista Antonio Alonso, que contó con las voces invitadas de Manuel Díaz & Juan Carlos “Negro” (el presentador del festival), y Antonio Canillas; y BrainDeath, siendo a la postre su último concierto como quinteto, ya que uno de sus vocalistas, Nerón (Above The Ashes), dejaba la formación poco tiempo después.

 

SMOKING

Fue llegar a la puerta del buen y amplio recinto cuando el encargado de las presentaciones daba paso a Smoking, la banda de la localidad de El Alquián que estuvo activa entre finales de los 80 y principios de los 90. Siendo para servidor uno de los grupos más interesantes surgidos en la historia del Heavy-Rock de la provincia de Almería, mezclando un potente y duro Heavy Metal con el Rock Urbano de claras influencias de Leño o de los primeros discos de Rosendo Mercado. Si no me equivoco, esta noche a su vocalista Manuel Morales Pascual “El Alemán”, le acompañaron en los temas el guitarrista Pepe Mañas (Pepe Mañas Band, Los Vinilos, Perjudika-2, ex–Mentsana, Abraxas…), el bajista Luis Ramírez (ex-Mentsana, Polen, Rolaje...), y el batería Jesús Ropero (Transylvania, Sala X, So Much, ex–Masacre), aunque también participaron en apoyo vocal Manuel “Patata” (bajista/voz de Llamada Común; y batería de Smoking en sus años), Antonio Jesús Nieto (guitarra/voz de Llamada Común) y otro caballero; además de puntualmente a la guitarra Basilio “Bilo” Torres (ex–guitarra/voz Llamada Común; y bajista, luego guitarra rítmica, de Smoking).

Tan sólo tocaron cuatro temas: “La última”, “Lucifer”, “Mala suerte” y “Como una pesadilla”, trayéndome con esas pocas canciones el gratísimo recuerdo que tengo de la única vez que vi a Smoking en directo. En uno de los conciertos más importantes en la historia de la banda: abriendo para Barricada, que presentaban el disco “Rojo” (1988), en la Plaza Vieja (en la actualidad Plaza del Ayuntamiento) el 25 de junio de 1988. Documento sonoro que aún conservo entre mis cintas de cassette -grabado por servidor con el brazo todo tieso y en alto- con temas suyos y versiones de Leño (“Este Madrid” y “Maneras de vivir”) y Rosendo (“Navegando”), quedando también grabada para la posteridad la voz de mi gran amigo Cristóbal “El Chiro” alucinando y diciendo: “¡¡¡Quitad las campanas hijo putas!!!”, jajaja, en referencia a las campanadas horarias que sonaron dando la hora en el reloj de la casa consistorial mientras los de El Alquián tocaban.

 

HARD SHOVELS

El pasado sábado 20 de agosto de este 2011 habíamos visto por primera vez a Hard Shovels en un concierto que dieron en el pub El Alamo junto a So Much, Sala X y La Mala Pita. En aquella ocasión no les presté mucha atención, a decir verdad, aunque me pareció un grupo correcto a la hora de animar con sus versiones a temas internacionales de Punk-Rock (Misfists, Bad Religion…). Aquella noche fueron quinteto con tres guitarras, y para esta ocasión también eran quinteto, pero Miguel Ángel Morales (voz/guitarra) no estaba, ocupándose de la labor principal a la voz Fran López (tirando de atril), que junto a los guitarristas Manuel Cejudo & Juan Cervantes, el bajista José Ángel García (hermano del homenajeado Alberto) y el batería Pedro Guirao, tocaron unas cuantas canciones de Punk-Rock como, las más que conocidas, “Anarchy In The U.K.” (que les quedó muy caótica) y “Blitzkrieg Bop”, entre otras.

 

Se contactó, y se anunció en un primer momento para el festival con los veteranos e históricos MG 15, pero finalmente se cayeron del cartel debido a que la banda malagueña decidía aparcar su actividad. Entonces se pensó en Omenomejodas, una banda seguida con pasión por Alberto García Gázquez. Y finalmente el trío astur expresamente atravesó el país de Norte a Sur para tocar en el concierto homenaje a uno de sus seguidores que con toda seguridad lo disfrutó en alma y espíritu desde algún lugar del recinto.

Sin haber tocado durante dieciséis meses, con este concierto volvían Omenomejodas a subirse a las tablas. Confeccionando el repertorio, como días después me comentaba José María Heres (¡¡¡muchas gracias por todo!!!), como un compendio de canciones que habían ido tocando en cada gira de los tres discos que poseen (“Insufrible ruido”, “Mundo de locos” e “Intenso extremo”), además de versiones.

El humo invadía el amplio y buen escenario mientras sonaba la “Intro”, y José María (voz/guitarra; Lying) y David Álvarez “Lara” (bajista; sustituto esa noche de Andrés Flórez “Andy”, ambos compañeros en Vendaval) nos daban la espalda, mirando de frente al batería Fernando Argüelles (Vendaval, Lying, ex-Nörthwind), uniendo la introducción al tema “Thrash Metal (Will Blow Up Your Fucking Head)”, sonando para mi gusto demasiado la batería de Nando (como en su versión de estudio), en detrimento de los otros dos instrumentos, algo que sucedió durante más canciones a lo largo de la descarga del trío asturiano. Tocando después “El peor enemigo”, primer corte del hasta ahora último disco (y para servidor el mejor), “Intenso extremo” (Norte Sur Records, 2008). La voz de José María es, y aquella noche más, de tono ronco y cazallero; arreándole el fornido bajista en repetidas ocasiones con su puño al bajo, algo que me recordó a la manera de tocar de Mark “The Animal” Mendoza (Twisted Sister).

No había demasiada gente próxima al escenario, pero los que allí estaban posicionados disfrutaban de la descarga de Thrashcore de la banda, agradeciéndoselo sinceramente el grupo.

La tercera canción de la noche fue la versión a “The Trooper”, sorprendiéndome bastante que hicieran tan pronto una versión, aunque según me dijo José María en ese puesto la tocaban durante los conciertos del disco “Insufrible Ruido” (2003). Sinceramente la revisión al tema de los Maiden me gustó más bien poco (haciendo un guiño de nuevo a la banda inglesa más adelante). Siguiéndole después un pequeño solo de batería de Fernando.

Para aquellos personajes violentos va dedicada “No más víctimas”, primer tema que tocaban esa noche del segundo álbum, “Mundo de locos” (La Bruja Producciones, 2006). “Doom” nos volvía a la época del primer disco, continuado por un solo de guitarra de José María.

Seguidas sin respiro tocaron las cortas “R.I.B.”, “Torero bueno…” y “La muerte”, más influenciadas por el Punk/Hardcore que por el Thrash Metal. Desembocando en el “Raining Blood” de Slayer y, si “Neury” no me juega una mala pasada, creo que también se marcaron “Chemical War”, el primer corte del segundo disco.

“Executioners”, otra de sus primerizas y veloces composiciones en el idioma de Shakespeare, fue seguida del despiporre entre el público con “Fast As A Shark” (Accept) y para acabar (como hacían en los conciertos presentando en directo “Mundo de locos”) con “Ace Of Spades” (Motörhead), subiéndose, sin estar previsto, un par de chavales (¡¡¡ese Dani y Manolo!!!) que estuvieron moviéndose y cantando con la banda.

Hay que agradecerles la paliza de viaje que se pegaron Omenomejodas para estar en el homenaje a su fallecido seguidor Alberto, el cual, como bien dijo José María durante su concierto, figuraba en los agradecimientos del segundo disco –Alberto Gázquez (Almería cañera)- porque en su tiempo se puso en contacto con la banda solicitando camisetas, discos y toda clase de material que hubiera de Omenomejodas. Personalmente los asturianos no me convencieron plenamente, en parte, como he mencionado anteriormente, por el sonido de la batería, que la mayoría de veces predominaba, también por sonar más Punks que Metaleros en un buen número de canciones, y además hubiera preferido que hubieran tocado más temas suyos (principalmente del tercer álbum) que versiones. Pero ya he comentado más arriba que confeccionaron el concierto cogiendo canciones de las giras que habían hecho. De todas maneras, se merecieron por la de kilómetros que se hicieron, la simpatía, y entrega, que les comprara una camiseta y hacerme con el único CD que les quedaba del primer disco, que aunque viene como extra en el segundo, lo quería tener original.

Web OMENOMEJODAS - Myspace OMENOMEJODAS

 

LLAMADA COMÚN

El veterano grupo rockero de El Alquián acabó el festival como mejor podía hacerse, festivamente, con canciones de cosecha propia, incluido el histórico y clásico “Himno de El Alquián”, y versiones a temas de Barricada, Reincidentes y Leño. Mencionar que aunque hoy en día funcionan como trío con: Manuel Pascual “Patata” (bajo/voz), Antonio Nieto (guitarra/voz) y Nico Álvarez (batería; ex–Makia Subversiva), y componiendo su repertorio mayormente de versiones, en esta noche contaron con la presencia a la guitarra de un antiguo componente, Basilio Torres, y el batería Javier Mora “Morety” (ex-Desafío Mental, Mentsana, Polen, D-tonantes...), tocando también el actual batería, Nico. Además de comunicar alegría, fiesta y buen rollo a los presentes con las canciones, también contaron con participación de peña que se subía al escenario para cantar y danzar al ritmo de la música.

A la una menos cuarto de la madrugada acaba la segunda edición del Alberto Rock. En general me lo pasé bastante bien y me alegré de comprobar el trabajo bastante destacable realizado por gente admirada y sencilla. Teniendo que felicitar a la asociación Dando La Nota por el excelente trabajo que se pegaron organizando y estando al tanto de todo, especialmente en la barra, con buen trato y precios asequibles. Así que hay que elogiar a todos los que participaron en que se llevara todo adelante, y especialmente a Antonio Canillas, José Ángel García Gázquez & Triny Guirao, y Pepe Mañas. ¡¡¡Vamos a por el III Alberto Rock, jabegotes!!!

Texto: Starbreaker

Fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Pepe Mañas (Smoking, Hard Shovels y Llamada Común) y Starbreaker (Omenomejodas)


 

FESTIVAL SERIE Z 2011

Viernes 7 y Sábado 8 de octubre, sala Paul (Jerez de la Frontera, Cádiz)

Mucho se venia hablando sobre el retorno del festival Serie Z, tras varios años en el dique seco. La expectativa levantada al inicio se fue regularizando según se iban conociendo los integrantes del cartel, sin grandes nombres a nivel mediático como antaño, pero con gran efectivo, un cartel acorde a los tiempos que corren.

La caída del cartel de Nick Curran y de Imperial State Electric, hizo que algunos indecisos decidieran al final no acudir a la cita con uno de los festivales mas identificados con el Rock and Roll.

La situación que vivimos ha obligado a cambiar los espacios abiertos de antaño por la funcional sala Paul, que acogía el retorno del Serie Z los días 7 y 8 de octubre. 400 entradas salían a la venta, y a falta de confirmación por parte de los organizadores, la sensación es de que algo mas de la mitad del aforo es lo que se ha vendido. Aun así hemos podido disfrutar de dos días donde el Rock and Roll es la solución.

 

Viernes 7 de octubre

El viernes se daba el pistoletazo de salida a esta nueva edición del Serie Z, la del retorno. Los primeros en abrir fuego fueron los australianos DON FERNANDO, aunque desgraciadamente no pude llegar a tiempo de verlos. La sensación general era de que habían dejado un muy buen sabor de boca.

MAGGOT BRAIN

Justo tras acceder a la sala, pisaban el escenario los extremeños, Maggot Brain. Decir que son una banda de futuro es una quimera, son una autentica realidad. 10 años los amparan con unos discos a la altura de cualquier banda allende nuestras fronteras.

Desde el primer momento, los extremeños se hicieron amos y señores del escenario, dejando claro que son una de las bandas mas excitantes del panorama rockero patrio. Conjuntados, con ganas y fuerza, e incluso partiendo alguna cuerda, fueron dando repaso a su repertorio habitual, con temas como “Alabama”, “Green Machine” o “Extreme Hard Boogie”.

Mucha gente prefirió quedarse fuera en la barra, y ellos se lo perdieron, porque los extremeños, vinieron, tocaron, vencieron y convencieron.

 

THE SOULBREAKER COMPANY

15 minutos mas o menos para cambiar de banda –uno de los muchos puntos a favor de la organización-, y The Soulbreaker Company saltaban a escena. Habia mucho interes a ver a la banda, y se notó en la afluencia de público. Su ultimo álbum no hace más que recibir criticas excelentes, y es que pocas veces se lanza un album de semejante nivel dentro de nuestras fronteras.

Desde el comienzo la banda se mostró entregada, con su mezcla de psicodelia, Hard Rock y sonidos setenteros, con el que consiguen crear un ambiente hipnótico que te hace introducirte en sus continuos ritmos. Espectacular el trabajo de los guitarristas, llevando el peso con sus poderosos riffs e introduciéndonos en su particular mundo.

La gente tenia ganas de ellos, y eso se notaba en el ambiente porque todos los ojos estaban atento al desarrollo de esta banda, al que el término banda nacional se le queda demasiado pequeño. No defraudaron, demostrando que está en un momento de forma envidiable, y que su música, aunque difícil quizás para la mayoría, solo puede conducirles camino a la gloria.

 

BACKDRAFT

El ambiente ya estaba caldeado, pero la bomba de neutrones estaba a punto de caer sobre el escenario del Z. Los suecos Backdraft hacian acto de presencia, y aquello se convirtió en un autentica locura. Descargando adrenalina a más no poder a base de riffs y una fuerza escénica irrepetible, estos bestias, que contaban con una considerable legión de fans entre el publico, consiguieron meterse al publico en el bolsillo desde el primer acorde.

Un Jonas pletórico no dudó en lanzarse a cantar junto al publico, que se encontraba totalmente entregado ante la tormenta desplegada por los suecos. Cayeron temas de su ultimo disco como “Idiot” o de los anteriores, pero da igual, podían haber tocado toda su discografía varias veces seguidas, que de allí no se hubiese movido ni dios. Junto a Topo, lo mejor del viernes, y eso que el nivel fue alto.

 

TOPO

Sin lugar a dudas, la actuación de Topo era uno de los momentos más esperados, para mi y para muchos de los que nos congregamos allí. Además se comenzaban a ver rostros mas curtidos por el paso del tiempo acercándose a la primera fila. Había mucha expectación, porque el repertorio estaba fuera de dudas, pero había que ver en que estado se encontraban Laina y Jimenez y, amigos, están en un estado de forma brutal.

Muy comunicativos con el publico, sobre todo José Luis, que recordó que lleva muchísimos años componiendo junto a Lele, y que otros con un par de temas dan el pelotazo. Cayeron clásicos de la banda como “Colores”, “Ciudad de músicos”, “Vallekas 1996”, “Mis amigos donde estarán”... y temas de su disco nuevo. Topo sonaron increíbles, desarrollando un mar de emociones que se contagiaba con el público, con aquellos para los que han sido parte fundamental de su vida, y para otros que los descubrían con gran sorpresa.

Reivindicaron su paso por Asfalto interpretando “Capitán Trueno”, “Dias de escuela”, “Rocinante” y “Ser urbano”. Nos dejaron con ganas de más, de mucho más, hubiésemos estado toda la noche escuchando a Topo.

 

ERIC SARDINAS & BIG MOTOR

Después de Topo venía otro de los platos fuertes de la noche: el maestro de la slide, Eric Sardinas. Muchos aún manteníamos el recuerdo de su reciente paso hace unos meses por Cádiz y el torbellino que es en directo. Con un Levell Price al bajo, encargándose del contacto con el publico, Sardinas mostraba su habitual repertorio de movimientos y entrega, haciendo las delicias del publico.

El derroche de técnica que desprende Sardinas en su Blues Rock contactó desde un primer momento con la gente. Se intuía mucho fan del americano, quien no da un momento de tregua, alternando clásicos de su discografía como “Can´t Be Satisfied” o “Down To Whiskey” con temas de su reciente álbum “Stick And Stones”, entre un mar de flashes y de aplausos, de un público que vibró con su actuación.

 

THE STORM

Los sevillanos The Storm cerraban la noche del viernes. Pioneros del Hard Rock en nuestro país, hace poco han decidido volver a la carretera y reivindicarse como la gran banda que siempre fueron. Realmente había mucho interés por ver como se desarrollaría el concierto, pues grandes temas no les faltan a los de Sevilla.

Y aquello sonó brutal, no pensaba que sonarían tan poderosos, tan hardrockeros, centrándose sobre todo en su segundo álbum, comenzaron a descargar temas que por derecho propio deben ser considerados clásicos del Hard Rock patrio como “I´ve Got To Tell You Mamma”, “I´m Busy”, “I Don´t Know” o “El dia de la tormenta”, reivindicando como ellos mismo dijeron, que a pesar de que muchos críticos de este país, ubican el nacimiento del Hard Rock nacional en el '79, su primer disco se lanzó en el '74.

Y así se ponía final a la primera jornada de este tercer Serie Z, en el que cabe destacar la buenísima organización, con el poco tiempo entre banda y banda, las tres barras que abastecían a los asistentes y los stands de camisetas y discos que ponían a tu disposición la posibilidad de salir con algún vinilo camino a casa. Tras un agotador día, había que coger fuerzas para el sábado.

 

Sábado 8 de octubre

El sábado prometía ser fuerte, con un cartel variado que además presentaba los sonidos más fuertes con la representación de The Quill y Pentagram. Lamentablemente no pude llegar para ver a BOURBON, una banda con un potencial tremendo, cuya demo es una autentica maravilla, y su directo demoledor, basado en los sonidos mas clásicos del Hard Rock. Tampoco pude presenciar la actuación de ´77, por lo que llegue cuando el outlaw mas en forma de la escena country actual saltaba a escena.

 

BOB WAYNE & THE OUTLAW CARNIES

Bob Wayne se ha hecho una merecidísima reputación a base de carretera, conduciendo su furgoneta de concierto en concierto, y fue un huracán sobre el escenario del Z, acompañado de violín y contrabajo, todo presencia escénica.

Aun mucha gente estaba entrando, o tomándose algo fuera, pero todos los que nos acercamos a ver a este forajido salimos impresionados por su buen hacer y por grandes temas como “Driven By Demons”, en un viaje al corazón de la America mas salvaje.

Además Bob mostró mas tarde ser un tipo de lo mas especial.

 

GREEN MANALISHI

Una de las actuaciones mas esperadas era la reunión de Green Manalishi en exclusiva para este Serie Z. A modo de cuarteto, una de las bandas mas grandes que jamás ha dado el Hard Rock patrio salía a escena provocando el éxtasis general, y es que sus dos discos deberían ser imprescindibles en la discoteca de cualquier rockero de pro.

Estos tíos son pura clase, y su Hard Rock setentero suena a gloria. Temas como “Great White Shark”, “Shining Killer”, “21st Century Hero” y ese pedazo de himno que es “Unknown Forces”, pusieron el listón altísimo para todo lo que vendría detrás. Sin lugar a dudas, al menos personalmente, los amos del sábado, ojala esto sea la rampa de salida para una reunión definitiva.

 

SAINT JUDE

Mucho se venia hablando de los de Londres, debido a su disco y las expectativas que estaban levantando la banda liderada por la guapa Lynne Jackaman y su Rock and Roll de tintes clásicos, tenían todo a su favor, porque además, Green Manalishi les había dejado el publico muy caliente.

La banda sonó muy bien, herederos del sonido Faces, con Lynne intentando derrochar sensualidad, quizás, y es una apreciación personal, le falta algo de intensidad y matices en la voz, que quizás el tiempo le vaya dando, pero aun así, consiguieron meterse a la gente en el bolsillo.

Evidentemente, la vocalista es el foco de atención, ella lo sabe y le saca partido. Cayeron temas de su disco, como “Soul On Fire” o “Down & Out”, que calaron entre la gente, ya con muchísimas ganas de fiesta y de no parar.

 

THE STEEPWATER BAND

Esta era una de las bandas que tenia ganas de ver. Además, después de la marcha que habían dado tanto Green Manalishi, como Saint Jude, era interesante ver como saldría adelante The Steepwater Band, con su Blues Hard Rock. Y que me maten si no lo hicieron, y con nota.

Con un nuevo disco recién lanzado, “Clava”, que ha despertado todo tipo de comentarios –a mi me parece muy buen disco-, Jeff, Tod y Joe comenzaban su lección de clase. Al principio parecían un poco fríos, sobre todo el bajista, Tod, a mi parecer muy distante todo el concierto, pero Jeff y su guitarra fueron ganándose a la gente a la vez que incendiaban el escenario del Z con su magia. Alternando temas antiguos con otros de “Clava”, su Blues se fue introduciendo hasta conseguir la aprobación de un público, al que gran parte ya tenía ganado de antemano. Grandísimo Jeff, que dejó claro cómo sacar fuego de sus seis cuerdas, aunque vuelvo a repetir, les vi demasiado distantes, demasiado apáticos, con lo que me queda la sensación de que con más entrega, hubiésemos disfrutado de un show espectacular.

 

THE QUILL

En este Z habíamos tenido Hard de tintes setenteros, Blues, Rock clásico e incluso Country, y ahora llegaba el momento de los sonidos mas duros y potentes. Desde Estados Unidos, a medio camino entre el Stoner más hard y el Metal más clásico, llegaban The Quill, dispuestos a soltar al dios de la tormenta de watios.

Esta claro que mucha gente se acercó el sábado a la sala Paul, arrastrados por The Quill y Pentagram, porque comenzaron a verse atuendos mas heavies entre el personal. Los estadounidenses salieron como una locomotora, con una lluvia de riffs brutal que hizo enloquecer las primeras filas. Herederos de ese Heavy Metal primigenio, sí empezaba a notarse el cansancio después de tantas horas de rock, The Quill, sin lugar a dudas eran el remedio, con una banda entregada, dándolo todo y viendo como el publico se lo devolvía, provocando esa comunión tan solo apreciable en el Rock and Roll. Simplemente, bestiales.

 

PENTAGRAM

The Quill fueron el invitado perfecto, dejando todo ardiendo para los cabezas de cartel, Pentagram, una autentica leyenda del Heavy Metal, envueltos en un aura de oscuridad, se presentaban por primera vez en nuestro país, y como única fecha en Europa.

Los americanos comenzaron su andadura a principio de los '70, con un primigenio metal parejo al de Black Sabbath y son la leyenda más grande que ha dado el llamado Doom Metal. Bobby Liebling, autentico líder de la banda, muy deteriorado físicamente debido en parte a la adicción que lleva arrastrando 40 años –o eso dicen-, junto a esa maquina de hacer riffs llamada Victor Griffin, Greg Turley al bajo y Tom Tomaselli a la bateria, ambos compañeros de Griffin en Place of Skulls.

Entre la apoteosis general, Liebling a pesar de su estado mantiene el tipo perfectamente, convirtiéndose en el foco de atención, gracias a ese aura que le rodea que muy pocos son capaces de tener. Continuamente haciendo gestos con la cara, que en cualquier otro parecerían ridículos, pero en Bobby solo consigue que nadie pierda su atención.

Mención aparte merece Griffin, sus riffs son matadores, y si Liebling acarrea el peso escénico –y por cierto, muy bien vocalmente-, el guitarrista es el autentico artífice del muro de sonido que crea la banda. Cayeron clásicos como “Day Of Reckoning”, “Forever My Queen”, “The Ghoul”, “Relentless”, “All Your Sins” o “When The Scream Come”, con canciones de su último álbum de estudio, como “Call The Man”, “Nothing Left”, o “Into The Ground”.

La gente rendida a sus pies ante la majestuosa demostración de cómo sonar potentes, de cómo tocar Heavy Metal en su expresión más oscura, con unos ritmos realmente matadores, que hicieron que los 70 minutos que la banda estuvo sobre el escenario se pasaran en un suspiro. Al final del concierto, tanto Turley como Tomaselli, en especial este último, saltaron a dar la mano a los fans, regalar baquetas y dar las gracias a los asistentes, aunque las gracias había que dárselas a ellos.

En definitiva un gran festival, que resolvió todas las dudas, demostrando que la salvación es el Rock and Roll y rayando a un nivel envidiable con todas las bandas. Un diez a la organización y otro diez a la gente que se convirtieron en Zheads.

Texto y fotos: Carlos T.

 


SNIPER ALLEY + THE BLACKADDERS

Viernes 7 de octubre de 2011, pub Malevaje (Almería)

Comenzaba de conciertos el mes de octubre donde lo había acabado a mediados del mes pasado (concierto de Prometheus + BrageSeth), en el pub Malevaje. Uno de los pocos garitos de la capital almeriense donde se siguen programando conciertos de Rock, Metal, Punk… aunque el local podría tener mejores condiciones para los conciertos, pero de momento es lo que hay, la cruda realidad, y encima debemos estar agradecidos los que disfrutamos de ver bandas en vivo desde hace ya unos cuantos años a cuestas, de que aún haya algún sitio donde puedan tocar grupos compuestos por amantes y locos de la Música, grupos nóveles, poco conocidos…

Como la vez anterior, tras comer y beber algo, salimos de casa próximos a cuando el reloj marcaba la media noche, volviendo a acompañarme mi buen amigo D. Miguel. Llegados a la puerta del garito nos encontrábamos y saludábamos a Carlos (The Blackadders) y a Red Lao & Steve “The Ride” (Sniper Alley), charlando un poco con ellos, llegando a preguntarle servidor al de la gran mata de pelo pelirrojo que cuántas veces había tocado en Almería, respondiéndome que cinco con la presente (si mal no recuerdo), y pensando luego yo que me falta acordarme de una de ellas a la que no fui, porque haciendo memoria los vi: como The Grandfuckers (en febrero de 2008 en el pub La Cueva), y luego ya con el actual nombre, Sniper Alley, dos veces en el pub Lili Marlene (octubre de 2009; y marzo de 2010, abriendo para los suecos The Groovies). Reseñadas esas tres descargas y formando ya parte de los archivos de Conciertos de esta casa.

En esta ocasión la entrada física que te daban, tras pagar los cinco euros que valía, era una entrada genérica con el logo del Sello Microsurco. Vuelvo a quejarme: ¡¡¡¿tanto cuesta poner los grupos, fecha y local, o hacer unas entradas en fotocopias en blanco y negro del cartel?!!! En fin, que pasamos al interior del pub y aquello estaba totalmente desangelado, los currantes de la barra y, además de nosotros, tres personas más, dos de ellas gente que se aprecia y que lleva tocando en grupos bastantes años: Bona (guitarra en la actualidad en Neverlose) y Oliver (bajista ahora de El Fin del Mundo, y responsable de Tu Vieja Producciones). Pues nada, espera que te espera charlando y consumiendo bebidas, y contemplando el caminar a sus anchas de un hermoso ejemplar de blatodeo, o dígase curiana, primero por el más que pegajoso suelo del local y después abordando con suma tranquilidad la subida por la pared de la barra… en fin, mejor olvidarlo y no acordarse de tal escena.

THE BLACKADDERS

Cuando pasaban un par de minutos de la una de la madrugada, por fin el primer grupo estaba ya sobre el escenario: los almerienses The Blackadders, llamados no hace mucho Cobra Hug, quienes se formaron en 2010 por gente con una respetable carrera a sus espaldas del panorama musical almeriense. A su concierto debut como Cobra Hug, en el abarrotado pub La Cueva (el 24 de julio de 2010), tuve oportunidad de asistir, y ya me causaron muy buenas impresiones con su enérgica, salvaje y adrenalítica mezcla de Rock´n´Roll, Punk, Garage… Después siguieron descargando por otros escenarios almerienses tales como el de la Sunset (noviembre de 2010); vuelta a La Cueva (marzo de 2011 acompañando a The Smoggers); en el V Festival Punk Hardcore Playa el 6 de agosto del presente 2011, junto a: MelancólicaNefrítica, Ruido Podrido, Ever Silence, Dirty Reason y Truth Throught Fight, al que fuimos, pero que, tras ver el final de MelancólicaNefrítica, y a las bandas Ruido Podrido y Ever Silence, tomamos la sana y acertada decisión de regresar a la urbe tras el horrible sonido que estábamos padeciendo. Bien, pues aunque en el cartel que rulaba por la Red del concierto de esta noche aún se anunciaba como Cobra Hug, días antes del concierto me enteraba que el nombre se lo habían cambiado por el de The Blackadders, habiendo también un nuevo componente, el guitarrista Álvaro, que suplía a Álex L. Pierre (The Shake).

El guitarra y vocalista Carlos Martín (The Hardboiled, Aviso Mosca, ex-Los Sucios…), antes de que empezaran a tocar, agradecía a los pocos que habíamos acudido al concierto, estando así en familia, y es que de público la vez que más gente conté no llegábamos ni a la veintena, y la mayoría, por no decir todos, amistades y colegas del grupo almeriense. “Man´s Ruin” y “Hermosa” fueron el par de temas con los que dieron inicio a su furibunda descarga.

Carlos pasaba a presentar “Stupid Complaints” (iniciada por el bajo de Juan V.), como se dijo, uno de los temas que irán incluidos en su primera e inminente grabación (un E.P. que será editado por el Sello Clifford Records). Siguiéndole “She´s Gone”, una canción de pegadizo Punk-Rock que me pareció bastante buena.

Después de un parón -aprovechado para intercambiar palabras y bromear con el público, el cual, como he dicho, era poco, pero no cejaban de moverse y animar por todo el garito- continuaron con “Another Reality”, acompañada por unos destacados coros a lo Ramones del batería Dani Zapata.

Buenos guitarreos pudimos escuchar en “In A Few Seconds”, que la cantó el batería, quien también hizo lo mismo con la versión a “You Gonna Miss Me” de los psicodélicos tejanos 13th Floor Elevators. Ya con Dani despojado, tras los tambores, de su camiseta, al igual que el guitarrista Álvaro.

Poca gente, pero grupo y público nos lo estábamos pasando excelentemente, con cerveza regando a unos cuantos, mientras daban inicio a “So What You Wanna Do”. Dani, tras la batería, seguía llevando la voz cantante, y así fue hasta el final. Gustándome más la voz aguardentosa de Carlos, tanto a mi como a D. Miguel, como así comentamos después.

A su colega Eric, que se encontraba por allí, dedicaban “Kiss My Ass”; presentando después el nuevo tema “Heavy Smoker”, ocasión en la que se aprovechó para darle de beber birra y un cigarro a Carlos durante la canción. Al finalizar, éste comentaba que sentía lo del cigarro por el pub, pero era parte de la performance, jejeje, ¡¡¡muy agudo su comentario!!!

Llegaban ya al final y anunciaban la última canción, “Teenage Kicks”, de los punk-rockeros norirlandeses Undertones. Despidiéndose con ella cerca de las 1.40 h., y diciendo Carlos que nos dejaban con Sniper Alley (a quienes recomendaba y alababa), aunque la poca, pero enfervorizada y ruidosa, troupe seguía gritando otra, otra…

¡¡¡Atención a The Blackadders!!!, un grupo que patea, y pateará, culos con grandes y elevadas dosis de energía a borbotones, acompañada por una actitud canallesca y macarruza.

Myspace THE BLACKADDERS

SNIPER ALLEY

La sensación de cargar y descargar la furgoneta, hacerte kilómetros y kilómetros… para presentar tu música delante del público con todas las ganas e ilusión del mundo, y comprobar que la afluencia e interés de la gente es escasa, debe dinamitar los ánimos de cualquier músico y banda. Pero Sniper Alley no arrojan la toalla, y aunque en sus anteriores visitas a la capital almeriense la asistencia de la peña a sus conciertos ha sido bastante floja, ellos siguen batallando y creyendo fielmente en lo que hacen. Aún sufriendo en sus filas bajas de compañeros y músicos, ellos siguen estoicos ante las adversidades y así nos demostraron de nuevo en su concierto de esa noche, donde servidor veía por primera vez la actual formación del trío, con la novedad del bajista/voz Antonio Montana, reemplazo del bueno y agradable George “Ami” (¡¡¡un gran saludo, fiera!!!). Lo más negativo de esa noche para Sniper Alley fue el sonido, escuchándose en demasía la batería de Steve “The Ride”, en detrimento de la guitarra, principalmente, y de la voz de Red Lao. Desconozco porqué sus compañeros de esa noche, más o menos, sonaron en condiciones, y sin embargo los granadinos sufrieron un sonido deficiente.

Faltando siete minutos para que dieran las dos de la madrugada, y con su alma máter portando unas luminosas gafas, arrancaron su descarga con “Sick´n Sad World”, un desconocido tema para servidor, que supongo que irá dentro de su próximo segundo disco, y el cual me sonó con algunos aires de Psicodelia, alternando las voces el guitarrista y el nuevo bajista.

La buena y rockera “To Be Young”, uno de los temas que integraba su primer álbum, “Sniper Alley” (Microsurco Records, 2009), fue el segundo que tocaron aquella noche, comenzando el guitarrista a moverse y a poner buenas posturas como nos tiene acostumbrados a los que los hemos visto en pasados conciertos, aunque luego me pareció que no estuvo tan activo como en otras ocasiones, ¿quizá por el sonido, cansancio…? Y a ese tema nacido cuando se llamaban The Grandfuckers le siguió otro que se encuentra también en su primera obra, “Gipsy Rider”, donde se escucharon demasiado los platos de la batería, y aunque mejoraba por momentos el sonido, cuando metían más caña, la guitarra se percibía muy poco.

Ya con el guitarrista sin esas destellantes gafas, se dirigía dándonos las gracias por ir allí, y aunque pocos, éramos buenos. Teniendo que resaltar servidor que los chicos de The Blackadders y colegas se dedicaron excelentemente a apoyar y animar el concierto del trío granadino, más que si el antro hubiera estado colmado de gente pasiva.

Volvían a rescatar un antiguo tema, “Sucka Sucka Doll”, que diera título a la segunda grabación, y a la postre última, como The Grandfuckers. Apoyando con sus voces el batería y el bajista el incendiario tema, al igual que el siguiente, “Mr. Coño”, como lo presentara el pelirrojo, diciendo luego su título real, “American Punk Express”. Otra de las composiciones de los granadinos que, si estás vivo y tienes sangre en las venas, te hará menearte a su ritmo.

Colocándose las gafas de nuevo, arremetieron con “Smash Town”, uno de los dos temas que grabaron para el E.P. compartido junto a los suecos Alex Face. El cual tenían a la venta, y que al final del concierto me compré.

Se marcaron con mucha gracia parte de la sintonía de la histórica serie televisiva “El coche fantástico”, pasando luego a meter cera, volviendo con la musiquilla de la serie para acabar, y enlazarla con “Mary Blaster”.

De nuevo Lao nos agradecía y nos daba las buenas noches, para seguir con el clasicazo “Search ´n´Destroy” de The Stooges, con el entregado público cantando a voz en grito la canción.

El batería iniciaba la cuenta para comenzar la cañerísima “No More Shit Over Me”, el otro tema que integraba el E.P. editado por Microsurco Records en 2010. Y durante “Fuzz Guerrilla” volvimos a escuchar alternar sus voces al bajista y al guitarrista.

Lao comentaba algo, pero no entendimos nada, para proseguir con “No School”, la versión al tema de Nirvana que ya había tenido ocasión de escucharla en su concierto junto a The Groovies en el Lili Marlene.

Otra vez el atrezzo ocular y luminoso cubrió parte de la cara del seis cuerdas y vocalista, para dedicarnos, con placer por volver a Almería, “From The Sonic To The Glory”, una larga instrumental que acabó con Lao lanzándose a la batería para desparramarla por el suelo.

Así acababa, a las 2.45 h. pasadas, la ración de rabioso y energético Hard Rock, aderezado con otras influencias, del trío granadino. Un grupo que merece muchísimo más en el panorama musical patrio, pero que parece que no están en la zona adecuada del país. El concierto de esta noche estuvo bien, aunque no ha sido de los más destacados que les he visto, en parte porque hubiera ganado muchísimo más con mejor sonido. Esperemos que, a pesar de que la gente en Almería no se entere, o no se quiera enterar, de la valía de la banda, sigan visitando estas tierras para soltarnos decibelios con esos contagiosos temas de sonidos genuinos.

P.D.: Por cierto, hay que ser bastante ruin y patético el/la que sustrajo uno de los E.P. que se vendían en la mesa pegada a la entrada/salida del local. Que lo hubiera hecho con una banda reconocida y que venda suficientes entradas y material, vale, pase, pero hacerle eso a un grupo como los granadinos tiene delito.

Myspace SNIPER ALLEY

Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker


 

PROMETHEUS + BRAGESETH

Sábado 17 de septiembre de 2011, pub Malevaje (Almería)

Otro concierto anunciado con tiempo en la página del pub El Zaguán y que, como otros tantos de meses pasados, parecía que iba a quedar sin celebrarse por los problemas acontecidos en dicho local: primero, al precintarse el equipo de sonido después de un concierto por las autoridades competentes, y después, al parecer, por no contar el garito con la licencia para efectuar actuaciones en directo. Algo que daría para hablar, pero al no estar servidor muy enterado del tema, y más en concreto en lo concerniente a El Zaguán, hasta ahí llego en el comentario.

Pues bien, a finales de agosto servidor se enteraba que el concierto de Prometheus finalmente se haría en el pub Malevaje. Imagino que el grupo con el que compartían escenario los valencianos, los jóvenes almerienses de BrageSeth, fueron los que se encargaron de obrar con antelación y acierto para que finalmente el concierto no dejara de celebrarse. Colgándose por puntos céntricos de la ciudad carteles del concierto casi cerca de un mes antes de su celebración, algo muy positivo, y no muy común en Almería a la hora de anunciarse los conciertos que se efectúan en garitos. Supongo que la actividad de empapelar paredes corrió otra vez por cuenta de los chicos de BrageSeth, o de alguien muy eficiente, porque semanas después de celebrarse el concierto aún se podían ver carteles intactos por algunas paredes céntricas de la ciudad almeriense.

Después de cenar, tomarnos alguno refrigerios, y ver como el Sevilla derrotaba a la Real Sociedad (Gora Erreala!!! Gora Txuriurdin!!!) por la mínima (1-0), Don Miguel y servidor salíamos de casa cerca de las doce de la noche. Teníamos tiempo de sobra para llegar al Malevaje, sabiendo ya por experiencia que el horario que se anuncia en los carteles nunca se cumple, comenzando allí habitualmente los conciertos a partir de la media noche. Al llegar a la puerta había unas cuantas personas y componentes de la banda almeriense. Al instante empezaron a entrar al garito y nosotros tras ellos, previo pago de los cuatro euros por entrada. Aunque de entrada física nada de nada, ni para el recuerdo. El responsable de la taquilla, tras el desembolso monetario, marcaba con un rotulador negro una X en la mano o brazo de cada asistente. Vale que hay crisis, pero aunque hubiera sido una pequeña fotocopia en blanco y negro del cartel del concierto como entrada no hubiera estado nada mal.

El local no presentó una entrada paupérrima, pero a decir verdad me esperaba un poco más de gente, y más tras haber visto anteriormente bastante ocupado el mismo garito cuando BrageSeth debutaban en directo (29 de septiembre de 2010), o en su segundo concierto, que tuvo lugar en El Zaguán (11 de febrero de 2011). Aunque claro, esas dos descargas (las dos únicas veces que había tenido oportunidad de verlos en acción) fueron gratuitas, y lo mismo la “ingente” cantidad de cuatro euros echó para atrás a algunos/as, porque esta vez no me sirve la excusa de que no se había publicitado por la calles almerienses.

Para evitar que parte de la gente saliera despavorida después del concierto de la banda almeriense (que se suponía que abrirían la noche), y como en otras ocasiones se ha hecho en conciertos compartidos de paisanos y foráneos, se tomó la sabia decisión de que el grupo que viajó comenzara la noche.

Veinte minutos pasaban de la media noche cuando el quinteto procedente de Valencia, ya posicionado en el pequeño y bajo escenario, arrancaba su descarga de Heavy Metal con “Fuego del Cielo”, con esas melodías y cabalgar que pueden traer a la mente a Iron Maiden o Tierra Santa. Después de un rápido buenas noches y decir quienes eran por parte del vocalista Fernando Broseta, éste presentaba “Quiero”, otro tema de su segundo disco, “Barro y lágrimas” (2009), comentado por servidor no hace mucho por estos lares y del cual se encontraban aún presentando en vivo por parte de la geografía española. El segundo corte del citado disco, fue acompañado por las voces de parte de la peña al ritmo de la canción, teniendo ésta melodías arábigas. Apenas escuchándose la aportación en coros. Citando el vocalista durante el tema al guitarrista Rafa Vida. Con el cambio de ritmo a lo Maiden que hay en la composición, se volvía a solicitar el apoyo vocal del público, acabando Fernando subiendo y manteniendo su voz.

Informaban que se encontraban grabando su nuevo trabajo, cuyo título será “1001”, dedicándonos uno de los temas que irá en dicho disco, “Dolor y pasión”, a todos nosotros. Aprovecharon en su inicio para decir que iban a ponerle difícil su trabajo a la fotógrafa que estaba sacando instantáneas pegada al escenario, instando al público que se acercara más, acción que hicieron, e hicimos, con gusto los que allí estábamos frente a ellos. Y a partir de aquí, el concierto fue subiendo tanto en entrega del grupo como del público. El nuevo tema fue acompañado por palmas durante las líneas de bajo de Rubén de la Calle. Pareciendo que acababa, pero seguía, finalizando con un punteo por parte de Jandie Serrano, quien nos demostró su buen arte con las seis cuerdas a lo largo del concierto, además de vivirlo y poner buenas posturas para inmortalizarlas en fotos.

Momento de una versión, en honor al inolvidable Dio, marcándose el “Holy Diver” durante la cual los tres cuerdas se juntaron en el centro y borde del escenario. Haciéndonos repetir Fernando el estribillo para que, según él, nos escuchara desde el Cielo. Volviendo éste a demostrar su capacidad vocal al concluir la versión.

Anunciaban un tema del anterior trabajo -aunque aún actual mientras no vea la luz el tercero- “Calma”, comentando en su comienzo que no nos asustáramos, que no era una balada, y es que así parece con su tranquilo comienzo. Después del solo de guitarra, el cantante nombraba a Juan Diego Serrano. Acabando éste el tema de rodillas y Fernando soltando todo su poderío vocal. Y como en el CD, a “Calma” le siguió el sexto y último corte, el cual da nombre al disco, “Barro y lágrimas”.

Del próximo disco nos volvían a presentar otra canción, “Joven caos”, enlazándola a la instrumental “Transylvania” de Iron Maiden, aprovechando el vocalista para agarrar una pequeña cámara de vídeo y ponerse a filmar al público. Continuando sin parar con un tema dedicado a esos que nos metieron en la guerra, “Sangre en la manos”, haciendo un pequeño parón adrede antes de seguir con la voz. Lograron que la peña continuara entregándose y participando de nuevo vocalmente. Informaba que traían CDs de “Barro y lágrimas” del cual quedaban ya pocas copias, presentación de músicos y metiendo chicha sonora para concluir.

Nos decían que querían volver a grabar al público para su próximo videoclip que harían del nuevo tema “Cerveza o muerte”. Su comienzo me recordó a Judas Priest, siendo una composición con un estribillo la mar de pegadizo y adictivo, con un guiño improvisado que se marcaron al nombrar a Almería en la letra, y con la práctica totalidad del garito cantando el sencillo pero eficaz y rotundo estribillo como si lo conociéramos de toda la vida. Se despedían entre el desvarío instrumental agradeciendo a todos los que habíamos ido y esperando volver por aquí el año que viene, ya presentando el nuevo disco.

Una hora de concierto se marcaron los valencianos (tocando cinco de los seis temas de su segundo disco, lástima que no hubo ningún recuerdo a su “Tierra de todos” de 2006), demostrando las tablas que tienen porque, tras el un tanto frío comienzo del concierto, al tercer tema ya tenían plenamente ganado al público, haciéndolos ellos muy bien, viéndose a los cinco músicos disfrutar y vivir lo que hacen: José Manuel Vida le arreaba con gusto a la batería (esquinada en la derecha según mirábamos), cantando parte de las canciones, y acabando como una sopa; su hermano Rafa, que también acabó sudando la gota gorda, moviéndose, animando, y también siguiendo en repetidas veces las letras de las canciones; el preciso bajista Rubén, quien no se limitó sólo a permanecer en el fondo del escenario, si no que salió algunas veces de su parcela para juntarse y moverse con los guitarras; Jandie Serrano, del cual ya he dicho más arriba que destacó en su labor de guitarra solista y en sus posturas; y Fernando Broseta, pura simpatía y animador, demostrando que tiene una gran voz en directo, no sólo en el estudio.

También me gustaría remarcar en general el muy buen sonido que consiguieron los valencianos, sonando todo en su sitio, ni flojos ni demasiados altos ni estridentes, sin retumbar ni comerse los otros instrumentos la batería, algo que suele suceder en otros conciertos a los que he asistido en ese garito.

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Cerca de veinte minutos después de finalizar el muy destacable concierto de los valencianos, era el turno de los jóvenes BrageSeth.

Las teclas de Iván Membrilla comenzaron a escucharse en el comienzo de “A vida o muerte”, el tema que cierra su primera maqueta “Despertar” (2011) ya comentada por aquí, y la composición hasta ahora preferida de servidor, pero que me pilló un tanto desprevenido, ya que no me la esperaba tan pronto. El vocalista Fran Rivas animaba a la peña, gritando “¡¡¡arriba!!!”, y cuando era momento del solo de Rafa Sánchez ya nos percatamos que sus seis cuerdas no se escuchaban como se requería, y no sé a causa de qué, pero habiendo sonado los valencianos perfectamente, los jóvenes almerienses tuvieron su concierto lastrado sobre todo cuando le llegaba el turno en las canciones al solista Rafa, además de que su apoyo vocal en coros tampoco se escuchaba.

El bajista Lenri Lacosta (con sus deportivas de diferente color una de la otra) hablaba algo, comentando que quien pidiera cerveza se la cobrarían a 1,50 €, ¿?, y tras ese inciso, proseguían con “Las puertas del Cielo”, con un sonido que me pareció aún peor que el de la primera canción. El activo Fran seguía en su empeño de que la gente se animara más.

A un tal ¿David? le cantaron el cumpleaños feliz, ya que era su aniversario, dedicándole “108”, otro de los temas que registraron en su primera maqueta. Nombrándose antes del solo de guitarra a Rafa, el cual seguía sin escucharse correctamente. No parecía importar a la mayoría de la gente, que se movían y cantaban.

Solicitaban al técnico de sonido que se subiera el micrófono del vocalista, pasando a hacer una versión a “The Wicker Man” de Iron Maiden, sorprendiéndonos al subirse a cantarla también el vocalista de Prometheus. Y es que luego viendo el listado de temas de éstos, la tenían para hacer seguida a “Transylvania”, pero al parecer para que no sonara la misma canción esa noche por dos veces, decidieron que la tocaran los almerienses, pero con el detalle de cantarla a dúo, y aunque Fran le echa y echara ganas, quedó más que evidente la diferencia vocal entre los dos cantantes.

Seguían pidiendo que se subiera la voz, pero yo hubiera pedido como prioridad e insistencia que subiera el sonido de la guitarra solista. “Un grave error” es una balada que han incluido en la maqueta, siendo para servidor el corte que menos me atrae del grupo y de la grabación.

“Un poco más” fue presentada como nuevo tema, con ciertos aires de Progresivo en su Heavy / Power Metal. Tras esa composición de reciente factura Fran decía que la siguiente canción la íbamos a conocer todo el mundo… acompañada por palmas comenzó a sonar la versión de “Rock You Like A Hurricane”, con un inglés muy mejorable, pero que hizo que la gente cantara y participara en su estribillo, dirigiendo el vocalista el micro hacia el público.

Batir de palmas también tuvo “Tengo el control”, tercer corte de la maqueta editada hace pocos meses, además de parte del público cantándola, escuchándose más los coros del teclista Iván que del guitarrista Rafa, pero en general la ejecución del tema estuvo bastante bien.

Anunciaban que el concierto se iba acabando, dando paso a “Sin rumbo”, donde me fijé en las buenas notas y acordes del bajista. Y ya se despedían, pero no sin antes tocar “Castigo”, con apoyo vocal agresivo.

Pero la peña pedía otra, otra…. y como no disponen hasta ahora de más canciones en su repertorio, acababan como en su comienzo, con “A vida o muerte”, donde se presentó a los músicos, acabando aproximadamente una hora después de su comienzo.

Tercer concierto visto por el que suscribe de BrageSeth y sigo pensando que los chicos no lo hacen nada mal en su estilo, pero se nota especialmente la gran influencia de Víctor García (WarCry, ex–Avalanch) en el vocalista Fran Rivas, tanto vocalmente como en gestos, aún así no es nada gravísimo que no cure el tiempo, ya que ¿qué músico que comienza no se siente influenciado por otro u otros? Esperemos que el sexteto continúe trabajando en su local de ensayo y tocando en directo, pero a ver si para la próxima las guitarras se escuchan como deben.

Blog BRAGESETH - Myspace BRAGESETH

No sería de recibo acabar esta reseña sin agradecer la compañía de Don Miguel, Marian & Chris (Alaja) durante el concierto, y después en el pub La Guarida del Metal. Al igual que el buen trato de los componentes de Prometheus (especialmente de Rafa) y el “cable” de BrageSeth.

Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker


 

KREATOR + AVALANCH

Martes 13 de septiembre de 2011, Campo de Fútbol de la Aldehuela (Fuenlabrada, Madrid)

Tenía la duda de quedarme unos días más en Madrid, tras la fiesta-concierto por el décimo aniversario de nuestro / vuestro webzine The Sentinel, para asistir al concierto gratuito organizado por el ayuntamiento en las fiestas de la localidad madrileña de Fuenlabrada. Finalmente, comprobando que podía quedarme unos días más en la capital y para evadirme aún más, decidía decirle al colega Paco el mismo lunes que me guardara plaza en su coche.

Principalmente del cartel lo que más me atraía era volver a ver a Kreator. La última vez que había asistido a un concierto de las huestes de Petrozza y Ventor fue en aquel agobiante concierto junto a Celtic Frost en marzo de 2007 en la madrileña sala Heineken (en los archivos de la sección Conciertos anda la reseña). Curiosamente era la segunda vez que podía disfrutar de los alemanes en Fuenlabrada, ya que atrás quedaba en el tiempo (el primero de diciembre de 2001) cuando los veía junto a Krisiun y Cannibal Corpse en la sala El Grito de la urbe madrileña.

Paco, junto a sus amigos y acompañantes David “Homer” y Juanjo, pasaban a por mi cuando ya anochecía en Madrid. Tomábamos rumbo a Fuenlabrada entre muchas risas y miradas al GPS para guiarnos buenamente, acabando preguntando a unos cuantos ciudadanos, y hasta a la policía municipal, para dar con el campo de fútbol, que finalmente estaba donde Cristo perdió “er alpargate”, o la chancla. ¡Vamos, cómo para haber ido allí en transporte público!

Debido a las vueltas que tuvimos que dar para encontrar el recinto, cuando llegábamos a las inmediaciones, comprobábamos que Santelmo estaban acabando su concierto. Así que ustedes me disculpen por no poder contarles nada referente al grupo del veterano guitarrista Jerónimo Ramiro (ex–Saratoga, Santa, Ñu…). Así que nos quedamos en la puerta dialogando con Leonardo, la simpática amiga rubia de mis acompañantes (lo siento, hago mal, pero no recuerdo su nombre) muy amenamente…

 

…tanto que incluso escuchamos desde ahí los dos primeros temas de Avalanch que fueron “Aún respiro” y “Hoy te he vuelvo a recordar”. Mientras sonaba “Delirios de grandeza” (una de las pocas concesiones que hicieron aquella noche a la etapa de la banda con su anterior vocalista Víctor García) David y servidor entramos (a los demás les hacía más quedarse fuera que ver a los asturianos) y nos situábamos próximos a la derecha de la mesa de mezclas. El sonido que nos llegaba allí era bastante malo, escuchándose principalmente la batería de Marco Álvarez y los teclados de Chez García. Carencia sonora que aún se hizo más patente cuando tocaron “Ángel de la muerte”, escuchándose en demasía la batería, y encima de manera horrible, con la voz del activo, animado, y animador, Ramón Lage baja, y teniendo prácticamente que imaginar las guitarras de Alberto Rionda y Dany León.

Precisamente fue “Ángel de la muerte” una de las pocas canciones de Avalanch que me gustaron aquella noche. Y es que -aparte del bastante deficiente sonido de los primeros temas, que luego mejoró un poco, no sé si por la labor desde los controles de sonido, o porque nuestro oídos se acostumbraron- tampoco es que haya seguido en los últimos años la trayectoria de los asturianos en sus últimos discos, siendo el último álbum que compré de ellos aquel recopilatorio con canciones regrabadas llamado “Las ruinas del Edén” (2004). El caso es que se notan los años que lleva esta formación junta, desde el 2003 (exceptuando el teclista, que entró en 2008 como sustituto de Roberto Junquera), y las canciones de los últimos discos se perciben con muchos más detalles y trabajo detrás, con esas pegadizas melodías, esos toques de aires progresivos, e incluso de algunas pequeñas pizcas de música oscurilla o digamos gótica (aunque la mayoría me parecieron cortadas por el mismo patrón: medio tiempo con asimilables y accesibles melodías), bastante diferentes a las composiciones de sus primeros trabajos, más decantadas al Power Metal de corte europeo. No veía a los asturianos en directo desde aquel concierto que dieron en la almeriense sala Génesis (hoy llamada Jala Jala) a finales de noviembre de 2003 (por ahí anda la reseña) y lógicamente Ramón Lage ya se ha hecho totalmente con el control sobre el escenario, tanto en llenar las tablas como a la hora de cantar, no parando de moverse (junto al bajista Francisco Hidalgo de los componentes más activos), aunque llegó a cansarme tanto repetir y repetir en broma a lo largo de su actuación que se iban tras uno de los primeros temas que tocaron.

Me sorprendió que del penúltimo disco, “Muerte y vida” (2007) tocaran más canciones (cuatro) que de su última obra en estudio “El ladrón de sueños” (2010), del cual hicieron sólo dos canciones. Tocando después de “Otra vida” (perteneciente al disco de 2007) seguidas “El hombre solo” y “Mil motivos” (habiendo realizado un videoclip), ambas del disco editado el pasado año.

“Alas de cristal” (un tema del que también hicieron un videoclip) fue continuada por “Pies de barro” y “Xana”, recibiendo ésta con gran alegría a los que les gustaban más los Avalanch con Víctor García, o por qué no, para los que les atraen ambas etapas.

Los últimos temas fueron “Lucero” (otra de las canciones que cuenta con videoclip) y “Lágrimas negras” (ésta de las que más me atrajeron del concierto de los astures, y en la que hicieron participar a la peña). Especialmente la primera fue otra de las canciones mejor acogidas y cantadas por el numeroso público (calculo que unas cuantas miles de personas), y única revisión que hicieron a “Los poetas han muerto” (2003), el primer disco donde Ramón Lage (además del guitarrista Dany, el batería Marco y el teclista Roberto) se estrenaba con Avalanch.

En definitiva, intentando ser objetivo, fue un buen concierto de los asturianos, pero lastrado por el mal sonido. Aunque a servidor llegaron a aburrirle en algunos temas, quizá tendré que ponerme a escuchar a fondo los últimos discos.

David y servidor volvíamos a salir del recinto para juntarnos con Paco y Juanjo en la entrada, y estando allí empezamos a ver a colegas como Ester, Mon, Vadillo, Jaime, Ramón… entrando para ver a los alemanes a la agradable Mónica & Juanjo, y ya dentro a “Daavi”.

 

Para Kreator comenzamos a andar hacia adelante, y llegamos y nos situamos muy próximos a la barra de contención bajo el escenario, escorados a la derecha.

El cuarteto alemán desplegó su gran telón tras la batería de Ventor y paneles verticales a los lados, haciéndose acompañar prácticamente durante toda su descarga por luces de color rojo, además del vistoso humo.

Comenzaron con los dos primeros cortes del hasta ahora último álbum de estudio, que data de 2009, el tema-título “Hordes Of Chaos (A Necrologue For The Elite)” y “Warcurse”.

Apenas tardaron en alegrarnos a los seguidores de sus primeras obras con los dos temas que dan nombre a sus dos primeros discos, a “Endless Pain” enlazaron “Pleasure To Kill”. Aunque como comentamos y pudimos comprobar esa noche, más ralentizados que sus originales, y con la voz de Mille Petrozza algo quemada y más cercana a los graznidos de un córvido. El guitarrista/vocalista repetidas veces pedía a la gente que se ensarzara en “circle-pits”.

Volvían al disco publicado en el 2009 con “Destroy What Destroys You”, y hasta ahí quedó su revisión de dicho trabajo, continuando con “Voices Of The Dead”, un tema con ciertos aires comerciales que se encuentra en su penúltimo álbum, “Enemy Of God” (2005), al cual le siguió el tema-título.

Siempre me pone las pilas escuchar “Phobia”, y así me pasó aquella noche, al igual que cuando dieron paso a “Extreme Aggression”, el tema-título de su cuarto disco y con el cual los vi por primera vez en directo, allá por mayo de 1989 en el Rockódromo de la Casa de Campo, al irrisorio precio de 500 pesetas, junto a Lancelot, Raven, Sangre Azul y Barón Rojo.

“People Of The Lie” continuó haciendo las delicias del respetable, y aunque todo sonaba en su sitio, me pareció que durante la descarga faltaron más decibelios, al menos así me pareció desde donde nos encontrábamos situados.

Con el disco “Violent Revolution” (2001) volvieron al Thrash Metal más puro y genuino, y de dicho trabajo se marcaron “Reconquering The Throne” seguida de la introducción “The Patriarch” que dio paso a “Violent Revolution”. Aunque la revolución... más violenta (¡ese Mon pateando la valla!)… y final llegó con “Flag Of Hate” (con Mille mostrando una bandera con el logo de la banda) enlazada a “Tormentor”.

Me lo pasé bien durante la corta descarga de los alemanes (creo que llegó a una hora y unos cuantos minutos), aunque no es uno de los mejores conciertos que les he visto. Anunciaron que para el año que viene sacarán nuevo disco de estudio.

Teniendo que madrugar al día siguiente y, que a mis compañeros concierteros se la traía pendular Tierra Santa, tras charlar en la entrada del recinto un poco, mientras los riojanos Tierra Santa comenzaban con un gran juego de luces “Caminos de fuego”, continuando con “La sombra de la bestia”, “Sangre de reyes”, “Apocalipsis”, “Indomable”…, íbamos camino para coger el coche que nos devolvía a Madrid.

P.D.: Perdonen por la calidad de las fotos, pero entre la cámara y la distancia... así salieron de mal.

Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker

 

 

 

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