| IRON CURTAIN + CICLÓN Pub El Zaguán (Almería) |
| STEVE LUKATHER Sala Heineken (Madrid) |
| IV HEAVY METAL ESPECTROS FESTIVAL: AVENGER + STEEL HORSE + AXEVYPER + CRYSYS + IRON KOBRA + VX + WALPURGIS NIGHT Centro Municipal La Nave (Puente Tocinos, Murcia) |
| MOONSPELL Casa da Música y Teatro Rivoli (Oporto, Portugal) |
| ANGELUS APATRIDA Sala Brutal Zone (Haro, La Rioja) |
| KRONNEN + NEWTON CAE Pub El Zaguán (Almería) |
| STRIKER + HÜRLEMENT + NADSOKOR Sala Excalibur (Madrid) |
| ACCEPT + STEELWING Sala La Riviera (Madrid) |
| LETZ ZEP Sala Heineken (Madrid) |
| TOPO + LES VIVO Sala Heineken (Madrid) |


Sábado 19 de marzo de 2011, pub El Zaguán (Almería)
Preámbulo (o ladrillo XD)
Volvía al Zaguán a ver un concierto de Metal, aunque con el gran temor de cómo sonaría, y más tras haber padecido el horripilante e infame sonido del concierto de Altar Of Sin + Alaja en diciembre del año pasado (como ya te conté por aquí), o el de los jóvenes almerienses BrageSeth, el viernes 11 de febrero de este 2011, donde las guitarras apenas se percibían, siendo un leve zumbido, al menos desde donde nos encontrábamos (justo al entrar, en la esquina de la barra).
Era la tercera vez que los speedico / thrashers de Iron Curtain descargaban su
veloz y atronadora artillería en tierras almerienses (las anteriores en el “I
MetAlmería Fest.” en abril de 2009, y en el “No Hay Tregua
Fest.” en marzo de 2010, ambas citas ya comentadas por estos lares), aunque
era la primera ocasión en la que pisaban las tablas del histórico y pequeño
Zaguán.
Les acompañaban en esta nueva venida sus amigos de Ciclón, siendo la primera
vez que los madrileños descargarían sus composiciones de Heavy-Rock de aires
clásicos y ochenteros en la capital almeriense.
Mientras en casa cenaba algo y me tomaba unas cuantas birras en su punto de frescor, decidí que no iba a hacer reseña del concierto. Más que nada por no repetirme a la hora de comentar otro concierto más de los murcianos, y con la intención de pegarme al escenario a disfrutar plenamente, sin importarme si aquello sonara bien o mal en otras zonas del garito. Se me ocurrió la idea de proponerle tras el concierto a los protagonistas de la noche, los músicos, que nos contaran su punto de vista de aquella tarde / noche y sin pensárselo un instante accedieron con mucho gusto y amabilidad. Así que agradecerles eternamente y de todo corazón a Ciclón y a Iron Curtain su esfuerzo y trabajo a la hora de confeccionar esta reseña un tanto especial. Así que sirva este preámbulo a lo que después nos contarán los chicos de Ciclón y de Iron Curtain sobre sus vivencias y conciertos en Almería.
Para que no me sucediera como en el concierto de Altar Of Sin + Alaja, en el que fuimos confiados que no empezaría a su hora, y al final llegamos cuando los thrashers de Roquetas de Mar (Almería) habían descargado unos cuantos temas, pues aparecí por el garito puntualmente, y resulta que ni la taquilla estaba puesta, y dentro había un reducido número de peña (Bego, Duma, Manolo… y Sergio). Al rato de estar por allí bebiendo mi primera cerveza, apareció el colega Juanjo, y su chavala Juana Mari, de Cartagena (y del club Heavy Metal Espectros). Haciéndome más llevadera la espera, además de encontrarme con más apreciada gente como Moreno, que me daba la gran noticia de que se iba a trabajar a China de profesor de español (¡con un par, Morenín!). Llegando más tarde Pedro (Hecatombe Records) y su hermana, la agradable María José, y después los murcianos Iron Curtain con la simpática Rosa. Estando ya colocada la taquilla en la calle, salí para adquirir y pagar mi entrada.
Fue una lástima que no se llegara a llenar ni siquiera la mitad del garito
para ver el concierto. Quizá sea duro en lo que voy a decir, pero si un
considerable número de socios de la asociación MetAlmería no aparecen por los
conciertos y no dan ejemplo, qué se
espera.
Y ya si quitamos a la gente de Murcia y Cartagena que por allí estuvieron al
pie del cañón, la cosa hubiera sido aún más
triste. En fin, no me alargaré más en este tema, pero como siempre, sería
digno de hablar largo y tendido, pero… es lo que hay, de momento.
Aquello comenzó, si no recuerdo mal, con una hora de retraso. Y puedo decir que me lo pasé genial durante los dos conciertos. Aunque con Ciclón la voz del bajista Rubén se escuchaba baja y con poca nitidez. Pero volví a comprobar, por segunda vez al verlos, que los madrileños ganan muchísimo, pero muchísimo, en directo en comparación a sus grabaciones. Aparte de tocar íntegramente los temas de su segunda maqueta (“Criaturas de la noche”, “Salvaje”, “Matar por matar” y “Perdidos en el tiempo”), también hicieron “Caballeros del Rock” de la primera grabación, más dos versiones (“Rock duro” de Banzai y “Resistiré” de Barón Rojo), y tres nuevas composiciones: “Palabras de acero” (que ya pude escuchársela en el “III Heavy Metal Espectros Festival”), “Rock And Roll” y “Sangre inmortal”, éstas dos últimas seguidas y gustándome un montón, si no recuerdo mal, la genial “Sangre inmortal”, dotada de un rápido y contundente ritmo.
De Iron Curtain, pues qué puedo decir que no haya dicho ya en esta sección
cuando he comentado sus conciertos de Murcia y Almería. Me hacen castigar sin
compasión, y con gusto, cervicales, y doblar infinitas veces el lomo al
incesante y trepidante ritmo de su música. Bautizándoles esa noche como
“Athletic Speed / Thrash Metal” (Raven tienen el tema, y se les apodaba como,
“Athletic Rock”) porque logran que uno se vacíe y dé todo lo que pueda
físicamente canción a canción, parecido a lo que me
sucede
con los tremendos Omission. Aunque a pesar de las cervezas, locura y
adrenalina percibí unos cuantos fallillos durante su descarga, pero nada sin
importancia para volvernos a hacer picadillo, y también esa noche me percaté
que el sonido que saca a su guitarra el joven Dani hacía que me viniera a la
cabeza repetidas veces Kirk Hammett en sus primeros años con Metallica.
También mencionar que era la primera vez que los veía con el nuevo bajista,
José Ramón, siendo un acierto su inclusión, tanto a la hora de repartir
tralla, como a la hora de moverse y dar imagen sobre el escenario.
Los murcianos comenzaron con una Intro, y después fueron cayendo casi los ocho temas de sus dos maquetas, menos “Cowards In The Night” de la segunda, así que sonaron esa noche: “Dirty & Fast”, “Satanic Spell”, “Mosh Or Die”, “Metal Of Hell” (con variación en su final), “Thrash Never Die”, “Bastard” y “Bazooka”. Incluyendo dos temas nuevos “Black Fist” y “Ejecutor”, y otro que ya nos presentaron, cuando lo tenían con pinzas, en el “I MetAlmería Fest.” “Brigadas satánicas”. Además de versiones de Savage (“Let It Loose”), Kreator (si “Neury” no me patina semanas después del concierto, creo que fue “Tormentor”) y Exodus (“Metal Command”).
Agradecer especialmente la gran compañía y noche, aparte de todo Ciclón e Iron Curtain por supuesto, a Juana Mari & Juanjo (¡¡¡esos Leize!!!), María Jesús & Adolfo, y Rosa.

A las 10:30 de la mañana cogíamos la carretera de Valencia rumbo a Almería con ganas llegar para ver a la gente y compartir escenario con nuestros hermanos murcianos de Iron Curtain. El viaje, aunque largo, fue bastante productivo ya que cerramos algunos temas que nos hubiera llevado varios ensayos dejarlos zanjados y se nos pasó el tiempo bastante rápido.
Como anécdota contar que paramos a comer en un bar-restaurante de un pueblo de Almería, en el que degustamos unos menús de carretera aderezados por el dulce son de cuatro obreros completamente bolingas dejándose la piel y la garganta en interpretar canciones populares como si su vida fuera en ello. Pudimos disfrutar de un variado repertorio que abarcaba desde Raphael o Nino Bravo hasta un “Whatever You Want” o un “Cara al sol”, al ritmo de cuatro manos descompasadas dando golpes sobre la barra. Al salir se despidieron de nosotros con un cordial “hasta luego, Beatles” y un afable “¡Viva Franco!”.
Hora y media después llegábamos a Almería siguiendo el GPS con la dirección equivocada, y tras un par de vueltas por fin encontramos la sala. Allí estaban Iron Curtain probando sonido con más gente que se había venido de Murcia, y la peña de Almería que nos dieron una calurosa bienvenida. Después de la prueba, fuimos al hotel (que por cierto estaba muy bien) con Poncho, el Negro, y los Curtain. Luego nos invitaron a cenar en una terracita. Y aunque estábamos nerviosos, lo pasamos genial con toda la peña entre raciones y tubos de cerveza de un metro cada uno. Se agradece muchísimo estar en compañía de buena gente calentando motores a base de cañas, porque te entran más ganas de fiesta y de hacer un buen concierto.
De
nuestro bolo decir que arriba no nos oíamos nada (después de la prueba
creíamos que íbamos a hacer el peor bolo de nuestras vidas, jeje), menos mal
que Víctor llevó las baterías a la perfección e hizo que no nos piráramos, y
los temas salieron y nosotros lo pasamos realmente bien, gracias también al
apoyo total por parte del público. Los Curtain dándolo todo como siempre,
junto a Juanjo, Juana Mari, Rosa, Adolfo y su chica, Fernando de The Sentinel,
incluso unos chavales que no nos habían escuchado nunca que se pasaron todo el
concierto en primera fila animándonos a tope, y todo esto hizo que fuera una
locura y un subidón enorme. A parte de los de la asociación y de otros que no
conocíamos pero que estaban bastante animados. No hubo tanta asistencia como
se esperaba, pero nosotros desde el escenario lo vivimos como si la sala
estuviera llena. Al final la gente se subió a cantar el “Resistiré” de Barón
Rojo y eso fue el desparrame, le dieron una hostia a la pedalera de Pablo, y
el sólo se jodió, Rubén se perdió y sacamos la parte
final
del tema como pudimos... un kaos allí arriba que no veas, jajajaja, pero como
era el final de concierto y el escenario estaba lleno de gente tampoco pasó
nada.
El bolo de Iron Curtain acojonante como siempre, con temas nuevos que son la caña y los temas en castellano que esperamos poder compartir en un futuro split, aparte de los ya conocidos.
Cuando acabó el concierto fuimos al hotel a dejar las cosas un poco a la carrera deseando irnos de juerga con la gente ya sin presiones ni nervios. Después de una copilla rápida en el bar del concierto, nos llevaron a otra sala en la que nos esperaba una grata sorpresa. No hay palabras para describir la sensación de ver que nos habían hecho a las dos bandas una tarta con los nombres de nuestras demos. Casi se nos saltan las lágrimas, de verdad.
El
resto de la noche fue cachondeo total. En este bar nos tomamos unas copas, y
luego fuimos a una especie de irlandés, en el que estuvimos más de tranqui.
Para cerrar la noche y recibir la mañana con entusiasmo, acabamos en una churrería tomando botellines, cafés, y algún que otro sol y sombra, y la gente de MetAlmería nos invitó a churros.
Luego nos fuimos al hotel en varios taxis despidiendo una fabulosa noche de concierto y de juerga, de esas que hacen que los casi seiscientos kilómetros de distancia, los nervios y el cansancio, se olviden por completo y merezcan absolutamente la pena.
De la vuelta sólo decir que fue llegar al hotel, cerrar los ojos y de repente, estar cargando las cosas en el coche, salir rumbo a Madrid, y llegar como en una ensoñación mezcla de la resaca y el cansancio, entre flashes del concierto y de los bares, entre cabezadas y conversaciones sobre lo bien que lo habíamos pasado.
Un abrazo especial para toda la gente que compartió el viaje con nosotros, y muchas gracias a la gente de MetAlmería que se portaron fenomenal con nosotros haciendo que no nos faltase nada, y gracias también a Fernando con el que también estuvimos de fiesta hablando toda la noche, y a The Sentinel, por seguirnos y apoyarnos.

INTRODUCCIÓN
¡Aquí estamos!, sentados, después del viaje a Almería, y con ganas de dejar nuestras impresiones sobre lo que fue una gran juerga del Metal. Compartíamos cartel con nuestros amigos y hermanos de Ciclón y ¡todo esto auspiciado y comandado por la asociación MetAlmería!
VIAJE
Nosotros salimos de Murcia sobre las 13 hrs., con tranquilidad ya que Almería son poco más de dos horas, hicimos nuestras paradas correspondientes para vaciar la vejiga, fumar algún cigarrillo y por supuesto continuar las risas y el buen rollo. Además de los 4 cafres que forman Iron Curtain nos acompañaban esta vez algunos amigos en una furgoneta que habíamos alquilado, venían Rosa, María Jesús y Adolfo y nos acordamos de nuestro amigo Marquitos “Tumbas” que no pudo venir ya que estaba de despedida de soltero, el viaje lo hicimos muy bien, escuchando un recopilatorio con bandas nuevas de Heavy Metal que Mike había preparado para la ocasión, sonaron Enforcer, Cauldron, Bullet, Volture, Eliminator, Vanderbuyst, Skull Fist y muchas más, ¡¡fue increíble y muy divertido!!
LLEGADA A ALMERÍA
Sobre las 15:15 estábamos ya en Almería y como teníamos tiempo nos fuimos a comer que ya era hora, encontramos un sitio barato (muy importante) y bueno en una de las avenidas principales de Almería, Federico García Lorca, allí estuvimos un buen rato comiendo, bebiendo y charlando de todo un poco, además no pudimos aburrirnos porque justo al lado de donde estábamos se desató algún tipo de incendio y veíamos pasar coches de bomberos y policía…. ¡Una pena!
Sobre las 16:00 llamaron a uno de nuestros teléfonos, era nuestro amigo Juanjo de Cartagena ¡que también venía al concierto para pasar una buena noche de Metal!, más tarde veríamos a su novia y futura mujer Juana Mari, ella estaba descansado en esos momentos. Juanjo llegó a la cafetería donde nos encontrábamos y nada más llegar pidió un ron con coca cola…. La noche prometía, jajajaja.
MONTAJE Y PRUEBAS DE SONIDO
Sobre las 16:30 nos fuimos a la sala para comenzar a montar y probar sonido,
lo tomamos con tranquilidad ya que Ciclón al venir de Madrid, tenían un largo
camino y hasta las 7 de la tarde no pudieron llegar. Primero probamos nosotros
y más tarde lo harían los madrileños al poco de llegar. Hay que decir que el
sitio es idóneo para conciertos de ese tipo, totalmente underground, el
problema
sin
duda es el equipo, allí no tenían nada, y a excepción de las voces todo va a
pelo y sin microfonía…. Esto realmente no es un problema si los amplificadores
que uno tiene son bastante potentes, pero si no es así la cosa se queda
bastante pobre y jodida.
Allí vimos a Poncho, Juan, Miguel y Pepe que estaban ayudando en todo lo que hacía falta. Antonio “El Negro” vendría más tarde ya que actualmente está convaleciente de una mala caída y tiene la pata jodida, por lo que delegó en sus compañeros un poco esa responsabilidad. Desde aquí un fuerte abrazo a todos y todas, y especialmente al Negro, ¡¡¡esperamos que se mejore lo antes posible y que le haga caso al médico!!!, jejeje
Como os comentaba el sitio es bueno para hacer conciertos de este tipo por varios motivos: Está en el centro de Almería, cosa muy importante, es pequeño e íntimo lo que hace que no se necesiten muchas personas para que haya ambiente, tiene un escenario más que decente, sitio barato para beber, incluso se puede fumar jajajaja.
Después de probar fuimos al hotel las dos bandas a dejar las cosas e instalarnos rápidamente, la idea era cambiarse e irnos a cenar antes del concierto y tomar algo, así lo hicimos fuimos a cenar a un lugar cercano a la sala donde servían unos tubos de aproximadamente 1 metro llenos de cerveza, y cada tubo acompañado de varias tapas, cena original y divertida, con los amigos de Ciclón, los que habían venido de Murcia, Cartagena, los organizadores y algunos socios de la A.C. MetAlmería. Sería en torno a las 22:30 cuando ya terminamos y nos fuimos a la sala a ultimar los detalles previos a la noche “Caballeros del Metal”.
CONCIERTO
Al llegar a la sala vimos a algunos amigos que conocemos de Almería y de otras festivales, en especial a Fernando “Starbreaker” con el que siempre es un gustazo charlar y arreglar el mundo del Metal. ¡Desde aquí un enorme abrazo y gracias por la oportunidad!
Ciclón
tenía que abrir fuego ante un público en un principio frío por no conocer los
temas de esta gran banda, pero que poco a poco fue entrando en calor y observó
¡el potencial y la diversión que transmite estos cuatro amigos! Realizaron un
repaso a su EP “Perdidos en el tiempo” que está recién salido al mercado,
temas de Heavy / Rock de toda la vida, con melodías, feeling, macarrismo y
actitud como nadie en este país sabe hacerlo. Canciones como “Criaturas de
la noche”, “Salvaje”, “Perdidos en el tiempo”, “Matar por
matar”, “Caballeros del Rock”, temas nuevos como “Sangre
inmortal”, “Rock and Roll”, más versión de Banzai y de Barón Rojo
¡¡que tocaron porque casi les tuvimos que obligar!! El sonido abajo fue
decente, podría haber sido peor y mejor claro, había potencia y claridad, a lo
mejor la guitarra solista y la batería excesivamente alta, pero bueno son
males menores. ¡¡Gran concierto sin lugar a dudas que disfrutamos como
siempre!!
Luego
nos tocaba a nosotros, era la tercera vez que tocábamos en Almería, y como
siempre con muchas ganas, ilusión y sintiendo que veníamos a tocar a nuestra
tierra, como si de Murcia se tratase, el sonido arriba fue malo, tocando un
poco a ciegas. Algunas de las canciones que sonaron fueron: “D & F”,
“Satanic Spell”, “TxNxDx”, “Bastard”, “Bazooka”,
“Metal Of Hell”, un tema nuevo “Black Fist”, algunas versiones como
siempre de Kreator, Savage o Exodus, y “Brigadas satánicas” y “Ejecutor” para terminar….
El punto negativo del concierto sin duda fue la poca asistencia de gente, apenas 40 personas lo que suponía pérdidas económicas para la sala, una pena porque era una gran noche de Metal a tope.
POST CONCIERTO
Como
siempre, ¡después de cada concierto, hay que recoger y organizarlo todo! Lo
hicimos lo más rápido posible para poder ya disfrutar de la noche y de los
amigos de Almería y de Ciclón. ¡En apenas 1 hora estaba todo recogido,
cambiado y preparados para golpear! Estuvimos primero en el mismo bar, donde
nos pudimos tomar algunas cervezas y tal que nos invito el bar, allí ya fuimos
pillando el punto y la alegría en el cuerpo, ¡¡ya me entendéis!! Luego nos
fuimos a un bar cercano donde Antonio, Poncho y la gente de MetAlmería habrían
preparado una pequeña sorpresa para las dos bandas…. ¡¡¡Una tarta!!! En la
tarta se podía leer “Sucio y Rápido” & “Perdidos en el Tiempo”, nombre de las
2 últimas producciones de las bandas que tocamos aquella noche…… ¡increíble!
¡¡¡Muchas gracias!!!
Comenzaron a rular las jarras, las copas, chupitos…. Vamos cosa sana jajajaja, una pena que el bar cerrara en apenas 1 hora dentro ¡¡¡ya que estábamos todos con muchas ganas de acción y de Heavy Metal!!!, además la música de puta madre, ¡¡Judas Priest, Saxon, Scorpions y todo clásico!!. Lo único malo es que recuerdo que ¡¡era muy caro el sitio!!
De
aquel bar nos fuimos dando tumbos hasta que encontramos otro bar cercano y
estuvimos hasta las 5 de la mañana en el bar, liándola muy gorda, bebiendo a
tope, escuchando buena música como Hendrix, Doors, Sabbath, Zeppelin, allí
continuamos hablando de todo un poco, Kike, cantante de Ciclón me cantó un
tema nuevo al oído y ¡¡¡guau, la letra increíble!!! El bar cerró, pero
nosotros aun queríamos más fiesta, poco a poco fueron cayendo algunos y se
fueron al hotel, pero algunos valientes y borrachos nos resistíamos a volver
jajajaja, ¡¡¡¡de allí nos fuimos a tomar churros!!!!, ¡sí, como lo leéis!,
¡¡hicimos una caminata de más de 40 minutos borrachos buscando una
churrería!!, ¡cuando llegamos estaban justo abriendo! Jajaja, se quedaron
helados, allí estamos Iron Curtain al completo, Kike y Víctor Ciclón, Poncho,
Negro, Fernando, Juanjo, J. Mari, Adolfo, María Jesús y algunos más tomando
churros y chocolate a las 7 de la mañana, ¡completamente ciegos y excitados!
Seguíamos
bebiendo cerveza a esas horas, y con ganas de cubatas, pero no, era imposible,
todo cerrado…. ¡¡Hasta que apareció el anís!!, sí, joder, un sol y sombra a
las 7:30 de la mañana, ¡Kike, ole tus huevos! Aquí la locura estaba desatada,
Juanjo de Cartagena no podía más, afónico casi, gritando EFESE (nombre del
equipo de Cartagena de Fútbol), todos con unas caras demacradas…. ¡La noche
tocaba a su fin amigos!
Nos montamos en varios taxis y nos fuimos al hotel, a descansar, las pertinentes despedidas y abrazos y ¡hasta la próxima!
NEXT DAY Y REGRESO
Imaginaros como nos levantamos al día siguiente…… jajaja, ¡hechos una mierda!, Ciclón, debido al largo viaje, madrugó y se fueron pronto, nosotros nos fuimos de barbacoa con la gente de MetAlmería (¡gran idea!), estuvimos degustando unas migas muy buenas, carne variada y algunas cervezas y refrescos, estuvimos alrededor de 3 horas de barbacoa y diversión, más tranquilos (como dijo mi padre “Lobo de noche, perro de día”) y relajados, jajaja.
Sobre las 5 salimos de Almería, llegamos a Murcia a las 8, tuvimos que parar por el camino un par de veces ya que alguna vomitera amenazaba con joder el coche….. jajajaja
Pues ¡¡esto es lo que dio de si aquella experiencia!!, como siempre un placer ir a Almería, un enorme gustazo estar con los amigos de Ciclón y pasar un buen rato con El Negro, Poncho, Sergio, Fernando, Miguel, Juan y ¡¡todos los locos del Metal de Almería!!
Dar las gracias a Fernando por la oportunidad de escribir este tocho que espero que os haya gustado y si no… ya sabéis ¡¡¡tenéis papel del culo!!!
¡¡¡¡¡¡¡Un abrazo de parte de la familia IRON CURTAIN!!!!!!!
Myspace CICLÓN - Myspace IRON CURTAIN
Texto: Ciclón (al completo) y Mike Leprosy (Iron Curtain); Starbreaker (preámbulo)
Fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker
STEVE LUKATHER
Domingo 13 de marzo de 2011, sala Heineken (Madrid)
No es que tuviera un especial interés en hacerme 250 kilómetros para ver a Steve Lukather, un domingo por la noche, después de un fin de semana castigador y coincidiendo con el regreso de los domingueros, pero saqué las ganas de donde no las había y terminé acoplándome en el sitio de siempre de la sala, un lugar en el que, al menos, se ve y se escucha decentemente.
Lleno holgado, en su mayoría de fans de Toto desde hace bastantes años, aunque esta vez para asistir a la presentación del último disco en solitario de Luke, “All’s Well That Ends Well”, publicado en 2010 y que, si no recuerdo mal, es ya su noveno trabajo en solitario.
Acompañaban
al guitarrista Steve Weingart a los teclados y coros, un músico virtuoso y
polivalente, Eric Valentine, un monstruo del ritmo y las baquetas, y una
preciosa chica negra que, además de tocar el bajo con maestría, posee una
gran voz, Renée Jones. En conjunto una impresionante banda, como quedó
demostrado hacia mitad del concierto cuando Steve Lukather se tomó un
respiro y la banda se marcó una demostración instrumental con solos de
batería y teclas incluidos que sonó a gloria.
La cosa empezó con “Darkness In My World”, el tema que abre su último trabajo, del que también tocaron “Brodie’s”, “Can’t Look Back”, “Flash In The Pan” y “Tumescent”, todas con muy buena acogida de un público que estuvo siempre entregado y que repercutió en el ánimo general del grupo. Se les veía felices y muy concentrados para hacerlo bien, pero a la vez muy relajados y disfrutando. Se les notaba especialmente cuando estaban en plena improvisación, algo que personalmente agradezco porque hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien viendo a una banda tocar en directo.
Rock,
Jazz, Blues, Fusión, Hard… tocaron todos los palos, incluidas algunas
versiones que intercalaron entre temas propios, como por ejemplo “Up In
The Skies” (muy extensa y dedicada a Gary Moore) y “Tears Of My Own
Shame / Little Wing”, ambas de Jimi Hendrix, “68” de Lee Ritenour
y una impresionante adaptación de “When My Guitar Gently Weeps” de
George Harrison, cantado a medias con Renée Jones que nos puso los pelos de
punta a quienes todavía lo teníamos de por allí (ejem).
El sonido general fue bueno, aunque empezó bastante opaco, sin brillo, sobre todo la batería, que luego se fue definiendo. Quizá lo menos bueno de la noche fue comprobar que la voz de Steve Lukather no está en su mejor momento. No es que haya sido nunca un excepcional cantante (aunque lo hace bien) pero se le notaba bastante cascado, con la voz muy justa, apoyándose en los coros y estirando las instrumentales e improvisaciones para que ocupara lo menos posible. En Toto ayudaba a Bobby Kimball y en disco ya se sabe cómo se pueden tapar las carencias, pero en directo parece un poco escasa, cansada, sin fuelle.
Por supuesto hubo también algunas referencias a Toto, concretamente una sentida versión de “Out Of Love” (o eso me pareció, porque estaba bastante modificada por los extensos solos) y la acústica (Lukather y su guitarra, sin banda) “The Road Goes On” que sirvió como segundo bis y cerró el concierto.
De
Steve Lukather se han dicho muchas cosas y todas buenas, que es un
fantástico guitarrista, que es un compositor como hay pocos… y se podrá
estar de acuerdo o no, podrá gustar el estilo o resultar empachoso, pero
está claro que es un músico preciso, exacto más bien, limpio tocando, que
domina el instrumento, que se recrea en una amplia variedad de estilos, con
sonido propio, con un exquisito gusto usando los efectos, especialmente el
wha-wha, cuya destreza no ha perdido pero que dosifica perfectamente, que es
capaz de pasar de texturas agresivas a otras más suaves y viceversa, que
utiliza con maestría los tonos (que no tonalidades) de su instrumento y que
mantiene un perfecto equilibrio entre técnica y feeling. Todo esto no para
ser el centro absoluto del escenario, como hacen otros guitarristas, sino
para contribuir al sonido general del grupo, lo que le engrandece más aún
como músico.
El resultado de todo esto es un concierto variado, con temas lentos, instrumentales, agresivos, jazzísticos y mucha improvisación, algo con lo que disfrutan los músicos y el público. Muchas gracias por hacerme pasar una noche tan especial y asistir a uno de los mejores conciertos de Rock de los últimos tiempos. Mereció la pena ir.
Salud.-
Texto y fotos: Alvar de Flack
IV HEAVY METAL ESPECTROS FESTIVAL - VICTIMS OF METAL FORCE
Sábado 26 de febrero de 2011, Centro Municipal La Nave (Puente Tocinos, Murcia)
Cuando llega el mes de febrero en el calendario se marca ya como cita ineludible el día del festival Heavy Metal Espectros, organizado por la asociación heavy metalera de mismo nombre con sede en Murcia, aunque no sólo integrada por metaleros de la ciudad por donde pasa el Segura, si no también con peña de diferentes partes del territorio nacional.
En
esta cuarta edición el cartel se componía de siete bandas, alcanzando el mismo
número de grupos que hubo en la segunda edición, la cual ya comentamos en esta
casa (al igual que la primera y la tercera, con cuatro y seis grupos,
respectivamente). Este año había cuatro bandas extranjeras (Avenger, Axevyper,
Iron Kobra y Walpurgis Night) y tres nacionales (Steel Horse, Crysys y VX).
Pasando unos cuantos minutos de la una del mediodía salíamos del comienzo de una de las principales calles céntricas almerienses. Agus, Carmen “Rising”, servidor… más una moribunda (¡no hay que excederse, Pi!, y menos la noche antes de un festival, jejeje). Al poco de camino paramos en una gasolinera para comprar bolsas de hielo (que introdujimos después en la nevera para conservar bien frescas las bebidas) y pilas, no fueran a fenecer las que llevábamos en la cámara (como así fue durante el festival, ya se sabe, hay que ser previsor).
Cerca de las tres de la tarde llegábamos al municipio de Puente Tocinos sin ningún problema, y sin perdernos, aunque antes tuvimos que preguntar durante el trayecto a dos personas que muy eficazmente y amablemente nos dieron las correctas indicaciones para llegar. Localizado el lugar donde se celebraba el concierto, el mismo que el año pasado (el buen Centro La Nave), nos hicimos un poco de lío hasta llegar a las proximidades del recinto, pero finalmente llegamos y aparcamos cerca de la entrada. Mientras comíamos los exquisitos y nutritivos bocadillos preparados por “Rising”, acompañados de fresca bebida… comenzábamos a encontrarnos con amistades y ver como llegaba gente también de nuestra tierra.
Una vez ya comidos y bebidos, y cuando se aproximaban las 16.30 h., hora anunciada como inicio del festival, nos dirigimos a la entrada para recoger nuestras entradas (de socios y reservadas) y seguíamos encontrándonos con más gente apreciada. Mis amistades no entraron aún, pero servidor sí, que ya había ganas, y lo primero que hice fue comprarme la camiseta del festival (a tan sólo ocho euros) y tomarme la primera cerveza en la barra, que como el año pasado estuvo excelentemente atendida por agradables socias de Heavy Metal Espectros. Los buenísimos precios del año pasado se mantuvieron (¡¡¡lata de cerveza a un sólo euro!!!), aunque para evitar que la gente ensuciara con las latas el recinto y la calle, se decidió acertadamente que al comprar la primera cerveza se tuviera que adquirir un vaso de plástico (duro) con el logo de la asociación al precio de un euro. Una vez comprada la camiseta y el vaso con la primera cerveza en el recinto, me dirigí a la pared opuesta donde estaban los puestos de discos, camisetas… comprando la edición en cassette de “Metal Hunters” de los peruanos Gangrel en el puesto de Maxima Destrucción, y luego tras saludar a Javi “Muñequeras”, y ver los vinilos de su puesto, la distribuidora “Metal Crusaders”, fui consciente de que mi economía no estaba apenas para más gastos y lamentablemente desistí en seguir comprando más material.

Primera vez en lo que van de ediciones del Heavy Metal Espectros que un grupo extranjero abría el festival, y primera vez que un grupo con integrante femenina (la bajista Sofía) se subía al escenario del festival. ¡¡¡Ya era hora, que uno se cansa de ver y ver tíos feos, peluos… y sin pelo!!!, jajaja.
El comienzo se retrasó media hora adrede, con la
finalidad de que la banda procedente de Italia, no tocaran para cuatro gatos,
ya que la gran mayoría de la gente a las cuatro y media de la tarde aún
estaban en la calle, sin entrar al recinto.
Así que cuando pasaban un par de minutos de las 17 h. el gran Mike Leprosy (uno de los máximos luchadores del Heavy Metal Espectros, y guitarrista / cantante de Iron Curtain) presentaba a Walpurgis Night, resaltando que era una banda de Heavy Metal con mitad de componentes italianos y mitad españoles.
“The Castle Ghoul” y “Caught In The Act” fueron las dos canciones con las que el quinteto abrió su concierto. Con el vocalista Beppe Brugnano empezando a soltar agudos, como pudimos escuchar en el final de la segunda canción de la tarde.
Hasta ahora los transalpinos tan sólo tienen
auto-editada una demo que sacaron en el pasado 2010, y el primer tema que
tocaron de ella aquel sábado fue “Laser Smash”, con ramalazos veloces y
apoyando en coros el guitarrista Alex (situado a la derecha del
escenario
según mirábamos). Para la siguiente canción dicho guitarrista se situó en el
centro del escenario y cogió el micrófono del cantante, y éste se posicionó en la
derecha, con la guitarra de aquel. Realizando “D´Ailleurs”, una versión
de los franceses Sortilège con Alex cantándola con ganas y con un potente
chorro de voz.
Volviendo cada cual a su puesto principal continuaron con “Under The Moonlight”, una canción comenzada a medio tiempo, y donde el guitarrista / coros Marky (ex–Iron Curtain) se colocaba en el borde del escenario para así estar más próximo al público y éste se contagiara y animara más. El tema luego cambiaba a un cañero Heavy Metal clásico, donde de nuevo el guitarrista Alex seguía en su labor de coros, y Beppe continuaba soltando algunos logrados agudos (otras veces no tanto, a mejorar), acabando el vocalista junto a Marky en la izquierda del escenario.
El guitarrista mitad español, mitad italiano, comentaba que el siguiente tema, “Nightrider”, hablaba de motos, comenzando a presentarlo sin acento, pero luego cambiando a caso hecho el acento, como si fuera guiri, jejeje. Tema perteneciente a la demo, y donde nos quedamos con la imagen de los dos guitarristas juntos en el centro del escenario antes del solo de guitarra.
En la anterior canción percibí que además de
Heavy Metal había también algo de Hard Rock, la cual fue seguida por “Assassin”, presentada
de nuevo por Marky, donde dijo que la peña estaba algo parada, y a
ver si se movían más con algo más speedico. Beppo no sólo recurre a los
agudos, tiene variados registros como se pudo comprobar perfectamente durante
este tema, el cual cantó durante un momento sentado. Animando con palmas Marky, para que se le siguiera, al igual que los coros de corte épico que posee
la pieza.
Y llegaba el momento de finalizar, anunciando la última, “Invaders With Chains”, tema de apertura de su demo, que fue iniciado por un agudo de Beppo a ritmo de buen Heavy Metal tradicional de aires y raíces ochenteras.
Eran las 17.36 h. y, aunque hubo un pequeño instante de confusión al no saber si tenían tiempo para otra canción o no, al final dejaban el escenario. A pesar de ser una banda novel y quedarle aún cosas por mejorar, me causaron buena impresión con su clásico Heavy Metal. Están preparando lo que será su primer álbum, esperamos estar al tanto y seguirles la pista.

Estando en la calle se me echó encima la hora de
comienzo de los valencianos VX, y es que como te entretuvieras charlando te
perdías parte de los conciertos (como me pasó más tarde con Crysys), por lo
que cuando entraba al recinto a eso de las 17.55 h. ya se encontraba el
quinteto liándola en el escenario a base de Speed / Thrash Metal, y la gente
enfrascada en pogos.
Así que me perdí sus dos primeros temas: “Metal sin parar” y “El trono del Averno”, tras la cual, y sin cesar, el vocalista Diego preguntaba si queríamos más Speed Metal… soltándonos “La gola de l´Infern”, uno de sus temas cantados en valenciano, y éste en concreto escrito por Sergio Godoy (batería de Nadsokor, ex-Raptor) y que había acudido al festival (¡saludos!). Durante esa canción el jovencísimo guitarrista rítmica Suly (sustituto temporal de Dani Montesinos, que se encuentra en Praga de Erasmus), situado a la derecha, tuvo un pequeño percance al salírsele el cable de su guitarra, pero los demás siguieron tocando, y Diego, cerca del guitarrista, le hizo gestos de que estuviera tranquilo, que no pasaba nada. Acabando el vocalista con su medio pie de micro alzándolo en horizontal.
No había respiro ni para el grupo (muy activos
con sus movimientos por todo el escenario, menos el guitarrista rítmica, y el
batería, lógicamente) ni para el público, logrando así una gran intensidad en
su descarga, algo que se agradece muchas veces, empalmando otro tema, “Ira
VX”, de su segundo y último E.P., “Contraataque” (2010), con Diego
(apoyando y alternando repetidas veces durante la descarga sus pies sobre uno
de los “chivatos” al cantar), cual maestro de ceremonias de las hordas speed
metaleras, con parte del pie de micro alzándolo y dirigiéndolo al
enfervorizado público como si de una batuta metalera se tratara.
“Asalto”, que era la única que le quedaba por tocar de la reciente grabación, fue la siguiente que nos descerrajaron y, como las demás, la tocaron enlazada a la precedente (en este caso “Ira VX”).
Ya tomando aire, el vocalista comentaba que
tenían poco tiempo, así que tras agradecimientos a Mike Leprosy, Juanjo, Patri,
Rubén (Valencia), Juana Mari (que cumplía años)… y para todos sus enemigos
dedicaban “Patada en la boca”, único tema que decidieron
tocar de su
primer E.P. “Holocaust Musical” (2009), subiendo peña al escenario mientras el
grupo seguía tocando.
Llegaba el momento de su último tema, anunciada como una “balada”, y dedicada para todas aquellas bandas que se dejan la piel en el escenario… “Rude Thrash”, tema que aún no tienen grabado, e iniciado a buen ritmo, pudiendo verse juntos los tres cuerdas (“Lechu”, Joseto y Suly) en el centro del escenario. Se despedían ante la gran aceptación de la peña con un: “¡¡¡Gracias, Murcia, de puta madre!!! Ahora Iron Kobra”. Pasaba un minuto de las 18.15 h. y aunque la peña pedía otra, otra… no había tiempo para más.
Muy buen concierto de los valencianos, soltando su intensa artillería de letal Speed / Thrash Metal, sin tregua durante los cinco primeros temas, y moviéndose perfectamente sobre las tablas. A pesar de no gozar de un sonido más potente ni con algo de más nitidez, para mi gusto a las guitarras les faltó más volumen, al igual que a la voz de Diego.

Hoy en día hay muchas facilidades con Internet para escuchar a los grupos antes de verlos en directo, pero como otras veces he hecho y dicho, hay ocasiones que no me apetece llegar ni con los mínimos deberes hechos (haber escuchado algunos temas) a un concierto de un grupo. Y aunque de los alemanes Iron Kobra publicamos hace meses una entrevista que nos cedió muy amablemente, como siempre, Javi “Metal Crusaders”, no había querido escuchar nada de la banda teutona hasta ese día. Habiendo leído durante meses previos opiniones tanto a favor como en contra de sus canciones de Heavy Metal.
Faltando tres minutos para las 18.30 h. Mike
Leprosy comenzaba a presentar a los germanos, aunque parte de público seguía
fuera, algo que se dio prácticamente en la totalidad de cada concierto. En el
puesto de Máxima Destrucción estaba disponible en cassette “Live At Crom´s
Palace”, un directo grabado en Ahrenburg durante su concierto del 21 de
noviembre de 2009, en la gira que
hicieron junto a los griegos Witchcurse.
También en su puesto de merchandising se podía conseguir una camiseta de color
rojo hecha
especialmente para el festival.
El cuarteto comenzó con “Heavy Metal Attack”, con los dos guitarristas (“Sir Serpent” & “Lord Python”) y el bajista “Don Viper” (ocupando el centro) a las labores vocales. El sonido de la batería de “Ringo Snake” predominaba sobre los demás instrumentos. Y fue la batería quien daba inicio a “Divine Wind”, de su E.P. “Iron Kobra Battlesword” (2010), sonándome a una mezcla pobre de Speed Metal / Punk y a Motörhead, llevando la voz cantante Sir Serpent, que se situaba a la izquierda de las tablas, y quien se dirigía por primera vez a la audiencia dando los buenos días en castellano, y comentando ya en inglés que era su primera vez en directo en España, la edición de su directo en cassette por Máxima Destrucción… y acabar preguntando: “Are you ready to Rock?”… para tocar la hímnica “Valhalla Rock”, aparecido por primera vez en su demo “The Cult Of The Snake” (2009). La batería seguía sonando demasiado, especialmente la caja, apenas escuchando el solo de guitarra de Lord Python.
Después de agradecer los aplausos, presentaban
la siguiente canción, “Fist Of Fury”, perteneciente a su primera demo.
Tras la cual lanzaron una de las camisetas rojas al público. Pedían moshing
para la siguiente, que fue “Will Of The Kobra”, el primer corte de su
E.P., comenzada por melodías arábigas, y volviéndome de nuevo a la cabeza la
etiqueta Punk durante el transcurso de la canción, donde algo de pogos hubo
entre parte del público.
Agradecidos lanzaban púas de guitarra al público, y continuaban el concierto con “Heavy Metal Generation”, con unos coros que me parecieron bastante malos del guitarrista situado a la derecha del escenario, Lord Python. Presentando durante el tema a cada componente (batería, bajo, guitarra de la izquierda presentado por el de la derecha, y al revés), quien tras decirse cada nombre el nombrado tomaba un poco de protagonismo con su instrumento, para continuar luego con la canción.
“Speedbiker” fue cantada por Lord Python,
con una voz que fue de largo la peor durante toda la tarde / noche del
festival. Para “Ronin” se invitó a subirse al boliviano Iberth
(responsable de la distribuidora y Sello Máxima Destrucción), quien vivió con
emoción el estar sobre las tablas cantando y moviéndose, siendo acompañada la
canción de su demo, por cánticos de la peña siguiendo los coros épicos del
tema.
De inicio cañero fue “Kobra Krusader”, volviendo ciertos aires épicos, acabando con los instrumentos alzados y dando las gracias. Preguntaban si queríamos otra canción más (¡yo no!), pero finalmente hacían “Victims Of State Power”, con Sir Serpent cantando la versión de sus compatriotas Running Wild sin su guitarra. Después de un “¡muchas grasias!” se despedían sobre las 19.10 h.
Al final a los que había leído echar pestes sobre este grupo les tengo que dar totalmente la razón. Hasta ahora, de las nuevas bandas que basan sus composiciones en el Heavy Metal más clásico, la peor que he visto y escuchado. Para servidor de nada sirven las pintas ochenteras (que podrán gustar a algunos, aunque yo prefiero por descontado la música y después las pintas, aunque si las dos cosas son buenas, bienvenidas sean y mejor que mejor) si no se acompañan de música en condiciones. Y sinceramente, Iron Kobra me parecieron para olvidar, tanto instrumentalmente como sus composiciones.

Con la joven formación catalana me pasó como con
el comienzo de VX, me entretuve en la calle, y claro, cuando entraba ya
llevaban un ratico sacudiendo a la gente con su Thrash Metal de cariz
ochentero. Al igual que con VX, que el grupo y ustedes me perdonen.
Me perdí su “Intro” y parte del tema “Internal Pollution”. Como hicieron los valencianos Crysys fue de las bandas que más se movieron sobre las tablas, correspondiendo parte del público con incesantes movimientos y pogos. Pura adrenalina y energía durante su actuación, con “Spawn”, “Electric Possession”…
El cantante Julián comentaba que el siguiente tema lo habían tocado poco en directo, “Unleash The Beast”, viniéndome a la cabeza mientras lo destripaban el nombre de los norteamericanos Nuclear Assault.
Mark Torras,
el cuatro cuerdas, animaba diciendo
“¿pasa, Murcia?”, informando después el vocalista que su disco, “The
Menace”, que se llevaba tres años esperando, pronto se editaría, siendo el
tema elegido para abrir el disco: “Ultra Thrash”, moviéndose todos
cantidad a lo largo y ancho del escenario, llegando hasta el vocalista a subirse a la
espalda del bajista, quien con él a cuestas andaba por la escena mientras
tocaba. Locura total, comprobándose que esta joven banda ya tiene bastantes
tablas adquiridas a base de conciertos, no sólo en España, también logrando
tocar en el festival de Wacken en 2009, como premio por ser los ganadores del
concurso W:O:A Metal Battle Spain. Consiguiendo en Alemania alzarse con el
primer puesto en el escenario Wet Stage de Wacken, entre diecinueve grupos de
todas las partes del mundo.
Se presentaba a los componentes: el guitarra
Albert Requena, el batería Javi, el otro guitarrista, Busi, el bajista Mark…
empezando
“Dead By The Fistful Of Violence”, parando después, gritando
la peña, y retomando el tema. Invadiéndose el escenario. Otra vez el grupo de
Danny Lilker me vino a la testa.
Nos acercábamos al final, lanzandos dos grandes pelotas al público para que las colocaran en el centro, y la peña se dividiera para un Wall Of Death, incluso bajando el batería Javi para filmar con la cámara durante un instante. El tema que eligieron para que la gente se enzarzara y las dos pelotas volaran entre las cabezas, fue “Damage Inc.” de Metallica, no gustándome como la cantó Julián, aunque aquello fue una fiesta, acabando metiendo estopa ruidosa para concluir.
Eran las 20.11 h. y tanto, arriba como abajo, músicos y gente habían sudado a base de bien con viscerales canciones de un correcto Thrash Metal rememorando épocas pasadas.

Juanjo, otro de los más activos responsables del
Heavy Metal Espectros, tenía el honor de presentar a Axevyper. Segunda banda
italiana del festival, y lo primero que dijo el vocalista Luca “Fils” Cicero
fue saludar en un correcto castellano: “¡Hola, Murcia!”, aunque de
primeras la voz del bajito y rollizo cantante la asemejé a un dibujo animado.
Tuvieron la gran deferencia de comenzar su concierto con el himno “Axevyper”, pero en su versión en castellano, animándonos a que la cantáramos todos juntos. Donde ya de primeras Luca nos dejó claro que puede alcanzar altas notas con su garganta, de primeras un poco chirriantes para servidor, aunque luego me acostumbré, pero cuando se dirigía al público en plan chillón no lograba acostumbrarme. Ese primer tema fue enlazado a “Revenge Of The Axe” (dotada de intensos coros) y a la pegadiza “Rats In The Walls”, ambas canciones se pueden encontrar en su hasta ahora único larga duración de título homónimo editado por My Graveyard Productions en 2010.
El bajista Andrea “Pandò” Tognetti animaba al
público y seguían con “Bad Italian Boys”, donde apareció Juanjo en el
escenario, y otro chaval más. Después el guitarrista Damiano “La Favola” (a la
derecha) iniciaba “Roadster”.
Otro chillón “¡gracias, Murcia!”, fue seguido por la gente coreando el nombre del grupo, a lo que el simpático vocalista espetó que tenía que decirnos una cosa importante, además de campeones del mundo de fútbol éramos campeones de Heavy Metal, resultando con eso que la gente siguiera vociferando el nombre de Axevyper, y diciendo que se iban a tener que mudar aquí, pasando a presentar la canción en italiano que tienen en su reciente E.P. “Angeli d´Accaciaio”, “Re Della Luce”, donde destacaron las melodías de guitarras, y donde volvíamos a ver a todo el grupo activo, a veces dándome la impresión el vocalista de no saber exactamente donde ubicarse.
El batería Filippo “Butch" Belli improvisaba
mientras le cambiaban la guitarra a Guido. Tras todo solucionado, el vocalista
decía: “Murcia, estáis más fuertes”, y dedicaba a Juanjo Madrid (H.M.E.) e
Iberth Orellana (Maxima Destrucción, donde también se había editado en
cassette la demo “Revenge Of The Axe”) “Poserkiller”, recibiendo el
escenario, como
en
anteriores veces, visita de peña, ondeándose una bandera de la comunidad
valenciana.
Ahora era el turno de un tema de la primera demo, diciendo antes cachondamente “con mi corazón, te quiero”, “Forever Young”, coreada por la gente en su comienzo, y tras ésta anunciaba una canción de un grupo español… “¿la banda más dura se llama?”... pues sí, sorpresa para servidor que hicieran “Bébetelo todo”, de aquel tercer disco, “Pacto de sangre”, de los Muro con Joaquín Arellano “El Niño” a la batería. Las tablas de nuevo tuvieron invasión de gente, y la verdad, una cosa es que la peña se suba y se baje rápido, o se suban en el último tema, pero otra era ver una y otra vez a gente repetida tomar protagonismo, cuando alguien joda alguna pedalera o instrumento, ya veremos que se hace con las subidas.
Ya anunciaban la última, aunque antes se presentaba al bajista, al guitarrista Damiano, al “guitarrista gilipollas de mierda, mi hermano” Guido, al batería, y el bajista presentaba al vocalista como la leyenda italiana del Heavy Metal… durante “Non è Finita Qui” volvía a salir Juanjo y el vocalista Beppo (Walpurgis Night) al comienzo para cantar durante un instante. Parecía que esa era la última, despidiéndose, pero podían hacer una más, y el vocalista volvía a tener un detalle hacia España, y más en concreto hacia el Heavy Metal hispano, diciendo “dame la oportunidad de…” (refiriéndose al tema de Barón Rojo), total, que la batería imponía su ritmo, seguido por las voces de la gente, dando inicio a “Faster Than The Law”, escuchándose mucho el doble bombo, y donde las guitarras se escucharon como un murmullo en los solos. Agradecían de nuevo a Murcia, y que nos veían abajo tomando cerveza con Steel Horse.
Once minutos transcurrían de las nueve de la noche, y ya quedaban tan sólo dos bandas para acabar el festival, se me estaba pasando volando el festival. Los italianos Axevyper no estuvieron nada mal, aunque ese primer contacto auditivo tampoco es que me fascinara o alucinara, Heavy Metal correcto, pero que tendré que escuchar con más detenimiento.

Mike volvía a salir a las 21.22 h. para agradecer a la gente el ir al festival, y a la peña que curra durante el mismo (sin faltarle la razón), continuando con la presentación de la banda que venía de Madrid y que a esas alturas no necesitaba ninguna presentación, diciendo que era la mejor banda de Heavy Metal de este país, habiendo tocado ya en Holanda, Grecia, Alemania, Bélgica… “¡¡¡El puto Heavy Metal!!!”
Bien, he visto tan sólo casi tres veces a Steel
Horse (lo de casi, es por ver parte de su concierto durante el pasado festival
Pounding Metal Union al estar currando en el backstage) y creo que se podría
decir que el cuarteto madrileño no hace concierto malo. En el escenario
murciano demostraron una vez más que ya son una realidad no sólo nacional, si
no internacional, y fueron los
grandes triunfadores de aquella tarde / noche.
Creo no equivocarme al decir que reunieron casi a todo el mundo que nos
habíamos dado cita allí, algo más de trescientas personas, y volvieron a dar
una magistral lección de cómo se hace y se toca Heavy Metal del más clásico y
tradicional, además de sonar actuales y frescos. En The Sentinel debemos
estar orgullosos de que aparecieran por primera vez con su grabación de 2008:
“Raise Your Fist”.
Sonaba su intro, mientras ocupaban sus puestos el batería Rubén Salvador, el guitarrista Willy Gascón y el bajista Ángel Muñoz “Choco”, poniéndose éstos dos cara a cara y luego de espaldas, enlazada esa pequeña introducción ya tocando los instrumentistas “Sons Of Fire”, tal y como se abre su hasta ahora primer disco, “Wild Power” (2009). Saliendo el último a escena el gran vocalista Jorge Cortés, quien comenzaba a animar al público y a dirigir durante algunas partes su micrófono al público para que cantara, acción que realizó en las siguientes canciones, y es que ya los temas que componen “Wild Power” se han convertido en himnos entre los heavy metaleros de nuestro país, e incluso de parte del extranjero.
Seguro que repito lo dicho en anteriores reseñas
de los madrileños, pero gusta ver a un grupo que se desenvuelve de maravilla
por el escenario, con buenos movimientos, poses, coreografías metaleras… un
vocalista con una voz prodigiosa, y unos instrumentistas que no se quedan
atrás, con un dominio encomiable por parte del seis cuerdas, respaldado
perfectamente por la sección rítmica sin
fisuras,
teniendo que destacar también el buen apoyo a los coros del bajista.
Así fueron cayendo temas como “Run To Survive” (finalizando el vocalista, y el bajista de rodillas), “Night Terrors” (precediéndole las buenas noches y agradecimientos a Murcia, además de decir que había gente que les había visto otras veces y que quizá no les sorprendieran) y “Burning Soul” (donde antes de tocarlo la gente coreaba el nombre de la banda).
Jorge volvía a decir que muchos de los que estaban allí los habían visto muchas veces, y otros una o ninguna, así que el repertorio era casi igual a anteriores ocasiones. Encontrándose en esos momentos grabando su segundo disco, interrumpiendo la grabación para poder estar esa noche allí, y presentando el tema, “The Rebel”, que abrirá su segundo disco, “In The Storm”. Un tema que así de primeras me pareció dotado de un riff cañero, de ritmo rápido y doble bombo. Subiéndose y tirándose al público un chaval, como anteriormente. Con Willy realizando su solo de rodillas en el centro de las tablas. Me di cuenta que durante el tema caía uno de los trípodes de la parte izquierda (según mirábamos) que sostienen platos de la batería, y rápida y eficazmente estaban para solucionar el problema al instante Mike Leprosy y dos personas más. Muy bien por ellos.
Después de la nueva canción Jorge presentaba a sus compañeros (batería, bajista y guitarrista), dejándonos con ellos tres para que tocaran la gran instrumental “Nemesis”, haciendo participar a la peña tanto Willy como Choco. Hubo un error durante la instrumental, no en su ejecución, si no en la pantalla que proyectaba tras la batería el logo del grupo que estaba en esos momentos en el escenario, apareciendo de sopetón el de Walpurgis Night, ¿?
Ya con Jorge de vuelta al escenario hicieron la
versión de “Phantom Of The Opera” de Iron Maiden, realizada a la
perfección, volcándose la peña con sus voces.
Ahora presentaba otro tema que irá en el segundo disco, ya realizado en directo en otras ocasiones (de hecho la tocaron en su concierto en el Pounding Metal Fest en Madrid), y que dará título al próximo disco, “In The Storm”, pudiendo esta la vez apreciar y disfrutarla más, dotada con un excelente y aplastante ritmo heavy metalero. Con un Jorge berreando magistralmente a lo Halford.
Habían conquistado a la audiencia desde el principio, pero en la recta final Steel Horse estuvieron inconmensurables, demostrándolo de nuevo con “Raise Your Fist”, subiéndose Marcos “Muletas” y tirándose… con agudos finales, tras los cuales la peña cantaba el nombre de la banda, y después de agradecer al festival, y decir que no tenían que envidiar a ningún festival de fuera, acordarse además de otras asociaciones y clubs de España como Pounding Metal Union, MetalCova, Metalmancho, MetAlmería… acababan su gran concierto con un tema que ya conocíamos, jugando con las voces de la gente dividiéndola en zonas, y luego todos juntos para acabar con “Wild Power”, comenzando Jorge de rodillas, y acabando así el gran Willy. Estrujando su garganta el cantante antes de presentar de nuevo a sus compañeros y éstos meter ruido, acabando dando las gracias y citándonos que nos veíamos “en la tormenta”, volviendo la gente al unísono al repetir el nombre del cuarteto. A las 22.21 h. los cuatro madrileños se despedían juntos desde el escenario.
¡¡¡No diga genial Heavy Metal, diga STEEL HORSE!!!
Otro excelente concierto de Steel Horse (aunque a veces el sonido estuvo saturado), el cual vi tranquilamente delante de la mesa de mezclas sin molestar ni ser molestado. Tomando desde allí mismo las fotos, así que me perdonen, pero por eso se ven de lejos.

Cuando con antelación me enteré que el clásico
vocalista Ian Davison Swift ya no estaba con los ingleses Avenger, y que éstos
eran confirmados para el festival, pensé en lo peor, aunque sin haberlos
escuchado con el nuevo cantante, dije que veríamos a ver qué tal... pero no
tenía apenas buenas expectativas. De la formación clásica tan sólo está el
batería Gary Young. Acompañándole desde los últimos años el guitarrista Liam
Thompson. Si no me falla la memoria, creo que con Liam, además de con Ian Davison Swift a la voz
(ahora con Cardinal Synne), y otro joven bajista y guitarrista, estuvieron en su primer
concierto en España, en la primera edición del MetalCova en 2008.
A las 22.40 h. con parte del equipo de la asociación metalera: Mike Leprosy, Juana Mari, Juanjo y Marcos “Benidorm” se agradecían de nuevo a la peña el estar allí y acabando Mike diciendo que veríamos a ver lo que hacían estos nuevos Avenger… y al final fue lo que algunos nos temíamos.
Un par de minutos pasaban de las
once menos veinte de la noche cuando sonaba una introducción, seguida sin parar por una
desconocida para servidor “Race Against Time” y tras un “are your
ready?” proseguir con “Brand And Torture”, realizando los coros el
guitarrista Liam Thompson, situado a la izquierda de las tablas. Aquel tema
que aparecía en el segundo álbum de la banda, “Killer Elite” no me sonaba ni
por el forro al escuchado en el doble vinilo que compré en el desaparecido
catálogo de Discoplay a mitad de los 80, que traía los dos discos de los
ingleses “Blood Sports” (1984) y el citado “Killer Elite” (1985), y que editó,
si no me equivoco, Victoria Ediciones en nuestro país con una portada donde se
veía en cada esquina una foto de cada uno de los cuatro componentes de la banda de la N.W.O.B.H.M.
El vocalista Andy Grieg (anteriormente también bajista de la banda) daba las buenas noches y decía que eran Avenger U.K., continuando con “Into The Nexus”, imagino que nuevo tema de la presente formación que no me llamó nada la atención.
Ya el colmo fue que la cuarta canción de su repertorio fuera la versión a “Ride The Lightning” de Metallica, teniendo más semejanza y dejes la voz del vocalista con James Hetfield que con Ian Davidson Swift.
Despojándose Liam y el bajista Ian Fulton “Fuzz”
(con pequeña cresta mohicana) de sus camisetas, continuaron con “Run For
Your Life”, y a cada canción que tocaban clásica de los Avenger que había
conocido en mi juventud, era como un puñetazo que me daban en plena boca del
estómago. Realmente aquellas versiones de los clásicos temas nada tenían que
ver con sus originales, y sinceramente los músicos no tocaban nada mal, pero
no tenían ni se acercaban lo más mínimo a la magia ni al espíritu de aquella
época.
“Fate” era presentada como una canción del nuevo álbum, y si tuvieran dignidad deberían cambiarse el nombre y no vivir de él. Ese nuevo tema fue enlazado a “Death Race 2000”, y ya servidor estaba deseando que acabara aquella manera de mancillar esas canciones descubiertas en esos dos vinilos que aún poseo bien cuidados.
Para ganarse al poco público que les hacía caso, gritaban un ¡Viva España!, continuando con “In Arcadia”, acompañada por poca peña con sus voces. Saliendo Lim de su zona izquierda, y juntándose con el rapado guitarrista ¿Dean Thompson? en la derecha.
“Hard Times” y
“You´ll Never Take Me (Alive)”, una de mis preferidas del “Blood Sports”, con los guitarristas
marcándose las melodías juntos en la derecha, continuaban haciéndome
pensar que qué carajos hacía ese grupo sobre el escenario.
Durante “Decimated” tres jóvenes chavalas ligeras de ropa tuvieron su momento de gloria moviéndose como si estuvieran en una discoteca, ¿?. Seguida con otra nueva, “Field Of The Burnt”, demostrando que ni las de nuevo cuño ni las antiguas convencían a la mayoría que aún permanecíamos allí (cada vez menos) absortos ante lo que se hacía llamar Avenger.
“Enforcer” fue cantada a lo Metallica, sin comentarios, acordándome si la gente que se había alegrado de la confirmación de esta banda para el festival lo habían dicho en su momento en serio. Dando las gracias en castellano y metiendo cera en el final, echando fotos al público cuando faltaban un par de minutos para las doce menos veinte de la noche, y cuando creía que por fin se había acabado esa pesadilla, preguntaban si queríamos más, a lo que yo grité que no, pero claro, ni caso, despidiéndose definitivamente con la versión del “Killers” de Iron Maiden sobre las 23.47 h.
Una actuación para olvidar por mi parte. Si el festival hubiera prescindido de los alemanes Iron Kobra y estos que se hacían llamar Avenger, hubiera sido mucho mejor para servidor.
Así acababa la principal jornada heavy metalera de cada año por tierras murcianas, esperando el año que viene más y mejor, como dijo Mike Leprosy. Ojalá que sí sea, y andémonos con cuidado con antiguas formaciones que lo único que hacen es beneficiarse del nombre que tuvieron en el pasado.
Agradecimientos a: Beppo & Marky (Walpurgis Night), Joseto (VX), Matze (viele danke!!!; Iron Kobra), gente de Crysys, Luca (Axevyper) y Wily (Steeel Horse), por su ayuda a la hora de realizar esta reseña, y especialmente a todos los socios que trabajaron excelentemente aquel día para que el festival volviera a estar perfectamente organizado y realizado (Mike Leprosy, Juana Mari, Juanjo, Marcos “Benidorm”, Rosa & camareras)… a la buena gente con la que me encontré y charlé, y sobre todo, y una vez más, a Agus & Carmen.
Toda esta humilde reseña está dedicada al amigo y socio del Heavy Metal Espectros Pepe “Angus 68” (R.I.P.)
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker

Martes 23 de noviembre de 2010, Casa da Música (Oporto, Portugal)
Lunes 14 de febrero de 2011, Teatro Rivoli (Oporto, Portugal)
Dos noches ha pasado Moonspell por la ciudad invicta, Oporto, para presentar su faceta más experimental, semiacústica, en un espectáculo que han denominado Sombra. La primera cita fue en la Casa da Música el martes 23 de noviembre del año pasado, y la segunda noche de sombras ha sido este lunes 14 de febrero, día de los enamorados, en el Teatro Rivoli.
A pesar de caer en días laborables y siendo noches bastante lóbregas por el tiempo con que los recibió la ciudad, me animó a asistir al primer concierto el hecho de que la Casa da Música queda cerquita de casa, no hay muchos conciertos en esta ciudad y, por supuesto, que la propuesta me atraía bastante. La segunda noche ya sabía a lo que iba y no dudé en repetir, pero esta vez llevando a mi compañera con la promesa de que le iba a gustar o, por lo menos, sorprender. Ambos sitios prometían, además, una buena acústica e iban a ser lugares perfectos para una propuesta como la ofrecida.
OPUS DIABOLICUM
Con puntualidad se apagaron las luces y cuatro violoncelistas y un percusionista ocuparon el escenario, bajo la atenta mirada de la cabeza de un macho cabrío encuadrado dentro de un pentagrama que aparecía proyectado en una pantalla detrás del escenario. Los Opus Diabolicum, que han abierto esta gira en todas las fechas, son un grupo de músicos jóvenes que versionean canciones de Moonspell en acústico, vamos, tipo Apocalyptica. La propuesta, si bien no es novedosa, era nueva para mi en directo, y la verdad es que las dos veces me han gustado. A mi compañera le dejaron con la boca abierta, nunca se había imaginado algo así.
En los dos conciertos comenzaron con tres temas originales de Moonspell: “Nocturna”, “Vampiria” y “Tenebrarum”, de los que resaltaría “Vampiria”, con todos los efectos creados con… ¡los violoncelos! Pero también son dignas de reseñar las partes guturales del estribillo de “Tenebrarum”, también tocadas con el violoncelo. Tras estos temas nos presentaron uno propio, que han llamado “Moonspell” en honor al grupo que versionean, y en el que el percusionista se sienta a los teclados que ganan protagonismo y crea, junto a los violoncelos, una atmósfera muy lúgubre.
El concierto lo cerraron con “Trebaruna”, tema muy adecuado para su forma de versionear a Moonspell y durante el cual, este lunes pasado en el Teatro Rivoli, fueron acompañados por Fernando Ribeiro que salió a cantarla. Bien currados sus 25 minutos largos. Y en el Teatro Rivoli se llevaron un alubión de aplausos.

Tras unos 10 minutos de intervalo fueron tomando posición detrás de las cortinas los miembros de Moonspell, Fernando Ribeiro al micrófono en el centro, Pedro Paixão a la guitarra sentado a la izquierda (según se mira al palco), Ricardo Amorim, guitarra, sentado a la derecha, Aires Pereira, que les acompaña en directo al bajo, a la derecha sentado por detrás de Ricardo Amorim, y Mike Gaspar con la batería en la esquina posterior derecha por detrás de una especie de pantalla transparente (que parece de metacrilato). Completaban el palco los Opus Diabolicum atrás ocupando el centro-izquierda del escenario y el coro de las Crystal Mountain Singers a la izquierda.
La
posición de los artistas fue igual ambas noches y, como descubriríamos, el
set-list iba también a ser el mismo, aunque la noche del 14 nos deparaba una
sorpresa. Y en estas que empezó a sonar el “Slow Down!” mientras unas
luces iluminaban el escenario desde atrás en tanto que los músicos iban
entrando y colocándose en el escenario, de tal manera que se creaban unos
efectos de sombras sobre el cortinaje que lo cubría. A tal entrada
enganchan, como no podía ser de otra manera, el tema “Handmade God”,
del “Sin/Pecado” (discazo), mientras quedaba al descubierto el grupo con una
pantalla por detrás en la que se proyectaban imágenes de ídolos.
Desde los primeros acordes se intuía que este concierto iba a constar de unas interpretaciones muy especiales de temas no muy comunes en sus conciertos eléctricos, aunque como bien indicó Fernando Ribeiro en el concierto de la Casa da Música, otros temas no podían y no iban a faltar al ser considerados clásicos por el público y la banda misma. Tras este primer tema el concierto se acelera con “The Southern Deathstyle” del disco “The Antidote”, que sería uno de los temas que más duros les quedan en este espectáculo.
Continuaron
con “Wolfshade” para delicia del público, siendo el “Wolfheart” uno
de los discos favoritos de sus seguidores. Los primeros acordes son bastante
adecuados para ser tocados en acústico, pero todo el tema quedó realmente
muy bien, dejando la emotividad del tema completamente al descubierto. Pelos
como escarpias. Mientras sonaba, en la pantalla se proyectaba el dibujo
animado de una chica caminando de noche por un bosque. El juego de luces y
las proyecciones en la pantalla van a ser un efecto visual muy relevante a
lo largo de todo el concierto y ayudaron mucho a crear el ambiente apropiado
en cada tema.
Tras este clásico cayó “Disappear Here”, un tema poco común del disco, denostado por algunos, “Butterfly Effect” que realmente me gustó. Quizás sea este un disco más adecuado para este tipo de interpretaciones. Tras este tema cayó la imprescindible “Opium”, que entusiasmó al público ambas noches, seguida de “Awake!” del mismo disco, “Irreligious”, mientras en la pantalla la misma chica, o ¿será un alma?, de antes era transportada por cuervos sobre una ciudad que bien podría estar abandonada como estar durmiendo.
“Can’t
Be”, “Second Skin” y “Magdalene” siguieron, este último
tema del “Sin/Pecado” siendo el que, en palabras de Fernando Ribeiro,
inspiró esta gira. Tras estos temas llegaron lo que para mi, y ambas noches,
fue el punto álgido del concierto. “Scorpion Flower” seguida de
“Luna” en semiacústico con un Fernando Ribeiro inconmensurable, pedazo
de voz, es algo que un amante de la buena música no se puede perder. Merece
también un reconocimiento especial el acompañamiento de las Crystal Mountain
Singers (joder que voces), con un papel central en “Luna”, y de Opus
Diabolicum. Ya digo, escuchar estos dos temas en el formato ofrecido en esta
gira de Sombra es algo a no perder en esta vida. Buscad en youtube y me
contáis.
Con muchas sensaciones a flor de piel siguieron con “Mute”, que mientras que en la Casa da Música para mi pasó desapercibida, en el Teatro Rivoli Fernando Ribiero invitó a Sónia Tavares, vocalista de The Gift (y su novia), a subir al escenario a cantar en dúo el tema. Y volvió a impresionarme la voz de Fernando Ribeiro que, incluso en las partes que cantaba Sónia Tavares, se le escuchaba cantar sin micrófono. Un tema que les quedó muy bien, y aunque me pareció que Sónia Tavares se sentía un poco fuera de lugar ante el público de Moonspell, su voz no desmereció para nada y la pasión del tema no se perdió. Al acabar nos echamos todos unas risas cuando Fernando Ribeiro la dio las gracias por haber colaborado y la prometió agradecérselo en privado.
Y
ya nos acercábamos al sprint final del concierto cuando Fernando Ribeiro nos
pidió que nos levantásemos para cantar con él el tema que se considera himno
del grupo: “Alma Mater”. En ambas noches el tema fue recibido y
entonado por todos los asistentes con gran entusiasmo y algarabía, aunque un
poco desconcertados tras haber estado toda la parte anterior sentados y sin
decir ni mú salvo entre temas. A seguir tocaron la canción “Senhores da
Guerra” de Madredeus, que a mi en las dos ocasiones me supuso un bajón
considerable, pero que probablemente al público portugués le guste porque es
un tema del grupo más internacional que haya dado jamás el país, y con el
que la mayoría ha crecido. Pero sigo opinando que meterlo detrás de “Alma
Mater”… Y tras este bajón, el subidón final con “Full Moon Madness”,
con la que pusieron fin a una actuación llena de sentimientos y de belleza,
y que el público reconocimos, las dos veces, con una gran ovación. Un
concierto que si alguien puede ir a ver, que no lo dude y se acerque a ver
la Sombra de Moonspell.
Texto y fotos: Ramiro Morales “Motorhead”

Viernes 11 de febrero de 2011, sala Brutal
Zone (Haro, La Rioja)
La banda albaceteña se presentaba por vez
primera en tierras riojanas, dentro de su gira “Clockwork Spanish Tour”, para
darnos a conocer su flamante nuevo trabajo “Clockwork”, primer trabajo para el
prestigioso sello internacional Century Media. Haro sería la encargada de
acogerles y la sala Brutal Zone el escenario de tal tornado sonoro.
Según me voy acercando a las inmediaciones de la sala mientras busco un sitio para aparcar el coche, me voy encontrando con gente de nuestro rollo, melenudos, chupas de cuero, etc... esto me da buen augurio de la asistencia de público. Al final unas 120 personas fueron las que asistieron, la escasez de otras veces me ha dolido un poco, se acercó hasta Haro gente de Álava y también de Logroño.
Encuentro a un colega con mi entrada del concierto, perfecto, me adentro en la sala para ver cómo está el ambiente, todavía no hay mucha gente, así que tras saludar a unos conocidos y ver con ellos el videoclip de “Blast Off”, que está siendo proyectando en un lateral del escenario, pedimos algo en la barra y salimos al exterior de la sala a fumarnos un cigarrillo.
Sobre las 22:30 de la noche se apagan las luces mientras empezamos a oir el tic-tac de “The Manhattan Project”, la intro con la que da comienzo su última obra “Clockwork”, un entrante para “Blast Off”, tema de su primer videoclip de este tercer trabajo, un tema muy rápido con una batería atronadora.
Sin dar un respiro a nadie, nos golpean con
“Of Men And Tyrants”, tema veloz como el anterior, donde su cantante
Guillermo Izquierdo lo da todo vocalmente. Con el tema título de esta tercera
obra, “Clockwork”, cerraban un primer bloque, calcado al comienzo de
este disco.
De momento buen sonido, a buen volumen, como a un servidor le gusta escuchar un buen concierto de Thrash Metal. Una batería muy compenetrada al bajo junto a unos ritmos embriagadores que te invitan a hacer headbanging, ya veremos cuanto me dura el dolor de cuello... jeje.
Guillermo Izquierdo sería el encargado de entablar conversación con el público mientras su hermano José J. Izquierdo desaparece del escenario volviendo en breve con unos cuantos botellines de cerveza.
Tras una dedicatoria a estos personajes que
tenemos como políticos, nos obsequian con “Corruption”, primer tema que
caía esta
noche de su anterior disco “Give ´Em War” de 2007, un tema que gustó
a los allí presentes. Sucediendo a éste, sería el turno de “Fuck
You”, ya un habitual de sus directos, a mí no es que sea un tema muy de mi
agrado, creo que tienen algún tema mejor para meterlo. En fin, es tan sólo una
opinión personal, a los asistentes viendo la respuesta que obtuvo les gustó.
Los siguientes en caer serían “Devil Take The Hindmost” y “The Misanthropist”, éste primero con unos riffs de vértigo muy en la onda de Angelus.
La banda anima al público a que se acerque más al escenario, una vez conseguido nos ametrallan con “Give ´Em War”, tema-título de su anterior disco que nos invita a hacer headbanging como posesos. El buen Thrash se había apoderado de todos nosotros.
Tras un breve respiro, su rubiales voceras
Guillermo Izquierdo, nos lanza la pregunta de a ver quién de nosotros se había
comprado el nuevo disco “Clockwork”, al no convencerle mucho la respuesta el
cantante exclama con un gesto de resignación y cachondeo:
“... ¿ni siquiera
lo habéis descargado de Internet???...” De todas formas, la banda puso en
la sala un stand de merchandising para que nadie se quedara sin sus tres CDs,
camisetas, muñequeras, etc...
Haciendo mención a una de la bandas con la que muchos de nosotros hemos crecido, nos obsequiaron con la versión del “Be Quick Or Be Dead” de los Iron Maiden, incluida en este nuevo trabajo, poniendo a toda la sala como una moto. Les quedó genial.
“One Side One War” e “In The Heart Of Nations” fueron cayendo sin piedad. Con “Legally Brainwashed” su guitarra David G. Alvarez se bajó del escenario, compartiendo esos diabólicos riffs junto a nosotros. Por cierto, este tema tuvo una dedicatoria muy especial a eso curas y sacerdotes pervertidos que andan por la vida abusando de niños, ¡cabrones!
Y llega el momento en que la banda se marcha del
escenario momentaneamente, es aquí cuando un servidor sale al exterior de la
sala a echar un poco de humo. Cuesta acostumbrarse a esta nueva ley
antitabaco, pero bueno, nos vamos amoldando poco a poco.
De nuevo nos adentramos en la sala para unirnos a la petición del público para que salgan de nuevo, y parece ser que nos oyeron, “Versus The World” arrancó volviendo a la gran fiesta que estaba siendo, ¡qué bien sonaba todo, perfecto! Toda la Brutal Zone volcada a tope, ¡¡incluyendo al personal de la barra!! Y ya para rematarnos, nos pegan duro con “Vomitive” y su gran “Thrash Attack” (esto fue la noche, ¡¡un auténtico ataque thrasher!!) con unos viciosos y diabólicos riffs.
Cuando estoy escribiendo esta líneas, Angelus Apatrida ya estarán inmersos en el “Bonecrusher Fest”, un festival itinerante junto a otras bandas del Sello, que les llevará por los mejores escenarios europeos durante un mes. Pero si aún no les has visto o quieres verles de nuevo, estate atento, porque en cuanto acabe esta aventura europea, continuarán con el “Clockwork Spanish Tour” recorriendo cada rincón del país.
Web ANGELUS APATRIDA - Myspace ANGELUS APATRIDA
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Rubén P.G.
KRONNEN + NEWTON CAE
Sábado 29 de enero de 2011, pub El Zaguán (Almería)
Segundo concierto al que asistía en Almería capital en lo que va de inicio de 2011. El anterior había sido el de los nóveles (y muy, pero muy verdes) The Heaven Gazers en el pub La Guarida del Metal el sábado 15 de enero.
Después de la edición del primer disco de Kronnen, “Salto al vacío” (Aedistro, 2010), los granadinos se han lanzado a la carretera para presentarlo en directo. Uno de sus conciertos recalaba en el pub El Zaguán, viniendo acompañados desde tierras murcianas por Newton Cae.
En el e-mail que mandan los de El Zaguán de los conciertos y actividades de la semana, el concierto era anunciado como gratuito, al igual que en la página web del pub. Cuál fue mi sorpresa que, justo al entrar al garito, me pedían 3 euros por entrada (la amiga Carmen “Rising” había entrado justo delante de mi y a ella no le habían dicho nada). Soy el primero que piensa que todos, o casi todos, los conciertos se deberían cobrar, aunque fuera a un precio simbólico, y no me importa en absoluto pagar unos cuantos euros por ver a un grupo en directo, y más si las bandas son de fuera, así se llevan algo de dinero en el cada vez más ingrato mundo de la música. Lo que no me parece consecuente es que se informe que el concierto es gratuito y luego te encuentras que no es así. Y no es la primera vez que pasa algo de esa índole en El Zaguán. Me quejé de eso ante el chaval que había cobrando la entrada (resultando luego ser el vocalista de Newton Cae), y él de cachondeo me decía que pidiera el libro de reclamaciones… claro, claro. Total, al final pagué seis euros, incluida la entrada de Carmen, pudiendo haber sólo pagado la mía. Y es que el control en esa “taquilla” no era del todo serio, porque luego más tarde entraron amistades nuestras y no les cobraron. ¡¡¡O follamos todos o la puta al río!!! Para colmo la entrada era de esas genéricas en las que no había ni siquiera una sola mención a los grupos de aquella noche, ni día, ni precio… sin comentarios.
NEWTON CAE
Estábamos al comienzo de la barra justo al entrar, o si se quiere ver de otra manera, al final de la barra si se mira desde el escenario. Faltando cuatro minutos para las 23.30 h. el cuarteto procedente de Murcia comenzaba su concierto con el tema “Mientras no mire”. En ese tema, que forma parte de su E.P., el vocalista Luis (ex-Deminerva) estaba de espaldas, tapándole la parte posterior de la cabeza una careta de papel, y con la camisa puesta del revés.
Ya
sin el rostro de papel tras su cabeza, y despojándose de la camisa y
quedándose en camiseta, el vocalista decía el nombre de la banda, pasando a
presentar “Abismal”, continuando con “Dentro”, el primer corte
de su E.P., y del cual comentó, antes de abordar la canción, que estaba a la
venta, aunque tal y como estaba el mercado discográfico se darían por
satisfechos con vender unas mil o mil quinientas copias, o algo así.
La música de Newton Cae es catalogada como Rock / Metal alternativo, con el vocalista pasando de cantar en un tono normal y melódico a desgañitarse como un poseso, gesticulando y dramatizando. En lo que más me fijé y me gustó de la banda, eran algunas partes instrumentales realizadas, por el guitarrista Alberto, el bajista Óscar (ambos también ex–Deminerva) y el batería Joaquín “Miny” (ex-SinPlan, Crow In Ashes), que se adentraban en terrenos progresivos.
La mayoría de la gente estábamos viendo el concierto al final de la barra, llegando tras las primeras canciones un grupo de personas de cierta edad que ni cortos ni perezosos agarraron las sillas bajas que hay y se plantaron en una fila horizontal en medio del espacio entre el escenario y el comienzo de la barra. Lo nunca visto allí cuando hay conciertos, pero ellos / as ¡¡¡con un par!!!
El
devenir del concierto se vio parado por algún problema surgido en el micrófono
del vocalista, y tras solucionarlo prosiguieron con “Ven” (otra de las
canciones que integran su E.P.), “Si yo te digo ven” y “La
habitación de al lado” (si no me confundo, creo que fue en este tema donde
me gustó bastante el ritmo al que dotan la canción).
“4,80” precedió a “Cuentos de cristal”, donde Luis comenzó cantándola sentado al borde del escenario.
El final de su descarga vino con “Árbol va” (llegando así a tocar las cinco canciones que comprenden su E.P.) y “Dar cuerda”, en la que el vocalista pegó un gran salto y se plantó cantando en la zona donde se supone que deberíamos haber estado la gente viendo el concierto (aunque yo ya llevaba unos cuantos temas ubicado delante del comienzo de la barra).
Finalizaron pasando un minuto de las doce y cuarto de la noche y, vuelvo a repetir, que lo que más me atrajo del cuarteto fueron esa partes instrumentales algo progresivas. Lo que menos, pues quizás ciertos desaforados berridos del vocalista Luis, al que tengo que agradecer el echarme una mano a la hora de confeccionar el listado de temas.
KRONNEN
Como curiosidad, hacer mención a que una pequeña mesa de mezclas estaba situada justo abajo del escenario, en la esquina izquierda según mirábamos, manejándola un chaval. Y aunque los conciertos en líneas generales sonaron bien, hubo algunos instantes durante la actuación de Kronnen donde se iba la voz por segundos, además de escucharse la voz de Víctor rara (el amigo Canillas, que controla más esos temas, decía que le faltaba algo de reverb). Aunque aparte de eso, la manera de cantar de Víctor no me convenció, a pesar de entonar y modular bien al cantar, la mayoría de veces no me pegaba con las canciones, canciones que para mi gusto ganaban mucho más cuando el guitarrista Ángel Sánchez “Peluzo” (¡agradecido!) arremetía con ritmos o solos de escuela hard rockera o metalera, bien acompañado y respaldado por su compañeros instrumentistas.
Después
de una intro (acercándonos a las 00.50 h.), enlazaron con “Paso en falso”,
recordándome en concreto esta canción a una mezcla de Hamlet con la voz de
Eddie Vedder (Pearl Jam). El vocalista daba las buenas noches y decía quienes
eran, siguiendo sin parar con “¿Por qué lo ibas a hacer?”.
Víctor volvía a mencionar el nombre del grupo, y decir que estaban encantados de estar allí (no sé yo, y más ante la pasividad del público, que para colmo, mientras estaban tocando, los que con todas sus cachazas se habían plantado con los pequeños taburetes en medio de la pista, tal como se plantaron, se levantaron y se largaron). El cantante informaba que el bajista Miguel Martínez “Miguelo” no estaba allí por encontrarse hospitalizado, sustituyéndole esa noche Juanan, quien en un tiempo record se había aprendido el repertorio. El joven y espigado bajista, situado en un segundo plano, al fondo, fue bastante activo durante la descarga, haciéndose acompañar de un atril. Siguieron con la cañera “Anhedonia”, con los coros por obra del guitarrista “Peluzo”, como en anteriores y posteriores canciones.
Nos
preguntaban qué tal sonaba por ahí abajo… y continuaban con “Igual que
nadie”, de inicio relajado. Después de un muchas gracias, informaba que la
siguiente canción, “Fotos de lo que fuimos”, también pertenecía a su
disco, del cual habían realizado un video-clip de su tema-título, esperando
que rulara por todas las televisiones (no sé yo, tal y como está el patio
televisivo). Volviendo a destacar el guitarrista “Peluzo” con su solo.
A un paroncete le siguió “Noche ciega”, uno de los temas que más me gustaron, al igual que el ritmo y la música de “Prisión de día”, abierta por riffs cañeros del guitarrista.
Presentaban uno de sus primeros temas que compusieron, “Quién dijo miedo”, no escuchándose la voz en una parte. Se pedía un taburete, para tocar la canción “En sueños” con acústica, tocando esa guitarra el seis cuerdas de la derecha, Jesús Toledo. Finalizando la intimista canción con un “¡qué bonito!”, por parte del vocalista.
Disparaban
una intro en inglés… y espera, ésta canción me suena… claro era “Left
Outside Alone” de Anastacia. Comparando la original y la versión realizada
por los granadinos, lo siento, pero me quedo antes con la de la rubia, con su
voz… ¡¡¡y con la rubia entera!!!, jejeje.
Presentaban un tema nuevo, “Luz”, no perteneciente al disco que hacía meses habían editado, “Salto al vacío”, y el cual se podía comprar allí. Recordándome esa reciente composición al Rock norteamericano de los 90, Pearl Jam y parecidos.
Unas bases introducían “El papel del ganador”, el primer corte de su álbum, seguida instrumentalmente cañeramente, y acabada de nuevo con bases, igual el comienzo de la siguiente, anunciada como la última, siendo el tema-título del disco (el cual tocaron en su integridad los once temas de los que consta) “Salto al vacío”, con los dos guitarristas tocando las mismas notas al unísono, y volviendo a recordarme a los madrileños Hamlet. Acababan metiendo ruido y agradeciendo el estar allí, incluso a gente de lejos que se habían desplazado. Acabando cerca de las dos de la madrugada.
Musicalmente, su también denominado Rock & Metal alternativo, no me desagradó, destacando, como anteriormente he dicho, el trabajo guitarrero de “Peluzo”, pero la voz no me llegó a convencer, lo siento.
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker
STRIKER + HÜRLEMENT + NADSOKOR
Sábado 22 de enero de 2011, sala Excalibur (Madrid)
Continuábamos en un fin de semana
pleno de Heavy Metal en Madrid. Tras el gran concierto del día anterior de Accept
(como te contaba
días atrás), y después echar un buen rato en el pub La Urbe del Kaos (mi
propósito era ir a Argüelles, al Tyrant, Lemmy…, pero nuestros anfitriones
decidieron mejor ir a Vallecas), el sábado era otro gran día para la
historia, y el recuerdo, del Heavy Metal en España. El club Pounding Metal
Union reunía a tres formaciones con sus bases y pilares dentro del más
clásico y tradicional
Heavy Metal. Sangre joven procedente de Canadá (Striker),
Francia (Hürlement) y Valencia (Nadsokor). Un gran acierto y éxito
conseguido por Pounding Metal Union, uno de los clubs de Heavy Metal de los más importantes que
hay a lo largo del país en los últimos años, aunque
algunos medios y seguidores no se enteren o se hagan los ciegos.
Se estimó poner a la venta sólo 200 entradas a un precio bien asequible por tres grupos (dos de ellos extranjeros): 12 € anticipada o reservada, y 5 € para los que somos socios del club. Vendiéndose en su totalidad días antes del concierto, por lo que en taquilla no quedó ni una (sólo para las reservadas). Siento que hubiera gente que al final no pudiera asistir al concierto por no quedar entradas, pero hubo semanas de sobra para comprarlas (¡¡¡ya lo sabes para la próxima, amigo Monraymon!!!). La faena fue que dos menores de edad que viajaban desde Valencia se quedaran al final en la calle por esa ley sin sentido que no permite el acceso de menores de edad a los conciertos, aunque al parecer antes de emprender el viaje estaban avisados de lo que les podría suceder, y que finalmente sucedió. Aunque es lógico que los responsables de una sala, o garito, deban cumplir a rajatabla esa ley, ya que de no acatarla las consecuencias que conllevan hacia el local no son moco de pavo.
Después de la reunión del club, próxima a un bar cercano a la Excalibur, departimos en la puerta del bareto con el fenómeno de Paco, quien más tarde hizo que tuviera un buen reencuentro con Leonardo Cebrián Sanz, recordando su paso por Almería a comienzos de los 90. Luego llegaron “mis niñas” (Janny y Carmen “Rising”) sin perderse en el Metro, jejeje, y el amigo Monraymon para ver si había alguna posibilidad de conseguir entrada (estuve a punto tras la reunión, pero se me adelantaron, lo siento). Ya era hora de dirigirnos hacia la Excalibur, y al torcer la esquina comprobamos que había un gran ambiente.

Una vez dentro de la discoteca / sala, me di
cuenta que los valencianos Nadsokor estaban comenzado con su introducción
“The Portals Of Darkness Are Open”, por lo que rápidamente dejé el
chaquetón en el guardarropa y me fui al borde del escenario para sacar algunas
fotos mientras tocaban “Skulls In The Stars”, intentando Andrés motivar
más al personal y con algún pequeño
problema
con la guitarra de Joseto, solucionado sobre la marcha por el técnico de
sonido “Choco”. Después me posicioné en la parte de arriba de la sala, justo
frente al escenario, donde el mítico Vadillo ya estaba filmando con su cámara.
Tras escucharse los dos primeros cortes de la maqueta que los valencianos publicaban el pasado 2010 (y que te comentaba en la sección correspondiente), y de animar el vocalista Andrés Martín a la gente diciéndoles que no les oía, para que se desgañitaran más, nos presentaban una nueva composición: “A Witch Shall Be Born”, pareciéndome, en esa primera escucha, un tema de Heavy Metal con aires épicos, apoyando con sus coros el joven bajista Pablo Beltrán “Pablosky” (con camiseta del gran e histórico “Melissa”).
Andrés daba las buenas noches, diciendo quienes eran y de donde venían, agradeciendo a Pounding Metal Union el contar con ellos… preguntando si queríamos más Heavy Metal… descargándonos “Sentenced To Subjugation”, tercer corte de su maqueta, y mi preferido de esa grabación.
Informaban de la edición de su maqueta en enero
del año pasado, encontrándose a la venta allí a tan sólo 2 €. Agradeciéndonos
el que estuviéramos viéndolos y no afuera fumando por la ley antitabaco…
ofreciéndonos otra nueva, y desconocida para servidor,
canción:
“Evil´s Reflection”, con un inicio que me trajo a la cabeza a ¿King
Diamond?, siendo acompañada por buenos cabeceos, como en anteriores temas, de
los componentes del quinteto valenciano.
Creo que a más de uno nos sorprendían cuando comenzaban con las primeras notas del mítico y grandioso “Evil” de Mercyful Fate. Un temazo que me trae especiales recuerdos de la mitad de los 80 con los amigos Juanjo y José Avellán cantándolo cada dos por tres, y también de cuando tuve oportunidad de ver a Mercyful Fate con motivo de la gira del disco “9” en la madrileña sala Macumba. No hicieron nada mal la versión de la banda danesa, aunque el solo de Nacho Gavira no me convenció.
Anunciaban que iban acabando, pero antes harían un… “Sacrifice”, alzando el vocalista una pequeña cabeza ensartada (que durante los conciertos estaba delante de la batería) tras la parte instrumental del coreado tema. Al acabar Andrés soltaba un “¡muchas gracias!” y decía que nos dejaban con Hürlement, cuando pasaban siete minutos de las 21 h.
Era el segundo concierto de los valencianos como Nadsokor y los vi en general bastante bien sobre el escenario, haciendo un correcto, aunque corto, concierto. Nadsokor son otra de las formaciones surgidas en los últimos años que realizan un Heavy Metal no muy dado en nuestro país, y que de esa manera consiguen que en el panorama metalero más clásico y tradicional haya buenos y nuevos aires, y gran futuro. Espero verlos y disfrutarlos de nuevo sin que pase mucho tiempo.
P.D.: Agradecer al batería Sergio Godoy el listado de temas, especialmente de los nuevos, para así contrastarlos con mis “jeroglíficas” anotaciones.

Los
franceses salían al escenario cuando pasaba un minuto de las 21.15 h.,
iniciando su descarga de Heavy Metal con el último corte, la épica “Dernier
Combat”, de su hasta ahora primer disco, “De Sang Et D´Acier” (2009).
Las siguientes que el cuarteto parisino tocaron fueron “Kamikaze” y “Ordalie”, canciones donde se pueden percibir una de las mayores influencias de los franceses, Running Wild. Portando una espaldera de los germanos en su chaleco el guitarrista François (merci beaucoup!!!).
Como hacía mención comentando su disco en The Sentinel, otra gran influencia en los franceses son Manowar, y en “The Iron Fist In A Metal Glove” se pueden escuchar, y escuchamos, reminiscencias a los norteamericanos.
El menudo en estatura, pero de larguísima cabellera y grandes altas notas afiladas, Alexis, nos presentaba “Prince Noir”, un tema que estará dentro de su próximo disco. Recordándome de nuevo el sonido característico de la banda de Rolf “Rock´n´Rolf” Kasparek.
Durante
“Moine Guerrier” lograron que parte de la peña participara con sus
voces, encargándose el bajista Didier “Le Gorg” también de realizar los
coros (potentes y agresivos). Y continuaron haciendo que más de uno gritara
antes y durante el tema “Screaming”. Con estos últimos temas estaban
metiendo más a la gente en su concierto, y en la recta final fue la bomba, con
“Mercenarie”, para mi uno de sus mejores composiciones con ese buen
regusto del clásico Heavy Metal francés, del cual están bien orgullosos y del
que se acordaron y honraron con versiones de “Exterminateur” (H-Bomb) y
“Sortilège” (Sortilège), con ésta parecía que acababan, pero había
tiempo para otra y, sin tenerlo previsto, nos sorprendieron y obsequiaron con
“Le Fléau de Dieu” de sus también compatriotas ADX. Finalizando a eso
de las 22.12 h.
Ya comenté que su disco me pareció un buen trabajo, y en directo lo hacen bastante bien, con sus marcadas influencias de los mejores Running Wild y Manowar, y sin dejar atrás las raíces del mejor y tradicional Heavy Metal francés.
Web HÜRLEMENT - Myspace HÜRLEMENT

Uno de los miembros fundadores del club, y de los que más se lo trabajan, Nacho, se encargó de presentar a los canadienses, aunque su voz apenas se escuchaba.
Striker iban a tocar en el pasado IV Pounding Metal Festival en mayo del pasado año, pero por el jodido volcán islandés no pudieron viajar y tuvieron que aplazar su gira europea. Pero cumplían y estaban en el viejo continente en el primer mes de este año, así que se aprovechó y se les trajo a nuestro país, en esta única fecha, gracias al Pounding Metal Union.
Si
más de uno se quedó estupefacto con los agudos de Alexis (Hürlement) con Dan
Cleary ya fue estratosférico. ¡¡¡Vaya manera de cantar y llegar a excelentes y
altísimas notas agudas!!!
Faltaban tres minutos para las diez y media de la noche y después de un “¡Hola, Madrid!”, Excalibur se llenaba de velocidad, puños y melenas al viento, con la inmensa “Full Speed Or No Speed”, enlazándola a “Eyes In The Night”, empezando ya desde este momento los guitarristas / coros a dar buenas lecciones técnicas y veloces con sus instrumentos, tanto el ahora rapado Chris Segger (tocando durante muchas veces su guitarra en vertical) como Ian Sandercock (con esa cara de crío).
Tras las dos primera canciones de su primer larga duración, “Eyes In The Night” (Iron Kodex, 2010), recordaban su mala suerte con el volcán islandés el pasado 2010, cuya historia sirvió para inspirarse en el tema “Fuck Volcanoes”.
Primera
canción de la noche perteneciente a su E.P. “Road Warrior” (Iron Kodex, 2009),
“Lord Of The Sword”, volviendo a sucederse los solos y armonías de
ambos guitarristas, posicionados juntos en el centro durante sus destacados
momentos instrumentales.
La siguiente en el E.P. es “Fire”, y así cayó en el mismo orden, haciendo que la peña se volcara al cantar parte de la letra. Demostrándonos una vez más el vocalista su enorme poderío vocal.
Animaba el bajista Dave Arnold, y había juego de voces con la peña, para volver a subir un poco las revoluciones con “Terrorizer”, realizando el joven guitarrista Ian Sandercock su solo en el centro, y hacia el final fue el turno de Chris.
Previa a “Never Ending Nights”, Dan hizo mención a las chicas de Madrid... comenzando con un alarido y buenas melodías guitarreras, habiéndolas también durante el tema, volviendo al centro los seis cuerdas cuando les tocaba su momento.
Creo
que tanto los canadienses como el público se estaban quedando sorprendidos de
la gran respuesta mutua entre ambos, y nos regalaban la primera sorpresa de la
noche, un “Kill The King” en honor al gran Ronnie James Dio.
Preguntando después si queríamos un tema lento o rápido… eligiendo la segunda
opción, materializada con “The White Knight”, canción cargada de
grandes dosis de Speed / Power Metal que hizo que la peña cabeceara con
locura.
Luego anunciaba una canción “lenta”, comenzada por el nuevo batería Adam Brown en pie dándole a los platillos: “Dark Heart Of The City”, asomando algunas influencias de Iron Maiden, uno de los grupos clásicos de los que beben, además de Saxon, Vicious Rumors, Riot...
Continuaron, tras unos pequeños problemillas que les hicieron retrasarse un poco, con “We Don't Play By The Rules”, toda una declaración heavy metalera de principios, y dedicada al Pounding Metal Union (¡¡¡agradecidos!!!): “I like it fast. I like it loud. I wanna hear that (uh!). Pounding through the ground”. La peña entregada y volcada gritando repetidas veces el nombre de la banda y nos soltaban otro regalo con el fantástico “Power Of The Night” de Savatage (primer tema de los hermanos Oliva, y su banda, que escuchara servidor hacia mediados de los 80 gracias a que me lo grabaron de relleno en una de las primeras cintas que compré del catálogo de grabaciones Black Metal).
Anunciaban
la última, una de su E.P., la veloz “The Keg That Crushed New York”,
comentando antes que la noche anterior habían estado de fiesta en el pub
Tyrant.
De bises hicieron la speedica “Road Warrior”, volviendo la peña de la pista a entregarse ante la banda, y, tras agradecer a Nadsokor (tuvo que preguntar el nombre) y Hürlement, otro presente con “Aces High” de los Maiden, causando sensación en la sala (con chaval por los aires surcando las cabezas de los que se agolpaban en primeras filas), aunque servidor hubiera preferido otro tema “menos” manido de los ingleses.
Tuvimos la suerte de que como teníamos más ganas de Striker, el quinteto nos correspondió con “The Voice Of Rock”, con los cuerdas delante en su comienzo, pasando luego el rapado a la derecha. La espectacular dosis de Heavy Metal acababa a las 23.40 h.
Una vez más me venía a la mente la pregunta: ¿qué tendrá Canadá que tan grandes bandas, a lo largo de la historia del Hard Rock y del Heavy Metal (y derivados), han salido de allí?
Agradecer una vez más a los miembros del club que realizan durante meses, y el mismo día, el trabajo más duro y en la sombra: Antonio, Nacho y Jesús, echándoles una mano aquel sábado Tato (en la taquilla), la simpática Sandra en el puesto de material de las bandas del concierto (y del club)… y Ángel “Choco” (Steel Horse, Nigromante), quien realizó una labor ejemplar en el sonido de los tres grupos. Todo perfectamente dispuesto y organizado.
La fiesta la continuamos en el Tyrant (¡¡¡esta noche sí!!!) hasta que cerraron. Tocando después una gran caminata, con los pies bien congelados, para llegar a dormir a eso de las cinco y pico de la madrugada. Pero mereció todo la pena esa noche y el fin de semana, tanto el viaje, conciertos, como la gran compañía de Janny & Carmen “Rising” y todas las amistades con las que estuvimos.
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker
ACCEPT + STEELWING
Viernes 21 de enero de 2011, sala La Riviera (Madrid)
Lo reconozco, yo era uno de los que tras la
anunciada vuelta de Accept con el vocalista norteamericano Mark Tornillo
(ex-TT Quick), decía que, al no estar el clásico e histórico Udo
Dirkschneider, esos no eran los genuinos Accept y no me atraía verlos. Pero
me
equivocaba, y tanto. Ya nos avisaban los que habían disfrutado de sus
pasados conciertos por nuestro país en mayo de 2010, en comentarios y
reseñas (por aquí nos contaba el concierto de Madrid en la sala Heineken Mr.
Alvar de Flack), del gran estado de forma de los actuales Accept.
Tenía una espina clavada con Accept, ya que nunca pude verlos en los 80 en sus visitas a España, tampoco cuando volvieron con el disco “Objection Overruled” (1993), ni en su descarga en el Metalway Festival de Guernika en 2005 (contado por estos lares por el amigo Monraymon). Al pequeño y carismático Udo sí había tenido la oportunidad de haberlo visto unas cuantas veces con su banda: la primera abriendo para Ozzy Osbourne el viernes 14 de abril de 1989 en el Pabellón del Real Madrid; la segunda (de gran recuerdo por el gran conciertazo que hizo, a pesar de la poca afluencia de público) en la sala La Industrial Copera (Granada) el domingo 14 de febrero de 1999, abriéndoles Vanize (el grupo del hermano de Udo, Peter Dirkschneider); y las dos siguientes, y hasta ahora últimas, te las reseñé en The Sentinel: el jueves 9 de mayo de 2002 en la sala Arena (Madrid), con Cyberya; y el sábado 30 de septiembre de 2006 en el II Rockzinante Excalibur Metal Festival (Alcalá de Henares, Madrid). Claro, lo ideal hubiera sido que Udo se hubiera vuelto a juntar con sus compañeros y haber visto a los clásicos Accept, pero como no hay acuerdo, pues nada, Wolf Hoffmann y Peter Baltes decidían volver con el grupo y elegir de manera más que acertada la inclusión de Mark Tornillo. Regresando no sólo con grandes conciertos, si no con un disco, “Blood Of The Nations” (Nuclear Blast, 2010) que ha vuelto a encumbrarlos como lo que fueron: estandartes del más auténtico y puro Heavy Metal germano.
Llegábamos a Madrid el jueves por la tarde, pero ya cuando empezaba a oscurecer. Hacía un frío de narices, recordando más de una vez la frase: “tengo más frío que once viejas”. Una de las posibles opciones de esa noche: ir al pub Rainbow de la calle Huertas, quedó en simple idea. Así que finalmente cenamos y al rato a dormir.
Mañana del viernes. Recogíamos el coche de donde lo habíamos dejado aparcado, y lo metíamos en un parking. Después rumbo a la Gran Vía. Paseo por la gran calle madrileña, cerciorándome con tristeza de lo que ya sabía, las tiendas de discos que había situadas en una calle, próximas a Madrid Rock, habían pasado a mejor vida. Encontrándose ahora otro tipo de comercios, en lo que fueron esos maravillosos lugares de comercio de vinilos, cintas, CDs… que en repetidas veces visité -con el consecuente desembolso de dinero y los dedos negros más feliz que una lombriz- en mi estancia en Madrid.
Entramos después en el FNAC de Callao, para dirigirnos hacia discos La Metralleta, con parada anterior en otra tienda de discos. Me contuve y no compré nada, la verdad que tampoco miré como suele ser habitual en mí. Estando pasando CDs en La Metralleta de repente me sorprendió el saludo del amigo y paisano, Pedro (acompañado por Paco). Como nosotros, estaba allí para el concierto, informándome que por la tarde llegaría otro de los históricos videntes de conciertos de la tierra del Indalo: el gran Javi (Transylvania). Al final íbamos a ver a Accept unos cuantos buenos almerienses: por la capital también andaban Anabel “Wolf´s Rain” & J.C. Wieland (Winter Night), junto con “El Inmóvil” y dos colegas más. De hecho, mientras miraba discos, mi queridísima Janny hablaba por el móvil con Anabel y ésta le decía que esa misma mañana se habían encontrado con el guitarrista Wolf Hoffmann, y habían caído fotos y firmas. Me alegré mucho por ellos, especialmente por el batería de Winter Night, ya que su grupo favorito, desde hace ya muchos años, es Accept. Pero luego hubo más, ya que tras el concierto, se mantuvieron estoicos y firmes con la rasca que hacía, y su espera mereció la pena, consiguiendo triunfar por todo lo alto, al poder acercarse a saludar, firmar, echarse fotos… con todos los componentes de la banda germana. ¡¡¡Ole ahí vuestro co/o/nes, y ovarios!!!
Después de salir de La Metralleta, Carmen “Rising”, Janny y servidor fuimos a echarnos unas cervezas al grandioso bar El Gañán (próximo a la Plaza de Santo Domingo). Quedando allí mismo con Pedro y Paco (se habían quedado más tiempo ennegreciendo sus dedos en La Metralleta), apareciendo al rato. Sumándose luego también el amigo madrileño Justo “Trasgu-Rock”. Tras unas cuantas rondas (donde recibí la llamada del amigo Shan Tee, ¡te debo una, campeón!), decidimos quedarnos a comer allí. Gran momento pasado en el bar, incluso el camarero de la barra, aún me recordaba, y no es que viviera permanentemente allí en mi estancia en Madrid, pero cuando íbamos lo hacíamos en condiciones, jejeje. Acordándome de grandes tiempos pasados en el ameno bar con el comando de amigos alicantinos: Bubba, Peto, Santos… Carlos “Anaxides”…
Después de la comida, Pedro y Paco se marchaban (quedando más tarde con ellos), mientras nosotros, guiados por “Trasgu-rock” íbamos a Sun Records, luego a la Tipo (próxima a la calle Montera), y finalmente coger un autobús rumbo a la zona de La Riviera, donde quedábamos en uno de los bares gallegos de por allí con otro amigo madrileño, José Zapico (muy agradecido a éste y a Justo “Trasgu-rock”). Resulta que por el bar también aparecieron más almerienses, David y su hermano, así que luego junto con Pedro, Paco, y el último en llegar (cuando ya estábamos a pocos metros de la puerta de la sala) Javi (Transylvania), ¡¡¡ale, más alegría!!!

Entre charlas, “espera que fumemos antes de
entrar”, guardarropas… pues los suecos Steelwing ya llevaban tocados unos
cuantos temas. Ya en la pista fue un placer encontrarme, saludar, y charlar un
momento con el figura de Miguel “Patillas” de Omission (antes “Jevimetico” y
Marcos Rubio; más tarde, previo a Accept, con el bueno de Iñaki de Stigma, el amigo y forero Monraymon, y
después con el gran Edu). Así que tan sólo pude
fijarme y escuchar las últimas canciones de Steelwing.
De lo que vi, el quinteto se mostró bastante activo sobre el escenario, animando con ganas el pequeño vocalista Riley, siendo correspondidos por gran parte del público. Otro grupo de los surgidos en la cantera de Europa del Norte en los últimos años que basan su sonido y composiciones en el Heavy Metal más clásico, tradicional y puro. Teniendo la música de Steelwing regusto a los Iron Maiden, de hecho en la mayoría de sus canciones hay bastantes dejes a los ingleses, especialmente en las melodías guitarreras de Robby Rockbag y Alex Vega.
Dieron un rápido, y casi completo (faltaron tres
cortes), repaso a su primer álbum, “Lord Of The Wasteland” (NoiseArt Records /
Nuclear Blast, 2010), siendo las primeras en sonar (thanks a lot, Florian Fink!!!):
“The Illusion”, “Headhunter” y “The
Nightwatcher”. Si mal no recuerdo fue a partir de aquí
cuando me posicioné y me fijé en el concierto de los suecos, con la
nueva “Zone Of Alienation”, seguida de “Sentinel
Hill” (coreada en su final), “Clash Of The Two Tribes”, y se
despedían con la veloz “Roadkill (…Or Be Killed)”, único tema que días
antes había escuchado de ellos, gracias a la querida amiga Carmen “Rising”.
Me hubiera gustado haber visto el concierto entero, porque, aunque no descubren la pólvora (y a estas alturas menos), lo poco que vi no me desagradaron, aunque eché en falta una pizca más de dureza y agresividad en las canciones. Al ser del mismo Sello que Accept tuvieron la fortuna de acompañarles en la gira, de todas maneras es un acierto que savia nueva entre en giras de este tipo, para que así la gente que sólo se fija en los grupos clásicos, pueda comprobar que más allá de éstos, vienen pisando fuerte una generación de jóvenes bandas cultivando el genuino Heavy Metal, y que hay futuro (aunque en este caso prefiero otras nóveles formaciones antes que Steelwing). Otra cosa es que se quiera prestar atención a estos grupos o continuar con los de siempre y quejarse que cuando se retiren los clásicos qué quedará.

Las ganas por ver por fin a los teutones (y norteamericano) en acción crecían, aunque no sé si por encontrarme lejos del escenario, pasando la parte derecha de la barra que se encuentra en el centro, con el consecuente ir y venir de peña, no empecé a conectar con el concierto hasta pasados los primeros temas.
Tres minutos
transcurrían de las nueve de la noche
cuando una introducción comenzó a sonar. Al fondo un amplio telón con misiles, telón
bélico
que presidió también la actuación de los suecos. Tras la intro grabada,
y sin más dilación, “Teutonic Terror” y “Bucket Full Of Hate”
(incluyendo pasaje a “The Abyss”). La peña, ya desde la primera
canción, se hacía notar y seguía con sus voces las nuevas composiciones de los
germanos. Siendo también bien respaldada la voz de Mark Tornillo, por los
conseguidos coros (en ocasiones se comían la voz principal) de Hoffmann,
Herman Frank y Baltes. Tomando el ahora calvo guitarrista protagonismo hacia
el final de la segunda canción de la noche. Y es que aunque el cantante es
Mark Tornillo, éste se limita a cantar más que bien los temas nuevos y
clásicos, cediendo el escenario cuando no canta . Dirigiéndose al lateral
derecho de la batería de Stefan Schwarzmann (ex-U.D.O., entre otros), o incluso desapareciendo durante
instantes del escenario, a los jerifaltes Hoffmann y Baltes, quienes se
mueven y posan
perfectamente por el escenario, como expertos veteranos en infinidad de
conciertos. Unas veces con el guitarrista sólo en el
centro, otras junto a Baltes, alguna vez los tres cuerdas también en el
centro, e incluso los cuatro de delante juntos (“Breaker”)… y otras con el bajista y
el guitarrista-líder un rato al lado derecho de las tablas, como en la siguiente
canción.
Sin respiro, después de los temas de su aclamado
último disco, tocaban “Starlight”… aquella canción que tanto escuché y
que abría la cara B de mi cinta Sony de 90 minutos, jejeje, con el disco
“Breaker” (1981) grabado, y por la cara A “I´m A Rebel” (1980). Con el tiempo
luego comprados esos dos discos en CD original.
El bajista (el único que al verlo parece que no han pasado los años por él) y Hoffmann comenzaban una intro para “Love Child”, y tras un escueto gracias en inglés por parte de Tornillo, proseguir sin dilación con el clásico “Breaker”, con algunos del público colándose antes del primer estribillo.
Ahora sí, después de cinco temas unidos sin descanso, Tornillo daba las gracias en inglés, español, nombraba la ciudad… y pedía que cantáramos en la siguiente… “New World Comin´”, único tema que no me gusta de su último disco por ese estribillo bastante pegadizo y comercial, aumentado aún más en vivo.
Al tema del nuevo
álbum enlazaron con la inmensa
“Restless And Wild” y nos hacían cantar voz en grito durante “Son Of A
Bitch”, con solo de Herman Frank, saliendo éste poco de su parte izquierda del
escenario, limitándose a tocar, hacer coros… y sonreir y lanzar púas al
público. No recuerdo bien si fue con el tema-título del cuarto disco, o antes
o más adelante, cuando les dije a los amigos Pedro y Javi si con esos temas no
se sentían rejuvenecer aún más… ¡¡¡una jodida maravilla!!!
“Beat The Bastards”, el primer corte de “Blood Of The Nations”, era seguido por “Metal Heart” (iniciada sólo por el batería y Hoffmann), volviendo a ser La Riviera una única y magna voz siguiendo ese gran clásico de los germanos. Saliendo tras la intro al tema-título del sexto álbum, Mark Tornillo sin chaleco, a pecho descubierto, viniéndome a la cabeza la imagen del gran Bon Scott.
Hoffmann también introducía con su guitarra
“Neon Nights”, uno de los temas más queridos por mi (¿y cuál no?) del
“Restless And Wild”, con esa hipnótica cadencia para luego acabar acelerando
el ritmo.
“Bulletproof” fue el único tema que recordaron de aquel “Objection Overruled” que los devolvía en activo durante la época de los 90 como cuarteto. Más perlas clásicas con “Losers And Winners”, seguida de “Aiming High” (con un pequeño solo a la mitad de Baltes), uno de los tapados, y de mis favoritos, del “Russian Roulette”. A esas alturas ya me había movido de posición, y estaba cerca del lateral izquierdo de la sala, con menos gente y pudiendo moverme y cabecear a mis anchas sin molestar a nadie. Percibiéndose mejor desde allí el poderoso sonido del bajo de Baltes.
Otro de los grandes temas de los alemanes para
corearlos dejándose la garganta es “Up To The Limit”, y así hicimos.
Fue enlazada a “No Shelter”, quedando de esa manera muy bien compensado
el concierto, habiendo bastantes temas del reciente disco, intercalados con
clásicos, sin apenas haber altibajos durante la descarga. Y remataban
plenamente la faena con la rockera “Burning”, con la que se despedían
por primera vez para ir a tomar aire.
En la oscuridad empezaba a sonar esa cancioncilla popular alemana, con la cual ya sabíamos lo que se nos avecinaba encima… ¡¡¡la rompecuellos “Fast As A Shark”!!! Seguida sin parar por “Pandemic”, comenzando en su inicio a dar palmas Baltes y nosotros siguiéndole, y finalmente nos aplastaban con “Balls To The Wall”, con cánticos, participación de la gente, signos de victoria… y apoteosis final.
Estos nuevos Accept vuelven por sus fueros, y aunque no esté Udo, creo que Tornillo ha suplantado muy bien al alemán. Le falta tomar un poco más el mando del grupo, aunque con Hoffmann y Baltes, que son quienes parten el bacalao, con toda seguridad eso no cambie y seguirán igual. Conciertazo intenso y sin apenas bajar la guardia, habiendo apenas respiro entre los temas, y sin abusar de solos ni “karaokes metaleros”, algo que cuando vi a U.D.O. por última vez, se excedía en lo segundo. Que tomen nota grupos clásicos y actuales.
Texto: Starbreaker
Fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): AnabeLobo & Juan Carlos “Wieland” (cercanas de Accept); Janny & Starbreaker (Steelwing y lejanas de Accept).
LETZ ZEP
Miércoles 19 de enero de 2011, sala Heineken (Madrid)
Según el propio Robert Plant, ver en directo a Letz Zep es lo más cerca que se puede estar hoy en día de un concierto de Led Zeppelin, así es que quise comprobar si me impresionaban tanto como lo hicieron en su día Zolo Zeppelin, o lo que es lo mismo, La Vacazul de Jairo Zabala disfrazados de Page, Plant, Bonham y Jones. El concierto tenía, además, el aliciente de ser el primero que veía en un recinto cerrado sin temor a salir con el pestazo a humo de siempre, ni a que me quemaran la camiseta con la colilla de alguien de alrededor. Así es que, más feliz que un regaliz, tomé posiciones para ver cómodamente (tres horas y media de pie) a Letz Zep, eso sí, previa puñalada en la barra por calmar la sed con una cerveza, pero esa es otra historia de la que algún día hablaremos.

De entrada, el concierto empezaba a las 21:00 h, y pasaban 20 minutos de la hora cuando empezó a sonar “Rock And Roll”, así es que eso de la puntualidad británica nada de nada. Con un lleno sin apreturas, sirvió para ir calentando, especialmente la voz de Billly Kulke, que fue de menos a más excepto alguna pájara en mitad del concierto, como el destrozo de “Over The Hills…” por ejemplo. Benjy Reid, el batería, es el que menos se parece a su doble original, pero es muy buen músico que reproduce fielmente los golpes de John Bonham, aunque añade algunos redobles de caja de su propia cosecha que no terminan de sonar como deben.
“Heartbreaker”
suena mucho más compacta que la anterior. La imagen y los movimientos están
milimétricamente calculados. Andy Gray, el guitarrista, es alto y desgarbado
como Jimmy Page, se cuelga la guitarra a la misma altura y se mueve
exactamente igual. El sonido del instrumento es idéntico y en ocasiones toca
con su mismo estilo trastabillado sin ningún pudor.
“What Is And What Should Never Be” suena impecable y bordan “Misty Mountain Hop”. El sonido es muy bueno, aunque las luces no le dan el ambiente adecuado a cada canción. La escenografía es austera a más no poder, solamente el amplificador de guitarra, los monitores, la batería y el teclado de Steve Turner (¡¡¡que es igualito que John Paul Jones!!!), aunque mantienen brillando el logo de la banda en el panel led del fondo durante toda la actuación. El problema de las luces se hace especialmente patente por ejemplo en “Since I’ve Been Loving You” y el siguiente “No Quarter” aunque, a pesar de la escasez de focos, ésta última les quedó realmente bien, uno de los mejores momentos de la actuación.
Pero cuando pensaba que Kulke ya estaba en plena forma y podía con lo que le echaran, vino el destrozo de “Over The Hills And Far Away”, con una melodía que no se parecía ni por el forro, evitando los agudos para no cascarse demasiado, sin coger bien el tono y creando un batiburrillo difícil de digerir. Afortunadamente lo volvió a arreglar bordando la versión de “Dazed And Confused”, aunque el bajista no estuvo especialmente concentrado y se le escapó algún gazapo. Andy Gray tuvo su momento importante también copiando el mítico solo de guitarra en el que Page frota las cuerdas con el arco bajo la luz de un foco de luz azulada tal y como aparece en la película “The Song Remains The Same”. De hecho, las referencias que toman para hacer las versiones son las versiones en directo de las originales.
“Black
Mountain Side” suena antes de terminar la anterior y empalman con otra
magistral interpretación de “Kashmir”, sencillamente genial.
“Trampled Underfoot” es uno de los temas que menos me gustan de Led
Zeppelin, pero consiguieron darle un punto de velocidad que quedó realmente
bien.
Andy Gray se cuelga la Gibson SG de doble mástil y suena “Stairway To Heaven” con el público ya totalmente entregado a la banda. “Moby Dick” es el momento de lucimiento de Benjy Reid, con algunos golpes que son copia del tema original (incluso separa los bordones de la caja para imitar el sonido al golpear con la mano, sin baqueta), pero con la mayor parte del solo de factura propia. Buen solo, más rítmico que técnico, que sirve de preámbulo al final con “Whole Lotta Love”, aunque realmente es un medley similar al que aparece en el disco en directo que les grabó la BBC publicado en 1997 con el título “BBC Sessions”, pero incluyendo algún reprise de otros temas como el clásico “Hello Mary Lou” de Ricky Nelson y algunas otras que no pude identificar por motivos que no vienen al caso (cosas mías… xD). Como anécdota contar que, aunque el grupo es muy profesional, a cualquiera se le desafina la cuerda de Mi, así es que la entrada del tema que cerró la primera parte del concierto tuvo que ser repetida porque aquello sonaba a rayos.
No
tardaron mucho en volver a aparecer a ritmo del manido, sobado y repelente
“oéeee-oé-oé-oé…” que tanto gusta a los guiris, pero esta vez con la
diferencia de ser el propio guitarrista tocando tan bonita melodía
quien arengaba a la masa para llamar al resto de la banda, que se arrancó
rápidamente por “Black Dog”, con el guitarrista chapaleteando en las
cuerdas al estilo original, y puso punto final a la actuación con una
apoteósica versión de “Immigrant Song”.
Gran concierto, de verdad, muy bueno. Puede que haya quien diga que con ese repertorio es fácil ganarse al público, pero tocar bien esos temas no solamente es difícil, sino que constituye todo un reto. Los fallos o las modificaciones de los temas se notan más porque el público ya tiene interiorizado el sonido de la canción original, pero no consiste sólo en tocar los temas, sino en darles también el “alma” que necesitan, y Letz Zep son capaces de hacerlo.
Al final quedé tan impresionado como con Zolo Zeppelin, así es que no sabría con cual de los dos grupos-tributo quedarme. En todo caso os recomiendo que no os lo perdáis si pasan cerca de vuestra casa.
Texto y fotos: Alvar de Flack
TOPO + LES VIVO
Viernes 14 de enero de 2011, sala Heineken (Madrid)
Después de años añorando a los históricos Topo, y recordando su glorioso pasado en puntuales conciertos que a cuenta gotas la banda ha ofrecido en este tiempo, de repente las noticias sobre la banda se dispararon hace pocos meses.
Primero, un nuevo disco de estudio (“Prohibido mirar atrás”) tras 10 años de sequía, y poco tiempo después, el anuncio de la grabación de un DVD en directo. Y, por supuesto, no nos lo podíamos perder.

El grupo encargado de abrir la noche sería Les Vivo. Todo queda en familia, ya que este trío se compone de Héctor Laina (guitarra y voz), hijo de Lele, Dani Jiménez (batería), hijo de José Luis, además de Pablo Toharia al bajo.
Hace algunos años habíamos tenido la oportunidad de descubrir al grupo en
idénticas circunstancias, es decir, abriendo la noche para sus mayores, en
aquel caso en la sala Macumba, y nos dejaron buena impresión con su Funk
Rock de calidad. La verdad es que, a pesar de esa buena sensación, no he
seguido la trayectoria de la banda en estos años, por lo cual me esperaba
una continuación de aquel concierto.
Nada más lejos de la realidad, Les Vivo ha sufrido un vuelco estilístico en este tiempo, dejando abandonada la parte funk de su música, haciendo ahora un Rock más elegante, moderno y de hechuras algo complicadas, en el que demostraron su gran valía como músicos.
Arrancaron con “Esclavo”, dejándome sorprendido porque esperaba escuchar aquel Funk Rock que les recordaba y me encontré con un tema a lo Pearl Jam que demostraba la madurez adquirida por la banda en estos años.
“Lee mi voz” fue la siguiente, demostrando el gran nivel instrumental de la
banda, en especial Héctor y Pablo, grandes músicos que tienen en este estilo
mayor oportunidad de lucimiento.
“Cómete el mundo” sonó más dura que la anterior, con reminiscencias a Led Zeppelin, y demostrando lo variado de su propuesta, siguieron con “Mar”, mucho más suave.
El estilo de Les Vivo es difícil de encasillar, y unido al desconocimiento de sus temas por parte de un público que no había ido a escucharles a ellos, hizo que el recibimiento fuera algo frío, aunque gran parte de los espectadores que ya casi llenaban el aforo les prestaba bastante atención.
Se despidieron con “Espacio” y “El Golpe”, en mi opinión el mejor tema del repertorio que nos ofrecieron esta noche, dejándonos con las ganas de escucharles en una ocasión más apropiada.

En ocasiones como esta se palpa la sensación de estar ante una oportunidad histórica. Una grabación en directo siempre es algo especial, y el hecho de que esa noche quede para la posteridad hace que tanto músicos como público se sepan en un momento muy especial.
Con un éxito de afluencia (se rozó el lleno), y con la comodidad que ofrece la nueva ley del tabaco (¡lo siento por los fumadores, pero yo estoy encantado!), me dispuse a disfrutar del concierto en las primeras filas, aprovechando así para hacer las fotos que ilustrarán esta crónica.
Tranquilamente, los cuatro miembros de la versión actual de Topo (José Luis
Jiménez, Lele Laina, Luis Cruz y Miguel Bullido “Bulli”) tomaron posiciones
en el escenario, se colgaron los instrumentos y comenzaron con “Ciudad de
músicos”, para algarabía del personal. El grupo estaba muy concentrado en lo
que hacía, en especial Lele Laina, muy serio y con todos los sentidos
puestos en su interpretación. El sonido en mi posición era bastante bueno,
aunque comentarios posteriores de amigos que estaban en mitad de la sala se
quejaban de que la voz estaba demasiado baja. En las primeras filas
recibíamos el sonido directamente de los monitores, y ahí nos llegaba muy
bien, cosa que por lo visto no se transmitió del todo a los P.A. El único
inconveniente en estas primeras filas era que, a falta del humo de tabaco,
nos tragamos una gran cantidad de humo artificial que cubría el escenario y
que a veces casi llegaba a ocultar a los músicos. Esta situación se prolongó
hasta mitad de concierto, que cortaron el grifo (o se les acabó el humo),
con lo cual ya respiramos aliviados.
Si el concierto había empezado fuerte, el segundo tema de la noche ya desató
el delirio: el gran clásico “Vallecas 1996”, cantado al alimón por José Luis
y Lele, y coreado a pleno pulmón por todos los presentes. Este tema siempre
consigue un efecto tremendamente positivo, y esta noche no fue menos.
“Después del concierto” no me la esperaba, y la recibí con alegría, pues no suele de ser de las habituales en sus shows. La banda, además, había preparado nuevos arreglos, en concreto el tema fue alargado con una parte instrumental en la que los miembros de la banda se lucieron especialmente.
“Ser urbano” fue el primer tema rescatado de aquel primer disco de Asfalto, y el “Blues del Dandy” sonó tan vacilón como siempre. Luis Cruz demostraba una y otra vez su maestría, con virtuosos solos y una compenetración perfecta con la otra guitarra, la de Lele. José Luis Jiménez, por su parte, lidera el grupo con solidez, y aunque su voz es algo menos potente que antaño, conserva el mismo sentimiento. Y como bajista, sigue siendo uno de mis preferidos, confiriendo a su instrumento un protagonismo especial.
“Empezar” fue el primer tema del nuevo disco en sonar esta noche. Es mi tema
preferido del disco y en directo sonó realmente bien, aunque se notaba el
mayor desconocimiento del público con los nuevos temas, lógicamente en
comparación con los grandes clásicos del grupo. Además, ya que el disco peca
de una producción demasiado suave, la mayor contundencia del sonido en
directo hacía sonar las nuevas composiciones mucho más atractivas. El final
del tema fue alargado instrumentalmente hasta desembocar en “Quijotes
eléctricos”, con una gran respuesta por parte del público.
La banda quiso aprovechar esta parte central del concierto para ir incluyendo algunos temas del último disco, antes de tirar de clásicos hasta el final del set. Y si bien “La guitarra del inglés” sonó desconocida para gran parte de los asistentes, a pesar de que el disco lleva más de un mes en la calle, “El bosque” sonó muy familiar para todos los seguidores del grupo, no en vano llevan mostrándola en sus conciertos desde hace varios años. Ambos temas sonaron muy mejorados con respecto a la versión que encontramos en el disco, y en directo funcionan con soltura entre los temas clásicos de su repertorio.
Eso sí, nada que ver con la respuesta que consiguió, como siempre,
“Rocinante”, una de las canciones más bonitas jamás escritas en castellano,
y que sigue poniendo la piel de gallina, solo había que ver las caras de
emoción de todos los asistentes.
En los días previos al concierto se había anunciado la presencia de algunos invitados al concierto. El primero de ellos fue el uruguayo Kacho Casal, que fue batería de Topo en aquel “Ciudad de músicos” y que actualmente pone sus baquetas al servicio de Burning. Con una sonrisa enorme en su rostro, ocupó el puesto de Bulli tras la batería y con él la banda tocó “Todos a bordo”. Kacho Casal demostró estar en plena forma y tener una relación excelente con los miembros de la banda, y la ilusión con que afrontó su colaboración se plasmaba en que al término de la canción le costaba abandonar el escenario, abrazándose con todos.
Otros dos temas del nuevo disco sonaron a continuación, la bonita historia
de “Canciller”, antes de la cual José Luis recordó la mítica sala, buscando
a su dueño (Antonio) entre el público, no encontrándole. El otro tema fue
“Prohibido mirar atrás”, que da nombre al disco y del cual se ha grabado un
video-clip, que se podía ver en una pantalla de vídeo tras el grupo mientras
éste lo interpretaba.
El segundo invitado de la noche no nos lo esperábamos, y no dábamos crédito cuando José Luis y Lele anunciaron a Carlos de Castro. Ninguno de los hermanos De Castro se suelen prodigar en conciertos ajenos, por lo que la presencia de Carlos fue muy celebrada (algún cachondo de las primeras filas ya le estaba pidiendo el “Resistiré”…). El tema elegido para su colaboración fue el blusero “Trae a casa tu amor”, la brillante adaptación del clásico de Sam Cooke que lleva acompañando al grupo desde su primera etapa en Asfalto. Conocida la afición de Carlos de Castro por el blues, se encontraba como pez en el agua, y el tema fue lo suficientemente alargado como para disfrutar de algún solo de cada uno de los tres guitarristas sobre el escenario.
El concierto se dirigía hacia el final, y todos estábamos encantados por el
resultado, tanto grupo como público. Aprovechando el buen ambiente, Topo
desgranó más clásicos de su historia. “Los chicos están mal” fue fundida con
“Marea negra”, cantada a pleno pulmón por todos los presentes.
El último de los invitados era uno de los esperados, por habitual en otros conciertos de la banda. Con la elegancia y presencia escénica que le caracteriza, Miguel Oñate apareció en el escenario para cantar junto a Topo la celebérrima “Mis amigos donde estarán”, haciendo gestos alusivos a la letra, sobre todo en la parte que dice “con un cigarro en la boca”, indicando que ya no se podía fumar, a pesar de que había entrado en el escenario apagando el cigarrito. Oñate es un personaje muy querido en Madrid, y su conexión con los músicos de Topo siempre ha sido muy cordial.
Tras la despedida de Miguel Oñate, el grupo se despidió con la enorme “Días
de escuela”, uno de los mejores temas del Rock español. La emoción que
desprende, su brillante letra, lo que representa para toda una generación…
le hacen ser un trozo de la historia, no sólo del Rock, sino de la música
española de todos los tiempos. Antes de empezar, José Luis contó algunos detalles de cómo se compuso en aquellos primeros tiempos de Asfalto. El caso
es que, como siempre, el tema nos llenó de emoción, y cantamos todos juntos
de principio a fin. Al término, la banda abandonó el escenario sin
despedirse, a sabiendas de que no tardarían mucho en volver.
Y así fue, tras las reclamaciones de rigor por parte del público, ahí aparecieron para los esperados bises, para lo que dejaron alguno de sus temas más emblemáticos. Para mi gusto, el mejor tema de su carrera es “Cantante urbano”, siempre me ha entusiasmado especialmente, tanto a nivel musical como letrístico disfruto enormemente con él. José Luis comentó que se trataba de una historia real, lo que daba más fuerza al texto. El siguiente fue “Capitán Trueno”, emblemático tema que a mi me tiene un poco saturado, pero que consigue siempre el mismo efecto popular en la audiencia.
Como colofón del concierto, la banda invitó al escenario a todos los músicos
que habían participado esa noche, es decir, Kacho Casal, Carlos de Castro,
Miguel Oñate y los componentes de Les Vivo, para todos juntos volver a tocar
“Mis amigos donde estarán”, en un fin de fiesta memorable que, sin duda,
quedará muy bien en el DVD.
El concierto se pudo calificar de éxito. Muy buen ambiente, buena afluencia de público, un sonido más que aceptable, invitados brillantes… ahora sólo falta que tanto a nivel sonoro como visual se haya podido recoger con la suficiente calidad para editar un DVD del nivel que merece un grupo tan histórico como Topo. En el debe, algo tan personal como la elección del repertorio. Para mi gusto no tiene mucho sentido repetir una canción, por muy emblemática que sea “Mis amigos donde estarán”, ya que le quita espacio a otro tema, que bien pudiera haber sido alguno de “La jaula del silencio”, disco que no tuvo representación esa noche.
Ahora nos toca esperar el tiempo necesario para tener el DVD en nuestras manos, para revivir de nuevo esta histórica noche.
Texto y fotos: Shan Tee