| BARÓN ROJO (30º aniversario) Palacio de los Juegos del Mediterráneo (Almería) |
| XXIII CANDIL ROCK: SÍNKOPE + LUJURIA + EN ESPERA Campo de Fútbol Villa San Pablo (Huércal de Almería) |
| THE DRUG DEALERS + 13 NOMBRES Pub El Zaguán (Almería) |
| SUFFOCATION + DYING FETUS + REINCARNATION + HINDRANCE Sala Jala Jala (Almería) |
| PATRICIA TAPIA KHY La Sala Live! (Madrid) |
| REINCARNATION + WINTER NIGHT Pub El Zaguán (Almería) |
| HUMA + ZENOBIA Pub El Zaguán (Almería) |
| KISS + IMPERIAL STATE ELECTRIC Palacio de los Deportes de la Comunidad (Madrid) |
| KELLS + GOING HOME ALONE Pub El Zaguán (Almería) |
| ARKANIA + SIBILA + ETERNAL DREAM Sala Who (Granada) |
|
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| ROCK IN RIO Madrid (1ª Parte) Arganda del Rey (Madrid) |
| ATLAS + EL MISMÍSIMO DIABLO Sala Heineken (Madrid) |
| ACCEPT Sala Heineken (Madrid) |
| MICHAEL SCHENKER GROUP Sala Heineken (Madrid) |
| IV POUNDING METAL FEST.: HIRAX + METAL INQUISITOR + STEEL HORSE + IN SOLITUDE + TOXIC SOCIETY + ROAR Sala El Grito (Fuenlabrada, Madrid) |
| INSOMNIA + WILDAN + WILD Sala Excalibur (Madrid) |
| RON & BLUES Sala Rey Louie (Majadahonda, Madrid) |
| LUX IN TENEBRE + INSOUNDNIO Pub El Zaguán (Almería) |
| SANTELMO + SIBILA Sala Penélope (Madrid) |
| ARÁBIGA Pub La Venta (Los Llanos de la Cañada, Almería) |
| ZACH WILLIAMS AND THE REFORMATION Pub Lili Marlene (Almería) |
| NO HAY TREGUA FEST.: STEEL HORSE + SALA X + IRON CURTAIN + TRANSYLVANIA + APONTOKATION Sala Jala Jala (Almería) |
| BURNING Sala Heineken (Madrid) |
| THE GROOVIES + SNIPER ALLEY Pub Lili Marlene (Almería) |
| FOSCOR + VIDRES A LA SANG + WAR INSIDE Sala Concept Club (El Ejido, Almería) |
| THE ANSWER Kafe Antzokia (Bilbao) |
| THE MOVEMENTS Pub Lili Marlene (Almería) |
| LEO:037 + GAUNTLET + INSOUNDNIO Sala Jala Jala (Almería) |
| III HEAVY METAL ESPECTROS FESTIVAL “THIRD STRIKE” Centro Municipal La Nave (Puente Tocinos, Murcia) |
| MALEEK + FALSOS PROFETAS Pub Malevaje (Almería) |
| CARAVAN BAND Pub La Cueva (Almería) |
| II SÁBADO DE AKELARRE: FALSOS PROFETAS + INFERNAL FUNERAL + VENGEANCE SOUL + EVER SILENCE Sala Jala Jala (Almería) |
| BARÓN ROJO Sala La Riviera (Madrid) |
| STONE CALIBER Pub La Cueva (Almería) |

Jueves 26 de agosto de 2010, Palacio de los Juegos del Mediterráneo (Almería)
Muchísimo blablabla… ha habido desde que Sherpa y Hermes Calabria regresaran al redil rockero, posicionándose algunos absurdamente entre que si “sherpistas” o “castristas”. A servidor desde hace unos años el “universo baroniano” ha acabado hastiándole hasta cotas insospechadas, y así he dado mi punto de vista en nuestro foro y en mis escritos. De verdad, es increíble la de energía que gasta la gente en disputas y peleas absurdas en vez de disfrutar de la música y comprobar que más allá de Barón Rojo hay vida.
Cuando se anunciaba la vuelta de la formación clásica del cuarteto madrileño a uno ya le daba igual que se juntaran, se siguieran tirando los trastos, organizaran un picnic… ciertamente, y eso que los Barones fueron uno de los principales grupos de mi juventud. Llevando con orgullo una chapa, entre otras, blanca con el logo del aviador en mi chupa vaquera y después en el chaleco que solía ponerme encima de la chupa de cuero; también en alguna ocasión me puse una muñequera de cuero y tachuelas con las letras de Barón Rojo en plateado comprada en el desaparecido catálogo del BID Discoplay. Pero además de los Barones crecí con otras bandas nacionales como Leño, Asfalto, Zarpa, Ñu, Banzai, Mazo, Tritón, Obús, Rosa Negra, Tigres, Goliath, Evo, Tritón, Caid Deceit, Zeus, Legion, Thor, Santa, Leize, Áspid, Rock D.A.M., Fuck Off, Estigia, y un largo etcétera.
Tan sólo había visto a la formación clásica en aquel “San Isidro Rock”, en El Rockódromo de la Casa de Campo (Madrid) en mayo de 1989 junto a los gallegos Lancelot, Raven, Kreator y Sangre Azul, por tan sólo 500 pesetas (¡¡¡toma ya!!!). Poco después, la separación, y tras la ruptura verlos muchísimas veces en los 90, y comienzos del siglo XXI, a los hermanos De Castro, con distintas compañías, bregar en directo en escenarios de pueblos, festivales… tocando la mayoría de veces a las tantas… recordando con especial cariño aquella vez en el pueblo de Adra tocando en formación de trío, con Carlos haciéndose cargo del bajo porque el padre del bueno y del gran Ángel Arias había fallecido. Sin embargo, no guardo muy buen recuerdo de mis últimas veces viendo a De Castro y cía. En el primer Leyendas del Rock, tras tardar en salir, problemas en el sonido, y luego alargando y alargando los temas… consiguiendo que me cansara y me fuera a esperar al otro escenario la salida de Zarpa, a quienes se la jugaron los de la organización. Después su actuación dentro del almeriense Auditorio Maestro Padilla, con un sonido demasiado alto que distorsionaba, al igual que su segundo concierto en la desaparecida sala El Rockero, por no hablar del estado de voz de Carlos. Aunque a los obcecados fanáticos les doliera leer mis reseñas, les di caña con argumentos y bajo mi modesto punto de vista. Ya digo que no me posiciono ni en “sherpista” ni “castrista”, pero sin embargo a Sherpa lo vi por primera vez en la primera edición del Leyendas del Rock, y a pesar de su manera de cantar algunos temas, dieron un concierto correcto, al igual que el dado en El Rockero junto a Ñu y Llamada Común. Quizá en el que mejor les vi, de las tres veces que tuve oportunidad de ver a Sherpa y Hermes, junto a sus guitarristas, fue el del Auditorio Maestro Padilla. Se puede echar la vista atrás y leer todas esas reseñas (tanto las de Barón Rojo como Sherpa) en los archivos de la sección Conciertos.

Para mi la reunión del trigésimo aniversario no se ha hecho como se debiera, y más con la chapuza de mezclar fechas de la formación clásica con la actual (acompañados los hermanos por la base rítmica de los buenos de Gorka Alegre y Rafa Díaz). Es más, cuando un colega me preguntó hace un mes y pico en un garito si sabía algo sobre que los Barones venían a tocar a Almería, le dije que no sabía nada, y sonriendo le pregunté si venían, ¿con qué formación? Semanas después se confirmaba que de nuevo pisarían Almería los cuatro músicos que dieron vida a la época dorada. Realmente, si hubieran tocado en ciudades cercanas, dudo mucho que me hubiera acercado a verles por estar cansado de si Barón ésto, Barón lo otro... en los últimos años.
Agradecer al Excelentísimo Ayuntamiento de Almería que entre los conciertos programados para la feria de la ciudad, entre Bisbal, Sabina… se acordaran del Heavy Metal y del Rock, aunque tampoco estaría mal que en venideros años se siguieran acordando, pero deberían saber que hay vida más allá de Barones, Mägos y Extremoduros. Felicitar también al ayuntamiento por poner un precio más que asequible a las entradas, 10 € (si las comprabas por Internet, te robaban 1,50 € de más).
Al caer el concierto en jueves quizá restó asistencia de público. Recordemos que era el único concierto que la formación clásica daba de Madrid para abajo, sin contar el de dos semanas antes en el Leyendas del Rock (pasando de los 100 minutos previstos, a tan sólo 80´ por tenerse que modificar el cartel del tercer día con grupos que no pudieron tocar en la segunda jornada debido a la tromba de agua que cayó), y servidor piensa que si se hubiera hecho en sábado y se hubiera dado más publicidad, puede que hubiese acudido mucha más peña, aunque tampoco creo que se hubiera llenado el Palacio, porque uno cosa es lo que algunos hablan y hablan por Internet, y otra la cruda realidad.
Iba muy reticente al concierto de esa noche, y más tras leer algunos comentarios de otros conciertos dados en el 30º aniversario, además de decirme amistades que no se les veía buen rollo, que si alargaban temas… pues al final nada de nada de eso, al menos en esta fecha almeriense. Realmente me sorprendieron bastante para bien, la verdad. Alegrándome de que mi gran quemaera en los últimos años con el tema Barón Rojo se olvidara con el gran concierto que dieron D. José Luis Campuzano “Sherpa”, D. Armando De Castro, D. Carlos De Castro y D. Hermes Calabria. Aunque el concierto hubiera subido en mi valoración más peldaños si hubiera estado acompañado de mejor sonido. Y es que en ese ancho pabellón, tampoco se pueden hacer maravillas en el sonido, pero cuando nos adentrábamos en él y bajábamos las escaleras que conducían a la pista, pensé que aquello sonaba horripilante, muy grave y apelotonado. Situándonos y permaneciendo en el lateral izquierdo del final de la mesa de mezclas, la mejora sonora tampoco fue a destacar. Me fastidió especialmente que el temazo “Tierra de nadie” se viera desmejorado por algunos acoples iniciales y el mal sonido.
Pasaban pocos minutos de las diez de la noche,
cuando acercándonos a la entrada daban comienzo a “Incomunicación” (esa era la
segunda de la noche, porque el inicio del concierto había sido “Concierto para
ellos”, que nos perdimos), entrando
durante ese tema del álbum más exitoso y alabado del cuarteto, “Volumen Brutal”,
del cual tocaron todas las canciones que lo componen menos “Dame la
oportunidad”. De
público habría alrededor de unas dos mil personas, más o menos, viéndose el pabellón
a medio aforo (de pista), con el público ocupando el parquet desde la mesa de mezclas hacia
el escenario.
La presentación de temas y comentarios se la
repartieron Armando y Sherpa estando éste bastante comedido y más que
correcto, sin abusar de gracias, como en otras ocasiones. Sherpa, Armando
y Carlos estuvieron bastante activos y sueltos, dentro de lo que
cabe, juntándose más de
una vez. Como cuando los tres, en el centro de las tablas, se movieron al unísono durante “Tierra de
vándalos”, “Hijos de Caín” y “Siempre estás allí”; Sherpa y Carlos cara a cara
tras Armando, mientras éste realizaba su solo en el centro del escenario en el
tema “Hermano del Rock and Roll”; el bajista / voz dando la espalda un ratico y mirando
a Hermes durante el solo de Armando en “Satánico plan (Volumen brutal)”; Sherpa y Carlos juntos en
la derecha en “Chicos del Rock”, y luego el bajista con Armando en la izquierda en “Cuerdas de
acero”, “Las flores del mal” y “Anda suelto Satanás”; recorrido del escenario
dando pasitos de Carlos durante “Los rockeros van al Infierno”, donde Armando
se pegó unas buenas carreras por las tablas, volviéndoselas a dar junto a su
hermano durante “Casi me mato”. Carlos en la izquierda junto a Sherpa en “Son
como hormigas”, incluso pegándose unos botes, y luego en su parcela (la
derecha) moviéndose y botando, y hasta Sherpa y Armando juntos de extremo a
extremo del escenario.
El juego de luces destacó bastante,
predominando las luces verdes que acompañaron durante “Campo de concentración”,
y rojas en “Satánico plan (Volumen brutal)”, “Barón Rojo”... soltándose
también durante varios temas humo sobre el escenario.
Sherpa y Armando tuvieron varias palabras de agradecimiento a Almería, comentando Sherpa (antes de la instrumental “Buenos Aires”) que por primera vez había descubierto lo que significaba el nombre de la ciudad. Llegando a dedicarle el bajista “Rockero indomable” a alguien del público, incluso haciendo que encendieran las luces para que se viera al mencionado entre la multitud antes de acometer la canción.
Otros momentos para mencionar fueron la
presentación de Armando en “Caso perdido” (mi tema “oculto” preferido de los
Barones), diciendo “la revancha” antes de comenzarlo. La participación de la
peña durante las canciones, sobre todo acompañando con palmas en “Con Botas Sucias”
(donde Armando alargó
un poco su solo), en “Hijos de Caín”
(con la peña
cantando a capela el inicio), en “Cuerdas de acero” (haciendo Armando que el
público actuara con sus cánticos antes del arranque de la canción) y en “Los rockeros
van al Infierno”. La mención a Aute de Armando tras hacer el tema del
cantautor, “Anda suelto Satanás”, donde se comprobó que lo del guitarrista no
es cantar en solitario, precisamente. La dedicatoria de Armando al público en “Siempre
estás allí”, despidiéndose bien agradecidos los hermanos con los brazos
extendidos y doblándose ante el público.
Aparte del mal sonido, me costó horrores identificar la instrumental “Efluvios” (acompañada por algunas líneas vocales de Sherpa), ¡¿seguro que era la instrumental del primer disco?!, que junto a “Son como hormigas” (que también me sonó raro su comienzo, y donde Sherpa cantó “viejo melenudo” en vez de “joven melenudo”, jejeje), fueron los temas finales ante de despedirse definitivamente los cuatro juntos tras cerca de dos horas y cincuenta minutos de concierto. Para mi gusto hubiera elegido otra canción para concluir, pero bueno, cuestión de gustos, porque en general el concierto estuvo francamente muy bien e hicieron que algunos volviéramos a recordar y revivir la mejor época de esta banda y otros tuvieran la oportunidad de ver por primera vez juntos a los cuatro músicos que ofrecieron en nuestro país y en Europa grandiosas canciones que ya forman parte de la historia del grupo y del Heavy Metal & Rock español. Posiblemente tuvieron algunos fallos en ejecución y cantando, pero más que nada me dediqué a disfrutar de ese gran repertorio y concierto que se marcaron los cuatro barones.
Listado de temas de Barón Rojo (30º aniversario) el jueves 26 de agosto de 2010 en el Palacio de los Juegos del Mediterráneo en Almería. 2 horas y 47 minutos de duración:
“Incomunicación”
“Chicos del Rock”
“Tierra de vándalos”
“Travesía urbana”
“Buenos Aires” (instrumental)
“Hermano del Rock & Roll”
“Campo de concentración”
“Rockero indomable”
“El pobre”
“Los desertores del Rock”
“Satánico plan (Volumen brutal)”
“Tierra de nadie”
“El Barón vuela sobre (Inglaterra) el puerto de Almería” (instrumental)
“Breakthoven”
“Caso perdido”
“Con Botas Sucias”
“Hijos de Caín”
“Cuerdas de acero”
“Los roqueros van al Infierno”
“Barón Rojo”
“Las flores del mal”
“Resistiré”
Bis:
“Anda suelto Satanás”
“Siempre estás allí”
Bis:
“Casi me mato”
“Efluvios” (instrumental)
“Son como hormigas”
P.D.: Que en la barra que había te vendieran la cerveza calentuja y que se quedaran sin hielo durante el concierto, no tiene nombre.
En memoria de los caídos del Rock, y más que nunca a nuestros queridos Paco “Burninboy”, Pepe “Angus68”, Manu “Obiwan1979”... ¡¡¡Va por ellos!!! R.I.P.
Texto: Starbreaker
Fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): AnabeLobo & Starbreaker (agradecer a Carmen & Agus por prestarme su cámara)
XXIII CANDIL ROCK: SÍNKOPE + LUJURIA + EN ESPERA
Sábado 19 de junio de 2010, Campo de Fútbol Villa San Pablo (Huércal de Almería)
El consistorio de la localidad próxima a
Almería capital casi siempre ha apostado por el Rock, en su sentido más
amplio, y muestra de ello es que este año se celebraba la vigésimo tercera
edición del festival Candil Rock, organizado y apoyado también desde hace
unos
cuantos años por la emisora municipal
Candil Radio en el 87.6
de la FM almeriense. Desde 1987 viene celebrándose este festival año
tras año, excepto en 1990 que no hubo. Servidor ni mucho menos ha asistido a
todas las ediciones, acudiendo tan sólo a unas pocas.
Mi primer Candil Rock fue el tercero, en 1989, compuesto el cartel por Burning + Komité Ruina. Recuerdo que se celebró en una especie de plaza próxima a las vías del tren, acudiendo allí junto a mi gran y buen amigo Cristóbal. Después no volví a un Candil Rock hasta 1995, donde tocaron Barón Rojo, Ñu y Hamlet, ubicándose ya en el campo de fútbol. Mis siguientes festivales huercalenses fueron Ska-P + Canallas (2001), Sôber + Warcry + Mudfly (2004), Rosendo + Ganyahmun + Psideralica (2005) –estos dos reseñados a su tiempo en esta casa– y Los Muertos de Cristo + Barricada + República Rock (2008). Por el Candil Rock han pasado otros grupos de renombre como La Polla Records (en dos ocasiones, 1987 y 2000), Los Enemigos (1994), Def Con Dos (1996), Reincidentes (1997), Porretas y Boikot (1998), Los Mojinos Escozíos (1999), Mägo de Oz y Tierra Santa (2002), Los Suaves y Saratoga (2003)… y otros como Joaquín Sabina (1992), Danza Invisible (1993), Raimundo Amador y Mártires del Compás (2006), etc.
El precio de la entrada por tres grupos era bastante asequible (anticipada 10 €, en taquilla 15), aunque el que no consiguió una entrada gratuita gracias a Candil Radio es porque no quiso o no se enteró. A pesar de ello, el número de gente que nos dimos cita aquella noche, preámbulo al solsticio de verano, no fue muy elevado. En las ediciones en las que he estado del Candil Rock, quizá haya sido la presenta la que vi un campo de fútbol más vacío.
Este año lo que me atraía del cartel sin ninguna duda eran los segovianos Lujuria, que venían presentando su disco de versiones, “Llama eterna”, en honor a fallecidos en el mundo del Rock y Heavy Metal patrio (y sudamericano) editado en el presente año.
Juntándonos toda la peña que habíamos quedado empezamos a echar un muy agradable rato de charla y refrescantes cervezas próximos a la barra. Por allí, en las vallas que había cerca de la caseta de tickets para las consumiciones, la gente comenzó a saludar y a echarse fotos junto al vocalista Óscar Sancho (Lujuria).
Mientras seguíamos amenamente charlando y
bebiendo, a eso de las diez y media de la noche comenzaron
EN ESPERA, la banda con sede en el pueblo
almeriense de Pechina y que el pasado febrero editaba su primer álbum, “D´Perkaleo”,
grito propio que lanzan
cuando quieren liarla. El disco, que fue grabado en
los estudios R-5 de Pamplona, cuenta con la producción de Kolibrí Díaz
(Marea), y colaboraciones de Fernando Madina (Reincidentes), Kutxi Romero
(Marea), Albertucho, Lalo (Guru Pendejo)…
Lo siento, pero apenas les presté atención a En Espera. Igual hice cuando abrieron el verano pasado el concierto de Rosendo y Barricada en la feria de Almería, y cuya reseña puedes leer por aquí. La única vez que me fijé bien en su propuesta musical fue cuando los veía por primera vez aquel 14 de febrero de 2009 en el almeriense pub Compás junto a los sevillanos Gritando En Silencio.
No le quito ningún mérito a la banda
compuesta por: Juan Carlos (bajo y voz), los guitarristas José y Jorge,
Antonio (batería), Alan (percusión; y un placer volverlo a saludar), David
(trompeta), Álex (saxofón) y José (trombón), pero su mezcolanza de Rock, Punk,
Reggae, Ska… apenas me agrada a estas alturas… Está bien si te pilla animado y
quieres pegar unos saltos o bailes con su música fiestera, y más si te los
encuentras en alguna fiesta o verbena, pero ni es la música que suelo escuchar en mi
casa ni tampoco ver en
directo, aunque en su rollo lo hacen bastante bien,
incluso con espectáculo, a lo Ska-P, de guardia civil, confeti, payaso…
Tuvieron a su séquito de amistades, familia e incondicionales que pedían otra,
otra… cuando el reloj se acercaba a las once y cuarto de la noche y la banda
dejaba el escenario.
Este fue el listado de temas que tocaron aquella noche: “Intro”, “(Silenciosa)”, “Utopía”, “Ay Luna!”, “Inspector Gadget + D´Perkaleo”, “Bella piedra y Pedro bestia”, “Del cirko”, “Días de Mauro” y tras la presentación de la banda llegaron al final con “La excusa pelá”.
El numeroso grupo continúa dando conciertos festivos por todo el territorio nacional. Seis días después del Candil Rock subían a Asturias a tocar en el Derrame Rock. Merito tienen que con tanta peña en la banda se movilicen y salgan a tocar a cualquier lado (no nos olvidemos de su concierto en Londres de enero de 2009 junto a La Fuga).
Web EN ESPERA - Myspace EN ESPERA

Media hora pasaban de las once de la noche
cuando ya toman sus posiciones en el escenario, y comienzan, Jesús Sanz “Chepas”
(guitarra), Julio Herranz “Julito” (guitarra), Javier Gallardo (bajo), Ricardo Mínguez (teclados) y Maikel (batería). ¿Dónde estaba Óscar?, se le oye pero no
se le ve… al momento irrumpe como en él es habitual, todo adrenalina y
energía, para cantar “Noche de Rock and Roll”. Para servidor
una de mis canciones preferidas de Barricada, y que los segovianos grabaron
para su flamante y actual disco de versiones. Y bien que el quinteto nos dio
aquella noche buen Rock y
Heavy Metal patrio, como es habitual en sus conciertos, donde jamás defraudan.
Con “Jeckill & Mrs. Hyde” el huracán Óscar se transformaba en alpinista o en “Spiderman” (que no “Sperman” como su canción, jejeje) y se sube por una de las torretas metálicas de la derecha del escenario mientras seguía cantando. No hay respiro y nos muestran con la siguiente un hecho real en “Cae la máscara”, el single de su penúltimo disco, “Licantrofilia”.
Ya estaba la mayoría de la gente ganada con el comienzo del concierto, pero por si acaso, el maestro lujurioso de ceremonias anima con cánticos para que la gente le siga, y gritando “¡esta es mi gente!”, para conquistarnos más. Pide un aplauso para los grupos que le acompañan esa noche: En Espera, con los que bromea diciendo que lo único malo que tienen es que la chupan mal pero que van a mejorar; y que luego vendrían Sínkope, amigos y compañeros de carretera en varias ocasiones.
Tras la charla un tema dedicado a los que
critican el Rock y el Metal, y ya todo un himno en los conciertos de Lujuria,
Ricardo con sus teclas daba inicio a “Joda a quien joda”, con el
símbolo de los cuernos puestos por el vocalista y gritando con orgullo:
“¡siempre heavies, siempre libres!”… y ahora era el turno de subirse a la
torreta de la izquierda.
Agradecía al Ayuntamiento de Huércal y a Candil Radio, solicitando un aplauso por su apuesta por el Rock, y pidiendo que siguieran así durante años. No como por ejemplo el ayuntamiento de Segovia, que decía que llevaba a Bustamantes, Bisbales, Pantojas… Mencionaba que con el concierto querían rendirle un homenaje a Dio, pero también a nuestra gente que muere, como Pedro Bruque, pasando a rendirle su homenaje con “El Heavy no es violencia”, aquel tema del grupo del bajista leonés, afincado en Barcelona y que fue fundador del C.O.H.E. (Colectivo Heavy Español), del cual me hice socio en su época (conservando aún en muy buen estado la carta que me mandaron y el carnet de socio). ¡¡¡Menudos recuerdos de aquella época y del fallecido bajista!!!
Óscar seguía con sus charlas entre tema y tema,
comentando que éramos legión (bueno, servidor diría que tristemente a veces no tanto, como
se vio en la afluencia de público esa noche, en un concierto que se hubiera
merecido la asistencia de más peña), criticándonos y señalándonos a veces la
gente… (para servidor esas cosas le dan igual, la verdad, soy como soy y voy
y pienso a
mi manera, trayéndome al pairo lo que piensen o digan). Mencionando
el caso que se dio hace dos ó tres años cuando les acusaron por una de sus
canciones de pedófilos, cuando era totalmente lo contrario, llegando a perder
el juicio en ese caso, la verdad es que muy injustamente. Así que para esa gente iba
“Dejad que los niños se acerquen a mi”, una letra repugnantemente real de
lo que hacen determinados “enviados de Dios” con pequeñas criaturas. Los ritmos power
metaleros del tema hicieron que unos pocos realizaran unos pogos un tanto
simples.
Tenía el detalle de mencionar al grupo afincado en Almería Falsos Profetas… pasando a tocar una canción que, según el frontman nunca habían hecho en directo... “Tu frialdad”, lanzando al comienzo un larga vida a la comunidad del Sur del país y al Rock andaluz. Quedándoles de maravilla la versión, incluso me encantó el tono que adopta Óscar (al comienzo sentado al borde del escenario) cuando canta ese temazo de Triana. Pelos como escarpias y para mi uno de los momentos más emotivos de esa noche.
Ahora era el momento de irnos hasta un período bíblico, pero tratado de manera lujuriosa, con “Las tablas de Moi-Sex”, ese tema del “Licantrofilia” con sonido de Whitesnake, y con el vocalista de rodillas cantándola durante un momento.
Informaba que tras el concierto habría una
fiesta en un garito de Almería, que serviría para conocerse, charlar, tomarse
algo, escuchar música… y para no dormir esa noche. Dando paso a uno de los
temas más heavy metaleros de su penúltimo disco, la genial “Goliardos”.
Bajando hacia el final a cantarla pegado y subido a la valla que había entre
el público y el escenario. La peña coreando y toda animada ante Óscar.
Hacía mención a que llevaban más de 20 años dando guerra… recordando de nuevo la fiesta que habría en el Con Garra… haciendo una buena gracia sobre Nacho Vidal y él… mencionando el partido de España – Suiza del Mundial… Y para la gente que lucha era dedicada “Viejo rockero”, donde también hubo un grandísimo e inolvidable momento emotivo para servidor mientras hacían la enorme canción, trayéndome el recuerdo de un pedazo de persona y amigo fallecido el pasado año, momento que compartí agarrándole la mano en alto a la querida amiga Loly. Para servidor desde ese fatídico día es su canción, y la de ella.
Después de decirnos que éramos muy grandes y de puta madre, tocaba el turno de otra del último disco, dedicada al fallecido Osvaldo Civile y sus V8, “Destrucción”. El tema de la banda argentina sonó matador.
Proclamando “¡Larga vida al Metal!”, le tocaba el recuerdo a Javier Ponce, guitarrista de Goliath, que nos había dejado hacía cuatro años, gritando un “¡Larga vida a Goliath y al Heavy Metal españoll!”. “La fuerza del Rock” me sonó maravillosa, y más tras tanto tiempo sin escucharla de aquella grabación que hice de la cinta original que me pasara en su tiempo mi amigo Cristóbal. ¡¡¡Más gratos recuerdos!!!
Gritó con entusiasmo y aprobación ante la
pregunta de cómo lo llevábamos. Aprovechando para dedicar a parte de la
familia del teclista, que vivía aquí y que estaban presentes en el concierto:
el cuñado y un sobrino de nueve años.
Otro himno de Lujuria, “Corazón de Heavy Metal” hizo alzar los cuernos, y aprovechar para que el vocalista presentara a sus compañeros, incluyéndose durante la canción fragmentos del “Vamos muy bien” y del “Larga vida al Rock and Roll”, con Óscar entregado al borde del escenario, poniendo cuernos y despidiéndose de Almería con pasión.
La concurrencia gritaba otra y otra, así que al instante volvieron al escenario, y pedían un aplauso para Sínkope. Rescatando un tema de su segunda maqueta, o del primer disco, perteneciente en verdad al grupo Tyc, donde estaba “Chepas” anteriormente. El gracioso caso real de “La gorda” me hizo disfrutar una vez más, y recordar cuando me compré nada más salir el disco de los segovianos cuando lo distribuía BOA. Eligiendo para su final otra de sus antiguas canciones, la simpática “Estrella del porno”.
Faltando ya cerca de diez minutos para la una de la madrugada, se despedían y agradecían bien satisfechos, citándonos en el Con Garra (aunque días después, uno de los que organizaban la fiesta me comentó que Óscar no asistió (ni servidor tampoco, jejeje), aunque sí los demás lujuriosos. ¡Ay, Oscarín, que no fuiste a beberte todo como dijiste desde el escenario!). Buen detalle el gritar “¡Larga vida a Ronnie James Dio!” y acto seguido sonar por los altavoces “Rainbow In The Dark”, mientras se despedían todos juntos.
Una vez más Lujuria demostraron que sus conciertos son sinónimo de pasarlo muy bien y son pura fiesta de Heavy Metal patrio. Aunque otra vez estoy un poco en desacuerdo con algunas palabras del amigo Óscar, porque no sé a qué vino darle caña a ciertas fuerzas del orden, que precisamente había allí, y que yo sepa no vi ni tengo conocimiento que hicieran nada que se les pudiera achacar. De acuerdo que a lo largo de la historia ha habido abusos por tener poder y llevar un uniforme, pero tampoco soy de los típicos que ponen a parir a alguien sin que me den motivos, y con la edad que tengo ninguna fuerza del orden me ha tratado mal ni he visto nada raro hasta el momento.

Realmente pocas ganas tenía de ver al grupo del “pirata” Vito Iñiguez, habiéndolos conocido cuando Pies Records nos hizo llegar aquel disco titulado “...y evoluciona el hombre (salvajes civilizados)” (2003), comentando sobre ese álbum que no me decían casi nada al encontrarles bastante parecido con otros compañeros extremeños, Extremoduro. A partir de ahí poco interés suscitaron en mi, apareciendo por aquí también el comentario que realizó el amigo y compañero Alvar de Flack a “Y, si quieres llorar, te hago reír” (Pies Records, 2006). Después tan sólo llegué a escuchar unas pocas canciones más de sus siguientes discos, pero lo dicho, poca cosa para servidor.
Esa noche fue la primera vez que veía a Sínkope
y aunque tampoco es que me alucinaran ni me cautivaran, sí he de decir que su
concierto fue más que correcto, con canciones de Rock urbano acompañadas por
letras poéticas obra del vocalista del parche en el ojo. Quien se mostró
simpático y agradable, acompañado por una banda más que cumplidora, destacando
para mi las guitarras rockeras de Alberto David Macías y especialmente la de
Juan Flores “El Chino”, quien había grabado las primeras maquetas de la banda,
y que regresaba este año supliendo a uno de los fundadores, junto a Vito,
Mario Santos.
“Perfectos animales” fue el tema con el que abrieron su concierto cuando pasaban nueve minutos de la una de la madrugada. Primer corte también del disco que han editado este año, “Canciones repescas, retocas y arrejuntas y otras”. Enlazando después con “Romance de la luna gitana y el sol poeta”.
Vito decía que eran Sínkope, que eran de
Extremadura, aunque podían ser de aquí, continuando con su sonido rockero en
“Matar se me olvida”, “El vaso alegre”, “Al socuello de tus
pechos de seda” y “Quemando recuerdos, penas y sueños y otros enseres”.
Con deje flamenco sonó “En el jardín de tus ojos”, habiendo también aires flamencos cuando Vito cantó a capela el comienzo de “A un beso mío le llaman ruina”, que fue la penúltima canción del concierto.
Siguieron con “Tentación” y “Matar se me olvida”, donde pedía palmitas andaluzas. Anunciando tras éstas una canción tranquila, “Te haces viento (Pá ti tengo de tó)”, prosiguiendo con otro inicio calmado, el de “No quiero que el Sol me muerda otra vez”, donde vimos movimientos al unísono entre el bajista Miguel Álvarez y “El Chino”.
Tras “Humo de contrabando” vino el tema
“El carro de la vida”, que hicieron en el disco “Esta noche se merece
otra ronda” (Dro-Pägana Records, 2007) a pachas entre el grupo
y Kutxi Romero (Marea). Y a pesar de que antes de ese tema decían que luego se
irían, Vito comentaba que no se iban, que se quedaban para
hacer cuatro temas
más (al final sólo fueron tres), que fueron: “Tirando de rama”, tras el cual
recordó y agradeció a los grupos con los que habían tocado, dando gracias a
los técnicos, a su manager Richal… y haciendo “A merced de las olas”,
con unas dobles melodías de guitarras que me gustaron, ocupando durante ese
momento el centro del escenario los dos guitarristas.
Llegaron al final con “En tarros de miel”, con líneas de bajo en su comienzo, y encargándose del arrope en coros los guitarristas, como habían venido haciendo durante el concierto. Vito presentaba a los demás que forman Sínkope, teniendo el placer de estar esta noche con más o menos gente, y nombrándose él mismo, despidiéndose. Los músicos metieron ruido, aplaudiendo Vito desde el borde del escenario, tirándose luego encima del bajista... y como tema de despedida por los altavoces empezó a escucharse el gracioso final de Bob Esponja, musiquilla que habían tocado un poco antes mientras se hacía la presentación de los componentes.
Lo dicho anteriormente, buen concierto de los extremeños, guste más o menos su Rock and Roll extremeño.
Antes de dar por finalizada esta reseña quiero agradecer de corazón a Cristina y Marian, a Óscar Sancho, y sobre todo a Martín del programa “La Dosis” de Candil Radio en el 87.6 de la FM almeriense, por su gran ayuda para poder conseguir echar fotos desde el foso. ¡¡¡Salud para ustedes!!!
Si el año que viene es atrayente el cartel, regresaremos a Huércal de Almería, si se puede.
Texto: Starbreaker
Fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Cristina Teruelo García (En Espera) & Starbreaker (Lujuria y Sínkope; muchas gracias a Marian López Baeza por cedernos su cámara)
THE DRUG DEALERS + 13 NOMBRES
Viernes 18 de junio de 2010, pub El Zaguán (Almería)
La semana conciertil la había comenzado el
miércoles con el desilusionante concierto de Suffocation, aunque salvado
gracias al gran hacer de Dying Fetus, Reincarnation e Hindrance, como ya te
comenté hace días. Dos días después había una oferta conciertera
muy
variada donde elegir en Almería capital. En el Auditorio Maestro Padilla
mostraba su clase el guitarrista Al Di Meola (con acceso gratuito al
conseguir invitación, pero cuando me enteré días antes ya estaban
agotadas); en la zona de marcha, en concreto en el pub Lili Marlene, tocaban
los norteamericanos de Psychobilly Koffin Kats, añadiéndosele a última hora
los galeses psicóticos Cowboy And The Corpse; en el pub Malevaje descargaban
su Heavy Metal los jóvenes de Transylvania (haciendo doblete al tener
también ese día un concierto en las fiestas del barrio de San Luis). Como no me apetecía agobios,
opté por la tranquilidad que suponía que habría en el concierto que daban
The Drug Dealers en en El Zaguán. No me equivoqué, poquísima gente acudimos a
ver a los toledanos, acompañados por los almerienses 13 Nombres. Bien para
servidor por estar sin agobios, pero mal por la sensación que se llevaría el
grupo castellano, aunque creo que se lo pasaron estupendamente encima de las
tablas y nos contagiaron con sus temas rockeros de aires setenteros a los
pocos que acudimos a la cita.
Cuando mi queridísima Janny y servidor llegamos al garito, allí no había nadie que cobrara la supuesta entrada a cinco euros. Gente de los dos grupos y pocos seres humanos más había, incluso allí permanecían las bajas mesitas y sillas que suele haber cuando no hay conciertos, o hay conciertos de cantautores, recitales de poesía, representaciones teatrales… Así que tras pedir un par de cervezas y algo de picoteo, ocupamos una de las pequeñas mesas y sillas, mientras el quinteto toledano probaba sonido.
Finalmente se retiró el mobiliario de apalancamiento, y por allí aparecieron agradables amistades con las que habíamos quedado para echar un buen rato ameno disfrutando de la música.
13 NOMBRES
Hasta esa noche no había tenido la ocasión de ver en directo al grupo procedente del pueblo almeriense de Tabernas. Aunque en los cuatro años que llevan en activo (desde el 2006) ya han tocado por diversos escenarios de la capital almeriense y de la provincia, habiendo compartiendo tablas en su pueblo en 2009 con Skunk D.F. (+ Sweet Lie + Los Malos del Cuento + Exit 514 + RT Familia) y con Hamlet (más otras bandas locales: Sweet Lie + Sourain + Obsidium) en 2008, en el V y IV Desierto Rock, respectivamente.
Pasaban
siete minutos de la media noche cuando el cuarteto subía a las tablas. Antes
de comenzar, el vocalista Álex daba las buenas noches, mencionando la poca
gente que había, aunque eso no sería impedimento para echar un rato de buena
música, finalizando su charla diciendo de donde eran (Tabernas). Todo ello lo
dijo dirigiendo su mirada más hacia el suelo que hacia el público.
“Oración”, la primera canción que tocaron, perteneciente a su primera maqueta, tenía un inicio calmado, recordándome inmediatamente a Tool, y por consecuente a bandas como Sôber y a los desaparecidos almerienses Leteo (antes Ozono). Después de la calma y sosiego subían en intensidad, para acabar de nuevo con ambiente reposado. El rapado vocalista cantaba y vocalizaba bastante bien.
Nombraba
a un tal Willy, diciéndole que iba por él. En el pub había casi absoluto
silencio, por lo cual Álex hizo mención a ello y algún comentario más sobre la
farlopa y la peña. Continuaando con “Límite”, también de la maqueta
grabada en 2008. Un medio tiempo reposado, pero con ese filo denso y rockero &
metalero.
Después de un gracias tras los aplausos, anunciaba la versión de la noche: fue “Stinkifist” de… Tool, que les quedó bastante bien.
“0,0” la comenzaron los riffs de guitarra de Rafa acompañados por la marcada y sólida base rítmica de Antonio (bajo) y Juan (batería). Los dos cuerdas se juntaban frente a frente para realizar movimientos a la vez. Volviendo a resaltar las buenas dotes vocales de Álex, dando un buen grito antes del solo de guitarra, y manteniendo la nota en la recta final.
Sin
descanso unieron la anterior a “Ponte en mi lugar”, otra de su primera
demo, volviendo a juntarse el bajista y guitarrista cara a cara, con final
metálico, acabando con gritazo del cantante y con Rafa frente al bafle que
tenía a su espalda.
“¿Cómo estáis?”, ante la escasa respuesta, Álex respondía que igual que antes, mencionando con bastante razón que la indiferencia es lo peor que hay.
El último tema que tocaron, si no me equivoco, fue “Algo que no llega”, de nuevo con comienzo tranquilo, sonándome a Tool. Al final daban las gracias y nos dejaban con The Drug Dealers, nombrando el vocalista pelón al guitarrista de los toledanos como sex symbol y como doble de Bunbury, jejeje.
Poco más de cuarenta minutos estuvieron los de Tabernas en el escenario, y la verdad que lo hacen realmente bien, aunque casi la mayoría de sus temas estén cortados por el mismo patrón y recuerden bastante a Tool y grupos similares. Quizá a los toledanos le hubiera quedado mejor compartir escenario con Caravan Band o algún grupo parecido, pero para mi tampoco sobraron 13 Nombres, es más, así los pude ver por primera vez en directo y estuvo bien la variedad musical de la que pudimos disfrutar aquella noche.
P.D.: Agradecimientos a Rafa y Antonio.
THE DRUG DEALERS
El
quinteto toledano venía a presentarnos en vivo su primer álbum, “Dollhouse”
(Producciones Malditas, 2009). Pensé en el tipo de espectáculo que daría el
guitarrista R. Rivera, porque como pudimos comprobar cuando el vocalista
Álex hacía referencia de él al final del concierto de 13 Nombres, llevaba
una jumaera considerable. Y la continuó arriba del escenario, aunque más o
menos se comportó, excepto en la recta final que ya se hizo pesado a la hora
de querer improvisar y alargar los temas y el concierto.
Habiendo transcurrido veinte minutos desde el final de la descarga de 13 Nombres, cuando eran las 1.09 h. los de Toledo arrancaron con “Round Trip”, recordándome el tema de primeras a los Rolling Stones, haciéndose acompañar J.M. Ruiz de una pandereta (instrumento que sacó más veces en otros temas) mientras cantaba, y su compañero el guitarrista con efusividad de más.
Sin
respiro enlazaron con “Impossible Way”, inundando El Zaguán de buen
sonido rockero de las décadas de los 60 / 70, con el pequeño vocalista
forzando la voz demasiado, y las teclas de G. Casanova sonando muy
clásicamente rockeras y con muy buen gusto. El seis cuerdas intentaba campar a
sus anchas por el pequeño escenario, volviendo a plantar uno de sus pies en la
tarima de la batería de A. Gómez, dándonos la espalda
“¡Buenas noches, somos The Drug Dealers de Toledo y es un placer estar aquí!”, esa fue la presentación del cantante, para después agradecer a 13 Nombres y a Alfredo (dueño y responsable del garito) el tocar allí y seguir presentando su primer disco, que fue masterizado en Londres (por Steve Rooke en los prestigiosos Abbey Road) y grabado en Ciudad Real (Tiramillas Records), dando paso a “Bad Love”, destacando la voz del chiquito, y pasando el sombrero que llevaba el guitarrista a la cabeza del teclas.
J.M.
Ruiz pedía que nos aproximáramos al escenario, tomando la decisión el rubio
guitarrista de bajar de las tablas, comenzando la balada “No More Tears”,
y regresando con sus compañeros para el solo de guitarra.
Cambio de guitarra para tocar “Nothing”, mencionando que en ésta en el disco participaba Lyndon Parish (The Sunday Drivers). Se demoraron en empezar porque aún seguía el guitarrista habla que te habla y afinando, diciendo después que íbamos a liarla, comparando su concierto animado de Zaragoza con los de Andalucía. Gritando graciosamente uno entre el público que acompañaba a la banda: “¡Viva el Alcázar!”… ahora el sombrero quedaba en la cabeza del bajista J. Rodríguez. Había escuchado “Nothing” esa misma tarde en el Myspace de la banda, no gustándome apenas, pero en directo ganó algo, ya que la tocaron más movida. Volviendo a ofrecernos el guitarrista otra de sus posturas de rodillas hacia el final, incluso intentando morder uno de los pedales, aprovechando la ocasión el vocalista para hacer gestos como si le petaba el ojo oscuro, jajaja.
El
cantante se colgaba una guitarra acústica y dedicaba la siguiente a Cristóbal,
un técnico de 29 años recientemente fallecido, donde quisiera que estuviera
iba para él esta canción: la preciosa “Wish You Were Here”, que ya
habíamos escuchado al llegar al pub mientras probaban sonido, y que nos volvió
a encantar que sonara de nuevo la versión al enorme tema de Pink Floyd.
El borrachín y parlanchín guitarrista volvía a tomar su guitarra Gibson para hacer “Puppets”, el single del disco que consiguió quedar finalista en un concurso de la cadena televisiva Cuatro. Guitarrazos en el comienzo, para hacer una cuenta en inglés... y añadirse las teclas, y luego la banda en sí, haciéndose notar el bajo. El rubio jumentas ponía su guitarra por encima de su cabeza, arrodillándose de nuevo hacia el cañero final de la canción.
Insistían
en que los pocos que estábamos allí nos acercáramos al escenario, diciendo que
venían desde lejos, Toledo, consiguiendo que unos pocos (tampoco es que
estuviéramos muchos más) por fin accediéramos a las peticiones, y soltándonos
la gran “Whole Lotta Love” de los enormes Led Zeppelin, incluyendo jam
session. Llegando a bajar de las tablas el vocalista, y más tarde el guitarra,
volviendo éste arriba y haciendo un duelo con el teclista, y acabando al final
todos juntos el histórico tema.
Regresaban a ofrecernos canciones de su disco
como “Don´t Stop”, soplando la armónica el vocalista, y la movida
“Rock Life” (precedida de un amago al “Black Night” de Purple entre teclas
y guitarra), donde el vocalista aprovechó para presentar al teclista,
volviendo el guitarrista a hincarse de rodillas en el suelo y alargando el
solo, bajando de nuevo entre el público, alargando... y el vocalista ocupando
las teclas,
el
teclista con el batería… regresando de nuevo todos a sus puestos. Presentando
con cachondeo al batería (Arturo), al bajista (Jaime), al teclas (Gabriel), al
guitarrista (Rubén) y a él mismo (José Manuel). Haciéndonos partícipes a la
hora de cantar “Rock Is My Life”, como habían hecho en otros sitios y
en Almería no iba a ser menos. Alargando más el tema, desgañitándose el
vocalista agachado y con pandereta, el solo final de guitarra... pero seguía,
duelo de nuevo de teclas y guitarra… quedándose solos el batería y guitarra,
volviendo a subir los demás y acabar cuando el reloj marcaba las 2.50 h. pero
aún hubo tiempo de enloquecer y desfallecer con el “Rock And Roll” de
Zeppelin.
Lo que son las cosas en el mundo de la música, como pude comprobar en pocos días. Un grupo joven, con un sólo disco en su haber, se marca un concierto gratuito de cerca de dos horas. En cambio, un grupo histórico en el Brutal Death Metal (Suffocation) hace un conciertillo de 50 minutos raspados. Sin comentarios. No hay color ni hay precio para pagar eso, habrá que tener en cuenta esas cosas, dejar de hacer el gilipollas engordando el bolsillo de las “estrellitas del Metal Extremo” y que éstas vayan a timar a su país o a su madre.
The Drug Dealers, una muy buena banda sin complejos (ante los cuatro gatos que nos dimos cita), haciendo disfrutar y disfrutando, aunque uno (el guitarra) se pasó de locuaz y graciosete. Abandonamos el garito cerca de las tres de la madrugada, cansados pero bien satisfechos.
Web THE DRUG DEALERS – Myspace THE DRUG DEALERS
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker
SUFFOCATION + DYING FETUS + REINCARNATION + HINDRANCE
Miércoles 16 de junio de 2010, sala Jala Jala (Almería)
Sonando “In Union We Stand” (el hímnico tema aparecido en el clásico “Taking Over” de los neoyorkinos Overkill) se podría festejar la puntual unión de “A Day Of Darkness Productions” y Hecatombe Records para que la nueva gira de uno de los grupos históricos de Brutal Death, los norteamericanos Suffocation, llegara hasta el sureste de la Península Ibérica.
Los
de Long Island (New York) iban a pisar por primera vez la ciudad almeriense.
No así sus compatriotas Dying Fetus, quienes descargaron todo su arsenal como
cuarteto en la desaparecida sala El Rockero el lunes 20 de agosto de 2007,
junto a los franceses Hacride. Quedando plasmada a su tiempo la reseña de
aquel concierto en este modesto webzine.
En la fecha almeriense, a las dos bestias extremas de USA, se les unía una de las bandas de Metal Extremo más importantes que ha dado la tierra del Indalo: Reincarnation, quienes vuelven por sus fueros tras años de separación y furtivas apariciones y desapariciones. Y conformando uno de los mejores carteles de Metal en lo que va de año en Almería, regresaban por tercera vez al escenario de la Jala Jala (antigua Génesis) los madrileños Hindrance.
Hecatombe Records tuvo el gran detalle de regalar a las 75 primeras personas que compraran la entrada por adelantado un CD a elegir de sus ediciones. Si “Neury” no me juega una mala pasada, creo que fue un día antes (¿o fueron dos?) del concierto cuando compré mi entrada, sorprendiéndome que aún fuera uno de los primeros que adquiera la entrada y por consecuente poder elegir uno de los discos del catálogo de Hecatombe. Volví a temer por una pobre asistencia de público, pero finalmente, según organizadores, se vendieron casi 200 entradas, que para los tiempos que corren y ser el concierto entre semana, es una cifra bastante buena. Viéndose la sala con un muy buen ambiente.
Cuando entregaba en taquilla mi entrada, los hermanos de Pedro (Hecatombe Records): la muy agradable y simpática Mari Carmen y su otro hermano (disculpas por no acordarme del nombre), no sabían nada referente a la entrega de los CDs a quienes habían sido los primeros 75 en hacerse con la entrada. Avisaban a Pedro, y el grandote y buena persona, apareció rápidamente por allí con la caja de discos. Entregándoseme el que había apuntado en la lista el día antes: “The Three Headed Psychogoat” de los gallegos Brainwash.
¡Vamos pa´dentro!... y me encuentro con cuatro gatos en toda la sala, aunque el bueno del colega Antonio Quesada ya se encontraba allí pegado a la pared de la derecha nada más entrar. Así que allí me planté y comenzamos a tener una amena charla, como siempre que coincidimos en conciertos, mientras esperábamos la salida de la primera banda.

Los madrileños dieron una enorme lección de lo que un grupo tiene que hacer para dar un conciertazo, se tenga la gente que se tenga delante, y se entreguen o no se entreguen ante tu música.
El casual cuarteto, faltaba el guitarra / voz
Ernesto, aunque estuvo allí bien presente con su figura y guitarra a tamaño
real en cartón (¡enorme y gracioso detalle!), comenzaron su incesante descarga
a las 21.30 h. con “Escalera” (según su listado de temas) y “Rebirth”,
el tema-título de su segundo disco publicado por Hecatombe Records el pasado
2009, y durante el cual el hiper-activo Felipe bajó del escenario para campar
a sus anchas, ya que los pocos que habíamos comenzado a ver a Hindrance
(calculé menos de 30 personas) permanecíamos un tanto alejados de las tablas.
Después de un tema con el título de “Slayer” (¿?, así ponía en su setlist) el vocalista comentaba quienes eran, imitando al hablar a Chiquito de la Calzada, y explicando que el guitarrista Ernesto no había podido estar allí porque se encontraba en Londres como consecuencia de la crisis. Solicitando al personal que nos acercáramos, que aquello era un concierto de Rock and Roll, antes de que nos soltaran mayores y tremendas andanadas de su excelente y bestial Death / Grindcore con “Celebrating Failures” (bajando de nuevo del escenario el frontman) uniéndola sin parar a “Spittle”, ambas de su buen segundo álbum y que sonaron aún más atroces en directo.
Felipe volvió a ejercer de Chiquito al presentar
el siguiente tema como “Luego te lo digo”, para acto seguido volver en
su intentona de que el cada vez más numeroso público (más o menos 60 criaturas
ya) se aproximara al escenario, pero nadie le hizo caso. Mencionaba a Pedro
(Hecatombe Records) para ver si ahorraba, jajaja, para editarles su tercer
disco, realizando “Mutagénesis dirigida”, buen tema que iría incluido
en ese trabajo. Volviendo a entregarse por completo el vocalista, bajando otra
vez de las tablas y saltando cual poseso. ¿Cuánto peso perderá por concierto
la bestia parda?
Dedicaban a Ernesto “Smoothy”, un tema que me recordó mucho a sus admirados Napalm Death. Dando después Felipe las gracias ante los aplausos, pero recriminándonos de manera simpática que movíamos poco el culo por aquí… y diciendo que llevaba tres días de vacaciones, para acto seguido dedicar la siguiente canción, la escueta “One Minute Of Noise”, a los muertos del Rock… como nosotros, jajaja, y razón no le faltaba.
La versión a “Dead Shall Rise” fue
dedicada para Pedro, aunque antes de azotarnos vehementemente los oídos,
insistía en que la gente se fuera para adelante, que si no se iba a cabrear.
Durante el tema de Terrorizer, el huracán humano bajó de las tablas y a su
vuelta se desgañitó revolcándose por el suelo del escenario.
Nada, que no hubo manera de que nadie le hiciera caso al insistente vocalista… ¡¡¡Mariaaaaaanoooooo!!!, gritó (imagino que para que lo escuchara el antiguo bajista de bandas como Die You, Reincarnation, Holocaust…, que andaba por allí) antes de lanzar el cañonazo de su clásica “Gordas sin tetas” (deambulando por la pista el cantante), enlazada a la bestial “Bailongo”.
“¡Gracias, ahora vienen Reincarnation. Nos vemos!”, esas fueron las últimas palabras del torbellino humano antes de dejar definitivamente el escenario.
A pesar de la nula implicación de los que estuvimos viéndolos, el grupo, y especialmente Felipe, dieron un conciertazo de aupa en la escasa media hora de la que dispusieron. No me importaría verlos en directo próximamente, aunque mejor si fuera con un nuevo disco.

En el concierto que dieron los almerienses
apenas hubo variación respecto al que realizaron en El Zaguán, casi, dos
semanas antes junto a Winter Night. Eso sí, hubo más gente viéndolos y más
movimiento del público si lo comparamos con el hecho en el pub de la capital
almeriense, el cual te reseñé anteriormente. Así que no me extenderé mucho en
esta ocasión, ya que sería repetirme con la descarga de días anteriores.
Ni media hora (22.21 h. – 22.47 h.) llegaron a estar encima del escenario los cuatro almerienses, quienes realizaron el mismo repertorio que el de su concierto en El Zaguán, menos el tema “Fuck The System”.
Las introducciones disparadas desde el PC volvieron a preceder a los temas de infecto Brutal Death que descargaron esa noche: “The Reflection Of Hate”, “Reincarnation”, “Hell Over Hell”…
Javi pedía a la gente que se moviera un poquito
más, antes de que comenzara a sonar otra introducción seguida de la brutalidad
de “Anthems Of Hatred”.
Para concluir su corto pero arrebatador concierto, Javi nos dedicaba a todos nosotros, y especialmente a la gente que fumaba hierba (comentando que él no fumaba): “Pyscotropic World”, cargada de marcados y brutales ritmos.
El vocalista se despedía con un: “¡Hasta la próxima. Nos vemos!”. Aunque la descarga fue muy corta, estuvo bien, a pesar de que ellos no acabaron muy satisfechos del concierto que dieron. Esperemos que en un tiempo no muy lejano graben nuevo material y sigan taladrando en vivo pabellones auditivos.

En su anterior visita ya me dejaron perplejo con
su intensísima brutalidad y técnica al unísono. En esta ocasión, en formación
de trío, fue igual o superior, dando un repaso, en menor o mayor medida, a
todos sus discos de estudio.
Cinco minutos pasaban de las 23 h. cuando el terceto norteamericano iniciaban su descarga con “Praise The Lord (Opium Of The Masses)”, donde comenzamos a ver tapping del bajista Sean Besley y del guitarra John Gallagher (el hombre que nunca esboza una sonrisa), siendo ellos quienes se encargan de darle más brutalidad al asunto con sus voces guturales. Trey Williams (¡menudo machaca-parches!), desde esa primera canción, ya se encargó de animar a la peña levantándose tras su batería. La concurrencia respondió desde un primer instante con pogos.
El monstruo de cuatro cuerdas presentaba
“Your Treachery Will Die With You”, haciendo alusión Gallagher a la que se
montaba bajo el escenario. Fue una de las pocas muestras del ya sexto y último
disco de estudio, “Descend Into Depravity” (Relapse Records, 2009). Álbum
donde por primera vez graban como terceto, como en sus inicios, donde Gallagher llegó a encargarse de la batería, además de gruñir.
Sonaba una pequeña introducción y los dos cuerdas se posicionaban de cara a la batería, para después descerrajarnos “Eviserated Offspring”, una antigua canción rescatada de su segunda demo: “Infatuation With Malevolente” (1994).
A “We Are Your Enemy” (presentada por el bajista), le siguió “Epidemic Of Hate” (presentada por el calvorota de Gallagher). “Fucking, thank you!”, soltaba el bajista, para seguir su atroz descarga con otra introducción (aprovechando para secarse el sudor) y dirigiéndose Besley a nosotros con el “motherfuckers”, como en anteriores ocasiones, presentar “Homicidal Retribution”.
“Conceived Into Enslavement”, ¿o fue
“Skull Fucked”?, fue seguida de otra intro y del tema “Killing On
Adrenaline”, unida a la petición de Gallagher de “circle pit” para “One
Shot, One Kill”, y bien grande que se lió el pogo.
Bebían, se limpiaban… y otra intro antes de la cojonuda “Grotesque Impalement”, acompañando con más pogos una de las más antiguas composiciones que hicieron. Llegaron hacia el final con la bestial “Pissing In The Mainstream” (con punteos en el comienzo de bajo y guitarra), y sin respiro enlazarla a la corta “Kill Your Mother And Rape Your Dog”, con gritazos salidos de las calderas del mismísimo Pedro Botero.
Faltando un minuto para que se cumpliera la hora exacta de concierto, el trío norteamericano daba por terminada su brutalísima, tecniquísima y arrasante actuación, despidiéndose Sean Besley del populacho. Dos veces vistos en Almería y a cual mejor.

Tardaron lo suyo en salir los otros norteamericanos, y ya por fin, faltando tres minutos para que dieran las 00.40 h. pisaba las tablas el quinteto comandado por el vocalista Frank Mullen (¡con cierto parecido con el también rapado vocalista de los locales Reincarnation, e incluso con el responsable de “A Day Of Darkness Productions”, jejeje!), quien no tardó en darnos una charla quejándose del sonido, problemas en la batería, etc., pero diciendo que eran profesionales y tocarían (¡sí, tocaron, pero al final también timaron!, cosa que no haría un tal profesional como dijo).
A Suffocation los conocí gracias a la sección “Death Metal (The Only Way)” que tenía Dave Rotten (Avulsed) en la revista de culto “Metali-K.O.”, no habiendo aún ni publicado su primer álbum. En aquella revista, donde salían los vascos Estigia (grupo pionero del Thrash Metal en la Piel de Toro y hoy en día poco reconocido) en la portada, se hablaba de los primeros pasos de Suffocation, de la edición de su primera demo, “Reincrematd” (1990) y del E.P. “Human Waste” (Relapse Records, 1991). Realmente nunca he sido seguidor de los norteamericanos, y es que quien me conoce bien o ha leído por aquí a este modesto y mal “juntaletras” (¡detesto que me llamen periodista porque nunca me he considero como tal, y ni lo soy ni lo seré!), sabe que el Brutal Death Metal en disco no es lo que más me atraiga, aunque para nada rechazo ver en directo formaciones de ese estilo. Y más en esta ocasión poder contemplar y disfrutar en la tierra que me vio nacer a una de las más admiradas e influyentes bandas de Brutal Death Metal técnico, aunque finalmente me sentí bastante decepcionado con el concierto.
En la primera canción, que si no me equivoco fue
“Cataclysmic Purification” (perteneciente a su último disco: “Blood
Oath” (Nuclear Blast Records, 2009), una de las guitarras (tras ellas Terrance
Hobbs y Guy Marchais) no se escuchaba bien, aunque luego se solucionó el
desaguisado.
“Thank you, my friends!”, de esa manera agradeció el loco (¡esos movimientos rápidos de la mano izquierda siguiendo el ritmo mientras canta tan brutalmente!) de Frank Mullen la respuesta del público volcado desde el comienzo, para dar paso al repaso de brutales clásicos con “Habitual Infamy”, “Breeding The Spawn” y después de esa la locura con “Effigy Of The Forgotten”, demostrando su técnica ante tanta tralla. Haciéndose notar el bajista Derek Boyer, tocando con las piernas abiertas y su bajo casi en vertical, acercándolo casi al suelo cuando se dedicaba a cabecear, mover y girar su maraña de pelo.
En “Brood Of Hatred” quedó patente que
Mullen tiene un vozarrón que puede dejar patidifuso a cualquier mortal.
Marcándose un solo de guitarra el moreno Terrance Hobbs, quien junto a Frank
Mullen y el batería (también moreno) Mike Smith, son los que permanecen de la
formación clásica.
Mullen nos preguntaba si estábamos cansados, haciendo gritar a la peña y pidiendo que lo hicieran más alto y fuerte, pasando después a realizar otro de los ya clásicos de los neoyorkinos, “Souls To Deny”, el tema-título del disco que devolvió al grupo a la faena en 2004.
Nos hacían avanzar más en el tiempo, en concreto al disco que editaron en 2006, soltando “Entrails Of You”, volviendo a encargarse del solo de guitarra el de las rastas.
Se apagan las luces y hay un parón, ¿qué pasó?..
vuelta a la normalidad o al infernal Brutal Death con el tema-título de su más
reciente obra, “Blood Oath”, seguido de otra pieza que dio nombre a un
álbum, “Pierced From Within”, coreando la peña al unísono los
paroncillos durante la composición, y sucediéndose en los punteos Hobbs y Guy
Marchais.
Agradecimiento en castellano (“¡grasias!”) para continuar con la clásica y demoledora “Infecting The Crypts”, donde los pogos se hicieron más grandes y Mullen hacía gestos a la peña para que hicieran un círculo.
Se despide Mullen, y acto seguido se dirigen los músicos a los camerinos (en la planta de arriba de la sala). Pienso: “¡joder, si ha sido visto y no visto!, volverán a bajar para tocar unos cuantos temas más”. Sí, claro, podría seguir allí esperando.
De esa manera acabaron los señores, tan sólo cincuenta míseros minutos (de 00.37 h. a 1.27 h.), los cuales mientras se dedicaron a tocar fueron demoledores, aunque hubo algunos parones hacia el final que rompieron un poco la intensidad del concierto. De esa noche, entre otras cosas, guardaré el recuerdo de sentirme bien estafado por una de las “eminencias” del Metal Extremo, que no llegaron a tocar ni una hora. Me da igual que tuvieran o no tuvieran problemas en la batería o lo que fuera, el caso es que ya que estás, cumples con lo acordado y más con la gente que ha pagado por verte. Y lo peor y más indignante fue que el señorito Mike Smith, al rato sale al escenario a pegarse su baño de masas, haciéndose fotos con la peña. Estuve a punto de decirle unas cuantas cosas en inglés, pero hubiera sido en balde, porque tocar no iban a tocar más. Eso sí, me negué a echarme cualquier foto con una “estrellita del Rock” de esa calaña.
¡¡¡Lamentable!!!, si el cartel sólo hubiera estado compuesto por Dying Fetus, Reincarnation e Hindrance, hubiera quedado mucho mejor y no hubiera abandonado la sala con la certeza de que Suffocation nos timaron vilmente. Es muy posible que los norteamericanos no vuelvan a ver un céntimo de servidor.
In memory of Burninboy
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker

Viernes 18 de junio de 2010, La Sala Live! (Madrid)
He de reconocer que Patricia Tapia es una de mis debilidades. Desde el día que la conocí, en la presentación de Nexx, me enamoré de su voz y su forma de cantar, y siempre que tengo la oportunidad intento darle una alegría a mis oídos, ya que tanto en disco como en directo siempre me deja una gran sensación. En esta ocasión, se trataba de un concierto especial: la presentación en Madrid de su nuevo proyecto en solitario, que compaginará con su aportación en Mago de Oz. Este proyecto, llamado “Patricia Tapia KHY”, ya tiene un disco en la calle llamado “Volver a creer” que en su momento comentamos en esta misma web, y que nos dejó buen sabor de boca.
Con una sala que se fue llenando a medida que se acercaba la hora del concierto, tomé posiciones en las primeras filas dispuesto a no perderme ni un detalle de la actuación. La sala no llegó a completar su aforo pero no le faltó mucho, lo que produjo esa agradable sensación de “lleno cómodo”, es decir, sin llegar a agobiar y permitiendo moverse por la sala con relativa facilidad.
A la hora prevista, el grupo salió al
escenario, no muy grande, lo que obligaba a los músicos a tener que
compartir espacio con algunas estrecheces. Desde la posición del público
veíamos a Daniel Fraile (bajo) y Mónica Tapia (guitarra) a la derecha, Óscar
Pérez al fondo tras su kit de batería y a la izquierda a Jaime de la Aldea
(guitarra). Más a la izquierda aún, y sobre una tarima en la que quedaba
algo oculto, el teclista Juan Guadaño. Y en el centro, por supuesto,
Patricia Tapia, quien tenía reflejado en su rostro la ilusión de presentar
su nuevo proyecto en Madrid.
Comenzaron con “Mil momentos”, al igual que lo hace el disco. Se les veía con muchas ganas e intención de agradar, aunque el sonido no acompañaba demasiado. Con volumen muy alto (quizás demasiado), pecaba de falta de definición, algo que sobre todo lastraba la voz, y es que a Patricia Tapia costaba entenderle las letras y los pasajes en los que canta con voz más grave, era “tapada” por la bola de sonido general. Esta circunstancia la tuvimos que padecer todo el concierto, lo que restó brillantez al bolo. Prestando atención podíamos disfrutar de la interpretación de los músicos y, sobre todo, de la forma de cantar de Patricia, pero la impresión general es que aquello no sonaba como el grupo merece. Sólo se libraba Óscar Pérez, inmenso a la batería, cuyo sonido sí era el adecuado (quizás la caja demasiado alta).
El concierto siguió con “Hoy como ayer”,
tema también incluido en el disco, que tocaron de forma íntegra. Visto que
el sonido no iba a mejorar mucho, decidí ignorarlo todo lo que pudiera y
concentrarme en disfrutar de lo que había. Me sorprendió la poca aportación
a la guitarra de Mónica Tapia, ya que la mayoría del peso guitarrero lo
llevó Jaime de la Aldea, con muchas poses de Rock Star y con mucho peso
específico en el sonido de la banda. La contribución de Mónica al grupo se
compensa con acertados coros que dan el contrapunto a su hermana Patricia.
“Promesas olvidadas” siguió el camino de las anteriores. Este tema, que fue el adelanto que nos enviaron antes de terminar el disco, siempre me pareció algo soso, todo lo contrario que “Al otro lado del papel”, el siguiente del set, uno de mis preferidos del disco. En él pudimos disfrutar de la impresionante voz de Patricia, quien pasa de cantar con suavidad a hacerlo a plena potencia consiguiendo brillar en ambas tesituras.
Un corto solo de guitarra de Jaime de la Aldea
nos condujo hasta la primera versión de la noche, “Moonlight Shadow”
de Mike Oldfield, en una versión muy AOR que incluso encajaría más en la
antigua época de Nexx que en la actual. Sea como fuere, les quedó de lujo.
El teclista Juan Guadaño pasó bastante desapercibido durante todo el concierto. Tanto su posición, muy esquinado y semi-escondido, jugó en su contra, así como los problemas de sonido que le hacían estar tapado la mayor parte del tiempo. Por eso fue un gusto escuchar su breve solo de piano, en el que demostró su talento. Este solo dio paso a “Dime”, uno de los temas que más disfruté de la noche, por su fuerza y contundencia, con buena interpretación de Jaime de la Aldea y, sobre todo, Patricia Tapia, pletórica en todo momento.
“En mi memoria”, el tema dedicado a su
padre, fue uno de los más emotivos de la noche. En él se comprueba cómo
Patricia se involucra en cada frase, más aún cuando se habla de un asunto
tan personal. Mónica también brilló dando el contrapunto perfecto a la voz
de su hermana, y entre las dos nos obsequiaron con una interpretación muy
sentida.
“Nada sin tu piel”, otro tema del último disco, fue una nueva demostración de la variedad de tesituras en las que Patricia puede cantar. Tras él, otra de las versiones de la noche, cuanto menos sorprendente, ya que no mucha gente esperaba que adaptaran un tema de Madonna, como este “Frozen” que nos dejó impactados, ya que el grupo jugó con la intensidad del tema con mucha mayor medida que el original. A mi no me sorprendió tanto, ya que el día que conocí a Nexx, en aquella puesta de largo en mayo de 2003, ya hicieron otro tema de Madonna, en aquella ocasión “Papa Don’t Preach”.
Tras esta versión tuvimos ocasión de disfrutar de un pequeño solo de batería, en el cual Óscar Pérez demostró (una vez más) que es un músico a tener muy en cuenta, encarnando la parte más rockera de este grupo.
Para el concierto se habían anunciado varias
colaboraciones, y la más esperada era la de Bernardo Llobregat, el que fuera
guitarrista de Nexx y cuya presencia en el escenario demostraba claramente
el buen rollo que sigue habiendo entre él y Patricia Tapia. Yo esperaba que,
dada su presencia en el escenario, recuperaran algún tema de Nexx, pero no
fue así. De hecho, ninguno de aquellas canciones sonaron esa noche. Con
Bernardo como protagonista decidieron hacer otra versión, en este caso
“Eye In The Sky”, el clásico de Alan Parsons Project, que sonó más
rockero que el original, con gran interpretación de Patricia y evidentes
momentos para el lucimiento de Bernardo, al que se veía feliz sobre el
escenario. Ojalá le veamos pronto con su nuevo grupo.
Bernardo se despidió, abandonando el escenario, y el concierto continuó con “Ni un paso atrás”, con Patricia inconmensurable, con un torrente de voz increíble. El tema fue alargado en su final por Jaime de la Aldea, quien extendió su parte de guitarra, consiguiendo junto con Patricia aumentar la intensidad mucho más que lo demostrado en el disco.
El concierto empezaba a caminar hacia el
final, y esta última parte comenzó con una nueva versión, que en este caso
sí me dejó totalmente descolocado. Me costó un poco reconocerla, y eso que
ha llegado un momento en el que cualquier emisora de radio nos la mete con
forceps, pero manera de afrontarla por parte de Patricia Tapia KHY, entre
vacilona y cañera, casi me hace olvidar que estábamos ante “Umbrella”
de Rihanna. Eso sí que no me lo esperaba.
Cuando aún me estaba recuperando de la sorpresa, llegó uno de los temas que yo más esperaba de la noche: “Nunca más” es uno de los temas con mayor intensidad, emoción y fuerza del disco, y estaba seguro que estas cualidades se acrecentarían en directo. Y así fue, el tema es todo un huracán en el plano musical, y todo un alegato rabioso contra la violencia de género, y así se lo toma Patricia, quien echa el resto en esta interpretación.
Para despedir el concierto, a falta de los
bises, dos conocidos músicos fueron invitados al escenario a compartir un
tema con el grupo, en concreto “En silencio”. Se trató de
ex-compañeros de Patricia en Mago de Oz: Jorge Salán, quien ya incluyó un
brillante solo de guitarra en este mismo tema del disco, y Fernando Ponce de
León, quien con su flauta sustituyó la parte que en este mismo tema ocupó el
violín de Carlos Prieto “Moha”. La intervención de Fernando pasó algo
desapercibida, pero Jorge Salán estuvo pletórico en todo el tema, empezando
por un solo mediado el tema y finalizando con un emocionante duelo con el
guitarrista oficial del grupo, Jaime de la Aldea, consiguiendo un in
crescendo hasta el final.
El grupo se despidió y aprovechó para recuperar un poco el resuello, hasta que volvió a escena para los inefables bises: El último tema que faltaba por tocar del disco, “En mi locura”, de los más conocidos para todos ya que es el elegido como single (video-clip incluido), más un tema que a mi se me hacía desconocido, pero que me sonaba familiar. Este tema, con el que terminaron el concierto, se llama “Una voz” y no es sino una adaptación al castellano de “You’re The Voice” de John Farnham. Esta adaptación, aparte de la letra traducida, me recordaba más a la versión de este mismo tema que hicieron Heart, quizás por la voz femenina.
El concierto terminó, y el grupo se despidió agradeciendo su presencia al público que casi llenaba la sala. Y yo me fui satisfecho, ya que a pesar de que el sonido no había sido demasiado bueno, y que fue un lastre con el que tuvimos que lidiar toda la noche, siempre es una suerte poder disfrutar de la voz de Patricia Tapia en directo. Las comparaciones con Nexx son inevitables, pero no tienen mucho sentido, ya que ni el estilo ni el momento es el mismo. Por lo pronto, si tengo oportunidad de disfrutar de nuevo de Patricia Tapia KHY en directo, no me lo pensaré.
Texto y fotos: Shan Tee
REINCARNATION + WINTER NIGHT
Jueves 3 de junio de 2010, pub El Zaguán (Almería)
El tiempo pasa irremediablemente, y hace ya más de diez años de aquella vez cuando Reincarnation tocaron en un atestado Zaguán (acompañados por los grinders Aviso Mosca). Dicho concierto se realizó el sábado 26 de junio de 1999, y es una lástima que sólo tenga vagos recuerdos de aquel bolo. Por aquella época no solía utilizar cámara de fotos (de carrete por aquel entonces), y menos aún de acudir a los conciertos con libretilla y bolígrafo, buena idea copiada tiempo después al bueno del Señor Rubio (Javier, vocalista de Transylvania).
Y el tiempo pasa inexorablemente, pero me alegra
bastante comprobar y ver que chavales muy jovencillos (más que servidor),
que empezaron a dar tralla a finales de los 80 / comienzos de los 90 en
Almería, con sus grupos Wieland y Reincarnation, tras un período de tiempo
algo desaparecidos del panorama musical, vuelvan con sus bandas y sigan dando
y repartiendo cera sin remisión.
El concierto se tenía previsto que fuera el jueves 10 de junio en el pub La Fuga de la capital almeriense, pero problemas acaecidos en dicho pub con un grupo de Punk, hizo que allí se suspendieran conciertos hasta nuevo aviso. Rápidamente se maniobró correctamente optando por El Zaguán y adelantando la fecha una semana.
Llegué sobre la hora que se anunciaba en el cartel, y tras pedirme una cerveza, saludar y charlar con componentes de ambos grupos, fui viendo que el pub se iba llenando poco a poco. Estando durante los conciertos los grupos bastante bien respaldados, aunque se echó en falta más implicación y participación de los que allí nos dimos cita ante las descargas. La aglomeración de peña hizo también que la temperatura en el garito fuera elevada.

El batería / voz Juan Carlos “Mitch” fue uno de los integrantes de aquella banda almeriense de Thrash / Death Metal llamada Wieland (1989–1992), compuesta por unos chavalillos muy jóvenes, pasando por sus filas el guitarrista Pedro, quien después junto a su hermano Javi, fundaron Reincarnation.
Juan Carlos tras el transcurrir del tiempo agarró de nuevo las baquetas y sentado tras su batería intentó resucitar Wieland, incluso con el gran Johnny (guitarra y voz), pero al final no pudo ser y en el 2007 nacía Winter Night, acompañando al batería en esta nueva etapa desde el principio su amigo Rhandy Roal (bajo y voz) y después entraba a los meses Vasko (guitarra).
Del bautismo en directo de Winter Night ya te di
cuenta a grandes rasgos en la reseña que realicé del “I MetAlmería Fest.” en
abril de 2009. Unos cuantos conciertos después, en concreto cinco (viendo
servidor de esos sólo dos: el que dieron en el pub Freedom Café, y en el Pre-BrutAlmería
Fest., compartiendo escenario con los ejidenses Morvity y los valencianos
Altar Of Sin), la formación se ampliaba con la entrada de un segundo
guitarrista, Sell, debutando con él en el concierto que dieron en la ya
desaparecida sala
Circus-Bottom Club el 26 de diciembre de 2009, junto a los
veteranos Transylvania y a Sin Cobertura DF Rock. No pude verlos en esa
ocasión, y la primera vez que los veía como cuarteto fue en el pub La Fuga el
sábado 3 de abril de 2010.
El concierto de esta noche, como suele ser habitual, se retrasó, y seguro que, con tanta gente consumiendo en el garito, en la barra se hizo buena caja.
Faltando tres minutos para que dieran las once y media de la noche, por fin el cuarteto se subía al escenario y comenzaban con la ferocidad de “War Of Fear”. Después del único tema que por el momento puedes escuchar de los almerienses en su Myspace, el bajista / vocalista daba las buenas noches y seguían metaleramente beligerantes con “Destroyer”, dotada de ritmos de Thrash Metal, alternando en sus composiciones ese estilo con el Death Metal, como pudimos escuchar con la siguiente, “Evil Dead”, donde el guitarrista Sell realizaba un pequeño solo utilizando la técnica del tapping.
Además de los dos estilos (Thrash & Death Metal)
que predominan en sus canciones, también se pueden percibir a veces pequeñas
pinceladas en los temas del llamado Nu Metal.
Después de “Trick Or Treat” (de comienzo lento y pesado, pero después con intensos y potentes cambios de ritmo), Rhandy comentaba que la siguiente, “Family Ghost”, era una de fantasmas, habiendo algunos por ahí, jajaja, y razón no le falta.
El bajista preguntaba si lo estábamos pasando bien, y nos soltaban “Eye For An Eye”. Mención al calor que hacía allí, y continuaron con la señora “Elizabeth Bathory”, predominando los ritmos de Death Metal.
Un tema legendario, “Remember” (de la época de Wieland), era dedicado a los grupos Ever Silence (por allí había unos cuantos componentes) y a Reincarnation.
Tenían previsto tocar también “Silent Hill” y
“Jack The Ripper”, pero finalmente no lo pudieron hacer y se las saltaron,
entrando ya en la recta final de su descarga con “Total Death” y la
hímnica “Winter Night”, donde al instante de empezar tuvieron que
parar, ya que el batería J.C. Wieland no se escuchaba, volviendo a comenzar de
nuevo. Dejaban las tablas cuando pasaban seis minutos de la media noche.
La banda cada vez me va gustando más y ha ido mejorando poco a poco, sonando ahora con Sell mucho más potentes y contundentes, aunque sigo echando en falta en algunas canciones más variedad y técnica guitarrera para que no sean tan lineales. Otra cosa a la que quiero hacer mención es que desde que escuché por primera vez la rabiosa y corrosiva voz del amigo Rhandy Roal, no fue de mi agrado completamente, aunque a base de verlos en directo me voy acostumbrando a ella y hasta le encuentro algo de “toque” original.
Le deseo a Winter Night todo lo mejor ante la grabación que inician a comienzos de julio en el estudio Until Now, grabando temas para un disco, y para un compartido junto a Disharmonic (proyecto de Death Metal de Kike Prieto, dueño del estudio, y músico que ha formado en bandas como Reincarnation, Silent…). Seguid con los pies en el suelo y trabajando poco a poco, que toda labor realizada en condiciones y con el corazón tarde o temprano obtiene su recompensa.
P.D.: Prefería el logo antiguo del grupo, antes que el actual, con el que se puede confundir un poco a la gente que no conoce a la banda. Al verlo se piensa de inmediato que es de un grupo sólo de Death Metal.

Y llegaba el momento de que una de las bandas pioneras del Metal Extremo en Almería, y que más ha salido a tocar por ahí, regresaran a los escenarios. No recuerdo ya a quien o dónde compré en su tiempo su primera grabación, el MCD “Seed Of Hate” (Repulse Records, 1995), acompañando a los hermanos “Guisantillos” (Javi y Pedro), Tijeras al bajo y Simón a la batería. Con un dibujo interior de mi gran y estimado amigo Juando Cervantes.
Después de la edición por Repulse Records en 1997 del álbum “Void” (con el batería José “Momias” y el bajista Morales; ambos luego en Holocaust, Die You), separarse a comienzos del siglo XXI, y estar embarcados los hermanos en otras historias, llegando a formar parte en la última etapa del grupo El Duende de Cartón, D.D.C., como te dimos cuenta en su concierto en el pub La Caverna en diciembre de 2003 (recordando lo que me dijo, más o menos, mi querido y difunto primo “Burninboy” aquella noche, “¿qué coño hacen ahí?”), Reincarnation regresaban poco después, aunque no con asiduidad y constancia, con el guitarrista Pedro tirando de la nave de Brutal Death Metal. Yo los volvía a ver en directo en este siglo XXI en aquel concierto celebrado en la sala Génesis (ahora Jala Jala) abriendo para Avulsed, en mayo de 2005 (reseña que puedes leer en la sección archivos de esta casa). Luego tocaron en el mismo sitio en julio de 2006, compartiendo escenario con los norteamericanos Incantation y los albaceteños Irredemption (descarga que me perdí por estar trabajando). A comienzos de 2006 también llegaron a escenarios de Tarragona y Barcelona. Estando en la temporada 2006-2007 de nuevo Javi a la voz, pasando por la banda Pepe (guitarra), Kike (bajo), y por la batería de nuevo José “Momias” y después Emilio.
Tras
fallidos intentos de conciertos,
finalmente parece que regresan en serio en este 2010, con los hermanos Pedro y Javi,
de nuevo Pepe (pero en esta ocasión tras la batería) y el joven bajista
Alfonso (actual bajista de Hybrid y ya con una dilatada carrera en diferentes
grupos almerienses).
A las doce y veinticinco de la madrugada comenzaba a sonar una introducción, continuando el cuarteto con “The Reflection Of Hate”, un tema de una demo grabada en el 2006 y que no editaron en ningún formato. El fuertote y tatuado vocalista Javi (cualquiera diría que era el delgadillo crío que empezaba a cantar a comienzos / mediados de los 90) alternaba voces gorrinas con guturales. Su hermano Pedro con sus largas rastas se pasó casi todo el concierto encorvado con su guitarra.
Otro sampler (todas las canciones fueron
precedidas de sonidos, voces, música… pregrabados) era lanzado por un chaval
que les acompaña, dedicando “Reincarnation” para un amigo, Antonio
(creo que se dijo), y pidiendo a la gente a ver si se animaban. No sé si era
por el sonido (que en ningún momento fue deficiente), pero en los primeros
temas eché en falta algo más de potencia a la voz.
Como es habitual las veces que he visto a Alfonso tocar el bajo (Seed Of Doom, Trigili-Lol, Hybrid…) el tío vive el concierto (cosa que agradezco al ver un grupo en vivo), meneando su cabeza y cabellera intensamente de muy buenas maneras, unas veces de adelante-atrás, otras a los lados, girándola…
Tras el extracto con voz de la grandiosa película “El Resplandor”, tocaron “Hell Over Hell”, otro tema, como los dos anteriores, de la desconocida demo de 2006.
Ahora fue el momento para una de las
composiciones más recientes del cuarteto, “Fuck The System”, seguida
por una de la primera etapa, la cojonuda “Anthems Of Hatred” del “Void”,
donde Javi volvió a decir que a ver si nos animábamos, y es que a pesar del
lleno del pequeño pub, poco movimiento de cabezas y demás se vio aquella
noche.
El último tema, “Psychotropic World” (otro de los más actuales), se le dedicó a un chaval que se movía cerca de las tablas, no como la gran mayoría, jejeje. Brutal canción, con Javi exprimiendo al máximo su vozarrón y con Pepe tras la batería haciendo una excelente labor. Viéndose a los tres componentes de adelante menear sus cabezas al unísono.
Era la una de la madrugada y el guitarrista Javi daba muchas gracias y agradecía de corazón que hubiéramos acudido al concierto.
Después, los dos grupos posaron juntos en el escenario para ser inmortalizados para la posteridad. Muy buen rollo de las dos formaciones metaleras almerienses, como debe ser. Algún que otro “defender” de estas tierras debería tomar buena cuenta, que si no se le baila el agua...
Buena puesta a punto de Reincarnation ante el
próximo concierto junto a los norteamericanos Suffocation y Dying Fetus, y los
madrileños Hindrance, en Almería. Aunque me faltó algo más de comunicación con
el público, y que éste hubiera respondido con más brío. Pienso que los samplers
hubieran quedado mejor enlazándolos al instante (sin segundos de por medio)
con las canciones, y para esos sonidos pregrabados quizá “más vistoso” es que se hubiera apagado la
luz del escenario (o haberla puesto más tenue), porque a veces se veía a los músicos sin saber lo que hacer
mientras sonaban.
Reincarnation han vuelto, y espero que sea para tiempo. Estate atento a sus evoluciones si quieres que te saquen el cerumen a golpe de barrenazos de bestial Brutal Death Metal.
In memory of Burninboy
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker
HUMA + ZENOBIA
Sábado 29 de mayo de 2010, pub El Zaguán (Almería)
Cinco días después de ver en el mismo local a
los franceses Kells y los albojenses Going Home Alone (como ya te contamos
hace días en la reseña correspondiente), regresábamos a El Zaguán a ver en
acción a los gaditanos Huma y a los riojanos Zenobia.
Aunque servidor estuvo allí la noche anterior
al concierto comprando las entradas, y bien que me hubiera gustado quedarme
a ver
en
vivo a los rockeros madrileños Amargos… pero como no se puede pillar todo, y
la economía anda más abajo del subsuelo, pues tocó conformarse con “ajo y
agua” el viernes noche.
Me sorprendía que Huma volvieran a Almería, y más en concreto al mismo garito donde hace poco más de un año tocaban presentando su segundo disco, “Semilla del mal” (2009). Y a pesar de que seguro que no habría muchas novedades en su repertorio, al menos podíamos disfrutar de nuevo del buen hacer del ahora sexteto. Si el año pasado al final tocaron solos, por no poder hacerlo los roqueteros Alaja, esta vez venían acompañados de Zenobia presentando su buen segundo álbum, “Alma de fuego” (2009). Así que la noche del sábado se presentaba bastante atrayente con un cartel de dos formaciones de Heavy Metal que día a día, ensayo a ensayo, concierto a concierto… van convenciendo a más gente de su valía.
Tras tomarnos unas jarras bien frescas de birra, acompañadas por ricas y nutritivas viandas… a un precio más que económico… ¡¡¡en casa!!!, jejeje, nos dirigimos andando al garito. Como nos dijeron que aquello iba a empezar más tarde, optamos por visitar un buen bar cercano, al que últimamente no acudimos como nos gustaría, y tomarnos allí otro refrigerio de zumo de cebada, aunque otras gratas acompañantes tomaron bebida sin alcohol.
El grupo comandado por Glory, Salva y Luirry ha ido sumando con cuentagotas más público a cada una de las tres últimas visitas a Almería. Desconozco el número de personas que acudieron en su primer bolo en el Zaguán en el 2006, y en el primero que hicieron en Almería, en concreto en Aguadulce en el 2004 (no sé de ninguna persona que estuviera en alguno de esos dos conciertos para informarme), aunque tampoco es que en esta nueva descarga el pub estuviera lleno, pero al menos mucho mejor de afluencia de peña comparado a sus conciertos que ya te comenté por aquí en El Rockero (2007) y en El Zaguán (2009). Quizá un poco más de gente se enteró del concierto por los carteles que se colgaron días antes por la ciudad, aunque algunos de esos grandes carteles no informaban de nada, sólo aparecía una foto en estudio del grupo sobre fondo rojo y su logo en lo alto. Al menos se hizo publicidad, no como en las dos últimas ocasiones, que brilló por su ausencia.

Once
y cuarto de la noche, “Renace…” enlazada a “La tormenta” son la
elección de los riojanos para comenzar su descarga de Heavy Metal. Servidor
estaba en la puerta del garito hablando con Glory, Salva y el batería Pablo,
así que no vi, pero escuché la introducción y el buen tema escogido para abrir
el concierto, al igual que en su segundo disco.
Mientras seguían tocando “La tormenta” entré y lo primero que me vino a la cabeza es que aquello estaba sonando horroroso. Una pena que uno de los mejores temas de “Alma de fuego” no sonara como debiera y no lo disfrutara. Luego me situé cerca del escenario, próximo a los cuartos de baño, y algo mejoró esa nefasta primera impresión de sonido que llegó a mis oídos, a pesar de que el concierto de los riojanos para mi quedó algo deslucido por el sonido general a lo largo de su actuación.
Continuaron
con “Sin mirar atrás”, una canción que, tal y como dije en el
comentario que realicé sobre el disco en esta casa, me recuerda a Judas Priest.
Jorge Berceo (voz y guitarra), Jorge Algarabide (bajo y coros) y Luis “Vakero”
(guitarra) se movían al unísono, quedando esas sencillas coreografías siempre
bastante vistosas en los conciertos.
El vocalista / guitarrista se dirigía a la audiencia y comentaba que era la primera vez que estaban por el Sur… pasando a hacer “La historia terminó”, continuando el sonido embarullado, poco nítido. Utilizaron teclas pregrabadas, como hicieron en algunas otras canciones.
La respuesta de la mayoría del público ante los temas era fría, limitándose a aplaudir y poco más, quizás por el desconocimiento general, aunque canción a canción algunos del público se fuero animando y animando más, cosa que seguro que agradeció el cuarteto.
Jorge
B. decía, más o menos: “a ver si alguien conoce el último disco”,
descargando la buena “Alma de fuego”, seguida por palmas en su
comienzo. Entre el sonido deficiente, una de las peores partes se la llevaba
la batería tocada por Javi Herrero, como pude percibir durante el tema que da
nombre al segundo álbum.
Y llegaba el momento de poder escuchar en vivo uno de los temas que más me han enganchado del reciente trabajo, el single “Dentro de mi”. Pero no quedé del todo satisfecho con la manera en que la cantó Jorge, variando algo los tonos respecto a la original.
Anunciaban una balada, aunque a mi no me
apetecía y así lo hice notar con un rotundo “¡¡¡Noo!!!”, jejeje.
Lógicamente ni caso me hicieron,
jajaja,
así que “Ante tus ojos”, perteneciente a su primer disco “Luchando
hasta el final” (2005), sonó en El Zaguán, con Jorge B. cantándola sin su
guitarra.
“¡Gracias, Almería, muchas gracias… vamos volando con… “Ícaro”, así presentó el cantante, ya con su Gibson colgada de nuevo, otro de los grandes temas de su segunda obra que incita a menear la cabeza y alzar el puño, como así hice. Tema que se coreó y se acompañó con palmas.
Una “Intro” sonaba, con los tres cuerdas mirando hacia Javi, y dándonos la espalda a nosotros, para después volverse y continuar sin cesar con “Luchando hasta el final”, segundo y último recuerdo que hicieron a su primer disco. Con un gran detalle hacia el final amagando con el “Holy Diver” del gran y desaparecido DIO(s), y sin respiro unieron con la hímnica y pegadiza “Lo llevo en la sangre”, con algunos jóvenes del público totalmente volcados ante el grupo. Muy bien por ellos, ¡ahí dándolo todo!
Pasaban
tres minutos de la media noche, y aunque fue acabar y comenzamos a pedir otra,
no tuvieron tiempo para ello.
Tenía la espina clavada de ver a los riojanos, ya que no puedo contar como una aquella vez en la que tuve oportunidad de verlos en la fiesta-concierto del programa Rockcinante de Óscar Sancho (Lujuria) junto a Dr. Jeckyll + Mr. Rock + Shaigon en la sala Silikona (Madrid) en marzo de 2006. Pero como ya te reseñé en su momento, tan sólo me dio tiempo a ver su último tema, que fue una versión a “El laberinto del Minotauro” de sus paisanos Tierra Santa. Esta noche tenía especiales ganas de verlos defender en directo sus nuevos temas de “Alma de fuego”, un disco que me parece bastante destacable en su conjunto, dirigiéndose en sus composiciones más al Heavy Metal clásico y dejando casi de lado el Power Metal de corte europeo de su disco debut. Pero aunque me lo pasé bien en el concierto, podría haber estado bastante mejor si hubieran estado acompañados de un sonido en condiciones. Ojalá que a la tercera sea la definitiva y pueda decir: genial concierto y con buen sonido.

Algún
problema que hubo hizo que los gaditanos se retrasaran y comenzaran cuando
faltaban cuatro minutos para las doce y media de la noche. Quizá por esa
demora el concierto duró poco, tocando tan sólo unos cincuenta minutos al
final.
La introducción “Sangre y fuego” fue seguida, como en el disco, por la contundente “Semilla del mal”, acompañada por batir de palmas. El sonido estaba bien, no como el que tuvimos que escuchar durante el concierto de Zenobia.
Recordaban su primer disco, “Luchando a muerte” (2007), con “Alma en pena”, donde Glory vuelve a dejar claro que es uno de los atractivos del grupo, tanto por su gran voz, como por su belleza (la vi más guapa que nunca), movimientos…
Tras
la canción del disco debut comentaban que el día anterior habían estado
tocando en Caravaca de la Cruz en Murcia (ndr.: también acompañados por
Zenobia, y por los murcianos Lobesia), siguiendo con los potentes ritmos
heavies y marcados que tiene “Perdedor”, dejando Salva más que patente
al presentarlo que es del Sur.
Rápidamente siguieron con “Rumbo hacia el Sol”, con sucesión de solos de guitarra entre Luirry y Jacob, el hijo pródigo (estuvo en la banda entre los años 2002 – 2005), habiendo ganado mucha más potencia con el regreso del guitarrista.
Animaban preguntando cómo lo llevábamos, prosiguiendo con otro tema más de “Semilla del mal”, “Placer prohibido”, seguida con palmas y donde se aprovechó para presentar a la banda (era aún muy pronto para esos menesteres, ¿no?). También nos hicieron corear y desgañitarnos ante el estribillo.
El
batería Pablo empezaba con un ritmo más que conocido y versioneado… “Painkiller”,
y tras el trozo de Judas Priest, continuaron enlazando, como acostumbran, con
fragmentos de piezas de Pantera, Metallica y Slayer, haciendo que la peña se
lo pasara estupendamente. Salva y Glory bajaron de las tablas y animaron
durante el `medley´ instrumental.
Parece ser que el grandioso tema “Reencarnación” de Santa ya forma parte permanente de su repertorio, porque si en marzo del año pasado nos sorprendían haciéndolo íntegro, en esta ocasión la tocaron de nuevo, y para mi siempre es una gozada escuchar ese temazo.
Más de su hasta ahora actual disco, anunciando sencillamente con: “¡Vamos con… “Pesadilla”, jugando con la peña antes del solo de guitarra.
Magno
detalle el que tuvieron al dedicar el concierto a nuestro querido y añorado
amigo Pepe “Angus68”, quien viera el año pasado uno de sus últimos conciertos
en este mismo lugar con Huma sobre las tablas. Se cumplía un año y poco de su
fallecimiento. Y también se le dedicó a otro paisano, Alberto, el joven que
fallecía injustamente en la carretera al regresar de ver el IV Pounding Metal
Fest. a principios de mayo.
“La de la Guadaña”, o mejor dicho “Dueña del tiempo” fue el tema con el que se despedían y con el que echaron el resto, haciéndonos participar en su pegadizo estribillo. Glory soltó garganta tremendamente en el final.
¿Las 1.16 h.?, ¿tan sólo cincuenta minutos de
concierto?... aunque estuvieron francamente bien, aquello había pasado volando
y nos dejaron
con
ganas de más. Fue prácticamente el mismo repertorio que el año pasado, pero
más recortado, y con la novedad de escuchar los temas en directo a dos
guitarras.
Lástima que el último concierto de los gaditanos tuviera una duración tan corta. Y sí, digo el último, y definitivo, porque a comienzos de junio el guitarrista Luirry por su parte mandaba un comunicado (lo puedes leer en el Myspace de Huma) anunciando el final del grupo, informando que la despedida de Huma sería en el festival Leyendas del Rock de este año. Pero a los pocos días Salva colgaba en la página oficial del grupo que la banda seguiría, aunque fuera con componentes nuevos e incluso otro nombre. Tras esas declaraciones por ambas partes, no se ha vuelto a tener noticias sobre lo que sucederá con Huma. Una pena que tras tanto duro trabajo, miles de kms. en la carretera, vivencias... las cosas acaben de esa manera.
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker
KISS + IMPERIAL STATE ELECTRIC
Martes 22 de junio de 2010, Palacio de los Deportes de la Comunidad (Madrid)
Pocas veces se vive una expectación y un ambiente tan intensos como en un concierto de Kiss. Los alrededores del Palacio de los deportes era un hervidero de caras pintadas, logos del grupo por todas partes, padres con hijos, incluso familias enteras ataviadas como los cuatro músicos, algo realmente aconsejable de presenciar para cualquier rockero que presuma de tener un currículum de eventos importante.
El recinto abarrotado, creo que con más gente de la que sería aconsejable por prudencia y seguridad, con todo vendido y gente en las escaleras, pasillos o cualquier hueco que dejara libre un espacio para los pies. Algún día va a pasar algo si se sigue sobreexplotando el espacio físico, aparte de que la comodidad, que es un elemento importante si hablamos de calidad del espectáculo y su relación con el precio, se ve claramente afectada.
IMPERIAL STATE ELECTRIC
Yo
ni siquiera sabía que había grupo telonero, cosas de las prisas y la
improvisación, así es que cuando vi que se apagaban las luces y empezaba a
sonar el P.A. me senté cómodamente (es un decir) a ver quienes eran y de qué
iban. Lo de “ver” también es un decir, porque desde tan lejos no podía leer
lo que decía su logo, impreso en el parche del bombo de la batería, aunque
luego pude comprobar que se trataba de los IMPERIAL STATE ELECTRIC, el nuevo
proyecto de Nicke ‘Royale’ Andersson, ex–guitarrista y cantante de los
desaparecidos Hellacopters y de Dregen, ex–guitarrista de Backyard Babies
primero y también de Hellacopters después.
Lógicamente, con esas referencias no podía sonar a otra cosa que no fuera Punk-Rock’n’Roll guarrete y guitarrero del que practicaban las bandas-madre del proyecto, que pudieron ofrecer un buen concierto y en buenas condiciones, ya que gozaron de un buen sonido, algo que no todos los teloneros pueden decir. Todavía me acuerdo del desastre de concierto de los Backyard Babies en ese mismo sitio teloneando a AC/DC en 2001 (gira del “Stiff Upper Lip”), y afortunadamente no tuvo nada que ver aquello con esto. Buen grupo y temas que hicieron disfrutar al personal. Todavía no tienen disco publicado, pero están en ello.

A las 21:00 h. se vuelven a apagar las luces de un escenario cubierto por un telón negro con el logo gigante de KISS, al tiempo que sobre las pantallas de vídeo situadas a ambos lados y por encima del escenario, se ve como un montaje hecho con SIGPAC (localizador por satélite) ofrece un plano picado sobre el Palacio de los Deportes, mientras se ve a los miembros del grupo, en directo, accediendo al escenario. De repente se escucha la conocida frase: “Hello Madrid, you wanted the best, you got the best… the hottest band in the world: KISS!!!”, cae el telón, se encienden las luces y empieza el espectáculo.
Los
músicos aparecen tras el backline, con pelucas negras, maquillados y
vestidos como en su primera época, montados en una plataforma que se mueve
por un sistema hidráulico, mientras en la parte frontal del escenario, bajo
la batería, se eleva hasta quedar vertical un dispositivo, también
hidráulico, sobre el que está montado el logotipo luminoso del grupo. Eric
Singer se queda arriba, en la batería, y la plataforma baja hasta el
escenario, de la que descienden Gene Simmons, quien se coloca a la
izquierda, Paul Stanley en el centro y Tommy Thayer a la derecha.
“Modern Day Delilah” de su último disco “Sonic Boom” es la primera canción en sonar. Personalmente no creo que sea la mejor para empezar el concierto, pero el espectáculo global, el conjunto músico-visual hace que el público no esté centrado exclusivamente en la música y, por lo tanto, se minimiza la importancia de este detalle. Mucha pirotecnia, muchas y bien puestas luces, buen sonido y la leyenda viva sobre el escenario. Que lástima que Paul Stanley se empeñara en dejar claro que es un hortera redomado y soltara un “¡Madrid!” con un grito estrafalario que también demostró lo justo que anda de voz.
En
la parte posterior del escenario había una fila de pantallas de amplificador
y sobre ellas, y bajo la batería, algunas filas de monitores sobre las que
se iban proyectando imágenes relativas al tema que se estaba tocando. Por
cierto, hay que decir que la realización que se ofrecía en las pantallas
gigantes era realmente buena.
La siguiente en sonar fue “Cold Gin”, uno de los muchos clásicos de la primera época del grupo que sonarían a lo largo de la noche, como la siguiente “Let Me Go Rock’n’Roll”. Al terminar esta canción, desgraciadamente vino otra demostración de que no por mucho miembro de Kiss que sea uno, deja de ser un inculto. Dio la sensación de no saber dónde está tocando cuando Paul se puso a canturrear “Una paloma blanca” y “Cucurrucucú”. Lamentable. De vergüenza ajena, vamos. Hay que dejar de aplaudir estas estupideces y decirle a quien sea, incluido Paul Stanley, que esto ni es México ni somos tan horteras. Una buena silbada hubiera estado mucho mejor que jalearle al terminar de hacer tamaño ridículo, a ver si aprenden ya. Quedó a la altura del betún.
Pasado
ese trago, Paul no tuvo bastante y soltó la sobada frase de que éramos los
Nº 1 y ese tipo de cosas que se sueltan para que el público responda, y
anunció “Firehouse”. Llegaba con dificultad a los agudos, pero iba
mejorando. En un momento de la canción parece como si Paul tuviera más
dificultades de las normales y Gene, que estaba atento, le tomó el relevo
para terminar la canción. Justo al final, entre fuego y pirotecnia, se llena
el escenario de humo (el efecto del hielo seco) y Gene aparece con una
antorcha para escupir una bocanada de fuego.
“Say Yeah”, también del último disco, es la siguiente en sonar. Más explosiones, más fuegos artificiales y más espectáculo visual, pero la guitarra de Tommy Thayer apenas se escucha. A esas alturas, Gene ya está sudando a chorros y se le empieza a quitar el maquillaje. La respuesta del público con esta canción es, quizá, la más fría de la noche, pero “Deuce” pone las cosas en su sitio y la intensidad vuelve a crecer para llegar a uno de sus momentos más altos con la siguiente, “Crazy Crazy Nights”, coreada al unísono por todo el recinto.
“Calling
Dr. Love” y “Shock Me” vuelven a bajar el nivel, ambas con sendos
solos insulsos a cargo de Tommy Thayer, aunque justo después se desquitó con
un solo de guitarra acompañado por la batería en el que ensambló fragmentos
de solos de Jimmy Page con Led Zeppelin, para terminar colgando la Gibson
Les Paul de un cable que la elevó hacia el techo del escenario, creando un
efecto visual impactante. A continuación, Eric Singer demostró su habilidad
con el instrumento en un solo corto y nada pesado, para terminar con sendos
disparos de cohetes desde la guitarra de Tommy y desde una especie de bazoka
que utilizó Eric para derribar algo que estaba colgado sobre la parte
superior izquierda del escenario.
“I’m An Animal”, de su último disco, y “100.000 Years” no tuvieron más historia, aparte de los efectos pirotécnicos y de luces, que eran permanentes, y la buena ejecución de los temas. Justo al terminar, Paul demuestra que está mejor de voz que al principio del concierto haciendo piruetas con ella sobre un ritmo de batería, aunque entre medias se le escapa algún “gallo” que otro de su micro especial (NOTA.- Para los que habéis visto a Whitesnake en directo, es parecido al que utiliza David Coverdale, capaz de controlar las frecuencias que entran y tratarlas al instante, y resistente a los vaivenes y jugueteos con el cable).
Gene
entra en escena con su bajo en forma de hacha. Bajo una luz especial y
dramatizando el momento de forma creíble, pone en acción su efecto por
excelencia, el que le hizo mundialmente famoso y también atacado, que
culmina escupiendo sangre. La sorpresa vino cuando, colgado de dos cables,
se elevó hasta una plataforma situada en la parte superior del escenario,
sobre los focos, desde donde cantó “I Love It Loud”, otro de los
mejores momentos de la noche.
Como no nos había quedado muy claro que en geografía andan bastante flojos, Paul nos vuelve a obsequiar con otro momento ridículo cantando “Guantanamera”. Ya no sabe si somos México, Cuba o las dos cosas a la vez. En fin, un pescozón a tiempo hubiera evitado tener que aguantar este tipo de situaciones. A lo mejor alguien se lo dice algún día y se da cuenta de la imagen tan patética que deja. En fin, que podría habernos evitado el momento.
Bien,
a lo que vamos, “Love Gun” empieza a capella y, tras una explosión,
suena en toda su plenitud y coreada por el público. La sigue “Black
Diamond”, cantada por Eric Singer y con “Detroit Rock City”
termina la primera parte del concierto, con las plataformas de batería y de
las guitarras elevándose y volviendo a descender, entre petardos, fuegos
artificiales y otros efectos.
Tras un breve descanso, vuelven a aparecer, con Paul envuelto en una bandera de España, para que Eric cante “Beth”, a la que sigue un fragmento de “Forever” y, para mí, el mejor momento de la noche con “Lick It Up”. Explosiones, fuego y efectos de luz acompañan al tema, y el público está totalmente entregado. Después tocan “Shout It Out Loud”, que empieza con otra gran explosión y da paso a la, probablemente, canción más hortera de la historia del Rock: “I Was Made For Lovin’ You”.
Paul
se sube a un soporte que cuelga de una barra que, a su vez, nace del
escenario y termina, sobrevolando las cabezas del público, en una plataforma
circular que se monta en el centro del recinto, justo donde termina la pista
y empieza la grada frontal. El soporte traslada al cantante hasta la
plataforma para que destripe desde allí la canción. Al finalizar vuelve al
escenario y empalma con otro de los himnos que nunca soporté de Kiss:
“God Gave Rock’n’Roll To You II”. Durante el desarrollo de la canción
tengo la sensación de que hay algunas partes pregrabadas de los coros y los
tonos altos, aunque no podría asegurarlo al cien por cien, pero que se hacen
especialmente visibles al cambiar la tonalidad de la frase.
Para terminar el concierto de forma apoteósica, nada mejor que “Rock’n’Roll All Nite”. Una explosión de confetti (realmente son trozos de papel de tamaño más grande, de lo contrarío crearía una atmósfera irrespirable y muy peligrosa) hace que se pierda la visibilidad, mientras siguen las explosiones, los efectos luminosos y las plataformas con mecanismos hidráulicos moviéndose. Cuando la nube de papel termina de descender, se encienden ruedas de fuegos artificiales sobre la batería, las plataformas de guitarras y batería se elevan creando un efecto “a reacción” y caen chispas en forma de cascada desde la parte frontal de la barra de los focos, para terminar con una explosión y el apagado de las luces. Las pantallas de vídeo quedan encendidas con una frase que dice “Kiss loves you”.
Como
curiosidad decir que, una de las cosas que siempre pensé que algún día
podrían pasar, que es poder llevarte lo que acabas de ver en un bolsillo,
ocurrió. En las pantallas de vídeo podía leerse algo así como que el
concierto de esa noche estaba disponible en mp3 en uno de los stands,
grabado en un pendrive con el logo del grupo. A la salida me dieron
tentaciones de hacerme con él, pero dados los precios del merchandising del
grupo, pensé que sería mejor emplearlos en algo más productivo, por ejemplo
un bocata y una cerveza.
La sensación al terminar es la de haber asistido a un auténtico espectáculo de Rock and Roll, temas clásicos acompañados de montones de efectos visuales, pirotécnicos y mecánicos. Toda una fiesta como dicen los propios Kiss. Pero sin embargo, y reconociendo que lo que acabo de ver es eso, un gran espectáculo que merece el precio de la entrada y deja con buen cuerpo a los presentes, a mí me deja un poco huérfano de música. Hubiera preferido otro set-list, más variado en cuanto a sus etapas y con otros de los muchos temas que acumulan ya como auténticos clásicos. Tanta canción de la primera época deja un saborcillo algo rancio y obvia su etapa más fructífera, musicalmente hablando, que abarca todos los ‘80 y ’90, pero estos son los Kiss de 2010, un grupo de auto-homenaje y con el exceso como bandera.
Otra muesca en el revólver pero insisto, al final, tanta exageración hace que se eche de menos la música.
Texto: Alvar de Flack
Fotos: jfzepp
KELLS + GOING HOME ALONE
Lunes 24 de mayo de 2010, pub El Zaguán (Almería)
Después
de su gira de cuatro fechas por U.K. de principios del mes de mayo, los
franceses Kells recalaban por primera vez (si no estoy mal informado) en
nuestro país y realizaban una gira de ocho fechas sin descanso, haciéndose
acompañar en cada lugar por bandas de cada zona. Quedando la gira de la
siguiente manera: miércoles 19 de mayo, BeCool Club (Barcelona), con Silent
Memories + Noxius; jueves 20 de mayo, sala Ritmo y Compás (Madrid), con
Dandelium + Light Of Gods; viernes 21 de mayo, Durango Club,
Meliana
(Valencia), con Lendeví + 8 Veces + Innerfate; sábado 22 de mayo, sala One
Million Dollar (Alicante), con Faraday Cage + Pétalos Negros; domingo 23 de
mayo, sala Gamma (Murcia), con Remembrances + AfterManyDays; lunes 24 de
mayo, pub El Zaguán (Almería), con Going Home Alone; martes 25 de mayo, sala
El Tren (Granada), con Euphorya + Santa Marta Golden; y miércoles 26 de
mayo, sala Malandar (Sevilla), con Synerghia. El periplo por la Península
Ibérica lo terminaban en Portugal con dos fechas (27 en Moita y 28 en Matosinhos).
Era lunes, y aunque comenzaba la semana con lo que ello conlleva, tenía en mente, desde hacía meses que me enteré por medio de la página web del pub El Zaguán, acercarme a ver al cuarteto francés presentar y descargar su música en uno de los pequeños garitos almerienses que desde hace ya años y años apuesta por la cultura en nuestra ciudad.
Llegaba al pub alrededor de las 22 h., y en la puerta no había nadie que cobrara los cuatro euros de entrada como se informaba en el cartel del concierto. ¿Otro bolo que se anuncia con entrada y al final es gratuito allí?... habría que colaborar de alguna manera con los dos grupos.
Al entrar me daba un toque por la espalda y me saludaba el gran (por estatura y personalidad) Pedro del Sello Hecatombe Records, y su estimada hermana Mari Carmen. Pasé un rato agradable hablando con ellos, y contándome lo que había dado de sí el concierto que había organizado en la almeriense sala Jala Jala el pasado 8 de mayo con los thrashers brasileños Andralls, los murciano / alicantinos de Mortis Cruentus, y los locales Alaja y Ever Silence. Concierto que me perdí por estar ese fin de semana en Madrid asistiendo al IV Pounding Metal Fest.
No había mucha gente en el pub, aunque conforme fue transcurriendo el tiempo antes de empezar, fue llegando algo más de peña y no estuvo tan mal la asistencia como esperaba en un principio. Aunque, como casi siempre, podría haber estado mucho mejor. Calculo que vieron los conciertos alrededor de treinta personas o por ahí.

Acercándonos a las 23.15 h. por fin se subían al
escenario los del pueblo almeriense de Albox. Eligiendo para dar inicio a su
concierto la canción “Buried In My Garden”, que es la que le daba
título a su primera grabación. Mario (¡muchas gracias, figura!) ejercía la
complicada labor de tocar la guitarra y cantar, alternando voz melódica con
guturales, no quedándole las tesituras infernales del todo mal (aunque a
mejorar), pero cuando se empleaba en las melodías a la voz sí echaba en falta
una labor mucho mejor. Sin embargo, las melodías de guitarras de Mario y
Pablo resaltaban ya desde ese tema de apertura, sonando bien, aunque
quizás faltara un poco de más potencia y garra en el sonido general.
El guitarrista / vocalista daba las buenas noches y comentaba que eran Going Home Alone desde Albox, dedicando para sus mejores amigos “All My Friends Are Dead”, tema inicial de su segunda grabación, “A Loveless Life” (2010), y en el que se percibía ya un sonido más potente.
Me sorprendió que mientras Going Home Alone estaban tocando se nos
acercara el guitarrista de los franceses con un sombrero de paja bocabajo en
el que había una nota
en la que ponía, más o menos: “La voluntad para los
músicos”. Le pregunté cómo es que no habían cobrado entrada como se decía en
el cartel, no sabiéndome decir muy bien las razones, así que colaboré con un
billete de cinco “eurogallos”. Espero que todo el mundo que estuvo allí
aquella noche viendo el concierto dejara al menos en el sombrero el precio que
iba a costar la entrada, o mejor si dejaron una cantidad mayor. ¡Qué poco es
considerado el arte de la música!
Tras un gutural gracias, siguieron con “My Dying Soul”, de comienzo instrumental sosegado, para luego tornar un poco más movida cuando entró la voz de Mario. Éste es normal que no se moviera mucho, al tener que estar cantando y tocando, pero sus otros dos compañeros a los lados: Pablo y el bajista Juanflix, estuvieron bastante estáticos durante la descarga.
Me gustó el ritmo que imprimen al tema “To Suffer In Silence”, seguida de “Passion In Your Funeral”, perteneciente también a la primera demo, informándonos que se podía escuchar en su Myspace.
Mario
se quejaba del calor que hacía sobre las tablas, pidiendo graciosamente que le
dieran un whisky al guitarrista Pablo. Después de esas palabras nos presentaban otra canción de su reciente segunda
maqueta, “The Ghost Of The Dead Lover”, alternando como es norma en sus
composiciones cambios de ritmo y ambientes, mezclando partes duras de estilo
Death Metal melódico con otras partes sosegadas, tranquilas e incluso
ambientales.
Informaban que iban a ir acabando, explicando que la siguiente canción, “Massacre At The Wedding”, era sobre la boda de un colega a la que fueron, jumándose, matándolo y acabando tirándose a la novia… ¡¡¡ahí, ahí, sin escrúpulos, a lo bruto y macabro!!!
Faltando alrededor de diez minutos para la media noche y se despedían agradeciendo el apoyo y anunciando que ahora venían Kells.
Quería ver en acción a los albojenses tras descubrirlos, hace un par de años, curiosamente en la buena página Almería Existe y después mediante su Myspace. En líneas generales me agradó bastante su propuesta musical, no habiendo grupos parecidos a ellos en la provincia almeriense. Seguro que a base de tocar en directo mejoran su puesta en escena con más movimiento, y a Mario decirle que debe trabajar más su voz, especialmente la melódica, y si no, podrían intentar incluir a alguien en el grupo que se encargara bien de ésta. Tras el final del concierto de Kells, me acerqué al puesto de venta de material y me agencié la segunda maqueta de los de Albox. Interesante grupo que espero que sigan durante tiempo, y poder verlos de nuevo en directo.

Lo oído (que no escuchado) la misma tarde del
concierto en el Myspace de los franceses me hacía compararlos con bandas del
estilo de Evanescence, aunque luego tras lo visto y escuchado en el concierto,
la etiqueta de Neo Metal Sinfónico es bastante
acertada.
Una mezcla de Nu Metal con Metal Gótico u Operístico. Sorprendiendo y dejando a más de uno
perplejo la vocalista Virginie Goncalves, no sólo por su físico (la verdad es
que la chica está de muy buen ver), si no por su derroche de energía y
movimientos durante la totalidad del concierto. Toda una salvaje sobre las
tablas, bajo ellas y donde se situara.
Faltando tres minutos para las doce y cuarto de la noche comenzó a sonar “Réminiscences”, la pequeña introducción del disco “Lueurs” (Season Of Mist, 2009), uniéndola seguidamente, como en el álbum, a “Avant Que Tu…”, acompañada por teclas pregrabadas (que volvieron a hacerse notar en más temas), y con la vocalista (que ya empezaba a pedir palmas para acompañar), el guitarrista Patrick Garcia y el bajista Laurent Lésina moviéndose al unísono.
La linda cantante pedía a la peña que se
acercara al escenario, para proseguir con “Ailleurs”, donde Virg
continuaba con su gran energía, girando, dramatizando y agachándose al cantar…
puro torbellino la chavala. Sus compañeros tampoco es que se quedaran quietos,
aunque la que brillaba más que nadie era ella.
Seguía intentando que todo el pub se integrara y se volcara en el concierto, poniéndose al borde del escenario y pidiendo que todos alzáramos los brazos, aprovechando uno demasiado conocido por servidor, jejeje, de gritar “stage diving!”, lástima que la francesa no hiciera caso, jajaja. Si arriba el espectáculo era de la chica, entre la audiencia la buena nota la ponían los chicos del grupo local Insoundnio, todos estaban allí al pie del cañón, menos su vocalista, animando desde el comienzo y participando plenamente. Sobre todo el amigo Christian (teclas) estaba ensimismado por la vocalista.
Durante “Le manege dechante” se pudo
apreciar que Virg no sólo era dulzura y energía al cantar, también sabía
hacerlo con rabia.
Petición de querer oír nuestras voces (dicho en castellano, y es que durante la actuación mezclaba castellano con inglés a la hora de hablarnos, muy bien por ella), solicitando también que hiciéramos la señal de los cuernos alzando nuestro brazos antes de volver a otra composición del segundo disco con “Sans Teint”, siendo acompañada por las voces del público y haciéndonos que de nuevo levantáramos nuestros cuernos al aire.
Turno de una versión que conoceríamos, no dejando de pedir que la gente se acercara, soltándonos el “Wake Up” de Korn, volviendo a ser un ciclón la chica, moviéndose sin parar, agachándose sin cesar de moverse, barriendo el suelo con sus tremendos meneos de cabeza… una muestra de cómo ganarse al público un(a) cantante, sin dejar de lado sus buenas dotes al cantar.
Nada, que ella quería que la gente que estaba al
fondo, en la barra, se acercaran al escenario, diciendo que no comían.
Pidiendo después que ahora quería vernos saltar durante “Délivre-Moi”, y
así hicieron los que estábamos cerca del escenario, y a la vez ella, el guitarrista
y el bajista.
Hubo juego entre el guitarrista Patrick y la peña respondiendo, enlazando con “Etat D'Arme”, único recuerdo de su primer disco: “GaÏa” (2005), y donde los tres de delante del batería Jean Padovan saltaban, cambiándose luego de posición el guitarrista Pat (hacia la derecha), y el bajista Lo (hacia la izquierda).
Anunciaban que sonaría el tema del single,
“La Sphère”, aunque lógicamente en el directo de esa noche no estaba la
vocalista Candice
(Eths) que participó en la grabación, aunque su vozarrón se
escuchó pregrabado. La canción se acompañó de las voces de la peña, y la
fémina se bajó del escenario, cruzó el pub y se subió y se puso totalmente en
pie encima de la barra, todo eso sin
parar de cantar.
Ya anunciaban la última, ya que Virg decía estar un poco enferma (¡¡¡cualquiera lo diría por la demostración de fuerza y energía que dio aquella noche!!!), “Lueur” (con apoyo gutural por parte del guitarrista), hizo que la gente acompañara de nuevo con sus voces, y el bajista dirigiera al público su bajo.
No queríamos que se fueran así como así, gritando al instante para que tocaran otra, y nos lo agradecieron haciendo “Mes Rêves”, echando el resto la mujer y volviendo a bajar en dos ocasiones para cantar entre el público.
Cuatro minutos faltaban para la una de la madrugada, y aquella demostración del grupo, sobre todo de la vocalista, hizo que los que estuvimos allí al borde del escenario saliéramos más que contentos y satisfechos de haber visto a los franceses en acción, y en especial al tornado Virg. ¡¡¡Con un par de ovarios!!! Imagino que ella no necesitará ir al gimnasio si todos los conciertos de Kells son como los de aquella noche, la chica se ejercita y suda lo suyo, y encima cantando más que bien.
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker
ARKANIA + SIBILA + ETERNAL DREAM
Sábado 15 de mayo de 2010, sala Who (Granada)
Queríamos hacer doblete de conciertos y ya allí, pasar un buen fin de semana en la ciudad de La Alhambra. Era ideal lo previsto: Metal + turismo en una de las mejores ciudades de España. Pero finalmente al estar las cosas como están económicamente (bajo mínimos) y no encontrar alojamiento para pernoctar, ni siquiera la noche del sábado, hizo que la idea de poder ver el viernes a los granadinos Azrael presentar en la sala El Tren su nuevo disco, “Metal arena”, junto a Atland, quedara desestimada. E incluso estuvimos apunto de no ir ni siquiera al día siguiente, pero gracias a la estimada y querida amiga Carmen y su marido, Agus, decidimos hacer un viaje relámpago en su coche a la vecina ciudad del Sur y así poder ver en directo el cartel de la noche del sábado.
Quedábamos
a mitad de la tarde en un punto conocido de nuestra ciudad y apenas tuvimos
que esperar la llegada de Carmen y Agus. El viaje hacia Granada fue ameno y
entretenido, sin ningún problema en carretera. El problema vino a la hora de
encontrar aparcamiento por la zona de la Plaza de Toros y de la Facultad de
Medicina de la capital granadina. Vueltas y más vueltas y ningún hueco libre
para aparcar el coche, ni siquiera en las zonas tomadas por los “porculeros”
gorrillas. Finalmente tomaban la gran decisión de dejar el vehículo en un
parking cercano y así evitar más vueltas y calentamientos de cabeza.
El ambiente pre-concierto era nulo en la entrada a la sala. Entro para informarme de la hora prevista para el inicio del concierto y me dicen que sobre las 22.15 h., más o menos. Así que fuera hacemos tiempo y atacamos las ricas viandas que había preparado y traído la encantadora y bella Janny. Mientras estábamos enfrascados en el agradable arte culinario de morder, masticar, paladear… aparece el amigo Carlos Llorena. Saludos y presentaciones, nos entrega las cuatro entradas que le había encargado a precio adelantado (incluso para el apuntado a última hora, Antonio, se pega el detalle y saca otra y se la cobra a ese precio), charlamos amenamente durante un rato y nos deja para prepararse para el concierto. ¡¡¡Muy agradecido, Carlos!!!
Sobre las 22 h., o por ahí, entramos a la sala y nada más mirar hacia la barra veo una mata de pelo de fuego, me suena, me suena… efectivamente, es Augusto Lao (Sniper Alley) que andaba por allí tomándose tranquilamente unas birras. Lo saludo y nos ponemos a hablar, entre otras cosas, de la nefasta situación musical del país, Granada… mientras me invitan a una jarilla de cerveza bien fresquita. Va a empezar el concierto, así que mientras me despido del gran “Lao”, mi chavala y amistades van bajando hacia la planta de abajo, donde se celebran habitualmente los conciertos.

Allí no llegaríamos quizás ni al medio centenar
de personas, aunque un grupito de gente joven se hizo notar durante la
actuación de los malagueños. Incluso alguna que otra camiseta con el logo de
la banda vi, no sé si de peña que vino acompañando al grupo, o seguidores de
la formación que estudian o residen en Granada.
Pasaban tan sólo tres minutos de las 22.20 h. (se agradece enormemente que apenas se demorara el inicio del concierto, no como en otros sitios y salas) cuando ya con el joven sexteto en el enrejado escenario comenzaba a sonar una “Intro”. La vocalista Ana Moronta animó a la peña con un “¡vamos!” antes de iniciar “God Of War”, un tema que por lo que me sonó aquella primera vez que llegaba a mis oídos, podría ser catalogado como de Power Metal europeo.
“¡Buenas noches, somos Eternal Dream!”,
eran primeras palabras de la fémina en la presentación. Informando después del
título del tema que habían tocado, pasando a realizar “Sweet Wrath”,
una composición de Power Metal Operístico Progresivo perteneciente a su
autoproducido E.P. “The Seed Of Naryll” (2009), y que te puedes bajar íntegro
y gratuitamente, incluyendo portada, libreto… de la
página web de Eternal
Dream.
La chica agradecía las palmas tras el tema y continuaban con otra canción perteneciente a su E.P., en esta ocasión turno para “Frozen Salanthine”, pidiendo manos arriba para acompañar el ritmo del tema, y así hizo la mayoría de peña que allí estaba frente al escenario, siguiéndolo a base de palmas y gritos.
Más gracias y continuaba la vocalista diciendo:
“nuestra siguiente canción no necesita presentación, a ver si sabéis cuál
es”… Andy Montalbetti (batería) y César Rodríguez (teclados) comenzaban,
animando la chica incitando a la gente a que dieran palmas y
coreos para
la versión de “Smoke On The Water”, uno de los temas de Hard Rock más
versionados desde que lo parieron Deep Purple. El guitarrista Niko Hartmann
(a la izquierda del escenario / rejas) y el bajista Antonio Motta meneaban sus
cabezas y greñas al unísono, como ya las habían sacudido en temas anteriores.
Lo contrario de Alejandro Rodríguez, en el lado opuesto, quien estaba más
centrado en tocar su guitarra que en movimientos.
Volvían a revisar el E.P., esta vez con “Symphony Of Horizon”, comenzando antes de tiempo el teclista. Respondiendo luego en el comienzo la peña con sus palmas tras el inicio de teclas ambientales y voz.
Ana anunciaba ya casi el final, volviendo a decir quienes eran y de donde venían, haciendo “The Beast And The Rose”, acompañada de nuevo con palmas en el comienzo de ritmo Power Metal.
Faltaban
cinco minutos para las once de la noche, y tras un hasta siempre, la gente que
había estado apoyando al pie del cañón a la banda, pedían otra, otra…
solicitando Ana un aplauso para sus compañeros, a quienes nombraba uno por
uno, y teniendo tiempo para tocar otras dos canciones, que fueron ambas
versiones: “Symphony Of Destruction”,
y al acabar la mejorable versión de Megadeth, y según decía la vocalista:
“¡nos vamos con nuestra canción preferida!”, comentando que le habían
dicho que en Granada la peña se movía… y soltando “Raining Blood”,
generando algunos pequeños pogos entre la chavalería, y para mi la peor
versión que hicieron de la noche, porque Ana más que cantar recitaba la letra,
aunque eso parecía importarle poco a la gente que seguía animando con sus
voces. Ya sí, pasaban cuatro minutos de las 23 h., y se despedían con un hasta
siempre y recordándonos que aún quedaban por salir Sibila y Arkania.
Los malagueños lo hacen bastante bien en su estilo, y su E.P. suena realmente muy bien. Lo malo es que el Power Metal Operístico Progresivo que realizan está más que trillado, y hubo y hay cientos de grupos de similares características. Los chicos tocan sus instrumentos con bastante acierto, y la vocalista no tiene mala voz, aunque le hace falta muchas más tablas y debe mejorar y desenvolverse mucho mejor en escena. En cuanto a las versiones, es una opción acertada no hacer temas de grupos de similares características al suyo, aunque también es un arma de doble filo hacer versiones típicas de otros estilos que mueven a la gente, pero que si las escuchamos bien, dejan bastante que desear en la voz solista.
Web ETERNAL DREAM – Myspace ETERNAL DREAM

El grupo ubicado entre Esquivias (Toledo) y
Madrid es el que me atraía plenamente del cartel de esa noche. Desde que el
bajista Carlos Llorena me enviara el disco “Sin alma” (2006), para comentarlo
en The Sentinel y con las muy buenas sensaciones que me produjo, aún a pesar
del deficiente sonido, tenía ganas de verlos en directo, y ahora que por fin
empiezan a salir y pisar escenarios que no sean de Toledo y Madrid, era una
oportunidad cercana y única (esperemos que pronto vengan muchas más) de poder
ver al cuarteto con todo su potencial en directo.
Dos minutos pasaban de las 23.15 h. cuando José Peral abría a ritmo de batería “Iré a por ti”, un tema que me quedé descolocado al escucharlo, pensando que podría ser de su, desconocido para servidor, primer disco, “Fiordos noruegos” (2005), resultando ser una canción rescatada de una de las maquetas que hizo el guitarrista José Carlos Martín “El Rubio” previa al nacimiento de Sibila. Información que me dio el bajista Carlos tras el final de su concierto ante mis ansias de saber de dónde salía esa composición.
A la desconocida canción para servidor, unieron
otra sorpresa que no esperaba, y menos en el comienzo del concierto, “The
Mob
Rules”. Sonando curiosa en la voz de la vocalista Begoña, quien tras el
tema de Black Sabbath se lo dedicaba al maestro Dio. Un grandioso detallazo,
aún sin saber en ese momento que, a las pocas horas de ese pequeño pero enorme
homenaje, uno de los más grandes vocalistas del Rock y Metal dejaría este
mundo de mortales.
Begoña comentaba que era la primera vez que estaban en Granada, siendo un placer, diciendo que con las luces no se veía pijo, jejeje (al más puro estilo murcianico), pasando a presentar el medio tiempo de ritmo heavy metalero “Sangre envenenada”, aunque con un ritmo más vivo y movido en el estribillo, el cual era apoyado en los coros por el guitarrista y el bajista. Moviéndose éstos y la vocalista todo lo que se podían, especialmente Carlos, quien se desplazaba como pez en el agua por el pequeño escenario, poniendo también buenas posturas con su Rickenbacker.
La rubia cantante daba paso a “El Ángel
Caído”, siendo uno de los temas más destacados de su anterior “Sin alma”,
con la contundente y marcada base rítmica de José y Carlos, la buena técnica
heavy metalera a las seis cuerdas de “El Rubio”, y los logrados coros de los
cuerdas respaldando la buena voz de Begoña.
Volvían a su, hasta ahora, último disco, “Fe, acero y corazón” (2009), con la potente “Tu cruel realidad”, durante la cual el bajista y la vocalista se juntaban y adoptaban buenas posturas. Un concierto no sólo es música, si se acompaña con buenos movimientos y presencia de los músicos, gana bastante. Nos invitaban a saltar con otra más de su último trabajo, la que le sigue en el disco a la anterior canción, la gran “Maldito infiel”, con su pequeña parte calmada tras el metalero ritmo, y Begoña soltando muy bien sus cuerdas vocales hacia el final de la canción.
La cantante nos preguntaba, “¿qué hay en las
blusas?”, y no había que pensar apenas, si se está familiarizado con las
canciones de
Sibila, para saber que la siguiente sería la picantona
composición “En las blusas”.
Begoña decía que dejaban la locura, dando paso a la presentación de la balada “Dónde está Dios”. Un tema muy especial para ella, y para todo el que sepa de lo que trata, poniéndome los pelos de punta una vez más al escucharlo, y más en directo, tanto por la ejecución en el tema, como por el gran trabajo a la voz que borda la vocalista. Lástima los pequeños acoples al final de la enorme canción.
Del primer trabajo serio, como decía la fémina, hacían “Pagarás”, y tras ésta, otra de aquella grabación, el tema-título, “Sin alma”, quizás mi canción preferida de Sibila, no cansándome de escucharla, y dándome un especial subidón al escucharla por primera vez en directo, sacudiendo mi cabeza, alzando mi puño y cantándola. Carlos me daba un pequeño susto, jejeje, al salir de la jaula tocando el bajo, y ponerse tras de mi mientras yo estaba ensimismado moviendo mi cabeza al ritmo del temazo durante el cual “El Rubio” alzaba su Fender y llegaba a tocar las cuerdas con sus dientes.
Una de las mejores
piezas y de las más heavy
metaleras del último disco, “Crisantemos”, era presentada con voz
demoníaca por la agradable, simpática y glamourosa Begoña. Tras la cual dejaron el
pequeño y enrejado escenario, pero rápidamente empezamos a gritar otra, otra…
saliendo de nuevo y presentado la vocalista a sus compañeros, siendo
presentada ella, y acabando su gran concierto con “Sibila”,
comenzándola suavemente, para desembocar en una trallera canción de puro Heavy
Metal, metiendo desbocada cera instrumental en el final, con Begoña de
espaldas, y luego dándonos las buenas noches y diciendo que nos veíamos.
Despidiéndose los cuatro al frente sobre las 0.21 h.
Fui disfrutando cada vez más del concierto de Sibila, y aunque quizá fuera el grupo que menos gente fue a ver, creo que consiguieron demostrar a más de uno su valía en directo. Al final una amplia sonrisa de plena satisfacción en mi cara y comentando a mi gente que eso era puro Heavy Metal en directo y lo demás eran tonterías. A ver si este grupo es más conocido y reconocido por la peña, ya que se lo merecen con creces, tanto por buenos músicos, como excelentes personas. ¡¡¡Muchas gracias Begoña, Carlos, “El Rubio” y José, por hacerme pasar un más que estupendo rato aquella noche de sábado!!! Aunque a decir verdad se me pasó volando la poco más de hora de concierto de Sibila, echando en falta haber escuchado otros temas del cuarteto, aunque espero que no muy tarde en el tiempo, eso se vea saldado.

Tras charlar con la mayoría de componentes de
Sibila (faltó saludar y conocer personalmente al batería Pepe), y pedir
después unas birras. Nos disponíamos a ver a Arkania, un grupo que descubrí en
directo en la sala Silikona de Madrid en 2006, antes de que editaran su primer
disco.
Acercándose el reloj a las 0.35 h. comenzó a sonar una “Intro”, que dio paso al tema “Bandido”, composición de su segundo y último disco, “Eterna” (2009), y de ciertos aires de Power Metal europeo, donde el bajista José Antonio Gallardo y el guitarrista José Luis Godody “Godo” daban sus botes durante la canción.
El vocalista Ángel Santamaría “Ícaro” daba las buenas noches, diciendo que eran Arkania, desde Madrid, y que iban a intentar hacer un concierto bonito, pasando al primer corte, la pegadiza y melódica “La huída”, del disco que presentaban. Comenzado el tema las teclas de Manuel Martínez Barneto “Barny” y pidiendo el vocalista que quería oír nuestras voces acompañando la canción. El violinista Alberto Tejera “Teje” se encargaba de los coros, y la mayoría de veces seguía cantando para él las canciones, apartándose del micrófono que tenía delante.
“Ícaro” comentaba que no nos veía, que si
estábamos ahí, que no nos oía, todo para animar y que la peña gritara y se
hiciera notar. Y respuesta tuvo durante todo el concierto de la mayoría de
gente que estuvo apoyando anteriormente al grupo malagueño. Tras pedir
aplausos para Eternal Dream y Sibila, seguían con “Hijo del Trueno”,
nombrando el vocalista a José Luis antes de su solo de guitarra, siendo
acompañada parte de la canción de Power Metal / Folk por palmas, y volviendo a
ver al teclista realizar molinos con su cabellera.
El vocalista seguía animando a la concurrencia, para dar paso a la que seguía a la anteriormente ya tocada del primer disco, “Espíritu irrompible” (Pak / Avispa Music, 2007), “Alto y claro”, iniciando la canción las teclas de “Barny”, y yéndosele un gallillo al vocalista, quien se enganchaba a la reja y hacía que la peña cantara el estribillo, como también apoyaban con sus voces el bajista y el violinista.
Agradecía el que estuviéramos allí y pasaba a
presentar el tema que le daba título al reciente disco, “Eterna”,
comenzado a capella y metiéndose más a la gente en el bolsillo al decir:
“Esta noche Granada es eterna”, animando, pidiendo palmas, y la gente
correspondiendo.
Mención al calor que hacía allí y comenzar el bajo y las teclas “Salomé”, uno de los mejores temas de su actual álbum, pidiendo el cantante que nos escucharan en Córdoba. Durante la composición de aires arábigos, el bajista abandonaba durante un momento su zona (la izquierda) y se juntaba en el lado derecho con el guitarrista “Godo”, y más adelante éste juntando su espalda con el vocalista.
Después del típico juego de yo canto, vosotros me seguís, y así sucesivas veces, proseguían con la balada “No sé vivir sin ti”, dejando durante un momento el escenario el bajista.
Dedicaban a Israel Minaya, mánager del grupo, la
siguiente, “Rosas sin espinas”, ya que le gustaba, saliendo un instante
al escenario el nombrado para saludar. Después de interpretarla, el vocalista
daba las gracias y decía: “sois mis rosas sin espinas”.
Pasando a decir
que se tenían que ir, y que cantáramos con él “Siempre conmigo”, de
comienzo Folk, siendo luego la canción acompañada por palmas, coreos y botando
tanto grupo como parte del público. Aprovechando durante el tema para
presentar a sus compañeros y luego ser presentado el vocalista.
El festivo concierto, para la mayoría de los que allí se citaron, terminaba con “Irrompible”, coreada y de nuevo volviendo a botar parte de la peña y el vocalista, quien decía que quería a Granada. Jugando “Ícaro” a que la gente repitiera lo cantado, y acabando el tema cual boxeador lanzando puños y dando las buenas noches cuando pasaba un minuto de la una y media de la madrugada, mientras se pedía otra, otra… pero no volvieron a salir.
En el primer concierto y único hasta ese día que había visto de Arkania en Madrid en el 2006 me parecieron un grupo interesante, pero en esta ocasión hubo canciones y momentos que me aburrieron, a pesar de que la mayoría de público participaba y se divertía con la música de los madrileños. Otra aspecto que en aquel concierto madrileño resalté fue la vocalización del cantante “Ícaro”, pero con el paso del tiempo ahora quizás la encuentre demasiado forzada, y no le pillo del todo el punto.
Tocaba regresar a la ciudad de donde procedíamos, habiendo echado unas agradables horas viendo a tres grupos de diferentes estilos metálicos en directo, todo gracias a Carmen y Agus, quienes nos llevaron y trajeron en su buen coche. ¡¡¡Gracias pareja!!!
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker